Ay! no sé si empiezo disculpándome o los dejo leer y luego me disculpo... bueno de rapidito... mil disculpas por actualizar tan tarde, pero salí de viaje y a penas llegué hoy, hice un par de cosas y hasta ahorita tuve tiempo de subir el epílogo, pero aquí está.
Espero que les guste!
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EPÍLOGO REAL
Recogió un pantalón y lo dejó en el cesto de la ropa sucia, salió de la habitación buscando al dueño de la prenda. Sonrió, todo se sentía diferente desde que se había casado con Hermione hacía casi seis años.
Después del baile se habían dedicado a organizar su boda, no pensaba perder el tiempo en nada más, no quería que nada les arruinara su felicidad, ya habían pasado por suficientes problemas para poner a prueba su amor.
Ron y Luna se habían casado pocos días después de ellos, y el pequeño Lupin había nacido una semana después. Draco y Ginny habían esperado un par de años más, pues la pelirroja parecía poco indulgente a dejar su vida de soltera y tenía tantos deseos de viajar, que aseguraba que casada no lo podría hacer, pero al ver que el rubio realmente la amaba, dejó que entrara completamente a su corazón y ahora esperaban un bebé.
Y él no podía quejarse, Hermione le había dado la felicidad que había buscado por mucho tiempo, un hijo maravilloso y ahora intentaban tener otro.
Asomó su cabeza en el estudio, esperando encontrarlo ahí, pero no vio a nadie dentro – ¿qué buscas? – lo sorprendió una voz cuando estaba apunto de cerrar la puerta.
– hola – sonrió saludando a su esposa y se acercó a ella, que le devolvió la sonrisa – no te vi aquí escondida – dijo acomodándose a su lado junto al librero.
– estaba buscando el libro que me regalaste cuando te dije que estaba embarazada – dijo sin dejar de sonreír mientras seguía con su búsqueda – aunque no me sorprendería que Will lo tuviera en su cuarto –
Harry le sonrió abrazándola y la recostó un poco sobre sus piernas para besarla – lo buscaré en un momento más – le susurró acariciando su mejilla – ¿quieres salir a cabalgar? – le preguntó sonriendo, sabía que no le gustaba mucho, pero adoraba sentirla aferrarse a su cintura en busca de protección, la castaña le sonrió, pero negó – ¿porqué? – le preguntó un poco desilusionado, pensaba llevarla al lugar donde se habían conocido y talvez ahí concebir a su próximo hijo.
– no puedo... – dijo sin dejar de sonreírle, y se reincorporó extendiendo sus manos hacia él para ayudarlo a levantarse – Ginny está a punto de tener a su bebé y me matará si no estoy aquí para ayudarla –
El moreno se encogió de hombros y la rodeó por la cintura – tendremos que esperar a que nazca su bebé – dijo antes de volverla a besar, acorralándola contra el librero, haciéndola reír.
– podría entrar alguien... – le dijo intentando separarlo de ella, pero el moreno volvió a acercarse – Harry, hay mucha gente en el palacio, puede entrar alguien en cualquier momento – decía sin dejar de sonreír y el moreno aceptó su derrota.
– está bien... pero deberás hacerme un favor a cambio – dijo sonriendo, y Hermione lo pensó unos segundos, pero no tardó en asentir – si no nace hoy el bebé de Ginny, prométeme que mañana iremos a cabalgar – le dijo acariciando su cintura.
– oh, lo siento... eso no podré cumplirlo – dijo apenada y Harry estuvo apunto de preguntar porqué, pero se detuvo al escuchar la puerta abrirse.
