Comienza la casería y una confesión...
Estaba en una oscuridad profunda. Todavía dormía. La única forma en la que podía salir su "otra" parte, era que Kanae estuviese inconsciente, lo que no tardó mucho en hacer con un genjutsu bastante poderoso. Su única razón para querer salir de aquel encierro temporalmente, era para matar a su pelirrojo (N/a: Sí!. SU pelirrojo) Pero le fué inútil su intento, ya que no tenía control total sobre su cuerpo.
Aunque Kanae estuviera inconsciente, su fuerza de voluntad era persistente. Había aprendido de mala manera a controlarse en momentos como éste.
Algo le rodeaba, un cuerpo largo y escamoso, tal vez una serpiente...no. Parecía pero no lo era. Un cuerpo largo y blanco, unos ojos rojos con una mirada penetrante, unos colmillos afilados y unos cuernos sobresaliendo de entre sus orejas, todo acompañado de una melena que recorría todo su cuerpo. Un dragón. Kannon. Ahora se había enroscado a el cuerpo de la muchacha presionándola con una fuerza monstruosa.
De a poco comenzaba a despertarse con los ojos cerrándose con fuerza, apenas podía respirar, un gemido de dolor era todo lo que lograba salir de sus labios. Sus miradas se cruzaban. El silencio se rompe al fin cuando el inmenso dragón le habla con un tono leve de enojo.
- Por qué no me dejas hacerlo...por qué no me dejas matarle...
- Estas loca si piensas...que te dejaré... ponerle...un dedo encima...-su respiración comenzaba a dificultarse
- Quiero matarle...deseo ver su sangre correr...cada vez que estoy a un paso de lograrlo... tú, me impides moverme...por qué...- ejerciendo más presión.
-ahhh!!!...con tanto sigas apretándome así...lo único que conseguirás...será matarme...
- Responde mi pregunta!!...- apretando aún más, ahora le había roto un hueso de unos de sus brazos, y éste sangraba- no me importa si te mato...si no quieres morir responde!!- ahora estaba cabreada- por qué no me dejas matarle como a los otros?!!
- ughh...porque?!... quieres saber porque?!...- sin querer unos cristales resbalaron por sus mejillas inconscientemente. Ya casi ni sentía el aire correr por sus pulmones, y su cuerpo no respondía de tan entumecido que estaba- porque lo amo!!!...él no es una persona cualquiera!! Es la primera persona que ha podido llegar a lo más profundo de mi corazón!!...la primera persona a la cual me acerqué sin que huyera de mí!!!... Lo único por lo que te dejaba matar a esa gente inocente, es por el simple hecho de necesidad. Si tú no lo hacías, ambas moriríamos!!
Eso era cierto, el monstruo que llevaba dentro de sí, no había sido introducido en ella, sino que nació con ella. Ambas eran una, o eso se creía. Y como todo dragón, necesitaba alimentarse. Esa era la razón del por qué necesitaba matar.
- Lo amas...?... jamás pensé que podrías amar a ése mocoso... además de que esa palabra te queda demasiado grande. - ... Kannon le miraba con una cara de desprecio mostrándole sus colmillos.
Ahora se encontraba desasiendo la presión que tenía sobre Kanae, liberándola por completo. Le dió la espalda.
-Cuida mucho al mocoso... porque cuando menos te lo esperes, lo acabo.
- Eso jamás pasará...al igual que tú, estoy empezando a hartarme de que vivas dentro de mí...coff...
El dragón simplemente le miraba incrédulo. Tenía ciertas agallas, y eso era lo que más le gustaba de su portador. En un futuro cercano, de seguro algo interesante estaría por ocurrir.
Nuevamente Kanae había caído desmayada por el cansancio. Si respiraba... ya era algo dudoso. Descansar era lo único que quería hacer en momentos como aquel. Sentía una voz lejana, le llamaba, pero no conseguía abrir los ojos.
- quién es...?
- Kanae...
- Esa voz...yo la conozco...
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Gaara le movía ligeramente. En un momento el rostro de Kanae se había puesto bastante pálido, no respiraba, esto le preocupo mucho, mencionando que sin haberla movido ni nada su brazo había dado un fuerte ruido acompañado de sangre. La recostó suavemente sobre el césped.
