N. de A: A parte de advertir que es shonen-ai (algo que ya sabréis si habéis pasado de capi), recordar que vuestros reviews están contestados en mi blog (la dire en mi profile, como siempre). Gracias por tantos comentarios, 20 aunque los problemas de los han reducido a 13, me hizo mucha ilusión, creo que nunca tuve tantos de golpe :D

Dedicado a Kishimoto-sama, gran sensei que mima a los fans del sasunaru, y quien no lo crea que lea el Manga

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO

Shin

Por supuesto, el extraño encuentro con Sasuke hizo que Naruto llegase tarde al punto de encuentro, aunque capeó un poco la bronca al explicar lo sucedido con el Uchiha, omitiendo los besos, y confirmar que de verdad estaba realmente extraño.

- ¿Qué te hace pensar que está raro? -.

- Le conozco, Shikamaru, y Sasuke no es de los que se disculpan aunque sepan que han hecho algo malo – afirmó el rubio – Además no suele asaltarme para besarme -.

- Habla con él, si se le están cruzando los cables sería muy problemático tener que detenerle -.

- Arigato chicos por vuestra ayuda, intentaré ver qué le ocurre y, por favor, no le digáis a nadie sobre esto, yo puedo encargarme de arreglarlo -.

Las luces de la calle se prendieron poco antes que Naruto entrara en el piso que compartía con Sasuke. Todo estaba a oscuras. Encendió un par de lamparitas en el salón y fue hacia su habitación en busca de ropa limpia para darse una ducha. La puerta de Sasuke estaba abierta y echó un vistazo a la que pasaba, nadie. Frunció el ceño, preocupado; el pálido moreno sería despótico y desagradable, pero si le prometía algo siempre lo cumplía y dijo que allí estaría antes de oscurecer. Decidió dejar la ducha para más tarde y salió a buscar a su amigo; conociéndole, el lugar más probable sería el viejo barrio Uchiha, allí nunca iba nadie y le permitía sumirse en la melancolía.

Las solitarias calles y los edificios derruidos parecían salidos de una película de terror. Naruto decidió que ya era hora de hablar con la Hokage y barrer del mapa ese hogar de sombras, sería lo mejor para todos incluido el último superviviente del clan. Le encontró echado en el pórtico del templo, dormido, vestido con su habitual ropa negra, la misma de esa tarde si ese desgarrón en el hombro no le engañaba. Ni siquiera Sasuke haría una estupidez como cambiarse de ropa para luego ponerse la sucia otra vez. ¿Quién era entonces el otro Sasuke? ¿Cómo sabía aquellas cosas tan personales? ¿Acaso les estaban sometiendo a algún tipo de espionaje?

Lo que estaba claro es que no podía dejar al moreno ahí tirado, acabaría por coger frío y un Sasuke enfermo era algo que no quería repetir desde la pulmonía del año anterior, sin duda la fiebre acentuaba su vena déspota.

- Sasuke – llamó sin obtener ninguna reacción – Despierta -.

El durmiente giró un poco la cabeza aún en sueños, dejando ver un rostro tranquilo. Naruto sonrió, había descubierto que le encantaba ver dormir al moreno, quizás porque así no se escondía detrás de su gesto arrogante y frío. Titubeante, deslizó sus dedos entre los mechones azabache; durante esos minutos fue incapaz de sacarse los besos del impostor de la cabeza, la calidez que había sentido cuando creía que realmente era Sasuke. Aturullado, decidió que lo mejor era volver a casa. Cargó en brazos al Uchiha y abandonaron el barrio fantasma con ágiles saltos por los tejados.

El movimiento terminó por despertar a Sasuke, que tardó un poco en ubicarse y procesar el hecho de encontrarse en brazos de Naruto. Primero enrojeció de vergüenza, luego de ira.

- Puedo caminar, dobe – dijo.

- Ah, despertaste, Sasuke-teme – sonrió el rubio, sin hacer intención de parar a soltarle – ¿Has vuelto a tener pesadillas? Porque esto de quedarte dormido por los rincones no te pasaba desde hacía más de un año -.

- No son pesadillas – gruñó, abochornado de pensar el tipo de sueños que estaba teniendo – Pero no duermo demasiado bien -.

- Habla con Tsunade obaachan, seguro que puede arreglarlo como la otra vez, ¿ne? -.

