N. de A: debido a que no tengo internet se ha retrasado la actualización del fic, gomen nasai, no he podido acceder a un ordenata antes de hoy. Además, tampoco he podido contestar reviews ni nada de nada ToT Gracias a okami reiko, Withered, Shiga-san, Amazona Verde, Lore, Ada-chan, Kyleru, Ishida Rio, Danybel, Fati-chan, AyaK, Nekoi. Os dedico el capi a falta de contestación a vuestros geniales comentarios :) Se os quiere.
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Kyuubi entra en juego
- No puede ser – dijo Sasuke, cayendo en la cuenta de lo que le sucedía a Naruto.
- ...Kyuubi... – musitó Gaara.
- PREMIO -. El zorro se sacudió las astillas de la ropa y caminó hacia ellos con una letal elegancia de la que Naruto carecía – EN LUGAR DE MIRARME CON ESA CARA DE GILIPOLLEZ CONGÉNITA, PODRÍAIS PREPARAR ALGO DE TÉ Y YO PUEDE QUE DECIDA EXPLICAROS POR QUÉ ESTOY AQUÍ EN LUGAR DE MERENDARME AL ACOSADOR DE MI JINCHUURIKI -.
Sasuke decidió que no era momento de sacar a relucir su inquebrantable orgullo Uchiha dado que su chakra estaba bajo mínimos, así que salió corriendo a la cocina mientras Gaara agarraba a Shin de una pierna y le arrastraba a otra de las habitaciones, para quitarle de en medio y evitar que se convirtiera en aperitivo.
Cuando llegaron con el té, Kyuubi se había estirado en uno de los sofás y zapeaba en la tv.
- BIEN, TÉ -. Se apropió de una de las tazas y tomó un profundo trago, después miró a Sasuke – ERES BUEN COCINERO, NIÑO BONITO, ES LA ÚNICA VENTAJA QUE LE HE ENCONTRADO A ESO DE QUE MI JINCHUURIKI TE ADOPTASE... Y LA BAÑERA CON HIDROMASAJE TAMBIÉN -.
- Hmpf, tu jinchuuriki vive en mi casa y se gasta mi dinero, no sé quien debería protestar – renegó, harto del apodo que le dedicaba el bijuu.
- BWHAHAHA! TAMBIÉN ME GUSTA TU MALA LECHE -.
- Kyuubi-sama, ¿cómo es que ha tomado el control del cuerpo de Naruto? – interrogó Gaara, cansado de tanta cháchara insustancial.
- HACE TIEMPO HICIMOS UN PACTO, JUSTO AL VOLVER DE "RESCATAR" AL UCHIHA. A NARUTO CADA VEZ LE ERA MÁS DIFÍCIL CONTROLAR MI CHAKRA, EL SELLO SE TORNA MÁS INESTABLE CON LOS AÑOS Y YO NO PUEDO HACER NADA AL RESPECTO; COMO EL CONFINAMIENTO ME ESTABA DESQUICIANDO Y LA VIDA DE NARUTO PELIGRABA, LA SOLUCIÓN FUE QUE, DE VEZ EN CUANDO, ÉL ME PERMITIESE USAR LIBREMENTE SU CUERPO. LO HABITUAL ES QUE ME ENCARGUEN LAS MISIONES ANBU DE EXTERMINIO, ASÍ DESCARGO ENERGÍA -.
- ¿Qué? -.
- ERES LENTO, UCHIHA -. El zorro bebió otro poco – CUANDO LA VIEJA TUVO QUE DEPURAR EL ANBU DEBIDO A LA CONSPIRACIÓN DE DANZOU, SE ENCONTRÓ CON LOS EFECTIVOS A LA MITAD -.
- Así que ahora eres quien se encarga de los trabajos de mayor riesgo – dijo Gaara.
