CAPITULO 7 ALGO MÁS IMPORTANTE QUE UNA MISION
Pasaron los días y los progresos de Hermione en su investigación no estaban dando frutos, no noto ninguna actividad, no le mandaron ninguna misión y aunque algunas noches salía a investigar por el palacete, no logro encontrar nada. Además Drake siempre estaba con ella y si bien era verdad que su compañía le agradaba no podía olvidar que el joven era un mortifago, uno mas, pero un mortifago. Así que no podía mezclar el trabajo con nada mas.
Al no encontrar por ella misma ninguna prueba que la ayudara en su investigación, decidió utilizar la amistad que tenia con Drake para descubrir algo del plan de los mortifagos para traer de vuelta a Voldemort a traves del velo.
Drake, puedo preguntarte algo.
Dime Helena.
Os he oído hablar muchas veces del regreso de nuestro señor, pero no es eso algo imposible, es decir, el esta muerto y no hay ninguna forma de hacer volver a alguien que ya desapareció.
Bueno es algo complicado, pero si hay una manera, quizás no debiera contártelo, pero por una extraña razón me inspiras confianza. Antes de morir Voldemort le revelo a alguien de su entera confianza la forma de volver a la vida, por lo que se existe un objeto capaz de devolver a la gente a la vida, también es capaz de quitarla igualmente y solo alguien que lo sepa utilizar podrá obtener sus propósitos.
Y sabes que objeto es ese capaz de hacer todo eso.
Si lo se, pero comprende que no puedo contártelo, confió en ti, pero solo pocos somos los que sabemos eso, no podemos permitir que nuestro plan salga mal, no puede haber ninguna filtración.
Esta bien no te preocupes, te comprendo.
Drake quería contárselo, pero habia algo que le hacia dudar, cuando estaba con ella sentía una enorme paz, esa chica transpiraba bondad y esperanza, pero se suponía, según los informes, que aquella chica estaba allí para vengarse, que era un cúmulo de odio y sed de venganza, pero el no podía sentir ese odio, al revés todo era armonía a su lado. Lo que mas le dolía en su oscuro corazón era que aquella mujer le estaba haciendo perder la cabeza, jamás habia sentido algo semejante al estar cerca de una mujer, nunca se habia enamorado y no sabia lo que debía sentir al estarlo, pero seguro que aquello que sentía era sin duda amor. Aquella chica inteligente, dulce y cariñosa le habia dado en unas semanas algo que ni su madre le habia dado jamás, amor. Al no conocer realmente su identidad ella lo trataba como a uno mas, con absoluta naturalidad, sin barreras, sin desconfianzas. Pero lo mas extraño era que aquella chica cada vez le resultaba mas familiar, le recordaba a alguien pero no conseguía recordar a quien, jamás habia conocido a alguien con quien pudiese hablar de cualquier cosa, tan inteligente, interesada por las misma cosas que el, las pociones, los libros, etc. De pronto una voz lo saco de todos esos pensamientos.
Drake, te encuentras bien?
Si te soy sincero, no lo se, no se si me encuentro bien o mal...
Te duele algo, me estas asustando!
Me duele todo y a la vez nada...
Hermione le toco la frente para comprobar si tenia fiebre.
No estoy enfermo.- dijo Drake.- No al menos de la manera que tu crees. Helena creo que me he enamorado de ti, no se ni como, ni cuando, pero solo a tu lado estoy a gusto, jamás me habia sentido así con nadie, jamás habia amado así a nadie y eso me da miedo, a mi no me enseñaron a amar, solo me enseñaron a odiar y tengo miedo de que este sentimiento me haga débil y vulnerable.
Shhhhhh!!!!, no digas nada, yo me siento igual, no debo, no debí enamorarme de ti, pero aunque no sea correcto, aunque no deba, no puedo mandar en mi corazón.
Hermione también se había enamorado, aunque intento negarse ese sentimiento a ella misma recordando que estaba en una misión muy importante, su corazón habia vencido a la razón. Aquel chico le había robado el alma, nunca había conocido a un hombre como el, era una persona culta, interesante y todo un caballero, podía hablar durante horas con el, de cualquier cosa y nunca se quedaba sin respuesta, no habia conocido a nadie capaz de eso, se interesaba por lo mismo que ella y compartían aficiones. Pero aunque todo fuera maravilloso, no podía olvidar el hecho de que el fuese un mortifago, uno mas, no estaba fichado, pero uno de ellos. Y eso era lo que le daba miedo su batalla interior entre la razón y el corazón.
Ahora era Hermione la que se había quedado helada, helada al comprender que una vez que había reconocido que le amaba ya había escogido y escogía ser feliz por encima de todo.
