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John Tucker Must Die Copyright 2006 Twentieth Century Fox Film Corp. and Dune Entertainament LL.C.
James Potter debe morir
Cap 3: Comienza el verdadero juego
-Vaya... –empezó Heather-. Estuve pensando y... en vez de hacer todo esto deberíamos simplemente romper su corazón.
Nosotras la miramos.
-¿Qué? –exclamó Beth.
-Esa es una muy buena idea –dijo Carrie.
-Sí, a excepción de que el rompió con todas... –expliqué.
-No con todas –dijo Carrie y me observó con una sonrisa maliciosa. Las otras dos hicieron lo mismo. Sentí cómo mis mejillas se ponían rojas.
-¿Qué? –pensé que era una broma-. ¡No, no puedo hacer eso! Ni siquiera me gusta...
-¿Y? –dijeron Carrie y Beth a la vez.
-No estarás realmente saliendo con él –dijo Carrie-. Estarás pretendiendo.
-Exacto –corroboró Beth.
-Sé lo que estás pensando –dijo Heather-. No soy tan linda como Heather, no soy tan inteligente como Carrie... –y miró a Beth pensando qué decir-. Y no soy tan... experimentada como Beth...
-Sí, es verdad –dije avergonzada.
-Es cierto, pero nos tienes a nosotras –dijo Beth-. Te podemos convertir en algo... Si nos combinamos a nosotras tres... ¡Podemos que hacer que se enamore de ti! Digo... realmente enamorarse. Y luego... ¡le quitaremos todo!
-¡Va a ser excelente! –exclamó Carrie.
-Eh, alto –las detuve-. No. Simplemente... no va a funcionar.
-Lily, mira... –me dijo Heather-. Sé que sólo piensas que soy una superficial porrista de Slytherin, pero también tengo sentimientos... y me hirieron por tu idea de venganza... Usé todas las píldoras de estrógeno de mi mamá y ahora ella parece hombre.
Carrie se rió estruendosamente, pero fue tal la mirada asesina de Heather que tuvo que callar.
-Lo siento...
-Chicas, yo... –comencé, pero Heather me interrumpió.
-¿Saben qué? –se puso de pie tomando un paquete de papas fritas-. Olvídalo. No lo lograrás de todas maneras...
-Vamos –dijo Beth tomando su bolso. Carrie igual se puso de pie.
-Chicas, esperen –las detuve cuando abrieron la puerta. Ellas me miraron. Yo tomé aire y dije: -Sólo díganme qué hacer...
-¡Sí! –exclamaron las tres y regresaron a sus puestos en la mesa donde solo yo quedaba sentada.
-El primer paso es facilísimo –dijo Heather-. Sólo hay una cosa que James Potter no podrá resistir...
Heather me llevó a un entrenamiento de porristas de Slytherin. Era en una sala de techo muy alto del séptimo piso.
-Nancy, retírate. Lily va a tomar tu lugar por un momento –le dijo a una morena.
-¡Pero ella no es de nuestra casa, y la señora Pomfrey dijo que mi lesión estaría bien en menos de una semana! –reclamó ella.
-Lo siento, chica. Para la próxima –le dijo Heather con toda su autoridad-. ¡Chicos, pirámide! Lily, tú irás arriba.
-¿Qué? No, no, no. Me mareo en las alturas...
-¡Vamos! A James le gusta que la chica vaya arriba... –la miré con el ceño fruncido-, de la pirámide, por favor! –completó-. Créeme, es un honor. Dolly ha esperado tres años para llegar ahí. ¿Verdad, Dolly? –le preguntó a una rubia.
-Sí, ahí arriba –dijo Dolly con rencor mientras me subía-. ¡Es tu primer día, te lo ganaste!
-¡Ok, arriba! –exclamó Heather desde abajo. ¡Piernas derechas! Lindos y quietos...
Era una posición bastante complicada, pues me subieron arriba de todos, dos puestos en altura. Debía soltarme, y no sabía cómo hacerlo sin caerme y romperme el cuello.
-¡Sonríe! –dijo Heather y todo pareció más fácil por un momento y solté las manos de quienes me afirmaban.
-¡Oh, lo hice! –grité-. ¡VAMOS EQUÍ...
