(Matantei Loki no me pertenece y hago esto sin ánimo de lucro...ni que tuviera ánimo -.-U)
Loki, el dios de las mentiras, la estafa, las travesuras, el caos, la guerra y el fuego era arrastrado por las desiertas y mojadas calles de una ciudad que, por alguna extraña razón, no parecía ser la misma de siempre. No daba señales ni rastros de lo que alguna vez fue. Ahora se levantaba una gris masa de edificios estáticos...como congelados por el frío clima que daba a entender un nuevo invierno dentro del verano...para ser exactos, el noveno luego de la anunciación de la llegada del Ragnarok al mundo de los dioses, el de los mortales, el de los gigantes, los infiernos, entre algunos más.
El traicionero personaje que lo arrastraba mantenía su triunfante sonrisa en los labios. El agua que mojaba su no muy pálida cara, caía al suelo ennegrecida por una demoníaca aura que impregnaba a su paso cada objeto que estubiera en su camino.
El cielo aun no se abría y las nubes que tapaban la luna, las estrellas y el manto negro que mostraba noche parecían haberse establecido para quedarse hasta que todo volviera a ser normal...pero...
¿qué estaba siendo anormal?...
El principio de esta enredada nueva historia que comienza en el nudo de la que he empezado a relatar ya hace unas semanas, tiene raíces hace unas horas, antes de que el detective estuviera en manos de un no muy honesto Odín que lo llevaba por el barro de las calles a las afueras de la ciudad...
"Matantei Loki Ragnarok, El Final"
Capítulo 6: Las gotas de lluvia no cesan...la batalla que decide el Ragnarok -- ¡ha comenzado!.
(He oído que "la batalla más dificil es la que se desata con uno mismo" (Napoleon I)...pero creo que nadie ha pensado en la batalla contra el ser más amado para ese uno mismo)
(Todas las batallas libradas sirven para que aprendamos, aun las que hemos perdido...eso si no mueres luchando)
-Flash Back-
Mayura estaba recostada sobre su cama aun con sus ropas puestas, con sus ojos levemente cerrados mostrando lo feliz que era con una hermosa sonrisa que adornaba su pálido rostro. A su izquierda, sobre la mesa de noche hecha de roble, el reloj marcaba las ocho y monedas. Hacía ya una hora que había vuelto de la mansión de Loki, y no podía sacar su dicha...la que le recordaba a él. Era demasiado bueno para ser cierto...
Mientras pensaba en su amado Loki con cariño y ternura, una flor recostada sobre el escritorio no muy lejano a la pasada escena, comenzaba a agrandar su centro color dorado; esto comenzó a impulsar el pólen fuera del encierro de los rojizos pétalos del maravilloso espécimen. La pequeña nubecilla dorada de aura no muy generosa comenzó a acercarse a la distraída niña de los cabellos rozados desparramados en la cama. Muy lentamente el aroma de aquella flor se expandió por el cuarto; y pocos segundos después gran parte del extraño material fue absorvido por la inhalación de una chica de ojos color sangre.
En el momento en el que la sustancia recorrió su organismo, sus ojos se abrieron de para en par con un extraño deje frío y calculador. El tono rojo que se esparcía por sus obres se había teñido de un color azul, un azul tan helado y sin vida que le dieron a su dueña un aspecto tan distinto al que siempre llevaba, que ya no parecía ser...ella misma.
Fue entonces cuando su mente empezó a maquinar extraños pensamientos sobre su amado dios. Su cabeza se lleno de remolinos que le reclamaban al muchacho de cabellos rubios su mentira, su traición. Con movimientos perfectamente calculados y faltos de gracia, la chica se sentó en el mueble sobre el que estaba recostada unos minutos antes. Tirando sus delicados brazos hacia atrás y ayudándose con sus frágiles manos se quitó el tapado de cuerina que todavía estaba utilizando, para quedarse solo usando una remera de mangas cortas.
