Chapter 2: Encuentros...esperados?

En las entrañas de Konoha:

Caminando cierto rubio en su distintivo traje anaranjado...

-Bien, primero iré al Ichiraku y luego a entrenar dattebayo - con las manos tras la cabeza va caminando el Uzumaki con su amplia sonrisa matutina. Ruge su estomago y esto le hace apresurar el paso para desayunar pronto.

Cerca de la entrada a la Villa:

- Primero iré a dejar mis cosas.-exclama la ojiverde mientras que comienza a correr con una sonrisa cruzando sus labios

No muy lejos de allí:

- Ramen, Ramen!- repetía seguidamente el ojiazul corriendo cada vez más rápido. Tanto Naruto como Kanae giran por la misma calle yendo el uno frente al otro provocando un gran choque de cabezas. Ambos caen a causa del fuerte impacto, y una vez que recobraron el sentido después de unas cuantas horas, se levantan rápidamente, furiosos apuntando a su agresor.

-Por qué mejor no te fijas por donde vas, Baka!- con el dedo en alto hacia el rubio.

-Te cuesta mucha mirar si alguien más va a pasar?. Con la vista fija al frente, sorprendidos se miran por unos segundos con los ojos bien abiertos. Cada uno se incorpora quedando de rodillas frente a frente para asegurarse y confirmar la identidad de cada cual.

- Kanae...

- Naruto...

No había duda y sin decir mas, ambos se dan un fuerte abrazo con una amplia sonrisa cruzando sus labios. Luego de separarse vuelven a mirarse devolviéndose otra sonrisa para luego comenzar a reír por la forma repentina del encuentro.

- En que momento llegaste?

- Hace poco.

- Tienes hambre?- dijo el ojiazul extendiéndole su mano a Kanae para ayudarla a levantarse.

- Bastante- poniendo sus manos sobre su estomago.

- Te invito un Ramen en el Ichiraku- al escuchar esto, Kanae sólo sonríe y piensa para sí: "Definitivamente estoy en Konoha"

Ya en el puesto de Ramen...

- Cuanto tiempo habrá pasado...?

- A que te refieres?- pregunta Kanae mientras que se hecha a la boca un bocado de el humeante tazón de Ramen.

- ...desde que te fuiste.

- mmm...creo que...hace, unos...7 años.

- Tanto...?

-----Flash Back----------------------------------------------------------

La familia de Kanae estaba próxima a llegar a la Aldea Oculta de Konoha cuando unos ninjas se les cruzaron, parecían no ser de por allí, y estaban dispuestos a atacar con kunai en mano. El padre de de la ojiverde pone una mirada seria saca un kunai adoptando posición ofensiva. Temor por lo que pudiera ocurrir, el padre de la muchacha pensaba,"cual sería la razón por la cual atacan a unos extranjeros?"

- Vayan a ocultarse!- exclama este a la vez que se lanza contra los atacantes.

- No, yo pelearé contigo- fué lo que alcanza a decir la madre antes de unirse a la batalla. Dirige la mirada hacia atrás para dejar ver el rostro asustadizo y temeroso de seguir por parte de su pequeña hija. - Kanae, escóndete!. Esto es muy peligroso para tí!

- Demo...

- VETE!!!- grita su madre y acto seguido la pequeña se hecha a correr tratando de encontrar algún refugio para ocultarse hasta que todo terminase. Al momento en que mira a sus alrededores se da cuenta de que no son los únicos ninjas enemigos que hay. Cadáveres de los ninjas que arriesgaron su vida luchando se apreciaban por montón, lo que provocó un miedo aún mayor en la niña de los ojos verdes. Sin darse cuenta, mientras corría, varios shurikens iban en dirección a ella. Uno de los ninjas (N/a: claro del bando de los wenos) que ya no tenía contrincante después de haber acabado con los pocos que quedaban por los alrededores, se percató de el ataque dirigido a la infante y de un momento a otro la saca del camino llevándosela con sigo hasta un refugio que se encontraba próximo a una aldea cercana. Una vez llegaron, el ninja desconocido pregunta a la niña mientras que se le curan sus heridas por la batalla:

- Que hacías allí? Es muy peligroso!.- con tono de enfado mezclado por la preocupación a causa de que estuvo a punto de morir si no hubiese estado allí.

