Nota de la autora: Miércoles de julio de 2007.

Éste es el final definitivo del fic. Dedicado especialmente a todas las personas que en sus reviews, votaron por el epílogo y mayormente a mi gran amiga y autora registrada Sonia Granger Potter, pues también me ha aportado más de una sugerencia cada vez que se lo pedí. ¡Un beso enorme para todos/as!. Espero que os guste. ;-). RAkAoMi.

Que sepáis que ya he hecho el último examen de las oposiciones y creo que me ha salido muy bien pero hasta el 16 de julio no sabré las notas. Si subo algún otro fic antes de irme de vacas en Agosto, ya os diré qué pasó conmigo. Muchas gracias por vuestro interés tanto a nivel de fic como con los exámenes. ¡Que disfrutéis la lectura!


Epílogo. "Y la vida sigue".

- Estás preciosa, cariño.- Escucho que me dice mi madre al observarme frente al espejo de cuerpo entero en el que me estoy mirando.- Harry se quedará muerto de asombro cuando te vea.

- Muerto se quedó cuando le dije que iba a ser padre. Si hasta se desmayó y todo. Y eso que ya sabía que podría ocurrir.

- La verdad es que me molesta un poco que no tomaseis precauciones. Por mucho que os dejarais llevar, deberíais haber pensado en las consecuencias.

- Por eso vamos a casarnos antes de acabar el curso. Así los profesores dejarán de mirarnos con mala cara.

- No puedes culparles, Hermione. Su deber es velar por todos los estudiantes. Si ellos no se preocupasen, estarían faltando a vuestro cuidado.

- Ya, pero no tenían por qué machacarnos tanto. Es la primera vez que damos un "mal ejemplo" y yo no lo considero malo cuando todo lo que hicimos fue con mucho amor.

- Si yo estoy de acuerdo contigo, hija, pero tienes que entender su postura.

- La entiendo. ¿Me pones el velo, por favor?

- Por supuesto. Ya está.

- Oh mamá, no llores aún, todavía no he dicho sí quiero.

- Es que estás tan hermosa…

- Gracias.

- Sólo espero que él te haga feliz porque si me entero que te hace desgraciada te juro que no volverá a tener hijos en toda su vida.

- Será mejor que no pregunte cómo le castigarías.

- Cortándole sus partes nobles, por supuesto. Yo no seré bruja, pero sé usar las tijeras divinamente.

- Serás sádica…

- Protectora, que es distinto. No puedes culparme, eres mi única hija…

- Bueno, tú fuiste la única que no querías más hijos.

- Después de ti no, tú representas todo lo que deseé.

- Yo también te quiero, mami.

- Déjame darte un abrazo.

- Si eres capaz con esta barriga…

- Tampoco está tan gorda. La verdad es que casi no se nota. Durante el sexto mes yo me hinché mucho más que tú. Parece que estés sólo de dos. ¿Qué nombre le vais a poner?

- No lo sé.

- Deberías haberte hecho la ecografía cuando te lo sugerí. Así sabrías qué sexo tiene.

- Es que no quiero saberlo. Prefiero que sea una sorpresa.

- ¿Hermione, te falta mucho?.- Escucho que me pregunta tras la puerta.

- No, papá, enseguida salgo.

- ¿Estás segura de que esto es lo que quieres?

- Sí mamá, es lo que más deseo aparte de ser madre.

- Entonces agáchate un poco para que te eche el velo hacia delante.

- ¿Ya?

- Sí.

- Gracias. Mamá… ¿Quieres dejar de llorar?

- Perdona, es que una parte de mí siente que te perderá para siempre.

- Pues esa parte está equivocada. Tampoco voy a mudarme a China. Sólo voy a vivir dos calles más abajo…

- Por eso quiero a Harry. Bien podría haberte llevado a la casa de sus padres o padrino y sin embargo accedió a comprarse otra cerca de nosotros.

- Le dije que si no lo hacía, corría el riesgo de que no me dejaseis casarme con él.

