Nota de la autora: jueves 24 de mayo de 2007.
¡Buenas, muchas gracias por seguir ahí!. Espero que estéis bien. Yo liadísima (de hecho ahora estoy en el cole porque tengo una reunión y por eso puedo subir el cap) pues ya se acerca el fin de curso. Así que es muy probable que en cuanto entre junio os pasaréis un tiempo sin saber de mí porque no tendré tiempo ni de escribir.
Aquí os traigo el cuarto cap y puedo deciros que ya he decidido que la historia tendrá siete capítulos en total. Así que después de leer este cuarto, sólo os quedarán tres más para saber cómo acaba todo.
Gracias por el apoyo que siempre me mostráis tanto a mí misma como a las historias. Un beso enorme para todos/as vosotros/as. Podéis empezar a leer cuando queráis. Una opinión: si leéis en voz alta las frases que dice Harry, os aseguro que os reiréis mucho más que si las leéis en silencio.
Una curiosidad: La manera de hablar que le he puesto a Harry es exactamente igual a la de un niño de 4 añitos del cole donde trabajo.
Él no puede decir ni la "q", "r", y "s". La q la dice por "t", la s por "z" y la r por "d". Un besazo.
Simbología:
Con guión y letra normal, diálogo de los personajes.
Con cursiva y comillas, pensamientos internos.
Con letra normal y sin guión, narración de las opiniones, sentimientos o vivencias de alguno de los personajes. Generalmente es Harry quien nos lo cuenta todo.
Cap. 4. "A mi Hermione ni tocarla."
He dormido estupendamente, y creo que tiene mucho que ver con el hecho de saber que ella estaba conmigo. Es curioso, pero siempre me ha ocurrido que al pensar en Hermione y ser consciente de que estaba ahí para mí, eso me ha transmitido una confianza y tranquilidad como nunca he sentido con otra persona.
Con Ron y Ginny puedo estar horas riéndome porque son muy divertidos.
Con ella especialmente he aprendido ciertas cosillas que no tienen nada que ver con la diversión pero en cierta manera sí me lo he pasado muy bien.
Supongo que podríamos haber hecho más si no hubiésemos estado tan ocupados el curso anterior. Porque cuando sabes que se avecina una guerra no sueles dedicar mucho tiempo a estar con tu novia sino más bien a elaborar una buena estrategia que te permita a ti mismo y tus amigos salvar el culo para salir de la situación lo más sano posible. Aún así reconozco que el año pasado lo pasé genial.
Creo que por primera vez en muchos años de colegio, tuve lo que podría considerarse como una "adolescencia casi normal" y digo casi porque mi vida jamás ha sido lo que la mayoría de la gente considera normal.
Recuerdo perfectamente que a Hermione no le gustó que Ron y yo tuviésemos novias, eso nos quitaba tiempo para estar con ella y ella no lo llevaba nada bien. Aunque creo que con quien más molesta se sentía era con Ron.
El día que ella le lanzó aquel ataque de canarios será uno de los que recordaré con una eterna sonrisa en la cara. Aunque si me pongo en la piel de mi mejor amigo confieso que no me habría gustado estar en su pellejo. Hermione puede ser estupenda como amiga pero cuando se enfada…es mejor esconderse en un agujero bien profundo y rezar porque no te encuentre. ¡Da un miedooo!
En cuanto a lo sucedido en la batalla, no recuerdo mucho después de que Ron perdiese el conocimiento tras bloquear y devolverle a Bellatrix el hechizo mortal que ella le lanzó. Sé que yo también me desmayé al recibir un ataque de Lucius Malfoy y tengo muy claro en mi recuerdo el grito de rabia que lanzó Hermione al verme caer sin sentido al suelo.
Creo que fue en ese momento cuando ella se volvió un verdadero "peligro andante" porque cuando recuperé la consciencia tanto Lucius como Narcisa estaban muertos y Hermione les miraba con una expresión de odio absoluto. Entonces ella se dio cuenta que yo me estaba moviendo y su rostro cambió para ser ese sereno que yo siempre he conocido. Intentó ayudarme a levantarme pero fue derribada con un hechizo que Voldemort le lanzó. Uy qué mal me sentó aquello…
Me puso de una mala leche verla caer que…no tengo palabras para expresarlo. Pero en el momento en que su cuerpo tocó el suelo sólo pude imaginarme las miles y una formas distintas en que me cargaría a aquel hijo de mala serpiente. ¡Y lo hice!. En el instante en que destruí el último Horcrux aquel mal nacido dejó de existir. ¡Te jodes mil veces, ahora no podrás hacerle daño a nadie, y menos a ella!. Mira que intentar matarla… ¡Anda y que te coman los gusanos por toda la eternidad!.
Jo qué a gusto me he quedado…
Pues eso, que lo vencí yo solito, aunque por poco me mata. Porque el último Horcrux estaba en mi cicatriz y tenía mucho que ver con los "dones" que Voldemort me transmitió involuntariamente cuando intentó matarme siendo yo un bebé de un año.
No tengo ni idea de cómo logré sobrevivir, sólo sé que mientras escuchaba sus gritos, sentí por dentro que me estaba partiendo en dos y entonces volví a desmayarme y lo siguiente que recuerdo es una voz dulce pidiéndome que no me rindiese. Sentí también un beso en mi pelo y otro en mis labios, y fue como si me hubiesen enchufado mil litros de bebida energética porque me dio un subidón como jamás había sentido.
Cuando abrí los ojos estaba en una habitación blanca. Había un medimago y una enfermera hablando en voz baja. Al mirarme y verme despierto pusieron una cara de asombro tal que tuve que hacer verdaderos esfuerzos para no reírme.
Entonces escuché su voz. Y la vi acercarse a mí con paso ligero. Ella pronunció mi nombre junto a un "¡Me alegro tanto de que estés bien!" mientras rompía a llorar y se dejaba caer en mi cama, quedando su cabeza bajo mi cuello. Pude ver cómo su cuerpo delgado temblaba debido al llanto. Me asusté, nunca había visto a Hermione llorar con tantísimo sentimiento.
La enfermera le pidió amablemente que se levantase paro ella no hizo caso. El médico también se lo dijo y Hermione le ignoró.
Entonces la amenazaron con llamar a seguridad y ella dijo que le daba igual y que por mucho que lo intentaran no conseguirían apartarla de mí. Ellos se fueron de la estancia durante un rato, mientras yo repasaba mentalmente lo que les había dicho mi mejor amiga. Fue ahí cuando me di cuenta que estaba enamorado de ella y supe también que lo había estado siempre pero de alguna manera no lo había visto hasta ese instante.
Hermione siempre había sido muy especial para mí y cuando la escuché decir que nadie conseguiría apartarla de mí…bueno, no es que pensara algo como " Oh Hermione, qué detalle, en agradecimiento te pediré una cita" sino más bien "como se os ocurra llevárosla a la fuerza os hago papilla, mamones. A mi Hermione ni tocarla".
Yo no quería que se la llevaran. Quería que se quedase así eternamente. Acurrucadita contra mí, con su pelo tocándome la nariz. ¡Y qué bien olía!.
Bueno, siempre le huele bien pero aquel día en concreto me olió a gloria. Lo juro.
