Algunos de los personajes mencionados pertenecen a J. Rowling y la Warner Brothers Company.

La canción mencionada en este capítulo se llama "Rock your body" y es de Justin Timberlake.

"ASHLEY POTTER"

2- Los Prófugos & Malfoy

Salió corriendo escaleras arriba, adivinando que no podría contener las lágrimas durante mucho más tiempo. Odiaba llorar, y siempre había tratado de no hacerlo en público, pues le hacía sentir vulnerable y débil. Este caso no era una excepción.

Subió y subió incansable, ya debía hacer unos minutos que las clases habían concluido, pues de vez en cuando veía alumnos felices dirigiéndose al gran comedor. Ella por el contrario subía, en un principio su destino era desconocido, tal vez un aula vacía. Cuando se cansó de correr echó un vistazo a su alrededor. Inconscientemente había subido hasta la torre de astronomía.

Echo un vistazo al aula. Estaba completamente vacía, y seguramente así seguiría hasta la noche. Ash se desplomó en una esquina lanzando la mochila a un par de metros de ella. Desde donde estaba podía ver el campo de Quidditch, ahora vacío. Las lágrimas comenzaron a surcar incansables sus mejillas, sus sentimientos eran demasiado fuertes y dispares para expresarlos con palabras o para mantenerlos dentro. Escondió la cabeza entre las rodillas.

Si alguien le hubiera preguntado en ese momento "¿Qué te pasa?", no hubiera sabido que responder. Supuestamente debía estar enfadada por el "detallito" de su hermano, sin embargo eso no era lo que hacía que fuera incapaz de parar de llorar. No, lo que sentía no era vergüenza o tristeza, era más bien rabia que no sabía como expulsar: ira que clamaba por salir.

Alguien llamó a la puerta, pero la chica no se inmutó, no quería que la vieran así. Una voz le habló suavemente, Will estaba en la puerta.

.-.¿Ash, te encuentras bien?

La chica asintió en silencio. Pudo oír los pasos del chico acercándose a ella. Se sentó a su lado. Ashley podía sentir que el chico la mirada, sin embargo tardó unos minutos en decidirse a hablar.

.-Tonks me pidió que viniera a ver como estabas- susurró.

.-Estoy bien, te puedes ir- contestó la chica con la cabeza aún escondida.

.-También quería pedirte perdón- continuó- Yo no sabía que James fuera a hacer... eso, y cuando me di cuenta ya era tarde.

Ash no pudo reprimir un bufido de incredulidad. ¿Realmente le estaba pidiendo perdón por algo que no había hecho? -No tienes que pedirme disculpas...

.-Sí, sí tengo... Ash¿Puedes mirarme?.

La chica levantó la cabeza, su pelo negro azabache estaba muy despeinado por las carreras, sus ojos rojos e hinchados. Will la miró sonriendo dulcemente, tratando de transmitirle tranquilidad y con mucho cuidado secó sus mejillas con el dedo pulgar de su mano derecha.

Sin poder evitarlo la chica sonrió, mordiéndose el labio inferior de la vergüenza. Dios mío, que numerito había montado. El chico le paso un brazo por la espalda, también sonriendo, y poco a poco se acercó a él, hasta estrecharla en un abrazo reconfortante.

Así estuvieron incontable tiempo, hasta que la chica se tranquilizo y dejo de llorar. Se despegó trabajosamente del pecho del castaño, y con la última lágrima surcándole la mejilla miró al chico.

.-.¿Ya estás mejor?- le preguntó colocándole un fleco travieso tras la oreja.

Ash asintió, roja de la vergüenza. Suspiró profundamente.

.-Me puse echa una fiera¿verdad?

.-Bueno- el chico trató de encontrar las palabras adecuadas- digamos que los de séptimo no te volverán a mirar de la misma manera.- Ash no pudo reprimir una sonora carcajada. De eso estaba segura.

.-.¿Sabes como está James?.

.-Fue a la enfermería, le rompiste el labio.

La chica sonrió malignamente y levanto un brazo en señal de victoria.

.-Ashley 1, James 0.

.-Sí, tu ríete, pero le dite un buen derechazo. Digno de un seguria de discoteca.

.-Es lo que tiene descargar la tensión sobre un saco de arena. Acabas aprendiendo un par de golpes chulos para momentos como este.

Will desvió su mirada al campo de Quidditch y le pasó un brazo tras los hombros. El chico parecía estar meditando algo.

.- Sabes, James te quiere mucho, se enfado mucho cuando te vio con Johnsson por la mañana. Intentó advertirte que él es un mujeriego, pero como pensó que a lo mejor no te había quedado claro... decidió escarmentar al chico...- Dijo finalmente, sin siquiera mirarla.

.-Sí, pero yo no tengo nada con Aquiles. Además... en clase de pociones, delante de todos los Gryffindor y Hufflepuff¿en qué estaba pensando?.- Dijo indignada la morena.

.-La verdad es que en eso estoy de acuerdo contigo. ¿Por qué hacerlo delante de sólo dos cursos cuando pudo hacerlo en el comedor a la hora de la cena?- Preguntó el chico con tono divertido. Ashley le dio un pequeño golpe en el hombro, volviendo a sonreír. El chico empezó a reír en alto, mientras le despeinaba el ya de por sí despeinado pelo.

.-Pues menos mal que no le dite la idea, eres un peligro- le comentó la chica antes de acomodarse más en su brazo y desviar la mirada al despejado cielo veraniego.- Pero ésta... ésta se la devuelvo.

¿Qué quieres decir?- preguntó Will ceñudo.

.-En realidad nada. Vengarse de James es tan difícil como sacar un Excelente en Pociones. Aunque quien sabe, a lo mejor en unos años puedo devolvérsela. Se la tendré reservada.

El chico la miró intrigado por la extraña afirmación de su amiga, pero finalmente decidió no decir nada más sobre el tema.

.-El campo de Quidditch se ve genial desde aquí- Comentó la hermana vengativa, tratando de cambiar de tema.

.-Si, es verdad. Para jugar lo mejor son las tardes soleadas. ¿Por qué crees que los campeonatos se disputan en Verano?

.-Hablando de eso¿te has dado cuenta de que el próximo Verano ya tenemos Mundiales?- El chico asintió con ahínco. Al parecer lo sabía perfectamente.- Por cierto¿Cuándo van a ser las pruebas para el equipo?- preguntó de forma que pareciese completamente inocente.

.-.¿Te vas a presentar?- Will se giró, mirándola ceñudamente. Ella sonrió como una niña pequeña con un juguete nuevo.

.-Puede.

.-Creía que no tenías escoba, es decir, bueno, siempre usas la de James.- Siguió diciendo el castaño, bastante confuso.

.-Tu lo has dicho, "no tenía".

Antes de que el chico pudiera seguir interrogándola, alguien volvió a tocar en la puerta. Esta vez se trataba de Ken Longbottom, quien asomó la cabeza por la puerta, temeroso de la reacción de la chica. Al verlo, Will se separo de un brinco de su amiga. Poniéndose en pie como si tuviera un resorte en el culo. Ante la mirada inquisidora de Ashley sonrió nerviosamente y le tendió para ayudarla a levantarse. Ken se acercó a ellos, ya seguro de que la hermana de su amigo no le saltaría al cuello en plan leona hambrienta.

.-Ashley, la profesora Tonks me pidió que te dijera que todo está solucionado, no le dirá nada a la directora.- Comentó el chico dirigiéndole una mirada de comprensión- Estuvo hablando con James un buen rato...

.-James ya salió de la enfermería- Continuó Longbottom con una media-sonrisa en la cara.

La chica asintió.

.-Y yo que siempre creí que James era el loco de la familia- Longbottom le revolvió un poco más el pelo a la chica, aprovechando para mirara a su amigo de forma interrogante.

.- Efran y James nos esperan para almorzar,- dijo finalmente el retoño de Neville- ¿Bajas, Will?

Will miró a la chica.

.-.¿Vienes?

.-No- Se apresuró a casi gritar la joven. Su amigo la interrogó con la mirada- Estaré... por ahí- dijo sonriendo hipócritamente. Ya sus ojos apenas estaban hinchados y comenzaban a recuperar su brillo natural.

Wood pareció pensarse la respuesta de su amiga, pero finalmente asintió con desgana antes de despedirse de ella.

.-Nos vemos luego entonces, bicho- Le gritó Ken antes de desaparecer por la puerta seguido del espécimen de su amigo.

