N. de A: Ya no sé como disculparme por los retrasos, sólo decir que me falta tiempo por todas partes ToT. Creo que este capi os gustará más que el anterior, es uno de mis favoritos, sobre todo por como me ha quedado Naruto; no me gusta mucho cuando me lo plantan en los fics de "niñita tímida en apuros", algo que no pega nada con su carácter extrovertido, cabezota y escandaloso.

Los reviews están en mi blog como siempre, sí, conseguí media hora para contestarlos XD.

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Veintitrés de Julio

Empezaba a acostumbrarse a las crisis y a despertar con esa total falta de orientación. Echó una ojeada. Estaba dentro de una de las tiendas y fuera caía la tarde; a su lado, Gaara dormía placidamente aunque parecía un poco más pálido de lo normal.

Se arrastró al exterior, así localizó a sus compañeros reunidos en torno a una hoguera; conversaban en voz baja y se notaba el ambiente un poco tenso. Akamaru fue el primero que reparó en su presencia, se acercó y le dio un amistoso topetazo que casi le tira al suelo; tras recuperar el equilibrio, acarició su cabeza.

- Sasuke-kun, nos alegra verte en pie¿cómo te encuentras? – dijo Ino.

- Un poco aturdido – replicó, tomando asiento entre Naruto y Sakura - ¿Qué le ha sucedido a Gaara? -.

- Detuvo tu caída con la arena – dijo Neji – Nos dio tiempo a Lee y a mí para recogerte -.

- Y exprimió todo su chakra en el proceso – protestó vehemente Sakura – Podría haberse matado sin darse cuenta, aún no es plenamente consciente de cuales son sus límites actuales -.

- Sakura tiene razón, Gaara no debió hacerlo – intervino Sasuke – Aunque agradezco el gesto de tu hermano, Temari, estoy en deuda con él -.

- Ten por seguro que te hará pagarla – sonrió la joven.

- No esperaría menos de Sabaku no Gaara -.

- Bueno, ahora que todo está solucionado¿qué tal si cenamos? – dijo Chouji – Eso que ha preparado Hinata huele estupendamente -.

La Hyuuga sonrió agradecida por el cumplido. Cada uno fue en busca de su mochila para sacar aquello que habían decidido aportar al picnic, casi todo recetas de los respectivos clanes. Sasuke notaba algo raro en los demás, le dirigían sospechosas miraditas, era como si tramasen algo; de repente, una tela cubrió sus ojos.

- ¿Qué demonios? -. Intentó quitarse aquello, pero unas manos sujetándole por las muñecas lo impidieron.

- Espera un poco, confía en mí -.

- ¿Naruto? – cuestionó Sasuke, no le agradaba nada la sensación de no controlar la situación.

- Tranquilo, es una sorpresa... oi¿ha ido alguien a despertar a Gaara? -.

- Sakura y Hinata -.

- Mi hermano se levanta de muy mal genio, debería haber ido yo -.

- Descuida Temari, seguro que no pasa nada -.

- Como le ponga encima la mano a Hinata-sama le descuartizo, Kazekage o no -.

- Neji, a veces eres más pesado que Lee -.

- Eso mejor ponerlo allí -.

- ¿Sake¿quién lo ha traído? -.

- Kiba -.

- Ino, eres una maldita chivata -.

- Encima que te cedo toda la gloria -.

- Shin, será mejor que no lo pruebes con el estómago vacío, no queremos un clon borracho -.

- Borde -.

- El arroz ahí para que alcancemos todos -.

- ¡Chouji! -.

- Sólo era para catarlo -.

- ¡Gaara¿qué te ha pasado? -.

Risas.

- Olvidé que Haruno es discípula de Tsunade-sama -.

- Sakura, no hacía falta que le pegases -.

- Sí hacía falta, Hinata, a mí no me grita nadie de esa manera -.

- Ya me he disculpado -.

- Un "es que tengo mal despertar" no es disculparse -.