- Eso es mentira. Por supuesto que te habríamos dejado, quitando el hecho de que te dejó embarazada, se nota a leguas que te quiere con locura. Y no podría desear para ti un amor más real y sincero que el que él te profesa.

- Yo también le quiero con locura. Tanto…como para morir por él. Pero no te preocupes, ya no quedan batallas que librar.

- ¡Hermione!

- ¡Ya vamos, David!. Bueno hija, es la hora. ¿Me das la mano?

- Por supuesto.

- Te quiero cariño.- Dice dándome un beso en la frente a través del velo.

- Yo también a ti.


- Yo les declaro marido y mujer, puede besar a la novia.

Lo hago, y me da igual que nos vea toda esta gente. Quitando a la familia de Ron, el propio Ron y Luna, a la mayoría de los presentes ni los conozco, pero eso no me importa porque sólo tengo ojos para Hermione y lo guapísima que está.

Desde que me dijo que íbamos a ser padres, no puedo dejar de pensar lo afortunado que soy por tenerla conmigo sabiendo como sé que me ama tanto como yo a ella.

- ¡Vivan los novios!

Eso, que vivan muchos años. Sólo espero que mi niña sea feliz con él porque de no ser así…bueno, seguro que salgo en las noticias por asesinar a mi yerno. Ya me estoy imaginando los titulares. "Suegro enloquecido mata a yerno cortándole en pedacitos minúsculos."

Sería lo mínimo que le haría, y nadie puede culparme cuando sólo tengo esa hija. Una que es todo lo que podría desear. Es que es tan y tan única y especial…que estoy seguro de que si hubiésemos tenido más descendencia, no serían comparables a Hermione. Supongo que lo único que intento decir…es que me siento muy orgulloso de mi niña.

Vale, de Harry también. Por lo menos ha hecho lo que debía. Si no llega a casarse con ella después de dejarla embarazada, habría encontrado la forma de entrar en Hogwarts y cargármelo sin necesidad de usar magia. Yo no seré mago pero tengo unas manos estupendas para estrangular.

Después de todo, estuve matando pollos para poder pagarme la carrera de dentista. Qué queréis que os diga, no es que odie a Harry Potter, es sólo que tengo muy alto el sentido de la protección paterna hacia mi única y queridísima hija.

- Felicidades.- Escucho que me dice su padre después de darme un abrazo. Entonces se acerca a mí y añade a uno de mis oídos.- Será mejor que la hagas feliz y la trates bien porque de no ser así… juro que te partiré en pedacitos incapaces de recomponer.

Joder, menuda bienvenida a la familia. Bueno, al menos su madre siempre ha sido más cariñosa. Seguro que ella me felicita mejor.

- Felicidades, cariño.- Sonrío al comprobar que mis suposiciones eran ciertas.

- Gracias, señora Granger.

- Déjame darte un abrazo.

Cuando me agacho hasta su altura, ella se abraza fuerte a mí, más de lo normal. Me está haciendo daño, pero no quiero quejarme. A lo mejor no se ha dado cuenta.

Entonces su voz también susurra en mi oído…

- Si la haces sufrir te cortaré los huevos, lo digo en serio.

Ay mi madre, y yo que pensé que tendría unos padres adoptivos en los padres de Hermione. Bueno, me da igual lo muy mal que les pareciera que la dejase embarazada o si me encuentran poco adecuado para ella o lo que sea para que me digan este tipo de cosas. Les voy a demostrar que están muy equivocados conmigo.

Me separo de mi ahora suegra oficial y digo mirando tanto a ella como a su marido…

- Entiendo que estén molestos por lo del embarazo. Pero no me caso con ella para hacer lo correcto o salvar su honra. Me caso con ella porque la amo. Ella también me ama. Vayan aceptándolo porque no pienso divorciarme de su hija a no ser que ella misma me lo pida. Y sólo para que lo sepan…me han decepcionado profundamente.