Ash se volvió a buscar su maleta, que seguía tirada en el suelo, tal y como la había lanzado un rato antes. Se agachó a tomarla, e inconscientemente volvió a sentarse¿Para qué bajar? No quería ver a su hermano, no quería ver a sus amigas, no quería ver a los Gryffindor y Hufflepuff que cursaran sexto, ni a los alumnos de séptimo con Transformaciones. No quería explicar, tampoco pensar, aunque esto último le resultaba completamente imposible... NUNCA, nunca se había comportado así, perder el control de esa manera¿En qué pensaba?.

Suspiró largamente y su mirada se perdió en una de las grandes ventanas. El campo de Quidditch seguía ahí, perfecto, sólo... ¿SÖLO?. Sin poderlo evitar sonrió abiertamente, se levanto y comenzó a bajar las escaleras hasta la sala común de dos en dos, recuperando su natural vitalidad.

La torre de Gryffindor estaba vacía, algo que agradeció enormemente. A las tres y dos minutos de la tarde llegó al gigantesco campo verde sobre el cual yacía un flamante campo del mejor deporte mágico existente: El Quidditch. Se montó en su escoba, una "Deslizadora 4004" de última generación. La más potente, la más rápida... la mejor, y surcó el cielo.

El viento le daba en la cara, despeinándole el pelo (N/A: Sí, ya sé que pensarán "¿Aún más?"). Desde siempre había usado la escoba de James, que aunque moderna, ya estaba algo pasada de moda (sin contar con que tenía que esperar a que él se la prestara, o en su defecto... quitársela cuando no se daba cuenta), así que se entretuvo descubriendo las nuevas aportaciones de los modelos de escoba: como la velocidad descomunal o la increíble precisión. Nunca había volado en una escoba como esa.

"Janet tenía razón, era la mejor"- pensó mientras se elevaba a toda velocidad para después descender en picado.

Pudo ver como unos puntillos verdes entraban en el campo y disminuyó un poco su altura. Fijándose pudo descubrir (para su desgracia) que era el equipo de Slytherin.

"Perfecto".

Resignada suspiró con desgana: se le había acabado el chollo. Mientras se acercaba cada vez más al césped bajo el campo pensaba en algún lugar al que ir a continuación. Haría cualquier cosa con tal de no tener que enfrentarse a su hermano, e incluso a sus amigas... Finalmente aterrizó en el campo.

El equipo de Quidditch al completo se acercó a ella.

.-.¿Qué hay, Potter?- le preguntó Morgan Adams, una de las cazadoras del equipo. Lo único que sabía de ella era que era alta, delgada, de melena y ojos oscuros y afición por el deporte de los magos; pues era la primera vez que hablaba con ella.

.-Nada- contestó dudosa la chica- probando un regalo.- Terminó, sujetando su escoba con una mano y emprendiendo el camino de vuelta al castillo antes de que alguno hiciera un comentario mordaz. Sin embargo, tras dar un par de pasos, la voz de un chico la detuvo.

.-Muy bueno lo de James esta mañana- le comentó despreocupadamente Tom Zabinni, capitán del equipo.

.-Sí, le diste un buen derechazo- remarcó Rufus Flint. Un chico alto y bien formado, aunque bastante feo

.-.¿Y eso de "Te amputo todas tus extremidades"? Fue buenísimo- Esto último lo había dicho Jerry Higgs.

Ashley se dio la vuelta muy despacio, encarando al grupo de slys que la miraban esperando algún comentario.

.-Nos lo estaban contando ahora cuando te vimos- le dijo Elsa Boot, una de las golpeadoras del equipo, sonriendo ampliamente- Ojalá pudiera haber estado ahí...

.-Resulta que la pequeña Potter es más Slytherin de lo que pensábamos- Siseo una voz arrogante desde entre las gradas. Un chico se acercaba al grupo portando el equipamiento de juego y una cara escoba de última generación. La gente se giró, recibiendo al chico con una sonrisa. Sin embargo este les ignoró y se acercó a paso rápido a la chica, a quien sonrió con petulancia mientras le extendía la mano.- Malfoy, Julius Malfoy- fue lo único que dijo.

Se fijó en él. Alto y fuerte, con el pelo de un rubio tan claro que brillaba bajo el sol y que despreocupadamente le caía por la cara, en contraste con unos increíbles ojos azules, unos labios carnosos y una sonrisa seductora. (Ashley se derrite mentalmente mientras le sigue repasando). Su cara era de forma ovalada, dando paso a un bonito cuello que desembocaba en un cuerpazo de escándalo (denotado por unas "ceñiditas" túnicas).

Hubiera mentido si hubiera dicho que no sabía quien era. Por supuesto que lo conocía¿Cómo no hacerlo?. Era nada más y nada menos que Malfoy, maestro de la seducción y sex symbol dentro del colegio (eso por no mencionar archienemigo de los fantásticos y cabecilla de los Slytherins).

.-Llegas tarde, tío- Dijo Higgs saludando al recién llegado con la mano. El rubio levanta una ceja en señal de incredulidad.

.-No veo que haya empezado el entrenamiento.- Comentó con arrogancia.

Ash no pudo evitar bufar. Ese tío era tan pretencioso y presumido como había pensado. Cuando estaba a punto de darse la vuelta (de nuevo) y dedicarse a algún que otro quehacer en el castillo, una mano le sujetó del brazo. Su dueño, Sean Pucey (que no tenía nada que envidiarle a Malfoy), clavó su mirada azulada en la mano de la chica. Más exactamente en la escoba que portaba.

.-.¿Esa no es una Deslizadora 4004?

El eco de la pregunta resonó por todo el campo de Quidditch, haciendo que todos y cada uno de los presentes dejara lo que estuviera haciendo a un lado y dirigiera su mirada al instrumento volador de la Gry.

La chica asintió, mientras una estampida de manchitas verdes se acercaba a ella, le arrebataban la escoba y empezaban a pasársela los unos a los otros, comentando todas sus nuevas aportaciones. La mayoría Ash las desconocía.

Sintió como Tom Zabini la miraba ceñudamente y desvió su mirada hasta él.

.-¿Vas a integrarte en el equipo de Gryffindor?- preguntó sin rodeos. La gente poco a poco dejó de fijarse en la escoba, dirigiendo ahora su mirada a la chica, que miraba al moreno de ojos verdes sin parpadear.

.-Si me aceptan.- Dijo finalmente con un deje de seguridad en la voz.

.-En ese caso espero que no te acepten, no me gustaría tenerte de rival- comentó el chico sonriendo seductoramente. ¿Acaso los slys no sabían sonreír de otra manera o qué?

La chica asintió ante el cumplido y se acercó a Elsa, quien en ese momento tenía la escoba. Esta se la paso rápidamente, sonriéndole con sinceridad.

.-Bueno, os dejo entrenar... lo necesitaréis- Fue lo último que dijo la joven antes de hacer un gesto de despedida con la mano y emprender camino. Para variar, cuando sólo había dado unos pasos, una voz la detuvo.

.-.¡Eh, Potter!.

Ash puso los ojos en blanco, para lentamente volver a darse la vuelta con desgana.

.-Tengo algo que proponerte.- le dijo Zabini.

.-.¿Una indecencia?- Contestó la joven alzando una ceja y sonriendo misteriosamente.

.-Depende de cómo se mire- Contestó el chico.- ¿Sabes quiénes son "Los Prófugos"?

"¿Eing?"

.-.¿Los que escapan de la ley?- Preguntó con una mueca de desconcierto.

.-Exacto. Aunque hablaba dentro del contexto de Hogwarts.

.-Los Prófugos- dijo Morgan- somos un selecto grupo de alumnos dentro del colegio que nos reunimos para descargar el estrés que acumulamos durante las clases y cambiar la monotonía del día a día. Ya sabes, que si exámenes, que si en la cama a la diez...

.-El caso es que hemos adecuado una gran sala en la que celebramos fiestas y reuniones de todo tipo.- siguió explicando Higgs- Sobretodo cuando estas no pueden hacerse en lugares normales.

.-.¿A qué te refieres con "lugares normales?- quiso saber Ash.

.-Por ejemplo reunirnos personas de distintas casas en una misma sala común.- dijo Elsa.-, todo esto al margen del conocimiento de profesores y demás alumnos.

.- Vaya... ¿Desde hace cuánto?- preguntó la pelinegra.

.-Hace dos años encontramos una habitación en el último piso completamente escondida.

.-De hecho descubrimos que llevaba a una sala por accidente.- anotó Pucey alzando una ceja.