El viento helado que atravezó la ventana que, extrañamente, ahora estaba abierta, rozó su frescura contra el desabrigado cuerpo de Mayura; su piel se erizó completamente por la brisa que iba en aumento, pero aun así no dio señal de haber sentido lo congelado de aquella ráfaga. Es más, esta masa de aire en movimiento arremolinó con ira nuevos pensamientos en el razonamiento de la hermosa muchacha, y también en su corazón abrió la puerta a nuevos sentimientos.
Pronto, su corazón y su cuerpo habían sido dominados por el odio de una causa que aparecía mágicamente luego del contento y la felicidad de saber que su querido novio la amba tanto como ella a él. Algo raro estaba sucediendo con ella, y lo peor era que la adolescente no sentía el cambio como repentino, sino que lo veía muy acertado y correcto. Su ser era como una máquina humana, no se demostraban sentimientos en ella.
Mayura se levantó de las frasadas revueltas, dispuesta a irse de allí en busca de un traidor. Con paso lento pero sin entrecortar llegó hasta la puerta de madera que se hallaba frente a ella, tomó el frío pomo de metal y antes de girarlo a la derecha para poder ir tras su objetivo cayó de espaldas desmayada y desparramada en la alformbra de tono claro que cubría el suelo. Unos instantes más tarde un muchacho de cabellos de oro apareció dentro de la habitación esparciendo una nube de polvo.
-...Ahora es cuando medimos fuerzas, Loki...- habló a nadie en especial aquel chico de ojos color mar que se oscurecían hacia los extremos. Sin perder tiempo y suponiendo la próxima caida de su enemigo, se agacho, felinamente tomó a la muchacha en brazos y se retiró del lugar de la misma manera en la que había entrado.
En la obscuridad de una carpa color morada, una muy familiar carpa de adivinación, el muchacho apareció magicamente de nuevo. Cargando a una inconciente Mayura en brazos se adentró en el lugar sin miedo ni vacilaciones. Pronto se topó con una mujer hermosa de cabellos rubios recogidos en dos coletas. Era la más jóven de las norns, Skuld, quien ya lo esperaba desde hacía un buen rato. El joven sonrió de medio lado con un obscurecido rostro, él había calculado cada detalle de este perfecto plan...
-...¿Esparciste el perfume antes de que él llegara?..- preguntó Odín deseando una afirmativa respuesta que pronto llegó con un leve movimiento de cabeza de la entristecida muchacha.- ...bien hecho Skuld...ahora toma a la mortal esta y llévala a donde acordamos. Allí llegaré yo en cuanto él caiga inconciente.- la bruja-diosa volvió a asentir y haciendo caso a el padre do todos los dioses, hizo sonar sus dedos y Mayura y ella se desvanecieron rumbo a un alejado punto en medio de la nada y la noche ...un desolado lugar sin si quiera césped, que se hallaba tras la patética ciudad que sería destruida al igual que todo el resto del mundo.
El había calculado cada detalle de este perfecto plan que llevaría a Ragnarok...
-Fin Flash Back-
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Sintió su cabeza retumbar en la nada. Le dolía mucho y no tenía ganas de pararse, pero algo le avisó que debía hacerlo. Una corriente de aire no muy usual cuando está durmiendo le dijo que esa no era su linda cama en la mansión; y las aun presentes y mojadas gotas que caían sobre él le hicieron sentir el frío del agua, el que odiaba.
Entonces comenzó a sentir lo helado del barro que manchaba su mejilla derecha. El dolor de su brazo por haber sido arrastrado durante algunas horas invadió su cuerpo y su sistema nervioso se puso alerta. Algo estaba mal...muuuy mal...
Abrió sus ojos como reflejo dejando ver sus obres de esmeralda, y lo que vio heló su cuerpo. Allí frente a él estaba su querida novia...