– ¡William Henrik Potter! – dijo Harry al ver a su hijo entrar al estudio – ven – lo llamó indicándole con una mano que se acercara a ellos, y el pequeño niño; que era una réplica exacta de Harry a los cinco años, sólo que con cabello castaño; caminó hacia ellos con una mirada apenada – ¿recuerdas que ayer hablamos sobre el lugar que usamos para echar la ropa sucia? – le preguntó inclinándose para estar a su altura, y el pequeño asintió – ¿y dónde dejaste el pantalón de tu pijama hoy? –
El pequeño pareció intentar hacer memoria y luego de unos segundos abrió mucho los ojos como si acabara de recordar algo importante – lo siento, papi, es que Willow quería jugar y tú me dijiste que no la dejara solita y que debía ser caballoroso – se disculpó observándolo completamente apenado.
Hermione los observaba sonriendo – caballeroso, Will – lo corrigió y el pequeño asintió.
– sí, eso, gracias, mami – le dijo sonriendo – así que me vestí rapidito y salí a jugar con ella, pero sólo lo olvidé, te prometo que no vuelve a pasar – le dijo con sus manos unidas detrás de su espalda, y sonrió al ver a su papá sonreír.
– está bien, sólo intenta ser más cuidadoso – dijo despeinando más su cabello – y ¿qué hacías hace unos momentos? – le preguntó tomando su mano, guiándolos a él y a Hermione a los sillones.
– venía por un libro para mostrárselo a Willow – le dijo mientras Harry y Hermione se sentaban.
– bueno, toma el libro que quieras, pero recuerda regresarlo a su lugar – le dijo su papá sonriéndole, y Will asintió antes de correr hasta el librero más grande y localizar casi inmediatamente el libro que buscaba, lo vieron salir corriendo.
– ¡con cuidado! – le advirtió Hermione antes de que cerrara la puerta, y sonrieron al escuchar un "Sí, mami" del pequeño – no deberías ser tan severo con él, aún está pequeño – le dijo recostándose en su hombro, sin dejar de sonreír.
– no soy severo, sólo quiero que aprenda a... – decía, pero la castaña lo interrumpió.
– tiene a penas cinco años, es el niño más maduro que he conocido, a veces pienso que es más maduro que algunos de los hombres que viven aquí – dijo con tono serio, pero no tardó en reír al ver el gesto confundido de Harry – debes aceptar que tu hijo es muy maduro para su edad, déjalo que disfrute de su niñez –
El moreno asintió – tienes razón, yo odiaba que me controlaran tanto cuando era pequeño... espero que no me odie – dijo preocupado y se tranquilizó al sentir a Hermione acariciar su rostro.
– claro que no te odia, Will te ama y te admira, deberías escuchar todo lo que le dice a Willow, estoy seguro que esa niña ya te alucina – dijo sonriendo, haciéndolo reír.
– ¿qué haría sin ti, eh? – le preguntó antes de besar su frente – debí haber hecho algo muy bueno en mi vida para recibir una recompensa tan grande –
Hermione le sonrió y besó su mejilla – te estás ganando un premio, pero ahora no te lo daré, deberás esperar – dijo antes de levantarse y salir de la habitación.
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– ¿porqué discuten ahora? – les preguntó Hermione al escucharlos acercarse a ellas discutiendo, mientras ella y Luna plantaban lilies.
Harry le sonrió – Ron no quiere aceptar que nuestros hijos terminarán casándose – le dijo, haciendo que su amigo se pusiera rojo hasta las orejas.
– ¡eso sería lindo! – intervino Luna sonriendo – y sus nombres tienen las mismas iniciales, como ustedes dos; William Henrik y Willow Helena – dijo observando a sus amigos, que sonrieron – y si se casan, sus iniciales serían exactamente las mismas –
– ¡Luna, tú deberías apoyarme! – se quejó Ron – nuestra hija no se va a casar nunca – dijo con tono serio, haciendo reír a sus amigos y su esposa.
– no digas tonterías, claro que Will se casará, y seguro lo hará con Will – dijo con seriedad y se rió al darse cuenta de lo que había dicho – vaya, hasta sus diminutivos son iguales – dijo sin dejar de sonreír, recibiendo miradas confundidas de Harry, Ron y Hermione.