Esta mujer me tiene loquito…¡y tengo unas ganas de hacer por ella tantas locuras que…!.
Supongo que podrían llevarme otra vez a San Mungo. Jijijii…ya me estoy imaginando los titulares que pondría el profeta gracias a Reeta Skeeter. "El salvador del mundo mágico ha perdido la cordura por culpa de la sosa de su mejor amiga". Sosa…Hermione tiene de sosa lo que yo de Mortífago.
En realidad es una mujer muy divertida, pero sólo cuando está verdaderamente a gusto y se siente en confianza.
Esto es algo que ni siquiera sabe Ron porque con él, ella nunca ha dado muestras de ser alguien bromista pero conmigo es otra historia.
Supongo que es porque ella y yo nos llevamos muchísimo mejor que como se llevan ellos. Todavía no ha habido ni una sola vez en que ella me haya gritado aquello de…"¡No tienes ni pizca de sensibilidad!" o lo de "¡Vete al cuerno!" o "¡Déjame en paz!" y es algo que me encanta, porque hace que me sienta especial y que piense que me quiere más a mí de lo que pueda querer a Ron. ¡Pues anda que como la quiero yo…!.
Estoy seguro que si se lo dijera, se llevaría un buen susto. Sobre todo si lo hago siendo un niño pequeño y eso es lo que me lleva a replantearme el hecho de ir en busca de Snape y pedirle por favor que me devuelva mi verdadero aspecto y tamaño.
Pero es que no quiero hacerlo, primero porque no quiero deberle nada, luego porque el hombre me cae como tres patadas en mis partes nobles y por último porque si voy y él cumple mi deseo, perderé los privilegios que tengo ahora con mi mejor amiga.
Eso de que ella esté tan pendiente de mí que más parece mi madre que una simple amiga, me fascina. Además es súper tierna y cariñosa conmigo y cuando soy mayor no hace ni la mitad de cosas que ahora. Sobre todo lo de acostarme con ella. ¡ Cómo me gustaaa!
Especialmente, acurrucarme junto a ella. ¡Es tan guay escuchar cómo le late el corazón. O sentir cómo respira!. E incluso hay veces, en que la escucho hablar en sueños, como ahora, lo malo es que casi nunca entiendo lo que dice. Un momento…creo que acaba de decir mi nombre. Me acerco un poco más y…¡sí, lo ha dicho!. ¡Ay mi madre, que está soñando conmigo!. Espero que sea algo bonito. Si yo le contara la de sueños que he tenido…y no todos inocentes.
Recuerdo uno en concreto en que celebrábamos la victoria de Gryffindor y entonces la besé delante de todo el mundo, sólo que en vez de retirarme enseguida me deleité de lo lindo con ella, sobre todo al sentir cómo me correspondía. Y no sé cómo ni por qué pero de repente estábamos solos y tan desnudos como cuando vinimos al mundo. Y lo que siguió después no lo digo. ¡Pero me lo pasé de biennn!.
Lo único que saqué en claro de aquel sueño, fueron dos cosas. Una: la excitación masculina es la bomba. Y dos...¡Quiero tener mi primera vez con Hermione, quiero, quiero, quierooo!. Bueno, la primera y todas las que puedan venir después. Pero sobre todo quiero saber si ella será tan sensual y pasional como lo fue en mi sueño. ¡Me hacía unas cosas que…!. Al recordarlas sólo puedo pensar en…¡Poor Dios, Hermione, hazme tuyo ya!
Seguro que es una mujer muy pasional, porque cuando algo le apasiona pone unas ganas que son impresionantes.
¡Hermionee, que me tienes loco, niña. Que quiero decírtelo, y demostrártelo!. Pero si lo hago me mirarás como si me faltase más de un tornillo y luego me dirás aquello de…"lo siento Harry, tú sólo eres mi mejor amigo" y entonces me darán ganas de tirarme por un puente o de resucitar a Voldemort para que pueda matarme de una maldita vez. Porque como ella me rechace…se me van a quitar las ganas hasta de vivir en el mundo mágico.
Aquí no tengo familia, sólo a ella y Ron. Él por su parte, está saliendo con Luna. Ayer me lo dijo. Y seguro que en cuanto acabemos el cole se casan.
Entonces yo me quedaré solo y más aburrido que en una clase sobre el crecimiento de los gusarajos.
Ella se casará también, con algún idiota a quien hará padre. Su casa se llenará de pequeños mocosos a los que tendrá que cuidar, lavar, alimentar y acostar a diario. Y yo sólo seré "el tito Harry". Ése que viene de vez en cuando para ver cómo va todo y cómo crecen de feos los pequeños monstruitos. Porque seguro que son feos. No creo que saquen la belleza de su madre, lo más probable es que salgan al padre.
Si ella se casara conmigo…seguro que tendríamos unos niños y unas niñas preciosas. Porque de dos padres guapos no pueden salir hijos feos. ¿Verdad?.
¡Y yo soy muy guapo!. Y no es que lo diga yo, es que me lo dicen a diario todas las admiradoras que me persiguen por medio castillo.
El otro medio no porque me escondo. Afú qué agobio de tías. ¿Es que no entienden el no por respuesta?. Se creen que por insistir voy a acceder a salir con ellas. ¡Pues no, que no me gustan!. Sin embargo, el bellezón durmiente que tengo a mi lado me gusta millones.
Un bellezón que ha vuelto a pronunciar mi nombre. Umm…estoy pensando que voy a probar lo que me dijo Ron en su día. Eso de que cuando alguien sueña puedes hablar con él o ella y te contestará. De acuerdo Hermione, llámame otra vez y veremos lo que ocurre.
- Harry.
- Té.
- Harry…
- Té té…
- ¡Oh Harry!
¡Ésta no está llamándome, está suspirando y gimiendo!. ¡Seguro que está soñando guarrerías!. ¡Cómo molaaaa!. Pues lo que es yo no voy a hacerme de rogar. Y si por casualidad, dejándose llevar por el sueño, me agarra y me mete mano o me empieza a besar como loca, voy a ponerme morado del empacho a Hermione que me pienso pillar. Porque es que me la pienso comer sin tomate ni nada. Vamos, que sí, que me dejo y me dejo. ¡Todo lo que quiera hacerme ella me dejo!.
Ay qué mal rollo…que se está moviendo como si le devolviese los besos a alguien. ¡A mí!. Porque no creo yo que conozca otro Harry aparte de mí.
Me pregunto si tendrá algún otro amigo Harry en su vida muggle. ¿Y si es con él con quien está teniendo el sueño erótico?.
¡Me da un chungo. No quiero y no quiero!. ¡Hermione sólo puede soñar guarrerías conmigo, que para eso ella es la única que aparece en mis sueños de ese estilo!. Bueno, en ese y en los románticos e incluso en los terroríficos, cuando soñaba que Voldemort la mataba en mis narices y yo no era capaz de evitarlo.
Dios, se me hiela la sangre sólo de pensarlo. Aunque Hermione no creo que esté helada ahora mismo. ¡Está sudando!. Ésta está pasándoselo bomba a mi costa. Lo irónico del asunto es que yo no estoy participando de nada. Jo…
¡Me ha abrazado, y me acaba de colocar encima de ella!. Por favor, que me bese. Por favor, por favor, por favor. ¡Quiero que me bese, quiero, quiero, quierooo!