- Mis padres aún siguen afuera!- dijo con tono desafiante.

- Sería muy arriesgado dejarte ir a buscarlos. Debes permanecer aquí hasta que todo se calme.

- Como yo lo estuve antes, ellos peligran ahora. Están solos!- sube el tono de voz. En un momento había pasado por su mente el volver y ayudar a sus padres aunque arriesgase su vida en ello. Quería servir de algo y no simplemente estorbar, pero su ayuda le fue interrumpida por el ninja quien se la llevó.-Además... no te pedí que me ayudaras- con una mirada seria.

- Mas de veinte shurikens se dirigían a ti... -la mira serio- si no te hubiera ayudado no estarías aquí ahora.

- Por supuesto que sabía que esos shuriken estaban a punto de matarme... solo estaba esperando el momento exacto para devolverlos.

- Bueno de todos modos ya estas aquí.

- Me pregunto como estarán mamá y papá- baja la mirada.

- No te preocupes, ellos estarán bien. La pequeña se calmó después de escuchar estas palabras dichas por su misterioso salvador y le preguntó:

- Disculpa... aún no se tu nombre?

- Iruka, me llamo Iruka. Y tú pequeña, cómo te llamas?

- Me llamo...- en ese momento llega un niño como de la misma edad de Kanae, rubio y de unos profundos ojos color azul, llevaba puesta una polera negra con un espiral rojo en forma de llama. Interrumpe la conversación que se llevaba a cabo.

- Iruka-sensei, Iruka-sensei!

- Que ocurre?

- Chouji se acaba de comer mi Ramen...

- Y... Ruge fuertemente el estomago del pequeño.

-tengo hambre...- en eso dirige su mirada hacia la ojiverde e intrigado pregunta- quién eres tú? - Katary Kanae, de la Aldea Oculta de la Arena- asume posición de soldado mientras que sonríe.

- imitándola- Uzumaky Naruto, para servirle... yo soy de aquí (N/a: son niños. No me jodan ¬¬u)

- Que tal si nos conocemos mejor comiéndonos todos juntos un gran tazón de ramen.- habla el ninja Iruka.

- Sí - responde emocionado el kyuubi. Kanae sólo suelta una leve sonrisa, tan solo conoció dos personas y ya quería alargar su estadía en aquel lugar, queriendo conocer a fondo todo sobre ellos.

LLegada la noche, el chuunin y los dos niños habían llegado de haber hablado bastante, conociéndose cada uno, contando las cosas que han hacho y lo que les gustaría llegar a ser. El sueño de Naruto era ser Hokage (N/a: quien no sabía eso) para así ser reconocido por la aldea y que la gente lo aceptase. (N/a: aunque todavía desconocía la razón por la cual la gente lo excluía. Aunque gracias a la ayudita del maricón de Mizuki se entera a los 12).Y lo que quería Kanae (N/a: como ya lo conté en el capitulo anterior) recorrer todas las aldeas ocultas y aprender variadas técnicas para así ser invencible en batalla.

Suena la puerta, y los jóvenes continúan hablando mientras que Iruka se dirige a la puerta para ver quien era. Era un ninja, que traía información acerca de lo que había ocurrido con los padres de Kanae, éste deja un objeto desconocido en las manos del Sensei y se marcha. Un rostro de preocupación y angustia se fueron las primeras facciones que se apreciaban en éste.

- Kanae... podrías venir un segundo- se levanta de la mesa dejando por unos instantes solo a Naruto preguntándose que pasará.

Se acerca con su rostro de inocencia y atiende a lo que le iba a decir el chuunin. Éste le explica que no encontraron a sus padres, y lo único que dejaron fué el emblema de la Arena que usaba su padre con orgullo, en el lugar de donde la habían rescatado. Kanae comprendió a la perfección lo que trataban de decirle, que estaba sola en esto y que sus padres no volverían mas... había sido la única sobreviviente.

