Título: Amor

Autora: Rina Sayata

Pareja: Dream pair (Syusuke x Eiji)

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Tras los protectores de las ventanas de su habitación podía contemplar como la suave lluvia caía sobre los edificios lejanos. Si su estado de ánimo hubiera sido bueno, hubiera salido y se hubiera mojado como un niño pequeño. Pero en esos momentos sólo quería estar sólo y llorar. Desahogarse o morir, era lo mismo para él.

Se alejó de la ventana con extremada lentitud para después dejarse caer pesadamente sobre su cama. Siempre había pensado que la lluvia era triste, y no estaba equivocado. Deprimía mucho, dolía mucho. ¿Acaso el amor era malo?, para él parecía que si.

"Ya no quiero que me mientas Fuji, dime la verdad. –le había dicho hace dos días."

"¿La verdad...? –el castaño vacilaba un poco, una mala señal para Eiji que sentía que su corazón era oprimido por manos extrañas."

"Sé que la verdad duele pero, ya no quiero seguir engañándome. No recuerdo si te lo dije algún día, pero... al engañarme, haces que yo mismo me engañe."

"Lo sé, pero..."

"Por favor Syu. Sólo dilo, prometo que aceptaré tu decisión."

Fuji se había sentado en la cama del pelirrojo mirando fijamente el suelo, como si desease pedirle una explicación. ¿La situación se había salido de control?, las preguntas del acróbata no estaban contempladas en su "perfecto" plan.

"No voy a decir nada –murmuró tratando de sonreír, concentrando su mirada en los ojos gatunos que le observaban fijamente."

"No te voy a obligar a nada. ¡Mentira!, me lo tienes que decir –hizo una pausa-. Me siento como si fuera tú (por lo sádico, claro está).

"Ahora sé lo feo que es cuando te obligo a que me digas las cosas."

"No es fácil –rió un poco conteniendo las lágrimas que amenazaban con salir-. Te lo voy a pedir por última vez: dime la verdad Fuji."

La actitud de Eiji, que siempre había sido tierna e inocente, había dado un giro radical, convirtiéndose en alguien serio, decidido y sádico. Fuji suspiró tomando el valor que requería, se lo iba a decir, aunque no fuera lo que el pelirrojo esperaba.

"Creo que debemos seguir... como amigos. Después de todo es como hemos estado todo este tiempo¿no crees?."

"Si esa es tu decisión yo la respeto, siempre te dije que lo que tu quisieras estaba bien para mi. Por otra parte creo que estás equivocado, ser una pareja no sólo es besarse y decir frases de amor, sino estar juntos."

"Puede ser..."

El acróbata se dejó caer en un pequeño sillón que se encontraba frente a la cama donde Fuji volvía a mirar el suelo. Cubrió su rostro con sus frías manos y trató de no pensar cosas tristes, mas no lo logró. Cada pensamiento fluía en su mente dirigiéndose a su corazón con gran rapidez. Recordaba momentos felices a lado de Syu y las lágrimas comenzaban a salir.

"Hay tantas cosas que quiero decirte Fuji. Me siento mal, estoy deprimido y no sé por qué, aunque tal vez lo sepa y no lo quiera aceptar –la voz se quebraba más a cada palabra, pero por primera vez desde que la relación con el castaño comenzó, quería hablar-. Me siento muy mal... y no puedo decir lo que siento, eso es lo peor."

"Eiji, lo que necesitas es salir –se levantó y se dirigió a donde Eiji le miraba con los ojos rojos y llenos de lágrimas que salían con más rapidez conforme el se acercaba-. Vamos..."

"No me toques Syu, no quiero moverme, deseo quedarme aquí unos momentos."

El tensai regresó a la cama, acostándose boca abajo. Se sentía mal, quería llorar pero su orgullo se lo impedía, prefería hacerse el fuerte. Eiji le daba lástima.

