Disclaimer: aunque lo intento yo no soy J.K. Rowling, la historia es de mi invención pero los personajes le pertenecen a esta "rica" escritora... jejejeje
CAPITULO 35: LLEGÓ LA HORA
Con un suave crack, un grupo de más de veinte personas se aparecieron en el jardín. Frente a ellos se alzaba imponentemente una de las mansiones pertenecientes a la familia Malfoy, una mansión que ahora albergaba el cuartel general de Lord Voldemort y sus mortífagos.
La Orden del Fénix estaba allí reunida al completo, dispuesta a luchar hasta el final. Al frente de ellos, un Harry Potter mucho más decidido que nunca, con una misión concreta, terminar con el Señor Oscuro.
Rápidamente se dispusieron en cuatro grupos, liderados por Harry, Remus, Sirius y Kingsley. Y atacaron.
Cogieron por sorpresa a los mortífagos, y su despiste les valió diversas muertes.
Bellatrix Lestrange corrió a avisar a su señor.
- Amo, la Orden del Fénix nos ataca.
Lord Voldemort se alzó imponente sobre su trono, y ordenó la reagrupación de sus fuerzas y el ataque.
La batalla final había comenzado.
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El grupo de Harry había atrapado a Bellatrix y tres mortífagos más. La lucha tomaba un cariz violento cada vez más.
- Has perdido práctica Bellatrix – se burló el moreno.
- No te creas tan valiente chico – rió la mortífaga.
- Crucio – Harry había lanzado una imperdonable.
Bellatrix la esperó confiada, puesto que el muchacho nunca lo había conseguido. Un grito de dolor salió de su garganta cuando sintió miles de cuchillos clavándose ardientemente en su piel.
- Dijiste que había de sentirlo, que tenía que desearlo… deseo que sufras Bellatrix Lestrange. Por todo el daño que has causado.
Después de inmovilizarla, Nora se acercó a su madrina, a aquella mujer en la que confió una vez.
- ¿Dónde están mis hijos? – preguntó.
Bellatrix sonrió burlescamente.
- Son adorables. Se nota que al fin y al cabo, son Black.
Nora clavó su varita en el cuello de la mortífaga.
- No te lo volveré a preguntar Bella. ¿Dónde están mis hijos?
- No te atreverás. Soy tu madrina – dijo ella con ira.
- No me pruebes – respondió la chica – Al fin y al cabo, tu misma me entrenaste.
Bellatrix gruñó amenazadoramente, pero sin decir una palabra. Nora se levantó sin dejar de apuntarla, y susurró.
- Crucio.
La mortífaga se retorció de dolor en el suelo. Neville se acercó a la chica y unió otra imperdonable a su varita.
- Esto es por Draco y por mis padres – dijo ella.
- Y por mis padres también – añadió Neville.
- Avada Kedavra – dijeron ambos chicos.
De sus varitas salieron dos rayos verdes que impactaron en la mujer. Por fin, estaba muerta.
Harry seguía luchando contra dos mortífagos. Uno de ellos cayó inconsciente en el suelo, mientras que el otro comenzaba a desangrarse al haber recibido un sectusempra del chico.
- Dime donde esta Hermione Black y los niños si quieres que te de una muerte rápida y sin dolor – amenazó.
- El Señor Oscuro es quien tiene a los bebes. Pero de la mujer se encarga Lucius, y seguro que su marido se alegrara de ver el trabajo – se burló.
Harry golpeó con fuerza al mortífago, que se desplomó ya casi muerto. Luego corrió en busca de su padrino y de Ron y Nora.
- Los bebes están bajo la vigilancia de Voldemort. Deben de estar en sus dependencias personales. Pero Hermione… Lucius la tiene, y estoy seguro que no le hará nada bueno.
- Nora y yo nos encargamos de los niños. Sirius, ve a buscar a Hermione – dijo Ron.
El hombre asintió. Y sin pensarlo demasiado, echó a correr en ninguna dirección. Solo tenía en mente encontrar a Hermione.
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Hermione trataba de permanecer tranquila, pero no podía evitar estremecerse del frío que sentía de estar allí en aquella celda oscura. Sabía que arriba de ella había estallado la batalla final.
La puerta de su celda se abrió de golpe. Frente a ella apareció un imponente Lucius Malfoy. Hermione se levantó de golpe y se puso a la defensiva.
- Valiente muchacha – se rió.
- No tientes a la suerte – susurró ella.
- No creo que estés en condiciones de amenazar. Al fin y al cabo, tu estás desarmada, y yo llevo mi varita. Te conviene hacerme caso. Sobretodo por tu hijo.
- No me creas tan estúpida – le enfrentó – Se que arriba ya están luchando. ¿Tan cobarde eres que huyes a esconderte aquí?
