CAPITULO 8 TE ENTREGO MI ALMA

Con el poco valor que pudo reunir se acerco a Drake y le beso, le beso como nunca había besado a alguien y el le correspondió de la misma forma. Los dos anhelaban ese beso, sus almas se lo llevaban pidiendo a gritos desde hace días, pero los dos las habían acallado.

Poco a poco el beso se torno mucho mas pasional, por fin había ganado la batalla el corazón y los dos se comenzaban a entregar a la paz que acababan de firmar.

Cuando la ropa dejo de ser un estorbo Drake paro súbitamente y se quedo mirando a Hermione.

Estas segura, quiero decir, no quiero que pienses que te estoy obligando.

Estoy segura.

No sabes donde te metes...

Ni tu tampoco...ni tu tampoco.- dijo Hermione en un suspiro.

Aquella noche se amaron dejando los prejucios a un lado, olvidando los secretos que se ocultaban mutuamente y disfrutando al máximo de su alma gemela, aquella persona que había llegado para completarlos.

A la mañana siguiente los rallos de sol que entraban a la oscura habitación despertaron a Hermione. Sintió como unos fuertes brazos la rodeaban con cariño, con protección y eso la hizo sentirse en las nubes. Pero de pronto cayo en la dura realidad, como los harían para poder llevar a buen puerto su relación, era algo casi imposible.

Una caricia de Drake la hizo estremecerse y sus voces interiores cesaron, después de todo mientras que continuara la misión podía ser feliz.

Buenos días princesa...

Buenos días.- contesto Hermione ruborizada.

Que tal has dormido?

Mejor que nuca...

Sabes jamás había sentido nada igual, eres increíble Helena.

Tu si que eres increíble.