- A VECES, INFILTRACIÓN Y ASESINATO SON LOS MÁS HABITUALES, AUNQUE PREFIERO DESMANTELAR GRUPOS MÁS NUMEROSOS DE GENTE, POR LA SANGRE – sonrisa zorruna – LUEGO EL RUBITO PROTESTA PORQUE NO CONSIGUE QUITARSE EL SABOR METÁLICO DURANTE UNA SEMANA -.
Sasuke empezaba a sentirse enfermo.
- ¿Naruto recuerda lo que has hecho tú? -.
- LAS MATANZAS ME LAS RESERVO PARA MÍ, NIÑO BONITO, CONOZCO A MI CONTENEDOR Y SÉ CUANTO PODRÍA AFECTARLE -. Su gesto se tornó levemente más afable – HE LLEGADO A APRECIARLE A MI MANERA, IGUAL QUE ÉL SE PREOCUPA POR MÍ -.
- Por no hablar que si el muere, tú también -.
- ESO TAMBIÉN CUENTA BASTANTE -.
- Toda esta conversación sí que la recordará – dedujo Gaara.
- POR SUPUESTO, ESTÁ ESCUCHÁNDOLA, IGUAL QUE YO PERCIBO LO QUE SUCEDE A SU ALREDEDOR CONSTANTEMENTE -. Gruñido y fruncimiento de ceño – YA NO PODÍA SOPORTAR LOS MANOSEOS DE ESE ENGENDRO, ASÍ QUE APROVECHE EL ENFADO DE NARUTO PARA TOMAR EL CONTROL -.
- De alguna forma, me siento más tranquilo sabiendo que "saldrás" si mi clon vuelve a las andadas -.
- ¿En cierta forma? – cuestionó Gaara, pensando desde la propia experiencia hasta qué punto era conveniente la protección de un demonio.
- NO ME HAS ENTENDIDO -. El zorro se echó hacia atrás en el sofá de manera insinuante – ODIO QUE ME PERSIGAN CUANDO NO TENGO GANAS, SIN EMBARGO, SI ELIJO YO EL MOMENTO ES OTRA HISTORIA -. Se relamió clavando sus ojos en el moreno – FOLLAR ES ALGO TREMENDAMENTE DIVERTIDO Y DELICIOSO, SOBRE TODO BAJO FORMA HUMANA -.
Los dos shinobis estaban pálidos y estáticos cual estatuas de mármol, la imagen mental de Naruto tirándose a todo lo que se moviera no era precisamente agradable. Gaara se corrigió mentalmente, aquel era un demonio sediento de sangre y sexo, ¿cómo se suponía que iba a proteger a Naruto?
- LO LATOSO DEL ASUNTO ES QUE TENGO QUE IR A OTRAS CIUDADES, NO ES BUENO QUE AL FUTURO HOKAGE LE CONSIDEREN ADICTO AL SEXO, Y TENIENDO QUE VIGILAR A ESE – señaló a Sasuke – NO TENGO DEMASIADAS OPORTUNIDADES DE ECHAR UNA CANÁ AL AIRE -.
- ¿A cuantas... tú... él...? -. Al Uchiha le costaba encontrar las palabras debido al sock.
- NO LAS CUENTO, NIÑO BONITO, AUNQUE SÍ TE DIRÉ QUE ESE "CUANTAS" PUEDES AÑADIRLE EL "CUANTOS" -.
- Creo que basta de información por ahora – intervino Gaara, preocupado por el aspecto enfermizo de Sasuke y por su propia integridad mental – ¿Podría dejar regresar a Naruto, Kyuubi-sama, creo que le gustará hablar con nosotros -.
- DE ACUERDO, PERO SÓLO PORQUE LLEVA UN RATO EN MODO BERREÓN Y ME LEVANTA DOLOR DE CABEZA -.
Los ojos rojos se cerraron y el cuerpo del rubio se relajó, cuando los ojos se abrieron eran de un brillante azul. Naruto observó a sus amigos con evidente bochorno y, casi, con aprehensión.
- Yo... lamento no haberos contado antes todo esto... ¡lo del pacto, quiero decir! -. Se pasó una mano por el pelo, sonrojado – No quería preocupar a nadie absurdamente -.