¡Lo está haciendo. Yuuhh!
Voy a portarme como un caballero y devolverle los besos a mi dama.
Lo único que puedo pensar mientras la beso en los labios más de una vez, es que son tan suaves y dulces como imaginé que serían y además saben a canela. Una especia que siempre me ha encantado porque tiene el mismo tono de marrón que los ojos de ella. Y son tan bonitos…
Oh oh…tengo que detenerme. No sólo porque todo esto me está causando efecto sino porque creo que empieza a despertarse. Será mejor que me aleje y disimule. Jiiiijiii…si supiera todos los besos que le he dado…y eso que me he portado bien. Porque ella me acarició además de besarme. Yo no. Una cosa es devolver algunos besos, y otra tocarla sin permiso. Nunca haría algo así y menos a ella.
Ahí están esos ojos marrones que adoro tanto como a su dueña.
- Buenos días Harry.
- Hola.
- ¿Qué hora es?
- Laz ziete.
- Una hora perfecta para empezar el día. ¿Te ayudo a levantarte?
- No. Dúchate tú pimedo.
Menos mal que no ha insistido. Podría haberse dado cuenta del problema que tengo entre las piernas. Menos mal que se me ocurrió ponerme bocabajo.
Ahí va ese cuerpo estilizado camino de la ducha matutina. La madre que la parió. Hasta con un camisón de La Sirenita me parece sexy.
Prefiero no esperar a que vuelva. Le dejaré una nota.
Cuando entro en el dormitorio masculino, todos mis compañeros me miran con asombro y no es para menos.
Verme no sólo encogido sino enfundado en un pijama blanco con patitos amarillos y con las zapatillas a juego, es como para llamarles la atención.
Lo peor viene cuando me acerco a mi baúl y ellos escuchan el "cuácuácuácuá cuácuácuácuá" que suena cuando camino. Las carcajadas con unánimes.
Algunos me señalan y me dicen "¡Estás de anuncio, Harry!" y otros simplemente mueven las manos como si fuesen las alas de un patito y me persiguen.
Yo aguanto el cachondeo tan estoicamente como puedo. Una vez que todos se han duchado, entro en el baño y me aseo.
Al terminar de secarme, me visto con el uniforme, mi mini túnica y mi pequeña mochila. Por fortuna no es infantil. Hermione la encogió al igual que mi ropa así que la llevo a gusto. Lo único que no me gusta son los calzoncillos que me ha comprado su madre. ¡Tienen dibujos de payasitos, coches, nubes azules y hasta hay uno adornados con ositos panda!. De verdad que detesto la ropa infantil. Es más ñoña que un capítulo de "La casa de la pradera".
Bueno, me voy al Gran Comedor. Espero que Ron no se haya comido todos los cereales. Cuando llego allí, él me sienta a su lado y yo empiezo a servirme cosas hasta que veo a la chica de mis sueños llegar hasta nosotros y sentarse en medio de los dos.
- Hola Hermione.- Dice nuestro mejor amigo.- ¿Has dormido bien?. Se te ve cansada.
- He tenido un sueño algo movidito.
Yo me río por lo bajo sin que ella y Ron se den cuenta, pues sé perfectamente el tipo de sueño al que se refiere.
- ¿Una pesadilla quizás?- Pregunta él mientras se echa cacao en el vaso.
- No.
- Pues como no sea eso sólo te queda una opción posible.
- ¿Cuál?
- Sueños eróticos. También cansan bastante.
Hermione acaba de quedarse estática y su cara tiene el mismo tono que el pelo de Ron. Mi mejor amigo la está mirando con más que atención. De repente suelta la tostada y se pone a reír como loco mientras dice en una voz nada baja…
- ¡Te pillé!
Hermione está enfurruñándose, lo sé porque le tiembla una ceja. Antes de que ella le diga cualquier cosa, Ron añade…
- Quién lo diría. ¿Verdad?. La "sabelotodo" tiene un lado salvaje. Me alegra saber que eres tan humana como los demás.
- Vete al carajo con cariño. Tener sueños eróticos no es signo de ser humano, sino de algo más que normal en adolescentes como nosotros. Y sólo para que lo sepas, no los tengo todos los días. Y no pienso decirte de qué iba. Después de todo, tenemos a un niño presente.
- Yo no zoy un niño.- Le digo mirándola con convicción.- Ez lo que apadento pedo pod dento zoy tan gande como tú.
- Bueno, la cuestión es que no me siento cómoda hablando de esto delante de vosotros. Así que os agradecería que cambiaseis de tema.
- Vale.- Dice Ron.- Pero antes dime una cosa…
- Cuál.
- ¿Era con un chico o una chica?
Ahora a Hermione le tiemblan las dos cejas.
- Es que si es con una chica no es muy común pero a lo mejor eso significa que te gustan y no lo sabías. ¿Acierto?
Creo que a Hermione no le ha sentado muy bien el comentario porque acaba de meterle a Ron una magdalena entera y le ha empujado la mandíbula hacia arriba. Él está tosiendo mucho. No puedo decir que me alegre pero una parte de mí piensa que se lo merece, mira que decirle algo así…este Ron no tiene remedio.
Hermione le mira totalmente seria cuando le responde…
- Aunque mis gustos sexuales no son de tu incumbencia, quiero que sepas que las mujeres nunca me han gustado como algo distinto a las amigas. ¿Algo más que añadir o puedo continuar desayunando?
- Continúa.- Dice Ron mientras fija su atención en la jarra de zumo que acaba de agarrar ella y que curiosamente acaba de acercar a la cabeza de él.
- Mejor.- Finaliza dejando la jarra en su sitio. Para mí que se la habría vaciado si él hubiese dicho alguna otra "ocurrencia".
- ¿Té clazez tenemoz ahoda?
- Pociones, dos horas.- Dice Hermione mirando el reloj.- Lo que me recuerda que debemos darnos prisa. Snape odia la impuntualidad y sólo nos faltan diez minutos.
- Joder.- Dice Ron mientras se levanta y agarra una manzana.- ¿Te ayudo a bajar del banco, Harry?
- Zí.
- Llévate fruta para luego.- Dice ella.- Siempre te da hambre a media mañana.
- Zí mami.- Le digo en tono burlón. Hermione se ríe un poco. Luego coge un plátano y agarrando mi mano, me saca del Gran Comedor. Ron tarda un poco más en unirse a nosotros, está hablando con Luna. Supongo que habrán quedado para luego.
Entramos en clase justo a tiempo. Tomo asiento junto a ella y mientras escucho al profesor darnos los buenos días, no puedo dejar de pensar si debo o no pedirle que me devuelva a la normalidad. Entonces él dice…
- Antes de empezar la clase, debo resolver un asunto pendiente. Potter acérquese a mi mesa.
Hermione me baja del banco y quedo de pie en el suelo. Camino hasta Snape. Él no deja de mirarme con su sonrisa sarcástica de siempre. Tengo una mala sensación en el cuerpo.
¿Y si me da algo que me deja peor de lo que estoy?