Pasó lo que tenía que pasar. Mi entusiasmo excedió cualquier límite, Dolly se desequilibró y la pirámide se fue abajo como un derrumbe. Sonó horrible con cada persona que cayó al suelo.
-Lo siento...
-Bueno... –Heather se acercó-. Si puedes aplastar a James como aplastaste a Dolly... –dijo mirando la cabeza de la chica que sobresalía bajo mi espalda-, creo que lo lograremos.
Salimos de la práctica. Heather haría un esfuerzo para que yo aprendiera a ser porrista y luego me presentaría ante el equipo de mi propia casa para entrar y conseguir un uniforme. Era extraño, pero no fue difícil. Eso sucedió tan solo una semana después. Las chicas procuraron cambiar mi look a uno más atrevido. Si antes ni me maquillaba, ahora ni salía de mi habitación sin haberme arreglado lo suficiente. Con Heather íbamos saliendo una mañana de la clase de Defensa cuando me dijo:
-Tienes que ser fuerte. Lo más importante para una animadora es su personalidad. Observa esto...
Heather puso una mano en su cintura y caminó diez metros adelante moviendo las caderas y apoyó una mano en la pared. Un Ravenclaw que pasó en dirección contraria la miró pasmado y exclamó:
-¡Qué sexy!
Yo la alcancé rápidamente.
-Yo también puedo hacer eso –le dije, y la imité, llegando hasta el final del pasillo.
-Heather... -susurró una voz atrás mío, no logré identificar quién era, muy concentrada en mi actitud de porrista-. Estamos bien, cierto?
-¿Qué? –dijo Heather.
-Oye... ¿quién es la nueva porrista?
-Esa es Lily...
-Ella es linda...
No era normal que alguien dijera un piropo hacia mi persona. Me volteé a ver quien era.
Dios mío.
¡Era James Potter!
Disimular... Volví a mirar hacia el otro lado.
-No sucederá... –oí que decía Heather-. No le gustan los escolares...
Y vino hacia mí y me indicó que saliéramos del pasillo.
-¿Eso es todo? –le pregunté bajando las escaleras.
-Plantamos la semilla.
-¿Y qué dijo? –sonreí-. ¿Dijo algo más de mí?
-Linda...
-¿Oh, de verdad dijo eso? –le pregunté emocionada. Sí, lo recordaba. ¡Él había dicho eso de mí! –Oh, Dios mío... digo... Ni siquiera nos presentaste... ¿Debo ir y hablarle? –Ella me miró sin decir nada-. ¿Voy, no? –Heather me tomó de la muñeca y me arrastró escaleras abajo-. ¿Qué?
Fuimos hasta los baños del primer piso. Heather tocó las puertas cerradas de dos baños y dijo:
-Chicas, reunión de emergencia... -De los baños salieron Carrie y Beth-. Creo que Lily aún no está lista.
-Por... por supuesto que estoy lista –dije yo, sorprendida por su reacción.
-¿En serio? –Heather me vio con una mirada evaluadora y se cruzó de brazos-. Diles lo que dijo James acerca de ti.
-¿Acerca de que yo era linda? Oh, no, es sólo un comentario. Es algo... un insulto. Él sólo se está preparando para usarme...
-Lily, estoy confundida, pero creo que habías dicho tener experiencia con tipos como estos... –dijo Beth.
-Y tengo experiencia, he visto a mi mamá salir con un millón de tipos como éste.
-¿Pero alguna vez has salido con uno de ellos? –me preguntó Beth.
-¿Alguna vez has salido con un James Potter? –continuó Heather.
-¿Has salido con... alguien? –finalizó Carrie.
-Define... alguien –dije. Sabía en que me metía. ¡Oh, Dios, lo sabían! Nunca he salido con nadie y ahora eso me está devolviendo la cuenta. Ellas como que tomaron aire... y yo...-. ¡Está bien, vale, no estoy lista! Voy a arruinarlo todo...
-No, Lily, cálmate, no... –decían ellas. Carrie se acercó a mí.
-¿Vas a estar bien, vale? Sólo tienes que recordar estar tranquila y... calmada.
-Sí, se cariñosa y... apasionada –me dijo Beth.