- Sólo no vuelvas a echarme en cara que no te cuento nada – replicó cortante Sasuke – Me voy a dormir, aún no me siento bien -.
- Sasuke... -.
El moreno salió del salón y fue derecho a su cuarto, donde cerró de un portazo. Estaba cansado de todo, en especial de sentir. Las revelaciones de Kyuubi habían sido la gota que colmaba el vaso de acontecimientos surrealistas del día.
La puerta se abrió tan bruscamente como él la cerró, dejando ver a un Naruto bastante enojado.
- ¿¡Se puede saber qué coño te pasa? -.
- Nada – dijo Sasuke sin girarse.
- Entonces deja de ser un maldito egoísta y enfurruñarte cada cinco minutos -.
- Tengo derecho a molestarme después de enterarme de... de... ¡de ya sabes qué! -.
- No tienes derecho, y mírame cuando te hablo -. Naruto le agarró del brazo y le obligó a encararle – No tienes derecho, porque soy yo el que ha tenido que vivir con esta carga desde el principio y no vas a venir ahora a decirme qué debo hacer -. Frunció el ceño – ¿Acaso prefieres verme muerto? Porque eso ocurrirá si no libero a Kyuubi de tanto en tanto -.
- Estoy enfadado porque no me lo contaste -.
- Oh, sí, genial, como si fuera tan fácil ir a tu mejor amigo y decirle: "el demonio que llevo dentro necesita matar y follar para descargar chakra porque sino ambos la diñamos" -.
- Precisamente porque se supone que soy tu mejor amigo, debiste contármelo – se obcecó Sasuke – Pero no, tengo que enterarme por boca de un demonio que vas fornicando con la mitad de las aldeas de los alrededores después de matar a Kamisama sabe cuantas personas -.
- ¡No soy yo, es Kyuubi! -.
- ¡Es tu cuerpo! -.
- ¡Lo dices como si a mí me resultase agradable! -.
- ¡Pues lo parece! -.
- ¡Aaargh! -. Un puñetazo directo de Naruto mandó al suelo al moreno - ¡Vete a la mierda, mascota de Orochimaru! -.
Cuando Sasuke alzó el rostro, su amigo ya se había largado. Agotado, se arrastró hasta la cama, deseando que alguien le clavara un kunai y acabará con su miserable vida porque él no tenía fuerzas ni para eso.
- Eres patético -.
Giró la cabeza sobre la almohada para localizar a Shin, sujetaba una bolsa de hielo sobre la cara.
- Mira quien lo dice -.
- En vez de gritarle todas esas estupideces, deberías haberle dicho la verdad de por qué te molesta tanto el hecho de que ande en camas ajenas -. Negó con la cabeza - Tendrías al rubio con sólo chasquear los dedos y prefieres morirte del asco -.
- No quiero tener a ese dobe -.
- Hasta el pelirrojo buenorro de la arena se ha dado cuenta que estás colado por él -.
- No estoy colado por él -. Volvió a sentir el lanzazo de dolor en el pecho y el sopor de la inconsciencia. – Yo... no... -.
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Iruka dio por finalizada la clase y, con cierto alivio, vio salir a esa panda de adorables psicópatas de diez años a los que daba clase. Recogía los pergaminos, cuando escuchó pasos en el aula.
- Antes todo esto parecía más grande -.
- Naruto, qué alegría ver... -. Iruka calló al observar la expresión tristona de su prácticamente hijo adoptivo - ¿Ha ocurrido algo? -.
- Sasuke se ha enterado de lo del Kyuubi – renegó, con las manos en los bolsillos y la mirada huidiza como cuando era un crío.
Con un suspiro, Iruka terminó de ordenar su escritorio.
- Te dije que debías contárselo -.
Naruto puso cara de fastidio.
- Lo que menos necesito es una reprimenda, Iruka-sensei -.
