Bien, acabo de recordar que la otra vez olvide decirles que est fic llega a su fin en el cap 8 (en que chap estamos??? Oh...!!!!), espero que es haya gustado y les dedico ese ultimo esfuerzo de transcripcion a todos los que se han tomado la molstia de echar un vistazo por aqui, aunque tambien, resalto a algunas menciones horificas: a Maly por hacerme escribirlo (Y por que originalmente era y es para ella), a Azaak por no dejarme caer nunca (Gracias! Sabes que no encuentro el modo de exresarlo mejor que metindote en mi notitas... algun dia encontrare algun metodo mejor, lo juro!!!) y a mi nueva amiga y tocaya Sofi Potter por permitirme tener a alguien con quien hablar y comprender, por brindarme su amistad y atencion cuando probablemente no lo merezca (Espero que algun dia se pase por aqui, pero sino de todas maneras me siento feliz de poder decirlo.
Ahora que estamos n confianza he de decirles que cuando empece a escribir este chap no tenia ni idea de que iba a poner, per en cuanto el lapiz rozo las hojas de mi libreta me costo bastante trabajo separarlos y creo que eso lo hace uno de mis favoritos (y probablemente influya el hecho de que soy melosa a mas no poder...), asi que aqui los dejo con "The end" para que lo lean, discutan, avienten su compu o me envien alguna carta bomba en señal de inconformidad.
Bueno, ya saben en que consiste el disclaimer, asi que no pienso ponerlo...
Hasta la proxima!
El atardecer comenzaba a asomar tímidamente a través de los enormes ventanales que enmarcaban el Gran Comedor mientras Harry Potter sonreía satisfecho desde su asiento en la mesa de Gryffindor.
- ¿Todo listo? – Pregunto un pelirrojo sentándose junto a su amigo
- Al menos eso creo¿Qué tal tu?
- Mejor de lo que esperaba. Ojala le guste
- Y que lo digas… creo que no recuerdo la ultima vez que estuve tan ocupado
- Yo no puedo recordarlo por que nunca lo había estado- Respondió Ron sacando la lengua
- Ni lo estarás, amigo, por lo menos no aquí…
- Ultima noche. Es extraño, hace siete años no me imaginaba que iba a vivir todo esto
-Mucho menos yo. Te dejo, compañero, aun tengo cosas que hacer si no quiero llegar tarde al baile
- Suerte, te veo después
El ojiverde atravesó los conocidos pasillos de Hogwarts, los recuerdos se arremolinaban en su mente. Tenia tantas memorias que conservar, ese castillo había sido su hogar, un refugio, había crecido ahí, madurado; conoció a sus amigos, descubrió el amor, y eso si podía llevarlo consigo aun dejando atrás los inmensos muros que lo habían acompañado media vida.
Se topo de improviso con el retrato de la Sra. Gorda, quien le pidió la contraseña con gesto lloroso "Crescat una veritas" pronuncio el muchacho para después cruzar el umbral intentando aplacar esa melancolía que le golpeaba el pecho, no sabia si podría detener esa sensación, pero por el momento su brumoso futuro aun era una incógnita en toda la extensión de la palabra. Subió a su habitación entre remembranzas del pasado y se hundió en la nostalgia a tal grado que olvido gran parte de lo que tenia pensado hacer. Pero no era el único.
Hermione acomodaba las cosas en su baúl con parsimonia y delicadeza, como si esos libros y pergaminos se esfumaran cual arena ante la brisa marina. Se iría, después de tantos años, de las clases, de los ratos en la biblioteca y de todos esos partidos de quidditch que disfrutaba por el simple hecho de verlo volar; y entonces se dio cuenta de que esos, esas emociones y cada instante a su lado y todo eso que la hacia sentir, eso, sin duda, no se desvanecería tan fácilmente, al menos ella no lo permitiría. Se levanto de la cama adoselada ahogando un suspiro, sus pasos eran trémulos mientras trazaban el corto camino hacia el baño, poso su vista sobre la túnica de gala color rosa que la esperaba y dibujo en su rostro el asomo de una sonrisa tímida, después de todo esa noche pintaba para ser una gran velada y había que aprovecharla.
Todo era muy raro, algo completamente nuevo para el¡Nunca había estado tan nervioso tal numero de veces seguidas en la misma semana! Y sin embargo una abrigadora sensación se apoderaba de su cuerpo y lo invitaba a la tranquilidad. Las llamas de la chimenea, al igual que cada noche en esa estancia, danzaban lentamente, como si el tiempo aun no se decidiera a pasar por ahí, estuvo listo antes de la hora acordada y bajo a esperarla con premeditación. La Sala Común estaba abarrotada mas el la sentía desierta, vacía de su esencia, de su piel, de su ser, de su Hermione.