La miraba con suma atención. Su respiración no volvía. No podía ser que se estuviese muriendo frente a sus ojos y él no podía hacer nada. No podía dejar que pasara eso. Más que decidido se acercó a sus labios para darle primeros auxilios. Como siempre, los consejos de Temari le habían sido bastante útiles. Pequeñas bocanadas de aire, luego con ambas manos, una sobre otra, por encima de su pecho le iba dando leves empujones hasta que nuevamente le daba otro poco de aire.(Los primeros auxilios: Respiración Artificial, para el ke no k-che)
- Kanae...tienes que abrir los ojos... por favor- miedo, era lo que más sentía. Un terror enorme de perderla- Kanae...yo...-ahora tomaba firmemente una de sus manos y la abrazaba contra su pecho. A pesar de sus intentos de hacerla volver, ésta no reaccionaba en nada. Sus ojos continuaban cerrados, su boca seguía entreabierta, y continuaba sin exhalar una pizca de aire.
-...Gaara...- se escuchó en un hilillo de voz, pero éste lo había escuchado a la perfección. Bajó la vista para encontrarse con la mirada verde de su acompañante, la cual estaba con una cara somnolienta y algo perdida.
- Estas...bien. -acto seguido la abrazó delicadamente contra sí.
A los pocos minutos Gaara había tomado en brazos a Kanae y la llevó a paso lento, debido a su estado que era delicado, hacia el centro médico más cercano.
A unos cuantos metros de Gaara, y bien ocultos:
- Esta es la oportunidad perfecta. Ahora es cuando...- se mueve un poco para salir de su escondite, pero su compañero le agarra en el último segundo de su capa con nubecitas tirándolo bruscamente al piso.
- No seas baka. ¿Quieres que nos descubran o qué?
- Pero...
- Ya se te olvidó todo el plan? Tenemos que esperar a la noche, ahí es cundo es más vulnerable.
- Pero no quiero esperar- chillando como un niño- Detesto esperar. Eso me aburre mucho.
- Escúchame. Que te parece, que mientras yo espero a que llegue la noche, tu vas por Kyuubi? Si lo atrapas me avisas, de acuerdo? De esa forma te entretienes haciendo algo.
- Hai! Deidara-senpai!- gritando bien alto.
Deidara rápidamente le tapa la boca en el momento en que se da cuenta de que Gaara se había volteado a causa de un ruido que creyó haber escuchado.
- Guarda silencio Tobi. Por tu culpa nos van a descubrir.- asoma la cabeza por el matorral de papel ubicado únicamente sobre el pasto sin nada más alrededor- Espero que no nos haya descubierto...
- Quién está ahí?- preguntaba dudoso Gaara al creer haber escuchado algo.
- Qué hacemos? Qué hacemos?- decía histérico Tobi
- emm...qué hacer?..ah! lo tengo... beehhhhhh! behhhhh!- se supone que trata de imitar a una cabra- vamos, ayúdame Tobi- golpeándole con el codo al chico enmascarado.
- esta bien...ejem-carraspeando- behhhh! behhh! behhh! behhh!
Gaara miraba algo incrédulo, prefirió seguir al comprobar que eran tan solo unas ¿cabras? las que hacían tanto ruido.
- Están fornicando o qué? Ó.Ó Hacen bastante ruido...- se marcha.
- uff...se fué- exclamó aliviado Deidara.
- Deidara-senpai, qué es fornicar?- pregunta inocentemente Tobi.
- Te lo exlico después. Ahora vete a buscar a Kyuubi, que es lo que más importa en estos momentos.
- Hai!- desaparece en una nube de humo.
- Será mejor que siga a esa muchacha, que si no los pierdo- desaparece también en una nube de humo.
Zona del parque:
Después de haberse atrevido a confesarle el problema de no saber besar a Kanae, Naruto no perdió tiempo en ir a buscar a su querida Sakura-chan para invitarla a dar un paseo tranquilo por el parque y así aprovechar de darle lo que tanto quería darle desde que habían empezado su relación.
Estaban sentados sobre la rama de un árbol, besándose con suma ternura. Sakura por su parte tenía sus brazos rodeándole el cuello al rubio y este su cadera.