Creí que a estas alturas, y después de seis meses sabiendo lo del embarazo, ustedes sabrían de sobras que quiero a Hermione más que a nada en el mundo. Y si lo saben no deberían dudar de que la trataré bien o que sabré hacerla feliz. Puede que no exista un manual para eso, pero pienso poner todo mi empeño en que no pierda la sonrisa jamás.

Si todo eso no es amor, no sé lo que es, pero yo creo que se le acerca bastante.

- Perdónanos, Harry.- Dice el padre de Hermione agarrando una mano de su esposa que me mira con los ojos empañados.- No es que desconfiemos de ti, es sólo que estamos algo preocupados. Y es normal, ella es nuestra única hija. No queremos que sufra. Es sólo eso. Aunque sabemos perfectamente que tú la quieres tanto como ella a ti.

- Porque es cierto.- Añade mi ahora esposa dándome un suave apretón de mano para transmitirme apoyo.- Sé que es normal que os preocupéis por mí, pero no tenéis por qué. En mi vida había sido tan feliz como ahora, de verdad.

- De acuerdo hija, te creemos.- Dice la señora Granger mirándola con ternura.- ¿Nos perdonas, Harry?.- Pregunta mirándome.

- Por supuesto. Después de todo, sois mis suegros.

- Y tus padres políticos también.- Añade el señor Granger.- Si quieres puedes llamarnos "Papá" y "Mamá".

- No gracias, sería un poco extraño para mí. Mis padres estarán muertos, pero son los únicos que he tenido y no me gustaría reemplazarlos por otros.

- No te pedimos eso.- Vuelve a decir la madre de Hermione.- Sólo queremos que sepas que ahora eres parte de la familia y eso te da derecho a tratarnos con la confianza que quieras.

- Gracias.

- Lo siento, tenemos que irnos.- Dice Hermione mirándoles con ansiedad.- El fotógrafo nos está esperando. Nos veremos en el banquete. ¿De acuerdo?


- Fue un día estupendo.- Escucho que me dice mi esposa a la altura de mis oídos. Pues está refugiada en mi pecho mientras vemos la tele.

- Pensé que me odiarían por dejarte embarazada pero luego descubrí que eso les había encantado. Supongo que es verdad lo que dicen sobre que los niños alegran la vida de todo el mundo.

- Hally desde luego es bastante alegre y juguetona. Me recuerda a ti cuando estabas encogido. Eras traviesísimo.

- Y a ti te encantaba, admítelo.

- Nunca lo he negado. La verdad es que me lo pasé en grande el día que nos bañamos juntos. Disfruté más que cuando me enteré de la expulsión de Malfoy y su encarcelamiento en Azkaban.

- Es lo mínimo que se merecía.

- Estoy de acuerdo con eso.

- Podríamos repetir ese baño...

Dice Harry con sensualidad mientras aparta mi pelo para besarme el cuello.

- Aunque con juegos algo distintos…- susurra con voz sexy.

Él empieza a besarme y me coloca sobre su cuerpo adulto. Uno que se ha vuelto más atractivo con los años. Si hace seis me parecía un monumento ahora digo que es escultural. Dios…¡pero qué bueno está mi marido!

- ¡Mamá, mamá, mamá, mamá!- pronuncia nuestra hija saltando encima mía y haciendo de paso, que su padre abandone las atenciones que tenía conmigo.

- ¿Qué, Hally?

- ¡No te lo vas a creer, he conseguido encontrar la snitch en sólo diez minutos!

- Me lo creo. Después de todo, heredaste todo el talento de tu padre. ¿Recordaste activar el escudo invisible para muggles?

- ¡Por supuesto, me encanta ser bruja y hacer magia!. Aunque lo que más me gustaría sería entrar ahora en Hogwarts.

- Aún te faltan cinco años, nena.

- Bueno, pero seguro que seré una buscadora igual de buena que lo fue papá.

- Aún lo soy.- Digo intentando impresionar a mi hija. Aunque hay pocas cosas que la impresionen. En eso es igual que su madre.