- No es una reprimenda, sino una observación; siéntate y hablemos -.
El rubio se sentó en el pupitre de primera fila mientras su antiguo maestro se apoyaba en la mesa del profesor.
- ¿Qué ha pasado? -.
- Ese estúpido zorro tomó el control y se lo contó todo a Gaara y Sasuke -. Se pasó una mano por el pelo, desordenándolo más – Gaara parecía molesto y preocupado pero Sasuke... -. Sacudió la cabeza.
- Estaba fuera de sí, ¿me equivoco? -.
Los ojos azules le miraron sorprendidos.
- ¿Cómo lo sabes? Me acusó de no confiar en él y de ceder mi cuerpo por diversión -.
Iruka asintió. Hacía tiempo que sospechaba que los sentimientos del moreno iban más allá que la pura amistad con respecto a Naruto; las miradas, su forma de expresarse, pequeños detalles difíciles de percibir aunque no para todos.
- Naruto, espero que no te moleste, pero necesito aclarar un par de cosas -.
- ¿Cuáles, no entiendo -.
- ¿Qué sientes por Sasuke? -.
El joven shinobi se quedó de piedra. ¿A qué venía aquella pregunta, aunque Iruka parecía sinceramente interesado en conocer la respuesta. Bajó la mirada a sus pies, pensativo. ¿Qué sentía por Sasuke? Era su amigo, tanto como su rival. Se llevaban a matar, no había día que no discutieran, pero era divertido pelear con él. Le gustaba levantarse por la mañana y encontrarle para desayunar, chincharle hasta hacerle enojar para luego soltar una parida y arrancarle una sonrisa. Entonces recordó la boca de Shin enredada con la suya y el calor que le había envuelto cuando creía que era Sasuke quien le había acorralado en aquel tejado; el miedo a perderle que había sentido esa tarde, el alivio al encontrar esos ojos grises abiertos, la intensidad de su abrazo.
- ¿Naruto? -.
- Etooo, pues, no sé – dijo, confuso por sus recuerdos y la insistencia de Iruka – Es importante para mí, supongo -.
- Eso ya lo sé, sino no te habrías enfrentado a uno de los Sannin Legendarios para traerle de vuelta -.
- Entonces no te entiendo, ¿qué quieres que diga? -.
- Veamos, lo plantearé de otra forma, imagina la vida sin Sasuke -.
Hizo lo que se le pedía y notó como un nudo se le iba formando en el estómago. Sabía cómo se sintió durante los tres años que tardó en encontrarle, pero entonces existía la esperanza de recuperarle, si él desapareciera para siempre...
- Vacío -.
- ¿Qué? -. Iruka le miró interrogante.
- Me sentiría vacío, por eso le busqué hace dos años, porque quiero que esté siempre conmigo... Iruka-sensei, no me gusta nada esa sonrisa que tienes ahora mismo -.
El chuunin amplió la sonrisa paternalista, esa tan horrible que te dedican tus progenitores cuando se enteran de tu primer enamoramiento y que consigue ponerte enfermo de vergüenza. Naruto notaba como su rostro enrojecía, aunque no terminaba de captar el por qué.
- A VECES ERES MÁS ESPESO QUE UNA COMPOTA DE GUSANOS -.
- Tú no te metas, que ya has enredado bastante por un día -.
- TODO EL MUNDO MENOS TÚ SABE QUE ESTÁS COMPLETAMENTE COLADO POR EL NIÑO BONITO -.
- ¿¡Nani? -.
- SI ANTES PARECÍAIS UN MATRIMONIO DISCUTIENDO -.
- A mí no me gusta Sasuke -.
- JA -.
- Es un tío -.
- ¿Y QUÉ? -.
- ¡Qué me gustan las chicas dattebayo! -.
- MIRA, VIVO AQUÍ, SI QUIERES MENTIRTE A TI MISMO MUY BIEN, PERO SÉ PERFECTAMENTE QUE TE ENCANTARÍA DARLE UN PAR DE REPASOS AL MORENO -.