– ¡no importa si son iguales o si sus nombres no tienen nada en común, mi hija no se va a casar! – sentenció el pelirrojo.
– claro que se casará y tú te sentirás muy orgulloso de ella – dijo antes de acercarse a él y darle un beso en los labios, haciendo que se sonrojara – ¿imaginas que mi papá se hubiera negado a que me casara? – le preguntó con calma, volviendo a su trabajo.
– te habría propuesto que nos fugáramos y nos habríamos casado a escondidas – le dijo Ron con gesto decidido.
– ah, pues eso mismo puede hacer tu hija si te niegas a que se case con Will – dijo con tono resuelto, haciendo que el pelirrojo la observara boquiabierto.
– no, Will jamás me haría eso... y ¡no se casará con ese niño! –
– ¡oye! – se quejaron al mismo tiempo Harry y Hermione.
– lo siento, pero su hijo está muy grande para mi pequeña hija... ¡además!, aún son muy jóvenes, no les consta que se casarán, lo más seguro es que se harten de verse todos los días – dijo sonriendo, feliz de haber encontrado algo que lo respaldara.
– claro, Ron... si eso pasa puedes estar seguro que jamás los obligaremos a casarse si eso no quieren, pero si pasan los años y Will está enamorado de Willow, puedes estar seguro de que no permitiré que te interpongas a la felicidad de ninguno de los dos, además, tu hija podría interesarse en alguien más maduro como Jacob – le dijo Hermione con tono serio, y eso le bastó para no seguir discutiendo.
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Caminaban con Willow y su hijo por el bosque donde había conocido a Hermione, aceptó ir con ella caminando y su intención era que fueran sólo ellos dos, pero al final William y la pequeña Weasley les habían suplicado que los llevaran, y Hermione no había puesto ninguna objeción así que ahí estaban; su esposa tomaba su mano mientras vigilaba con una sonrisa a los pequeños, que corrían y reían cerca de ellos.
– ¿crees que se casen? – le preguntó sonriendo, haciéndola reír.
– creo que ya planeaste la vida entera de Will y a penas tiene 5 años, sé paciente, no puedes adivinar el futuro... estoy segura de que cuando venías por este camino hace seis años, jamás te imaginaste que te agarrarían a manzanazos – dijo sonriendo, y Harry se rió – y menos te imaginaste que aquí conocerías a tu esposa – señaló el árbol en el que había estado trepada y donde se habían visto por primera vez – ahora tienes un hijo y pronto tendrás otro – soltó su mano para acercarse al árbol, sin perder de vista a los niños.
Harry le sonrió siguiéndola – pues no, pero él y Willow... – decía, pero se detuvo al pensar bien en lo que había dicho su esposa – ¿pronto tendremos otro hijo o quieres tener pronto otro hijo? – preguntó un poco confundido, y algo saltó en su pecho al ver la sonrisa de su esposa. Era un tonto, cómo no se había dado cuenta antes.
– lo estuvimos buscando por mucho tiempo y, bueno, tarde o temprano tenía que suceder... así que pronto seremos 4 en la familia – le dijo sonriendo y se rió al sentir a Harry abrazarla por la cintura levantándola del suelo y comenzando a dar vueltas.
– no sé cómo lo haces, pero logras aumentar mi felicidad día a día – dijo con una enorme sonrisa, dando un par de giros más – si me vuelvo loco de tanta felicidad, tú serás la única culpable – dijo antes de darle un beso, mientras la hacía volver a poner los pies en el suelo – te amo tanto – dijo sin dejar de sonreír y le dio un beso en la frente – tendremos que comprar muchas cosas –
– tómalo con calma, aún es muy pronto y tenemos muchas cosas de las que usó Will – le dijo también sonriendo, pero Harry negó.
– mi hijo tendrá cosas nuevas, y si es una niña¡con mayor razón! – dijo con tono serio.
