(Matantei Loki Ragnarok no me pertenece y hago esto sin ánimo de lucro)

Allí estaban. Mirándose cara a cara. Cada uno ocupando su parte de la arena del coliseo que los rodeaba. Sus ojos se cruzaban de una manera tan fría y distante que nadie jamás podría haber decifrado la verdad trás esta gran pelea que daría comienzo al final de los nueve mundos que existen en el universo.

Loki estaba tenso, esperando el momento en el que ella atacara. No quería empezar él.No quería lastimarla. Sus cabellos se aplastaban con las gotas de lluvias que no cesaban de caer. El cielo estaba completamente gris, ni un solo rayo de sol asomaba para dar esperanza.

Frente a él una calculador a Mayura sin alma levantaba su espada en señal de guerra. Ella no podía pensar claramente, solo hacía lo que su corazón le indicaba, y en ese momento su corazón le dictaba matar...matar al dios que la había hecho sufrir con sus mentiras...

Odín observaba triunfante como su enemigo mayor sería despedazado por el amor de su vida. ¿Quién hubiera creido que aquella mortal tenía magia en su interior? y que, a demás de eso, la magia era del mismísimo detective que la protegía.

Mayura y Loki corren a unirse en algun punto del área donde la lucha terminará de desatarse, ahora nada podría salvarlos. El final estaba cerca.

"Matantei Loki Ragnarok, El Final"

Capítulo 7: La muerte está justo frente a mi...la batalla que decide el Ragnarok-- ¡ha comenzado! II.

(¿Qué es morir?...¿es descansar en paz luego de una vida llena de emociones y sentimientos que colmaron un corazón que deja de latir para dar paso a la inersia?...o...¿es dejar el mundo al que perteneciste teniendo pendientes cada uno de los segundos que le seguían a tu muerte por que esta fue provocada injustamente?...en ambos casos...nadie desea morir)

La muchacha de los cabellos rozados completamente bañados en gotas de agua, lanzó una patada hacia su oponente seguida de un fuerte golpe de espada. El enemigo esquivó la patada con algo de dificultad debido a la herida que aun sangraba en su costado; y cuando la cuchilla siguió estuvo listo para frenarla junto a su váculo. La miró a los ojos, ella estuvo a punto de despertar otra vez; pero no, saltó haciendo que Loki se inclinara hacia adelante por la resistencia que estaba poniendo y pisó su espalda haciéndolo caer para luego quedar tras el dios desparramado en el barro.

El dios sintió el frío que le provocaba la tierra mojada bajo su cuerpo; odiaba tanto el frío como la lluvia; sus ojos estaban algo tapados por los cabellos que las gotas de agua habían vuelto rebeldes. El detective volvió a levantarse sin demorar mucho, con su chaqueta manchada de tierra nuevamente. Miró a su novia con una sonrisa malévola. Ella no podría ganarle, él era el dios del caos y el fuego, nadie lo vencería.

Loki elevó su arma con ambas manos y corrió donde Mayura lo miraba sin emoción en su mirada. El joven de ojos esmeralda atacó con poca fuerza, la chica se defendió y dio un giro en el aire para atacarlo desprevenido a sus espaldas. Él siguió la vuelta de la muchacha y se retiró de frente suyo antes de que la joven tocara el piso con sus embarrados pies.

Estaban donde habían empezado. Separados por el espacio, la brisa que corría, el barro de la zona de batalla, el agua, la lluvia, por ellos mismos.

La chica del misterio se lanzó a un ataque aéreo a toda velocidad que fue interceptado en pleno vuelo por el muchacho de claros cabellos. En la caida ambos lanzaron algunas patadas pero nadie salió demasiado herido. Él recibió un corte en su brazo derecho, no fue profundo, solo le ardió un poco; pero obviamente no tenía tiempo para pensar en esas pequeñeses.