- No lo creo y suéltame de una vez -.

Como Naruto no le hacía caso, Sasuke se removió intentando saltar al suelo, haciendo que su portador tropezara con una antena y ambos rodaran por una azotea.

- ¡Usuratonkachi! – maldijo el moreno, todo su mal genio reconcentrado por culpa del batacazo y por el hecho de tener a su compañero sentado encima partiéndose de risa.

- Si no tuvieras tan mala leche no nos habríamos estampado, baka – sonrió el aspirante a Hokage – ¿No te cansa estar siempre con el ceño fruncido y malhumorado? -.

- Tanto como a ti estar siempre riendo -.

Sasuke se sentó y, casi al instante, se dio cuenta del error al encontrarse un moreno rostro de brillantes ojos azules demasiado cerca para su cordura. Sin embargo, si normalmente Naruto le habría respondido de malos modos y estarían chillándose como críos de doce años, esta vez sólo le miraba con una mueca pensativa.

- Sasuke -.

- ¿Qué? -.

- ¿Alguna vez has querido besarme? -.

El Uchiha volvió a caerse de espaldas.

- ¿¡Qué cojones estás diciendo? -.

- Es que esta tarde me ha pasado algo muy raro dattebayo -. Naruto se llevó una mano tras la cabeza, avergonzado – Me han asaltado para besarme -.

- ¿¡Y eso qué tiene que ver conmigo? – gritó histérico Sasuke.

- Quería asegurarme que no habías sido tú -.

El moreno le miró aturdido, ¿de dónde se había sacado el dobe la idea de que él quería besarle? ¿y quién cojones le habría puesto la mano encima?

- Estaba en el templo, ¿se puede saber qué ha pasado para que pienses que era yo? -.

- Hum, pues tenía tu aspecto y no parecía un henge, además sabía cosas que sólo tú y yo sabemos -.

- ¿Y ese tipo te besó? -.

- Sí -.

- ¿Y tú le dejaste? -.

- Me pillo desprevenido, no había aura de combate ni nada, a mí no me han entrenado para saber si alguien se acerca con intenciones de acosarme dattebayo – se quejó Naruto – Hasta que no te he encontrado estaba convencido que habías sido tú -.

- Deberíamos buscarle, puede ser un infiltrado – dijo Sasuke, intentando parecer serio aunque interiormente quería estrangular al que se había atrevido a hacerle eso a su compañero.

- Mañana – resolvió Naruto – Ambos estamos cansados y está muy oscuro, no creo que haga nada malo, después de todo sólo era uno -.

- Baka, si alguien se está haciendo pasar por mí quiero detenerle cuanto antes, podría hacer cualquier cosa de la que luego me acusarían -.

- Eso no sucederá, estás conmigo ¿ne? -.

- ... -.

- Volvamos a casa -.

Retomaron el camino saltando por los tejados. Fue entonces cuando a Sasuke se le ocurrió una pregunta, ¿realmente le habría molestado a Naruto que "él" le besase?

OooO

Tranquilidad nocturna. Giró sobre sí mismo, acurrucado bajo la sábana. Un búho solitario.

- ¡¡¡KYAAAAA! -.

Sasuke saltó de la cama kunai en mano; al asegurar que no había enemigos cerca, corrió a la habitación de Naruto. Atinó a ver un par de figuras luchando sobre la cama del rubio, dio la luz y se le cayó el kunai al suelo junto con la mandíbula.

- ¿¡Nani? -.

- Ups -.

- ¡¡¡Kyaaaa! -.

El moreno podía verse a sí mismo sobre un perplejo Naruto inmovilizándole en una posición de lo más comprometedora, agravada por el hecho que el rubio estaba en ropa interior y su atacante sin camiseta.

- ¿Se puede saber quién demonios eres? ¡Apártate ahora mismo de Naruto! -.

El intruso liberó al rubio y retrocedió con las manos en alto y una sonrisa divertida iluminándole el rostro. Naruto saltó de la cama, cogió un kunai y se acercó al verdadero Sasuke.

- Arigato -.

- ¿Quién eres? – cuestionó el Uchiha.

- Hum, soy tú, pero si necesitas darme un nombre, llámame Shin -.

- Definitivamente, esto es muy raro dattebayo -.

