CAPITULO 3 PREPARATIVOS

A las dos horas de haber comenzado tenia la habitación patas arriba, había mas ropa fuera que dentro del armario. A veces cuando hacia las maletas pensaba que ser bruja no le servia para nada en aquellos momentos, aquello no se podía solucionar con magia.

Después de pensar bien lo que se llevaría y teniendo en cuenta donde iba...Ahora que se daba cuenta no había mirado donde iba. Corriendo salió de la habitación y corrió a su sala de estudio, encendió el ordenador y busco en Internet: Galia Transalpina.

"Galia Transalpina" Llamada por algunos Galia ulterior, era la provincia romana que se encontraba al otro lado de los Alpes. Consistía en una franja costera desde Liguria a los Pirineos. A lo largo de la franja tenía dos avanzadas que se internaban, una hacia Tolosa en Aquitania, y otra por el valle del Ródano hasta la factoría o ciudad comercial llamada Lugdunum, actual Lyon. Fue conquistada en su mayor parte por Cneo Domicio Ahenobarbo, antes del año 120 adC. Fue una conquista para asegurarse el paso de los ejércitos hacia España."

Bien ahora no tenía tiempo para recapacitar los datos, pero mas tarde lo haría aunque la zona sin duda era estratégica.

Volvió a su habitación y comenzó de nuevo con la faena de hacer la maleta.

Al fin lo consiguió y se alegró al comprobar que aquellas botas de pelo que se había comprado hace poco le vendrían bien, si bien la zona era costera estaba cerca de los pirineos y estaba segura de que allí no haría calor precisamente y menos en invierno.

Cuando consideró que todo estaba lo suficientemente revisado y comprobado se preparó una cena y se fue a dormir.

A la mañana siguiente se despertó con el tiempo justo para arreglarse y ultimar detalles. Metió todo lo que tenia sobre el velo camuflado en un libro de lectura y redujo su equipaje para poder llevarlo en una pequeña mochila.

Iría vestida de muggle después de todo los mortífagos estaban escondidos en una zona enteramente muggle así que si querían disimular también irían así.

Se puso unos vaqueros, las botas de pelo, calientes y cómodas, un jersey gordo y por último un abrigo gordo con capucha, allí en Londres también hacia mucho frío.

Cuando terminó de echar el último vistazo se metió en la chimenea y se transportó al ministerio.