Mayura jadeó de cansancio, y entonces Loki advirtió su próxima victoria. No la mataría, jamás podría; pero si quería ganar, debía al menos desmayarla por agotamiento. Ella volvió al ataque con su espada levantada en lo alto por encima de su cabeza. Sus cabellos se movían al compás de su ritmo. Él esquivó su ataque y la empujó hacia el suelo, pero la de los ojos rojizos, ahora tornados del color del cielo, utilizó sus manos y uno de sus pies para impulsarse desde la tierra y volver al mismo punto de encuentro con su arma blanca en punta dirigida al enemigo. El joven abrió rápidamente sus alas blancas de dios destellando un hermoso polvo color plateado y la esquivó con un vuelo bajo que acabó pronto del otro lado del coliseo.

La chica lo miró lejano con sus vacíos ojos, y se acercó velozmente para continuar la lucha. En ese momento Loki estaba terriblemente cansado y estaba comenzando a pensar que esa no era su asistente, si no que un robot, no paraba de dar saltos y ataques y movimientos, ¿en verdad Mayura tenía tanta fuerza?

Las hermosas alas del muchacho se prepararon extendiendose, se veían mas lindas de lo que eran, tenían un perfecto tono entre plateado y celeste que le daba un aire muy celestial a su poseedor. El joven apretó su puño queriendo que todo saliera bien y que pronto acabara. Intentaría volverla a la normalidad, había funcionado una vez, podía volver a hacerlo.

Cuando la cercanía de la chica fue la suficiente, el dios del caos voló sobre ella rápidamente y la agarró fuertemente con sus brazos a sus espaldas. Ella intentaba librarse como podía, dio patadas, monotazos, cortes de espada, pero era inútil, él la tenía bien apretada y no podría salirse de su carcel.

-Vamos Mayura, despierta y ya no vuelvas a dormir- susurró el detective en el oido de la mortal mientras ella no paraba de moverse. De repente ella cesó su inquietud y su constantes golpes. Loki sonrió, creyó que era suya nuevamente; pero cuando él aflojó sus brazos recibió un buen codazo en su vientre. Inmediatamente ella saltó, ayudada de los hombros de él, terminó sobre el vientre del chico, ambos en el suelo, y él con la espada en su cuello; ella estaba lista para matarlo de una buena vez.

La hoja afilada de la cuchilla rozaba la piel de la víctima de manera espeluznante. El joven de cabellos claros no quería morir, y menos si su amda era quien le daba muerte. Intentó buscar en esos ojos fríos de color azul a la joven que él había conocido algun avez, pero ella no estaba allí, ahora solo un mar se extendía en sus característicos ojos. Sintió pena por morir sin ser su querida Mayura a la que viera por última vez.

El frío metal comenzó a acercarse más y más a él. Sus alas estaban aplastadas sobre el piso, embarradas, sucias, ya no eran aquellas alas de plata que cualquiera desearía tener; habían perdido ese brillo que las hacían más hermosas que las de los ángeles, porque eran las de un dios. Algunas plumas estaban desparramadas por el barro, se habían soltado por el golpe de la caída. Era una imagen que solo un guerrillero soportaría.

Mayura despegó la cuchilla de su cuello para dar el golpe final con fuerza, el golpe de gracia, el ataque que lo mataría definitivamente.

-¡Papá!- una voz aguda y seca hizo eco en la ilusión de coliseo y los presentes vieron entrar a un cachorro negro muy mojado seguido de un muchacho de cabellos verdes con un paraguas color bordo. Ambos corrían al lugar donde los contrincantes decidían su batalla, donde la lucha estaba por terminar.

La joven, que aun se hallaba sobre su rival, volteó a ver lo que sucedía detrás de ella y vio a los hijos de su víctima entrar por el gran portal de la arena de pelea. Cuando ella se distrajo el detective aprovechó para tirarla de ensima suyo y poder salvarse de la afilada espada que amenazaba con su muerte. La muchacha que ahora estaba sobre el suelo empapado por la lluvia se levanta rápidamente lista para continuar su pelea dejando de lado a los que acaban de ingresar.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Odín hace una mueca de fastidio. Los hijos llegaban a salvar a su padre en peligro, le parecía una escena patética. Lavantó su cabeza que había estado apoyada en su mano hasta el momento y llamó a la muchacha que lo había ayudado hasta ahora. Ella apareció trás del dios de todos los dioses aun con mirada triste y perdida.