- No pienso hacerlo después del puñetazo que me has dado -.

- Serás... -.

- Sakura-chan, que es el Kazekage a quien quieres matar –.

- Tú no te metas -.

- Sakura-chaaaan, eres mala -.

- ¡Oi¡Qué sigo aquí¡Quitadme la puñetera venda de una vez! – intervino Sasuke, harto de sólo escuchar lo que sucedía a su alrededor.

- Ups, cierto – dijo la voz de Naruto – Chicos, coged sitio -.

Por fin la venda le fue retirada de los ojos. Sasuke parpadeó un par de veces para asegurarse que la vista no le estaba jugando una mala pasada.

- Feliz cumpleaños dattebayo -.

Flash de cámara. Habían juntado varios manteles para formar uno grande plagado de la más variopinta comida, sin embargo el Uchiha sólo podía mirar el bizcocho donde se podía leer "Feliz Cumpleaños Sasuke".

- ¿Sasuke? -.

Alzó la mirada para topar con expresiones de diversión, satisfacción y expectación.

- Todo esto... desde el principio... -.

- Sí, el plan era celebrar tu cumpleaños – confirmó Sakura – Naruto nos comentó que te notaba apático, más que de costumbre, y que deseaba darte una pequeña sorpresa a ver si te animabas un poco; entre unas cosas y otras, al final todos se animaron a participar -.

Sasuke por una vez no pudo, ni quiso, ocultar su asombro desencadenando más sonrisas.

- Bueno, hemos preparado algunos regalos – dijo Ino.

Varios paquetes llegaron a manos del Uchiha, que los miraba como si fueran seres salidos de otra galaxia cuando menos.

- Ábrelos, venga – le instó Lee, cámara en mano.

Armamento nuevo, una camiseta azul oscuro como la que solía usar pero de manga larga, un álbum de fotos con un viaje a través del tiempo desde que se creó el equipo 7 hasta el presente.

- Esa la recuerdo – rió Naruto, señalando algunas que Kakashi sacó durante la mudanza a casa de Sasuke – Se te cayó todo el ramen encima -.

- Porque tú no dejabas de hacer el mono en la silla, dobe -.

- Y acabamos vapuleados por Sakura-chan cuando tiramos el suyo¡jajajaja! -.

- ¡No puede ser, tenéis esa! – gritó Tenten.

Las chicas gritaron al ver la imagen mientras cierto chico quería matar al que había incluido la dichosa foto.

- ¿Por qué acabó Neji vestido de tía? – se interesó Kiba.

- En una misión todo se nos complicó, Lee acabó haciéndose pasar por un excéntrico hijo de familia rica y Neji y yo de sus "acompañantes" – explicó Tenten.

- Sí, y Lee tuvo la genial idea de dejar que nos retrataran – gruñó Neji.

Había fotos de todos los equipos, serias o divertidas, incluso Sasuke pudo reconocerse en muchas con su eterna expresión serena y distante. Cuando terminó de verlo, el cumpleañero pasó el álbum para que los demás también le echaran un vistazo, al tiempo que empezaban a cenar.

- ¿Te ha gustado la sorpresa? – inquirió Naruto, colmando su plato con diferente comida.

- ¿No se nota? –. Sasuke esbozó una pequeña sonrisa.

- Contigo nunca se sabe -.

- Me ha gustado y mucho, aunque no creo merecerlo -.

- Pues yo creo que sí y punto – dio un bocado desconfiado a una especie de pastelillo de verduras – El pasado es el pasado Sasuke, lo que importa es lo que hagas ahora. Fíjate en Gaara¿acaso ves que alguien le traté mal, incluso uno de sus mejores amigos es Lee -.

- Aún así... -.

- Eres un maldito cabezón, casi todos los que estamos aquí hemos cometido errores garrafales y nadie nos juzga por ellos -.

- Eso crees tú, idiota idealista -.