El Kyuubi le pasó algunas imágenes por la mente altamente subidas de tono centradas en Sasuke, dando como resultado que Naruto se cayera de la mesa víctima de una seria hemorragia nasal.
- ¡Naruto, ¿estás bien? -. Iruka le ayudó a incorporarse.
- No, no estoy bien -. Carita desvalida – Me gusta ese bastardo insensible y egocéntrico -.
- Que te hayas dado cuenta no es malo -.
- Sí lo es, porque yo no le gusto a él de esa forma -.
- Yo creo que sí -.
Demasiada información. Naruto respiró hondo con los ojos cerrados, antes de volver a mirar a su maestro.
- Ni de coña -.
- La bronca de hoy es prueba de ello, son celos -.
- ¿Tú crees? -. Carita ilusionada.
- No conozco a Sasuke tan bien como a ti, pero estoy casi seguro -.
- Intentaré averiguarlo, quizás hable con Kakashi-sensei para ver si puede ayudarme, es en quien más confía Sasuke -.
- Después de ti – sonrió Iruka.
Naruto volvió a enrojecer.
- ARGH, ESTOY DENTRO DE UN NINJA CON COMPLEJO DE COLEGIALA ENAMORADA, ¡QUIERO OTRO JINCHUURIKI! -.
- No seas dramático, a ti te gustan también los tíos -.
- PARA FOLLARMELOS, NO PARA ESTABLECER UNA RELACIÓN SENTIMENTAL... HORROR, ¡NOS VAS A VOLVER MONÓGAMOS! ¡YONDAIME, TE DESTRIPARÍA SI NO ESTUVIERAS MUERTO, CABRONAZO! -.
- ¿Algún problema? – preguntó Iruka, al ver como cambiaba de expresión la cara de su ahijado.
- Nah, el inquilino, que a veces es un poco pesado -.
- Creo que me debes una historia sobre cierto clon ¿Te apetece un poco de ramen y me lo cuentas? -.
- Eso siempre dattebayo -.
Alumno y profesor abandonaron el colegio hablando alegremente.
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Sasuke abrió los ojos.
- Sakura -.
La joven le sonrió y volvió a colocar un paño mojado en su frente.
- Parece que tuviste otro de esos ataques, Tsunade-sama vino en cuanto Gaara nos avisó -. Su expresión reflejaba enojo – Y Naruto por ahí desaparecido sin vigilarte, a veces sigue siendo un irresponsable -.
- ¿Qué ha dictaminado la Hokage? -.
- Pierdes demasiado chakra, parece evaporarse de tu cuerpo -.
- Me recuerda a la sensación que producía aquel ninja que absorbía chakra, al que me enfrenté en las semifinales del examen de chuunin, pero duele más -.
- Haz memoria, intenta pensar qué hacías cada una de las veces que te sucedió, quizás determinemos así lo que desencadena los ataques -.
La analítica mente del Uchiha clasificó y comparó, percatándose al instante del origen. Empezó a soltar improperios a diestro y siniestro.
- ¿Sasuke? -. Sakura le miraba asustada, normal si el calmado Sasuke-kun se convierte de golpe en la niña del exorcista.
- Shin, el punto en común es Shin – espetó él – Me molesta hasta que me acorrala y me obliga a negarle que yo... yo... ¡vale, sí, me gusta el baka, dobe y usuratonkachi de Naruto! -.
- ¿De qué forma? – inquirió Sakura.
- No lo sé – mintió Sasuke, traumatizado por lo que acababa de reconocer ante sí mismo – Pero es él -.
- Se lo diré a Tsunade-sama y me llevaré a Shin para hacerle un examen más exhaustivo -. Sakura se incorporó – Si necesitas algo Gaara estará por aquí -.
- Si te llevas a ese engendro no necesitaré nada – suspiró Sasuke, girando para desaparecer bajo la sábana – Sakura -.
- Dime -.