No le quedaba más que esperar, esperar al caprichoso Cronos que gozaba atormentándolo haciendo eterno cada segundo de su ausencia, de su efímera soledad. Los minutos pasaron con la velocidad con que caen las hojas de otoño, el silencio se apoderaba de su pensamiento y de su espacio, no se concentraba mas que en el escaso viento que oscilaba en su cara hasta que el sonido de unos pasos en la escalera del dormitorio de las chicas le hizo estremecer y voltear sin miramiento alguno, y la vio, estaba ahí, como un ángel bajando a la tierra, con su aurea figura en todo su esplendor, revestida por el rosado matizar de sus prendas, con un ligero toque de maquillaje que no hacia mas que resaltar sus delicadas facciones, ella era así; bella, natural, mas opacada por su ser real: la muchacha tierna, comprensiva, sincera y leal, de eso se había enamorado, no de la chica esbelta y bonita que la mayoría de las veces se ocultaba tras una pose un tanto desgarbada e incluso descuidada, a ella no le importaba su apariencia, mas si se esforzaba en ser hermosa por dentro y eso era aun mejor.
- ¡Hola¿Ya estas listo? – Pregunto la castaña con una sonrisa nerviosa
- Yo si, pero tu no – Indago el joven, divertido con la cara de preocupación de su amiga
- ¿No¿Qué me hace falta?
- Un objeto que sea digno de adornar tu precioso cuello
- Pero yo no tengo nada que…
- Shhh… - Dijo Harry, poniéndose el dedo índice frente a los labios en señal de silencio
Caminó con lentitud, observando cada detalle de su acompañante mientras la rodeaba hasta encontrarse con su espalda ligeramente descubierta que permitía entrever una fina y blanca piel que invitaba a ser tocada con la delicadeza de un amante sutil. Obligándose a hacer a un lado todo pensamiento que lo desviara de su cometido, metió una mano en el bolsillo de su túnica azul marino la fina alhaja que se deslizaba entre sus dedos como gotas de matinal rocío, con cuidado extremo levanto la cascada de rizos que escapaban de la sencilla paro sobria coleta; extasiado, miro su cuello y paso por el la cadena de la joya, sintiendo una descarga eléctrica que lo azotaba al contacto calido de ambas pieles. Esperó a que sus respiraciones se acompasaran, habría sido un gesto común para muchos, mas había sido significativo entre ellos, los había reconfortado, los había hecho sentir plenos, por que en alma se pertenecían desde el principio.
Amar es provocar el dulce instante
En que tu piel busque mi piel despierta;
Saciar a un tiempo la avidez nocturna
Y morir otra vez la misma muerte
Provisional, desgarradora, oscura.
- ¿Nos vamos? – Dijo Hermione con un hilo de voz, abriendo los ojos al compás de las palabras
- Cuando quieras – Contesto Harry, tendiéndole el brazo derecho para salir juntos hacia el baile que los esperaba
Entraron al Gran Comedor, atravesando la multitud, el nerviosismo y los sentimientos que preluden al adiós llenaban el ambiente, y al mismo tiempo se podía percibir esperanza, el deseo de un mañana, no importaba si mejor o peor, solo diferente, y eso era lo que lo hacia especial: la atracción a lo desconocido, al misterio. Tomaron asiento en una de las tantas mesas redondas que sustituían a las largas piezas rectangulares habitualmente. Ginny los miraba con una sonrisa traviesa invitándolos a sentarse en la mesa para seis que en ese momento compartía con Draco Malfoy.
- ¡Hola, Ginny! – Saludo efusivamente Hermione
- ¡Hola chicos!
- ¿Dónde esta Ron? – Pregunto el pelinegro mientras buscaba a su amigo con la mirada
- Salio a dar un paseo a la luz de la LUNA – Contesto la joven para después reír abiertamente
El pelirrojo entro algunos minutos mas tarde, con el rostro sonrosado y tomando la mano de cierta rubia de apariencia soñadora, lo que indico a Harry que todo había salido bien. ¡Ojala el tuviera la misma suerte!
-¡Vamos a bailar, Ronald! – Soltó Luna divertida y con la cara que pone un niño pequeño al entrar en una juguetería
- Este… no… n-no me… gusta ba-bailar… además hay pocas parejas en la pista…
- ¡Anda! Draco y Ginny ya están allá, por favor…- Hizo un fingido puchero al pronunciar su petición, lo que al final funciono pues poco después se dejaban llevar por el ritmo
- ¿Me concedes esta pieza? – Inquirió Harry dejando de mirar a los danzantes, no sabia de donde había salido esa pregunta ni por que la había formulado, sin embargo una voz dentro de su cabeza le dijo que era lo correcto como si fuera guiado por varios litros de Felix Felicis
- A ti no te gusta bailar
- Corrección: No siempre me gusta bailar
- ¿No siempre?
- Solo en algunas situaciones, en algunos momentos
- ¿Y esos cuales son?
- En los que bailo con la persona adecuada – Dijo el, extendiendo su mano hacia ella invitándola a bailar, después de pensarlo un poco, acepto
Caminaron con calma hacia el centro del salón, grácil era la palabra que definía ese momento. Ambos sonreían cuando la música tenue dio los primeros compases de una lenta melodía, ella poso con suavidad sus manos rodeándole el cuello como una humilde caricia mientras el la tomaba con timidez por la cintura. El mundo dejo de existir, solo estaban esos dos cuerpos extasiados moviéndose al ritmo de esa sencilla canción.
