Bueno, ya saben que este fic esta dedicado a mi par de lindas niñas: Maly y Azaak.

He aqui el capitulo dos, espero que lo disfruten. El siguiente episodio lo subire en cuanto tenga suficientes rr XD o pase una semana jeje. Que tengan un amena lectura.


Hermione estaba recostada sobre las cobijas de su cama, ensimismada, perdida en un torbellino de ideas que no la dejaban escapar hacia el reino de Morfeo.

"Tu no eres rara, eres especial"

Esas palabras resonaban en su pensamiento junto a unos ojos verdes que le arrancaban suspiros cada noche. No podía creerlo¡El la consideraba especial! Quizás, en una realidad distinta, el la quería del mismo modo que ella, quizás, el sentía ese mismo amor que consumía cada segundo de su existencia, ese amor que era un parasito que se alimentaba de su ser, volviéndola cada vez mas dependiente de ese moreno y su encanto Potter, de su Harry.

Estaba abstraída en sus cavilaciones hasta que un constante repiqueteo en la ventana la saco de su trance reflexivo. Hedwing la observaba desde el alfeizar con su ambarino mirar teñido de reproche y la pata extendida con un pergamino doblado por la mitad. La chica tomo la carta y otorgo un ademán de agradecimiento para después verla irse volando a través de la bóveda astral.

Sus ojos miraban finalmente el correo acababa de recibir, sus temblorosas manos no se atrevían a abrir la carta, mas la curiosidad gano la batalla y con los nervios a flor de piel se dispuso a conocer el contenido de la misiva.

Tardo escasos momentos en reconocer la letra, aunque era obvio su autor al ser entregado por la lechuza blanca, todos los pensamientos que antes se arremolinaban en su cabeza e incluso el tiempo parecía haberse detenido.

Hola mi niña linda:

Espero que estés mejor, en la Sala Común note que te comportabas diferente, no se que te sucede, ojala no sea nada malo.

Me dejaste esperándote, dijiste que volverías y no lo hiciste, solo espero que no me hagas lo mismo mañana por que sino iré por ti, pero de que vas conmigo a Hogsmeade no se acepta objeción alguna, te espero en el Gran Comedor a las 10:00 a.m. y si no estas, subiré a traerte y créeme¡¡Soy muy capaz de hacerlo!!

Recuerda que te quiero mucho, ni te imaginas lo que significas en mi vida y, como ya te dije hace un rato, por lo menos para mí, eres especial.

Duerme bien que yo velare tu sueño.

Harry

La castaña sonrió internamente y sintió que las mariposas de su estomago hacían una fiesta. Después de leer el texto sabia que podría dormir y que definitivamente tendría hermosos sueños protagonizados por ella y ese joven de cabello indomable al que tanto quería.

El amanecer lo tomo desprevenido, aun no quería regresar a la realidad, hasta que recordó lo que le deparaba ese día, lentamente abrió los ojos y la luz lo cegó momentáneamente, a tientas busco sus lentes en la mesita de noche y al ponérselos el mundo se mostró mas nítido. Tomo su ropa y empezó a vestirse sin poner atención a lo que hacia, y por tanto, tuvo que volver a hacerlo pues solo había metido una pierna dentro de los vaqueros e intentaba meter su cabeza por la manga de su playera roja. Una vez vestido correctamente según la aprobación de Ron, tomo su chamarra de mezclilla y emprendió rumbo al Gran Comedor.

Los nervios traicionaban a Hermione, cuando se dio cuenta estaba dentro de la ducha con la túnica puesta e intentando lavarse el cabello con su tarea de pociones, entonces fue cuando se obligo a pensar

- Es solo Harry, tu mejor amigo, han salido juntos antes y no te habías puesto así.

Pero cuando por fin parecía que su parte racional había salido a flote, su parte soñadora le pegaba una estocada.

- Pero nunca haz tenido una cita con el

Ante este comentario su parte sensata decidió asomarse al campo de batalla

- El nunca dijo que fuera una cita

Esto ultimo no dejo tranquila a su parte especulativa, la cual no se abstuvo de contestarlo

- Claro que lo dijo, parece que no sabes leer

La parte práctica de Hermione sintió su orgullo herido y entro en la discusión

- Por supuesto que se leer, sino ni siquiera estaría aquí

- Me refería a leer entre líneas, idiota

- No me llames idiota

- Ahora si creo que ni sabes leer¡Analfabeta!

- Ya te dije que si se leer, sino no sabría que Harry me cito en el Gran Comedor a las…

- ¡¡Oh, no… 10:30!!

- Ja, gane, tonta- Dijo triunfante la parte escéptica mientras las demás callaban para dejar a la muchacha concentrarse

Estaba terminando de ponerse los zapatos cuando escucho nuevamente un repiqueteo en la ventana. Hermione pensó que seria la lechuza blanca otra vez, con una nota en la que suspendían el paseo, así que se acerco con el paso lento y la mirada gacha.

- ¿Es que no piensas abrirme? – Pregunto una voz masculina que hizo que la castaña levantara la cara para ver mejor

- ¡Harry!... ¿Qué haces aquí?- Dijo la chica completamente atónita con la visión: Harry sobre su saeta de fuego al otro lado de la ventana del dormitorio de las chicas

- Dije que vendría por ti y yo siempre cumplo lo que prometo. Por cierto¿Por qué el retraso?

- Se me hizo un poco tarde - Y era verdad, ni siquiera se había dado cuenta de cómo puso en su lugar los jeans azules y la blusa blanca sin ayuda de nadie

- Esta bien. Vamos, sube

Si la impresión de ver a Harry volando para esperarla la había sorprendido, la noticia de que volaría con el la dejo perpleja, pero de miedo, pues le tenia un terror tremendo a las alturas.

- ¿… su-s-su-subir? – Cuestiono la joven con cara de susto

- Claro, es tarde y no podemos perder mas tiempo – Harry la observo, y por su expresión entendió rápidamente lo que sucedía – Se que no te gusta, pero no te preocupes, te prometo que nada te pasara, de eso me encargo yo

- ¿Se-seguro?- Comento titubeante

- Desde luego ¿O es que no confías en mi? – Dijo el ojiverde mientras extendía su mano a través de la ventana

Hermione subió un pie al alfeizar y tomo la mano de Harry, unos segundos después se encontraba montada al frente de la escoba y sujeta firmemente por la cintura. Lo había confirmado, no conocía lugar mas seguro que al lado de Harry Potter.