.-La sala era grandísima, era como una sala común escondida.- Gritó Morgan abriendo mucho los ojos- Tenía desde un salón con mesas, sillones y chimenea, hasta habitaciones, cuartos de baño e incluso un balcón con vistas al lago.

.-Poco a poco lo fuimos adecuando. Cada sala tiene su propio propósito.- continuó Tom Zabini- Lo más extraño de todo es que dentro no es posible hacer magia.

.-Por lo que hemos visto tiene como un repeledor, o algo así.- Comentó Flint despreocupadamente.

.-Y por lo tanto se pueden usar objetos muggles de toda clase. Aparte de eso, esta totalmente insonorizada al exterior y es imposible de encontrar excepto para aquellos que ya saben donde está.- Finalizó Tom.

.-El grupo esta formado por quince personas de todas las casas, aunque todos mayores de quince años. Entre nosotros nos llamamos "Los Prófugos" y nuestro punto de reunión es "El escondite".- Explicó Morgan con aire misterioso.

Ashley les miró con el cejo fruncido¿Si realmente existía un grupo secreto con esas características dentro del colegio, por qué se lo decían?

.-.¿Y a qué viene esa revelación?- preguntó finalmente la chica alzando una ceja.

.-Esta noche hay una fiesta.- habló por primera vez Julius Malfoy, quien durante toda la conversación se había dedicado a observar con interés el cielo.- Estás invitada- Dijo mirándola directamente a los ojos. Notaba como el rubio prepotente la retaba con la mirada, como trataba de asustarla, y sin embargo no despegó su mirada ni un instante, consiguiendo tras un par de minutos que él sonriera enigmáticamente y se diera la vuelta.

Todos se quedaron extrañados ante el comportamiento de Malfoy, quien un par de minutos después de aparecer desaparecía con toda la tranquilidad del mundo. El chico lo notó, y sin esperar a que se formulara la pregunta que todos se planteaban mentalmente comentó un "va a llover" sin siquiera girarse hacia los demás adolescentes.

.-.¿Qué?- preguntó Zabinni volviendo a encararla- ¿Te atreves? Aunque eso sí, sólo estás invitada tú. Ni tus amigos, ni tu... hermano...

.-Espera, a ver. Me has dicho que hay un grupo de quince personas con nombre de proscritos que se reúne y casualmente hoy hace una fiesta a la que estoy invitada. ¿Por qué, si no soy del grupo?- Dijo la chica con el ceño fruncido.

.-Tenemos nuestras normas, preciosa- le explicó Pucey- Fíjate, aunque sólo somos quince, nuestras fiestas han llegado a ser de cincuenta personas.

La chica le brindó una mirada de "¿Qué estás fumando?" y él le devolvió una brillante sonrisa.

.-Cada vez que vamos a celebrar un evento nos reunimos y decidimos a quien queremos invitar.- le explicó- Para que alguien quede invitado, diez de las quince personas deben estar de acuerdo y las otras cinco indiferentes. En caso de que aparte de las diez personas a favor, haya dos de las cinco en contra: se suspende la invitación.

.-Además, la invitación no es constante, para todo lo que hagamos, sino puntual.- le dijo Morgan fijándose también en el cielo. Era cierto, iba a llover, y pronto.

.-Recopilando: Estoy invitada a una fiesta que se celebra hoy en "El Escondite" que, todo sea dicho, no sé dónde está.

.-Exacto- contestó una de las chicas. Luego se quitó la mochila del hombro y rebuscó algo dentro de ella. Sacó una especie de tarjeta. Tenía el tamaño y material de una tarjeta de crédito, sin embargo era completamente negra. La tocó con la punta de la varita y murmuró unas palabras que la chica no alcanzó a oír. Luego se la entregó sonriendo- Esta es tu tarjeta de invitada. Cada vez que te invitemos a un evento la tarjeta se volverá roja. Basta con que la toques con la varita para que te diga el día y la hora. Una vez hayas visto a lo que estás invitada volverá a su estado normal hasta que volvamos a invitarte a algo.

.-Para llegar al Escondite sólo tienes que murmurar "Accio Escondite". Una especie de fuerza te llevará por corredores hasta llegar frente a un cuadro en el último piso.- Continuó Zabinni- En el cuadro se ve una puerta de madera. Toca en ella y di la contraseña.

.-.¿Qué contraseña?- preguntó la joven, con la cabeza demasiado llena de cosas como para recopilarlas. Aún sostenía la tarjeta en la mano.

.-.¡Oh, sí, se me olvidó!- Gritó Elsa- la contraseña aparece en la tarjeta, junto con el día y la hora.

.-La puerta del cuadro se materializara y podrás entrar.

La chica los miró alzando las cejas la verdad es que todo era muy confuso.

.-Queda una última cosa- Explicó Morgan mirándola fijamente.

.-Vayas o no, debes prometer guardarnos el secreto- Le espetó Flint, mirándola seriamente.- No sólo porque si se descubriera nuestras reuniones se nos caería a todos el pelo, sino porque el chivato lo pasaría mal.

.-Ronchas por todo el cuerpo, calvicie, lepra- explicó despreocupadamente Higgs.- Una forma de asegurarnos de que nuestro escondite sigue escondido. Además, lo que pasa ahí dentro no siempre es del todo legal.

Ash les miró alarmada¿Qué quería decir con eso?

.-Se refiere a que hay bebidas alcohólicas y esas cosas- le explicó Pucey ante la expresión de su cara.

.-.¿Prometes no decirle a nadie la localización de nuestro Escondite?- preguntó Pucey ofreciéndole la mano.

La chica lo miró durante un segundo y sin pensarlo demasiado asintió y le apretó la mano¿Qué podía haber de malo en ir de vez en cuando a una fiesta? Lo que ocurrió a continuación fue bastante raro. Sintió como una corriente atravesaba toda su espina dorsal, haciéndole apartar la mano con rapidez.

.-.¿Qué ha sido eso?

.-Eso ha sido un hechizo. Si no cumples tu juramento lo sabremos.- le dijo Zabini.

.-No te olvide de lo de la calvicie. No creo que sea demasiado agradable- masculló Morgan antes de echarse e reír.

Una ligera lluvia empezó a rociarlos. Era ligera y poco acompasada, sin embargo denotaba que pronto se convertiría en fuerte y constante, así que rápidamente los jóvenes se encaminaron al colegio. Sabiendo de antemano que hoy no sería una buena idea volar.

Echo un vistazo a la tarjeta que sostenía entre las manos y que ahora estaba de color escarlata. Saco la varita, dispuesta a probar el uso de la misma y con la punta tocó la superficie lisa del objeto de plástico. De la nada unas palabras se dibujaron su superficie roja.

"Fiesta en El Escondite.

Hoy a las nueve.

Viva el Viernes"

La chica se quedó estática. Se giró, buscando con la mirada a Zabinni. Se acercó a él en dos zancadas.

.-.¿Qué significa esto?- preguntó refiriéndose a las palabras.

Él la miró con una ceja alzada.- La primera línea se refiere al tipo de evento. En este caso una fiesta. La segunda te da la fecha. La tercera la contraseña.- Explicó- Por cierto, creo que no te lo explicamos bien. Puedes hablar con tranquilidad sobre que hay un lugar dentro del colegio llamado "El Escondite". Ya hay muchos rumores sobre él (de ahí que me extrañara que no supieras nada) y no nos importan, al contrario. Lo que no puedes decir bajo ningún concepto es dónde está.

.-Comprendido- masculló la joven antes de volver a tocar la tarjeta, que volvió a su estado anterior: completamente negra.

Llegaron al castillo un tanto mojados, pero nada que no se secara tras unos minutos cerca de las chimeneas del castillo. Morgan y Elsa que hablaban animadamente se dieron la vuelta para encararla.

.-.¿Entonces qué¿Vienes?.

IIIIIIIIIIIIIIIIIIII

Llegó a la sala común. Estaba repleta, pues no sólo acababa de finalizar la cena, sino que además fuera había una ruidosa tormenta, lo que obligaba a todos los alumnos a permanecer en el castillo. Pensó que entre tanta gente podría pasar desapercibida. Sin embargo se dio cuenta de su error cuando, nada más entrar, se sintió rodeada por un gran grupo de alumnos.

.-Ashley, Ashley, ven, quiero presentarte a unos amigos- decía una chica que apenas conocía de vista.

.-Ey¡Qué carácter, guapa!- Comentó un niño de primero que se agarró con fuerza a su escoba.

.-.¡Todas deberíamos saber pegar como Potter!- gritaba una feminista radical subida a una mesa de estudio. A su alrededor había un grupito de niñas que asentían con la cabeza, completamente de acuerdo con la joven.