Un ambiente bastante romántico se estaba formando entre ambos. De pronto sintieron una voz pasar por debajo de ellos pero no le tomaron mucha importancia. De seguro que aquella persona ni se fijaría en subir la vista y quedarse viéndolos.
Tobi se asomaba por entre unos arbustos hablando consigo mismo caminando tranquilamente por el pasto
- Creo que me cambiaré el nombre por el de Max, o quizá Rex?...mejor Bethoveen! .
- Naruto... no sientes la presencia de una persona?- preguntaba la Haruno separándose levemente de el rubio.
- No importa Sakura-chan... no creo que pueda vernos desde aquí- volviendo a besar los cálidos labios de Sakura.
- Creo que por ahora me quedaré con la opción de Max... y...qué era lo que tenía qué hacer?...-se rasca un poco la cabeza- ah! ya me acordé! buscar a kyuubi y después comunicárselo a Deidara-senpai.
Una vez terminando su monólogo, Tobi decide concentrarse y buscar el chakra de kyuubi. Cierra los ojos, pero al instante los vuelve a abrir algo extrañado.
- Qué raro...me indica que ese zorro esta justo aquí, pero...-busca por los alrededores con la mirada-dónde..dónde esta?...- en eso mira arriba y descubre a una joven pareja en la cima del árbol que tenía a sus espaldas- ay, que lindo- en tono burlón- los dejo tranquilos?...- ríe maliciosamente- mejor no!
Con un fuerte puñetazo, Tobi logra despedazar aquel árbol haciéndolo caer lentamente.
- Qué coño pasa?!- dicen ambos shinobis separándose bruscamente por una fuerte sacudida que habían sentido.
- Deja de jugar kyuubi! He venido por ti... -se piensa unos segundos por lo recién dicho, algo no le gustó-sonó bastante mal eso...mejor dicho, ejem- carraspea- He venido para llevarte. Kyuubi- tomando posición de ataque
- A llevarme dices?- Naruto se fijó enseguida en la chaqueta que usaba el muchacho enmascarado que le hablaba. Palideció por unos instantes-...Akatsuki...
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Por otros rumbos, Gaara había llegado a un centro médico en pocos minutos con la ayuda de su arena, Kanae todavía no parecía haberse despertado, pero se le veía más calmada. Y Deidara tuvo que correr bastante para poder alcanzar a el Kazekage. Tras una revisión corta para la kunoichi hecha por Tsunade, ésta decidió que era mejor que se quedase en la clínica y tomara reposo por lo menos dos días.
- Tsunade-sama- le dijo el pelirrojo a la Hokage antes de que ésta saliese por la puerta.
- Nani?- le respondió volteándose.
- Podría quedarme y acompañarla hasta que despierte? Tsunade esbozo una leve sonrisa para luego darle la espalda al pelirrojo.
- Por supuesto que puedes quedarte Gaara-kun. Además cuando Kanae-chan se despierte estará feliz de verte- Gaara se sonrojo un poco con el comentario y se volteó para ver el rostro calmado de la muchacha que aún dormía- Ahora debo retirarme, tengo muchos pacientes más por revisar. Nos vemos- sin más ni mas Tsunade se retiró de la habitación.
El pelirrojo tomó una de las sillas que se encontraban cerca de la ventana y se sentó al lado de la cama donde reposaba Kanae. Al parecer lo único grave que parecía tener era su brazo fracturado ahora enyesado, pero el problema de respiración que parecía afectarle en un principio y se veía como lo más grave, había desaparecido en mayor parte por la ayuda de Gaara.
Flash Back:
Dentro de una sala de revisiones en la clínica de Konoha:
- Cómo está Tsunade-sama?-preguntaba Gaara a la vieja Tsunade mientras que ésta revisaba a la muchacha inconsciente sobre una camilla.
- Por lo que he revisado hasta ahora... sus pulmones han recibido una presión bastante grande, lo que le ocasionó el problema de poder respirar...- le dirige una pequeña mirada a el pelirrojo- Si no hubiese tenido un poco de ayuda en esos momentos, de seguro que no estaría con nosotros ahora... Tú le ayudaste, verdad?
