Nota de la autora: Miércoles 06 de marzo de 2007.

¡Buenas!. Aquí estamos con el segundo capítulo de "Chiquitín". Me alegra saber la aceptación que está teniendo entre vosotros/as. Ya sabía yo que os gustaría. No, aún no sé cuántos caps tendrá en total. Según se planteen las situaciones, así veré si se alarga mucho o poco.

Advertencia: En este cap existe una escena referida a la limpieza de un culito sucio.

Todos sabemos que los niños y niñas pequeños necesitan ayuda incluso para limpiarse el trasero después de hacer sus cosillas.

El poner algo así en el fic es para que veáis que hasta en algo tan básico como eso, él necesita ayuda, además de que todo el asunto en sí es bastante cómico e incluso tiene su faceta tierna, cuando leáis la escena entenderéis por qué lo digo. Yo reconozco que me morí de la risa escribiendo la escena del váter.

Sobre todo imaginándome la cara del pobrecito de Harry, al percatarse de que no podía limpiarse por sí mismo. Pensé que su cara sería digna de fotografiar con la cámara de Colin Creevey. Jijijiijii. Besotes millones para todos y todas. Para las personas a las que escenas así no les afecta de manera negativa, les aconsejo que estén cómodos y seguros en su asiento no vaya a ser que se caigan con tanta carcajada.

Os aviso de otra cosa. Normalmente en mis anteriores historias he solido dignificar mucho el personaje de Ron, poniéndole más maduro de lo que siempre nos ha mostrado J.K. en los libros, y hasta me atrevería a decir que pongo a un Ron mucho mejor amigo que como nos muestra Rowling.

Aquí veréis a un Ron Ron, es decir, muy fiel al de los libros aunque con algunas diferencias al tratarse de un fic, claro. Si en los libros podemos ver (además de sus virtudes) que Ron tiene defectos como cualquier otra persona, en este fic también los tendrá. Si a veces leyendo la saga vemos cuándo, dónde y cómo puede ser envidioso, celoso o cualquier otra cosa negativa, aquí también lo veréis.

Que nadie me venga luego con lo de "Qué mala eres, odias a Ron" porque yo no odio a ningún personaje de Harry Potter porque solo puedo sentir odio por las personas reales y ninguna persona de Harry Potter es real. ¿De acuerdo?. Por otro lado, jamás he pensado que Ron sea perfecto, porque ni siquiera lo pienso de Harry o incluso de Hermione.

Que te guste un personaje no quita que también le puedas ver las cosas negativas que tiene. Y no me acuséis luego de querer dar una mala imagen de Ron porque la primera persona que nos muestra a un Ron imperfecto y con multitud de defectos es la propia autora de Harry Potter.

Por otro lado, soy la autora de mis historias y puedo hacer lo que quiera con los personajes, y sí, incluso sacarlos todo lo Off Of Character que considere oportuno porque si los pusiera totalmente fieles a los libros, entonces no estaría versionando sino plagiando claramente. Por mucho que algunas personas se quejen de los personajes Off Of Character, los fics siempre sacarán a los personajes (en mayor o menor grado) Off Of Character, entre otras cosas porque les ponemos en situaciones nunca vistas en los libros.

Recordad también que en todos mis fics, nunca pondré a Draco Malfoy de "pobrecito" o "súper amigo del trío Gryffindor" o incluso "mago malo arrepentido" porque yo respeto totalmente la visión tan negativa que nos ha dado siempre J.K. de toda la familia Malfoy (hijo incluido) y por supuesto que jamás le pondré como pareja de Hermione o Ginny (Como si no hubiera más mujeres en Hogwarts con las que juntarle).

Os dejo con este segundo cap que espero os guste. Un beso fuerte. RAkAoMi. ;-).


Simbología:

- Con guión y letra normal, diálogo de los personajes.

- Con comillas y cursiva, pensamientos internos.

Música recomendada:

- La que os parezca bien.


"Cap.2. Es bueno ser prefecta."

Tal y como yo esperaba, he pasado una buena noche, aunque no es lo habitual en mí.

He tenido que pedirle a Ron que me ayudase a bajar de la cama y como buen amigo que es, lo ha hecho sin rechistar. El único problema es que tengo que ir al baño. Espero poder sentarme en el váter sin tener que llamarle otra vez. A ver…ay no, joder, soy pequeño hasta para alcanzarlo. En fin…qué remedio me queda.

- ¡Donnn!

- ¿Qué?- Pregunta una vez está frente a mí.

- No puedo zentadme en el vate. ¿Me ayudas?

- ¿Bromeas?

Yo muevo la cabeza de forma negativa, Ron me mira de manera incrédula, parece dudar sobre si tomarme en serio o no, finalmente me coge en brazos y me deposita con suavidad en él.

- Gaziaz.

- De nada.

Vuelve a salir del baño. Espero poder limpiarme yo solo. Digo yo que al menos esto sí podré hacer. Ser pequeño no implica no ser capaz de alcanzar tu propio trasero. ¿O sí?.

Ay no, no me lo puedo creer. ¡No llego!. Joder…esto tiene que ser una puñetera pesadilla. Debo de seguir dormido y no he despertado, sí, seguro que es eso. Porque me parece tan surrealista el que no pueda limpiarme por mí mismo que vamos, ni en mis peores sueños podría imaginarme que esto fuese posible. Pero sé que es real. Maldición, es tan tan humillante tener que depender de otros incluso para algo tan básico como limpiarte el trasero…

Bueno, tendré que llamarle de nuevo, sólo espero que no se ría en mi cara. Supongo que sería peor si en vez de Ron, tuviese que limpiarme Hermione. Me moriría de la vergüenza. Simplemente porque es una chica y no sólo una cualquiera sino la que me gusta desde hace…ya ni me acuerdo pero sí sé que por eso no quise volver con Ginny en cuanto empecé el curso. Basta, tengo que dejar de divagar y llamar a Ron o se me hará tarde.

- ¡Donnnn!

- Dime.- Cualquiera diría que estaba todo el rato pegado a la puerta. Jolín no ha tardado ni dos segundos en abrir y entrar.- Ufff…¡Harry estás podrido o qué!

Le he sacado la lengua, supongo que es otro de mis nuevos reflejos infantiles.

- Nececito que me limpiez.

- ¿El culo?

- Po zí.

- Ah no, por ahí sí que no paso. No me creo que no seas capaz de hacerlo por ti mismo.

- Don, no pedo zolo. Zi pudieda no te llamadía.

- Ya. Pero no pienso hacerlo. Arréglatelas tú solo. ¡Y no olvides tirar de la cisterna y luego abrir la ventana!. Por Merlín, esto es peor que las bombas fétidas de mis hermanos. Uggg.

Si no llega a ser porque cerró la puerta, creería que me vomitaría encima. Vale, no es agradable para nadie entrar en un baño pestilente. Pero tampoco es mi culpa. Además… ¿es que cuando los demás hacen sus cosas huele a rosas?. Jolín con Ron. Ya puedo tirarme aquí toda la mañana.

Mierda…si supiera algún hechizo para limpiar traseros lo usaría. Y lo peor no es eso, sino que por más que intento limpiarme una y otra vez no lo consigo y encima cada vez que lo intento tengo que volver a agarrar el borde del váter porque creo que si no lo hago podría caerme dentro.

Hombre no voy a ahogarme, que tampoco tengo el tamaño de una hormiga pero me imagino atascado sin poder salir por mí mismo y tener que llamar a Ron para que me saque ya sería el despiporre. Tanto para él como para mí.

Si hago eso no va a estar riéndose a mi costa durante todo el curso sino por toda la eternidad y yo ya no podría mirarle a la cara. Jó, vaya asco, esto de ser pequeño es una lata. Al menos para hacer las necesidades. Bueno, me da igual si él se ríe o no, necesito que venga ahora mismo.

- ¡Donn!

- ¡Pero bueno!.- Dice con claro fastidio entrando de nuevo en el baño y viéndome aún sentado en el inodoro.- ¿Qué quieres ahora?

- Que me zaquez de aquí. Zi no me limpiaz pod lo menoz bájame al zuelo.

- ¿Para qué, vas a intentar limpiarte de pie?

- Algo azí.

- No podrás, Harry.

- Entoncez me duchadé.

- Jo Harry que esa ducha la usamos todos…

- Tú no quiedez ayudadme azí que no te quejez.