- No le digas nada a Naruto, no quiero preocuparle ni estropear lo que sea que ha planeado para mañana -.
- Sólo si prometes no hacer estupideces que empeoren tu estado -.
- Hum, ¿lo intentaré? -.
- Con eso me basta -.
- Sakura, arigato -.
Ella sonrió. Por fin Sasuke parecía empezar a ser el de antes, malhumorado pero con ese fondo bueno que Naruto y ella descubrieron y aún apreciaban.
- De nada, Sasuke-kun -.
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La puerta del apartamento Uchiha se abrió despacio. Naruto avanzó de puntillas con algunos problemas debido al par de vasitos de sake de más que se había tomado con Iruka. Encontró la televisión encendida, Gaara dormía placidamente en el sofá; Naruto la apagó y echó su chaqueta sobre el Kazekage. Así de tranquilo, nadie se habría imaginado el pasado de psicópata asesino del atractivo pelirrojo.
Se detuvo ante el cuarto de Sasuke y echó un vistazo, ahora que entendía lo que sentía por él le apetecía verle, confirmar que lo que decía Iruka era real. La ventana abierta dejaba entrar cierta claridad, pero Naruto sólo atinaba a distinguir un bulto envuelto en la sábana. Se adentró en la habitación con cuidado, aunque acabó en el suelo al tropezar con el taburete que Sakura no había tenido la precaución de poner de nuevo en su sitio.
- ¡Ouch! -.
- ¿Naruto? -. Sasuke, sobresaltado, había encendido la lamparilla de la mesa de noche y parpadeaba soñoliento en un intento de enfocar al intruso - ¿Se puede saber qué haces? -.
- Me he caído, creo que es obvio – gruñó el rubio, frotándose la espinilla – Maldito taburete de los co... -.
- Menos mal que eres un ninja, dobe – sonrió burlón Sasuke, devolviéndole la broma del probador.
- Agradezco tu preocupación... oi, Gaara duerme en el salón, ¿dónde está Shin, debería haberse abalanzado sobre mí a estas alturas -.
- Sakura se lo llevó – contestó, algo molesto por el interés que mostraba el rubio por el clon -, la Hokage quería hacerle más pruebas para solucionar el problema -. Arqueó una ceja – ¿Piensas seguir tirado ahí toda la noche, usuratonkachi? -.
- Nop -. Naruto se levantó pero sólo para sentarse torpemente al borde de la cama – Ju, creo que Iruka-sensei se equivocaba, tres es mi tope -.
- ¿Has bebido? – preguntó su amigo, al captar un ligero hedor a alcohol.
- Un poquito de sake, jijiji -.
- Como me vomites en la cama te masacro -.
- No seas borde, Sasuke-teme, no voy borracho -.
- Pues no coordinas demasiado bien -.
- Nah, estoy perfectamente -. Naruto miró al moreno, localizando la mejilla ligeramente amoratada, antes de ser consciente de ello había alzado la mano y la rozaba levemente con un dedo – Lamento eso -.
Sasuke le devolvió una mirada ligeramente desconcertada, aunque recuperó su hieratismo casi al momento.
- No es nada, mañana ni se notará -.
Sonrisa amodorrada y Naruto se dejó caer hacia atrás, quedando tumbado perpendicular a las piernas del Uchiha.
- Sasukeeeee -.
- ¿Qué? -. Le parecía divertido ver a su amigo un poco piripi.
- Me da flojera caminar hasta mi cuarto -. Carita de cachorrito abandonado - ¿Me haces un hueco en tu cama? -.
Durante un momento al moreno se le fundieron los plomos del cerebro, ¿cómo iba a compartir la cama si acababa de aceptar que le gustaba ese atontado? Pero, por otro lado, no podía echarle después de lo mal que se había portado esa tarde con él.
- Supongo que podría concederle el capricho, total, no es la primera vez que dormimos juntos -.
- Será como al principio – recordó Naruto, siguiendo la línea de pensamiento del vengador.