– eso lo hablaremos después, ahora dile a tu hijo que tendrá un hermanito o hermanita – le sonrió antes de darle un beso en los labios – anda – dijo señalando a su hijo, que jugaba con la pequeña Weasley cerca de unos arbustos. Lo observó acercarse a Will y ensanchó su sonrisa al verlo tomarlo en brazos y decirle con una sonrisa enorme que tendría un hermano – Willow, ven – llamó a la pequeña, que se acercó a ella sonriendo, observó a Will reír mientras Harry giraba con él en brazos – harás que se maree – le advirtió, sin poder dejar de sonreír, tomando en brazos a Willow.
– ¿vas a tener un hijo? – le preguntó la pequeña y Hermione asintió sonriendo – mi mami me dijo, dice que será mi primita – dijo sonriendo.
La castaña le sonrió – bueno, aún no sabemos si será niño o niña, pero seguro te va a querer mucho – le dijo dándole un beso en la mejilla y la pequeña pelirroja la abrazó sonriendo.
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Observó con orgullo a su hijo, que esperaba de pie frente al altar a la que sería su futura esposa, el pequeño Will ya tenía 21 años, era un hombre guapo, caballeroso, responsable y muy maduro, aunque convivir con Sirius había sacado su lado divertido y adoraba la equitación tanto como su papá.
Su hija mayor caminó del brazo del joven Lupin por el pasillo con una sonrisa enorme, la primera descendiente femenina Potter tenía 15 años, una vitalidad impresionante y una relación seria y estable con el único hijo de Remus y Tonks, Jacob, cosa que solía molestar constantemente a su papá, y eso era un consuelo enorme para Ron, pues ahora su amigo sabía cómo se había sentido al ver crecer juntos a sus hijos.
Después entró la menor de sus hijos, y la consentida de Harry, pues era su fiel seguidora y compartían los mismos gustos, desde la equitación hasta la arquería y esa extraña afición por comer calabaza con chocolate; ella iba del brazo de Derek, el hijo mayor de Draco y Ginny, que parecía bastante interesado sentimentalmente en ella, pero su papá se encargaba de tenerla el mayor tiempo posible alejada del rubio.
Y al final, del brazo de su papá, iba la joven pelirroja que le había robado el corazón a su único hijo desde que la conoció. Habían sido amigos desde que Willow nació y por unos años Ron se alegró pensando que William se interesaría en alguien más, pues había querido estudiar en Londres por dos años, pero sólo Luna y ella sabían que lo había hecho sólo para demostrarle a Willow que realmente se amaban y ni la distancia haría que sus sentimientos cambiaran, así que cuando regresó, la pelirroja no tardó correr a su encuentro y hacerle prometer que nunca se volvería a alejar de ella. Y ahora se casaban, Ron parecía haberlo entendido, aunque aún le pesaba dejar ir a su única hija, estaba seguro de que William realmente amaba a su hija.
La ceremonia fue corta, pero muy conmovedora, Hermione, Luna, Tonks y las Potter no dejaron de llorar desde que había iniciado, y cuando terminó, la Baronesa no tardó en mencionar que la siguiente boda sería la de su hijo y Elizabeth, cosa que no le causó la menor pizca de gracia a Harry.
– ella aún está muy joven – se quejó frunciendo el entrecejo, mientras se acercaban a su hijo.
– Willow tenía 3 años cuando tú asegurabas que se casaría con Will¡y mira! – le dijo Tonks sonriendo.
Harry negó – eso era diferente – dijo guiando a su esposa entre la gente.
– claro, era diferente porque no se trataba de tu hija... pero sabes que Jacob es un buen chico y quiere mucho a Lizzie – argumentó sin dejar de sonreír.
– de eso no me queda la menor duda, pero Jane está muy chica todavía y tu hijo es casi 8 años mayor que ella – sentenció intentando dar por terminada la discusión, pero la risa de Tonks le hizo darse cuenta que estaba muy lejos de llegar al final.