- Es que tienes que entenderme, me da asco…además, no sé cómo se hace.

La cara de Ron acaba de hacer juego con el color de su pelo.

- ¡Ya sé!.- Dice con ese tono que pone cuando se le ocurre alguna idea que él considera brillante.- Pediré ayuda.

- ¿A quién?

- Ya lo verás. No te muevas de aquí. ¿Eh?

- Como zi pudieda.

Acaba de irse otra vez. Miedo me da. Conociéndole no creo que planee nada bueno. Además, a quién va a pedir ayuda. Si él dijo que no sabía limpiar traseros infantiles no creo que los demás compañeros de nuestro dormitorio sí sepan hacerlo.

A no ser que…no, él no lo haría. No se le ocurriría pedirle ayuda a Hermione. ¿Verdad?. Después de todo, por mucho que ella sea una sabelotodo, no creo que sepa hacer algo así. Afú…ahora me pica el trasero. Claro, si es que lleva sucio una eternidad. ¡Odio ser un niño de tres años, lo odio lo odio y lo reodiooo!.

Umm…oigo pasos, y voces. Y si no fuera porque me niego a creerlo, juraría que son las de mis dos mejores amigos. No por favor, que no entre. No quiero que entre. No quiero que ella me vea así. Es tan tan humillante…

Oh no, ahí está.

- ¡Buenos días Harry!- Dice con su tono alegre de siempre.- Ron me ha dicho que no puedes limpiarte y que él no sabe cómo hacerlo. ¿Quieres que lo haga yo?. Este verano estuve cuidando de mis dos primos pequeños. Hasta he traído toallitas de bebé. Y antes de que me lo preguntéis cualquiera de los dos, las uso porque me gustan. Sobre todo para las manos, las dejan súper suaves. Bueno qué. ¿Te limpio?

- ¡No!.- A lo mejor lo he dicho con demasiado ímpetu, porque Hermione ha dado un pequeño respingo hacia atrás.

- Vamos Harry, no seas tonto. No es como si nunca hubiese visto un culito de niño chico…

- ¡Yo no zoy chico, zoy gande!

- Pues en apariencia no. Así que déjate de tonterías y échate hacia delante para que pueda limpiarte con comodidad.

- ¡Que no quedo!

- Harry.- dijo entonces Ron.- Olvida la timidez que puedas sentir. Déjate ayudar por ella. Sabes perfectamente que es tu mejor amiga y que no hará ningún comentario que pueda sentarte mal.

- ¡Puez tú zí loz hacez!

- Porque yo no soy tu mejor amiga.

Le he sacado la lengua y él ha vuelto a reírse en mi cara. Antes de que le diga algo, ha salido del baño. Hermione sigue delante de mí. Pero ahora está agachada en el suelo de rodillas. Está a mi altura y sus ojos marrones están tan cerca de los míos que estoy a punto de volver a hacer cosas sólo por la impresión.

Cómo pueden ser tan bonitos, cómo…

- Venga Harry, déjame ayudarte.- Dice ella con ese tono suave que sólo emplea conmigo cuando quiere transmitirme confianza.- Sabes perfectamente que no voy a contarlo por ahí.

- Ez que…me da vedgüenza..

- Lo entiendo, pero no deberías sentirla. Piensa que algún día, te casarás con alguna chica a la que quieras mucho. Ella te hará papá y entonces tanto ella como tú tendréis que limpiar los culitos de vuestros hijos o hijas. Así que…¿Por qué no te imaginas que en vez de ser yo quien te limpia, eres tú el que lo hace con algún hijo tuyo?. Después de todo, estoy segura de que tus niños futuros serán igualitos a ti.

No me sonrías así Hermione que no lo resisto. Me quedo bobo cada vez que lo haces. Es como si estuviera en trance y de esa misma manera es como estoy escuchando tu voz pidiéndome que me eche hacia delante y que te agarre de la cintura. Lo estoy haciendo, parece increíble pero sí. Y ella está usando algo suave y refrescante en mi trasero pequeño. Ah claro, las toallitas de bebé.

Anda, pues esto está muy bien, es una sensación bastante agradable y el perfume que lleva también me gusta. Pero me gusta más el de ella.

Es una mezcla entre colonia y olor natural a piel limpia y aseada. Ah, Hermione…no tienes ni idea de lo irresistible que eres para mí. Me pregunto cuándo seré capaz de decírselo o como mínimo demostrárselo. Aunque espero poder hacerlo cuando vuelva a recuperar mi tamaño real, declararme en miniatura no creo que fuese normal para ella. Lo mismo ni me creería.

- Ya está Harry. ¿Quieres que te baje al suelo?

- Zí gaciaz.

- De nada chiquitín.

Ella me acaricia el pelo negro, yo la miro embobado y no lo disimulo. Hermione sigue tocándome el pelo un poco más. Luego tira de la cisterna y agarra mi mano dispuesta a sacarme del baño.

- ¿Te has duchado ya?

- No pedo ezo queo que podé hacedlo zolo.

- Vale. Tus compañeros se han ido ya a desayunar, incluso Ron. ¿Quieres que me quede en el dormitorio?. Así si me necesitas para algo más podré ayudarte.

- Bueno, quédate.

- ¡Genial Harry!

Me ha abrazado, y no un abrazo cualquiera sino uno de esos en los que me pega tanto a ella que parece que no puedo respirar. Aunque reconozco que estar en su pecho es estupendo. No sé, es una mezcla de sensaciones rarísimas las que me transmite, pero me encantan. Ojalá me diera más abrazos de éstos más a menudo y ojalá lo hiciera siendo yo grande como antes. Jó Hermione…es que hasta abrazándome me haces sentir especial.

- Venga, ve a ducharte antes de que se nos haga más tarde.

Sin decir nada más, ella me deja de pie en el suelo. Yo entro en el baño y cierro la puerta. No necesito echar cerrojo, sé que ella no es de las que entran sin permiso y mucho menos a un cuarto de baño masculino.

Mierda, no puedo alcanzar el grifo de la ducha.

- ¡Hedmioneee!

- Dime.- Dice asomando la cabeza por la puerta entreabierta.

- No llego al guifo.

Sin prisa pero sin pausa ella se acerca al objeto y me lo pone en mi mano derecha.

- ¿Algo más, Harry?

- No, gaziaz.

- Entonces te espero fuera.

Como sólo tengo puesto los calzoncillos no tardo nada en quitármelos. En ducharme sí tardo un poco más, pero todo es culpa de este maldito cuerpo enano. No tiene tanta estabilidad como el adolescente y continuamente tengo que hacer verdaderos esfuerzos para no resbalar con el jabón y caerme de culo en el suelo de la ducha. ¿He dicho ya que odio ser un niño pequeño?. Pues por si alguien no lo sabía, lo odio. Al menos para situaciones como ésta.

Bueno, creo que ya puedo salir. Estoy más limpio que una patena. ¡Coño, la toalla, no puedo cogerla!. Joder, por qué no pensé en eso.

¿Es que alguien ahí arriba me odia o qué, no tuve bastante con la vergüenza que pasé cuando ella me limpió el culo que encima tendré que llamarla y que me vea en pelotas?. ¡Coño, coño y recoño!.

- ¡Hedmioneee!

- ¡Qué!- Aún no ha asomado la cabeza, pero la puerta está entreabierta.

- ¡No pedo coged la toalla!

- Oh, no pensé en eso. Bueno, entraré y te la daré.

- ¡Pedo no midez!

- ¿Y cómo voy a saber dónde está?

- ¡Yo te lo didé!

- De acuerdo. Voy a entrar con los ojos tapados. Tú dime hacia dónde camino.

- Dedto Hedmione. Pada. Ahoda a la izquiedda. Vale. Ahoda Dedto ota ve. Zube la mano dedecha y coge la toalla. Baja la mano y eztídala hacia la dedecha. Ya la tengo. Gaziaz.

- De nada. Guíame hacia la puerta y saldré enseguida.

- No hace fadta. Ya puedez midad.

No me esperaba la reacción que tuvo ella, porque verla reírse a carcajadas no era algo que contemplase todos los días. Supongo que el hecho de haberme envuelto con la toalla tanto como para que sólo se me viese la cara era lo suficiente cómico para que a mi mejor amiga le diese un ataque de risa monumental. Si hasta lloró y todo.