Una mano la agarró fuertemente y tiró de ella hacia fuera, derribando a un par de personas y sacándola del círculo en el que la habían encerrado. Finalmente se encontró con el dueño de la mano. Will Wood la esperaba con expresión de hastío.

.-.¿Dónde estabas? Pensé que te habías perdido.

De la multitud salieron dos chicas, Janet y Alice la miraban sonriendo. Alice la agarró de una mano y la llevó a un sillón.

.-.¿Se puede saber que pasó?- espetó la joven.

.-Te hemos esperado durante horas, escapista¿qué hiciste cuando saliste de clase?- continuó Janet.

Miró a su alrededor. Se encontraba sentada contra su voluntad en un sillón. Alice sentada sobre su regazo y Janet en el apoyabrazos de su asiento. Will la miraba esperando una respuesta, mientras (como buen prefecto) trataba de tranquilizar a la población estudiantil Gryffindor. Que como ya todos sabemos, tiende a ser revolucionaria.

Ash suspiró denotando cansancio y comenzó a contar la historia. Desde el vociferador en plena clase de pociones, hasta su paseo por el campo de Quidditch. Omitió la conversación con los slys, puesto que sólo traería problemas.

Las chicas se rieron mucho con su interrupción de la clase de Transformaciones, lo que la hizo sentirse mucho mejor, tampoco había sido para tanto. Mientras comentaba con Will lo buena que era su nueva escoba, alguien le tocó la espalda. La chica giró la cabeza, aún sonriendo. Su hermano la miraba serio y frío, pero también avergonzado. Su sonrisa de felicidad se torno en una mueca de incomodidad.

Se levanto sin dejar de mirarlo, quedando uno frente al otro, pero con el sillón en medio.

.-Yo... ehhh... quería pedirte... ehhh -comenzó él, mirando al suelo.

.-Yo... yo no se como se me ocurrió y tú... ehhh... bueno que yo también- Ashley también empezó a hablar sin demas9iada coherencia.

.-Por eso, seguro que fue vergonzoso, no pensé que te fuera a molestar tanto...

.-.¿Qué esperabas? Incluso Snape se rió un rato conmigo... y... tampoco debí... ya sabes, entrar y pegarte.

.-Si, bueno, te pasaste un poco...

.-Si, pero tu te pasaste mucho...

.-.¿Qué querías que pensara después de ver lo de... tú y ese?

.-Podrías confiar en mi para variar y, además, te dije que no había nada entre nosotros...

Su tono de voz había cambiado, antes trataba de disculparse, ahora era de discusión. Ni siquiera se dieron cuenta de que se había formado un circulo amplio a su alrededor, ya que habían circulado rumores durante toda la tarde sobre lo sucedido por la mañana en clase de pociones y transformaciones. Los de sexto y séptimo combinaban sus versiones, atando cabos, de forma que habían salido muchas versiones de lo sucedido... "Aquiles y Ashley se habían enrollado y James los había pillado. Por eso le había mandado un vociferador, pero Ash, que es un alma libre le puso los puntos sobre las ies". "Aquiles y Ashley eran novios, pero Aquiles la dejó y ahora intentaba volver con ella. James se enteró y le mando un vociferador, como un buen hermano, para que la dejara tranquila, pero al final resultó que a Ashley todavía le gustaba y por culpa de la carta él ya no iba a volver con ella..." Y así muchas otras estúpidos rumores.

Del gran círculo desentonó un chico que apareció de la nada. Aquiles miró con odio a James, sonriendo a Ashley. La chica rezó por que la tierra se abriera y la tragara. Se acababa de dar cuenta de que no sólo un grupo de cotillas hacían un gran circulo a su alrededor, dejando un gran espacio entre ellos y los hermanos, pues temían que la chica reaccionara mal al verlos ahí, sino que también había alumnos, sobre todo los más pequeños, que taponando completamente las escaleras y miraban interesados lo que sucedía. La voz de Aquiles la devolvió a la realidad, sin escapatoria posible.

.-James Potter¿Se puede saber a que vino lo de esta mañana?- Gritaba el chico

.-.¡Eh! Johnsson, no fui yo quien se despertó con tu hermana durmiendo al lado mío¿Por qué no me explicas lo que tu y Ash hacíais?- Su hermano también gritaba.

Ashley estaba muy colorada, muerta de vergüenza, observando la escena entre Aquiles y James. Además pudo advertir que debido a los gritos todos los que aún no estaban en la sala común estaban saliendo de sus dormitorios. Ya era oficial, estaba siendo humillada ante todo Gryffindor.

.-Yo le gusto a tu hermana¿vale, o sea que por qué no nos dejas tranquilos y te dedicas a lo tuyo.

"Por Dios, que caiga un meteorito sobre mí AHORA"

.-.¿Pero qué dices, enano? A mi hermana tú no le gustas, le gusta Wood.

.-Ja, pues eso no es lo que me demostró anoche- Rió burlón Aquiles.

"Olvida el meteorito, mejor me corto las venas, que es más rápido"

James sacó la varita, alzándola en señal de ataque. En la sala comenzaron a oírse gritos de entusiasmo y comentarios como "pártele la cara" o "se lo merece". De la nada aparecieron Will, Ken y Efran, dispuestos a unirse a James contra el chico. Por el otro lado tres chicos también se apartaron del grupo, Ash los conocía, eran la peña que siempre acompañaba a Aquiles.

Los cuatro fantásticos apuntaban a Aquiles y sus amigos, quienes respondían de la misma forma. Comenzaron a oírse hechizos y verse ases de luz recorriendo toda la sala, a la vez que los chillidos de emoción de los Gryffindor, que apoyaban a un grupo u otro, fueron patentes.

Y ahí estaba ella, entre los alumnos gritando y comenzando a pelearse entre ellos y los grupos de James y Aquiles. Impotente, avergonzada, sin saber que decir o que hacer y reviviendo cada palabra que se había dicho durante los últimos diez minutos, desde el intento de disculpas de James hasta la afirmación de que había pasado "algo" entre ella y Aquiles... Volvió a sentir la sangre recorrer con brío su cuerpo, su respiración se agitó... y esa ira incontenible que había sufrido esa misma mañana volvió a apoderarse de ella...

Alzó su varita firmemente, de forma que todos los que antes la habían olvidado por completo volvieron a fijarse en ella. Su rostro era serio y frío, no expresaba emoción alguna.

.-.¡EXPELLIARMUS!- gritó

Los ocho chicos salieron volando, dando de morros contra la pared. Sus varitas salieron directamente disparadas hacia la mano izquierda de Ash, quien después de tenerlas todas las guardó en su túnica.

El círculo se convirtió en un cuadrado que bordeaba el perímetro entre los alumnos doloridos y la chica. Ash seguía fría como un témpano. Comenzó a caminar hacia los ocho chicos, que ahora se frotaban con muecas de dolor las zonas donde habían sido heridos. Miró a Aquiles, a quien sus propias manos le estaban haciendo cosquillas (debido a un hechizo de Efran), después miró a James, quien tenía una brecha sobre la ceja que sangraba abundantemente y estaba adquiriendo un tono violeta

.- James, tengo 16 años, no necesito que me vigiles, no necesito que me cuides, no necesito tu ayuda, prepotente engreído¿Por qué no te metes en tus asuntos en vez de en quién me gusta o no o con quién salgo y con quien no? Además, fanfarrón presuntuoso no me gusta Will- Tomó aire y miró a Johnsson- En cuanto a ti, pequeño flipado, no me gustas y nunca podrías gustarme, eres un superficial y un payaso, y si para ti fue una muestra de amor que hablara contigo durante un rato: me das mucha pena, amargado.

Dicho esto se dirigió a la puerta de la sala común, de la manera más tranquila y calmada que pudo (a pesar que el corazón le latía a mil por hora). Sentía la adrenalina moverse con libertad por todo su cuerpo, y sinceramente, tenía que contenerse para no darse la vuelta y empezar a aporrear al resto del alumnado que la miraba.

Se sintió extraña¿Por qué sentía tanto odio? Ella nunca había sido especialmente agresiva, entonces ¿Por qué le apetecía lanzar a los alumnos por la ventana a ver cual tardaba más en caer.

A su paso los alumnos se apartaban, mirándola asustados, asombrados e incluso algunas chicas celosas. Antes de salir de la gran sala miró por última vez a los chicos, uno de ellos escupía babosas, otro parecía tener un brazo roto, en fin, que lo conveniente era que su siguiente parada fuera la enfermería. Su hermano la miraba igual que lo había hecho esa mañana. Odiaba esa mirada de "¿Quién eres y que has hecho con mi hermanita?"