- Sólo estaba jugando, siento si te asusté – sonrisa tipo anuncio de dentífrico -, Naru-chan -.

Caída al suelo del rubio. Aura "masacre total" en el moreno.

- Sasuke, tranquilo -. Naruto le agarró del brazo y le quitó el kunai – Creo que no es peligroso -.

- Quizás para mí no, pero lo que eres tú no estoy tan seguro -.

- No hables así, suena como si hubiera intentado violarme – dijo el rubio, con carita de circunstancia.

Sasuke le lanzó una mirada de "pues casi".

- Has dicho que te llamas Shin, ¿ne? -.

- Sí, así será más sencillo – asintió el doble - ¡Ah, sí, me olvidaba! -.

Shin fue donde estaba su camiseta y de debajo sacó un paquete envuelto en papel de regalo naranja que ofreció a Naruto con una de sus radiantes sonrisas.

- ¿Para mí? – interrogó el portador de Kyuubi - ¿Por qué? -.

- Cuando lo vi en la tienda pensé que te gustaría -.

Curioso, Naruto tomó el regalo y lo desenvolvió bajo la atenta mirada de ambos Sasukes. Un adorable zorrito rojo de peluche emergió del papel naranja.

- ¿Te gusta? – preguntó Shin.

- ¿A quién podría gust...? – empezó Sasuke.

- Arigato, me encanta – sonrió Naruto, abrazado al peluche – Nunca me habían regalado nada como esto, siempre eran cosas "útiles". Es bonito, ¿verdad, Sasuke? -.

El moreno aún se recuperaba de la caída mental sufrida por la afirmación de su compañero, sabía que era un poco infantil pero ¿tanto?. Shin, harto de perder el tiempo, se colgó de nuevo del cuello de Naruto.

- ¡Eh! ¡manos fuera! -. Sasuke le apartó.

- Joooo, yo quiero abrazar a Naru-chan -.

- Por encima de mi cadáver -. Aura agresiva del tipo "voy a pisotearte hasta que tus nietos me pidan piedad y aún así me pensaré parar".

- Naru-chaaaan, Sasuke me da miedo -.

Naruto les miró alternativamente y se echó a reír de manera escandalosa.

- Es que resulta estrambótico ver a Sasuke discutiendo consigo mismo, bwahahaha! -.

- Yo no le veo la gracia – gruñó el Uchiha.

- No deberías dejar que te alterase -. Naruto consintió que Shin le abrazase otra vez y le removió el pelo – Es un poco como un niño -.

Tic nervioso de la ceja de Sasuke. Verse a sí mismo enganchado cual lapa al rubio y que éste no pareciera molesto empezaba a destripar su escasa paciencia y a atacarle los nervios.

- Deberíamos ir a ver a la Godaime, puede no parecerlo y ser peligroso – sugirió.

- Sí, peligroso como lo podría ser un gatito – sonrió Naruto - ¿Puedo quedármelo? -.

- ¡¡¡No es una mascota, usuratonkachi! -.

- Sólo bromeaba – rió el rubio.

- A mí no me importa ser el gatito de Naru-chan, miau -. Sensual lengüetazo del cuello a la mejilla de Naruto, dejándole paralizado por la sorpresa y el inesperado placer.

Sasuke se encontraba al borde del homicidio y de una hemorragia nasal, aún no lo había decidido.

- Yo voy a ponerme algo de ropa – anunció el Uchiha y señaló a Naruto – Tú vístete e intenta que el "gatito" no te viole en el proceso -.

- Va-vale -.

Fue cerrarse la puerta y Shin se apropió de la boca de Naruto, sujetándole por la nuca y la cintura para negarle cualquier intento de huida. El Uzumaki intentó zafarse, asustado por cómo reaccionaba su cuerpo a las caricias, cediendo y respondiendo a aquella lengua y los demandantes labios.

- No es Sasuke, no es Sasuke ¡apártate! -.

De repente, Shin se despegó de él y no por gusto; Sasuke, vestido de negro, le agarraba del brazo y miraba de forma enigmática a Naruto.

- Me le llevo para que no te distraiga -.

- ¡Yo quiero quedarme con Naru-chaaaaan! – protestó Shin mientras era arrastrado fuera de la habitación.