- Pero eres más viejo.- Añade Hally haciéndome burlas. Yo no puedo evitar reírme a carcajadas.

- Oye, que solo tiene 24 años.- Dice Hermione sentándosela en su regazo.- Hay padres mucho mayores que el tuyo.

- Pero no son tan guapos.

- Eso está claro.- Pronuncio regalándole un beso al causante de esta pequeña tan especial. Harry no tarda nada en devolvérmelo.

- ¡Por favor mamá, no empecéis con los besos otra vez. Puaj!

- Dentro de unos años no te parecerán asquerosos.- Pronuncia Harry apartándose de mí y sentando a Hally en sus piernas.- Llegará un día en que te enamorarás mucho de algún chico y entonces querrás darle un montón de besos.

- ¡Yo nunca daré besos a ningún hombre!. Sólo a ti.

Diciendo eso me llena la cara de besos y yo no puedo más que reírme un poco. Es que es tan cariñosa y adorable…en eso también es igualita a Hermione.

- Bueno Hally... ¿Qué tal si practicamos juntos al Quidditch?

- No, gracias. Prefiero seguir sola un rato más. Tú quédate con mamá, seguro que todavía quieres darle besos.

- Pero qué lista eres.- Le digo revolviéndole el pelo. Ella se ríe alegremente y entonces me abraza.

- Te quiero papá.

- Yo también a ti.

- Te quiero mamá.- Pronuncia besando la mejilla de Hermione.

- Y yo a ti, cariño.

Ella le devuelve el beso.

- ¡Me voy a practicar!

Baja de un salto y se marcha con rapidez. Hermione y yo nos miramos sonrientes.

- Menudo elemento hemos creado.- Dice mi esposa volviendo a acomodarse en mi pecho. Yo la escucho acariciándole el pelo.- Es tremenda.

- Sí, pero no la preferiría de otra manera. Es igual de especial y única que su madre.

- En carácter…quizás se parezca algo a mí cuando tenía su edad, pero en físico es idéntica a ti. Con la diferencia de que ella no lleva gafas. Aunque sus ojos y color de pelo son igualitos a los tuyos. Seguro que de mayor tendrá un montón de chicos que le harán la corte.

- Pues diré lo mismo que me dijo tu madre el día que nos casamos. Como no la traten bien, les cortaré los huevos.

- Y yo haré lo que te prometió mi padre. Les partiré en pedacitos muy pequeños incapaces de recomponer.

- Te quiero Hermione.

- Te quiero Harry.

- Y quiero que tengamos otra criatura tan linda como Hally.

- ¡Pero si ya está en camino!

- Te recuerdo que acordamos tener tres.

- Como mucho.

- Para mí son suficientes.

- Vale, buscaremos el tercero cuando nazca el segundo. ¿Te gustaría saber el sexo que tendrán?

- No, prefiero que sea sorpresa como lo fue con Hally.

- A mí también me gustará eso. Me voy.

- ¿Dónde?

- A bañarme. Ya sé que a nuestra hija le encanta la tarta de manzana, pero después de hacer dos hoy, estoy empezando a cogerle asco al olor. Toda yo huelo a dulce, ugh…

- También te daban náuseas los olores dulces cuando estabas embarazada de Hally.

- Pues sí, aunque había uno en concreto que nunca me molestó.

- ¿Cuál?

- El tuyo.

Dice besándome en los labios con mucho cariño.

- No sabía que oliese a dulce.- Le digo acariciando su espalda un poco. Ella se estremece y yo sonrío al verlo.

- No hueles, es que a mí me lo parece la mayoría de las veces porque me resultas lo más dulce y especial que jamás he tenido. A lo mejor por eso te asocio a algo tan rico.

- Tú también estás riquísima.- Añado mordisqueándole suavemente el cuello y los hombros que asoman por las mangas de su camisa veraniega.

- ¡Harry!.- Dice riéndose un poco.- Estate quieto, si Hally vuelve y nos ve así, se burlará de nosotros.

- Entonces es mejor que no nos vea.