-Se orgullosa y... agresiva –agregó Heather.
-Debes lograr que él te persiga, ya? –dijo Carrie-. Si eres fácil... Él se buscará otra... ¿Entiendes? –las demás asintieron.
-Sí –afirmé-. Lo tengo. Estoy completamente bajo control.
-Ok... –Carrie sonrió-. ¿Entonces él realmente dijo que eras linda?
-Sí... –asentí-. O sea eso es lo que me dijo Heather... y... –lo entendí todo. Él no me lo dijo... ¡aún no he hablado con él!-. ¡Maldición!
-Oye, oye, mira... no es tan difícil –dijo la Ravenclaw-. Cuando te hable cuenta hasta tres en tu mente antes de responderle.
-No muestres ningún interés –dijo Heather-. ¡Ni siquiera lo mires demasiado!
-¿Lo tienes? –Me miraron. Yo seguía procesando toda la información. Esto era completamente nuevo para mí-. ¡Dije que si lo tienes! –repitió Carrie.
-¡Estaba contando hasta tres! –respondí.
-No tan lento, no queremos que él piense que eres retrasada... –dijo Beth.
Tres chicas entraron al baño y tuvimos que salir de allí. Nadie podía saber que las cuatro confabulábamos en contra de James.
Dos días más y estaba un paso adelante. Saliendo de Defensa junto a Heather otra vez, James me sorprendió por la espalda.
-Oye... –yo me volteé-. James Potter –se presentó.
Heather me miró mostrándome tres dedos -tres segundos- y se fue.
-Hola –lo saludé.
-Así que... debes ser nueva... –En mi mente seguía... tres segundos-. No nueva-nueva –explicó él-. Nueva animadora... –Tres segundos... cuando abrí la boca para contestar, él me cortó-. Ok, no me digas... dime el viernes en la noche, en la cena. Soy el capitán del equipo, tú la nueva animadora... Es obligación que cenes conmigo, son las reglas del colegio –dijo James, sonriente.
Yo sabía qué tenía que decir.
-Lo siento, pero... no puedo aceptar... –Él arrugó la frente.
-¿Estás ocupada, o...?
-Sí, estoy ocupada... –dije adelantándome varios pasos-. Un gusto conocerte... ¡Adiós!
-¿Qué? –susurró él antes de que yo me alejara lo suficiente.
Mañana siguiente. Pociones. Hablaba tranquilamente con el primo de James, Scott, cuando tocaron la puerta del salón. Slughorn fue a abrir la puerta.
-¿Dime?
Era un chico pequeño, de primer año seguramente. Venía cargando un ramo de flores.
-Debo entregar esto...
Y se acercó a nuestra mesa y me entregó el ramo. Yo sonreí. ¿Qué rayos...
Otro chico entró dos segundos después con otro ramo de flores. Y otro, y otro y otro... Todos para mí. Estaba sorprendidísima.
El profesor tomó una de las tarjetas, con cara de felicidad, y la leyó:
-Para Lily de James Potter, encuéntrame cuando quieras. ¡Vaya, parece que la señorita Evans tiene un admirador! –dijo en voz alta. Todos estaban sorprendidos y las chicas me miraron con envidia.
Esa noche tenía reunión con las chicas en nuestra sala de siempre. Cuando entré, Carrie tenía su proyector y allí habían unas imágenes.
-Soy el capitán del equipo, tú la nueva animadora... Es obligación que cenes conmigo, son las reglas del colegio –decía James en la imagen. Luego yo respondía:
-Lo siento, pero... no puedo aceptar...
-¿De dónde sacaste ese video? –le pregunté a Carrie, quien estaba de pie junto al proyector.
-Estoy documentando nuestro trabajo... –respondió ella.
-¡Pensé que no se podían usar objetos muggles en Hogwarts!
-No es un objeto muggle, tengo esto –apuntó el proyector.
Bajo él estaba una especie de bola de cristal. Yo abrí la boca, nunca me imaginé que alguien tendría algo como eso dentro del colegio.
