Disclaimer.- Ninguno de los personajes de X/1999 me pertenecen, todos son de las CLAMP y yo sólo los utilizo como medio de entretenimiento.
Warning.- Este fic es de contenido SHONEN AI, si el tema te desagradas, será mejor que no leas.
El Caballero de la Rosa
Capítulo III
El nuevo día llegó y Kamui se levantó con el sonido del despertador, el cual apagó al tercer sonido.
Se desperezó y abrió los ojos lentamente, tratando de acostumbrarse a la luz del día.
De pronto, cayó en cuenta de que su habitación estaba más cálida de lo normal. Se levantó rápidamente y notó también que la lámpara estaba apagada y el ventanal cerrado.
Esta completamente seguro de que lo había dejado completamente abierto y sin embargo, se encontraba cerrado con el seguro puesto.
Casi por instinto buscó alguna flor conocida, más específicamente… una rosa…
Pero sus ojos, que habían adquirido de pronto una chispa de alegría, se opacaron ante la desilusión de no encontrar ni un solo pétalo.
Debió sus pensamientos a la tonta ilusión que tenía y que le había llevado a imaginar cosas falsas.
Salió de ahí para dirigirse al baño y abrir el grifo del agua caliente de la ducha. Se quitó sus ropas y se metió en la cálida agua.
Enjabonó su cabello y lo enjuagó para después seguir con el resto de su cuerpo, se dejó llevar por la tranquilidad que el agua cayéndole encima le ofrecía.
Terminó de enjuagarse y cerró los grifos de agua caliente y fría, para después colocarse una toalla alrededor de la cintura. Se dirigió al lavabo para lavarse los dientes y finalmente salió del baño con otra toalla sobre su cabeza, secando su húmedo cabello.
Sacó del vestidor su uniforme y un bóxer negro. Cuando se secó lo suficiente, se lo colocó y siguió secando su cabello. Cuando la abundante humedad desapareció, se dispuso a ponerse los calcetines y los zapatos. Se puso al final un poco de perfume de Hugo Boss y se dirigió a la cocina.
Abrió un nuevo envase de jugo de naranja, se tomó un vaso completo y se llevó una manzana verde a la boca.
Agarró la cartera que había dejado olvidada en una de las mesas de la sala de estar y sacando el dinero correspondiente para la paga de la señora de la limpieza, escribió una nota dejándole las indicaciones para ese día.
Metió la cartera dentro de la bolsa de su pantalón y tomó el maletín que había dejado sobre el sillón la tarde pasada. Salió de su departamento y se dirigió a la escuela.
Sabía que era temprano pero quería visitar la Catedral y no precisamente para ofrecerle rezos al Señor.
La duda y la curiosidad no lo habían dejado desde que escuchara las notas de un violín la tarde anterior.
Degustaba de caminar, podía sentir el aire fresco y mirar hasta el mínimo detalle de la ciudad que tanto había extrañado.
Sus pasos se hicieron más lentos, pero la ventaja de tener a la Catedral cerca hicieron que pronto estuviera frente a ella una vez que hubo atravesado el Patio de los Naranjos.
Algo en su corazón comenzó a oprimirse y podría hasta decir que fue una sensación de cosquilleo lo que bajo a su estómago y le hizo ponerse más nervioso de lo normal.
Se adentró en ésta y pudo observar que en nada se equivocaba lo poco que recordaba del edificio.
Las pinturas adornaban la sigilosa catedral y la estructura de ésta resaltaba por el material de mármol de algunos altares y el color antiguo que las paredes habían adquirido, contrastaban a la perfección con las vidrieras flamencas del siglo XI al siglo XIX.
Todo en conjunto se le hacía interesante y perfecto. Pero no era sólo eso lo que comenzaba a llamarle de nuevo…
Dentro de su mente podía oír una y otra vez las mismas notas angustiantes y tristes de un violín.
Volteaba a todos lados, tratando de encontrar la fuente de dicho sonido, pero cuando vio que era inútil, trató sólo de enfocar aquello que la pieza trataba de transmitirle.
¿Angustia?... Definitivamente…
¿Tristeza?... También…
¿Nostalgia?... Muchísima…
Pero debía haber algún hecho que uniera los 3 sentimientos… y su corazón comenzó a palpitar rápidamente.
¿Podría ser el desamor?...
Las notas se suavizaron al extremo de parecer trémulos y febriles murmullos.
Eso era… un alma atormentada…
El repique de las campanas anunciando el cuarto para las 8 le hizo salir del asombro en el que se encontraba.
Le dedicó una mirada afable al rincón de la Catedral de donde estaba seguro que las notas comenzaban a sonar.
Corrió en dirección a su escuela con unas energías sorpresivamente renovadas y desde la oscuridad, la sonrisa de satisfacción de una persona se hacía evidente al igual que el brillo en sus ojos dorados…
Quién sabe, después de todo quizá se verían antes de lo pensado…
Y rogaba porque así fuera…
En unos cuantos minutos, Kamui se detuvo frente a la puerta de su salón. Había corrido con mucha suerte pues la chiflada de Filosofía aún no había entrado.
Se dirigió a su lugar haciendo caso omiso a la charla de las jovencitas frente a su mesa. Hasta que cierto conjunto de palabras le hicieron poner más atención a la plática…
- ¡Si! Yo también recibí una rosa ayer por la noche, hoy en la mañana que desperté la descubrí sobre mi mesita de noche – advirtió una chica de cabello castaño oscuro largo hasta la cintura agarrado de una coleta
- Yo también tenía una sobre mi escritorio –añadió otra completamente emocionada
- Y yo también desperté con una sobre mi escritorio –complementó Kotori- ¿De qué color era la de ustedes?