.-Yo que ustedes me pasaba por enfermería... –Metió su mano en la túnica y sacó las varitas de los chicos. Las lanzó sin ningún cuidado haciéndolas caer juntas, frente al grupito.

Y dándose la vuelta salió de la concurrida sala común de Gryffindor, dejando tras ella caras de desconcierto...

Vagó por el castillo durante casi una hora, pensando una y otra vez en lo que había hecho, en lo que había hecho DE NUEVO. Dos veces el mismo día, y encima ni siquiera podía refugiarse en el aula de astronomía pues ahí sería el primer lugar donde la buscarían... si la buscaban. Después del espectáculo que había dado debían odiarla... y todo por quedarse dormida, encima resultó que Aquiles no era tan simpático como parecía. Vaya par de engreídos¿Qué se creían?

Llegó al tercer piso, no tenía a donde ir, pues no quería volver a ver esas caras de sorpresa y no tenía con quien ir, pues Alice y Janet de seguro se enfadarían con ella por la estupidez que había cometido.

Estaba sola.

Más sola que nunca.

"Nunca estás sola"- oyó decir

Su piel se estremeció, pues la voz masculina era aguda, completamente repulsiva y desagradable. Se levanto de un salto y miró a su alrededor. Sola. Tal vez... tal vez sería un cuadro o algo así... Sin pensárselo dos veces bajó las escaleras, buscando otro lugar en donde sentarse, en donde pensar... Sólo esperaba que Lupin no se enterara de lo ocurrido, aunque eso era francamente difícil, puesto que ocho alumnos Gryffindor heridos significan pelea. Aunque pensándolo, ella no había causado la pelea, de hecho sólo la había frenado...

Y así, de buenas a primeras, se chocó contra "algo", cayendo de espaldas y acabando sentada en el suelo, como ese "algo" contra lo que se había estampado.

Una chica de extra-larga melena rubia y ojos castaños la miraba divertida.

.-Ashley¿me buscabas¿Al final vienes?- Morgan Adams hablaba mostrando una espléndida sonrisa en la cara.

.-No, yo... he tenido algunos... problemas.

¿Por lo de esta mañana?

Ash agachó la cabeza. Vaya asco de día.

Morgan se levantó y se sentó al lado de la chica.

.-Oye, da igual lo que te hayan dicho, tú sabes que hiciste lo correcto. Como siempre he dicho ¡Que les follen!.

La chica quería explicárselo, que había sido humillada, que estaba dolida, enfadada, que ya no se entendía a sí misma; pero no pudo vocalizar una sola palabra, sólo miró sus zapatos, intentando reprimir las lágrimas que luchaban por salir, con una rubia que a su lado jugueteaba con un mechón de su pelo.

.-Sabes, te vendrá bien salir y olvidarte de todo, es el primer viernes del curso, ven con nosotros a la fiesta.

.-No puedo¿has visto como voy?- dijo la chica desviando la mirada a su compañera.

Morgan la miró de arriba abajo y sonrió. Tenía la misma ropa que había usado para entrenar Quidditch, por lo que estaba sudada y algo sucia, su pelo estaba muy desordenado, sus ojos rojos e hinchados y su cara pálida del susto.

.-Eso se soluciona- La agarró con fuerza del brazo (tanto que la puso de pie) y comenzó a correr escaleras abajo. Ash la siguió como malamente pudo, sin pensar donde la llevaría la cabra loca de la chica.

Antes de darse cuenta se encontraba en un largo pasillo de piedra, una realidad la despertó de sus pensamientos¿No la estaría llevando a la sala común de Slytherin?

.-.¡Ey!- gritó- ¿A dónde vamos?.

.-Tranquila, ni sabrán que has entrado... ¡Serpientes al poder!- Gritó la chica a una pared de piedra, que rápidamente se abrió.

Se encontraba en una gran sala plagada de alumnos uniformados, la sala era increíble, pero nada comparada con la de Gryffindor. A pesar de tener unas pintas horribles pasó desapercibida entre los alumnos, dirigiéndose a unas escaleras, y luego a una habitación. Se encontró con otras tres chicas, a una de ellas ya la conocía.

.-.¡Ashley!- le gritó Elsa Boot -¿Qué te ha pasado¿No estás aún arreglada?

.-Ash ha tenido algunos problemillas, así que nosotras la ayudaremos a prepararse. Puedes ducharte aquí, nosotras te buscaremos algo de ropa. ¡Ah! te presento a Mildred Gordon, Ginger Witt y Frida Lowest –Las chicas que acompañaban a Elsa le sonrieron .– Son nuestras compañeras de cuarto.

Elsa la empujó hasta una pequeña habitación, que identificó como un baño, a la vez que Mildred le pasaba un par de toallas. Después de entrar le cerro la puerta con llave. Se sentía increíblemente confusa, todo había pasado demasiado rápido. Hacía unos minutos pensaba tranquilamente en un pasillo y ahora iba a bañarse en la casa Slytherin... Suspiró. Ellas no la juzgaban, ni siquiera intentaban sonsacarle su problema, sólo... intentaban animarla, como buenas amigas. Lo estaban consiguiendo. Se metió en la ducha y abrió el grifo de agua caliente. Tal vez los Slytherins no fueran tan mala gente como pensaba, tal vez ese era el motivo por el que el sombrero seleccionador había dudado cuando la había colocado en Gryffindor, tal vez por eso había dudado...

Salió de la ducha y se envolvió con una toalla, con la otra comenzó a secarse su larga melena negra. A los dos minutos salió de la ducha, envuelta en las dos toallas. Fuera estaban las cinco chicas terminando de prepararse.

Se fijó en ellas. Todas iban vestidas como muggles. Morgan era la más alta, de melena rubia y ojos castaños. Estaba vestida con una minifalda y un top, ambos de color negro. Por su parte Elsa (Que era negra, un poco más baja que su amiga, y sin embargo mucho más curvilínea) usaba un bonito vestido veraniego en tonos verde. No le dio tiempo a fijarse en las otras chicas pues salieron con prisas de la habitación murmurando algo de arreglar las últimas cosillas.

El cuarto estaba lleno de ropa, tirada sobre las camas, en el suelo; en las mesas había barras de labios, perfumes, todo tipo de complementos... Al ver el estropicio de la habitación no pudo más que sonreír, haciendo a las chicas reparar en que ya había salido. Ambas la miraron sonriendo.

.-.Aquí está nuestra voluntaria- Murmuró con una mueca malvada Morgan.

.-.¿Y las otras chicas?

.-Ya han ido a la fiesta, tenemos que darnos prisa.- Explicó Elsa mientras se ponía colorete en las mejillas frente al espejo.

.-Dime, Ashley ¿pantalón o falda?- preguntó Morgan mientras rebuscaba entre la ropa sobre la cama

.-Pantalón- se apresuró a responder la chica.

.¿Algún color en particular?- Volvió a preguntarle, sin siquiera mirarla. En ese momento un par de manos se apoderaron de su pelo. Sintió como una brisa calentita le mecía el pelo y al mirar hacia atrás descubrió que Elsa le secaba el pelo. Pues sí que tenía prisa.

.-Me conformo con que no sea un color pastel.

.-No sé, no sé- comentó Morgan mientras rebuscaba ahora entre la ropa del suelo- creo que unos vaqueros ajustados te deben quedar bien. Pero no sé si...- siguió murmurando para sí la chica.

Diez minutos, una crisis de estilo y dos peinados después, Ashley se levantó de la silla que ocupaba salió disparada al baño (el único sitio donde había visto un espejo). Al verse reflejada casi se cae del susto.

Finalmente la habían vestido como les había venido en gana. Realmente se sentía como un conejillo de India, pues su opinión ni siquiera contó a la hora de elegir ropa. De abajo hacia arriba llevaba unos pantalones vaquero muy sueltos y extremadamente bajos de cadera. Eran de un color azul muy clarito, con algunas manchas blanquecinas del uso (supuestamente) y un cinturón blanco acorde con el top palabra de honor que se ceñía desde el pecho hasta la mitad de su vientre, dejando el resto al aire. La verdad es que no se podía quejar, la ropa era preciosa y con ella puesta se sentía extrañamente... sexy. No había dado tiempo de arreglarle el pelo, así que lo llevaba suelto y ondulado hasta poco más de la mitad de la espalda. Le gustaba su pelo rebelde, definía su carácter inconformista y revoltoso.