-Escucha Skuld, quieo que te encargues de esas moscas fastidiosas que acaban de entrar. Esto es entre Loki y su querida novia.- su ronca voz llegó a oidos sordos. La muchacha solo actuó por inersia lléndose del balcón para cumplir órdenes, ya que su destrozado corazón no podía ayudarla a continuar.

Pronto ella estaba en un punto estratégido para poder atacar a los recien llegados. Lágrimas cayerron de sus aguados y nublados ojos, tronó sus dedos en el aire y a los que trataban de interceptar la batalla los rodeo un aura brillante de un color amarillento que los elevó en el aire. Ambos dioses fueron atados a la verjas más alejadas de donde los enemigos disputaban su batalla.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Loki vio como sus hijos eran arrastrados por un poder que él conocía muy bien. Lo observó antes de sacar su conclusión. Si, sin lugar a dudas sabía de quien era ese poder tan especial.

-Las Norns...- dijo en un triste susurro que demostró que decepcionado se sentía de aquellas, pero no de todas...-...y no cuelquier Norn...- dijo sintiéndose culpable por el hecho de que en realidad lo era. -Skuld...- pero no pudo seguir con sus deducciones ya que la joven hipnotizada volvió a atacarlo con su arma para poder conseguir la victoria; pero ahora sabía quien había ayudado a lograr esta horrible situación a su enemigo. Ahora sabía quien lo había traicionado.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Patadas, saltos, cuchillazos, esquives, ataques, defensa, en pleno vuelo, en la altura, en el barro, en carrera. La lucha no quería acabar, hacía ya horas que los amantes peleaban desesperadamente, cada uno con sus propio fin, cada uno con su objetivo en particular. Los dos estaban muy cansados, era muy complicado continuar con eso, pero no lo dirían, no se rendirían ni dejarían que su oponente vensa.

Una patada fue esquivada por el hermoso dios y la espada de la mortal interceptó un ataque del váculo que era centro de poder.

Era dificil decir quien ganaría o quien llevaba la ventaja. Los dos estaban agotados y en cuanto podían, aprovechaban el tiempo para dar un gran respiro y poder reponer el aliento que dejaban en cada encuentro. No acabarían rápido y Odín comenzaba a impacientarse. Loki ya no parecía sufrir, ahora lo disfrutaba muchísimo. Aunque estuviera muy cansado, una sonrisa se extendía de oreja a oreja, sin duda le encantaba la mortal.

A la vista de Odín, él no desaprovechaba ninguna ocación para tenerla lo suficientemente cerca. Pero eso debía terminar, no podía dejar que un dios luchara contra su propio corazón; jamás ganaría, pero jamás perdería. Ya no aguantaría más, la mataría, mataría a la mortal que el inepto de Loki tanto amaba.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

El detective batallaba contra la hermosa muchacha divirtiéndose como nunca. No tenía dudas de que en pocos micnutos caería rendida y podría irse de ese terrible lugar tan obscuro y gris. Movió su cabeza para hacer a un lado los mojados cabellos que se aplastaban en sus ojos.Había estado jugando con ella desde hacía ya un buen rato, a demás, como producto de la lluvia, sus finas ropas se pegaban a su cuerpo mojado delineando una figura perfecta, un cuerpo digno de una diosa (N/A: pervertido ¬¬).

Mientras ambos terminaban de atacar y contra-atacar, en uno de sus múltiples encuentros, un estruendo muy similar a un trueno se oyó e hizo eco. El joven de los ojos verde esmeralda miró al cielo algo asombrado; después de unos segundos identificó a una figura descendiendo del balcón.

