Disclaimer: aunque lo intento yo no soy J.K. Rowling, la historia es de mi invención pero los personajes le pertenecen a esta "rica" escritora... jejejeje

CAPITULO 34: TRAICIÓN, DECEPCIÓN Y AMOR

Hermione caminó por el sendero hasta llegar a la puerta de la mansión. Llamó al timbre y espero. Una elfina doméstica le abrió la puerta y la hizo pasar a salón.

Ella esperó de pie. Poco después oyó pasos por las escaleras, y dos personas hicieron su aparición por la puerta del comedor.

- ¡Hermione¿Qué haces aquí? He sabido lo del pequeño Nicholas.

- No finjas Elizabeth, no conmigo – respondió fríamente.

La señora Zabinni se quedó quieta. Pese a que era mucho mayor que la joven Hermione, sabía que la chica escondía muchos años vividos. Blaise aguardaba aún en la puerta del salón, con la mirada cabizbaja, avergonzada.

- ¿Por qué? Solo quiero saber el porque – pidió la castaña.

- Hermione escucha… - trató de decir Blaise.

- ¡Tienen a Richard! – estalló en lágrimas Elizabeth – Tiene a mi hijo. Si no obedezco sus órdenes, lo matarán. No puedo permitirlo.

Hermione se dejó caer blanca sobre el sofá. Su amiga seguía llorando en silencio, y Blaise se acercó lentamente hacía ellas dos.

- Debiste decirnos que tenían al niño. La Orden te hubiera ayudado – trató de decir Hermione.

- ¿Sabes lo que es esto? – Blaise se levantó la manga y mostró la Marca Tenebrosa marcada sobre su antebrazo izquierdo.

Ella se levantó sobresaltada y temerosa.

- ¿Desde cuando la tienes?

- Fui marcado junto a Draco Malfoy. Formaba parte de su grupo, junto con Crabbe y Goyle. Él era quien nos daba las órdenes, no éramos lo bastante importantes como para recibirlas directamente del Señor Tenebroso.

Blaise se sentó junto a su madre, que seguía sollozando.

- Pero cuando te conocí, cuando conocía a la Hermione de la que tanto hablaba mi madre, me di cuenta de mi error. Draco, pese a ser mortífago, era mi único amigo de verdad, y en cuanto supo que yo no quería seguir el juego, me encubrió. Pero… tras su muerte…

- Blaise… - trató de decir Hermione.

- Tras su muerte – se reafirmó el chico tragándose las lágrimas – Bellatrix Lestrange vino aquí, y exigió mi fidelidad. Traté de oponerme, y apresaron a Richard. Tuve que luchar. ¿Sabes que he estado en el mismo campo de batalla que Harry y Ron¿Cerca de ti y de Nora?

- ¿Qué hay de los niños?

- El Señor Tenebroso me ordenó que los secuestrara y se los llevara. Dijo que el resto vendría solo. Que tú me encontrarías.

Hermione se levantó de un salto y sacó la varita.

- ¿No será esto una emboscada?

Blaise bajó los ojos mientras Elizabeth seguía llorando.

Entonces una risa fría inundó la estancia. Hermione se giró rápidamente, y se halló rodeada de un grupo de diez mortífagos que la apuntaban con sus varitas.

- Será mejor que bajes tu varita querida prima – era Bellatrix.

- Querida prima – ironizó la castaña - ¿Y porque debería hacerlo¿Tienes miedo de que te derrote?

- Yo que tu no haría eso sangres sucia – era Lucius Malfoy – A no ser que no quieras volver a ver a tu hijo.

- No te atreverás – amenazó.

- A él por supuesto que no, es el heredero Black. Y mis nietos son muy adorables. Pero tu no importas nada querida. Así que mas vale que bajes tu varita.

La chica se sintió derrotada. Arrojó su varita sobre el que había creído su amigo, sobre Blaise Zabinni, que la recogió un tanto confuso.

Unas cuerdas, provenientes de la varita de Bella, la inmovilizaron. Lucius Malfoy la empujó hacía el centro del círculo formado por otros mortífagos.

- Buen trabajo Zabinni – le dijo al chico antes de seguir – Mucho mejor que mi hijo sin duda.

Blaise apretó los puños. Era un cobarde. Un maldito cobarde. Hasta el mortífago que había sido Draco era mucho mejor que él en verdad.

Antes de que se marchasen los mortífagos, miró a Hermione. Pudo leer en sus ojos la decepción. Luego, desparecieron.

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Un grito de dolor inundó la estancia. Hermione sufría con cada crucio que recibía. Los mortífagos estaban disfrutando con su tortura. Llevaban horas torturándola en aquella pequeña y mugrienta habitación.

Solo dos, pero aquellos dos que más daño podían hacerle. Lucius y Bellatrix.

- ¿Qué tal te encuentras querida?