And dance your final dance
This is your final chance
To hold the one you love
You know you've waited long enough
Hermione recargo su cabeza en el hombro de Harry, aspirando su aroma, disfrutando su cercanía. Ahora todo parecía tan simple, tan fácil: Ella lo amaba y eso era todo, ya no había duda, no ahora, ya pensaría mas tarde; en ese momento solo se dejaría llevar, volar por un rato, jugar con las nubes, robar una estrella y un beso a su piel, no importaba el mañana, no importaba el ayer, solo vivía ese instante deseando que durara para siempre…
So, believe that magic works
Don't be afraid
Of being hurt
¿Como pudo estar tan asustada? Solo deseaba esos minutos, esos acordes, solo lo deseaba a el. Muchas veces se había puesto una coraza para proteger su corazón, sin embargo el era el único que podía adentrarse en lo mas profundo de su ser y desequilibrar su universo por completo, no quería mas heridas, mas dolor, mas sufrimiento, solo quería escuchar el eco de su voz retumbando en su cabeza, en su alma, solo quería oírlo hablar en un susurro como esos que da el viento de otoño, un murmullo que nazca en sus labios y muera en su pecho con un ultimo palpitar.
Don't let this magic die
The answer's there
Oh, just look in her eyes
Solo había algo seguro en su cabeza azabache: amaba a Hermione con cada fibra de su piel y cada uno de sus oscuros cabellos. ¿Por qué no se había dado cuenta antes? Por tonto, por encerrarse y permitir que la confusión se lo llevara como río por su caudal, por creer que detrás de una cara bonita florece un corazón aun más hermoso… ¡Cuánto se había equivocado! Pero aun era momento de enmendar sus errores, por que si algo había aprendido en su vida es que todo tiene solución menos la muerte.
And make
Your final move
Don't be scared
She wants you to
It's hard
You must be brave
Don't let this moment slip the way
Era ahora o nunca. Ella acababa de cerrar los ojos y el aprovecho el momento, la soltó y tomo sus manos entre las suyas para después decirle al oído
- Ven conmigo, no abras los ojos… - Ella asintió con la cabeza, en silencio, mientras el guiaba sus pasos entre la gente, hasta que el sonido del barullo ceso, mas la música seguía ahí.
Believe that magic works
Don't be afraid
Afraid of being' hurt
No, don't let this magic die
The answer's there
Yeah, just look in her eyes
- Puedes abrir los ojos – Dijo Harry, regresando sus manos a la Antigua posición en la cintura
- ¿Te molestaba tanta gente? – Comento ella imitando al chico volviendo a la postura de baile
- En lo absoluto. Solo quería estar contigo
- Ja, ya estabas conmigo ¿recuerdas? – Soltó con una risa cantarina
- Si, pero quería estar a solas, disfrutar esta canción, nuestra canción
- Gracias
- ¿Por qué?
- Por ser tú, por ser mi amigo, por tratarme así…
- Entonces yo debo decir lo mismo. Lo hago por que te quiero, por ser mi amiga, mi confidente, mi protectora… por ser la mujer de la que me enamore…
And don't believe that magic can die
No, no, no, this magic can't die
Ella volteo el rostro momentáneamente, escondiéndola de ese mirar esmeralda. Sentimientos, emociones, pensamientos y preguntas la acosaban inminentemente, tardo un poco en contestar; pero hablo con seguridad, palabras bien elegidas, mas un temblor invadía su voz, delatándola.
- Dicen que confundir la amistad con el valor es muy fácil, pero yo creo que es más fácil negarse al amor por la amistad... Y eso es lo que he tratado de hacer desde el momento en que mi corazón se detuvo ante tu sola mención, como un suspiro – Levanto la mirada con una sonrisa, sus ojos estaban fijos en el otro, ni siquiera ese torbellino de sensaciones logro romper el instante, sus latidos tenían una velocidad menor a un segundo, solo eran ellos enmarcados por el lago iluminado por la luna. De repente todo era hermoso.
So dance, your final dance.
'Cause this is,
Your final chance…
Con el cuidado con que una madre toma a su hijo en brazos poso una mano en su mejilla, acariciándola mientras la música se esfumaba. Se acerco a su rostro con cuidado y timidez, con cariño, demostrándole a cada instante que el la esperaría para siempre, que la querría por siempre. Afortunadamente ya no tenía que esperar.
Hermione sintió el calido aliento de Harry contra su piel, con premura, cerró los ojos, embriagada de amor, tardo unos segundos más duro una eternidad. Sus labios entrelazados, su sabor que la hacia desear probar mas de esa nueva ambrosía. El era su éxtasis, se estaban dando el alma en ese beso, esas almas de las que ya eran dueños desde antes de saberse suyos. Por que para dos corazones que se aman no existe el tiempo y el espacio, por que todo es perpetuidad e infinito.
Mi amor por ti es como el viento que cruza el campo.
Le doy la bienvenida, apareció de repente y se poso en mi alma.
No necesito más que reflejarme en tus ojos para ser feliz…