- Temari me enseñó como dar primeros auxilios, así que yo...
- Bien hecho. Le salvaste la vida.
Fin Flash Back:
- Gracias a Kami que ahora estás mejor...- dijo Gaara en un tono de voz muy dulce.
Se acercó un poco al rostro de Kanae para quitarle unos mechones de cabello del rostro. Tenía la piel bastante suave. No pudo resistirse, así que siguió acariciando aquel rostro delicadamente con las yemas de los dedos sus cálidas mejillas. Poco a poco e inconcientemente se iba acercando cada vez más y más a los labios de ésta. Nada podía detenerle, no quería que nada pudiera detenerle, y fué cuando en ese instante sus labios se habían juntado con los de ella. Era una sensación bastante agradable, y se quedó buen rato en aquel contacto, aquel delicioso contacto. Como le hubiera gustado que ella estuviese despierta en esos momentos para poder contarle todo lo que le hacía sentir, el amor inmenso que le envolvía con tan solo verla sonreír, pero parece que tendría que esperar a que despertase. Separándose lentamente y desasiendo aquel dulce contacto, Gaara se le acercó al oído para susurrarle suavemente:
- Espero poder repetir esto contigo despierta...
Cerca de la única ventana de la habitación y sobre la rama de un árbol con un jutsu de camuflaje, estaba Deidara quien había observado todo de principio a fin. Una risa maliciosa pareció ser lo que reflejaba la mitad de su cara (N/a: porque la otra mitad se la tapaba su mechón)
- mmm...parece que este romance no podrá durar mucho después de lo que le hagamos a esa niña...solo tienes que esperar...hasta la noche.
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En el despacho de Tsunade:
Shizune entra corriendo por la puerta irrumpiendo en el tranquilo silencio que reinaba a Tsunade que dormía tranquilamente. Tenía una carta en las manos y se le veía agitada.
- Tsunade-sama!
- Qué pasa Shizune?- decía la ayudante.
Tsunade trataba de espabilarse para poder escuchar lo que tenían que decirle.
- Nos acaba de llegar el último informe de Jiraiya-sama sobre su investigación de Akatsuki.
- Y qué dice?
- Dos de sus miembros podrían ya estar dentro de la aldea.
- Naruto!- poniéndose de pie bruscamente.
- No solo Naruto está en peligro...
- Qué quieres decir?...
- También buscan a Kanae... aunque, no sé muy bien por qué...
- Parece que no sabes nada sobre la historia y el pasado de los Katary.
- Su historia, dice? Y me la podría decir Tsunade-sama?
- De acuerdo- de espaldas a Shizune con ambas manos a la espalda y mirando hacia el horizonte por la ventana, Tsunade comienza su historia- Todo comenzó hace más de 5000 años. Cuando existía un dragón con un poder incalculable, pero era bastante pacífico... Sus principales características eran un cuerpo blanco como la nieve, y unos ojos que si los veías aunque fuese una vez, no los olvidabas jamás. Bueno, la cosa es que hubo un tiempo en el cual se descontroló destruyéndolo todo a su paso. Ahí fue cuando todos los Bijüs, enemigos y aliados, decidieron unir sus fuerzas para lidiar contra este dragón de nombre Kannon.
- Lograron vencerlo al final?
- Si y no.
- A qué se refiere?
- En el último segundo, el cuerpo del dragón se desvaneció pero su esencia aún seguía presente. Además de eso, hubo un clan que no era como el resto, adoraban la fuerza destructiva de aquella bestia, y ésta no desaprovechó esto con un ofrecimiento que le habían hecho.
- Y ese ofrecimiento era...
- Reencarnar. Siempre en el primo genito de la nueva generación. Pero...- pone una mano sobre su mentón con una expresión dudosa.
- Ocurre algo malo, Tsunade-sama?- le pregunta Shizune a la Hokage al ver su expresión de enfado antes de continuar hablando.
- Lo que pasa es que para que Kannon reencarne, su portador debe no solo de tener una buena capacidad mental, sino de tener además una resistencia inimaginable. Le gusta causar problemas, tiene muchos estados de ánimo que varían bastante.
- No será que padece de la personalidad múltiple?
- Tal vez, debe ser lo más probable...
