Disclaimer: aunque lo intento yo no soy J.K. Rowling, la historia es de mi invención pero los personajes le pertenecen a esta "rica" escritora... jejejeje
CAPITULO 8: LA BROMA
- Entonces, la ponemos en la bebida ¿no?
- Si, habrá que despistar a los elfos, pero no habrá problema¿verdad Canuto?
- Creo que con mi hambre se van a lucir un buen rato.
- Glotón.
- Estoy creciendo Cornamenta.
- ¿Y cuando vas a dejar de crecer?
- Si es por comida nunca.
- Chicos… no estamos desviando del tema.
- Lunático tiene razón.
- Venga Lunático, Colagusano… ya esta todo claro y decidido. Solo falta, la acción
- ¿Qué acción? – preguntó una voz femenina.
Los cuatro Merodeadores dieron un brinco. Estaban sentados en los sofás más alejados de la sala común, trazando su próxima broma.
- Ninguna mi amor. Solo decidíamos quienes serían los padrinos en las bodas y como preparar las despididas de solteros – dijo Sirius, abrazando a su novia.
James también se había levantado para recibir un beso de su pequeña Lily.
- ¿Dónde esta Laura? – preguntó Peter.
- Con Nora en la biblioteca – respondió Remus.
- ¿Vamos por ellas? – propuso el chico.
Ambos se levantaron para ir a buscar a sus novias. Mientras, James y Lily ya se habían acomodado en uno de los sofás, y Sirius y Hermione hicieron lo mismo.
- Ahora en serio¿de que hablaban? – preguntó la chica.
- De cosas de hombres…
- Mejor dicho de Merodeadores¿no?
- Me encantas… ¿no tendrás un oído mágico verdad? – rió el muchacho.
- No… es que te conozco demasiado – rió ella, pensando que le conocía mucho más de lo que el podía imaginar.
El la besó. No quería perder el tiempo discutiendo.
oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Las chicas se olieron algo aquella mañana. Los Merodeadores estaban muy silenciosos, y juntaban sus cabezas de vez en cuando. Eso solo podía significar una cosa, había broma. Una gran broma.
Durante todo el día, las chicas sospecharon y aguardaron temerosas. Los Merodeadores se comportaron durante todo el día, y eso hizo que profesores y alumnos empezaran a sospechar. Algo tramaban.
Llegó la hora de la cena. Las chicas se sentaron en su mesa, y Nora se dirigió a Ravenclaw. Poco después llegaron los Merodeadores, y sus caras les delataban. James y Sirius iban brincando, mientras Remus y Peter murmuraban entre ellos y sonreían. Se sentaron en la mesa.
- ¿Qué habéis hecho? – preguntó Hermione.
- ¿Por qué habríamos de haber hecho algo Princesa? – le preguntó su novio.
- Tu cara es un libro abierto cariño – respondió ella.
- ¿Por qué siempre me comparas con un libro? Lo odio – dijo Sirius fingiendo una rabieta.
Todos se rieron.
La cena comenzó. Cuando estaban terminando, James y Sirius se pusieron de pie en el banco.
- ¡Atención! – gritaron ambos.
Los alumnos miraron hacia los chicos. Lily y Hermione se morían de vergüenza. ¿Qué demonios estaban haciendo?
- ¡Quiero proponer un brindis! – dijo James.
- ¡Un brindis por todos nosotros¡Por Hogwarts! – vociferó Sirius, guiñando un ojo, y haciendo que las chicas suspiraran.
Todos se quedaron mirándose. ¿Qué hacían? Entonces, Albus Dumbledore se puso en pie con su copa. El resto de profesores no tardaron mucho en imitarle, y así el alumnado también.
- ¡Por Hogwarts! – dijo el colegio entero, y todos tomaron un sorbo de sus bebidas.
- Allá vamos – murmuró Sirius.
La broma había comenzado. De golpe y repente, sin poder preverlo, las túnicas desaparecieron. Los alumnos se miraron sorprendidos. Ahora llevaban ropa de bebe, adecuada a su tamaño. Baberos, pijamitas, gorritos… Hogwarts era una guardería. Los gritos no tardaron en hacer acto de presencia, mientras los Merodeadores se reían abiertamente.
- ¡Black! – gritó Hermione, vestida con un pijamita muy rosa - ¡Esta me la pagas!
- ¡Te has pasado cinco pueblos Potter! – gritaba Lily, con un vestidito verde de lacitos, a juego con sus ojos.
- ¡Peter¿¡Cómo habéis podido? – se enfurecía Laura, tratando de esconder su babero de conejitos.
- ¡Remus Lupin! – Nora se había acercado a la mesa de Gryffindor furiosa.
- ¡Esta vez te has pasado!
- ¡No te la pienso perdonar!
- ¡Se acabó!
- ¡Nunca dejarás de ser un creído, un arrogante…!
- ¡Infantil, despreocupado…!