- ¡Ay!.- Dijo quitándose las lágrimas.- ¡Pero qué remono estás además de gracioso. Pareces un fantasmita, con esa toalla tan blanca envolviéndote todo el cuerpo. Jijiji. Pero qué lindo por dios, qué lindooo!

- ¿Me ayudaz a caminad?. Ez que no me veo los piez pod culpa de la toalla.

- Haré algo mejor que eso, Harry. Espera que me agache. Vale ya está. Ahora pasa tus bracitos tras mi cuello.

- ¿Pod qué?

- Porque voy a cogerte en brazos. ¿De acuerdo?

- Pedo…

- No discutas y obedece.- Dijo ella moviendo un dedo de un lado a otro. Yo le hice caso, como siempre. Pasando mis manos tras su cuello mientras sentía cómo ella dejaba una mano en mi cintura y la otra detrás de uno de mis hombros. Hermione se puso de pie conmigo en su poder. Yo sentí que todo me daba vueltas y no por estar mareado precisamente.

Durante los pocos segundos que duró el tiempo que empleó ella en llevarme de vuelta al dormitorio, me atreví a apoyar la cara en uno de sus hombros. Ella movió la mano que estaba tras mis hombros, de arriba abajo. Supongo que fue una especie de gesto cariñoso, aunque antes nunca lo había usado conmigo. Pero me gustó, no voy a negarlo.

Hermione volvió a dejarme de pie en el suelo una vez que estuvo delante de mi baúl. Entonces se giró dándome la espalda y yo pude vestirme sin dificultad. Al menos eso sí podía hacerlo, menos mal, lo último que necesitaba era pedirle que me subiera la cremallera del pantalón.

Sí claro, sus manos estarían demasiado cerca de esa parte tan sensible para cualquier chico y entonces podría…en fin, supongo que eso no sería propio de un niño de tres años. Aunque sea una reacción natural del cuerpo masculino no creo que la tenga un niño de la edad que aparento.

- Ya puedez midaz Hedmione.

- Estás muy guapo.

Gaziaz.- "¿Se habrá dado cuenta de lo rojo que me he puesto de repente?. Es que no estoy acostumbrado a escucharla decirme lo guapo que me encuentra. Ella sí que es guapa. Se ponga lo que se ponga o se peine como se peine siempre está de escándalo"

- ¿Nos vamos a desayunar?

- Zí.

Antes de que lo intente, soy yo quien le da la mano. Ella la agarra y yo no puedo evitar levantar la cabeza y mirarla más que sonriente. Hermione me sonríe igual y entonces sí que siento algo que me han dicho alguna vez los chicos. Siento hormigas, millones de hormigas que corretean por mis tripas. Pero sé que es por algo bueno, así que no me asusto ni me extraño.

Mientras caminamos hacia el Gran Comedor no puedo evitar desear que ella me de estos mismos cuidados cuando vuelva a ser mayor. Salvo el de limpiarme el trasero, claro. Pero al menos lo ha hecho de tal manera que no me he sentido observado.

¿Cómo es posible que lo haga, cómo consigue transmitirme tanta seguridad, tranquilidad y confianza en algo tan antinatural para mí como el hecho de que ella me vea un trasero sucio?. Yo qué sé, lo que sí sé es que si en vez de Hermione fuese Ginny la que intentase limpiarme, sentiría de todo menos algo relajado.

Más bien me pondría malo de los nervios si la viese entrar en el baño con el paquete de toallitas. Y siendo como es una Weasley seguro que haría algún comentario "ocurrente" y entonces terminaría de darme un infarto. Pero prefiero no pensar en ella. De todos modos ya no me gusta nada de nada...

Sin embargo la mujer castaña de pelo alborotado que camina agarrada a una de mis manos y que tiene la mirada enfocada hacia delante, no es que me guste sino que me encanta de tal manera como jamás me había gustado ninguna otra chica. Ah, ya hemos llegado.

Ella ha vuelto a sentarme al lado de Ron y luego se coloca a mi otro lado. ¿He dicho ya que la adoro?. Creo que no. Pues la adoro. Ojalá tuviese el valor de decírselo pero no quiero hacerlo siendo un niño. Esperaré a ser mayor otra vez y entonces todo será muy diferente y espero que para bien.


Madre mía, pero qué remonísimo que está siendo un niñito. Yo nunca imaginé que pudiera gustarme tanto. Este Harry…lo mire por donde lo mire sigue pareciéndome irresistible.

Puede que ahora sea un niño en apariencia, pero sé en mi interior que sigue siendo el de siempre.

Bueno, ahora más infantil, claro, pero contando con que yo le conocí teniendo once años, confieso que siento muchísima curiosidad por conocer cómo sería él tal y como está ahora. Aunque teniendo en cuenta lo que sé de su pasado con los Dursleys, doy por hecho que no tuvo una infancia feliz.

Pero eso cambiará, como me llamo Hermione Granger que voy a procurar que sea el niño más feliz que haya existido en Hogwarts. Después de todo, le quiero lo suficiente como para procurar hacer lo imposible por asegurarle la felicidad.

La verdad es que me encantaría poder decirle lo que siento en realidad por él. Que es mucho más profundo que la verdadera amistad que nos une desde hace siglos.

Durante años he intentado fijarme en otros chicos pero no lo he conseguido, por la sencilla razón de que ninguno de ellos es Harry.

Puede que sea muy típico eso de "Me he enamorado de mi mejor amigo" o quizás no tanto, pero a mí me ocurrió hace mucho tiempo y la verdad es que no puedo sacarle de mi corazón por más que lo intente. Aunque lo que más me duele es haber tenido que presenciar las dos relaciones que ha tenido hasta ahora.

Primero con Cho, aunque esa duró poco, y luego con Ginny el curso pasado. Me sorprendí mucho cuando supe que él no quiso volver con ella.

Ginny no quiso contarme la conversación que tuvieron pero sí me dijo que él le había dicho que le gustaba otra chica.

Sólo espero que le vaya bien con ella, porque como le haga aunque sea un miligramo de daño voy a ser más puñetera que el mismísimo Draco Malfoy. La mosca cojonera más grande y molesta que he tenido la desgracia de conocer. Aunque no le tengo ningún miedo, creo que más bien me lo tiene él a mí. Bueno, y a Harry también. Pero es normal, después de todo, él ha conseguido vencer al mago más loco y peligroso que ha tenido jamás el mundo mágico.

Afú…hablando de la mosca cojonera…ahí viene y por la cara que trae, debe de tener un mal humor impresionante. En fin, preparemos la varita por si acaso.

- Apártate de mi camino, sangre sucia.

- Apártame tú. De todos modos no tienes por qué pasar por mi lado, hay pasillo de sobra para medio castillo.

- Me da igual. Quiero pasar por ahí así que quítate de en medio y deja de tocarme las narices que no estoy de humor.

- Ah, pero…¿Tú tienes humor?. Yo creía que sólo tenías delirios de grandeza.

Jújú…ha sacado la varita. Guay, hace mucho que no tengo un duelo mágico. Me vendrá bien practicar un poco.

- ¡Expelliarmus!

Mierda, he perdido la varita. Pero aún me queda la fuerza física. De acuerdo…¡Poder femenino al ataque!.

Jó qué guay, le he metido una gran zancadilla. Ver al último Malfoy vivo caer de boca contra el suelo es algo inusual. Me pregunto qué dirían sus amigotes si le viesen ahora. Oh oh, me está apuntando…y yo sin poder hacer magia.

De todos modos sigo siendo rápida de reflejos así que he podido evitar ese hechizo dañino saltando hacia un lado, pero no voy a estar saltando todo el rato.

Algo más tendré que hacer, aunque sin varita va a ser difícil. ¡Coño, cinco hechizos malignos vienen hacia mí!. Y ya me han dado dos.

Es que una es ágil pero no tanto como las gimnastas profesionales. Oh…me duele la cabeza, me estoy mareando por segundos. No…no quiero desmayarme delante suya pero estoy a punto de hacerlo y lo peor es que está caminando hacia mí con una cara asesina como nunca le había visto.

- Ve rezando lo que sepas, porque te quedan tres segundos de vida.

Me está apuntando al corazón, sé por qué. Quiere usar alguna de las tres maldiciones imperdonables para matarme enseguida.