Sus ojos estaban increíbles, perfilados con un lápiz de ojo negro y sus labios brillaban bajo el brillo de labios de Elsa. Antes de poder seguir describiéndose en el espejo, alguien tocó en la puerta del baño para luego abrirla completamente.

.-Ashley¿Estás lista?- preguntó Morgan– Tenemos que irnos ya, nos están esperando.

IIIIIIIIIIIIIIIIIIII

.-Viva el Viernes- susurró Morgan encargándose de que nadie pudiera oírla.

Elsa agarró con fuerza el pomo de la puerta que acababa de aparecer y lo giró con un ruido sordo, indicándoles con la cabeza a las otras dos chicas que pasaran. Cuando las tres estuvieron dentro cerró la puerta tras ella.

Se encontraban en una especie de cuartucho de utensilios de limpieza, sin embargo este estaba completamente vacío.

.-.¿Qué es esto?- Preguntó Ashley señalando a su alrededor.

.-Es un hechizo- Contestó Morgan, como si esa simple frase explicara todo. Elsa, que era un poco más consciente de la duda de la chica decidió explicárselo como Dios manda.

. -Verás, ahora mismo nos encontramos en un punto intermedio entre la sala y la entrada. Es muy difícil crearlo, sobre todo porque hay que crear un espacio inexistente entre dos puntos. Bueno, el caso es que esta ante-sala está insonorizada, por lo que al abrir la puerta no se oye el ruido de la fiesta.- explicó la joven- Piénsalo, si cada vez que alguien abriera la puerta se oyera la música de dentro Filch no tardaría nada en descubrirnos.

Ashley levantó las cejas, entendiendo lo que la chica quería decir.

.-Muy astuto¿fue idea tuya?

Elisa sonrió con autosuficiencia.

.-En realidad sí, pero fue Malfoy quien lo llevó a cabo. Hay que reconocerlo, ese tío, aparte de estar muy bueno sabe lo que se hace.

Morgan sonrió ante el comentario y añadió un "no sabes cuanto" antes de abrir la puerta que había al fondo del armario. De la nada una extraña música a todo volumen empezó a sonar. Esto le chocó mucho a la joven pelinegra, quien pasó de no oír absolutamente a encontrarse ante muchos decibelios de volumen.

Reconoció la canción, era de un artista muggle llamado Justin Timberlake.

"Don't be so quick to walk away - No tengas tanta prisa por irte,

Dance with me – baila conmigo.

I wanna rock your body - Quiero que te muevas (literalmente: "quiero menearte", pero en Español suena fatal)

Please stay - Por favor, quédate

Dance with me - Baila conmigo."

Ahora se encontraban en una gran sala, tan grande como una sala común, sólo que excenta de la mayor parte del mobiliario y con algunas particularidades. Se oía música a todo volumen y una especie de focos mágicos alumbraban toda la sala. Estos no estaban pegados al techo, sino que iban dando vueltas por toda la estancia, haciendo que la habitación fuera multitonos. A la derecha había una barra y tras ella todo tipo de bebidas, que volaban llamadas por algunos alumnos, al otro lado algunos sillones abarrotados de personas y en el centro: la pista de baile.

Debía haber al menos cincuenta alumnos de todas las casas, quienes al verla se daban codazos entre ellos y la señalaban, murmurando cosas que la chica por supuesto no llegaba a escuchar. Se sentía Harry Potter. A algunos los recordaba de haberlos visto esa misma mañana en clase. Se quedó parada frente a aquel panorama¿Cómo era posible que nunca hubiera sabido que esas fiestas ocurrían?

Morgan la agarró de un brazo, viendo que no tenía intención de moverse, y la paseo hasta un sillón, donde se encontraban Tom Zabini, Julius Malfoy, Sean Pucey y otros chicos que Ash no conocía.

"You don't have to admit you wanna play - No tienes que admitir que te apetece

Dance with me - Baila conmigo.

Just let me rock you - Sólo déjame moverte

Till the break of day - Hasta que salga el sol.

Dance with me - Baila conmigo."

Al verlas llegar los jóvenes sonrieron seductoramente a tiempo que las repasaban con la mirada. Puede que esto para Morgan, pero a Ashley no le hizo ninguna gracia. Decidió en ese instante que la fiesta era bastante grande, no tenía porque soportar al grupo de capullos que iban con Malfoy.

.-Zabinni¿Quieres bailar?- preguntó Morgan justo cuando Ash iba a proponerle a la rubia alejarse de ahí.

El joven se levantó con expresión arrogante y cogió del brazo a la chica. Ash le dedicó una mirada de angustia a Morgan, que se dio cuenta.

.-No te comerán- susurró de forma que sólo, lo oyera ella-. Diviértete.- Prosiguió en un tono más alto antes de adentrarse con Tom al centro de la pista.

Ash volvió la vista hacia las personas frente a ella casi con miedo. Cinco chicos la miraban sonriendo. Se quería morir.

"Malditos Slys lujuriosos".

Se dio la vuelta, buscando desesperadamente con la mirada a Elsa o alguien que conociera, pero en un movimiento rápido Malfoy la sentó entre él y Pucey.

.-Potter, no esperábamos verte.- comentó el rubio mientras posaba una mano en la rodilla de Ashley, quien la apartó de un manotazo y lo fulminó con la mirada. Él simplemente sonrió más abiertamente.

"Just wanna rock you girl – Sólo quiero moverte, chica(N/A: moverte hacerte bailar)

I'll have whatever you have – Tengo lo que tu tienes.

Come on, just give it up girl – Vamos, sólo déjate llevar.

See I've been watching you - Mira, he estado observándote,

I like the way you move – me gusta la forma en que te mueves.

So go ahead, girl, just do – Así que toma el control, chica, sólo hazlo."

.-Un cambio de planes- comentó con despreocupación intentando levantarse. La mano fuerte de Malfoy volvió a sentarla. Ese chico estaba empezando a irritarla.

.-Te presento a...- Malfoy empezó a nombrar a los chicos que le acompañaban, pero ella estaba demasiado ocupaba pensando como escapar de ahí como para prestar atención. Cuando todos los chicos le hubieron dado la mano sonrió nerviosamente, revisando si a su alrededor había alguien conocido que le salvara la vida.

Viendo que no tenía tanta suerte se volvió para encarar a los jóvenes, que esperaban que hiciera algo.

.-Así que hacéis fiestas a menudo...- Perfecto. ¿No se le había ocurrido otro comentario más estúpido?

.-Bueno, de vez en cuando¿es la primera vez que vienes?- le preguntó uno de los chicos sin nombre.

La chica asintió.

.-Esto se vuelve adictivo, ya lo descubrirás.

.-Seguro que sí- mintió descaradamente la joven. Luego miró directamente al rubio del grupo, al que le dedicó una mirada de advertencia –Me voy, a ver a quien encuentro.- Comentó la chica antes de levantarse, esta vez nadie se lo impidió.

.-¿Acaso no estás agusto aquí, Potter?- preguntó arrogantemente Malfoy mientras se levantaba y sacudía la ropa muggle que llevaba.

"Por-Dios"

No se había dado cuenta del cuerpazo que iba bajo esas caras ropas.

"So you grab your girls – Así que agarraste a tus amigas,

And you grab a couple more – y a un par de ellas más

And you all come meet me – y todas os reunís conmigo

In the middle of the floor – en el centro de la pista."

.-Yo no he dicho eso... ¿Cómo te llamabas?- contestó la joven falsamente. Hasta él se dio cuenta de que trataba de deshacerse de él. Esto provocó que se mordiera el labio inferior y la agarrara de la mano.

.-Bailemos- Más que como una sugerencia pareció una orden. Y a ella no le gustaban ls órdenes... tampoco le gustaba Malfoy...

La arrastró hasta la pista, y una vez ahí la agarró fuertemente de las caderas. ¿Pero qué hacía ese desgraciado?

.-No sé bailar- mintió la chica tratando de zafarse de los brazos fuertes del joven. Sin embargo estos no cedieron ni un milímetro.

.-Yo te enseño.

"Don't be so quick to walk away – No tengas tanta prisa por irte,

Dance with me – baila conmigo.

I wanna rock your body – Quiero que te muevas,

Please stay – por favor, quédate,

Dance with me – baila conmigo.

You don't have to admit you wanna play – No tienes que admitir que te apetece,

Dance with me – baila conmigo.

Just let me rock you – Déjame moverte

Till the break of day- hasta que salga el sol.

Dance with me – Baila conmigo."