- ¿Qué sugieres?

- Que nos peguemos ese baño antes de que vuelva el mini terremoto que tenemos por hija.

- No podemos dejarla sin vigilancia, podría pasarle algo.

- Qué va, tienes asegurado el jardín con un montón de hechizos anti accidentes. Aunque se cayese de la escoba ni siquiera le dolería.

- Es una suerte que aprendiese magia protectora para niños. ¿Eh?

- Yo me alegro más de que tengas otro tipo de magia.

- ¿Cuál?

- Tu amor por mí y tu forma de mostrármelo.

Comienzo a besarla mientras la cojo en brazos como si fuese una princesa. Ella sólo ríe encantada cada vez que me aparto para coger aire.

Cuando estamos cerca de la puerta que da al jardín, la escucho gritarle a Hally…

- ¡Sigue así cariño, lo estás haciendo muy bien!

Nuestra pequeña sonríe y nos guiña un ojo como señal de complicidad. Yo le devuelvo el guiño mientras subo las escaleras en dirección al baño con su madre aún en mis brazos.

Una vez que tenemos el agua jabonosa preparada, nos quitamos todo y nos metemos dentro.

Hermione usa la varita para hacer que la bañera se convierta en una igualita a la que había en el baño de los prefectos. Seguidamente me mira con picardía y me dice…

- Ahora podremos jugar tranquilamente a todo lo que queramos. Por mí como si vuelves a fingir ser un tiburón que quiere morderme como aquella vez. ¿Te acuerdas?

- Cómo iba a olvidarlo. Fue la primera vez que pude hincarte el diente…aunque ahora no quiero hacerlo igual que entonces.

- ¿Y tu propuesta es…?

- Que te pongas cómoda y agarres el borde de la bañera. Te va a hacer falta.

- ¡Pero Harry!.- Pronuncia cuando me echo hacia delante y comienzo a besarla y tocarla por todas partes.

- ¿Mmm?

Es lo único que emite él mientras me demuestra que por más que hayamos pasado seis años casados, me desea igual que el día en que le confesé mi amor.

- Sólo que…¡Te amo!. Oh Dios mío…

Lo que sigue después, no pienso contarlo. Sólo puedo decir que durante un rato, hacemos todas las cosas de mayores que nos da la real gana. Después de todo, somos un matrimonio más que enamorado.

- Te amo Hermione.

Es lo último que pronuncio antes de perderme en un mar de sensaciones gracias a mi esposa.


Fin.


Nota de la autora:

Os dije que el epílogo sería muy cortito comparado a otros caps del fic. Pensé que así estaba bien. Cortito, pero con consistencia. Soy consciente de que a todo el mundo no le va a gustar porque cada persona tiene su gusto y su propia forma de ver las cosas.

El nombre de la primogénita Potter Granger, Hally, es en honor a Tooru Hally Bell Potter, una lectora y autora registrada que siempre deja reviews súper simpáticos y cálidos que me alegran bastante. Muchas gracias, linda, por estar ahí.

Si alguien se pregunta por el sexo de las dos criaturas que aún no han nacido, diré que son niño y niña. ¿Los nombres?. Max y Liz. Yo creo que suena bien. Por otra parte, así es como se llama la pareja protagonista de Roswell, una serie que siempre me encantó.

Posibles preguntas… ¿Por qué no has sacado alguna escena con Ron?. Porque no me hacía falta. Ya tuvo su parte importante en el cap seis y una pequeña aparición en el siete. ¿Qué ha sido de él?. Se ha casado con Luna, y sus futuros hijos e hijas irán a Hogwarts junto a los que tendrán nuestro moreno y nuestra castaña favoritos.

Sin más que añadir, me despido de vosotros/as deseando que os haya gustado el epílogo y también agradeciéndoos enormemente, vuestro interés y atención. Lo dije una vez y lo repito. Sin los lectores, los autores no seríamos nada. Gracias de corazón por leernos y hacérnoslo saber. Hasta la próxima historia. RAkAoMi. ;-)