Es comprensible, después de todo yo maté a su madre, que era una serpiente más grande que la que representa la casa de su hijo. No me extraña que él entrase en Slytherin. Parece más un reptil que un chico normal. Con esa piel tan pálida, esos ojos grises y el pelo tan rubio como la boa esmeralda amarilla. Una serpiente igual de venenosa que la lengua de este indeseable.

Acaba de abrir la boca, seguramente para pronunciar alguna maldición, yo no puedo hacer nada porque ha usado su magia para inmovilizarme, ni siquiera puedo hablar. Algo en mi interior me dice que Draco va a cumplir su amenaza, que eso del asesinato no es sólo una treta para asustarme sino una realidad inminente.

No me da miedo morir pero me jode hacerlo sin haberle dicho a Harry lo muy enamorada que estoy de él.

- Y ahora sangre sucia, recibirás tu merecido.

Pero no ha podido hacer nada porque dos potentes hechizos le han derribado, haciéndole caer al suelo y dejándole inconsciente. No necesito saber quiénes son mis salvadores porque sus voces son más que conocidas para mí. Son las de Harry y Ron.

Ellos usan sus varitas para quitarme los dos hechizos que me tienen inmóvil y muda. En poco tiempo recupero la normalidad. No puedo hacer otra cosa salvo darles las gracias y regalarles un abrazo. Aunque no colectivo porque la diferencia de tamaño de Harry con nosotros dos es bastante considerable. Así que me agacho y se lo doy. Cuando le suelto, él sólo tiene una pregunta que hacerme.

- ¿Eztáz bien, te ha hecho pupa?

- No mucha. Y sí, estoy bien.

- ¿Te acompañamos a la enfermería?.- Me pregunta Ron mientras me echa un repaso visual de arriba abajo.

- No creo que sea necesario. Sólo estoy un poco mareada, se me pasará si me tumbo un rato.

- Entonces vayamos a la Sala Común pero antes llevemos a este imbécil con McGonagall. Seguro que ella le da su merecido.

- De acuerdo Ron, aunque si no te importa, ve sin mí. Necesito tumbarme ya.

- Malfoy puede esperar Hermione. Apóyate en mí, yo te llevaré.

Mierda, mierda y triple mierda. Por culpa de mi tamaño no puedo ser yo el que cargue con ella. Bueno, Ron no la está cargando pero sí llevando al sofá rojo de nuestra Sala Común. Puede que él sólo tenga agarrada su cintura pero me encantaría ser yo quien la sujetara mientras camino a su lado, tal y como está haciendo él.

Hermione se ha tumbado boca arriba y ha cerrado los ojos. Supongo que sólo necesita descansar, pero estoy preocupado. ¿Y si Malfoy le ha hecho algo más que provocarle un simple mareo?. Un momento, hay algo oscuro que cae por su frente. ¡Es sangre!

- ¡Don, Hedmione eztá hedida. Tenemos que llevadla a la enfedmedía!

- No te preocupes Harry, yo la llevaré.

Si no me preocupo, es sólo que me da rabia. ¡Quiero ser yo quien la cargue como una princesa de cuento, y no tú!

Bueno, por lo que nos ha dicho la señora Pomfrey ella está bien. Sabemos que despertará en un par de horas. Ron ha ido por Malfoy, yo me quedo aquí. Que sea pequeño no me impide cuidar de mi amiga. Además, me hace mucha ilusión ser lo primero que vea cuando despierte. Aunque no sé si podré aguantar despierto, me está entrando sueño con sólo verla dormir.

Oh…qué lindo. Se ha quedado dormido en la silla. Tiene una carita tan relajada que parece un verdadero angelito.

Jó Harry…es que incluso siendo pequeño me resultas adorable. No sé cuánto tiempo durará en ese estado pero pienso aprovechar todas las ocasiones que se me presenten para estar con él todo lo que pueda. Por mí como si duerme conmigo. Bueno, eso sí puedo hacerlo realidad.

Sólo tengo que incorporarme un poco y agarrarle. Ya está. Lo tengo tumbado justo a mi lado. Y está tan profundamente dormido que ni se entera de que le acaricio la carita. Me encantaría darle un beso, bueno, más de uno en realidad, pero no puedo hacerlo mientras sea pequeño.

Si la señora Pomfrey entrase de repente y me viera besándole en los labios creería que tengo algo peor que algunas heridas físicas. La verdad es que dar la impresión de ser pederasta no está entre mis prioridades así que me limitaré a mirarle hasta que despierte. Me hace mucha ilusión ser lo primero que vea cuando abra esos ojos verdes que tanto me gustan.

Chocolate, así son los ojos de Hermione, y así es como me parecen en el momento en que abro los ojos y la veo contemplarme. Tiene una sonrisa muy dulce, como pocas veces le he visto. Me encantaría saber qué pasa por su cabeza mientras me mira.

"Te quiero Harry, te quiero te quiero te quiero. Ojalá pudiera decírtelo. Puede que sea valiente para algunas cosas pero para esto soy terriblemente cobarde. Me da tanto miedo tu rechazo…"

"Miedo, hay miedo en sus ojos. ¿Por qué?"

- Hedmione…

- Qué.

- ¿Eztáz bien?

- Sí, no te preocupes.

"Es imposible que no lo haga cuando estuve a punto de verte morir. Pero eso no sucederá, voy a hacer lo que pueda por protegerte."

- Zí me peocupo. Madfoy quedía matadte.

- Pero no lo consiguió gracias a vosotros.

- Cado. Te potegemoz podque te quedemoz mucho.

- Yo también a los dos. Aunque más a ti.

"¿Será ella capaz de escuchar cómo me late ahora el corazón?"

- ¿Pod qué Hedmione?

- Porque contigo me llevo mucho mejor que con él y sobre todo porque tú eres mucho mejor amigo mío que él. Pero no se lo digas o se pondrá celoso.

Ella se ríe por lo bajo y yo tengo que reprimir las ganas enormes que tengo de agarrar su mandíbula, tirar de ella hacia mí y besarla hasta que ya no me sienta los labios. Pero no puedo hacerlo mientras sea un niño. Seguro que se asustaría mucho.

- ¿Puedes llamar a la señora Pomfrey?. Me gustaría irme.

Con algo de dificultad, baja de la cama. Yo no puedo evitar contener la risa mientras le veo caminar. Es que es tan tan gracioso…

La verdad es que debería llamar a Colin y decirle que le eche a Harry todas las fotos que pueda mientras él sea un niño pequeño.

Me encantaría tenerlas de recuerdo. Podría mirarlas y pensar que en vez de ser él, sería nuestro hijo. Aunque…a quién pretendo engañar, eso no ocurrirá ni en un millón de años. Entre otras cosas porque no soy ni por asomo, algo parecida a Cho o Ginny. Joder cómo las envidio.

Al menos ellas pudieron disfrutar de una relación. Yo ni eso. Supongo que debo conformarme con ser su mejor amiga, por lo menos sé que cuenta conmigo para casi todo. Con eso ya me considero más que afortunada.

La señora Pomfrey me ha dado el alta, dice que estoy perfectamente. Así que me levanto de la cama y me pongo los zapatos. Mi mejor amigo en versión tetra brick está mirándome con atención. No sé qué pasará ahora por su cabeza pero me encantaría saberlo.

"Jó, quién fuera ropa y zapatos para estar en contacto con ella las 24 horas del día."

Saberlo no lo sabré, pero puedo ver perfectamente la carita fascinada con que me mira. ¿Y por qué lo hará?. Ni que yo le gustase o algo parecido.

Por más que la miro y remiro no puedo dejar de pensar que es preciosa.

Tiene unos ojos marrones bellísimos, una sonrisa digna de un anuncio de dentífrico y es tan buena persona y tan tan buenísima amiga que hay veces en que me planteo qué he hecho yo para merecerme a alguien tan estupendo como ella. Aunque una cosa sí tengo clara, aunque en un futuro le confiese mis sentimientos y ella pueda no corresponderlos, no voy a consentir que se aparte de mi lado.

Haré lo imposible por seguir teniéndola en mi vida porque con sólo pensar vivir sin Hermione…bueno, creo que se me congelaría la sangre de inmediato.

Seguro que sería portada en el profeta. Ya me estoy imaginando los titulares "El niño que vivió para vencer al innombrable y luego morir de repente por no tener a su mejor amiga". Quizás la gente no se lo creería pero sería real.

Ay Harry… ¿Qué voy a hacer contigo y lo que siento por ti?. Me gustaría tanto verte como antes…como mi mejor amigo…pero no puedo, por más que lo intento no puedo. Y sé por qué no puedo, porque en realidad, no quiero verte sólo así.

Lo que yo quiero es que seas el padre de todos los hijos o las hijas que pueda tener. Quiero estar contigo siempre y quiero también ser capaz de hacerte feliz hasta el día en que me muera. Pero eso…todo eso…mis deseos…mis sueños contigo…no podrán ser. Porque tú nunca me querrás de manera distinta a como tu mejor amiga. La verdad es que eso me mata, pero…así son las cosas…qué le vamos a hacer…

Preciosa, es realmente preciosa. ¿He dicho ya que es preciosa?. Pues por si alguien no lo sabía, lo es.

Jo…me encantaría poder contemplarla por toda la eternidad. A ella, sólo a ella. Aunque lo que más me encantaría sería escucharla decir que me quiere como algo distinto a su mejor amigo pero eso…nunca sucederá. Porque a pesar de que no sé qué tipo de chicos le gustan, ya que nunca hemos hablado de eso, sí creo que yo no entro dentro del perfil.

Lo más probable es que ella busque a alguien con el que tenga cosas en común y lo único que tenemos en común Hermione y yo son las clases que compartimos y el gusto por la aventura. Por lo demás somos tan distintos como el agua y el fuego. Es que ni en la personalidad nos parecemos.

Cómo me jode pensar que algún día se enamorará de un tío que ella considerará estupendo y entonces se casará con él, vivirán felices y comerán perdices y a mí me darán con la puerta en las narices. Seguro que cuando tenga su familia perfecta ni se acordará de pasar tiempo conmigo pero…qué la vamos a hacer…así es la vida…

- Hey Harry.- Dice Ron cuando llega hasta nosotros.- ¿Sabes qué?. Malfoy no está. No sé si se ha marchado del colegio o se ha escondido, pero desde luego parece haberse esfumado. Ni McGonagall ni yo hemos podido encontrarle.

- Normal, Ron.- Dice ahora Hermione.- Ha intentado matarme. No creo que se quede esperando a que le den su merecido. Lo más probable es que se oculte hasta que decida volver a atacar. Pero la próxima vez que lo haga, estaré preparada.

- Ezo.- Dije yo mirándola serio.- Y pada que no te paze nada malo ota ve, Don y yo te acompañademoz ziempe.

- Creí que éramos nosotros lo que haríamos eso contigo.- Dice mi amigo pelirrojo.- De todos modos estoy de acuerdo con él.- Añade mirando a Hermione.- Lo mejor que podemos hacer es lo que hemos hecho siempre. Cuidarnos los unos a los otros sin bajar la guardia ni un segundo.

- Me parece bien.- Dice ahora ella.- Además, siempre hemos formado un buen equipo. Aunque no sé si tan efectivo como antes porque Harry es pequeñito y encima hay determinadas letras que no las dice bien. No sé yo si sería capaz de recitar correctamente determinados hechizos pero no creo que eso le suponga un impedimento a la hora de plantarle cara a quien sea. ¿Verdad chiquitín?

- ¡Que zoy gande Hedmione, gandeee!

- Pues no lo parece.

Ella se ríe por lo bajo y yo no puedo evitar regalarle una sonrisa algo boba. Es que cuando la veo reírse me quedo tonto.

- ¡Vámonos a comer!.- Dice Ron.- Tengo un hambre que me muero.

En ese momento le suenan las tripas y tanto Hermione como yo nos partimos de risa.

Comenzamos a caminar hacia el Gran Comedor pero de repente, ella se detiene delante de mí, se agacha y me coge en brazos.

Yo paso mis bracitos tras su cuello y apoyo mi cabeza en uno de sus hombros. Puede que antes me extrañase que ella me cogiese pero ahora no, en realidad me encanta. Es tan guay que me lleve…además, así puedo estar más cerca de ella y hasta puedo oler su colonia o lo que sea que se haya puesto.

Lo único que sé es que su piel huele a melocotón y me está entrando un hambre impresionante. Cómo me gustaría mordisquearle el cuello o cualquier otra parte…seguro que me pillaría un buen empacho. Es que mi mejor amiga, además de ser preciosa, me resulta de lo más apetecible. Debe de estar riquísima…

No quiero dar la impresión de ser caníbal o algo así, que tampoco es que quiera comérmela literalmente, es sólo que me encantaría hacer muchas cosas con ella que no son propias de dos mejores amigos, ni tampoco de dos simples amigos, sino más bien de un chico y una chica que se gustan mucho. Ojalá ella pensara lo mismo de mí. Si me diese un leve signo de que siente algo más que amistad…me lanzaría a por ella sin dudarlo un segundo.

Era guapo con once años, con doce, trece, catorce, quince, dieciséis y diecisiete. Me resultó más guapo aún cuando cumplió los dieciocho. Pero es que encima, me sigue pareciendo más que guapo con la carita chiquitina que tiene ahora. La madre que lo parió…¡Y lo parió de bien!

- ¡A comerr!.- Dice Ron una vez que está ante el plato. Hermione no puede evitar mirarle con algo de desagrado. Ron sabe por qué, pero le da lo mismo. En realidad le gusta comer "a lo bestia" cuando hay algo que le encanta pero sobre todo lo hace porque sabe que Hermione se mosquea. Ella siempre le riñe cuando le ve engullir de esa manera aunque Ron nunca le hace caso. Hay veces que pienso que él la provoca a posta porque en el fondo, le encanta discutir con ella.

- Ohh por favor.- Dice mi mejor amiga a mi otro mejor amigo.- ¿Es que no puedes comer como una persona normal?

Ron le saca la lengua y luego abre la boca enseñándole la comida que tiene, Hermione resopla con fastidio. Yo me río por lo bajo. Estos dos no cambiarán nunca por muchos años que pasen.

- Guarro.

Ron se mete más comida, hasta que las mejillas están tan hinchadas como las de una rana que croa. Hermione le saca la lengua. Ahora sí que no oculto mis carcajadas, por lo que no puedo evitar que algo de comida se me caiga de la boca. Me pongo una mano en la boca para intentar que no se me salga más comida, aún así Hermione me mira, luego a Ron y luego de nuevo a mí. Entonces, vuelve a mirar a Ron y le dice más que seria…

- Definitivamente eres una mala influencia para Harry.

Entonces sí que me río a lo bestia y aunque tenga las dos manitas en la boca, vuelvo a escupir comida. Hermione coge una servilleta y me limpia. Yo me callo automáticamente. Ron dice…

- Si cuando yo digo que pareces su madre es porque es verdad.

- Olvídame.- dice ella con acidez.- Lo que pasa es que te da envidia que no lo haga contigo.

- Por supuesto.- Añade él con sarcasmo.- ¿No sabes que ni como ni duermo porque la envidia me corroe?

- Anda y que te den.

- No, que te den a ti y por partida triple.

- Arff. A veces no te aguanto.

- Pues ya somos dos.

- Vale ya.- Me atrevo a añadir mirando tanto a uno como a otro.- No oz peleéiz. No me guzta.

- ¡Pues te aguantas!.- Dicen los dos a la vez.- ¡Él/Ella tiene la culpa!.- Entonces se señalan mutuamente y yo no puedo evitar volver a reírme a carcajadas aunque ahora sin escupir comida.

- Será mejor que me vaya a la guardia.- Dice Hermione poniéndose en pie.- Y no le pierdas de vista.- Añade aún seria mirando a Ron.- Recuerda que ahora es más vulnerable que antes y como no sabemos qué ha sido de Malfoy, lo mejor será que le vigiles constantemente. Si yo soy su madre, tú tienes que ser el padre.

- ¿Qué qué?. Ni pensarlo. Además, no nos parecemos en nada.

Hermione vuelve a resoplar, hace un gesto de exasperación con las manos y se da la vuelta mientras murmura algo por lo bajo. Yo vuelvo a reírme con ganas, entonces, mirando a Ron le digo con una sonrisa guasona…

- ¿Me llevaz al baño, papi?. Ez que me hago pipi.

Ron me mira de forma incrédula, yo le regalo una sonrisa que finge ser inocente. Pese a que él también resopla por lo bajo, agarra mi mano y me saca del Gran Comedor mientras camina mirando hacia delante y yo uso la mano libre para taparme la boca y ahogar así las carcajadas que quieren salir.

Cuando salimos del baño nos vamos a la Sala Común. Ron aviva el fuego con el hechizo "Incendio" y se sienta en el sofá.

Yo intento subirme pero no lo consigo, él resopla otra vez pero aún así me coge en brazos y me sienta a su lado.

Él está mirando las llamas con expresión pensativa, no sé qué estará pasando por su cabeza ahora mismo pero no puedo evitar recordar lo dicho por Hermione sobre que él tendría que comportarse como mi padre y entonces vuelvo a sentir de paso que la risa vuelve a inundarme por dentro.

La verdad es que nunca podría ver a Ron como mi padre adoptivo. Es demasiado surrealista para mí. Aún así, quiero ver cómo reaccionará si hago algo que he visto otras veces en los niños pequeños.

Volviendo a poner una expresión inocente, me acerco hasta él y me siento en su regazo. Entonces le llamo poniendo la voz más infantil que puedo fingir. Él me mira en cuanto pronuncio su nombre.

- Qué.- Dice agachando la cara para mirarme directamente.

- Tengo fío.- La verdad es que no, pero quiero ver qué me dirá o cómo reaccionará. Si de verdad tomase el rol de mi padre adoptivo podría abrazarme para darme calor o como mínimo cogerme en brazos y sentarse conmigo junto al fuego. Él no hace ninguna de esas dos cosas. Sólo dice…

- Dentro de poco el fuego te calentará. Ten paciencia.

Yo digo que sí con la cabeza pero no puedo evitar sentir un poco de decepción en mi interior. Estoy seguro que si se lo hubiese dicho a Hermione, habría hecho lo posible por calentarme de inmediato. Supongo que no puedo esperar lo mismo de Ron. Después de todo es un chico y los chicos no somos tan atentos ni detallistas como sí lo son las chicas.

Un rato después, vuelvo a mirarle. Se ha quedado dormido y la verdad es que a mí también me está entrando morriña. El calor del fuego tiene mucho que ver. Así que cierro los ojos y me duermo. Despierto cuando escucho una suave voz decir en uno de mis oídos…

- Ven conmigo pequeño.

Y sin abrir los ojos, siento cómo me alzan en el aire y me cogen en brazos mientras apoyan mi cara en un hombro caliente. El ruido de pasos subiendo escaleras es lo siguiente que escucho. Abro los ojos y veo un cabello castaño y alborotado. No necesito ser un genio para saber a quién pertenece pues sólo una chica en todo el castillo tiene un pelo así. Hermione Granger.

Una sonrisa amplia y sincera asoma por mi cara infantil en el instante en que, tras pronunciar su nombre, ella me dice "duérmete" en tono suave y me besa el pelo negro. Yo no puedo más que obedecerla, cerrando los ojos mientras escucho el ruido que hace ella cuando abre la puerta del dormitorio masculino.

Con delicadeza, me deja en mi cama. Entonces me arropa, me da un beso en la frente y me dice con cariño…

- Que duermas bien, Harry.

La veo salir del dormitorio sin hacer ruido. Cuando miro a la cama de Ron veo que está ocupada por su dueño ahora durmiente. Supongo que en algún momento, él se despertó y subió para acostarse, dejándome en el sofá. O quizás no, quizás fue Hermione quien le despertó y decidió cargar conmigo. La verdad es que no lo sé pero prefiero pensar en la segunda opción.

Después de encontrar una postura cómoda cierro los ojos e intento dormirme, pero no puedo. No dejo de ver en mi cabeza la imagen de Hermione muerta de risa al verme envuelto en la toalla blanca. También la veo dándome besos en el pelo e incluso en la cara. Aunque la visión más impactante para mí es verla hacer algo que jamás ha hecho conmigo. Besarme en los labios después de decirme que me quiere y además siendo yo aún pequeño.

Abro los ojos y sacudo la cabeza, entonces las visiones imaginarias desaparecen. Intento volver a dormir pero sigo sin conseguirlo.

Si estuviese en circunstancias normales saldría de la cama y me iría al sofá rojo, pero no puedo hacerlo porque hasta para bajarme de la cama necesito ayuda y Ron no puede prestármela porque está roncando de forma sonora. Él sólo ronca así cuando duerme profundamente y yo no quiero despertarle sin un motivo de peso así que intento relajarme aunque por el momento el sueño no se apodere de mí. Un poco después, consigo dormirme.

Él sufría, sufría mucho. No sé qué sería lo que soñaba pero supe que tenía relación con sus parientes en el instante en que me despertaron sus sollozos junto a una frase audible y clara para mí.

- No, tío Vernon.

Volvió a llorar y fue más de lo que pude soportar. Que yo no sea tan atento con él como sí lo es Hermione no significa que no me preocupe por mi mejor amigo, porque sí lo hago, pero a mi modo, claro. Además, le quiero muchísimo. Es sólo que no estoy habituado a decírselo pero él sabe que cuenta conmigo para todo lo que necesite de mí o mis familiares.

Puede que nunca se lo haya dicho a Harry pero para mí él es como un hermano adoptivo. Si él hubiese seguido saliendo con mi hermana y se hubiesen casado se habría convertido en mi hermano político pero tampoco es algo que me importe tanto. Lo importante para mí es que mi único y mejor amigo sea feliz y ahora no lo es porque está murmurando algo en sueños mientras solloza de forma baja.

Tengo que hacer algo. Debo intentar consolarle de alguna manera. Una vez me dijeron que si le hablas a una persona dormida ella te contestará. Intento preguntarle cosas sobre su sueño pero Harry no me responde. Así que me limito a ver y escuchar cómo llora con más ganas que antes.

Pobre Harry, en el fondo me da pena. Yo siempre he envidiado su fama y popularidad pero tengo algo que él siempre deseó. Una familia que me quiere y cuida. Y sé que envidia eso de mí porque en cierta ocasión me lo dijo.

Pensando también en otras cosas no puedo evitar recordar la forma en que me burlé anoche de Hermione y él, mientras cenábamos.

Puede que me pasara cuando le dije que terminaría llamando a Hermione "Mamá". No quería hacerle sentir mal, sólo fue una broma pero ahora que lo pienso creo que no debí habérselo dicho porque si hay algo que mi mejor amigo ha echado siempre en falta ha sido la presencia de un padre y una madre. Aunque en cierto sentido siempre ha tenido unos porque mis padres se han desvivido por él desde el instante en que le conocieron hace ya…seis años y medio.

No ha pasado un solo verano que Harry no haya estado en mi casa y siempre le han mimado a más no poder, sobre todo mi madre.

Ella sabe sus circunstancias familiares y le da mucha pena, por eso y también porque le quiere mucho, procura hacerle su estancia lo más agradable posible aunque yo creo que a veces se pasa en sus atenciones.

Cualquiera diría que él es el hijo verdadero y yo el adoptivo porque es que ni a mí me dedican tanta atención como sí le dedican a Harry. Incluso mis dos hermanos gemelos le hacen más caso a él que a mí. Supongo que es normal, después de todo, las personas solemos llevarnos mejor con la gente de fuera que con la de casa. Será por aquello de "La confianza da asco".

Además de su popularidad y fama envidio también lo excepcional que es como buscador de Quidditch y como mago, y eso que él nunca se ha considerado nada del otro mundo. Sé que eso dice mucho de lo humilde que es pero me da rabia que no saque partido de la admiración que siente la gente y le demuestra.

Si yo fuese él, concedería todas las entrevistas que me pidiesen, previo pago por supuesto, y concedería también todos los autógrafos que quisieran los fans o cualquier otra cosa normal. Y lo haría porque más que aumentar mi ego, así podría mejorar el estatus social de mi familia.

Para mí es muy duro el tener que soportar los continuos desprecios de gente como Draco Malfoy quien se pasa la vida diciéndome que soy menos que él sólo porque mi familia no es rica.

Cuando llevas con éste, siete cursos de colegio escuchando y presenciando año tras año todas las burlas que él te hace sólo por ser quién eres y de dónde vienes, no puedes evitar desear que suceda algo para que tus circunstancias cambien. Y si ese algo tiene que ver con la fama, el prestigio y el respeto que eso despertará en quienes te rodean, admito que es un algo que deseas fervientemente.

Mis únicos logros "sociales" fueron ayudar a Harry a pasar la prueba del ajedrez mágico que puso McGonagall en el camino a la piedra filosofal y luego, estando en quinto, aquel partido de Quidditch que Gryffindor ganó gracias a mí.

Aunque si tengo que escoger un recuerdo duro es el de la batalla final. La tuvimos este verano pasado y logramos nuestro objetivo, venciendo al innombrable y sus mortífagos. Lo hicimos como lo hemos hecho siempre, actuando en equipo.

La única pega es que cuando los periódicos hicieron eco de la noticia, y a pesar de que a petición mía concedimos todas las entrevistas que nos pidieron, en ninguno de aquellos periódicos se mencionó la participación de Hermione y yo.

Para mi mejor amiga eso no supuso un problema porque ella nunca ha sido una persona que presuma de las cosas que consigue. Pero para mí…fue un calvario interno. Para una vez que había hecho algo heroico para el mundo mágico, nadie lo reconoció sólo porque a los puñeteros periodistas no les dio la gana de ponerlo.

Cuando caminamos por el castillo, muchas chicas se quedan mirando a Harry con admiración.

Otras emiten ruiditos en plan "que me desmayo si me mira" y otras simplemente son más lanzadas y le dicen cosas más que atrevidas, como "hazme un hijo, Potter". Hermione siempre resopla cuando las escucha, Harry las mira con miedo y se quita de en medio lo más rápido que puede y yo me río cuando le veo reaccionar así pero una parte de mí desearía que también me dijeran ese tipo de cosas. ¿Me convierte eso en una mala persona?. Yo no lo creo.

Hace tiempo, Harry y yo tuvimos una pequeña pelea. Yo le dije muchas cosas, sobre todo algunas referidas a la vida que me gustaría tener.

Él me dijo que no entendía de qué me quejaba cuando yo tenía una vida estupenda junto a una familia más estupenda todavía, incluso llegó a decirme que él cambiaría toda su fama sólo por tener una familia como la mía.

Sé que tenía razón y sé también que no debería quejarme por el hecho de ser pobre o no tan popular como él pero me quejo porque yo siempre he deseado sentir el respeto de la gente. Incluso me vi así hace años cuando Harry y yo nos asomamos por primera y única vez al espejo de Oased. Él vio a sus padres muertos y yo me vi como una estrella del Quidditch.

Cuando vienes de la familia que vengo en la que cada miembro destaca en algo, sientes que tú también debes aportar tu granito de arena.

Por ejemplo, mis dos hermanos más mayores están trabajando cada uno en lo suyo y son muy buenos en sus campos. Los gemelos se han hecho más que famosos con su tienda de artículos para bromas. Pearcey, aunque es un pelmazo, también está labrándose una buena fama en el ministerio de magia y Ginny también destaca y no sólo por sus habilidades en el Quidditch.

Pero yo…¿qué tengo yo de especial salvo ser el mejor amigo del "salvador del mundo mágico"?. Vale sí, el ajedrez mágico se me da bien pero tampoco lo considero algo fuera de lo común. Lo dicho, para una vez que contribuyo a la salvación del mundo mágico, nadie lo reconoce simplemente porque no salió en la prensa. ¿Y por qué, es que acaso lo que hicimos no tuvo valor?. Yo creo que sí.

Me habría gustado tanto que lo reconocieran…porque así mi familia gozaría hoy de un prestigio y valor social que jamás ha tenido.

Por otra parte, sin nuestra ayuda, quizás Harry no habría sobrevivido fácilmente a la batalla final porque Voldemort no sólo le torturó sino que además le llenó de magia dañina pero él sobrevivió principalmente porque Hermione le aplicó magia curativa mientras yo atacaba a los últimos mortífagos.

Por una vez en mi vida, no me quedé inconsciente o fuera de combate en el momento cumbre. Y puedo decir que mi mejor amigo fue más que un héroe porque no sólo venció él sólo al mago más loco que jamás hemos tenido sino que además se preocupó lo suficiente de nosotros como para protegernos del último intento de asesinato que hizo el último mortífago consciente.

Luego se desmayó y entonces Hermione y yo usamos el trasladador para volver a mi casa y llevar a Harry a San Mungo.

Nos curaron a los tres enseguida pero Harry tuvo que pasar una semana en la cama porque tenía una herida bastante fea en la espalda, por lo que tuvo que descansar bocabajo.

Él se quejaba de que no estaba cómodo siempre en la misma postura pero no se cambió, no sólo por las advertencias de los medimagos sino porque cada vez que hacía el mínimo gesto de intentarlo, Hermione le miraba más que seria y carraspeaba un poco como diciéndole "ni se te ocurra".

La verdad es que cada vez que me acuerdo me da la risa, pero en el fondo me da un poquito de coraje, porque reconozco que mi mejor amiga se ha desvivido por Harry como nunca lo ha hecho conmigo. Siempre ha sido así, pero de un tiempo aquí creo que tanta atención hacia él se debe más a que le gusta que al hecho de que le quiera como su mejor amigo. Lo pienso por muchos motivos pero el principal es que la propia Hermione me da pistas.

Por ejemplo, cuando ella cree que no la vemos, la miro por el rabillo del ojo y puedo ver claramente cómo se queda embobada mirando a Harry.

Bueno, más bien al Harry adulto de dieciocho años porque desde el momento en que Harry encogió hasta aparentar tres años la verdad es que no he vuelto a ver a Hermione mirándole con cara de pava. Aunque hay veces en que veo un no sé qué especial tras sus ojos marrones, sobre todo cuando ella le coge en brazos.

Me pregunto si mi mejor amigo también lo habrá notado. Sería genial que terminasen juntos, pese a que eso provocaría no pasar tanto tiempo como trío, aunque sé también que es algo normal, puesto que el curso pasado, cuando Harry y yo teníamos nuestras novias, no le dedicábamos a Hermione tanta atención como antes. Después de todo, tener pareja requiere dedicarle atención.

Pensando en el tema de las novias, me doy cuenta que este año aún no me ha salido ninguna. La verdad es que no tengo a nadie en mente pero reconozco que últimamente me estoy fijando mucho en Luna Lovegood. Ya sé que es el bicho raro oficial del colegio pero tiene un no se qué que encuentro irresistible.

En realidad no me importaría salir con ella y bueno, si luego se convierte en mi futura esposa tampoco me importará.

Tengo que reconocer que siempre la he visto como mi fan número uno. Creo que puedo decir con seguridad que es la única chica del castillo que muestra claramente que le encanta estar conmigo, y eso que no lo estamos a diario pero las pocas ocasiones en que coincidimos la verdad es que es un gustazo para mí recibir toda la atención que me muestra siempre. Quizás mañana la busque y le pida una cita. Podría ir con ella a Hogsmeade, seguro que lo pasaríamos genial.

Si pienso de nuevo en el desprecio que siempre nos ha mostrado Malfoy a mi familia y a mí, no puedo más que sacar una sonrisa sarcástica porque sé que soy muy superior a él. Puede que no en prestigio social o poder monetario pero desde luego yo tengo algo que él jamás ha tenido.

Una familia más que buena y cariñosa, que se desvive por cada uno de sus miembros, con unos padres más que amorosos y entregados al cuidado de todos sus hijos y su única hija. Da igual los muchos años que podamos cumplir, ellos siempre están ahí para dedicarnos atención y cariño constante. Seremos pobres materialmente pero en amor y cariño somos los más ricos del mundo mágico. Con eso me considero más que afortunado.

Estoy mirando ahora a Harry, parece más relajado y calmado. A decir verdad hace rato que dejé de escuchar su llanto. Supongo que puedo volver a mi cama e intentar dormir lo que me queda de noche, tampoco es tan tarde, sólo son las dos.

Oh no…otra vez no, no hace ni dos minutos que cerré los ojos y vuelvo a escucharle llorar de forma angustiosa. Esto tiene que acabar, como no consiga calmarle no me va a dejar dormir en toda la noche y no lo digo porque me jorobe el sueño sino porque me mata oírle sufrir así y yo sin saber qué hacer, porque por más que lo intento no consigo llegar hasta él. Es que escuchar los sollozos inconscientes de tu mejor amigo no es nada agradable.

Es inútil, por mucho que lo intento no consigo que deje de llorar y tampoco parece escucharme cuando le hablo y le pido que despierte. No quiero que él pase la noche así. Tengo que buscar ayuda. Ya sé…iré por Hermione. Ella siempre tiene soluciones para todo y sé de sobras que si hay alguien en el mundo mágico a quien Harry admira y respeta por encima de todo es ella. Algo me dice que conseguirá no sólo calmarle sino que duerma más tranquilo y relajado que un angelito.