Lucius avanzó y le colocó la varita sobre el cuello. Pero aquello no amilanó a la castaña. Sabía que con dos palabras podía matarla sin más, y no estaba dispuesta a morir sin pelear.
- Te conviene ser buena niña – silabeó el rubio acercando su rostro a la chica.
Mientras seguía con su varita en el cuello de la castaña, su otra mano se aferró a la mandíbula de ella y Lucius acercó su rostro para besarla con fuerza. Hermione trató de defenderse y un crucio recorrió su cuerpo.
- Te la debía. Aquel día, en Hogwarts, en aquel pasillo, tan de noche... – se burlaba – Si hubiese sabido que la sangre sucia Granger era la misma chica Kiely, ten por seguro que te habría raptado aunque tuvieses once años.
Y dicho esto, Lucius se echó sobre el cuerpo de la chica. Hermione trató de luchar con sus brazos y sus piernas, pero Lucius era ahora mucho más mayor y más fuerte que ella, una simple chica que no llegaba a los veinte años.
Malfoy besaba su cara y sus labios pese a la negativa de la chica, y sin miramientos, le arrancó la ropa y le golpeó. Un hilillo de sangre salió de la nariz de Hermione.
- Me recuerda tanto aquel día en Hogwarts – se burlaba el rubio mientras seguía besándola y tocándola.
Una de sus manos se introdujo en la parte interior del muslo de la chica provocando un grito de dolor y desesperación por su parte. Mientras seguía torturándola, el rubio se terminó de desnudar.
Hermione trataba de resistirse, pero el hombre la obligaba a mantener sus piernas separadas.
- ¡Expelliarmus! – tronó una fuerte voz, provocando que el hombre rubio saliese despedido contra la pared.
Hermione se arrastró a gatas hacia la pared, y suspiró aliviada al ver que era Sirius. Pero este seguía apuntando a Lucius con rabia e ira en sus ojos.
- Creí que habías muerto. Abrí una vino reserva de muchos años para festejarlo – se burló el hombre, desnudo y desarmado.
- Yo voy a festejar ahora que no voy a tener que soportar tu presencia en este mundo. Di adiós Malfoy, nadie te echará de menos... Avada Kedavra.
Un rayo verde salió de la varita del animago y fue a dar de lleno al mortífago que murió antes de desplomarse en el suelo.
Fue entonces cuando Sirius corrió a abrazar a su mujer, que sollozaba en el suelo, completamente desnuda y llena de arañazos y golpes.
- ¿Estás bien¡Merlín Hermione¡Dime que estás bien¡Te amo mi vida!
- Orión... – susurró ella.
Se miraron. Ella estaba allí, indefensa y sola, como la otra vez.
- Estoy bien – murmuró ella, abrazándose al hombre.
- Toma – dijo él tendiéndole una túnica – Póntela, hemos de encontrar a Nick.
El matrimonio salió corriendo de la celda sin mirar atrás. Corrieron hacia arriba. Hermione solo podía pensar en su hijo.
De pronto, Ron y Nora se cruzaron en su camino. Y junto con ellos, venían los tres niños. Hermione no pudo evitar abrazarse al pequeño Nicholas mientras lloraba. Sirius abrazó a su mujer y a su hijo a la vez.
Entonces, se hizo un silencio.
- ¿Qué es eso? – inquirió Nora.
- Harry y Voldemort deben de haberse enfrentado – dijo quedamente Ron.
Ambas familias se dirigieron, siempre alerta, hacia el salón. La escena que les recibió fue inmejorable.
Los cuerpos de los mortífagos se extendían por los suelos, además de todos aquellos que estaban atados. Los aurores, y miembros de la Orden del Fénix vitoreaban. Harry y Ginny se abrazaban y se besaban, sin importarles que a sus pies esposara el cadáver de Lord Voldemort.
Hermione y Sirius se abrazaron con su hijo por medio. Por fin, el mundo era libre. Tanto el mágico como el muggle. Todos volverían a dormir en paz.
Hey!! Llegó el final. ¿Qué me decís¿Os gusta? Espero que sí, la verdad es que me he sentido rara al terminarlo, porque he pensado que se me acaba la historia jejeje. Así que en un par de días, o como mucho una semana, os prometo un epílogo.
Gracias, como no, a Yedra Phoenix, tama black, keena89, Nini Snape, marina66, Malu Snape Rickman, Angela Alissa Black, rachel black87, Koumal Lupin-Nott, beautifly92, aurinah, Emily Black, Krissalis Potter, SamarKanda y Cygnus Anay Vulpecula Casiopeia Andrómeda Cristal Dark Phoenix Kinomoto Black (no se te ocurría otro más corto??) Gracias.
Prometo publicar el epílogo pronto. ¿Alguien sugiere algo especial? Besos a todos.
PD: Los reviews se dejan haciendo clic en GO. Ya sabéis, lo de siempre. ;-)
