Disclaimer: aunque lo intento yo no soy J.K. Rowling, la historia es de mi invención pero los personajes le pertenecen a esta "rica" escritora... jejejeje
CAPITULO 5: CORAZÓN
Amaneció en Hogwarts. Hermione se despertó, y al principio no reconoció donde estaba. Y entonces, lo recordó todo. Miro su cuerpo, y lo encontró desnudo bajo la túnica. Sus ojos se desviaron a la almohada que había usado aquella noche. Sirius Black, desnudo, la observaba divertido. Ella dio un grito, y se levantó separándose de él, y tapándose con la túnica.
- ¡Qué hemos hecho¡Merlín!
- Vamos Princesa, no estuvo mal – dijo el chico, aun recostado en la hierba del suelo.
- ¡Black¡Me he acostado contigo¡Merlín¡Con Black!
- Ni que fuera tan malo… anoche no creías eso mientras gemías…
- Ni se te ocurra recordarlo – le amenazó ella, roja de vergüenza.
- Venga Princesa… - intentó razonar él.
- ¡No me llames Princesa¡Aléjate de mí¡Fuera! – gritaba ella.
Hermione recuperó sus ropas, las arregló y se vistió. Estaba furiosa. ¡Merlín¿Cómo podía ella haberse acostado con él¡Era Sirius Black! El padrino de Harry, un hombre mayor, ex convicto… ¿Hermione que dices? Ella le miró. Ahora solo era un chico de diecisiete años, que no sospechaba lo que el destino le aguardaba.
Una vez estuvo arreglada, se giró, y mirándole con furia, sentenció.
- No vuelvas a acercarte a mi¿entendido?
- No te preocupes – dijo él, y ella notó un ligero tono de enfado.
Decidió no hacer caso, y se marchó hacia la torre de Gryffindor.
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Estaban cenando. Hemione había estado callada durante todo el día, y las chicas sabían que algo ocultaba. Los chicos también notaban algo extraño, tanto en ella como en Sirius. No se habían molestado en todo el día.
Sirius se marchó del Gran Comedor, acompañado de dos chicas, con las cuales reía y hacía carantoñas. Hermione le miró con odio, mirada que no paso desapercibida para nadie.
Una hora y media más tarde, pocas personas quedaban ya en la sala común. Remus conversaba con Alice y Lily sobre un trabajo de encantamientos, mientras James no paraba de molestar a la pelirroja. Peter y Laura estaban enfrascados en una conversación de besos. Hermione no dejaba de mirar el hueco del retrato. Por fin, Sirius Black entró.
Ella le miró con odio, y él no pudo aguantar mucho más.
- ¿Qué? – le espetó secamente.
Automáticamente, los Merodeadores y las chicas guardaron silencio, observando únicamente a Black y Kiely.
- ¿Vas a decirme algo o puedo seguir con mis cosas? – volvió a espetar el chico.
- ¿Tus cosas tienen curvas? – preguntó mordazmente ella – Entonces por mi puedes hacer lo que te de la gana.
- ¿Vas a ponerte celosa?
- ¿Celosa yo¿De que¿De un estúpido arrogante como tú que se aprovecha? No gracias, sería un desperdicio de tiempo.
- ¿Qué me aprovecho? – se enfureció Sirius – Perdona, creí que era de acuerdo mutuo. Yo no te impuse nada.
- ¡Te aprovechaste de mí en un momento en que yo no era consciente del todo de lo que hacía! – gritó ella.
- ¡Lamento mucho corregirte Princesa¡Pero te diré una cosa¡Eras plenamente consciente de lo que hacías, y lo hiciste porque quisiste!
- ¡Ojala te mueras¡No quiero volver a saber nada de ti!
- ¡Muy bien¡Ya somos dos!
Y con estos gritos, los dos chicos se marcharon a sus habitaciones.
- ¿Qué demonios acaba de suceder? – preguntó James, externando lo que todos se preguntaban interiormente.