Odín bajaba con sus alas extendidas, con una brilante y malvada curvatura de sus labios. No estaba apurándose a bajar, parecía ser que no tenía pensado un escape de Loki. Bajó de manera vertical y pronto apoyó sus pies sobre el piso arremolinando viento, como un helicóptero, al final.

El dios del caos observó como descendía lejos suyo, sin intenciones de lastimarlo por lo aparente. Estaban frente a frente, con una distancia de 30 pies entre ellos. Mayura que se hallaba en el medio, miraba en dirección a su rival y su novio; pero unos minutos de silencio después ella volteó y caminó muy despacio al lado de Odín.

Reinó el silencio por unos cuantos instantes.

El "padre de todos" la miró felizporque su plan estuviera resultando sin que Loki sospechara nada. Este miraba muy asombrado el cuadro que se la presentaba unos cuantos pies delante suyo, ¿qué era lo que aquel bastardo se proponía?

Sin advertencia el traicionero personaje que controlaba todo por el momento tomó a la mortal del cuello elevándola en el aire. Esta, al estar bajo su mandato, no se resistió, ni pataleó, ni se quejó; solo largó un gemido de dolor que pronto reprimió y murió antes de tocar sus labios.

-¡QUÉ LÁSTIMA! ¿NO CREÉS LOKI? - gritó el malvado para que el nombrado pudiera escucharlo. Este último sintió el miedo crecer en él. - ERA UNA MUCHAHCA MUY HERMOSA...- terminó de decir con una sonrisa que ocupaba su cara sin que nada le importase demasiado.

Loki observaba con pánicoen sus ojos. Escuchar la palabra "era" lo había paralizado por completo. Él no sería capaz...no podría matarla...¿Lo haría?...En su cabeza se maquinarosn miles de planes en un solo segundos, pero ninguno surtiría efecto, en ningún caso conseguiría salvarla de las garras de su terrible enemigo.

-No- empezó susurrando...

-No..- continuó en un tonó más alto...

-¡¡NO!!- gritó a todo pulmón y salió corriendo entrevolando hacia donde Mayura era sostenida en el aire, sin que sus pies pudieran tocar el sucio suelo de la arena del coliseo romano.

Su corazón latía a mil por hora, quería matar a Odín por el simple hecho de que se le haya ocurrido esa idea tan terrible, tan sucia. Corría y corría, pero se caía en el camino y se atropallaba con la acumulación de barro que se había amontonado. Su rostro era la imagen del miedo. Y antes de que pudiera llegar a rescatar a su amada vio en imágenes entrecortadas mientras llegaba a los pies de su rival como Mayura era rodeada por un aura terriblemente ennegrecida y demoníaca. Escuchó sus gritos de dolor y sus gemidos. Ya no quería verlo, ya no podía aguantarlo más.

Sufrió su dolor mientras los sonidos torturadores llegaban a sus oídos.- ¡NO!- gritó intentando detenerlo, sin éxito.Mientras mantenía sus ojos cerrados sin querer ver lo que sucedía algunas lágrimas lograron escapar y bajaron por su mejilla hasta tocar el suelo del área de batalla.

Unos minutos después Odín rió. Y eso le dio a Loki la seguridad de lo que había terminado de suceder.

y la viste de como el cuerpo de la muchacha caía al suelo y de su boca un liquido rojo bordo caía hacia el barro fue el compreovante de lo que su mente había imaginado con dolor. Se acercó a ella destrozado y rogando su resistencia, rogando que nada le sucediera, que nadie pudiera separarla de él, pero no siempre se cumple lo que nosotros deseamos...No siempre los dioses estan de buen humor...

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

NOTAS DE LA AUTORA;

Gracias a todos por sus reviews! me encantan y me ayudan muchísomo!

espero que este capítulo sea de su agrado, y si no es así pueden comunicarmelo y lo aceptaré con mucho gusto .

Mayura-Chan!

Próximo Capítulo:

Capítulo 8: ...La crueldad de lo injusto...