Nada más regresar a Konoha, antes que Tsunade consiguiera aislar el Sello Maldito, Sasuke sufría unas horribles pesadillas. La única forma que Naruto encontró de ayudarle fue dormir a su lado, estar allí para confortarle. Cuando todo pasó, Sasuke no encontró excusa alguna para seguir durmiendo juntos y, aunque se hubiese negado a reconocerlo por tanto tiempo, añoraba su presencia.
Sasuke se movió un poco y apartó la sábana. Naruto aplaudió como un niño pequeño al que se le ha concedido un antojo. Se quitó los pantalones y la camiseta sin reparar en la expresión desesperada del dueño de la cama, y se tumbó muy feliz.
- Apaga ya, dobe – indicó Sasuke, girándose hacia la pared.
La lamparilla dejó de iluminar. El colchón tembló mientras Naruto buscaba una postura cómoda.
- Para o te largas -.
- Antipático -.
- Dobe -.
- Hmpf -.
Sasuke cerró los ojos con una sonrisa bailándole en los labios, la misma que tenía Naruto aunque ninguno pudiera ver al otro.
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El olor a café y la luz sacaron a Sasuke del bonito mundo de los sueños, aunque no le molestó demasiado al encontrar el sereno rostro de Naruto frente al suyo y sentir un relajado brazo en torno a su cintura. Rozó los rebeldes mechones rubios con los dedos, pensando que le bastaría con despertar así cada día para ser feliz.
- Ejem -.
Giró un poco la cabeza y localizó a Gaara en la puerta, les observaba a medio caminó de la ironía y la ternura. Sasuke frunció el ceño, lo que sumado al sonrojo y el aspecto adormilado le dio un aire muy cómico.
- El desayuno está listo, voy a ver a la Godaime y volveré en un par de horas – esbozó una maliciosa sonrisa – No seáis malos, ja ne! -.
- Creo que prefería al psicópata autista, odio ese sentido del humor tan retorcido que se gasta ahora -.
El sonido de la puerta de la calle al cerrarse. Miró a Naruto que seguía igual de dormido, en verdad tenía complejo de marmota humana.
- Ey, dobe, hora de despertar -.
- Hmmm -. El rubio se abrazó más a Sasuke, pegando completamente su cuerpo al del otro.
- Naruto, no tiene gracia -.
- Un ratito más, Sasu-chan – musitó amodorrado.
Empujón y Naruto en el suelo como la noche anterior.
- ¡Iteeee! – gritó al pegarse el costalazo - ¡Sasuke, eres un bestia! ¡Es la última vez que me meto en tu cama para dormir! -.
- ¿Acaso piensas invadirme para otra cosa? –.
Naruto se apoyó en la cama y pegó su rostro al del Uchiha de forma insinuante.
- Lo que quieras cuando quieras, baka –.
- Usuratonkachi – gruñó el Uchiha saltando del lecho – Voy al baño -.
Y se largó seguido de las carcajadas del rubio.
- ¿Es mi imaginación o Sasuke iba un poco "alegre"? -.
- ALEGRE NO SÉ, PERO EMPALMADO FIJO -.
- Un poco temprano para fastidiar, ¿ne? -. Naruto bostezó al ver las 7:45 en el despertador – Vamos a por algo para llenar el estómago -.
En la mesa de la cocina aguardaba café, una botella de zumo y una cesta con diferentes bollos. Tomó asiento y se agenció una buena cantidad.
- Parece que alguien ha madrugado, ñam -.
- EL RATONCITO DEL DESIERTO -.
- No le llames así, encima que ha evitado que te atice ramen -.
- LE DARÉ LAS GRACIAS LA PRÓXIMA VEZ QUE ME PRESTES EL CUERPO; POR CIERTO, ¿POR QUÉ ESTAMOS AQUÍ HABLANDO EN LUGAR DE TIRARNOS AL NIÑO BONITO? HOY TIENE UN ASPECTO DELICIOSO -.
- Porque no creo que le haga gracia al niño bonito, para empezar -.