Naruto esbozó una sonrisa zorruna y se señaló orgulloso.

- Pues éste idiota idealista consiguió traerte de vuelta y será el próximo Hokage, el gran Rokudaime de Konoha dattebayo -.

- Ganas no le faltan – comentó Kiba.

- Si... si alguien puede... es Naruto-kun¿ne? – asintió Hinata.

Al margen de que todos parecían bastante de acuerdo con la Hyuuga, Sasuke le encontraba una gran ventaja a ese nombramiento: Naruto no podría dejar la aldea durante períodos prolongados, lo que le mantendría a salvo del Akatsuki.

- Bueno, esto de sólo comer es un muermo¿quién se apunta a jugar? -. Kiba echó mano de una de las botellas de sake.

- Kiba, no vamos a jugar a la botella, que ya tenemos una edad – objetó Ino.

- ¿Y qué tal a "yo nunca he"? – sugirió Temari – Alguien dice, por ejemplo, yo nunca he bailado, y los que sí lo hayan hecho tienen que beber; claro que lo divertido es soltar burradas -.

- Es una tontería, en este tipo de juegos la gente suele mentir – dijo Neji.

- Sasuke¿no conocías tú una técnica para decir la verdad o algo así? – preguntó Naruto, interesado en probar el juego.

- Se usa en interrogatorios no violentos – asintió el Uchiha, recordando como a Orochimaru no le gustaba dañar cuerpos que le eran útiles para sus experimentos – Genera un campo de genjutsu, en el interior de esa zona nadie puede mentir -.

- ¿Puedes hacerlo? -.

- No, Sasuke-kun, tu chakra está... -.

- Tranquila Sakura, no me exige un esfuerzo muy grande si nadie se mueve de su sitio – atajó él – Aunque necesito una cuerda para delimitar la zona -.

Lee le trajo una de su mochila. Sasuke la colocó alrededor del grupo de ninjas, ejecutó una compleja y larga combinación de sellos y tocó la soga. Neji y Hinata usaron por curiosidad el Byakuugan, percibiendo la sutil palpitación de chakra.

- Funciona – dijo la joven Hyuuga.

- Lee, eso no, si quieres jugar toma -. Tenten le quitó al entusiasta shinobi el sake y le atizó zumo de naranja – No tengo ganas de que arrases el campamento -.

- Jo, pero no será lo mismo -.

- Lee, Tenten tiene razón, pierdes completamente el control con un solo vasito – insistió Neji – Nada de alcohol -.

- Bueno¿quién empieza? – preguntó Shin.

- Sasuke-kun, que para algo es el cumpleañero – sonrió Sakura.

El Uchiha tomó su botellita de sake y pensó algo gracioso y no demasiado comprometedor.

- Bueno... yo nunca he espiado un vestuario de chicas, chicos para las kunoichis -.

Shikamaru, Kiba, Chouji, Lee, Naruto, Temari, Ino, Sakura y, oh sorpresa, Hinata bebieron. Risas.

- ¡Hinata-sama? – inquirió Neji.

- Ellas me llevaron... – musitó abochornada.

- Con el Byakuugan era más fácil controlar que nadie nos pillase – rió Sakura.

- ¿Cuándo lo hicisteis? – preguntó Naruto.

- Secreto -. Temari guiñó un ojo.

- Creo que la pregunta correcta sería ¿a quién vieron? – puntualizó Gaara.

- Sakura, te toca – dijo Kiba.

- Hum... yo nunca he besado a nadie de este grupo -.

Sasuke maldijo mentalmente¿acaso Sakura no tenía otra maldita pregunta? Bebió, intentando que su mirada no fuera hacia el rubio sentado a su izquierda. Todo el mundo bebió.

- No has especificado el tipo de beso – recordó Shikamaru – Puede ser desde en la boca, la mejilla o cualquier cosa -.

- Ah, cierto – suspiró la pelirrosa desilusionada – Te toca Hina-chan -.