Hermione no respondió. Se levantó con las pocas fuerzas que aún le restaban y la miró.

- ¿Qué queréis de mí? No importo nada. Termina el trabajo que empezaste Bella. Mátame. Siempre lo has deseado – la retó.

- No me tientes querida – susurró la mujer.

- ¿Qué ha cambiado Bella? Antes no te importaba – dijo la castaña – Mataste a mi hija, aún sabiendo que era la heredera Black. No te importó entonces. ¿Por qué con Nick si¿Por qué es el varón?

Bella la apuntó nuevamente con su varita.

- Los Black merecen un heredero como corresponde. Desgraciadamente, he de admitir que no será un heredero sangre limpia, sino un vulgar mestizo. Pero ocupara el lugar que le corresponde.

- No lo permitiré – amenazó la madre.

- No estás en condiciones de permitir o no – intervino Lucius – Disfruta de tu estancia. Si sigues viva, es por orden del Señor Tenebroso. Deberías agradecérselo.

Ambos mortífagos abandonaron la celda dejando a la chica encerrada. Hermione se recostó sobre la fría pared y se dejó caer al suelo. No pudo evitar las lágrimas impotentes que cayeron sobre sus mejillas.

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Hacía más de cinco horas que Hermione había desaparecido. Harry y Ron habían salido a buscarla por todos los lugares que se les ocurrió. Sirius, permanecía inquieto en Grimmauld Place. Tenía un mal presentimiento acerca de su mujer.

Tonks, ayudada por Nora, dispuso la cena. No había nada más que en ese momento se pudiese hacer. Remus permanecía junto a su amigo, sin decir palabra. A veces, la presencia silenciosa es la mejor compañía.

Y mientras la casa permanecía en un vacío, la chimenea se iluminó con el fuego verde que indicaba claramente la llegada de alguien por medio de polvos flu. Blaise Zabinni entró en la habitación, llevando en su mano derecha la varita de Hermione.

Sirius la reconoció de inmediato y se lanzó al cuello del chico que no opuso resistencia.

- ¡Sirius! – exclamó Remus. A su grito, Tonks, Nora, Harry, Ginny y Ron acudieron al salón - ¡Suéltale!

- ¡¿Dónde está¡¿Dónde está?! – gritaba descontrolado.

- ¡Suéltale Sirius! – entre Remus y Harry consiguieron que el hombre soltase al chico.

Este cayó al suelo, recobrando la respiración. Luego se puso en pie. Pero Ron también había reconocido la varita.

- Es la varita de Hermione – dijo.

- Lo es – reconoció el chico. Y dicho esto la puso sobre la mesa del salón.

- ¿Dónde está? – exigió Sirius.

- La tienen los mortífagos – reconoció el chico.

Un silencio inundó el salón. Nadie pudo decir nada en ese momento.

- He cometido un error – dijo el chico – Y quiero repararlo. Estoy dispuesto a daros la dirección de la guarida y a rescatarla. A ella, a los niños, y a mi hermano pequeño.

Nora ahogó un grito entonces. Richard era también, aunque no consanguíneamente, su hermano pequeño.

- ¿Tienen a Richard? – preguntó.

- Lestrange se lo llevó. Nos amenazó – reconoció el chico – Cometimos un error al no informarte, y pedir ayuda a la Orden. Ahora pido ayuda.

Sirius se desasió de los brazos de Remus y apunto con su varita al chico.

- Me vas a llevar hasta ella y me vas a ayudar a rescatar a mi familia. Pero te juro, que como sea una emboscada y nos traiciones… no veras amanecer¿entendido?

- Yo también la quiero – dijo el chico.

Esas palabras bastaron para que Remus asintiera. Conocía a ese niño. Y le comprendía. Hermione era una mujer maravillosa. Sirius podía considerarse afortunado de ser el dueño de su corazón.

Automáticamente, la cena quedó olvidada. La Orden del Fénix fue convocada y partieron de inmediato a la guarida de Lord Voldemort. Al cuartel de los aurores llegó una nota anónima anunciando la posición del escondite de los mortífagos.

La batalla final había llegado.

Bueno, he aquí un nuevo capítulo. Ya se va acercando el gran final eh!! Ya estamos en él jejeje. ¿Qué os parece? Espero recibir reviews diciéndome que tal la historia y este capítulo. Acepto también sugerencias para los próximos.

Gracias a mica-prongs, keena89, marina66, Koumal Lupin-Nott, Angela Alissa Black, Yedra Phoenix, Malu Snape Rickman, Judith Malfoy, WOW, rachel black87, Krissalis Potter, makis y Naedra. Gracias por vuestros incondicionales reviews. Son lo mejor de todo.

Bueno, espero que hayáis disfrutado. Nos vemos en el campo de batalla (sobreentiéndase el capítulo 35 jejeje) Un beso enorme para todos.