-Lo dejaremos en evidencia –explicó Carrie, tocando la bola mágica. La imagen en la pared dejó de proyectar a James y aparecimos nosotras en tiempo real-. Les mostraremos a todos quién es el verdadero James Potter. Y cómo romperemos su corazón –Mi cara apareció en la pared.
-Será como Potter en horario estelar... –dijo Heather mientras su cara se veía en la pared-. Tal como con el letrero del mes pasado. Hasta la vista, hijo de...
-Para ahí –dijo Carrie-. No más groserías.
-Hazlo así –dijo Beth y ahora fue su cara la en aparecer en la pared-. James... tú sabes que sólo hay un chico para mí...
-...pero no creo que ese chico seas tú –exclamaron Heather y Carrie a la vez.
-¡Lo vamos a castrar! –gritó Beth.
-Lily, hazlo tú –me dijo Carrie.
-James... tú sabes que sólo hay un chico para mí... pero no creo que ese chico seas tú –dije sonriente.
-No, Lily, no te reprimas... ¿Cómo puedes ser una animadora sin actitud? –preguntó Heather.
-Yo... no quiero ser una animadora –respondí, sinceramente.
-Lily, todas quieren ser animadoras –siguió la Slytherin, mientras Beth ponía cara de asco-. ¡Vamos! Tienes que ser convincente...
-James... –repetí-. Tú sabes que sólo hay un chico para mí, pero no creo que ese chico seas tú –terminé con una mano en la cintura en pose de animadora, como decía Heather.
-No –dijo Beth negando con la cabeza.
-Lily –esa era Carrie-, esto es para cada chico que alguna vez le mintió a alguna chica. ¿Está bien?
Suspiré inconscientemente.
-James Potter... –mi expresión se tornó adusta y mi voz grave, debía enfocarme en el enemigo. Destruirlo-, tú sabes que sólo hay un chico para mí... –Él era todo lo que debía odiar. Popular, cínico, mentiroso, creído...- ...pero no creo que ese chico seas tú.
-¡Diablos! –susurró Heather-. Tú vas a ser una leyenda...
La mañana siguiente James me abordó en un pasillo. En situaciones normales hubiera pegado un brinco, pero me contuve.
-Hola –dijo con voz suave.
-Hola –respondí simplemente, sin dejar de caminar.
-¿Te gustaron las flores?
-Ah... sí, claro. Si es que te gustan ese tipo de cosas –me hice la desinteresada.
-Porque... nunca me respondiste la nota.
-No tenía pluma –sonreí cínica y me fui hasta el otro lado del pasillo, dejándolo con la palabra en la boca.
Dios, si me hubiesen dicho antes que mi último año escolar iba a ser así, con el estudiante más popular de todo Hogwarts persiguiéndome por un poco de atención, no lo hubiese creído.
A la hora del almuerzo Scott tomó asiento junto a mí.
-Hola Lily, a que no adivinas lo que pasó.
-¿Qué hay?
Tomó aire.
-James me pidió que te espiara...
-¿Qué? –exclamé. Uh, él estaba utilizando todos los recursos que tenía a mano.
-Sí –asintió-. Supo que éramos compañeros en Pociones y me pidió que te siga y averigüe todo lo que pueda... Me preguntó cosas sobre ti y... No sé, creo que quiere conquistarte. Aunque se supone que debo actuar tranquilo y no revelar nada...
-Entonces eres el peor espía del mundo –me reí y me serví una porción de papas fritas.
-¿O quizás el mejor espía del mundo? Dime... ¿quién está esperando que le tomen atención y quién es amigo de la chica?
-Es verdad –volví a reír.
Si tan solo James fuera la mitad de buena onda que su primo... podría darle una verdadera oportunidad...
¿O no?
No, la verdad es que no. Él está completamente fuera de tu alcance, Lily Evans... Es un patán y... todo eso.
Debería dejar de hablar sola.
-¿Alcánzame el pollo?