- ...Yo nunca he... metido mano a alguien -.

Risas maliciosas por el atrevimiento de la chica. Esta vez sólo Shino, Sasuke, Gaara y Neji se abstuvieron.

- Oi, las chicas estáis más salidas que el pico de un shuriken – bromeó Chouji - ¡Ouch¡Ino que bestia eres! -.

- Pues no insultes -.

- Sólo era una observación -.

Neji miraba trastornado a su prima.

- Las calladitas a veces son las peores, Hyuuga-kun – rió Temari.

- Fue en una misión – protestó Hinata, roja como una remolacha.

Un suspiro, y Neji tomó su botella.

- Yo nunca he sido derrotado en combate -.

Todos bebieron sake.

- Qué soso – dijo Shin.

- Yo nunca he besado a un chico – enunció Tenten.

Las kunoichis por supuesto bebieron, lo que nadie se esperaba era la inclusión de Shin, Naruto, Sasuke y Shino.

- ¿Shino? – inquirió más de uno.

- Fue en una misión – dijo el Aburame.

- ¡Pero qué tipo de misiones le ponen a vuestro grupo? – exclamó Neji.

- Lo pregunta el que se vistió de tía – replicó Kiba.

Mientras Neji y Kiba se peleaban, Sasuke agradecía a los dioses el pasar desapercibido, hasta que notó el aliento de Naruto junto a su oído.

- ¿A qué tío has besado? –. Arrugó graciosamente el rostro, algo sonrojado por el sake – Y no me digas que Orochimaru porque te meto en aguarrás una semana -.

- Especie de engendro descerebrado... -.

El resto del grupo se giró para encontrar a Sasuke estrangulando a conciencia a Naruto y a Shin intentando que lo soltase.

- Que coñazo de disputas domésticas, como les gusta organizar probl... ¡auch! -. La sandalia de Sasuke impactó certeramente en la cabeza de Shikamaru.

- ¡Eh, no me estropees al novio! -.

- ¡Pues que él no empiece a soltar memeces! -.

- ¡Basta! -. Lee se levantó, zumo de naranja en mano – Me toca a mí, así que parad de discutir. Yo nunca he dado siete vueltas a Konoha haciendo el pino en menos de una hora, bwahahaha! -.

Goterón generalizado, nadie bebe. Gaara, tras dar unas palmaditas en la espalda del desanimado Lee, sonrió malicioso.

- Yo nunca he matado a nadie -.

- Nos estamos poniendo gores¿ne? – dijo Ino.

Bebieron Sasuke, Sakura, Neji, Gaara, Tenten, Temari, Shikamaru, Shino y Naruto.

- Que nos amurriamos – dijo Temari y alzó su sake – Yo nunca me he tirado a nadie -.

- Pero que burra – rió Sakura, mientras Gaara se llevaba una mano a la cabeza.

Por lo visto el grupo poseía una activa vida sexual, Shin, Sasuke, Gaara y Hinata fueron los únicos que no echaron un trago. Neji sonrió por primera vez en todo el juego. Algunos miraban a Lee preguntándose quien habría sido la que se habría dejado. El Kazekage notaba sus orejas arder ante la miradita nada inocente de tres de las kunoichis y por el hecho de que su gesto de psicópata homicida no parecía afectarlas, antes de irse a dormir se aseguraría de no llevar un cártel a la espalda que pusiera "viólame"¿y por qué no sometían al Uchiha a la misma tortura¿acaso todo el mundo se había enterado ya que le iba la butifarra en vez de los mejillones?

- ¿Sasuke, en serio no te has acostado con nadie? -. Naruto parecía no poder creérselo.

- Estaba ocupado entrenando y planeando cierta venganza – gruñó, avergonzado.

- Ahora entiendo eso de "reprimido sexual" -.

Risita de Shin. Mirada amenazadora made in Uchiha.

- No te metas conmigo y yo no me meteré con el ejército que te has pasado por la piedra -.