- Bébaselo de inmediato.- Dice mientras me da un frasquito azul marino.
Está asqueroso. La gente aguanta la respiración mientras espera el efecto. Cuando escucho un "ohhh" sólo puedo pensar que quizás he vuelto a ser grande. Entonces me miro y compruebo que sigo siendo pequeño. Snape murmura algo por lo bajo y luego añade "maldición". No creo que lo haya dicho porque yo siga siendo mini, lo más probable es que le fastidie que su poción no haya funcionado.
- Profesor Snape.- Escucho que dice la voz de mi mejor amiga.- ¿Puede decirnos qué ha ocurrido?
- Que mi remedio no ha servido.- Dice él mirándola fijamente.- Parece ser que la poción encogedora ha afectado al señor Potter más de lo que imaginé.
- ¿Y cómo volverá a ser el de antes?.- Pregunta Ron desde su asiento.
Snape emite una sonrisa cínica cuando dice…
- Con un beso de amor verdadero.
- ¿Eh?- Es todo lo que puedo añadir mirando más que impactado al profesor de pociones.
- He dicho, señor Potter, que usted sólo volverá a ser el que era, cuando alguien le de un beso de amor verdadero.
- ¿Con declaración de amor incluida?.- Pregunta Lavender Brown.
- Exactamente.
- ¿Y dónde tiene que ser el beso, en cualquier parte?.- Pregunta Parvati Patil.
- En teoría debería ser así, pero me temo, que al igual que sucede en los cuentos muggles, el beso ha de ser en los labios.- Ahora me mira cuando añade…- Por lo tanto señor Potter, lo tiene usted facilísimo. Sólo tiene que esperar a que alguna de sus muchas admiradoras se le declare y le bese. Aunque ha de hacerlo sinceramente porque de no ser así, se quedará enano para siempre. ¿Alguna voluntaria?- Pregunta mirando a todas las féminas del aula.
Casi todas niegan con la cabeza y se ríen bastante. Hermione es la única que permanece seria y podría decir que incluso está mirándolas con odio. Yo sólo quiero desaparecer o que la tierra me trague ahora mismo.
- Vamos vamos, no seáis tímidas.- Dice Snape mirando a las chicas de Gryffindor.- Seguro que más de una estará encantada de darle un beso al "salvador del mundo mágico".
Las chicas vuelven a reírse, incluso algunas de Slytherin me señalan diciendo "¿besar al enano ése?. Más quisiera él."
Y yo vuelvo a sentir que me gustaría desaparecer, pero como no puedo hacerlo, me quedo escuchando las risas y burlas que no sólo las chicas hacen porque algunos chicos también, y encima de mi casa. Serán mamones…si estuviesen en mi lugar seguro que no se reirían.
- Entonces qué…¿Dejaréis que siga en este estado tan lamentable?. Qué pena.- Por el tono que ha usado, sé que en el fondo se alegra. Seguro que si una viga me cayese encima y me abriese la cabeza, Snape lo celebraría con un banquete.
Cuando una chica de Slytherin vuelve a decir algo "ocurrente" las risas se intensifican.
Hermione se pone en pie y con un potente "¡Silencio!" la clase se queda muda.
- ¿Cómo podéis reíros así de él?. ¡No tenéis ni pizca de sensibilidad!- Ahora mira a las de Gryffindor.- Y vosotras sois peores que las de allí.- Dice señalando a las chicas de Slytherin.- Me habría esperado esa reacción de ellas pero de nuestras propias compañeras es imperdonable. ¡5 puntos menos para Gryffindor por humillar a un compañero de casa!
- Granger, no vuelva a quitar puntos por algo tan tonto como eso. - Dice Snape mirándola fijamente.
- ¿Tonto, señor?.- Pregunta ella mirándole con incredulidad.- ¿Castigar a mi propia casa por conducta inapropiada es algo tonto?
- No pienso discutir con usted, sabelotodo petulante. Haga el favor de sentarse y cerrar la boca o seré yo quien le quitará más puntos a su casa. Y le aseguro que no serán cinco.
- Pero señor…
- ¡20 puntos menos para Gryffindor!. Dadles las gracias a vuestra compañera.
- ¡Gracias Hermione!.- Pronuncian Parvati Patil y Lavender Brown mirándola con rencor. Los demás no dicen nada pero están mirando a mi mejor amiga con una expresión nada agradable. Incluso Ron.
Me estoy cogiendo un mosqueo impresionante. Como no mejore el clima va a estallar una tormenta aquí dentro. Y no lo digo en sentido figurado.
- Abran los libros por la página 52. Hoy aprenderemos a elaborar el antídoto contra el veneno de las Doxys.
Todo el mundo obedece, incluso Hermione. Sé que en apariencia parece estar bien, pero la expresión tan seria que tiene mientras mira el libro me indica que por dentro ella está librando su propia tormenta.
- Potter.- Dice Snape mirándome.- Mueva esos piececillos hasta su mesa y tome asiento.
- Zí zeñod.- Mientras camino vuelvo a escuchar risas. Sobre todo de Slytherin. Snape no sé qué cara tendrá ahora, pero no quiero saberlo. Me limito a sentarme junto a mi mejor amiga y esperar que las dos horas pasen rápido.
En el momento que ella entrega su antídoto, pide permiso para ir al baño y abandona el aula. Algo en mi interior me dice que Hermione ha mentido.
La conozco lo suficiente para saber que ella nunca va al aseo durante las horas de clase. Tengo que salir de aquí y buscarla. Si está afectada por algo necesito saberlo. Como mi antídoto era el mismo que el de ella, no necesito entregárselo.
Me acerco hasta donde está Snape y carraspeo un poco pero él me ignora. Tiro un poco de su túnica y entonces sí que me mira. Si le tuviese tanto miedo como Neville me haría pis encima de la mirada que me está dedicando, pero en vez de dejarme intimidar por él le digo que también necesito ir al baño. Snape se agacha un poco y me dice en voz baja "lárguese y no se moleste en darse prisa por volver. Ustedes dos ya han terminado la clase."
No puedo evitar sonreír cuando le digo "Gaziaz zeñod". Él sólo apunta a la puerta y yo no tardo nada en dejar la estancia.
Como no puedo usar el mapa, me veo obligado a buscar a Hermione por todo Hogwarts. Comienzo en el baño de las chicas, pero no está allí. La busco en su habitación, y tampoco está. Entonces pienso en el baño de los prefectos, pero sigo sin tener éxito. ¿Y si estuviera en el de Myrtle la llorona?. Me dirijo hacia allí y cuando llego, escucho unos sollozos suaves. Me acerco hasta allí y puedo verla sentada en el suelo con las piernas encogidas. No puedo evitar sentirme mal por ella.
- ¿Pod té lloraz?
- Por nada.
- No mientaz…
- Es que no soporto que la gente haga ese tipo de cosas. ¿Cómo han podido reírse así de ti?. Y lo de Snape…no tiene nombre. ¡Que sea profesor no le da derecho a humillarte de esa manera!. Mira que pedir voluntarias para besarte en la boca…¡Eso sólo debe hacerse cuando las personas se gustan pero no porque las obliguen a ello!
- Él no ha obligado a nadie a bezadme.
- Pero lo insinuó.
