CAPITULO 5 EL PRIMER ENCUENTRO
Hermione aterrizó en un prado verde, en el horizonte, no muy lejos se podía divisar un pequeño pueblo. De repente una voz la sobresaltó.
Tu debes ser Helena, supongo?
Hermione se quedo hipnotizada por un momento. El chico que tenia delante era una visión, alto, fuerte, guapo, rubio, ojos grises...Grises como en su sueño, no podía ser...pero...
Si soy yo y tu eres...?.- Helena, Helena Simons, asi es como se llamaría desde ahora. Había elegido el nombre de Helena porque después de todo era el que mas relación guardaba con su nombre, Hermione era la hija de Helena de Troya.
Me llamo Drake, seré tu guía por el campamento en el día de hoy.
Encantada Drake.
El chico miró a su acompañante, la verdad es que la chica era muy guapa, demasiado rara vistiendo, aunque tenía estilo, aquellas botas con pelo eran muy extravagantes. Pero parecía una chica inteligente y con carácter, venia con muy buenas referencias. Por lo visto se había criado en un orfanato muggle y cuando a los 11 años le llego la carta de Drumstang y descubrió que era bruja se entrenó para poder vengarse de los muggles que tan mal la habían tratado en su infancia.
Lo bueno de poder hacer lo que quisiese era que siempre tenia el honor de conocer a todas las nuevas integrantes, a veces las conocía más y a veces las conocía menos.
El era el que mandaba, eso estaba claro, pero prefería que lo hiciese otro por el, no soportaba estar todo el rato escuchando los lloriqueos de la gente y por eso aunque las ultimas decisiones las tomara él, había relegado a un fiel amigo suyo el puesto de jefe ante la galería, Blaise Zabinni, se encargaba de que los demás ejecutaran sus planes. El solo se reunía con Zabinni. Para los demás él era uno mas y los mortífagos seguían a Zabinni porque sabían que detrás de el estaba el regente de Voldemort, aquel a quien el señor oscuro había dejado al cargo hasta el momento de volver, aunque no conocía su rostro ni su nombre.
Acompañó a la chica hasta el pueblo y allí comenzó un breve recorrido para enseñárselo.
Por lo que pudo comprobar Hermione, vivían como muggles, había restaurado un pueblo abandonado y simulaban ser una especie de comuna, vestían como muggles y actuaban como muggles, era curioso ver aquello sabiendo que todos ellos eran mortifagos. También pudo comprobar que desde allí no se divisaba ningún pueblo de verdaderos muggles, por lo que no tenían molestias de ningún tipo.
Hermione miraba a Drake de reojo de vez en cuando, aquel rostro le parecía familiar aunque no sabia de donde y aquellos ojos, los de su sueño...
Drake la saco de su ensimismamiento diciéndole...
Helena ¿Qué te parece el lugar?
Ella saliendo de sus pensamientos contestó un tanto perdida en los ojos grises...
Es bonito el lugar, más de lo que esperaba, teniendo en cuenta quienes somos.- y sus ojos de nuevo se volvieron a posar en las facciones de Drake, era impresionante la sensación que dejaba en ella, cada gesto, cada expresión suya era un ritual de sigilosa belleza y erotismo que la atontaban los sentidos.
Pero el no era menos, había algo en aquella chica que le tenia desconcertado, aunque se suponía que en el interior solo había odio y venganza, el sentía un aura de luz alrededor de ella, un aura que el podía sentir y que le traía una inusitada paz.
Recorrieron el pueblo durante horas y horas, pasaron por pequeñas tiendas y oficios con los que se auto-abastecían, y ahora se disponían a seguir hasta el lugar donde se encontraban los mortífagos reunidos. Solo había algo en medio de aquel pequeño pueblo que habían restaurado los mortifagos que llamase la atención, un pequeño palacete se erguía en medio del este, con aire imponente de un tono mas oscuro que la noche y que ponía los pelos de punta. Drake miraba a Hermione, tanto como esta lo miraba a él, pero sin decir ninguna palabra solo caminaban en silencio hasta que llegaron a la puerta del palacete. Hermione se estremeció y Drake lo noto.
Esta es la casa de nuestro líder, aquí solo viven algunos elegidos y los nuevos integrantes, para poder tenerlos vigilados, entra por favor, te mostraré tu habitación.- subieron al segundo piso, la casa en su interior se veía mucho mas tétrica de lo que su exterior ya aparentaba y la escalera de madera oscura con un reluciente barniz, dejaba al descubierto la limpieza que "por arte de magia" se había llevado a cabo, según pensó Hermione, hace poco.
Llegaron al cuarto de la escalera, entraron y se encontraron con una habitación iluminada muy tenuemente, que tenía una mesita de noche y una cama, cubierta por una colcha blanca, Drake dejó el equipaje, y le dijo a Helena...
Mi habitación, está al lado de la tuya, si necesitas algo, solo debes pedírmelo...y lo último, debes estar lista a las 9 de la noche para bajar, se llevará a cabo hoy tu ceremonia, en el armario tienes un vestido que servirá para la ocasión...nos vemos.
Hermione quedó preocupada, de que ceremonia hablaba, pero debía esperar para que sus dudas se confirmaran, por esa razón solo cerró la puerta de su habitación y se recostó con el claro interés de quedarse dormida, con una última visión: Drake