- Eso es un golpe bajo, te repito que es Kyuubi -.

- Con tu cuerpo -.

- Eres malo, ya no te quiero -.

Caída al suelo de Sasuke, menos mal que estaba sentado.

- ¡Deja de soltar sandeces! -.

- Eh, pareja, ya vale – saltó Temari haciendo enrojecer a ambos – Es el turno de mi niño -.

- Tsk, qué problemático -. Miró un instante al cielo plagado de estrellas – Yo nunca me he bañado desnudo en un lugar público -.

- Pues para ser problemático las tiras a matar, Shikamaru – dijo Tenten, divertida.

Bebieron Naruto, Kiba y Hinata.

- ¿Otra misión? – cuestionó Neji.

- Algo así... -. Hinata emitió una pequeña risita, el alcohol empezaba a hacer mella.

- Naruto¿hay algo que no hayas hecho? – interrogó Sakura – Porque has bebido en todas las rondas -.

- Eso es porque Naruto-kun sabe aprovechar el máximo la primavera de su vida, es un ejemplo a seguir -.

- No te lo recomiendo, Lee – gruñó Sasuke.

Chouji alzó su botella, llamando la atención.

- Yo nunca he querido besar a alguien de este grupo -.

Mirada colectiva de estupefacción.

- Chouji, nos has matado – rió Ino.

Todos echaron un buen trago de sake.

- Otro día hay que jugar a algo para preguntar a quién quería besar cada uno – comentó Temari, con los ojos brillantes.

- No seas cotilla -.

- Vamos, Shikamaru, seguro que hasta tú sientes curiosidad -.

- No cuando ya sé a quién besaría cada uno – bostezó el ninja genio.

Escalofrío colectivo.

- Yo a Sakura-chan, no es ningún secreto – dijo Naruto, que empezaba a evidenciar efectos etílicos, es decir, compulsión por contarlo todo.

- Oh, pues lo solucionamos y ya está – rió la pelirrosa, también un poco piripi, pasando por encima de Sasuke para enganchar al jinchuuriki del cuello de la camiseta y plantarle un consistente morreo.

Gritos y silbidos. Gaara miró divertido la expresión ofuscada de Sasuke ante la escena, prácticamente le salía humo de las orejas. Cuando por fin se apartaron, rojos y riendo como idiotas, Ino tomó la palabra.

- Yo nunca he besado a la persona que amo en la boca -.

A ver, se suponía que él era el cumpleañero, entonces por qué todo el mundo parecía empeñado en martirizarle. Sasuke se bebió una botellita entera, aún así fue perfectamente consciente de las otras personas que empinaron el codo: Temari, Shikamaru, Sakura, Shin y Naruto.

- Yo nunca he besado a alguien de mi mismo sexo – canturreó Kiba.

Inconscientemente, Naruto y Sasuke se miraron. Shin no pudo esconder un gesto molesto.

- Bueno, un brindis – rió el rubio, chocando su botellita con la de su compañero – Por los accidentes -.

- Yo también -.

Shin se metió por medio con su sonrisa infantil, pero Naruto ya no confiaba en el clon después de lo ocurrido esa tarde; firmemente, obligó al desconcertado bunshin a sentarse en su sitio, volvió a brindar con Sasuke y bebió. El Uchiha aceptó el brindis, al margen de las expresiones divertidas de sus compañeros, y dio un trago, sin duda el alcohol empezaba a hacerle estragos.

- Yo nunca me he declarado a la persona que quiero -.

Sasuke ya no fue consciente de quien o no dejó de probar el sake, sólo contemplaba al rubio que terminaba su tercera botellita con sonrisa de borracho perdido.

- No aguantas el alcohol -.

- ¿Y para qué quiero aguantarlo? Se supone que lo divertido es que te afecte – sonrisa medio ida – Además, aguanto más que tú, el problema es que no has bebido casi nada -.

- Otro día que no te hayas ahogado en sake, lo comprobaremos -.