- Bueno pedo ellaz no hiciedon cazo.
- ¡Eso es lo peor de todo!
- ¿Pod té?
- ¡Porque entre algunas de esas chicas, están muchas de las que se declaran tus más "fervientes admiradoras". Pues menuda admiración sienten cuando no son capaces de ayudarte justo en el momento en el que más lo necesitas!
- Ezo a mí me da igual.
- ¡Pues no debería!. ¿Es que no quieres recuperar tu verdadero aspecto?
- Zí, pedo no quiedo te me beze cualquied chica. Quiedo te lo haga la te me guzta.
- ¿Estaba ella allí?
- Zí, pedo no me ayudó podte no zabe que me guzta.
- Pues eso es peor aún. Debes hablar con ella. Quizás tú también le gustes y puede que esté más que dispuesta a besarte.
- Pedo Znape dijo te ella también debedía decladadme zu amod…
- Eso no es ningún problema porque si le gustas lo suficiente puede que incluso te confiese que te ama.
- ¿Tú lo hadíaz?
- ¿Eh?
- Zi tú eztuviezez enamodada de mí… ¿Me lo didíaz?
Hermione está mirándose los zapatos, parece estar pensando su respuesta. Los nervios me están carcomiendo.
- Sí, Harry. Te lo diría. Yo te diría que te amo sin otro motivo más que el que supieras mis sentimientos pero no lo haría para que volvieses a ser tú. Principalmente porque pienso, que cuando quieres de verdad a alguien, le quieres tal y como sea sin importar su aspecto o la apariencia que tenga. ¿Me entiendes?
Mierda, ya puedo esperar sentado a que Hermione me declare su amor. Por lo que ha dicho, deduzco que no me ama.
Maldita sea…¡No quiero ser pequeño eternamente. Quiero seguir creciendo!. Y algo me dice que nunca se hará realidad. Me siento tan frustrado y rechazado que incluso tengo ganas de llorar. Joder…ya lo estoy haciendo.
- ¿Por qué lloras?- Me pregunta ella con suavidad mientras me abraza contra su pecho.
- Pod nada.
- No mientas Harry, tú nunca lloras sin motivo.
- Ez que eztoy tizte podte nunca volvedé a zed gande.
- No digas eso, ya verás como alguna chica se te declarará y te dará ese beso que tanto esperas.
- Yo no quedo bezo de cualquied chica…
- ¿Y por qué no se lo pides a la que te gusta?
- Podte no zé zi le guzto y no tiedo te me dechaze.
- ¿Es eso lo que te hace llorar?
- Mayodmente zí.
- Entiendo.
- Hedmione…
- Qué cariño…
- ¿Poddíaz hacedme un favod?
- Lo que quieras.
- ¿Aunte no te guzte?
- Por supuesto. Sabes que haría cualquier cosa por ti.
- Entonces dompe el efecto de la poción.
- ¿Qué?
- Quiedo que dompaz el efecto de la poción. Quiedo que zeaz tú la te me beze y me diga que me quiede de veddad.
- Pero es que…
- Zólo quiedo que me devuelvaz a la nodmalidad…
- No puedo hacerlo.
- Entoncez me quedadé azí pada ziempe. Snif snif.
- No por favor, no solloces más. Cálmate.
- ¡No tiedo. Tú no lo entiendez. Yo no zoy feliz azí. Yo tiedo zed gande ota vé. No tiedo zed chico etednamente!
- No lo serás, alguna chica cumplirá lo que dijo Snape…
- ¡Mentida. Ellaz no quiziedon intedtadlo. Tú lo vizte!
- Hay más chicas en el castillo aparte de las de Slytherin y Gryffindor.
- ¡Y té. Zegudo te tampoco tieden ayudadme. Buaaaaaaa!
- Ay no, por lo que más quieras Harry, no llores así…
- ¡Buaaaaaaaa, buaaaaaaaaaa!
- ¡Por favor!
- ¡Buaaaaaaaaaaaaa!
- Tranquilízate...
- ¡No puedo!
Entonces me separo de ella. Hermione me mira con tristeza en su bello rostro. Intenta acercarse a mí, pero yo me alejo de nuevo.
No quiero que me toque ni que me abrace, y tampoco quiero que me diga que me calme.
¡Cómo voy a calmarme si la única chica a la que quiero y también la única que podría devolverme mi aspecto, no quiere ayudarme!.
Lo único que no entiendo es por qué estoy llorando y berreando tanto. Supongo que es otro de mis reflejos infantiles. La verdad es que me da igual.
Sólo quiero salir de aquí. Pongo rumbo a la salida pero antes de poder pasar el umbral, ella me corta el paso. Sin decir nada, se agacha y me coge en brazos. Ahora me está abrazando fuerte y yo no puedo evitar llorar más, aunque esta vez de forma silenciosa.
Ella hace lo que tantas veces ha hecho conmigo, consolarme con cariño. Me está acariciando la espalda y también el pelo. Su voz no se escucha, sólo emite un suave "Shhhh" y extrañamente eso me está tranquilizando porque incluso me está dando sueño.
Cierro los ojos mientras siento cómo la angustia me abandona. Hermione sigue tocándome el pelo. Entonces todo se vuelve negro.
Cuando despierto, estoy en su cama y ella está a mi lado. Mirándome. Yo le doy la espalda porque no quiero verla pero ella me gira y vuelvo a estar de cara a ella. Con una voz bastante preocupada me pregunta…
- ¿Aún estás triste?
- Mucho.
- ¿Y también enfadado?
- Máz te tizte. Podte no tizizte ayudadme
- No es eso, Harry. Es sólo que no me parece la forma más correcta o apropiada de hacerlo.
- ¡Pedo ez la única te exizte. Znape lo dijo!
- ¿Y si fuese mentira?
- ¡Y pod té iba a zedlo!
- Porque le conocemos lo bastante para saber que lo que más le gusta es humillarte. Él sabía que ninguna chica estaría dispuesta a hacer algo así en público. Por eso pienso que todo es una farsa suya. Lo único que le mueve es intentar dejarte en ridículo.
- Puez a mí me da igual ezo. Yo zólo quiedo zed gande ota ve…
- Vale, pero no llores de nuevo. Me hace daño.
Lo último lo ha dicho en voz baja, pero he podido oírlo. No puedo evitar mirarla y preguntarle…
- ¿Pod té te hace daño vedme llorad?
- Porque cada vez que lo veo, es como si se me rompiese el corazón.
- ¿De veddad?
- Sí.
- A mí tampoco me guzta vedte tizte…y también me duele pod dento…
- Será porque me quieres tanto como yo a ti.
- Máz.
- ¿Eh?
- Te tedo mucho máz te tú a mí.
- Ah sí, lo recuerdo.- Ahora esboza una sonrisa cuando dice.- Me quieres hasta el universo y más allá de las galaxias sin descubrir. ¿Verdad?
- Zí.
- Yo también te quiero todo eso, Harry.
Ella me da un beso en la frente y yo siento cómo una bonita calidez me invade por dentro.
- No quiero que te angusties porque no puedas ser grande ahora.- Dice suavemente.- Además…a mí me encantas con este aspecto y tamaño. Es como si fueses el hermanito que nunca he tenido. O incluso el hijo que me gustaría tener algún día.