El rubio cayó sentado sobre la cama, bloqueado mentalmente. Del otro lado de la puerta, Sasuke se apoyaba en la madera, impidiendo el paso de su ofuscado doble. ¿En qué estaba pensando Naruto permitiendo que ese Shin se le enganchase de semejante manera?

- Déjame pasar -.

- No -.

- Prometo no molestarle -.

- No -.

- Por fa -.

- No -.

- Estás celoso – sonrió Shin.

Sasuke encontró el gesto harto arrogante y ofensivo, ¿los demás le verían igual a él?

- ¿Celoso? ¿Yo? Además de ser un salido eres idiota -.

- Estás celoso, porque yo hago lo que tú querrías hacer -.

- Te equivocas -.

- Le amas -.

- ¡Yo no le amo! ¡Ugh! -.

Sasuke se llevó una mano al pecho, de repente se sentía extremadamente débil. Creyó ver una siniestra sonrisa en Shin, pero el momento pasó cuando Naruto salió vestido con su chándal negro y naranja.

- Estoy listo – anunció con su actitud entusiasta de siempre – Vamos, antes que sea más tarde y Tsunade obaachan me patee la cabeza por interrumpir su juerga -.

No se cruzaron con nadie de camino al palacio del Hokage. Los guardias de ANBU fliparon en colores al ver llegar un Naruto y dos Sasukes.

- Ehm, sé que es muy tarde, pero tenemos un pequeño problema que comentar a la Hokage – dijo Naruto.

- La avisaré enseguida, Uzumaki-san, pasad -.

El despacho de la Godaime estaba lleno de papeleo como siempre, y la mesa de botellitas de sake, por eso una Tsunade medio ebria parpadeó un par de veces al ver entrar a los tres jóvenes.

- Supongo que lo de ver doble no es por el sake – masculló - ¿Se puede saber qué has hecho ahora Naruto? -.

- ¡Nada dattebayo! – protestó él – Shin simplemente apareció, no sabemos quién es a parte de que parece una copia de Sasuke -.

- Encantado de conocerla, Tsunade-sama -. Shin se inclinó respetuoso y esbozó una de sus sonrisas de dentífrico.

- Bueno, también sabemos que es más agradable que el original -.

- Tsk – gruñó Sasuke, cruzado de brazos apoyado en la pared.

- Shin, ¿podrías decirnos cómo has llegado a Konoha? -.

- La culpa es del reprimido sexual -.

Carcajadas por parte de Tsunade, goterón por el de Naruto ante la mirada de asesinato inminente que el Uchiha dirigía a Shin.

- Deja de insultarme, imitación barata, o soluciono rápido el problema de tu existencia -.

- Sólo era una observación, el problema es que me tienes envidia -.

- ¿¡Envidia? ¡Yo le mato! -.

- Sasuke, calma, espera fuera mientras termino de hablar con nuestro amiguito – ordenó Tsunade.

- Hmpf -.

Portazo.

- Parece que no has tenido mucho éxito con lo de mejorarle el carácter -.

- Lo sé – suspiró Naruto – Aún no han inventado nada contra el mal genio crónico -.

La puerta se abrió dejando entrar a Shizune.

- ¿Quería algo, Tsunade-sa...? -. Miró al moreno con cara de espanto – Pero... -.

- Te has cruzado con Sasuke, por lo que veo – sonrió la Hokage – Este es Shin, e intentamos averiguar por qué es un gemelo del Uchiha -.

- Sorprendente -.

- Volviendo a lo de antes; Shin, ¿qué significa eso de que la culpa de que estés aquí la tiene Sasuke? -.

- Sólo sé que yo era él y de repente dejé de serlo y existí de forma independiente -.

Naruto frunció el ceño, víctima de un horrible dolor de cabeza. La Godaime asintió, fue a su mesa y rebuscó hasta dar con una tiza, entonces pintó en el suelo un intrincado sello dentro de un círculo.

- Shin, por favor, sitúate justo en el centro y, Shizune, toma nota de todo -.

- Sí, Tsunade-sama -.

El chico miró aprensivo el sello.

- No va a hacerte daño, sólo sirve para que pueda hacer una revisión de tu chakra, yo no poseo la visión de los Hyuuga y uso este sistema -.

- Puedes confiar en ella, Shin – sonrió Naruto.

- Si tú lo dices lo creeré -. Avanzó hasta la posición que le pedía la Godaime - ¿Bien así? -.