A la mañana siguiente, cuando los alumnos atravesaron el vestíbulo para ir a desayunar, se encontraron una sorpresa, que no sabrían calificar si buena o desagradable.
Lucius Malfoy estaba amordazado y atado en el suelo, después de haber recibido una buena paliza. Rápidamente, los profesores lo trasladaron a la enfermería, y trataron de averiguar quien lo había hecho, pero al parecer el muchacho no recordaba nada. El profesor Dumbledore descubrió que le habían realizado un obliviate parcial, borrando cualquier recuerdo de la paliza.
Hermione se sentó con las chicas en el desayuno, como si no hubiera sucedido nada la noche anterior. Todos se trataron como siempre, exceptuando que para Sirius y Hermione, el otro no existía. No se miraban, no se hablaban, eran invisibles el uno para el otro.
De pronto, una lechuza rojiza del colegio, le llevo a Hermione un pergamino. Ella la abrió.
"Los culpables siempre reciben su merecido"
Lily, Alice y Laura observaron anonadadas la nota. No entendían que quería decir. Pero Hermione sí. Ya sabía quién le había dado la paliza a Malfoy. Sirius Black.
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La tercera semana de octubre llegó. El tiempo se había vuelto bastante frío. Las capas gruesas y las bufandas empezaron a hacer acto de presencia por los pasillos del castillo.
Hermione se encontraba sentada en el patio, debajo de la única arcada desde la cual se podía ver el lago. Aquel era, o más bien sería, el lugar donde el Trío Dorado (como les llamaba Dumbledore) les gustaba estar. Empezó a pensar en Harry y Ron. Les echaba mucho de menos. Echaba de menos sus discusiones con Ron y la forma de ser de Harry. Ahora que vivía con James y Lily, descubría que Harry, aunque se pareciera físicamente a su padre, de carácter era mucho más parecido a la pelirroja.
Sus pensamientos vagaron un rato, hasta que se pusieron a pensar en Sirius. ¡Merlín¿Cómo había podido llegar a eso con Sirius? Ella recordaba a un hombre alto, mayor, con una experiencia de doce años en Azkaban, y la soledad de la perdida de su mejor amigo. Era curioso ver a James y Sirius, le recordaban a Harry y Ron. Y cuando veía a los Merodeadores, recordaba a los Fred y George. Se rió. Si regresaba, los gemelos la acribillarían a preguntas sobre sus ídolos.
- ¿Hermione? – dijo una voz suave.
Ella se giró, y vio a Remus Lupin, que la miraba interrogantemente.
- Hola… estaba acordándome de Salem – dijo ella esbozando una sonrisa.
- ¿Puedo sentarme?
- Claro – dijo ella sonriendo. Él le devolvió la sonrisa.
- Hermione – empezó él. Ella le miró - ¿Qué te pasa con Sirius?
Ella giró la cabeza dando a entender que no quería hablar del tema.
- Se aprovechó de mí – dijo ella en un susurro, unos minutos después.
- ¿Puedo preguntar en que sentido?
La castaña le miro directamente a los ojos. Y se decidió.
- Cuando iba al invernadero a cumplir el castigo, Malfoy me atacó – ella se paró, pero él no la interrumpió – me besó a la fuerza… - las lágrimas del recuerdo brotaron de sus ojos – quería… violarme – dijo a muy baja voz – cuando llegué al invernadero, me encontraba muy mal, tenía la camisa rota y lloraba. Sirius me consoló, y yo me dejé llevar como una niña. Se aprovechó de mí en ese momento, y me besó. Y el beso… - su cara se puso roja de vergüenza, e imploró que no la hiciera seguir contando.
- Tranquila Hermione – le dijo él, dándole un pequeño apretón en la mano.
Ella agradeció ese apretón. Cuando estaba con Remus, se encontraba feliz. Eran los únicos momentos, en los que no recordaba su futuro, tal vez, porque sabía que Remus estaría en ese futuro, no como los demás.