- ¿Pod ezo no quiedez dezechizadme, podte te guzto azí?
- No es que me gustes así. Lo importante es… que a pesar de tu apariencia, sigues siendo tú. Pero te prometo una cosa.
- Cuál.
- Si de aquí a unos días no has encontrado a ninguna chica que haya podido cumplir lo dicho por Snape…intentaré hacerlo yo. ¿De acuerdo?
- Pedo tú no tiedez hacedlo pod ezoz motivoz…
- Tampoco quiero que seas infeliz en este estado. Y dijiste que lo eras.
- Mentí.
- ¿Por qué?
- Podte eztaba enfadado y me zentía fuztado.
- ¿Entonces sí eres feliz?
- Zedía máz feliz zi volvieze a zed yo pedo…también me guzta te me cuidez tanto. Ezo…y te me mimez.
- Picarón…
Ella se está riendo y yo no puedo evitar mirarla sonriente. Verla animada me anima a mí también. Antes de que lo suponga, me agarra y me coloca bocarriba.
Hermione se sienta en la cama y me quita la túnica. Yo trago saliva silenciosamente, no sé lo que pretende pero en el momento en que me levanta el jersey y me mueve la camisa un poco, lo averiguo. ¡Está haciéndome cosquillas en la barriguita!. Y no puedo evitar morirme de risa. Aunque lo mejor viene cuando usa los labios para soplar en mi piel. ¡Suena como pedorretas. Qué divertido!
Mientras me río a lo bestia y le digo "¡Máz!" ella no deja de hacerlo. Cada vez que se aparta para coger aire, se ríe y me mira con esos ojos que tanto me gustan. Definitivamente no quiero ser grande ahora. Todas estas cosas no me las hace cuando soy mayor. Supongo que porque este tipo de juegos sólo se hace con los niños pequeños. Y son juegos que me encantan, sobre todo porque vienen de ella.
Cuando se detiene, vuelve a tumbarse a mi lado. Yo me coloco de lado otra vez y la miro. Hermione me acaricia la cara y el cuello. Yo vuelvo a reírme, pero no tanto como antes. Es más bien una risa suave, igual de suave que el tacto que me recorre la piel.
Sin decir ni una palabra ella se acerca y me da un beso en la frente. Yo me acurruco contra su pecho y ella me lo agradece diciéndome en el oído un "te quiero mucho" que me hace soltar un suspiro de complacencia. Yo le respondo "Yo también a ti" y ella me da otro beso pero ahora en la nariz. Me quedo callado durante un rato y cuando levanto la vista para mirarla me doy cuenta que se ha dormido. No puedo evitar darle un beso suave en los labios y decirle a uno de sus oídos…
- Te amo Hedmione. Mucho…
Le doy otro beso y me separo de ella, volviendo a cobijarme en su pecho. La abrazo y cierro los ojos mientras me relajo.
No quiero dormirme, pero sí voy a pensar en ella y todo lo que representa para mí. No sé qué me deparará el futuro una vez haya terminado el colegio pero espero que el destino quiera que ella y yo estemos juntos como algo más profundo a dos verdaderos amigos. Y espero también que Hermione y no otra chica, sea capaz de romper el efecto de la poción. Que no sólo me diga que me ama y me bese sino que también lo haga por el resto de nuestras vidas.
Ella ha dormido durante dos horas. Así que intento despertarla porque es la hora del almuerzo.
La única clase que hemos perdido ha sido la de Hagrid pero después de comer tenemos una hora de Transformaciones con McGonagall, la profesora favorita de Hermione y jefa de nuestra casa. Seguro que ella no querrá perdérsela, por eso quiero devolverla al mundo de la consciencia pero parece ser que está haciéndose la remolona un poco.
Sé que está despierta porque la escucho reírse por lo bajo cada vez que le hago cosquillas por detrás de una de las orejas. Más concretamente la derecha pues es la que tengo más cerca de mis deditos.
- Déjalo ya, Harry.- Dice aún riéndose.- Te aseguro que estoy despierta.
- Ez te me guzta ezcuchadte deíz. Tienez una diza muy bonita… "Aunque no tan bonita como lo eres tú."
- Gracias. ¿Qué hora es?.- Me pregunta restregándose los ojos.
- La de comed.
- ¿Por qué me dejaste dormir tanto?
- Teí te lo nececitabaz.
- La verdad es que sí. ¿Y tú cómo estás?
- Bien.
- ¿Seguro?
- Zí. Gaziaz pod peocupadte.
- Siempre me preocupo por todo, más aún si es por ti.
Voy a decirle lo que siento sin importarme las consecuencias. Aunque no he podido hacerlo porque acaba de colocarme encima de ella para besarme en la frente. Esto de estar bocabajo sobre un cuerpo femenino que adoro en secreto, es la rebomba. Tengo tantas ganas de volver a ser grande para poder declararme y escuchar su respuesta…
Si resulta ser afirmativa me ocuparé personalmente de mimarla de una forma en la que le quedará más que claro que lo que haré no será un simple cariñito infantil. Ah no, desde luego que no.
Si antes me la quería comer sin tomate, ahí me la comería sin aceite corporal. Que tiene que usar uno seguro, porque su ropa huele a coco. Jolín con Hermione y sus productos. Me estoy volviendo loco. Y no es para menos, es que tener la nariz pegada a un uniforme que despide una fragancia que siempre me ha gustado es como para que me afecte.
Tendré que pensar en otra cosa no vaya a ser que ella note cómo se me acaban de acelerar los latidos del mini corazón que tengo ahora.
Es que está acariciándome la espalda por dentro de mi pequeño jersey. Sus delicados dedos sólo se limitan a subir y bajar por mi piel, pero igualmente me siento en la gloria. ¡Y no pienso guarrerías!. Más bien me siento más tierno que el pan de molde, que es igual de tierno que el tacto femenino que ahora me recorre.
- Hedmione…
- ¿Sí?
- Te tedo mucho.- Espero que sepa que no lo digo en un sentido amistoso.
- Yo también a ti.- Ella me acaricia la mejilla con un dedo y yo sonrío mientras muevo la cara un poco siguiendo la caricia.
Entonces me suenan las tripas y Hermione me dice que nos vayamos a comer. Ahora mismo sólo tengo ganas de asesinar a mi estómago.
¡Me ha jodido el momento tierno!. Dejo de pensar en eso cuando ella aún conmigo en su poder, baja de la cama, me deja de pie en el suelo, se peina un poco y entonces agarra mi mano para llevarme al Gran Comedor. Donde como siempre, nos espera Ron.
- ¿Dónde os habéis metido?- Pregunta mientras Hermione me sienta al lado de él y ella a mi lado.
- En mi habitación.- Dice ella echándose ensalada.
- ¿Habéis jugado a lo bestia o qué?. Harry tiene unos pelos terribles.
- Nos quedamos dormidos.- Vuelve a decir mi amor secreto pinchando lechuga.
- Tú no sueles dormir en horas de clase. ¿Te encuentras mal Hermione?.- Puedo notar la preocupación tras el tono de voz de mi mejor amigo.
- No. ¿Qué deberes ha puesto Snape?