Fue la voz de Shin, cargada de maldad, la que les sacó de su conversación.

- Yo nunca he traicionado a un compañero -.

Sasuke palideció, sin embargo se repuso rápido y se escudó tras su sonrisa prepotente. Agarró una botellita de sake y la apuró entera para no ver los rostros que le rodeaban, notando el ardor que le quemaba la garganta, calentaba su estómago y nublaba un poco su cabeza. Arqueó una ceja cuando se encontró con las risas, los gritos de ánimo, y ni una mala expresión.

- No lo hagas muy seguido o nos quedaremos sin provisiones, Uchiha – bromeó Kiba.

- Lo que pasa es que tienes envidia, porque no puedes hacer lo mismo que Sasuke-kun – replicó Sakura.

- Cuando quieras, niñita -.

- Falta Naruto-kun – interrumpió Hinata.

- Eso, a ver qué se te ocurre -.

- Nada sobre ramen o hokages -.

- Yo nunca he... QUERIDO A UZUMAKI NARUTO -.

Caída al suelo de varios, carcajadas, algún aplauso. Gaara y Sasuke miraban inquietos esos ojos rojizos.

- No ha especificado el tipo de cariño, así que... -. Shikamaru se encogió de hombros y dio un trago a su sake.

Los demás asintieron divertidos y brindaron a la salud de Naruto, el cual había recuperado control sobre su cuerpo y maldecía al zorro manipulador que albergaba, hasta que vio a Sasuke llevarse la botellita a la boca.

- Sasuke me quiere¿en serio? -.

- DEJA DE PONER ESA CARA DE CORDERO DEGOLLAO QUE ME DA REPELÚS -.

- Eres el mejor, zorro, te abrazaría si pudiera -.

- SI ME ABRAZARAS TENDRÍAMOS UN SERIO PROBLEMA, CRÉEME -.

- Arigato de todos modos -.

- TÚ SÓLO TIRÁTELO DE UNA VEZ Y ACABA CON LOS DOLORES DE CABEZA -.

Acabado el juego, el grupo retomó la cena aunque con las conversaciones mucho más animadas. Kiba y Sakura decidieron zanjar el reto de beberse una botella; la ganadora fue la pelirrosa, no en vano su maestra era Tsunade, legendaria no sólo apostando sino también bebiendo. Y la cosa siguió degenerando, como en toda buena fiesta que se precie.

Naruto se giró para comentarle a Sasuke lo graciosa que resultaba Hinata bailando con una copa de más, cuando reparó en la ausencia del joven vengador. Recordando algo que guardaba en un bolsillo, se levantó y adentró entre los árboles a trompicones más allá del campamento.

OooO

Sasuke se sentó en un tronco caído, contemplando como pasaba el río iluminado por el cuarto creciente. Respiró hondo, agradeciendo el frescor que despejaba un poco su cabeza, sobrecargada por el alcohol y las preguntitas.

- Oi, Sasuke¿dónde estás? -.

- Demonios¿es que no va a dejarme un rato solo? -.

El moreno aún estaba un poco molesto por los resultados del jueguecito, pero se incorporó y esperó a que Naruto emergiera de la maleza a punto de caerse.

- ¿Dónde ibas? -.

- No muy lejos, me apetecía dar una vuelta, no estoy acostumbrado a sociabilizar tanto, como dices tú -.

- Entonces sólo te molestaré un momento, quería dártelo sin tanta gente alrededor -. Se rebuscó en los pantalones con algo de torpeza y le ofreció algo envuelto desmañadamente en papel de regalo rojo – Feliz cumpleaños -.

Curioso, retiró el envoltorio y sacó una bandana de Konoha de tela azul bastante desgastada.

- No sabía qué regalarte, porque no te gusta casi nada, así que pensé que si yo me quedé con tu bandana de genin tú podrías tener la mía -. Naruto deslizó un dedo por el metal – Fue la que me dio Iruka-sensei, la que llevé durante toda nuestra época como equipo 7, y la que porté durante los dos años y medio que duró mi entrenamiento antes de ir a buscarte -.