Sin darse cuenta, y siguiendo un impulso de no sabe donde, le besó. Él, siguiendo también un impulso, pero de corazón, la correspondió. Cuando se separaron, sus miradas bajaron al suelo, avergonzadas.
- Lo siento Remus… yo… - trató de explicar Hermione.
- No tienes porque disculparte Hermione – dijo él, haciendo que ella le mirara – de verdad, no pasa nada – le sonrió.
- Remus – trató de decir ella – la verdad es que…
- Me gustas Hermione – dijo él.
- ¿Qué? – preguntó ella sorprendida.
La respuesta vino en forma de beso. Ella cerró los ojos, disfrutando del momento.
- No me gustas – dijo entonces él, dejándola a ella anonadada – Te amo.
Ella le miro fijamente y sonrió.
- Y yo a ti
Y se besaron nuevamente.
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El banquete de Halloween era toda una celebración en Hogwarts. Los Merodeadores y las chicas estaban sentados juntos en la mesa de Gryffindor. Peter y Laura, juntos por supuesto; Alice, sumida en sus pensamientos, seguramente relacionados con Frank; James intentando conseguir una cita con Lily, cuyos resultados se veían mas bien negativos; Sirius hablando con una chica de quinto; y Remus y Hermione juntos.
Nadie sabía nada de la relación de Remus y Hermione. Por ahora, ambos lo preferían así.
Hermione, quisiera o no, no podía dejar de ver a Sirius, que sentado frente a ella, ligaba con la chica. A ella, más bien le parecía una niña, con aquellas trencitas.
Sin querer, o más bien queriendo, al levantar la cazuela de sopa de hígados, la volcó hacía el chico.
- ¡Kiely! – exclamó este. Sabía que lo había hecho aposta - ¿Qué haces!
- Lo siento Black, fue sin querer – dijo ella.
- Lo has hecho aposta – se entrometió la niñita de las trencitas.
- Me lo deberías agradecer, nunca sabes de que es capaz un aprovechado como Black – dijo ella tranquilamente.
- ¿Qué¿Cómo me has llamado Kiely? – dijo él, furioso.
Los alumnos empezaron a fijarse en la discusión de los dos gryffindors.
- Aprovechado – respondió ella - ¿Te lo deletreo o te lo escribo?
- ¿Sabes como se llaman a las que son como tú? – dijo él, perdiendo los nervios - ¡Putas!
Se hizo un silencio. De pronto, ante el asombro general, incluidos los profesores, Remus Lupin, apuntaba con su varita a Sirius.
- ¿Qué haces? – le preguntó Canuto a su amigo.
- Retira lo dicho – dijo este.
- ¿Qué? – preguntó el primero - ¿Te has puesto de su parte¿Te has creído las mentiras que ella dice?
- Black, no lo volveré a repetir.
- Black… me has llamado Black… Lunático¿pero que…? – entonces todo encajó – Ya lo entiendo. Te fue llorando, y tú la consolaste ¿no? Vaya Kiely… ¿Por qué yo soy el aprovechado y él no¡Actúas por intereses¡Eres una furcia…!
Ya no pudo decir más. Remus le envió un expelliarmus. Se le notaba enfadado.
- ¡Vete a la mierda Black! – gritó este, mientras Hermione trataba de calmarlo.
- ¡Cuando me pases a la chica lo estaré! – le devolvió el grito.
En ese momento, los profesores actuaron. Sirius y Remus fueron castigados por separado, y después, Remus y Hermione abandonaron el banquete. James se marcho junto con Sirius, y Peter se quedó con las chicas.
El colegio acababa de asistir a algo inaudito. Los Merodeadores acababan de desaparecer.
¿Qué os ha parecido? Había que ponerlo algo difícil ¿no?
Bueno, ya sabéis, yo soy una pesada pero que le vamos a hacer, haced un clic en GO y podéis dejarme un review para criticar, aconsejar, comentar…
Por cierto ¿me estáis buscando la letra de alguna canción en español que hable de amor y perdón? Besitos!