- Sí, sólo será un momento -.

Tsunade realizó sellos con las manos y tocó el círculo de tiza. Todos los trazos se iluminaron con un resplandor blanco que envolvió al doble de Sasuke, aquella niebla cambiaba a color azul en contacto con su cuerpo dibujando un mapa de su chakra.

- Kage Bunshin – se sorprendió la Hokage – Si Sasuke no conoce esa técnica ¿cómo...? -.

- Etoooo, en realidad la conoce desde esta mañana, me la copió con el Sharingan durante el entrenamiento – puntualizó Naruto – Pero él no puede ser un bunshin, desaparecen cuando los golpeas y además está el tema del chakra -.

- Creo que lo que empezó como bunshin, ahora es algo más -. Tsunade deshizo el sello – Tengo que estudiarlo, mientras Shin se quedará con Sasuke y contigo -.

- Sabía que dirías eso, obaachan -.

- ¡Yai, viviré con Naru-chan! -. El clon se colgó del cuello del rubio.

Tsunade arqueó una ceja.

- Shin tiene una pequeña obsesión conmigo -.

- Complejo de babosa diría yo – sonrió la Godaime – Haz pasar a Sasuke, tengo que hablar con él -.

- Busca una solución rápido, Tsunade obaachan, o no creo que sobreviva, si era difícil convivir con un Sasuke imagina con dos – suspiró Naruto, cariacontecido.

- Recuerda que la visita de Gaara es esta semana -.

- ¡Es cierto dattebayo! – asintió mucho más animado – Será genial, en su última visita le prometí algo que pienso cumplir -.

Naruto salió con su nuevo apéndice colgado del cuello, aunque más contento por lo de Gaara, y Sasuke entró con cara de pocos amigos.

- ¿Quería verme, Hokage-sama? -.

- Así es, siéntate un momento -.

Obedeció en silencio.

- He descubierto que Shin es un bunshin creado por ti -.

- ¿Nani? -.

- Un bunshin con vida y pensamiento propios, ¿no recuerdas nada extraño de cuando usaste el Kage Bunshin esta mañana? -.

- No me quedaba mucho chakra y ejercitar la técnica me costó bastante – reconoció el moreno – La detuve cuando sentí dolor en el Sello Maldito -.

- Estudiaré el caso para solucionarlo lo antes posible, mientras intenta no matar a Shin y ten paciencia, ¿de acuerdo? -.

- ¿Le ha contado Naruto la obsesión que tiene Shin por él? -.

- La mencionó, sí -.

- Es más que eso -. Sasuke enrojeció – Antes de venir, he tenido que sacárselo de encima porque le estaba metiendo la lengua hasta la garganta -.

- Eso le da una nueva perspectiva al asunto y me hace recordar... Shizune, trae el dossier de mi última investigación -.

- Enseguida, Tsunade-sama, ¿pero los del Consejo no se molestarán si se lo enseña a Uchiha-kun? -.

- Yo hago lo que creo necesario, le he salvado el culo a la aldea suficientes veces como para que dejen de incordiarme un ratito, vamos, digo yo -.

- ¿Investigación? – inquirió Sasuke, molesto por lo que las palabras de Shizune sugerían: no se podía confiar en él.

- El bienestar de Naruto es una de mis prioridades, así que decidí investigar más profundamente la forma en qué se relaciona el Sello y la liberación de Kyuubi con sus emociones. Está demostrado que la ira es un canalizador poderoso, tanto como el instinto de supervivencia; eso era lo que le permitía liberar el chakra del Zorro antes de aprender a contactar con él -.

- ¿Contactar? ¿Dice que Naruto habla con ese demonio? -. Parpadeó Sasuke.

- Su relación es algo extraña: Kyuubi sabe que si Naruto muere él muere, así que procura protegerle a su manera, y nuestro revoltoso rubio ha aceptado de buen grado esa actitud paternalista -. Tsunade cogió el grueso fajo de papeles que Shizune trajo en ese momento – El caso es que, investigando el poder de nuestro jinchuuriki, topé con referencias a técnicas que conseguían ejecutarse en momentos de máximo peligro por gente que anteriormente no conseguía dominarlas. Hubo una historia que no creí en su momento, pero la dejé archivada... sí, ésta es -. Le tendió la hoja a Sasuke – En resumen, habla de un shinobi que no aceptó la muerte de su esposa, la negaba con tal fuerza que durante una misión, al utilizar la técnica de replicación, su doble se convirtió en su esposa; la mujer-bunshin era capaz de actuar por iniciativa propia, igual que su original hizo en vida -.