...ella sostenía una espada de hoja afilada y mango de incrustados en diamantes color azul y trasparentosos; ella lo observaba desde su pocisión rígida más arriba, por estar parada, y un poco hacia atrás; ella levantó la cuchilla que le era muy familiar a la pobre víctima, y se acercó lentamente sin vacilar siquiera; pronto la cuchilla caía sobre su cuello...
...pero él no moriría traicionado por la persona que más amaba...eso JAMÁS. Antes de que el arma blanca pudiera tocarlo rodó en la tierra hacia el lado contrario donde su oponente deseaba cortar su cabeza ( x.X ).
Justo a tiempo. Tras su movimiento la espada se clavó con fuerza en el sucio barro que se había formado por la presente lluvia. Loki no perdió tiempo ya que no tenía en mente ser atacado próximamente y morir en eso y se levantó del suelo que había manchado por completo su chaqueta color roja. Miró con ira a su querida Mayura, se sentía herido...¿cómo había sido ca...
En ese momento pudo entender lo que sucedía por un simple detalle...el azulado y brillante color de sus ojos...ojos hermosos, pero que no le pertenecían a la persona que amaba. La chica no demostraba sentimiento alguno; aun estaba con sus brazos extendidos sosteniendo la espada que se hallaba incrustada en el suelo.
Sus cuerpos estaban completamente empapados por la lluvia y la ropa se volvía más pesada e incomoda, la batalla se difucultaba con el tiempo.
El joven de cabellos claros volteó a ver todo el lugar...él sabía donde estaba, había visto ese lugar antes...era el coliséo de Roma, que obviamente era una pura ilusión...pero... ¿que hacía el allí?...
-Jajajaja...que te sucede Loki, hermano...te ves algo asustado- la risa provenía del espacio que el emperador ocupaba en las batallas que consideraban circos en la edad media y la época antigua. Campos de tortura para los guerreros. Y allí, sentado en su trono estaba él, en su forma de muchacho. Un chico de cabellos de ambar y ojos de cielo, el mismo que había engañado a Mayura con aquella extraña y distinta flor...
El sonido de la hoja de una cuchilla desenterrarse del piso lo hizo volver a la cruel realidad a tiempo para esquivar el rápido golpe que la chica había efectuado moviendo la espada del lado izquierdo hacia el derecho, justo para cortar al dios. Él llegó a esquivar gran parte de ese ataque, el cual podría haberlo matado, pero el arma tocó su pecho no muy profundamente, haciendo que la sangre secregara de la herida causada.
Un gemido de dolor salió de sus ya morados labios.
-¡¿QUÉ HAS HECHO ODÍN?!- gritó desesperado el detective mientras caía arrodillado sosteniendo la herida para que la hemorragia frenara un poco. La chica de los rozados cabellos quedó en la pocisión final del ataque, con la cuchilla en diagonal hacia el lado derecho y su cuerpo tirado para adelante.
-JAJAJAJAJA...- Odín rió con fuerza burlándose de la desgracia del dios embustero, ahora se cobraría todas sus travesuras, y a demás desencadenaría el Ragnarok. -...tendrás que luchar Loki...al estilo mortal...¡el estilo que tú elegiste! jajajaja...- la risa del padre de los dioses resonó en el cabeza del pobre muchacho. Lentamente se paró despegándose del suelo que lo estaba recibiendo demasiado bien últimamente (xD). Pronto estaba invocando a su querido Reybatin, el bastón que guardaba parte de su magia protectora y de ataque.
El chico de ojos esmeralda giró hacia donde Mayura se levantaba para un nuevo ataque, esta vez, uno de frente. La joven corrió hacia él dejando que sus cabellos volaran con el impulso de su cuerpo, mientras tanto levantaba la gran espada que en ese momento Loki reconoció. Era la gran Hroptr, perteneciente a quien más, sino a Odín.