Sasuke sintió que se le cortaba la respiración, aquello posiblemente fuera una de las posesiones más preciadas de Naruto y se la ofrecía libremente a él.

- No puedo aceptarla -.

- ¿Acaso no te gusta? -. Carita de pena – Ya me imaginé que podría ser ridículo, una ñoñería, quizás debí buscar otr... -.

La mano de Sasuke le tapó la boca cortando su perorata. Los ojos azules se abrieron de par en par.

- Usuratonkachi, no es que no me guste, al contrario, considero que no soy digno de quedarme con algo tan valioso -. Retiró la mano muy despacio, convirtiendo el gesto en una caricia sobre aquellos labios que tanto anhelaba besar.

Naruto añoró al instante el calor de aquellos dedos. Esbozó una dulce sonrisa, quizás más tonta de lo normal por el exceso de bebida.

- Eres un coñazo con lo de ser o no digno -. Sin previo aviso, le quitó la bandana y, con alguna dificultad por la diferencia de altura, se la anudó en torno a la cabeza - ¿Ves? Siempre te quedó a ti mejor que a mí -.

El impulsivo gesto les había dejado uno frente al otro, obligando a Naruto a alzar el rostro; que su amigo le sacase una cabeza siempre le había fastidiado, y más en esa situación. Se quedaron unos instantes mirándose, atontados por la proximidad del otro y por el sake; Sasuke recurriendo a cada gota de autocontrol para no agarrar al rubio y devorarle a besos, Naruto incómodo por la intensidad de aquellos ojos oscuros y la falta de acción por parte de su compañero.

- Sasuke -.

- ¿Hum? -.

- Yo... -.

Naruto se acercó un poco más y sus manos agarraron la camiseta negra para mantener el equilibrio; no le importaba reconocer que estaba un poquito asustado, si se equivocaba respecto a los sentimientos de Sasuke se arriesgaba a perder a una de las personas más importantes de su vida. Algo parecido le ocurría al Uchiha, sólo que la cercanía del rubio empezaba a trastocarle severamente.

- O LE BESAS YA O LO HAGO YO -.

- ¿Y si no le gusto? -.

- NO HA RECHAZADO TU CONTACTO¿NO?, RECUERDA LO QUE PASÓ CUANDO TE ARROJASTE ENCIMA SUYO MEDIO EN BOLAS. ADEMÁS, SIEMPRE PODRÁS ECHARME LA CULPA A MÍ -.

Mientras Naruto discutía con su Kyuubiconciencia, Sasuke había reunido suficiente fuerza de voluntad para apartar al chico que se aferraba a él, sólo que su intención se fue al traste cuando topó con una límpida mirada azul y unos titubeantes labios sobre los suyos. Apenas duró un instante, Naruto se retiró un poco e, incapaz de reaccionar, Sasuke sólo pudo deleitarse con esa expresión azorada, inaudita en el caso del alborotador rubio. Naruto, al no encontrar resistencia, volvió a unir sus labios, repartiendo pequeños besitos hasta conseguir que la boca del Uchiha respondiera a sus caricias; bastó un poco de presión para que Sasuke diera paso libre a la lengua de su compañero, fascinado por la sensación de calidez. Las manos que se habían alzado anteriormente con el objetivo de rechazar, rodearon el cuerpo del rubio casi con desesperación, entregándose completamente al beso que se le ofrecía.

- Puedo tocarle -.