- Una redacción de un pergamino y medio sobre las ventajas y desventajas del veritaserum. Por lo visto nos va a enseñar a prepararlo el próximo día.
- Oh oh…- digo mientras me echo zumo en el vaso.
- ¿Qué?- Pregunta Ron.
- Zegudo te Znape uza el veditazedum pada humilladme ota ve.
- Que lo intente y veremos quién termina más humillado.- Dice Hermione mirándome con seriedad.- Porque como te saque los colores aunque sea una vez, le voy a hacer tragar el tarro y que confiese sus secretos más vergonzosos. Luego me echarán de Hogwarts, pero al menos me habré quedado a gusto.
- Aunque te echasen, yo te levantaría un monumento.- Dice Ron con su mirada risueña de siempre- De todos modos estoy de acuerdo con Harry y también contigo.
Puede que tú le hagas tragar el tarro pero yo le voy a patear el culo hasta que ya no me sienta la pierna. Que ya está bien. Siete cursos aguantando sus faltas de respeto son suficientes para que se me rebase el límite. Es verdad que se mete más con Harry, pero conmigo también se ha despachado a gusto. Y por eso mismo no pienso irme del colegio sin darle una muestra clara de lo "mucho" que le aprecio.
- Amén pod ezo.
- ¿Dónde te toca la guardia hoy, Hermione?
- En las mazmorras.
- ¿Quieres que te acompañe?. Ya sabes, por lo de Malfoy y su desaparición. Puede que esté en algún rincón oculto esperando pillarte desprevenida.
- Gracias por tu preocupación, Ron, pero sé cuidarme solita. Además, sabes perfectamente que no puedes acompañar a ningún prefecto a no ser que tú seas uno.
- Sí, bueno pero…tú también me has protegido cuando lo he necesitado. Sólo quería devolverte el favor.
- Gracias, pero de todos modos no puedes venir. Cuida de Harry. ¿De acuerdo?
- Yo puedo cuidadme zolo.
- No.- dice mi mejor amiga mirándome como si fuese una madre preocupada.- Tienes dificultades con el habla, y eso sería un grave problema para ti en caso de verte en un duelo mágico.
Además, Harry, deja ya de decir que eres grande y autosuficiente porque tú mejor que nadie, sabes que desde que estás así, no eres tan fuerte como antes. Tu cuerpo es pequeño y con dos bofetadas te dejarían k.o. por mucho que tú no quisieras. Así que deja ya de decir que no necesitas ayuda ni protección porque sabes de sobras que sí. Por otra parte no me sentiría tranquila sabiendo que nadie te cuida y que en cualquier momento puede ocurrirte alguna desgracia.
- Mamá, con todas sus letras.- Añade Ron sin ocultar su risa.- Me pregunto si también le limpiarás la barbilla cuando se la manche.
- ¿Prefieres que te la limpie a ti?.- Ella le mira desafiante, él traga saliva.
- Creo que probaré el pudding.
Sí, mi mejor amigo es torpe en ocasiones pero sabe cuándo debe cambiar de tema. Hermione sigue mirándole esperando una respuesta. Finalmente, Ron dice…
- Vale Hermione, le cuidaré. ¡Pero no pienso limpiarle el ya sabes qué!
- Mejod.- Digo yo algo molesto al saber que él no quiere cuidarme igual que ella.- Podte zegudo te luego lo didíaz pod ahí.
Ron acaba de echarme una mirada asesina. Yo le saco la lengua y sigo comiendo.
- Muchas gracias por tu buena opinión de mí, Harry. Nadie diría que eres mi mejor amigo.
- No intentes el chantaje emocional con él, Ron. Tienes lo que tú mismo te has buscado. A ver cuándo aprendes a pensar antes de hablar y hacerlo además con tacto.
- Sí claro, que tú eres Santa.
- Pues no, pero al menos sé admitir mis errores. ¿Me pasas la carne, por favor?
- Aquí tienes.- Entonces añade por lo bajo.- Espero que se te atragante.
Yo no sé si Hermione lo habrá oído, pero no me extraña que Ron lo haya dicho. Cuando se enfada, es bastante rencoroso. Hermione no.
Aunque todo Hogwarts sabe que tiene un genio terrible y eso le lleva a hacer cosas de las que no se siente orgullosa. Como cuando se fue al Bosque Prohibido, buscó a los Centauros, les dijo que Umbrich había hablado mal de ellos y luego la llevó hasta ellos para que la castigasen, aunque sé sin que ella me lo diga que hizo todo aquello por lo que Umbrich me había hecho en la mano.
Debería darle las gracias por lo que hizo, pero entonces también tendría que dárselas por todas las veces en que me ha salvado o protegido. Y han sido tantas a lo largo de estos siete cursos que ya he perdido la cuenta.
- Vámonos.- Escucho que dice Ron.- O llegaremos tarde a clase de McGonagall. Ella no será tan mala como Snape pero prefiero no dar lugar a que me riña.
- ¿Te ayudo a bajar del banco, Harry?.- Me pregunta mi mejor amiga con su mejor sonrisa.
Yo asiento con la cabeza y en menos de cuatro segundos ya estoy saliendo del Gran Comedor agarrado de su mano. ¿A que es un encanto de chica?.
No hay otra como ella en todo el mundo mágico y a mí me encantaría no sólo tenerla junto a mí por siempre sino además considerarla tan mía como yo me considero suyo. Puede que nunca se lo diga, pero lo soy. Sé que lo soy, lo he sido siempre. Y esto no es algo que sienta desde que me enamoré de ella sino que es algo que siempre ha estado ahí.
La clase ha estado genial. ¡Hemos empezado el tema de la animagia!. Me encantaría convertirme en un animago tal y como lo fue mi padre. Pero yo no elegiría ser un ciervo sino más bien algún tipo de ave. Así podría volar cada vez que quisiera sin necesidad de usar la escoba.
Ron se ha despedido de nosotros porque ha quedado con Luna. Hermione y yo vamos a jugar al escondite en los terrenos del lago. Estoy deseando llegar allí y empezar.
¡Jó, qué bien me lo he pasado!. Porque no sólo tenía que encontrarla sino además pillarla. ¡Y lo he conseguido sin correr mucho!.
Aunque en mi interior sé que ella se ha dejado atrapar puesto que siempre ha sido más rápida que yo. Lo mejor ha sido cuando al agarrarle la túnica, ella ha hecho como si tropezase y se ha tirado al suelo. ¡Me he caído encima de ella!. Y puedo decir que desde que soy pequeño, eso es lo que más me gusta.
Sobre todo porque la tengo tan cerca que puedo ver con total claridad el marrón tan precioso que tienen sus ojos y esos labios tan tentadores que ya he probado. ¡Estoy deseando repetir!. Aunque prefiero que ella esté consciente y además participe del proceso.
Lo que más me gusta de ser pequeño es, que cuando estoy encima de ella es súper tierna conmigo. Como ahora.
Y no sólo porque me acaricie la carita o el pelo sino porque me mira con unos ojillos tan tiernos como ni siquiera tienen los dos ositos de peluche que me ha regalado su madre junto con la ropita. ¡Y son para verlos!. Uno es rosa y el otro azul.