Utilizó su arma horizontalmente para protegerse de la cuchilla, ésta chocó contra Reybatin ocacionando un gran chillido de metal rechinante. Ambos se hallaron haciendo fuerza contra el otro, la inconsiente muchacha intentaba derribar a su novio utilizando toda su fuerza, la cual parte era de él, era la fuerza de su corazón; en cambio, el detective deseaba poder tenerla cerca e intentar hacerla reaccionar.
-¡Mayura!...debes despertarte, ¡¿me escuchas?!- el chico intentaba despertarle sin mucho éxito mientras trataba de hacer la misma presión que ella para mantenerse en equilibrio.-...escucha...si yo muero tu también mueres, tienes parte de mi corazón como fuente de magia- seguía intentando, no podía rendirse. A este punto la chica había escuchado y entendido claramente lo que acababan de decirle - Mayura...- ese último llamado fue desgarrador y al borde de las lágrimas por parte de un dios que sentía mucho la pelea con la muchacha. Entonces ella comenzó a seder y pronto él desesperado dios vio con felicidad como volvía el color rojizo a los ojos de su amada.
Ella bajó rápidamente su espada y sacudió su cabeza. Lo miró aun algo atontada. -Loki...- dijo con una suave voz. El nombrado sintió que su alma volvía a él y la abrazó haciendo que tirara el arma que había estado sosteniendo hasta hacía pocos instantes. Mayura le devolvió el acto tan dulce, para luego que se separaran besarlo en los labios sin entender mucho lo que sucedía aun. El beso fue recibido y correspondido por parte del joven, quien colocó sus brazos en la cintura de la niña de piel de porcelana. No solo era ella misma otra vez, ahora lo había llamado Loki...sin "sama"...sin "kun"...solo...Loki.
-¡YA BASTA DE FELICIDAD!- exclamó alterado el dios Odín haciendo resonar su voz sobre toda la ilusión de coliseo. Inmediatamente la joven se alejó de un saltó y tomó la espada nuevamente para continuar la batalla. Sus ojos eran frios y calculadores nuevamente.
La batalla decidirá si el bien es el mal, y el mal el bien.
Mientras tanto deberemos conformarnos con la vista de la chica del misterio portando una de las más peligrosas armas del mundo de Asgard, enfrentada a su novio el detective cargando el bastón dueño de poder; mientras tanto una brisa fluye moviendo los cabellos de los que se hallan a la interperie de las gotas que no cesan. Ambos indican la pocisión de ataque con el gesto de subir su centro de poder frente a ellos, mostréndole al rival que la vacilación es para cobardes.
Mayura y Loki corren a unirse en algún punto del área de batalla para poder continuar con la lucha que todos esperan...
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Tras el trono del malvado dios, dentro de una obscuridad envolvente, una muchahca de cabellos recogidos en dos coletas observaba como lo que ella había provocado no podía más que el amor que su no correspondido le tenía a su rival. Unas lágimas resvalaron por sus mejillas undiéndose en el cemento de la ilusión que simulaba el gran coliseo de Roma.
Obviamente no llegaría a su corazón ni por descarte, ni por muerte, ni por nada.
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Heimdall mira por la la ventana que da hacia las calles que siguen empapándose de lluvia, como si el clima intentara borrar las impurezas que nacerán en esta noche. El dios con aspecto de niño conserva una mirada triste, él sabe lo que el destino deparará si su más odiado rival sufre. Él sabe que su dolor será el dolor de todos.
-Esperemos que Odín pierda esta batalla...- se dice a si mismo el muchacho de cabellos violetas. Inmediatamente luego de decirlo sonríe irónicamente - Vaya...él no estaba tan equivocado. Después de todo si Ragnarok comienza, mi padre tendrá la culpa...-
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Qué tal?
Gracias a todos por sus reviews! les agradesco los alagos, me ayudan a no querer terminar mi fic sin ganas...
Gracias por todo y espero que este sea de su agrado!
Capítulo próximo-
Capítulo 7: La muerte está justo frente a mi...la batalla que decide el Ragnarok-- ¡ha comenzado! II.