Ese sencillo pensamiento bastó para estremecer a Sasuke. Su boca se deslizó al cuello de Naruto y sus manos bajo la camiseta negra, deseando abarcar y saborear todo lo que hasta el momento tenía vedado; el rubio echó la cabeza hacia atrás, los ojos cerrados, perdido en las sensaciones que el otro desencadenaba. Sin embargo, Naruto pronto se cansó de dejarse hacer y se lanzó a la aventura, de alguna forma consiguió sacarle a Sasuke la camiseta y procedió a lamer y besar los pectorales que esa mañana había admirado; dio con uno de los pezones y escuchar el gemido ahogado del moreno aumento su excitación y el deseo de ir a más.

Aquello le estaba matando, los besos, las caricias, había anhelado por tanto tiempo a Naruto que el cúmulo de emociones bastaba para bloquearle, y empeoró cuando las traviesas manos del Uzumaki rozaron sus abdominales antes de desabrocharle el pantalón mientras mordía sensualmente su oreja.

- Naruto... tú... -.

- ¿Sí? – preguntó entre caricias.

Sasuke bajó la vista, recibiendo a cambio una lasciva mirada e insinuantes caricias por encima del pantalón, aquello fundió cualquier resto de sentido común, o de cualquier otra clase, que le quedase al joven vengador. Atrapó el rostro de Naruto entre las manos y le besó, húmeda y profundamente, la única forma que encontró de expresar lo que no era capaz de poner en palabras. El jinchuuriki deslizó con infinita dulzura una mano por el cabello azabache, permitiendo que Sasuke dominara el beso, disfrutando de ese grito silencioso: eres mío.

Se separaron sin aliento, perdidos cada uno en la mirada del otro, hasta que Sasuke decidió sacarle la camiseta a Naruto; mirada maliciosa made in Uchiha y el rubio completamente rojo hasta la raíz del pelo.

- Sigues siendo tremendamente infantil -.

- Y tú borde, así que estamos empatados -.

- No pretendía ser un insulto – ronroneó Sasuke junto al oído del rubio, para después lamer voluptuosamente su cuello y arrancarle un gemido.

Naruto sintió que se quedaba sin fuerzas, se agarró al moreno buscando apoyo y ambos acabaron en el suelo.

- Creo que me he quedado sin espalda – jadeó el Uzumaki, bajo el cuerpo más pesado de su compañero -¿Por qué tiene que haber tantas ramas y piñas por aquí dattebayo? -.

- Es un bosque, dobe, y para una vez que soy yo el que cae encima la que montas – se burló Sasuke - ¿Ves como no aguantas el alcohol? -.

- Lo que no aguanto es que me aplastes, aparta -.

Obedeció, pero cogiendo en brazos a un perplejo rubio para llevarle junto a la orilla del río, donde la luna daba algo de luz.

- Déjame ver la espalda, a ver qué te has hecho – pidió, tras sentarle.

- Hum, vale -.

Escuchó un chapoteo y el contacto de la tela mojada sobre los arañazos, no era nada, pero le agradaba sentirse mimado, una sensación completamente nueva para él. Fue entonces cuando notó los labios posarse sobre su espalda y la lengua que recorría las raspaduras; se arqueó un poco cuando Sasuke rozó un punto sensible a la altura de los omoplatos, permitiendo que los brazos del Uchiha le rodearan por la cintura y le atrajeran hasta su regazo. Ninguno decía nada, no hacía falta. Naruto se acomodó contra el pecho del moreno, disfrutando de la respiración pausada, de las sutiles caricias en su pelo o la piel de sus hombros.

- Ha sido el mejor cumpleaños de mi vida, arigato Naruto -.

- Habrá más... – musitó soñoliento el jinchuuriki - ... mejores... sólo quédate conmigo -.

Sasuke cerró más el abrazo y besó el cabello rubio.

- Me quedaré y te protegeré, lo juro -.

En otra parte del bosque, la fiesta continuaba. Gaara había estado muy ocupado intentando evitar ser acosado por Ino y Sakura como para reparar en la ausencia de cierto rubio y cierto moreno; sin embargo, sí vio llegar a Shin procedente de los árboles con una expresión de furia contenida. Un mal presentimiento se apoderó del joven Kazekage.

OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO