Nota de la autora:
Viernes 20 de abril de 2007.¡Buenas, muchas gracias por los reviews dejados hasta ahora!. Aquí volvemos con otro cap. Espero que también os guste.
Perdón por el retraso en actualizar pero no pude hacerlo en Semana Santa porque estuve liadísima durante las vacaciones. Por cierto, hay veces que en los reviews de distintas historias me pedís que os agregue al Messenger para charlar con vosotros. Debo deciros que no me cuesta ningún trabajo agregaros pero debéis saber también que no chateo porque no tengo tiempo.
Para quien no lo sepa aún, soy maestra de escuela que no está fija y eso implica que cada año estoy en un colegio distinto. Como además este año estoy en un sitio que está muy lejos de mi casa y en la de alquiler donde vivo no tengo Internet, eso me impide que pueda subir fics con la misma disponibilidad y asiduidad de antes.
Sé que sienta mal engancharse a una historia y desear seguir leyendo y ver que el autor o la autora tarda siglos en actualizar o peor aún que deja abandonado el fic. Yo nunca abandonaré una historia, lo prometo. Lo que no puedo prometeros es subir caps casi a diario porque es imposible para mí en mis circunstancias actuales.
Ah sí, gracias por seguir ahí aunque tarde en actualizar. Que disfrutéis este tercer cap. No es ni por asomo tan largo como otros de otras historias. La razón es una muy simple. Tal y como dice el dicho "lo bueno si breve dos veces bueno". Puede que en posteriores caps sí suba más contenido. Un beso fuerte. RAkAoMi. ;-)
Música Recomendada:
- Cualquiera instrumental que sea bonita, sobre todo al inicio del capítulo. Yo recomendaría cualquier pieza de piano de la banda sonora del Anime "Marmalade Boy" (La Familia Crece, en España). En concreto dos llamadas "Saigo no Yakusoku" y "Moment" que son realmente preciosas y transmiten una ternura impresionante. Sobre todo la primera. Si también tenéis las bandas sonoras de "Memorias de una Geisha", "El Cartero y Pablo Neruda", "El último Samuray" o incluso de algunas series de tv como "Lost" (Perdidos, en España) os la recomiendo. En el caso de "Lost" recomiendo el tema central de la serie y también "In the beach". El compositor de la banda sonora de "Lost" es el mismo que el de "Alias". Michael Giaccino.
Cap. 3. "Es bueno ser niño."
He pasado una noche horrible, reviviendo una paliza concreta que me dio tío Vernon cuando tenía ocho años. Claro que después de aquello procuré mucho no volver a freír mal las chuletas de cerdo.
Cómo me duelen los ojos, me cuesta hasta abrirlos. Veo borroso, pero sé que es por no llevar las gafas. Debería ponérmelas y tratar de bajar de la cama para llamar a Ron y que me siente en el váter, lo que pasa es que no me apetece. Estoy agustísimo además de súper calentito.
Supongo que puedo dormir unos minutos más antes de levantarme, así que me giro y quedo del otro lado. Entonces se me corta el aire de repente, porque mi cuerpo ha chocado con algo. Algo blandito que se mueve de arriba abajo. Lo toco con un dedo y puedo saber que es redondeado.
Subo un poco más y toco un hombro también suave y caliente. De repente toco pelo. Es rizado y puedo distinguir que es castaño claro.
El ritmo cardíaco acaba de acelerárseme porque he comprendido que no estoy en mi cama sino en la de Hermione. Aunque lo que más efecto me causa es percatarme de qué era eso blandito y redondo que toqué antes. ¡Un pecho suyo!
Merlín, Nimué y toda su descendencia…¡He tocado la teta de mi amor secreto. Yuuhhh!
Podría tocarle la otra, pero como decida despertar en ese instante a ver qué excusa le pongo para no quedar de aprovechado además de raro. Porque no creo yo que un niño de tres años tenga curiosidad por el cuerpo femenino como la que pueda tener un adolescente.
Me estoy imaginando a Hermione preguntándome por qué la toqué estando dormida y yo sin saber qué decir, diciéndole algo como esto para intentar quedar bien.
"Es que quería saber qué sentiría al tocarte un pecho".
Sí claro, ni en mis mejores sueños ella me diría "Pues nada Harry, tócame el otro y así sales de dudas completamente". Lo más probable es que me metiese un bofetón enorme. Aunque ella no me ha pegado jamás pero…supongo que hay una primera vez para todo.
Y a todo esto…¿por qué estoy aquí?. Que yo recuerde, ella me dejó en mi cama. A no ser que…en medio de esa pesadilla, Ron intentase despertarme y al ver que no podía avisó a Hermione. Conociéndola, doy por hecho que prefirió traerme a su habitación y pasar la noche conmigo.
Hermione…siempre tan pendiente de mí en todo. Atenta a cada necesidad que pueda tener, a cada cosa que diga. Es tan tan linda conmigo que no sé cómo tardé años en enamorarme de ella. Porque lo estoy, sé que lo estoy. Lo que siento no es una mera atracción, es amor de verdad. Lo único que no sé es si ella sentirá lo mismo por mí. Aunque lo más probable es que no. Ella lleva años siendo más que buena conmigo y siempre en un sentido amistoso.
Jo…esto de estar enamorado en secreto es un asco. Y reprimir todo lo que siento cuando estoy con ella tan cerca como ahora es insoportable.
Quiero que despierte, quiero decirle que la quiero más que a mi vida, que necesito su compañía más que el aire que respiro, que sin ella no soy nada, que sin sus enseñanzas y protección yo habría muerto hace años. Quiero decirle también lo bellísima que me parece. Con una sonrisa que me encanta, una risa que adoro y unos ojos marrones oscuros tan atrayentes como el mejor chocolate.
Quiero darle más de un beso y hacer muuchas cosas no propias de un niño pequeño. Quiero tener futuras Hermione con ella y todas con la inteligencia prodigiosa de su madre. Quiero llegar a un hogar donde ella esté esperándome, donde siga cuidándome y preocupándose por mí además de comportarse como la mejor amiga que ha sido siempre y no sólo eso sino que también quiero que sea mi esposa y mi amante por siempre jamás.
La amo, no puedo evitarlo y tampoco quiero evitarlo. Me gusta amarla, me hace sentir un montón de cosas que nunca hasta ahora había sentido y además son cosas que sólo ella me provoca. Ni con Ginny o Cho llegué a tener tantos deseos secretos como sí tengo con Hermione y eso es algo que de verdad me encanta aunque no tanto como todo lo que siento por ella.
Es una mezcla de emociones buenas y malas y todas tan intensas que a veces creo que van a hacerme estallar aunque sé que eso no es posible.
Me gustaría tanto poder despertar junto a ella el resto de mi vida…aunque prefiero hacerlo teniendo un cuerpo adulto porque la verdad es que no me imagino haciendo el amor con ella con el tamaño que tengo ahora. Dejaré de pensar en eso y me concentraré en Hermione y lo mucho que me gusta mirarla mientras duerme. Y eso que hasta ahora no había dormido con ella pero puedo decir con sinceridad que me resulta preciosa.
Tiene las pestañas largas, unas cejas perfectamente delineadas, una nariz que también me encanta y unos labios que si no fuese porque necesito el aire para respirar podría estar toda la vida besándolos y nunca me cansaría.
Me pregunto qué ocurrirá si la beso y de repente despierta. ¿Sería capaz de pegarme o gritarme, se quedaría sin reacción o por el contrario me devolvería el beso y me daría otros tantos?
Ojalá fuese lo último. Pero no creo que ella lo haga, porque en apariencia soy un niño pequeño y nunca he visto a una mujer de diecinueve años besando con ganas a un niño de tres, si lo hubiese contemplado pensaría que esa mujer tiene un grave problema mental y que yo sepa, Hermione Granger es la mujer más lógica, madura y centrada mentalmente, de todas las que he conocido hasta ahora.
Supongo que lo máximo que haría sería darme un besito en la boca como gesto de "buenas noches" ya que en la mayoría de familias inglesas eso es algo muy normal. Yo lo he visto con mis tíos y Dudley un montón de veces. A mí nunca me han dado besitos así ni de ninguna otra clase y la verdad es que lo agradezco, ellos serían las últimas personas que yo besaría o que permitiría que me besaran.
Antes de que lo intenten soy capaz de cometer una locura. Aunque si lo hiciera Hermione…me parece que la locura me entraría por todo el cuerpo y luego haría algo no propio de un niño pequeño y entonces la tendríamos liada durante un buen rato y no creo que fuese un lío agradable sabiendo como sé el genio que tiene cuando se enfada.
Me parece que está despertando porque acaba de soltar un bostezo enorme.
Ahí están esos ojos marrones oscuros que tanto me gustan, aunque no tanto como su sonrisa, una que ahora me está dedicando en exclusiva.
- Buenos días Harry.
- Buenoz díaz Hedmione.
- ¿ Te encuentras bien?
- Zí gaciaz. ¿Y tú?
- Genial. Antes de que puedas preguntarme por qué estás conmigo, voy a explicártelo. Anoche tuviste una pesadilla horrible y no dejabas de llorar.
Ron intentó calmarte pero no pudo y como no sabía qué más hacer me pidió ayuda. Fui a tu habitación, te cogí en brazos, tarareé una nana que mi madre solía usar conmigo y entonces te calmaste. Quise dejarte en la cama pero volviste a llorar así que le dije a Ron que te traería a mi habitación y que te acostaría conmigo para poder vigilar tu descanso.
- Gaziaz pod todo.
- De nada. ¿Tienes hambre?
- Mucha.
- Yo también. Deberíamos empezar a arreglarnos.
- Te vedé en el dezayuno.- Le digo después de que ella me baje de la cama.
- Si me das diez minutos puedo acompañarte a tu habitación y ayudarte como ayer.
- No hace fadta, zegudo que Don no ze ha ido todavía.
- Entonces nos veremos en el Gran Comedor.
- Hazta luego Hedmione.
- Hasta luego pequeñín.
- ¡Que zoy gande!
Ella se está riendo por lo bajo mientras yo camino hacia la puerta. Intento agarrar el pomo sin conseguirlo. Ahora no sé si se ríe más porque no llego o porque le ha dado la risa tonta. Supongo que es lo primero porque Hermione no es alguien que se ría sin motivo. La escucho caminar hacia mí.
Me abre la puerta lo suficiente para que yo pueda salir. Antes de cerrarla, siento cómo me da un beso en la cabeza y luego me mira clavándome esos ojos que tanto me gustan. Su cara está ahora tan cerca de la mía que podría comérmela a besos si quisiera pero antes de perder la cordura le digo adiós con la mano y me marcho poniendo rumbo al dormitorio masculino. ¿He dicho ya que odio ser un niño pequeño cuando estoy demasiado cerca de ella?.
Creo que sí, pero de todos modos lo volveré a decir. Lo odio odio y reodio. Sobre todo porque a pesar de que mi cuerpo no corresponda a mi edad real, mi razonamiento y sentimientos siguen siendo los de un adulto de dieciocho años y eso…me lleva a sentir un montón de cosas por las que un niño de mi aspecto nunca pasará.
Acabo de acordarme que Hermione me dijo que Snape iba a darme el remedio para recuperar mi verdadero tamaño.
Supongo que lo hará en cuanto vaya a su clase aunque no me apetece nada. No niego que es molesto para mí tener este cuerpo pero la verdad es que estoy disfrutando enormemente el hecho de que ella me cuide tantísimo. Lo único que no me gusta es que me limpie el trasero pero quitando eso, estoy encantado de ser su "niño mimado". Me pregunto qué más cosas hará además de acostarme con ella cuando tenga pesadillas.
¿Querría bañarse conmigo?. Supongo que no. Sabe que puedo ducharme sin ayuda, aunque ayer estuve a punto de partirme los dientes más de una vez con tanto resbalón, menos mal que me agarré bien a la pared.
Bueno, ya estoy aquí. Y por lo que puedo ver, los únicos que quedan sin terminar de vestir son Ron y Seamus.
- ¡Buenos días Harry!.- Dice mi mejor amigo en su tono alegre de siempre.- ¿Qué tal te encuentras hoy?
- Bien, gaziaz.
- Ya sabía yo que Hermione conseguiría hacerte descansar.
- No decueddo lo te hizo pedo ella me contó te uzó una nana.
- También te dijo cosas por lo bajo pero no las escuché.
- ¿Té clazez tenemoz hoy?
- Astronomía, Encantamientos, Transformaciones y Defensa contra las Artes Oscuras. Un momento… ¿dijiste "té" en vez de "qué"?
- Teo te zí.
- Pues sí, está claro que la Q no la dices. Ayer sí podías. Como esto siga así voy a tener que inventarme un traductor para poder entenderte.
- Puez no ez cudpa mía.
- La verdad es que es muy divertido escucharte hablar mal.
- Como te díaz me enfadadé mucho.
- ¿Te "enfadadás"?. Uy qué miedo…
- Don…deja de budladte de mí. Yo no tengo la cudpa de lo te me ocude con laz palabaz.
- Juájuájuájuájuaaa.
- ¡Don, ya bazta!
- ¡Lo siento Harry, es que es superior a mis fuerzas!
- Anda y vete al cuedno.
- "Zi me acompañaz llegademoz antez".
- Blebleblebleblee.- Es lo que habrá oído mi mejor amigo tras sacarle yo la lengua repetidas veces.
Se ha caído al suelo muerto de risa, no sé si se habrá hecho daño pero no creo que eso le importe. Hasta ahora no le había visto reírse tanto.
Supongo que yo también me reiría si a él le sucediese lo mismo. Sería bastante chistoso ver a un mini Ron hablando como yo lo hago ahora. Será mejor que deje de pensar en esto y me duche cuanto antes o se me hará tarde para el desayuno. Hoy no quiero perdérmelo, tengo un hambre terrible.
El desayuno ha pasado con normalidad, o sea, con mis dos mejores amigos discutiendo por cosas tontas para mi opinión.
Nunca entenderé cómo, una persona tan madura y lógica como Hermione, puede ponerse mala de los nervios por las tonterías que suelta mi mejor amigo.
Después de siete cursos con éste, que llevamos juntos, era como para que ella hubiese aprendido a ignorarle. A veces pienso que discuten porque en el fondo les gusta chincharse.
Bueno, por lo menos a Ron, una vez me lo dijo, me dijo que le encantaba provocarla porque durante el ratito que duraba la discusión, él era su centro de atención y que lo que más le gustaba de todo era verle ponerse tan roja como él tiene el pelo. La verdad es que sí es gracioso ver a Hermione sulfurada. Puedo decir que incluso con la cara más roja que un tomate maduro la encuentro irresistible. Me pregunto si ella también me habrá encontrado irresistible aunque haya sido una vez.
Durante las clases de la mañana, he tenido que soportar las burlas de los compañeros de Malfoy, quien sigue desaparecido.
Ya sé que Hogwarts es enorme pero no creo que él se conozca todo el castillo puesto que él no tiene un mapa del merodeador para poder localizar a todo el mundo. Anda…pero si no lo he usado, creo que lo haré después de almorzar porque esta tarde no tengo ninguna clase.
Qué asco de aspecto...¡qué ascooo!. Ya no puedo ni consultar el mapa. Cuando lo intenté hace rato no sólo no conseguí activarlo sino que tuve que soportar las carcajadas de Ron cuando me escuchó decir con mi voz infantil "Judo zolemnemente que miz intencionez no zon buenaz".
Pero la cosa no termina ahí, qué va…porque como el mapa fue hecho por los guasones de mi padre y sus amigos…igual que se burló de Snape cuando yo estaba en tercero, también lo ha hecho conmigo y la verdad es que no me ha resultado agradable porque leer cómo el recuerdo grabado de tu padre se manifiesta para decirte algo como "El señor Cornamenta te saluda y se pregunta cómo un idiota como tú intenta usar su mapa" es para que hasta yo le coja manía.
Porque a pesar de sentir apego hacia él por ser mi padre reconozco que tiene una mala leche tremenda. Se la perdono por ser quien es, aunque joder jode un huevo y parte del otro también. Incluso Sirius se ha mofado de mí. Esa frase de "inténtalo de nuevo cuando sepas hablar bien, so torpe" me ha calado hondo. Menos mal que la manifestación de Lupin ha sido más amable pero la de Colagusano prefiero ni recordarla. Anda que como le pille le voy a…
En fin, dejaré de pensar en eso, de todos modos si me lo encontrase ahora poco podría hacer contra él debido a mi tamaño. Hermione tenía razón. Por culpa de mi dificultad con determinadas letras ya no puedo pronunciar bien determinados hechizos y la verdad es que es un latazo. Como me encuentre con Malfoy ahora que estoy solo…
No es que le tenga miedo pero reconozco que estaría en desventaja contra él, porque aunque yo sea bueno en la Defensa contra las Artes Oscuras él sigue siendo mucho más alto y corpulento que yo. No me imagino a mí mismo pronunciando "¡Ezpeliadmuz!" y no sólo viendo que no surte efecto sino tener que soportar cómo se reiría de mí. Y contando con lo "bien" que me ha tratado siempre seguro que se cachondearía más que Ron.
Al menos mi mejor amigo no lo hace con maldad, es que forma parte de su carácter y eso es algo que no me extraña porque todos los Weasley son así.
Ups…tengo retortijones. Seguro que han sido las empanadas de calabaza. ¡Es que me he comido 5!. Hermione me dijo que eran demasiadas y que luego me harían daño pero no le hice caso porque son un vicio para mí y claro, ahora sufro los efectos secundarios. ¡Necesito un váter pero ya!. Aunque no sé si llegaré. Bueno, correré un poco más a ver si lo alcanzo antes de que me lo haga encima.
Estoy en el váter sentadito y pasándolo fatal. Tuve que buscar un taburete y luego encogerlo para poder usarlo y sentarme en el inodoro. ¡Si me hubiese visto Ron…!
Nada, que por más que lo intento no puedo limpiarme. ¡¡Ahhh!!. ¡La mierda de cuerpo enano éste!. ¡Y cuádruple mierda para la poción encogedora y sus efectos.
Me cago en ella, me cago, me cago y me recago!. Bueno, eso también lo he hecho, y qué a gusto me he quedado. Lo malo es que nadie me ha visto entrar en el baño de los chicos. Así que no puedo pedirle ayuda a nadie y tampoco puedo ponerme a gritar porque con la vocecita que tengo ahora no creo que se me escuche desde la distancia.
¡Mierda de cuerpo infantil, mierda de voz también infantil y triple mierda por no poder alcanzar ni mi propio trasero!. Un momento…oigo una voz femenina que canturrea por lo bajo.
Creo que es de Hermione.
- ¡Hedmaionii. Hedmaioniiii!
- ¿Harry?.- Escucho que pregunta claramente desde el otro lado de la puerta.- ¿Eres tú?
- ¡Zí. Ez que eztoy en el váte y no puedo limpiadme!
- Dame sólo un minuto para invocar a las toallitas y en un momento te soluciono el problema.
- Gaziaz.
Me sigue dando vergüenza que me limpie pero ya no me resulta raro sino algo muy natural. Recuerdo lo que me dijo ayer y estoy de acuerdo. Cuando yo sea padre tendré que hacerlo con mis hijos o hijas y la verdad es que no creo que me desagrade. Me pregunto si ella también habrá pensado en su futura descendencia. Supongo que sí porque es una mujer que siempre está dándole vueltas al coco…
- Ya está Harry. ¿Te bajo al suelo?
- Zí gaziaz.
- De nada.
Jo…esa sonrisa otra vez. Toda ella es tan tan linda…
- Ya que no puedes entrenar… ¿Te apetece jugar a algo?. Ahora tengo tiempo libre.
- ¿A qué quiedez jugad?
- A lo que se te ocurra.
Pues va a ser que no, Hermione. Porque lo que tengo en mente no tiene nada que ver con ningún jueguecito inocente y sí mucho con el proceso de hacer futuras Hermiones.
- ¿Sabes qué?. Ha llovido un poco y hay algunos charcos. ¿Quieres que chapoteemos en ellos?. A mí me encantaba hacerlo cuando era pequeña. Siempre terminaba con las ropas hechas una pena pero me lo pasaba bomba. Sólo necesitamos unas botas de agua.
- Pedo yo no tengo…
- Sí que las tienes. Las he recibido hoy. Mi madre te las ha mandado junto a las zapatillas de noche. Son más lindas…
- ¿Qué tu made me ha compado botaz y zapatillaz?
- Eso he dicho.
- ¿Y pod qué?
- Porque le apetecía regalarte algunas cosillas. Antes de que te acuestes te las daré.
- Gaziaz.
- De nada. ¿Entonces qué, listo para chapotear en los charcos y ponerte sucísimo?
- ¡Zí!
- ¡Accio botitas de agua de Harry!
Creo que no he podido evitar quedarme a cuadros cuando he visto el modelito. ¡Son blancas, y tienen un Snoopy encima del tejado rojo de una caseta!. ¿Pero por qué las cosas infantiles tienen que ser tan estúpidas?.
Bueno me las pondré. La cara de Hermione me lo está diciendo y ya que su madre se ha tomado la molestia de comprármelas no voy a hacerle el feo a su hija de no usarlas.
¡Ostia qué guay, cómo mola esto!. Es la primera vez en mi vida que chapoteo en un charco.
Ni siquiera recuerdo si alguna vez lo intenté de pequeño pero supongo que los Dursleys no me dejarían hacerlo. Nunca me dejaban hacer nada divertido…ahora que, palizas, gritos e insultos, me regalaron a montones.
Vaya mierda de infancia que pasé gracias a ellos pero tengo que reconocer que con Hermione todo es muy distinto. No sólo me deja chapotear y salpicar a lo bestia sino que encima ella también lo está haciendo conmigo. ¡Si hasta me está echando agua sucia con su bota!. Umm…que sea pequeño no significa que no pueda tomarme la revacha. ¡Se va a enterar de quién es mini Harry!.
Jijijijii…
Ha quedado hecha una pena. Aunque sé que yo tampoco estoy mucho mejor que ella. Divertirme me he divertido millones pero necesito un baño.
- Hedmione…
- Qué.
- Necezito una ducha. ¿Noz vemoz luego?
- Sí. Yo también tengo que asearme porque estoy hecha un desastre.
- Qué va…azí también eztáz guapa.
Ups, creo que he hablado demasiado porque se ha quedado algo alucinada. Aunque ahora me está sonriendo de forma angelical. Esta Hermione…no tiene ni idea de lo loquito que me tiene.
- Bueno, a ti también te sienta bien el barro.
Si es que hasta riéndose por lo bajo me gusta. Jó qué tía…
- Vale Harry, nos veremos en la cena. Te ducharás sin ayuda pero ni pienses que voy a dejarte solo. Te esperaré fuera como ayer. ¿De acuerdo?.
- Como quiedaz.
- Venga, dame la mano que nos vamos.
A pesar del tiempo, su mano está caliente. Y yo también me estoy calentando conforme caminamos de regreso al castillo.
Pero ella no me deja andar todo el camino porque cuando estamos a tan sólo la mitad, me coge en brazos. Yo hago lo que tantas veces he hecho. Apoyar mi cara en uno de sus hombros y agarrarme a su espalda con mis manitas.
Me encantaría que se bañara conmigo. Pero sé que si se lo pido me mirará como si estuviese loco. Y lo cierto es que lo estoy aunque no en un sentido enfermizo.
- ¿Sabes qué?- pregunta ella con los ojos cerrados mientras me alarga la toalla y yo la uso para envolverme sin que se me vea nada. Entonces la aviso y ella me mira añadiendo- estás monísimo con este aspecto.
- ¿En toalla?
- Sí, pero con ropa también. Siempre me pregunté cómo serías de pequeño. Ahora lo sé y puedo decir con seguridad que eres el niño más lindo que he conocido en toda mi vida. Bueno, no sólo lindo, porque también eres divertido, travieso y cuando quieres muy muy dulce. Aunque esas cosas también las tienes de mayor.
- Ya te dije que eda gande.
- Es verdad. Desde que encogiste, pero una parte de mí se negaba a creerlo no sé por qué. Es sólo que me hacía ilusión pensar que tu mente también había encogido y eso me producía unas ganas tremendas de cuidarte y protegerte.
- ¿Cómo una mamá?
- Sí.
- Entoncez… ¿Tú me vez como tu hijo pequeño?
- No Harry, yo sigo viéndote como mi mejor amigo pero sí es verdad que en algunos aspectos has despertado mi instinto maternal. Según dicen por ahí, es algo que tenemos todas las mujeres. Bueno, voy a ducharme. Te veré en la cena.
Antes de irse, me da un beso en el pelo. Yo no puedo evitar sonreír cuando la veo salir del dormitorio masculino.
La cena ha ido bien, y sin discusiones entre Ron y Hermione. Ella se ha marchado a su guardia nocturna. No sé cómo no se agota con tanta actividad. Esta mujer tiene una energía como pocas veces he visto en una chica de su edad. Cualquiera diría que toma vitaminas pero yo sé que no. Ella es así de hiperactiva de forma natural y lo cierto es que me gusta. Nunca me aburro a su lado, menos cuando me obliga a estudiar, claro.
Estoy en mi habitación esperando a Hermione. Ella dijo que me traería las cosas nuevas antes de que me acostara. Casi todos mis compañeros están roncando. Incluso Ron.
Como no sé a qué hora vendrá me bajo a la Sala Común. Al menos allí nadie protestará si uso el Lumos para alumbrarme mientras leo. ¿Y qué leo?. Una revista de Quidditch que me ha dejado Seamus. No pasa mucho tiempo hasta que escucho pasos que se dirigen al sofá rojo, sólo que no estoy ahí porque no llego, estoy sentado en el suelo.
Hermione me coge en brazos y me sienta en el sofá. Ella se sienta a cierta distancia de mí. Dejando salir un bostezo me pregunta…
- ¿No tienes sueño?
- No.
- Entonces vente conmigo. Tus nuevas cosas están en mi dormitorio.
Por mucho que pueda visitar su estancia nunca deja de sorprenderme lo amplia y bonita que es. Además, por todas partes hay "toques Hermione".
Entre ellos lo que más la distingue: los libros. Me sienta en el sofá y se va a su habitación. No tarda mucho en salir portando una bolsa de plástico grande.
Cuando Hermione empieza a sacar todo lo que contiene empiezo a preguntarme si su madre se ha vuelto loca de repente. Porque no es sólo que me haya comprado zapatitos sino que también hay calzoncillos, pijamitas y ropa de vestir muy variada. Desde la más abrigada hasta la más fresquita. ¿Es que esta señora piensa que voy a estar mucho tiempo con este aspecto?
- Ya sé lo que estarás pensando.- Dice mi mejor amiga mientras sigue sacando cosas. Ahora va por las rebequitas y jerséis de lana.- Pero no creo que tu estado dure eternamente. De todas maneras mi madre no te ha comprado todo esto. La mayoría son de cuando yo era niña. Ya te conté que ella guardó mi ropita. Lo que sí te ha comprado son los zapatitos y este peto vaquero. ¿A que es ideal?
¿Ideal?. ¡Pero si tiene nubes bordadas de colores!. Van a pensar que soy una nena.
- Vale, quizás no tanto para un chico "gande" como tú. De todos modos ella no va a vértelo puesto así que no tienes que usarlo si no quieres.
- Gaziaz. Ez demaziado femenino pada mi guzto.
- Lo supongo. ¿Y los pijamas qué, te gustan?
Uy sí…estoy que boto de felicidad. ¡Pero cómo van a gustarme unos pijamas que tienen payasos, gatitos, conejitos rosas, corazones rojos y…PATITOS AMARILLOS!. Oh no…esto tiene que ser una puñetera pesadilla. ¡Despierta Harry, despierta!
- ¡Y aún no has visto lo mejor de todo, te va a encantar!
Lo dudo.
- ¡Mira!
No puede ser...¡Es un babero que tiene bordado mi nombre!. Esto ya es demasiado. La madre de Hermione está como una cabra. Pero no puedo decírselo a su hija. Intentaré poner buena cara, aunque no creo que funcione. Siempre he sido incapaz de mentirle. No sé por qué pero es así y ella además, es como si viese a través de mí. Es como si tuviese un rádar interno que le revelase mis emociones.
- Por la expresión de tu cara está claro que no te gusta. Yo también creo que el babero es demasiado. Si te lo pones en el Gran Comedor seguro que se reirán de ti y tampoco quiero eso. Igualmente quédatelo de recuerdo. Es un regalo, y los regalos no se rechazan. ¿Verdad?. Además, quizás llegue un día en que puedas usarlo con algún hijo. Bueno, contando con que le llames Harry…
- Ze llamadá como quieda zu made.
- Ah, pero… ¿Ya tienes pensado casarte y todo eso?
- Zí, algún día.
- ¿Lejano o cercano?
- Ezo depende de lo que tadde en aceptadme la chica que quiedo.
- ¿Quieres a una chica?
- Zí, dezde hace tiempo.
- ¿Y has hablado ya con ella sobre tus sentimientos?
- No.
- ¿Y a qué estás esperando?. No, espera, no contestes a eso. Era una pregunta estúpida. Está claro que no vas a declararte tal y como estás ahora.
- Poz no. Zegudo que no me queedía y puede que ze rieze de mí.
- Eso es imposible. Quién va a reírse del "salvador del mundo mágico".
- Todoz loz que no me quieden.
- Son muy pocos, Harry.
- ¿Y tú, Hedmione. Tienez a alguien en mente con el que compadtid tu vida?
- Sí, pero prefiero no decírtelo.
- ¿Pod qué?
- Porque no.
- Pedo yo tedo zabezlo…
- Te lo diré cuando seas mayor.
No puedo enfadarme con ella cuando me sonríe. Y tampoco cuando me da besitos en el pelo, como ahora.
Hermione me está mirando con tanta dulzura que creo que se me habrá puesto una cara de tonto como pocas veces me habrá visto.
Tengo unas ganas locas de que me coja en brazos. Parece que me ha leído el pensamiento porque acaba de cumplir mi deseo. Mientras siento cómo me lleva al dormitorio, apoyo la carita en uno de sus hombros y aspiro silenciosamente el aroma a melocotón que tiene su piel. No sé si es el gel que usa o algún tipo de crema hidratante pero cada vez que lo huelo me entran unas ganas de hincarle el diente que…mejor pienso en otra cosa.
Acaba de dejarme sentado en la cama. Se ha girado dándome la espalda para darme privacidad mientras me visto.
Antes de desvestirme miro las ropas que me ha preparado. Es el pijama blanco de manga larga y pantalón también largo adornado con patitos amarillos.
Si Colin me viese ahora gastaría todo el carrete de su cámara mágica echándome fotos sin parar. Cuando la aviso ella me mira.
No puedo descifrar su expresión, es una mezcla entre asombro, diversión y dulzura, todo al mismo tiempo. Antes de decirnos algo ella se agacha y saca una bolsa de su baúl. En el momento en que la veo ofrecerme dos zapatillas infantiles con la apariencia de patitos amarillos no puedo evitar mirar tanto a eso como a ella con más que asombro.
Ella se ríe un poco por lo bajo y tendiéndomelas me dice "póntelas". Yo obedezco. Entonces me coge en brazos y me baja de la cama. Estoy de pie en el suelo. Hermione me ha dicho que camine así que lo hago. Puedo decir que son muy calentitas y también cómodas.
De repente, las zapatillas revelan su verdadero "atractivo", porque tras dar otros dos pasos ha sonado un "Cuácuá" alto y claro. Ahora sí que he mirado a Hermione con un asombro sincero. Ella se está riendo a carcajadas. No me extrañaría nada que terminase llorando tal y como le ha sucedido otras veces.
- Perdona Harry.- Dice intentando calmarse.- Es que estás tan gracioso con el pijama y las zapatillas a juego…
- ¿Y pod qué zuenan?
- Porque por lo visto son la última moda en Londres. Mi madre las compró especialmente para ti. Me las mandó unos días después de enviarme los pijamitas. La verdad es que cuando leí su nota me quedé asombrada y pensé que no te gustaría el regalo pero…reconozco que son graciosísimas. No me habría importado tener unas iguales cuando yo era niña.
- ¡Pedo ez que yo zoy un niño!
- Ya lo sé.
- ¡Y gande!
- También lo sé.
- ¡Y no quiedo zapatillaz que digan cuácuá a cada pazo que de!. Zegudo que todoz loz chicoz del caztillo ze deidán de mí cuando laz vean.
- ¿Y quién va a verte?. Vas a dormir conmigo en mi habitación y tú sabes perfectamente que no la comparto con nadie que no seas tú.
- Zí pedo…
- Bueno, si tan poco te gustan no te las pongas. Le diré a mi madre que las cambie por otras más normales. Aunque seguro que le doy un disgusto, te las compró con mucha ilusión.
- No le digaz nada.
- ¿Te las quedas?
- Zí.
- Pero si no te gustan...
- Ez un degalo y loz degaloz no ze dechazan.
- Gracias Harry.
- ¿Pod té?
- Por no devolverlas. Te prometo que no le diré a nadie que las vas a usar.
- Da igual Hedmione. Al final lo zabdán.
- ¿Por qué?
- Podte laz uzadé cuando duedma con loz chicoz.
- ¿Y si se ríen de ti?
- Me aguantadé pedo no voy a caminad dezcalzo.
- Sobre todo estando en diciembre. Bueno qué… ¿Nos acostamos ya?
- Vale.
- ¿Quieres ir al baño?
- No.
- Entonces acércate más para que pueda cogerte en brazos y dejarte en la cama.
- Gaziaz.
- De nada cariño.
- ¿Cadiño, té zignifica?
- Algo muy bonito. Es una de las tantísimas cosas buenas y hermosas que siento por ti. Aunque lo que más siento es que ahora te quiero más que antes, mucho pero mucho más.
- ¿Pod qué?
- Porque sé que me necesitas para todo, incluso para tu higiene personal. Supongo que lo único que intento decirte es que me encanta serte útil. No sé, hace que me sienta importante para ti.
- Tú ziempe haz zido impodtante pada mí.
- Pues tú para mí eres la persona más importante que tengo en mi vida...desde hace mucho tiempo.
- ¿Cuánto?
- Años.
- Ala…
- Y creo que eso no cambiará nunca.
- Hedmione…
- Qué.
- Yo también pienzo ezo.
- ¿Ah sí?
- Zí. Y también te tedo mucho pedo muchízimo.
- ¿Cuánto?
- ¿Cuánto me quiedez tú?
- Hasta la luna y más allá.
- ¿Y laz eztellaz también?
- Sí Harry, las estrellas también.
- Puez yo te tedo todo ezo y hazta el univedzo. Te tedo máz allá de laz galaziaz zin dezcubdid.
- Uy…- dice ella sonriendo.- Eso es mucho más grande que lo que te puse de ejemplo.
- Ya lo zé.
- Buenas noches Harry.- Dice mientras me tumba y me arropa lo suficiente hasta dejarme fuera sólo la cara.
- Buenaz nochez Hedmione. Te duedmaz bien. Ah…
- Qué.
- Gaziaz pod eztad ziempe ahí.
- De nada. Todo lo que hago, es porque te quiero mucho.
Antes de tumbarse a mi lado y algo alejada de mí, me da un beso en la frente y luego me regala una sonrisa bonita. Cierro los ojos mientras siento cómo me acaricia el pelo, algo que ya parece una costumbre en ella pero no me molesta en absoluto, más bien me gusta mucho. Lo último que pienso antes de rendirme al sueño es que para momentos como éste es bueno ser niño.
Continuará.
Nota de la autora:
Cuando Harry estando en el servicio llama a Hermione y pronuncia "Hedmaioni" no os creáis que lo he escrito mal. Es que en Inglés, el nombre de Hermione se dice "Hermaioni" y me pareció curioso meterlo en el fic. En cuanto a las zapatillas de patitos, puedo decir que es cierto que existen y la verdad es que son graciosísimas.
Espero que os haya gustado el cap, no sé cuándo subiré el cuarto puesto que aún no lo he comenzado a escribir (pero ya tengo ideas). Pobre Harry…¿Verdad?. Tener el aspecto y cuerpo de un niño pequeño y continuar sintiendo y pensando como uno de dieciocho no debe ser fácil ni cómodo aunque creo que a Hermione tampoco le resulta confortable estar enamorada en secreto de su mejor amigo ahora encogido. ¿Estáis de acuerdo o no?
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