¿Los hechos siguientes? Así fue cómo sucedieron. Hasta el momento, Gryffindor y Slytherin estaban empatados en la primera posición en Quidditch, y eso que ya habían tenido la oportunidad de jugar partido contra todos los otros equipos. El profesor Smith había dicho que volverían a jugar otro partido uno contra otro para definir la temporada. Eran mediados de mayo y la primavera estaba en todo su apogeo. Habían pasado dos semanas desde la última vez que James me había hablado. Nos encontramos de pronto en las gradas del estadio observando cómo se desarrollaba el partido. Slytherin iba 130 puntos a la cabeza, al parecer las noches de juerga habían derrotado a los Gryffindors antes que ellos mismos. El marcador Gryffindor ponía 520 puntos, y ya iban 3 horas y media de juego sin que James o el otro buscador atraparan la Snitch.
Arriba en la tarima especial las porristas de Slytherin se turnaban con nosotras para hacer barra, y en uno de esos instantes mientras todos observaban el partido pegados a la barandilla me acerqué preocupada a Heather.
-Creo que metí la pata con James –le susurré-. Ni siquiera me ha dirigido la vista en clases desde que lo rechacé hace dos semanas en el pasillo...
-Relájate, Lily. Esto va a funcionar, te lo prometo.
-¿Cómo lo sabes? –pregunté angustiada.
-Sólo lo sé. Te lo prometo –y se fue hacia atrás para hacer otra porra con sus compañeras.
-Lily Evans... –abrí mucho los ojos y miré hacia delante. James estaba suspendido sobre su escoba en frente mío-. ¿Cómo estás?
-Bien... ¿cómo estás tú?
-No tan bien... me gusta una chica y ella no sabe que existo...
-¡Potter, pone atención a tu Snitch! –le gritó uno de sus compañeros cazadores al pasar junto a él.
-¡Me estoy declarando, Gregor! –le gritó James de regreso antes de mirarme-. Lily, los viernes solemos bajar al lago para ver el atardecer con mis amigos y me gustaría que vinieras...
-¡Cornamenta! –exclamó Sirius desde su escoba.
-¡Ya espera!
-James... –exclamé-, si así logro que tomes atención al partido... ¡Está bien, acepto!
De pronto pasó algo extraordinario. James me sonrió y estiró la mano al aire, justo en el momento en que la Snitch volaba hacia nosotros y la atrapó. Smith tocó el silbido.
-¡Potter, qué es lo que acabas de hacer? –se acercó el guardián.
-Atrapé la Snitch, no era eso lo que querían?
-¡Quedamos empatados con Slytherin, maldita sea!
-Lo único que podemos comentar al final de este partido, compañeros –dijo Carrie desde el puesto de comentarista- es una cosa. Lily Evans fue la única ganadora al lograr captar la completa atención del premio más deseado de Hogwarts, James Potter...
El equipo completo bajó a la cancha. De regreso en la sala común nos dijeron que el partido final se haría en junio antes de los EXTASIS y de no definirse otra vez irían a penales, así como los partidos muggles.
-Esto es complicado...
Estábamos en nuestra sala anti James acondicionada. Era el viernes por la tarde y ellas me estaban arreglando para ir a la famosa puesta de sol con nuestra víctima. Heather intentaba peinarme, misión casi imposible.
-Lily, el nuevo plan es el siguiente. Te seguiremos hasta el borde del lago, pero esto es importante, James no debe vernos. Tenemos una capa de invisibilidad para alguna emergencia, pero procura disimular que sabes que estamos ahí –dijo Carrie, eligiendo qué debía ponerme de todo el montón de ropa que entre ellas habían llevado de sus colecciones personales.
-Si jugamos bien nuestras cartas podemos hacer que el engaño dure hasta el cumpleaños de James... –comentó Heather.
-Eso quizás funcione, ven? –Carrie levantó un pergamino-. Hice una cronología de su sufrimiento basado en el promedio de conquistas de James versus la popularidad en aumento de Lily –yo me sonrojé-. Así que tenemos estos dos eventos: el último partido o el cumpleaños de James. Y creo que nuestra gran oportunidad se dará cuando más podamos demostrar cuánto le importa Lily. Decidí que lo probaremos en el último partido y lo destruiremos...
-...en su fiesta de cumpleaños –completó Beth.
-Exacto –corroboró Heather.
-Un momento, chicas... –me aclaré la garganta-. ¿Cómo saben que dará una fiesta de cumpleaños?