– ¿y crees que eso es impedimento?, sabes que Remus es varios años mayor que yo, y también sabes que somos muy felices... –
– lo sé, y no estoy hablando de ustedes, pero... – intentó justificarse.
– pero nada – lo interrumpió – estoy segura de que puedes ver en los ojos de Lizzie cuanto ama a mi Jacob –
– dejen de pelear – los reprendió Hermione – Jane y Jacob serán los que decidirán si se casan o se enamoran de alguien más – dijo haciendo que su marido se alejara de Tonks, que sonrió acercándose a su hijo y su esposo.
– felicidades, Will – dijo Hermione abrazando a su hijo, que le sonrió correspondiendo a su abrazo – tienes la misma mirada que tenía tu papá cuando nos casamos – dijo acariciando su mejilla, y se dio cuenta de que su hijo no soltaba la mano de su ahora esposa – estoy segura de que serán tan felices como lo hemos sido tu papá y yo –
– lo seremos, mamá... amo a Willow y sólo deseo hacerla feliz – dijo observando a la pelirroja que sonreía mientras era felicitada por sus papás y sus abuelos – ahora por quien debes preocuparte es por Lizzie, estoy seguro que no tarda en aceptar la propuesta de Jacob – le dijo sonriendo, haciendo que Hermione abriera mucho los ojos.
– ¿cuándo? – dijo observando preocupada a Harry, pero él estaba lo suficientemente lejos como para no haberlos escuchado.
– hace un par de semanas... le pidió que le diera tiempo, pero creo que, para cuando cumpla los 16, su boda será el festejo de su cumpleaños – dijo sonriendo divertido por la mirada emocionada de su mamá.
Hermione deseó tanto correr hacia su hija para hablar con ella, pero se mantuvo donde estaba, felicitó a Willow, que tenía los ojos llenos de lágrimas de emoción. Saludó a Ron y Luna, y estuvo a punto de acercarse a su hija mayor, pero se detuvo al escuchar parte de la plática de Derek y su hija Amy.
– ya te dije que aún soy muy joven – le dijo cruzándose de brazos, pero Derek tomó una de sus manos.
– lo sé, te dije que te esperaría, pero quiero saber lo que sientes – dijo entrelazando sus dedos.
– sabes que te quiero, pero... ¡no tengo edad para casarme! – sentenció soltando la mano del rubio, haciendo que este frunciera el entrecejo.
– ¿quién dice eso, tú o tu papá? – le preguntó bajando la voz y acercándose un poco más a ella, e igual hizo Hermione.
– no metas a mi papá en esto, acabo de cumplir 14 años¿quieres a una niña como esposa? – le dijo también frunciendo el entrecejo.
– ya te dije que no nos casaremos ahora, ni mañana... en un par de años, cuando tú te sientas preparada... pero sólo quiero saber si tú me esperarás... mis papás quieren que me vaya a Devon con ellos, por unos años... pero quiero irme sabiendo que puedo vivir con la esperanza de que un día llegará la carta donde me digas que quieres ser mi esposa – le dijo antes de besar su frente, haciéndola sonrojarse.
– lo siento tanto, Derek... no puedo prometerte nada ahora... eres mi mejor amigo, pero talvez aún no soy lo suficientemente madura para verte como algo más... –
– si eres lo suficientemente madura para darte cuenta de eso, creo que lo eres también para enamorarte... sólo necesitas decir que no y yo entenderé – dijo con tono serio, antes de alejarse de ella.
Hermione observó a su hija, ella tenía razón, aún era muy joven, pero sabía que gran parte de sus palabras habían salido de la boca de su papá. Se acercó a ella y la abrazó, mientras un par de lágrimas rodaban por sus mejillas – no te preocupes, Derek te quiere mucho y estoy segura de que te esperará – la consoló acariciando su cabello, mientras la morena ocultaba su rostro en su hombro.
– no quiero dejar solo a papá – dijo llorando, haciendo sonreír enternecida a su mamá.