Los chicos empezaron a preocuparse. Sus novias estaban realmente furiosas. Los alumnos de Hogwarts también les gritaban e insultaban, y los profesores se acercaban llenos de furia. Solo Dumbledore seguía riéndose en su sitio, con un pijama de ositos.
- ¡Potter, Black, Lupin, Pettigrew¡200 puntos menos para Gryffindor! – gritaba furiosa McGonagall, con un gorrito amarillo muy bonito.
- ¡Castigados!
Las chicas intentaron marcharse.
- Hermione – empezó Sirius.
- Suéltame Black. Déjame en paz. No quiero volver a verte.
James y Lily mantenían una discusión bien parecida.
- Pero Lily… - intentaba razonar él.
- ¡Para ti soy Evans Potter¡Se acabó¡No has cambiado nada!
- ¡Ni te me acerques Lupin! – gritaba Nora.
- Nora… - no servía de nada.
Laura y Peter más bien mantenían una pelea de miradas.
- Lo siento Peter, pero esto ha sido demasiado. No puedo.
Las cuatro chicas se marcharon. Los chicos se quedaron quietos. Les daba igual cuantos puntos les quitaran, el castigo, las risas, el hacer fotos a los Slytherin… en aquel momento solo les importaban ellas, y ya no estaban.
oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Los chicos fueron castigados a arreglar los invernaderos, limpiar la sala de trofeos y archivar los ficheros de la biblioteca.
Pero todo les daba igual. Sin ellas, nada tenía sentido. Habían intentado hablar con ellas, pero estas se negaban. No les miraban, no les oían, evitaban cruzarse, chocar, tocarse…
- Yo ya no puedo más… sin Laura no soy nadie – se lamentaba Peter.
- La hemos fastidiado – se resignaba Remus – Nora no me lo perdonará en la vida.
- Yo iba a casarse con Laura… ¡nos comprometimos en San Valentín! – exclamaba Peter, al borde de un ataque.
- Tranquilo Peter… tu al menos puedes arreglar porque aunque Laura este enfadada no te odia. Lily no va a permitir que me vuelva a acercar a ella nunca más – se lamentaba James.
- ¿Estas bien Sirius?
Sirius, antes el más loco y divertido, se había convertido en una sombra silenciosa y muda.
- No puedo vivir sin ella… necesito a Hermione – dijo.
- Las necesitamos todos nosotros – dijo Remus – al menos vosotros las veis en la sala común, en clases… Nora va a otra casa y otro curso… no tengo oportunidades para verla, para decirle que la necesito, que me perdone.
Los chicos seguían en silencio.
- Si las perdimos ante todos, las recuperaremos delante de todos – dijo entonces Sirius.
- ¿Qué tienes pensado Canuto? – preguntó James.
- Dejadme que pula el plan, y os lo contaré – dijo Sirius con una sonrisa.
- ¿Funcionará? – preguntó Remus.
- Somos los Merodeadores. Nunca hemos fallado ningún plan.
ooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
Había pasado más de un mes, y ya estábamos en mayo. Aquella tarde, las chicas se sentaron cerca del lago. Había excursión a Hogsmeade. Los chicos habían ido, así que ellas se quedaron. Alice había marchado con Frank, y estaban las cuatro solas.
- Le echo de menos – dijo Laura.
- Todas les echamos de menos – dijo Nora.
- Se pasaron. No pensaron en las consecuencias – dijo Lily.
- Pero nosotras también. Era una broma pesada, pero no se merecía esto – dijo Laura.
- Pues yo creo que sí. Potter es un maldito crío infantil arrogante…
- Lily, todo eso ya lo sabemos – interrumpió Hermione – pero puede que fuera demasiado cruel dejarles. Al fin y al cabo, era solo una broma… pesada… pero una broma.
- Ya recibieron suficiente castigo con lo de los profesores y los 200 puntos menos – dijo Nora.
- De eso no hay problema. Ya han recuperado la mitad fácilmente en clase – dijo Laura – queramos o no, son listos.
- Entonces¿hemos de perdonarles? Yo no voy a ir a buscarle – dijo Lily.
- Podríamos darles la oportunidad de disculparse. Les evitamos continuamente, dejemos de hacerlo. Permitámonos chocar con ellos… haber si así, se lanzan – propuso Hermione.
- Me parece bien – dijo Nora.
- De acuerdo entonces – todas asintieron.
Se hizo la hora de la cena. Las cuatro chicas fueron hacía el Gran Comedor. Pero cuando entraron, se encontraron con una gran sorpresa.
Hola! Otro nuevo capítulo. Espero que os guste. Soy mala provocando discusiones, pero que le vamos a hacer. La bromita¿Qué os ha parecido? Los chicos también llevaban su pijamita… imaginémonoslos (cuidadín con los babeos jejeje)
¿Cuál será la gran sorpresa que se encontraran las chicas en el Gran Comedor? Se admiten apuestas jejeje
Muchos besos para todos, y gracias por los reviews... el resto de gente... dejen reviews!