Naruto se dió cuenta de que algo no iba bien y fué a ver. Preguntó que había ocurrido, por que Kanae estaba llorando, ella solo se dió la vuelta y abrazó fuertemente al rubio rompiendo en llantos, hasta que ya no pudo más y se quedó profundamente dormida mientras que el rubio la vigiló durante toda la noche para asegurarse de que estaba bien.

Otro día comienza, ya mas calmada a lo sucedido, la ojiverde se levanta a desayunar con bastante ánimo. Mientras que Naruto, el sensei y los otros niños que había en el refugio ya se encontraban a la mesa. Así fué como comenzó a conocer distintas personalidades dentro del lugar, como a Shikamaru, un muchacho al que le interesaba muy poco todo lo que ocurría. Chouji, la palabra que lo describe, aspiradora humana, le fascina comer. Kiba, siempre anda con su perro llamado Akamaru, es alguien bastante alocado. También estaban Ino, Hinata, Sakura y Shino entre otros, había encontrado una segunda familia. (N/a: describo a los personajes porque así le sentaba mejor a el fic. No se quejen:) Pasó mucho tiempo viviendo en Konoha, fué a la Academia ninja con Naruto y disfrutaron muchos tazones de Ramen juntos, pero una vez que esta cumplió sus 8 años, Kanae decidió seguir el sueño una vez comenzado con sus padres. El muchacho rubio simplemente no quería verla marchar pero después de pensarlo mucho decidió acompañarla hasta la salida que daba la aldea, la mira a los ojos y pregunta:

- Es necesario que te vayas?

- Debo hacerlo, pero volveré, relájate.

- Te voy a estar esperando. No importa así tardes mil años.

En el instante el que el Uzumaki posa sus brazos tras la nuca, siente un cálido beso en su mejilla otorgado por parte de su amiga. Él simplemente se sonroja y ve como se aleja en la distancia una amistad que según el... duraría para siempre...

- ¡Te estaré esperando! no tardes!

- De acuerdo!- dijo la muchacha alejándose en la distancia.

---- Fin Flash Back –--------------------------------------------------------------

- Esta vez si te vas...- poniendo el brazo alrededor del cuello de la muchacha- no te dejaré marchar. Kanae se limita a terminar su ramen y dirige una mirada dulce a su acompañante apoyándose sobre su hombro.

- No hay necesidad. Volví por una simple razón.

- Cuál?

- Volví... para quedarme. A menos que ocurra un imprevisto!- dijo como última opción

- O sea...- el rubio comienza a contar con los dedos- nunca!

- Que gracioso eres Naruto!-

Siguieron comiendo, hasta tener una considerable pila de platos por cada uno. Parecía que Naruto no era el único amante del Ramen. Entre los dos pagaron la cuenta (N/a: cosa ke es muy rara) y se marcharon para dirigirse hacia el antiguo apartamento en el cual residió la ojiverde, justo al lado de Naruto.

Ya en la entrada, Kanae busca entre su equipaje, las llaves que se encontraban muy bien guardadas. Al abrir la puerta, no le sorprendería en lo absoluto encontrarse con todo hecho un revoltijo tal y como lo dejó, pero... se equivocó. Abre sus ojos y para su sorpresa se encuentra con que todos los muebles llevaban una sábana encima, el piso no mostraba signo alguno de suciedad al igual que las ventanas. "Quién habrá hecho todo esto"

- Si mal no recuerdo...-dijo Kanae mirando toda la habitación- ...en ningún momento dejé sábanas por encima de los muebles... y mirando el piso- agachándose y pasando un dedo por el piso - parece que la personita que hizo todo esto...- sonríe dirigiéndose a el Uzumaki- viene bien seguido aquí.

-Como no tenía las llaves, tuve que entrar por las ventanas, espero no te importe.

- Todos los días?

-Sí!

- Naruto... gracias...- abrazándolo fuertemente- contigo si puedo contar.

- Dijiste que volverías, no es así?

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