- ¿Qué no me haría gracia, dobe? -.
Sasuke entraba vestido sólo con unos pantalones, medio secando su pelo con una toalla haciendo que cientos de gotitas resbalasen por el pálido torso surcado de una intrincada red de sellos de contención negros. Naruto pensó que le encantaría secar cada una de esas gotas con su lengua y saborear cada centímetro de su piel, desencadenando enseguida un pequeño problema entre sus piernas.
- Me toca el baño – dijo, saliendo disparado fuera de la cocina.
Extrañado, Sasuke ocupó una silla y empezó a comer. Quizás volvía a montarse paranoias, pero juraría que Naruto parecía más raro que de costumbre, los comentarios e insinuaciones de hacía un rato no eran propios del rubio. Lo que sí era seguro es que estaba hablando con Kyuubi sobre él, odiaba a muerte ese apodo de "niño bonito" que le había colgado el zorro.
- Naruto, te recuerdo que hoy es la sorpresa para Gaara, no tardes – voceó al rato, de camino a su cuarto.
- Lo sé, hemos quedado con los otros a las diez en la entrada Norte de la aldea –. Llegó amortiguada la respuesta desde el baño.
- ¿Dónde vamos? -.
- De picnic dattebayo -. Naruto se asomó a la habitación del Uchiha, con sólo una toalla anudada a la cintura – Gaara nunca ha ido de excursión y se me ocurrió que le haría ilusión, ¿tú qué crees? -.
- Que no eres más infantil porque no puedes – dijo, para disimular el hecho de recrearse la vista.
- Empiezo a pensar que lo de fastidiarme es tu hobbie favorito – protestó el rubio.
- Eres el único al que merece la pena fastidiar -.
Sasuke se dio cuenta casi al instante de que la boca le había traicionado, así que optó por desaparecer dentro del armario buscando su vieja mochila. Naruto sonrió, quizás Iruka no iba tan desencaminado.
- Oi, no hace falta que cargues con mochila, yo puedo llevar lo de los dos -.
- Aún soy capaz de llevar lo necesario para un picnic, usuratonkachi -.
- Es que acamparemos esta noche, así que habrá que llevar alguna cosilla más como tiendas y saco -.
- ¿Cuándo pensabas decírmelo? – voz enojada.
- Lo más tarde posible, para evitar que te escaquearas -.
- No voy a ir -.
- Sasuke... -.
- No, Naruto, no tienes idea de lo mal que lo paso cada vez que me cruzo con un antiguo compañero en la aldea -. La mano que sujetaba la puerta del armario se había puesto blanca por la tensión – Sonríen, pero sus ojos me llaman traidor -.
- Haz que cambien de idea -.
- No sé cómo -.
- Si un niño torpe, con un demonio sellado en su interior y odiado por todos pudo, tú también -.
Sasuke se mordió el labio. Estaba portándose como un cobarde.
- Tú ganas, iré -.
- ¡Yai! -.
El Uchiha notó dos brazos en torno a su cintura y el peso de un cuerpo que chocaba contra su espalda haciéndole caer de bruces dentro del armario.
- ¡Usuratonkachi! -.
- ¡Jajajajaja! -.
Naruto sufría un severo ataque de risa, aunque se fue apagando progresivamente cuando Sasuke consiguió girarse y le miró con sus profundos ojos grises. El Uchiha decidió que morir sería la manera más rápida de acabar con el tormento de tener al rubio sobre él prácticamente desnudo... ¿acercándose? Naruto quería caer en el abismo de aquella mirada, tenía tan cerca el rostro de Sasuke que sentía el calor de su aliento, se acercó un poco más y...
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N. de A: no me matéis, que entonces no continua la historia ;P Espero que os haya gustado, el capi es un poco más largo que los anteriores para compensar por el retraso. Gracias por anticipado a los que me dejáis reviews, me hacen mucha ilu y no os imagináis lo que me repatea no poder contestarlos.
Ja ne!