-Eres tan inocente, eso es lindo –me dijo Heather-. El cumpleaños de James cada año es el evento. ¿Sabes a lo que me refiero? Fiesta junto al lago a fin del año escolar... todo el mundo estará allí.
-¿Estás lista para él? –preguntó Beth.
-Sí –asentí con seguridad-. Entonces me hago la difícil y... y cuento hasta tres... lo tengo –sonreí.
-No –negó Beth-, eso era cuando te hacías la difícil. Es una cita. Ya te tiene.
-Así que... ¿cuento hasta cuatro? –Intercambiaron una de sus típicas miradas de incredulidad cuando yo decía algo inapropiado. ¡Rayos! -¡Por Dios, ni siquiera sé qué es lo que estoy haciendo! Esto es realmente una mala idea, chicas... –empecé a caminar en círculos con desesperación. Cuando regresaba Carrie me pegó con su pergamino cerrado en la cabeza.
-¡Ya cálmate! Escucha, estás con tres personas que saben lo que hacen, te quedó claro? Estarás bien.
-Ok, yo seré James y tú serás Lily –dijo Beth apuntando a Heather.
-¡Yo no quiero ser Lily! –exclamó Heather-. Tú se Lily.
-¿Puedo ser yo Lily? –pregunté, apuntándome a mí misma.
-Bueno, que Lily sea Lily, sólo háganlo.
Beth se acercó a mi con mirada insinuante.
-Nena, hoy es tu día de suerte... porque saldré contigo esta noche –puso su mano en mi hombro-. ¿A dónde quieres ir?
-No lo sé –contesté-. ¿A dónde quieres ir tú?
-¡No! –exclamó Carrie-. Él no tiene el control, recuerdas? Tú lo tienes, cierto? –Asentí-. Ahora conmigo... –su expresión se suavizó-. Cariño, sabes que sólo quiero hacerte feliz. ¿Qué película quieres ver? La que tú quieras...
-¿Qué crees tú que quiero? –respondí-. Y no te equivoques...
Las chicas, con cara de desconcierto, hicieron silencio.
-¡Wow!
-Ya lo tienes...
-Ahora... ¿cómo nos ocultamos?
-¿Y qué va a usar Lily? Aquí, aquí, aquí...
Luego de una media hora estuve lista y bajé al lago junto a ellas, que de inmediato fueron a colocarse con unos binoculares detrás de las matas junto al bosque prohibido. Una docena de personas ya se encontraban allí.
-¡Lily, viniste! –exclamó una voz a mis espaldas. Me volteé y me encontré con James.
-Sí –sonreí.
Empezamos a caminar hacia la orilla del lago.
-¡Hola Lily, James, cómo va? –pasó preguntando un chico de Hufflepuff que había visto en clase de Defensa a principios de año.
-¡Lily, te ves estupenda! –exclamó Mindy, una compañera de cuarto, la novia de Sirius Black.
-¡Hola Lily! Soy Becky, prefecta de Gryffindor de un curso más abajo. Seguro te he visto en alguna reunión –dijo una chica que la verdad no recordaba haber visto antes.
-¿Qué tal, Lily? –dijo saludando Remus, el amigo de James, desde otro lado.
-Pareciera que estoy saliendo con la chica más popular de la escuela –me dijo James.
-Qué suerte tienes –le respondí. Debía mantener un poco de distancia.
-Bueno... Háblame de ti. Quiero saberlo todo; toda tu historia.
-Ah... mi historia... –repetí-. Todavía está siendo escrita...
La respuesta perfecta.
-¿Es un misterio?
-Ajá... –miré hacia el frente.
-Me gustan los misterios...
-¿De verdad? –tuve que mirarlo. Él también tenía respuesta para casi todo. ¡Qué terrible!-. Quiero decir... ¿Qué te gusta acerca de ellos?
-No lo sé... supongo que me gustan los secretos...
-Seguro...
Ah, yo ya sabía eso, James. No es nada nuevo. Preferí no decir nada más. Caminamos unos pasos más hasta que James me adelantó y se me plantó de frente.
-Ok, tienes razón. Mucho hablar arruina el momento. Parémonos aquí –miró algo arriba de mi cabeza- y disfrutemos esto...
-James...
-Shhht... –levantó un dedo al aire.