- ¿Qué ocurrió con ella? – preguntó el Uchiha.

- Lo ignoro, es un documento contemporáneo a las Guerras Ninjas, casi todos los de esa época son muy escuetos, todo el mundo estaba más pendiente de pelear que de registrar informes precisos de las misiones – explicó Tsunade – Sin embargo, establece un precedente que me lleva a una interesante conclusión: Shin representa una emoción que no eres capaz de canalizar o asumir, en relación a Naruto me atrevería a añadir -.

La miradita maliciosa de la Hokage, una que el propio Jiraiya envidiaría, convirtió a Sasuke en un pimiento cabreado.

- ¡Deje de insinuar cosas raras! -.

- Sólo es una teoría, Sasuke, nada más -. Tsunade mantuvo su expresión socarrona – Seguiré investigando la manera de hacer desaparecer a Shin. Mientras, vosotros deberéis vigilar a tu clon y evitar que haga trastadas; el hecho de que seas portador del Sello Maldito hace impredecible la situación -.

- ¿Le ha contado a Naruto la teoría sobre Shin? -.

- No, considero que es algo que debes contarle tú -.

- ... -.

- Una última cosa, mañana por la tarde llega el Kazekage para su revisión -. Tsunade observó divertida la fugaz expresión de pánico que cruzó la cara del joven - ¿Sabes lo que significa? -.

- Que tendré en mi casa a un ex psicópata que me odia, a un bushin pervertido y un jinchuuriki cabeza hueca – musitó frustrado existencialmente – A veces creo que lo de Orochimaru no era tan malo, al menos hacía lo que me daba la gana -.

- Eso, y además vas a tener mucha paciencia, más de la que nunca has tenido, u Orochimaru parecerá una hermanita de la caridad a mi lado, ¿lo he dejado claro? -.

- Clarísimo, Hokage-sama – asintió Sasuke, encogiéndose de forma involuntaria en la silla – A ver quién es el suicida que le lleva la contraria -.

- Perfecto, entonces a casa a dormir, y vigila que ese bunshin salido no le haga nada raro a Naruto -.

Sasuke abandonó el despacho enfermo de imaginar lo que serían los siguientes días, encontrando a Shin sentado encima de Naruto haciéndole cosquillas en el sofá de la salita. Las carcajadas del rubio bastarían para despertar a toda Konoha; Sasuke sintió que algo en su interior se quebraba, como cada ocasión en que veía una sonrisa sincera o una expresión revoltosa en el Uzumaki.

- Ejem -.

- Jajaja-Sasu-jajaja-ayudajajaja -.

Sasuke agarró del cuello de la camisa a su clon y le apartó de Naruto.

- Acabaréis por conseguir que coja complejo de niñera – renegó el moreno.

- Eres un aburrido, además de reprimido sex-hmpf! -. Shin protestó con aspavientos cuando la mano del Uchiha le cortó la frase.

- Hokage-sama me ha recordado que mañana llega Gaara, ¿necesitas comprar o preparar algo? – inquirió Sasuke, pasando olímpicamente del bunshin.

- Siempre llega por la tarde, no hay prisa, además esta vez no quería regalarle nada material -.

- ¿Qué has pensado? -.

- Es una sorpresa, si te lo contase no sería una sorpresa, Sasuke – dijo el rubio, con una graciosa mueca de enfado.

- La sorpresa es para Gaara, no para mí, usuratonkachi -.

Naruto simplemente sonrió con picardía.

- ¿Nos vamos a dormir? Me muero de sueñooooooo – bostezó para zanjar la conversación.

- Tsk, como quieras – concedió Sasuke, liberando al bunshin que no había dejado de patalear.

Shin se agarró al brazo de Naruto y le sacó la lengua al Uchiha. Él frunció el ceño, intuía que sus problemas apenas acababan de empezar

OooO

N. de A.: Una curiosidad, el kanji que se usa para escribir Shin, significa "verdad, realidad" Me vino estupendamente, además de ser la última sílaba de Kage Bunshin. Un juego de palabras redondo XD