Tomó las manos de la chica y las colocó en su espalda, estrechando las suyas en las caderas de esta. Se pegó mucho a ella, y sin dejar de mirarla a sus ojos grises, comenzó a moverse, haciendo a la chica imitarle.

Merlín¿pero qué estaba haciendo¡Por supuesto que sabía bailar! Y no se le daba mal, de hecho. Bailaba desde esa época que paso con Bill y Fleur, cuando sólo tenía diez años. Fleur Weasley era muy dada al baile, y siempre que limpiaba su casa se ponía a dar brinquitos y mover las caderas. Recordaba perfectamente el día en que la mujer la vio bailar mientras ambas arreglaban el salón y la felicitó por lo bien que lo hacía.

Desde entonces siempre que limpiaban hacían sus pequeñas coreografías, incluso su tía le enseñó algunos movimientos con las caderas al más pro estilo Veela que pilló rápidamente. Fleur nunca se cansaba de repetirle que "El baile era lo suyo".

Sin darse cuenta cerró los ojos, y se dejó llevar. Estaba tan cansada después de todo lo que había pasado ese día que rápidamente olvidó dónde estaba y lo que hacía. Se sintió de nuevo en su casa, bailando mientras barría su cuarto y una sonrisa infantil cruzó su cara. El baile siempre le había servido para descargar tensiones (junto con su amado saco de boxeo).

Su baile se volvió rápidamente mucho más pasional. Aún con los ojos cerrados se dio la vuelta, dando la espalda a Malfoy y moviendo las caderas sinuosamente de un lado a otro a la vez que levantaba los brazos alborotando el pelo del chico y acortaba peligrosamente la distancia entre ambos. Sólo existía ella, la música y su acompañante.

"I don't mean no harm – No te haré ningún daño,

Just wanna rock you girl – Sólo quiero moverte, chica.

Make a move, but be calm – Muévete, pero lentamente

Let's go, let's give it up girl – Vamos, dalo todo, chica

See it appears to me – Mira, me parece

You like the way I move – que te gusta como me muevo.

I'll tell you what I'm gonna do – Te diré lo que voy a hacer,

Pull you close and... – acercarte a mí y... "

Aunque la joven no lo notara el chico que la acompañaba era un gran bailarín, y poco a poco se fue acoplando a su baile desenfrenado. Cuando se fue a dar cuenta se había vuelto a dar la vuelta y tenía una de las piernas entre las del chico. Seguía moviendo las caderas ágilmente, cambiando el ritmo y el tipo de movimiento cada pocos segundos, guiada por el ritmo de la música, que se adentraba en ella y hacía que cada parte de su cuerpo vibrara. Realmente había olvidado quien la acompañaba.

Sintió como unas manos fuertes masajeaban su vientre y sus caderas, pero no se resistió al contacto. Todo lo contrario. Hizo desaparecer la mínima distancia que había entre ellos, pasando sus brazos alrededor del cuello del chico y amoldándolo a su propio movimiento, de forma que ambos se movían al mismo ritmo.

"So you grab your girls – Así que agarras a tus amigas

And you grab a couple more – y a un par de ellas más

And you all come meet me – y todas os reunís conmigo

In the middle of the floor en el centro de la pista."

Sin abrir aún los ojos dio un pequeño salto, subiéndose a las caderas del chico y agarrándose a ellas con los pies. Aún así él la sujetó con fuerza para evitar que se resbalara. Ashley escondió la cabeza en el cuello del chico, aspirando sin querer su aroma y continuando con su curioso baile, a diferencia de que esta vez era él el que marcaba el ritmo.

Al margen de los dos "entretenidos" jóvenes, a su alrededor varias parejas habían dejado de bailar, abrumados e intrigados por la forma de bailar de sus compañeros. Por su parte gran parte de los alumnos que paseaban por la sala miraban perplejos la escena, preguntándose la relación que habría entre ambos.

"Don't be so quick to walk away- No tengas tanta prisa por irte,

Dance with me – baila conmigo.

I wanna rock your body - Quiero que te muevas.

Please stay - Por favor, quédate,

Dance with me- baila conmigo.

You don't have to admit you wanna play – no tienes que admitir que te apetece,

Dance with me- baila conmigo.

Just let me rock you – Sólo déjame moverte

Till the break of day – hasta que salga el sol.

Dance with me – Baila conmigo."

Todo en ellos estaba acompasado, desde sus respiraciones a sus movimientos, pasando por el latido de sus corazones. La chica volvió a bajarse de las caderas del chico, moviendo las caderas circularmente hacia abajo, hasta llegar un punto en que se levanto de golpe con un flexible y sugerente movimiento de pelvis. Volvió a estás cara a cara con el chico que le agarró fuertemente de las caderas, haciéndola girar y volver a darle la espalda.

Paseó sus manos por los costados de la chica para luego posarle una mano en la espalda con la que la impulsó para que se agachara y volviera a levantar sensualmente, haciendo a su larga melena moverse de arriba abajo. Al volver a levantarse sus ojos cerrados estaban tapados por unos largos flecos que le hacían cosquillas en la nariz y la melena completamente esparcida por los rápidos movimientos.

"So what did you come for? – Así que¿Para qué has venido?.

I came to dance with you- Vine para bailar contigo."

Pegó su espalda al vientre de su compañero de baile, haciéndole acoplarse a su movimiento de cintura, y tomó las manos del chico con las suyas propias levantándolas en un principio sobre sus cabezas para luego conducirlas hasta sus caderas y apretarlas con fuerza, marcando cada uno de los movimientos que hacía con éstas; de derecha a izquierda y viceversa.

Dejó caer la cabeza hacia atrás, haciéndola reposar en el hombro de Malfoy. Su pelo, completamente revuelto, hacía cosquillas en el cuello del chico.

"Are you feeling me? - ¿Me estás sintiendo?

Let's do something – Hagamos algo,

Let's make a bet – hagamos una apuesta

Cause I, gotta have you naked by the end of this song – Porque te tendré desnuda al final de esta canción..."

La canción terminó y como si despertara de un sueño Ash abrió sus preciosos ojos. Lo primero que vio fue un montón de caras sorprendidas, ojos desorbitados y bocas abiertas de par en par. Lo siguiente que notó fue el cuerpo de Malfoy completamente pegado al suyo y sus manos en sus caderas, con las de la chica posadas sobre ella.

Julius acercó su boca a la oreja de la chica.

.-Así que no sabías bailar...- Susurró en un tono divertido. A pesar de que no podía verle habría jurado que el chico sonreía con arrogancia.

Sin poderlo reprimir se puso tremendamente roja, apartándose de él como si le hubiera propinado una descarga eléctrica y alejándose sin dirección fija, tratando de huir de todas las miradas.

Vaya día.

Una mano la sujetó del antebrazo y al girarse se encontró con la cara iluminada de Morgan Adams. La rubia parecía muy emocionada.

.-.¿Qué ha sido eso?- preguntó la chica señalando la pista, que había vuelto a la normalidad.

.-.¿Un mal día?- Contestó la chica, más para sí que para la chica. Esta la miró alzando una ceja con total confusión.

.-Me refiero al baile.

.-Y yo, y yo.

La chica volvió a agarrarla del brazo, tal y como había hecho un cuarto de hora antes, cuando la había arrastrado hasta aquel sillón y dejado ante el pelígro.

.-.¿Qué quieres beber?- preguntó mientras echaba un vistazo a las existencias del improvisado bar.

.-Cualquier cosa- murmuró cubriéndose la cara con las manos- Que bochorno- murmuró para sí misma, sin embargo la sly la escuchó.

.-.¡Que dices! Si bailas muy bien, pregúntaselo a cualquiera. Todos se han quedado boquiabiertos.- comentó la chica mientras hacía levitar dos botellines de algún líquido de color azul.

.-.¡Genial!- masculló Potter antes de empezar a darse de cabezazos contra la barra del bar sin camarero.

Una mano se posó en su hombro. Al darse cuenta descubrió que su dueña era Elsa, que miraba con una ceja alzada como la Gryff se golpeaba la cabeza. Tras meditarlo unos segundos decidió no darle demasiada importancia.

.-.¿Cómo va todo por aquí?- preguntó mientras hacía levitar hasta su mano una cerveza de mantequilla.- Ya vi tu "bailecito" con Malfoy, así que no hace falta que me lo expliques- Continuó dirigiendo su mirada a Ashley.

La pelinegra desenroscó la tapa de su bebida y dio un gran sorbo tratando de ahogar sus pensamientos, pero logrando únicamente que el líquido alcohólico le destrozara la garganta.