Hermione dicen que son de cuando ella era pequeña y que la osita tenía en su regazo un osito pequeño que ella perdió hace años.
Puede que suene muy ñoño lo que voy a pensar ahora pero…¡me encantaría que ella y yo fuésemos como esos muñecos!. Aunque más que "papá y mamá oso" preferiría que nos llamasen "Papá y Mamá Potter".
Me imagino dentro de unos años rodeado de niños y niñas con los mismos ojos que ella y todo su encanto. Puede que muchas personas nunca se hayan fijado debido a la imagen tan seria y responsable que siempre ha dado Hermione de sí misma, pero es una mujer con más de una cosa encantadora y muchísimas virtudes.
Si vierais lo linda que está ahora…sobre todo graciosa. Porque he cogido algo de tierra y se la he echado por el pelo.
Ella ha sacudido la melena castaña y ha dicho "no sabes con quién te has metido" y yo he respondido "zí que lo zé" además de dejar salir una carcajada. Entonces me he bajado al suelo y he echado a correr. Ella me ha atrapado y hemos terminado rodando por el suelo mientras intentábamos esquivar la tierra que nos echábamos. Por eso digo que está graciosa y linda. Porque su aspecto sucio es cómico, sí, pero sigue siendo más que bonito para mí.
- Necesitamos un baño.- Dice aún riéndose un poco.- ¿Volvemos al castillo?
- Vale.- Añado con una sonrisa.
Ella me agarra de la mano y empieza a caminar a mi lado.
Cuando llegamos a nuestro destino, me asombra ver que no me ha llevado al baño de los chicos, y tampoco al de las chicas, ni mucho menos al de su habitación, sino al de los Prefectos. Aquél que usé para abrir el huevo cuando estaba en cuarto curso. Hace ya…tres años.
Yo no puedo evitar parpadear dos veces cuando le pregunto con mi voz infantil…
- ¿ Pod té estamos atí?
Y cuando ella responde…
- Porque vamos a bañarnos juntos y éste es el único lugar donde cabremos sin problemas de espacio.
Creo que no puedo evitar mirarla con los ojos más que abiertos. Seguro que me habré parecido a un búho, pero es que estoy tan alucinado que no puedo disimularlo.
- Estás tan sucio que pensé que necesitarías ayuda pero si prefieres ducharte solo, dímelo.
- ¡Yo tiedo contigo!.- No sé si ha sonado demasiado alto pero seguro que no le habrá quedado duda de que lo he dicho en serio.
- Genial. Porque así podré frotarte la espalda o incluso lavarte el pelo.
- ¡Guay!- Es todo lo que se me ocurre decir mientras la escucho usar el Accio para traer todo lo que necesitaremos.
Que consiste en dos bañadores, dos toallas, ropa limpia e incluso juguetes. ¡Hay un barco pirata y dos patitos de goma!. ¿Es que en su familia le obsesionan esos animalitos o qué?. Bueno, reconozco que son monos. ¡Pero es que tengo dieciocho años!. En fin, qué más me da, con patitos o sin ellos, la cuestión es que voy a ver cumplido uno de mis deseos secretos. ¡Voy a bañarme con Hermione, voy a bañarme con Hermione, yuuhhhh!
Continuará.
Nota de la autora:
En cuanto al próximo y quinto cap, debéis saber que aún no está escrito del todo, pero la escena del baño y primera de ese cap, sí. ¡Y os aseguro que no tiene desperdicio!. Imaginaros a un Harry jugando con el barco pirata de Playmobil. O cantando la canción de Piratas del Caribe "Yo jojojo un gran pirata soy". Y cuando le de por hacerle gamberradas acuáticas a la pobre Hermione…os vais a reír bastante. Bueno, al menos eso creo, porque yo me reí muchísimo escribiendo todo aquello. ;-)
Voy a responderos a algo que me habéis preguntado en más de un review:
1)¿Por qué no sacaste a Ron en el cap 3?. Porque no quise. No tengo por qué sacar siempre los mismos personajes para hacer un cap determinado y yo quería que todo el tercer capítulo fuese sólo de Harry y Hermione.
2)¿Por qué no fueron a buscar a Dumbledore en cuanto Harry encogió?. Fácil, porque de haberlo hecho él habría devuelto a Harry su verdadero tamaño y la historia no sería una serie y yo quería que lo fuese.
Posibles preguntas después de leer este cap.:
¿Será verdad lo que ha dicho Snape en este cap?. Sí. ¿Y por qué no ha funcionado la poción que Snape le dio?. Porque esa poción sólo funciona cuando la poción encogedora se ha tomado por poco tiempo y Harry ya lleva varios días encogido.
¿Cuándo le dirá Hermione a Harry que lo ama, y cuándo le besará?. En el quinto cap desde luego que no.
En cuanto a los comentarios de gente a la que no le gusta ver a los personajes cambiados, quiero decir que en cualquier fic que se precie, los personajes siempre tendrán cambios porque si no los metemos, nunca surgirán otras parejas o situaciones distintas a las que están publicadas en los libros y se supone que escribimos fics con el objeto no sólo de entretener sino de ofrecer algo distinto a lo que ya conocemos de los libros.
Podéis decir lo que queráis de cómo pongo o dejo de poner a Harry, Ron, Hermione, o cualquier otro personaje pero que nadie me acuse de cambiar al cien por cien a los protagonistas porque siempre les he dejado cosas o características personales que sí se ven en los libros claramente.
También digo, que me tomo la escritura lo bastante en serio como para intentar hacer algo que pueda entretener a quien me lea a pesar de que la historia pueda gustar o no. Valoro y tomo en cuenta la opinión de la gente tanto como para preguntarle si quieren epílogo o si prefieren más o menos caps o incluso les he dado a elegir entre dos finales distintos y he publicado el que han elegido por mayoría.
Respondiendo también a algo que ya se me ha cuestionado en algún anónimo, debo decir que sí soy capaz de aceptar las críticas buenas o malas, siempre que sean educadas y estén bien fundamentadas. Lo que no admito de ninguna manera es que la gente deje mensajes que les falte el respeto a mí misma o a la historia en sí y por ende a los lectores que la apoyan. Ya que si se burlan de la historia o la ofenden también están desvalorando y ofendiendo a los/as lectores/as que sí les gusta.
Que me falten el respeto a mí es una cosa pero que os la falten a vosotros/as eso sí que no lo consiento. Así que pienso seguir quitando los comentarios que considere oportunos y si algunas personas no lo quieren entender o aceptar, no es mi problema.
En lo que se refiere a los/as lectores/as que siguen mis historias, voy a hacer todo lo que esté en mi mano por apoyarles, defenderles y protegerles. Porque igual de valioso para mí es que los autores/as publiquen, que el hecho de que una persona se tome la molestia de dedicarnos parte de su tiempo libre para leernos y dejarnos uno o más comentarios valorando nuestras obras y por consiguiente nuestro trabajo.
A esa gente…de corazón muchísimas gracias. Vosotros/as sois los verdaderos protagonistas de esta página. Pues sin vuestro cariño, atención y apoyo, perderíamos el interés y hasta la ilusión en seguir escribiendo. Millones de gracias por leernos, estar ahí y decírnoslo. RAkAoMi.