El leve toque de la puerta de su habitación le había despertado de tan horrible recuerdo. Musitó un leve y doloroso "pase", limpiando sus ojos para que no le vieran llorar. Escondió su dolor en lo que le quedaba de su orgullo y sonrió.

"Oishi-kun, que sorpresa –dijo al tiempo que se incorporaba y saludaba al pelinegro."

"¿Te pasa algo Eiji?."

"No. ¿Por qué preguntas?."

"Parece que has estado llorando, no fuiste hoy a la escuela y Fuji no me dijo nada cuando le pregunté de ti."

El pelirrojo guardó silencio. Sus ojos se llenaron nuevamente de lágrimas y en un acto inconsciente de autocompasión, abrazó a Oishi con todas sus fuerzas.

"¡Yo quería seguir escuchándolas! –sus manos sujetaban fuertemente la playera del pelinegro y lloraba desconsoladamente-. Sabía que era mentira Oishi, lo sabía, pero quería seguir escuchando sus palabras, porque me gustaba que dijera que me quería."

"Eiji... tranquilízate. ¿Sabes que hay muchos peces en el mar? –el pelirrojo levantó su rostro lloroso hacia Oishi-. ¿Sabes que alguien más te va a amar?. Sé lo que es amar sin ser correspondido, pero no debes, te dañas, y eso no es bueno."

"Pero no me importa que no ame, sólo quiero estar con él. Recuerdo la vez que salimos a caminar y nos mojamos mucho, fue tan divertido, tan lindo... él me abrazó y tomó mi mano, me hizo sentir querido –a esas alturas su llanto había disminuido y miraba fijamente a Oishi."

"Por lo menos ya no te siguió mintiendo."

Era posible. A Eiji siempre le daba la impresión de que Oishi lo sabía todo¿por qué?, simplemente sabía que decir en cada momento. Fuji ya no le engañaba y eso era ganancia, tuvo el valor de decirlo...

Se apartó de Oishi con cautela, se secó las lágrimas y sonrió.

"¿Te sientes mejor Eiji?"

"Si, pero... quiero estar sólo"

Ante tal petición Oishi salió de la habitación, cerrando con mucho cuidado la puerta.

Eiji se dirigió a su maleta y sacó esa preciada libreta, lo que necesitaba era escribir para sentirse mejor. Tal vez le daría una carta a Fuji, así no se quedaría sin decir las cosas.

Por desgracia nada es eterno¿verdad Syu?

Aunque te agradezco que me hayas hecho feliz, por lo menos durante unos días.

¿Sabes?, estoy muy mal, deprimido y llorando como colegiala. Me siento el protagonista de una telenovela barata. Me doy lástima.

El sólo recordarte me provoca algo raro, y lloro de odio, de impotencia por no poder solucionar las cosas... lloro por todo lo relacionado contigo.

Nunca pensé que una persona como yo, alguien que siempre es alegre y dice lo que piensa, tuviera tanto miedo de decir que te amaba.

Pero después de todo no te culpo, despertaste en mi algo que hace mucho no existía y eso hace mérito. Además fuiste sincero y no permitiste que siguiera sufriendo.

¡Demonios!. Recuerdo muy bien todos los momentos juntos, no puedo dejar de hacerlo.

De cierta manera me arrepiento¿qué necesidad tenía de saber la verdad?, pude haber seguido mintiéndome y obligándote a ti a que lo hicieras...

Cerró la libreta, prefiriendo no volver a pensar en tan incómoda situación. Aunque a cada recuerdo de Fuji su corazón se hacía más pequeño, quería pensar que pronto lo iba olvidar. Ahora sólo quería estar a su lado, siendo su amigo.

"Ya sabía que esto iba a pasar, pero te sigo amando Syu –susurró cerrando los ojos."

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A petición del público traigo una continuación. Tal vez tenga otro capítulo (tal vez). ¡Ah si!, odio a Oishi, pero me gustaría tener un amigo como él, siento que es muy bueno consolando.

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