- La mía era de color rosa claro –dijo la de cabello castaño oscuro
"Sinónimo de simpatía"
- La mía era de color rosa oscuro –dijo la otra chica
"Sinónimo de aprecio"
- La mía era una rosa de color rojo claro – finalizó Kotori con una sonrisa en los labios
"Posees una belleza única, sobre todo cuando el sol te toca"
"Suficiente" – pensó Kamui
¿Por qué les había dejado a todas ellas esas rosas y a él ninguna?
¿Que se había olvidado de que existía?
¿Acaso con el pasar del tiempo había dejado de interesarse?
Preguntas más ilógicas…
No lo soportó más, se levantó bruscamente de su asiento y salió corriendo del salón con rumbo a la azotea, donde se dejó caer con la mirada perdida en el suelo.
Por supuesto que él le había olvidado, en esos 7 años nunca hizo el menor intento de comunicarse con él… ni el menor atisbo de presencia hubo.
Todo eso que le había prometido, aquellos juramentos falsos de amor… todo era tan sólo era una vil mentira para hacerlo caer en su encanto y no poder sacarlo de su corazón.
Maldito el momento en que decidió quedarse despierto para recibirlo…
Maldito el momento en el que cayó presa de las palabras de amor que él le profesaba…
Maldito de él mismo por seguir pensando imposibles…
- ¿Te sientes bien? –le preguntó una voz a su lado, pero solo siguió sumido en el mismo silencio con el que había llegado– Está bien si no quieres contármelo, después de todo apenas nos conocemos desde ayer pero quiero que sepas que si necesitas apoyarte en alguien, puedes contar conmigo… te lo digo de corazón
Sorata se sentó a su lado, observando el paisaje que la mañana mostraba.
- ¿Sabes lo que significa una rosa? –preguntó de pronto Kamui, rompiendo la atmósfera incómoda que se había formado
- ¿Amor? –medio adivinó Sorata
- En parte… una rosa puede contener muchos significados dependiendo de su color y la forma en que te es obsequiada… -Sorata frunció el ceño– Seguramente lo has oído, la aparición del Caballero de la Rosa
- Por supuesto, todas las chicas hablan de él por lo menos tres veces por mes… Todas hablan de que él es un joven caballero apuesto y varonil –Kamui cerró fuertemente los ojos– Pero no entiendo¿qué tiene que ver eso con tu estado?
- Como sabes, el Caballero de la Rosa, es conocido por frecuentar a muchachas jóvenes, bellas y gentiles… -Sorata asintió– Yo también le he visto e inclusive durante un tiempo antes de que me fuera a Londres, había charlado muchas veces con él
- Pero… ¿cómo, se supone que únicamente visita chicas… -
- No lo sé, pero eso fue hace 7 años… yo era básicamente un niño pequeño y él frecuentaba mi habitación todas las noches, siempre me dejaba una rosa blanca sin florecer y el tallo con las hojas conservadas pero sin las espinas… -Sorata frunció nuevamente el ceño– Lo más extraño de todo… es que éstas nunca se marchitaron… incluso ahora las conservo plantadas en mi departamento
Sorata se quedó pensativo un momento, después, dirigió su vista a Kamui. Esta vez sin la chispa tan jovial que siempre llevaba en los ojos, por primera vez, su mirada era seria y hasta pareciera que algo alarmada.
- Sólo hay una persona que conozca además de ti que haya hablado con el Caballero de la Rosa –respondió– Arashi también ha tenido contacto con el Caballero y es la única chica que ha logrado quedarse despierta por la misma magia del Caballero
- ¿Qué sugieres? –
- No sé qué es lo que busque contigo y ella o por qué su alma siga en este mundo y regale rosas a las chicas, pero si puedo decirte que todo este asunto no es simple coincidencia –Kamui bajó la mirada – Si quieres podemos esperarla a la hora de salida y así podrás tratar el tema con ella… es una chica algo fría pero es amable y sé que no le molestará platicar contigo
- No lo sé… desde que me fui, el dichoso caballero no se volvió a aparecer en mi casa y ahora que he vuelto no hizo el menor intento de comunicarse conmigo, seguramente se olvidó de que existía –murmuró amargadamente con odio latente en su mirada– Será mejor que comience a olvidarlo, después de todo ¿a mí qué me puede interesar un tonto fantasma que no alcanzó la paz eterna?
- ¿Por qué algo me dice que ese tono habla de celos? –
- Oh cállate, no sabes nada… así como yo no sé nada de él, si quiere que siga regalando florecitas a la que se le antoje… yo ya me cansé de creer en estupideces –Sorata movió la cabeza en señal de desaprobación– Será mejor que volvamos al salón… es seguro que la bruja de Filosofía nos pase a exponer el tema
Ambos chicos se levantaron y después de sacudirse el polvo, se dirigieron de vuelta al salón, cerrando tras de si la puerta que conducía a la azotea…
Y ninguno de los dos se percató de la aparición que llegó segundos después…
Esta vez sin antifaz y con una lágrima solitaria rodando por su mejilla…
Esa mirada… le había calado hondo…
CONTINUARÁ…
Perdón por la tardanza, quedó algo cortito pero la próxima actualización vendrá más rápido, gracias a Atemu no Kitsune, Franita-chan y Snuffle´s Girl por sus reviews, sus contestaciones deben aguardar en su mail n.n
Nos vemos pronto n.n
Besos!
Naomi Eiri A. Uesugi di Malfoy