Las chicas empezaron a comentarse mutuamente lo que habían estado haciendo desde que habían llegado, sin embargo Ashley estaba demasiado confusa para prestarle atención. Ese día se le estaba llendo completamente de las manos, y lo que faltaba para rematarlo era emborracharse. Soltó el botellín en la barra y se dio la vuelta en dirección a la puerta-armario. Lo mejor que podía hacer en ese momento era meterse en la cama y dormir el resto de su existencia.

Sin embargo, nada más darse la vuelta su cuerpo chocó contra alguien haciéndola caer sobre el individuo en cuestión. Una vez en el suelo dirigió su mirada a la persona que tenía bajo ella, descubriendo la mueca de sorpresa de Julius Malfoy.

"Mierda."

Se levantó de un salto sin mirar al rubio. Se dio la vuelta con la intención de unirse a las dos chicas con las que había llegado, pero por alguna razón estas habían desaparecido.

"¡Mierda!"

Volvió a girar ciento ochenta grados, retomando su plan inicial de salir de la fiesta lo antes posible. Sin embargo se encontró cara a cara con Malfoy que sonreía divertido y burlón.

"¡MIERDA!"

.-Yo ya me voy- comentó sin mirarla a la cara, tratando de salir antes de que le dijera nada. El chico la sostuvo con un brazo y se acercó más a ella.

.-.¿Tan temprano?

Ashley comenzó a sentirse incómoda por la forma en que él la miraba. Echo una mirada desesperada a su alrededor. La habían dejado sola. Como último recurso alcanzó el botellín con el líquido azul corroe gargantas y lo sostuvo con una mano.

.-.¿Te apetece... erg... esta cosa azul? -Preguntó mirándole un tanto nerviosa.

El chico se echó a reír, agachando la cabeza y metiendo las manos en los bolsillos del pantalón. Volvió a mirarla con sus preciosos y penetrantes ojos azules, acercándose cada vez más y más a ella.

.-.¿Me dejas de la tuya?- preguntó alzando una ceja.

.-Claro- Contestó la chica pasándole el botellín que él no cogió. En vez de eso rodeó con una mano la cintura desnuda de la chica y con la otra sujetó dulcemente su mentón, obligándola a mantenerle la mirada.

Sin que la chica se diera cuenta de la situación le plantó un beso muy agresivo, casi haciéndola atragantarse con su lengua. La chica se apartó de él empujándole desde el pecho.

.-Me gusta más como sabe en tu boca- le dijo seductoramente, mirándola de esa extraña manera que hacía temblar sus piernas. Aún ensimismada notó como él volvía a besarla. Esta vez no intentó impedírselo, de forma que el beso acabó siendo muy profundo.

Finalmente se separaron, mirándose durante largos segundos. Sus ojos la hacían caer, entraban en ella y la desbordaban¿pero que estaba haciendo¡A ella no le gustaba Julius Malfoy!. Miró sus zapatos ruborizándose y buscando una excusa. Suspiró lentamente.

.-Yo me tengo que ir- El chico levantó la cabeza de Ashley, haciéndola encontrarse con su mirada

.-.¿Ya?

.-Si, ya

.-.¿Me vas a dejar solo?

.-No creo que tengas problemas para encontrar otra pareja.

.-Yo no quiero otra pareja- le contestó el chico de una forma extrañamente sincera.

La chica se separó de él bruscamente.

.-Mira Malfoy...

.-Julius.

.-Julius... no me gustas.

.-Me besaste.

.-No, tú me besaste.

.-Tú no me lo impediste

.-Vale, es lo mismo. El caso es que NO me gustas.

.-O sea que tu vas por ahí besando a todo el que se te cruza.

.-.¡Me besaste tú!.

.-Es lo mismo.

.-No, sólo... es un mal día, un día pésimo, el peor día de mi vida...

.-Buena excusa¿Quedamos mañana?.

.-.¡NO!.

.-.¿Mañana también es un mal día?.

.-Malfoy...

.-Julius.

.-Julius no te conozco y...

.-.¿Temes conocerme?.

.-... y tu tampoco me conoces...

.-Te equivocas.

.- ...tal vez sea una psicópata agresiva o...

.-Mmm, eso suena bien.

La chica sonrió sin querer.

.-Me enfrentaré a tu hermano y esos tres si quieres.

.-.¡Acércate a más de doscientos metros de ellos y no respondo!.

El chico bufó incrédulo, miró a la derecha, después a la izquierda, asegurándose de que estaban solos. Volvió a mirar a Ash de forma seductora y arrogante, metiendo las manos en sus bolsillos en señal de indiferencia.

.-Ya nos veremos.

.-Seguramente.

.-Sueña conmigo- el chico le dio un beso suave en los labios y se dio la vuelta, dejando a la chica muy confusa.

Cruzó la puerta del armario y la de la entrada al Escondite. Miró su muñeca izquierda, eran muy tarde, sería mejor que no hiciera ruido...

Quince minutos después llegaba a la sala común, absorta en sus pensamientos, cuando advirtió que quedaban dos personas en ella. James profundamente dormido y Will, que leía un gran libro que sostenía entre las manos. Al verla sonrió. Se sentó en el sillón enfrente suyo y miró tiernamente a su hermano.

.-Estábamos esperándote- susurró Will.- Estaba muy preocupado...- añadió señalando a James.

.-Ya veo.

.-.¿Dónde estabas?- preguntó el chico fijándose en la ropa que llevaba.

.-Mejor que no lo sepas.

Will se levantó cerrando el libro y bostezando.

.-Se me olvidaba, mañana son las pruebas para el equipo, está bacante la plaza de buscador que antes ocupaba Afrodita.

.-Gracias, hasta mañana.- de repente una idea cruzó su cabeza- Oye Will, en cuanto a lo que dijo mi hermano esta tarde... No te preocupes, no es cierto- le dijo, refiriéndose a eso de que "a ella le gustaba Wood".

El chico medio sonrió, aunque parecía un tanto triste. –No te preocupes, ya lo sé.Nos vemos- susurró el castaño despeinándole el pelo y subiendo las escaleras de dos en dos, hasta desaparecer. Ashley volvió a mirar a su hermano, que dormía plácidamente, sentía tanto lo que le había hecho.

Se sentó a su lado, apoyando la cabeza en su pecho

.-James -susurró -James, despierta- dijo un poco más alto

Finalmente después de probar un par de veces más opto por la opción más eficiente, con un dedo empezó a hacerle cosquillas en la nariz, hasta que cansado de lo que creía debía ser una mosca abrió los ojos.

.-Ash- dijo bostezando- ¿Qué haces en mi cuarto?.

.-.¿Tu cuarto?- preguntó la chica sonriendo, alzando una ceja y señalando la habitación.

Al darse cuenta de que se encontraba en la sala común se sentó abriendo los ojos completamente.

.-Y después te enfadas conmigo... - dijo la chica rápidamente con un tono un tanto melancólico.

.-Oye, yo quería hablar contigo...

.-Perdóname, me pase mucho- le cortó la chica.

.-Perdóname también a mí, no debí hacer lo del vociferador, ni decir que te gusta Will.

.-No me gusta Will¿Fueron a la enfermería?

.-Sí, la señora Pomfrey me echó la bronca por ir dos veces en un día, dice que debo dejar de meterme en problemas.

La chica se echó a reír.

.-No te rías, simpática, que tienes unos prontos.

.-Bueno, soy tu hermana, en algo teníamos que parecernos- la chica volvió a apoyar la cabeza en su pecho, sintiendo su corazón latir.

.-Hubiera preferido que fuera en el color de ojos...

.-¡Eh!- se quejó la chica golpeando su brazo.

.-Tranquila, tranquila... intentaré no meterme en tu vida... demasiado.

.-Me conformo. Yo intentaré no pegarte cuando me pongas de los nervios... aunque no prometo nada. Y te advierto que ahora que he descubierto una nueva habilidad en mí para hacerte la vida imposible... voy a explotarla al máximo.

.-Buah, no te creas. Fue porque me pillaste por sorpresa... las dos veces... que si no...

El chico la abrazó cariñosamente y tras un par de minutos se despegó de ella, que se levantó bostezando

.-Yo me voy a la cama que estoy hecha polvo.

.-Vale, hasta mañana... ¡Espera¿De dónde has sacado esa ropa?.

La chica lo miró de forma coqueta, le lanzó un beso y sin decir palabra subió las escaleras dando saltitos. Tras un par de minutos James la siguió, aunque él, por supuesto se fue a su cuarto.