– no te preocupes por él, yo seguiré a su lado cuando ustedes se hayan casado, y estoy segura de que las seguirá amando tanto como lo hace ahora – dijo besando su cabello, mientras se aseguraba de no olvidar reprender a su marido por meterle esas ideas en la cabeza a su hija – anda, ve a felicitar a tu hermano, que cuando empiece la fiesta no tendrán tiempo de saludar a nadie más – le dijo limpiando sus mejillas y besó una de ellas haciéndola sonreír – no te preocupes, Derek no se irá hasta mañana y podrán hablar con calma – le sonrió y la morena asintió.
– gracias, mami – dijo dándole un beso en la mejilla, antes de alejarse de ella.
Observó a su esposo hablar con Ron y no supo si acercarse y reprenderlo en ese momento o esperar e ir a hablar con su otra hija.
– ¿Jacob, me permites a mi hija unos momentos? – decidió hacer lo segundo, el joven Lupin asintió y se alejó dándoles privacidad.
– ¿qué pasa, mamá? – le preguntó Lizzie sonriendo.
Hermione le devolvió la sonrisa – ¿ya decidiste qué es lo que le dirás a Jacob? – le preguntó sin dejar de sonreír, y la castaña la observó sorprendida – me lo dijo tu hermano – confesó con gesto culpable.
– ¡oh, voy a matar a ese soplón! – dijo molesta – no quería que supieran nada porque Jacob quería hablar con ustedes antes, pero tenía que ser el mejor amigo de ese boca floja – dijo haciendo sonreír a su mamá – Jacob le cuenta todo a Will¡y ese a la primera oportunidad lo deja salir todo! – dijo enojada.
– calma, sólo me lo dijo a mi, él sabe cuánto quiero que sean felices y está seguro de que lo serás junto a Jacob¿crees que de ser alguien más habría dejado que salieras con él? – le preguntó sin dejar de sonreír – cuando comenzaron a salir, Will tuvo una plática muy seria con él, eres su hermana y no hace más que cuidarte –
– claro, defiéndelo – se quejó, pero el gesto molesto ya se había esfumado de su rostro.
– anda, ve con Jacob, yo necesito hablar con tu papá – dijo con gesto serio, antes de alejarse de su hija, que no tardó en ir en busca de su novio.
Se acercó a Ron y Harry, que parecían discutir en qué habitación era mejor que durmieran sus hijos – Henrik y Helena se irán a Devon con Draco, Ginny y Derek – intervino haciendo sonreír a Harry – y de eso quiero hablar contigo – dijo tomándolo de la mano y alejándolo de su amigo.
– ¿qué pasa? – le preguntó confundido y se preocupó al ver su mirada molesta – ¿qué hice? –
– hoy Derek le pidió a Amy que le diera su palabra de que lo esperaría y se casarían cuando ella estuviera preparada y... – decía, pero Harry no tardó en interrumpirla.
– ¿qué hizo qué? – preguntó alterado – ¡pero si Caty es todavía una niña! – se quejó enojado y estuvo a punto de seguir, pero Hermione lo hizo callar.
– tu hija quiere a Derek, pero le dijo que no sólo por ti, porque no quiere dejarte... no sé qué ideas le hayas metido en la cabeza, pero si mi hija es infeliz, me encargaré de hacerte pagar por eso – le dijo con tono decidido, haciendo que el moreno la observara preocupado.
– hablaré con ella... – dijo un poco preocupado, aceptaba que le temía a su esposa cuando de sus hijos se trataba, pero también aceptaba que prefería ver a sus hijas irse felices, a verlas sufrir, y más si era su culpa.
– ahora no lo hagas, si hablas con ella será hasta mañana, no quiero que tus palabras influyan en la decisión que tome hoy – le dijo tomándolo de la mano y guiándolo al salón.
– ¿sigues enojada conmigo? – le preguntó luego de varios minutos en los que observaron bailar a Lizzie con Jacob y a Will con Willow.