Muy bien, vamos allá. Sin hacer un solo ruido salgo del dormitorio masculino y pongo rumbo a la habitación de nuestra mejor amiga. Menos mal que sí podemos acceder a ella sin que se convierta en tobogán. Es bueno ser prefecta…

Cuando me abre la puerta no puedo evitar soltar una pequeña risa, no sólo porque me ha abierto bostezando con los ojos casi cerrados sino porque lleva un camisón de lo más divertido. Es de una película de dibujos animados muggle que ella me comentó en una ocasión. "La Sirenita".

Nunca imaginé que alguien tan serio y formar como ella con los diecinueve años que tiene, pudiese irse a dormir con algo tan infantil como eso. Aún bostezando ella me pregunta…

- ¿Qué sucede Ron?

- Tienes que venir al dormitorio masculino. Harry necesita tu ayuda.

Ahora sí que se le han abierto los ojos pero del todo.

- ¿Está bien?.- Dice con clara alarma en su voz.

- Sí, pero lleva una hora llorando sin parar. Debe tener una pesadilla gigantesca. He intentado calmarle y hasta despertarle, pero no lo consigo. Pensé que tú sí podrías. Siempre has sabido darle lo que necesita.

- Llévame ahora mismo hasta allí.

- ¿Por qué?. Conoces el camino perfectamente.

- Es que no veo bien del todo.

- Ah, vale. Entonces dame la mano.

Cuando llegamos, ella se dirige en silencio a la cama de Harry. Usa el "Lumos" para alumbrarse y no tropezar con las cosas que hay desparramadas por el suelo.

En el momento en que llega, se agacha de rodillas y le coge en brazos. Ahora sí que podría decir con seguridad que más parece su madre que su mejor amiga, porque está hablándole en susurros. No consigo escuchar lo que dice pero debe estar causando efecto porque Harry está calmándose por momentos.

Una vez que ha dejado de llorar, ella le deja en la cama pero no pasan ni dos segundos cuando él vuelve a llorar. Hermione comprende que no puede dejarle solo y eso mismo es lo que me dice en voz baja además de lo que piensa hacer con él.

- Me lo llevo a mi habitación. Prefiero que duerma conmigo para vigilar su descanso. Ya te diré en el desayuno qué tal pasó la noche.

- De acuerdo Hermione. Que descanses.

- Gracias Ron, tú también. Hasta mañana.

Estoy en mi habitación, con Harry tumbado a mi lado. Bueno, más concretamente refugiado en mi pecho. Su cabecita está un poco más abajo de mi cuello.

Llevo un rato acariciándole el pelo mientras entono una nana que mi madre solía usar conmigo cuando yo tenía pesadillas. Puedo decir que funciona porque cada vez está más relajado. Creo que se ha dormido, así que cierro los ojos y dejo de tocarle.

En poco tiempo vuelve a llorar, ahora escucho claramente su voz angustiada decir "duele mucho. Ya basta tío, basta".

No puedo evitar sentir una ira inmensa cuando imagino lo que puede estar soñando, algún tipo de maltrato de los que tantos sufrió en la infancia.

Sé que sus parientes le maltrataban física y psicológicamente aunque él nunca me contó cómo lo hacían. Supongo que además de palizas le dirían insultos de todo tipo pues yo también he sufrido insultos por parte de Malfoy y su pandilla. Sé por experiencia propia lo mal que sientan pero él no está ahora con ellos, y tampoco con su tío, está conmigo y por Dios que haré lo imposible porque se tranquilice.

Escucharle llorar aunque sea en voz baja me duele mucho, es como si me clavasen miles de cuchillos en el corazón.

Intento poner la voz más suave y cariñosa cuando le digo…

- Tranquilo. Ahora estás conmigo.

Entonces oigo su voz preguntar…

- ¿Mamá?

Y yo no puedo evitar que las lágrimas inunden mis ojos. Sin cambiar el tono suave le respondo…

- No cariño, soy Hermione.

Él no responde, supongo que es porque no me reconoce. Después de todo, nos conocimos cuando teníamos once años.

Puede que en sus recuerdos infantiles yo no exista, pero sé que una parte de su subconsciente sí sabe quién soy porque él acaba de pegarse más a mi cuerpo. Estoy segura que no tiene ni idea de dónde está y mucho menos que lo tengo refugiado bajo mi cuello, aún así, se abraza más a mí.

Él no suele abrazarme, pero ahora lo está haciendo y podría decir que por la manera en que lo hace es como si quisiera buscar protección en mí.

Lo único que puedo hacer es corresponder su abrazo de la forma más sincera que puedo. Su llanto está cesando poco a poco, su cuerpecito casi no tiembla, podría decir que lo peor ya ha pasado. Antes de intentar volver a dormirme le digo en voz baja…

- Descansa Harry, todo está bien. Estaré aquí cuando despiertes, te lo prometo.

Con cariño y delicadeza le doy un beso en el pelo negro y vuelvo a acariciárselo, su agarre sobre mí va perdiendo fuerza, lo que me indica que por fin se ha quedado tranquilo. Espero unos minutos más antes de dormirme, cuando lo hago, no puedo evitar sonreír. No sé cómo reaccionará cuando despierte y se vea conmigo en la cama pero sí sé que me encantará ser lo primero que él vea cuando abra esos ojos verdes que tanto me han gustado siempre.


Continuará.


Nota de la autora: Ya os dije yo al final del primer cap que veríais a Hermione y Harry en más de un momento Milka incluso antes de que él recuperase su verdadero tamaño.

Respecto a las reflexiones de Ron…sólo puedo decir que he intentado mostrar a un Ron humano, simplemente eso. Con sus deseos más secretos y también sus sentimientos más puros por su familia y la gente que él estima como Hermione y Harry. Repito lo mismo que os dije en la primera nota de autora. Yo no odio a Ron, pero sí le veo muchos defectos. ¿Y qué persona humana no los tiene?. Cambiando de tema os diré que…

En el cole donde trabajo (soy la única profe de inglés y por lo tanto doy todos los niveles, desde la educación infantil hasta la secundaria) tengo un niño de 4 añitos que no puede pronunciar la r simple y doble y además dice zetas en vez de eses. Cada vez que me toca inglés en su clase, me saluda con un beso en la cara mientras me dice "Buenoz díaz teache". Es más lindooo. No tiene los ojos verdes como Harry pero sí azul marino profundo.

Seguro que cuando crezca, tendrá a más de una chica loquita por sus huesos. Aunque con quien más me río es con Juan Se (Se, es la acortación de Sebastián), que tiene respuestas para todo. Como aquél día en que le enseñé la palabra "Umbrella" y él entendió "Abuela" y cuando me morí de risa diciéndole "Que no, que es ambrela" el niño volvió a decir "Abuela" y entonces toda la clase de infantil (maestra aquí presente incluida) se partió de risa.

Un poco después le pedí que lo dijera bien, lo hizo, y cuando le dije… ¿por qué tanto empeño en decir "Abuela" si sabías decirlo bien?. Va y me suelta…"porque sabía que sería gracioso". ¡Y tiene 4 años!. Para que luego digan algunos adultos que los niños son tontos y no entienden las cosas.

Sí sí…os aseguro yo que los peques de hoy día nos dan miles de vueltas a más de un adulto. Menos a mí, que como aún soy muy niña por dentro soy capaz de ponerme en su lugar, convertirme en una niña más y tener casi las mismas ocurrencias que ellos. No por nada cada vez que voy a Infantil me sueltan aquello de "¡Cómo molas teacher!". Jurjurjurjur. ¿He dicho ya que me encanta mi trabajo?. Pues por si alguien no lo sabía, me encanta. Me lo paso bomba. Pero eh, si tengo que ponerme seria y poner orden, soy la primera en hacerlo. Que yo de buenas soy un encanto pero como me ponga seria…uy uy. Jijiiii.

Espero que el cap os haya gustado, ya me diréis lo que sea. Como ya han puesto Internet en uno de los pc de la sala multiuso del cole, ahora tengo más facilidad para subir los fics, aunque sean los fines de semana.

Dedico este cap a toda la gente que me lee y también a todos/as los/as "ilusos/as" que pueda haber en la página. Un abrazo fuerte de oso. Os quiero mucho. RAkAoMi. ;-)