-...la puesta de sol está detrás de ti...
James se volteó lentamente, no pude evitar en ese segundo soltar una risita.
-Sí, lo sé, no –se la sacó del paso-. Estoy disfrutando cómo todos me miran muriéndose de celos... Porque todos quisieran salir con una chica como tú...
Sonreí. Era un galán. Y yo un cubito de hielo sobre la parrilla... Debía alejarme de la parrilla... Oops... Demasiado tarde. James me tomó de la mano y parecí abandonar todo sentido. Seguimos caminando.
-¿Me podrías decir cómo fue que terminé saliendo con la chica más maravillosa de la escuela?. ¿Fue por mi encanto irresistible, o por mi hermoso trasero?
-Creo que fue por tu increíble modestia...
-¡Mentirosa! –se rió.
Era todo tan perfecto que no podía evitar actuar natural. Al oscurecer se hizo una fogata en la playa y nos sentamos en círculo alrededor de ella. Yo llevaba puesta la chaqueta de James sobre los hombros.
-¡Mi malvavisco se está quemando! –exclamé. James sacó su varita y lo que quedó de mi malvavisco en la rama desapareció-. Gracias...
-Lily... ¿quieres que te acompañe a la sala común?
-¿Ahora? –me miró con insistencia-. Sí, sí...
Dejamos las ramas en el suelo y nos levantamos del círculo. James me tomó de la mano y me llevó hacia el castillo... De pronto desperté de la ensoñación. ¡El plan!
-¡James! Espera... tengo que orinar... –Apunté los matorrales. Él se rió-. Oh, creo que fue demasiada información...
-Está bien... tu secreto está a salvo conmigo. Me aseguraré de que alguien se pueda llevar a Peter... –apuntó a su amigo, que estaba de espaldas en la arena con una botella vacía en la mano-. ¿Me esperas junto al bosque?
Asentí y no dudé dos segundos en salir corriendo hacia los matorrales. Comencé a gritar a viva voz:
-¡Chicas, necesito ayuda!
-Ya vimos lo que hizo –dijo Carrie angustiada desde algún punto-. Y no te preparamos para esto... ¡Ahí va Beth!
Unos segundos más y Beth salía de la capa de invisibilidad a mi lado.
-¡Hola!
-¿Me llevará a la sala común?. ¡Oye, dime ya que es lo que debo hacer porque no tengo la menor idea!
-Respira antes que todo... ¡Esto está muy bien, realmente le gustas!
-¿Crees que intente algo?
-No, él sólo te besará... Es apto para todo público en la primera cita... ¿Eres buena besando?
-Oh... No sé –me sonrojé, por suerte estaba oscuro-. ¿Cómo se supone debería saberlo?
-¿Los chicos te dicen que besas bien?
Cerré los ojos un momento. Nunca me habían dicho que besaba bien... ¡si nunca había besado a nadie!
-¡No sé besar, no sé besar, qué hago!
-¡Para! –gritó-. Lo que necesitamos es un solo beso... Y lo debes dejar con ganas de más. No es tan difícil... –negué con la cabeza-. ¡Merlín! Voy a tener que mostrarte...
-¿Ahora?
-Ven –me tomó del cuello y me acercó la cara a la suya-. Lo atrapas, te aferras de esa suave cabellera y tomas... –se acercó más- ...el control. Mantenle la mirada, los labios a punto de tocarse pero no, porque debes dejar que sea sólo la tentación... y le das un... pequeño... beso.
Esto era demasiado raro, pensé, mi primer beso con una chica y de mentiras.
-¡Santo Merlín! –exclamó una voz de niño. Nos separamos y él siguió-. ¡Bésala de nuevo, vamos!
-¡Sal de aquí pequeño pervertido! –grité yo sacando mi varita y empuñándola hacia él. El chico salió corriendo y tras él divisé a James-. ¡Oh, ahí viene!
-¡Mierda! –Beth se tapó con la capa invisible y trató de salir corriendo, pero no contaba con que un borde de ésta se quedaría enganchado al anillo de mi mano derecha.
Continuará...
Ahora es cuando el fic se comienza a separar de la película aunque mantiene la línea de acciones xD. ¡No olviden dejar su review!