Hermione lo volteó a ver y negó sonriéndole – ¿crees que podría enojarme realmente contigo?... sé que lo que haces es porque temes perderlas, pero debes tener por seguro que tus hijas jamás dejarán que te olvides de ellas – dijo antes de darle un beso en la mejilla, haciéndolo sonreír.
– ¿quieres bailar? – le preguntó tomando su otra mano, y la castaña asintió dejándose guiar hasta la pista, Harry la rodeó por la cintura y ella recostó su cabeza en su hombro – ¿alguna vez te has arrepentido de haberte casado conmigo? – Hermione se separó bruscamente de él.
– ¿estás loco?, jamás me arrepentiría, en ni un solo momento... no puedo imaginar una vida lejos de ti – le dijo acariciando su mejilla – ¿a qué viene todo esto?... no será que quieres dejarme¿o sí? – le preguntó un poco temerosa, pero se tranquilizó al ver a Harry negar.
– nunca... es sólo que me sorprende que aún estés conmigo – le dijo abrazándola.
– oh, no seas tontito, claro que aún estoy contigo, y lo estaré por mucho tiempo más – dijo dándole un beso en los labios y lo abrazó rodeándolo por el cuello, y ensanchó su sonrisa al ver a Amy y Derek bailar juntos – Catherine tomó su decisión – le dijo al oído, y Harry volteó un poco confundido.
– ¿te sientes feliz? – le preguntó sonriendo.
– me siento orgullosa de ellos, sé que están tomando la decisión correcta... los tres serán muy felices – le dijo apoyando su cabeza en su pecho.
– en un par de años estaremos solos aquí... ¿no crees que estaría bien si tenemos otro hijo? – le preguntó sonriendo, y Hermione lo volteó a ver sorprendida – a mi me encantaría tener otro hijo – le dijo antes de darle un beso.
Hermione sonrió, segura de que serían felices así no tuvieran más hijos, como si tuvieran otros tres, sólo esperaba verlos tan felices como eran ellos.
FIN… Ahora sí! POoOoOoOoO
Bueno, no me queda más que decirles: GRACIAS!
Un millón de gracias a todos los que me leyeron y gracias con todo mi corazón a todos aquellos que se tomaron la molestia de dejarme un comentario, por pequeñito que fuera, GRACIAS!
No contesto reviews porque mi internet no me deja entrar a ningún fic, y por lo mismo, no puedo checar sus reviews, pero les agradezco enormemente a todos! Muchisísimas gracias!
Y por último, creo que no podré actualizar Nada Es Lo Que Parece antes de irme (el próximo martes me voy a las Europas jajaja y en nombre de todos los HHr le aventaré el libro a JK si hace una tontería, que esperemos no sea necesario que lo haga), pero cuando regrese continuaré y publicaré otros fics que tengo uno se llama: Sueño de una noche de verano (que si alguien ha visto Hombre de Familia / The Family Man puede irse dando una idea de lo que será la historia), que cuenta con su segunda parte (por lo mismo no lo he publicado, aún no termino la segunda parte)... y muchos songfics... en fin, espero regresar con mucho por publicar!
Saludos y, de nuevo, mil gracias por todo!!
Ahora sí, dejo que me den su opinión¿qué les pareció el epílogo?, sé que por ahí alguien me preguntó algo sobre dos personajes, pero sinceramente esperaba hablar más sobre ellos, pero conforme iba escribiendo menos entraban en la historia; yo quería que Dumbledore fuera; como lo dijiste; el Da Vinci de la historia, pero ya había muchos(as) Hados(as) Madrinos(as), así que, la verdad estaba de más (desgraciadamente).
Y por si alguien se hizo bolas con tanto hijo, aquí están los nombres y cómo quedaron las parejitas jejeje
Elizabeth Jane Potter – Jacob Lupin
Amy Catherine Potter – Derek Malfinson
GRACIAS!!!
Besos,
Pau