- Vaya... entonces suponiendo todo lo que acaba de decir, puede que Kannon...y Akatsuki intente...
- Puede que Akatsuki intente revivir nuevamente el poder del dragón para controlarle a voluntad propia.
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- Eso ni pensarlo! No dejaré que te lo lleves!- decía muy enfadada Sakura.
- Eso mismo! No dejaré que me lleves!
Sakura bastante enfadada dirigió su puño al piso para formar una gran grieta que se dirigía hacia Tobi, pero éste de un salto se apartó y de la nada despareció dejando a los shinobis preocupados por no poder sentir su chakra para poder ubicarlo.
- Adivina buen adivinador...en donde estoy ahora?- se escuchaba la voz del akatsuki en todas direcciones.
De pronto decide aparecer, pero tras la espalda de cierta kunoichi de cabello rosa
- Hola...-y le da un certero golpe en la nuca dejándola inconsciente.
- Sakura-chan!-gritaba el rubio corriendo en su dirección.
Al comprobar que no era nada grave y que estaba inconsciente, se calmó un poco y dirigió una mirada asesina hacia Tobi. Era momento de ponerse serios.
- Aquí va a correr sangre...
- Y no va ser precisamente mía...- dijo Naruto en el momento que sus ojos rápidamente se habían puesto de un color rojizo.
Naruto de un momento a otro y con una gran velocidad ya se encontraba detrás de Tobi, a quien no le pareció sorprender mucho. Naruto tenía un kunai que no dudo en clavarle al enmascarado, pero este se desvaneció en una nube de humo.
- ...kawarimi...
- ...no des la espalda a tu enemigo.
Ahora Tobi estaba a espaldas de Naruto y de una patada lo dejó tirado en el piso. Le lanza un shuriken, el cual solo se estrella contra el piso. Tobi mira a sus alrededores y se da cuenta de que la muchacha tampoco estaba.
- Que cobarde... pero te encontraré- exclamó como último para dar un salto yendo en línea recta por donde creía ser que había huido el Kyuubi
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- Por qué ahora...justamente ahora que pensaba que todo iba bien, y aparecen estos...-pensaba para sí mismo Naruto saltando hábilmente por los árboles con Sakura en brazos. Alejarse quizá seria la mejor idea. No quería llamar la atención y quería poder pelear con todo su poder, así que pensó que sería mejor adentrarse más en el espeso bosque de Konoha.
Se hizo de noche, y en una cueva cercana, fue donde Naruto creyó ser un lugar seguro para poder dejar a Sakura. No se perdonaría jamás si algo malo llegara a pasarle. A paso decidido salió de aquel lugar oscuro para enfrentarse con todo el valor que pudo reunir, a aquella persona que pronto se arrepentiría de haberle enfrentado.
- Ioosh!!- subiéndose las manos a su bandana para ajustársela- Terminemos con esto de una buena vez!!!- gritó hacia un árbol hasta la rama más alta donde se encontraba Tobi mirándole tras la máscara- Baja de ahí y ven a pelear!!!
- Tobi peleará...y ganará- sin más que decir saltó en dirección del rubio.
- Por qué hablas en tercera persona?...
- No sé...
Ahora estaban frente a frente. Una batalla bastante interesante estaba a punto de empezar.
En el hospital:
A esas horas el lugar se encontraba en sumo silencio. Las visitas se habían marchado y también los doctores, a excepción de una que otra enfermera que daba su ronda nocturna para verificar que todo estaba en orden.
En la habitación por donde se suponía estaba reposando Kanae, lo único que lograba iluminar el lugar, era el débil reflejo de la luz de la luna entrando por la ventana.
Gaara aún continuaba a su lado, sosteniendo firmemente una de sus manos. Se encontraba apoyado sobre uno de los costados de la cama con los ojos cerrados, y su boca soltaba unos muy leves ronquidos, parecía ser que dormía. Poco antes de caer presa de su primer sueño, sentía algo raro, como que su cuerpo le pesaba y sus párpados se le cerraban solos. No tardó mucho en darse cuenta de que ya estaba durmiendo, por primera vez en su vida, estaba durmiendo.
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Por fuera de la habitación, todavía se encontraba Deidara esperando algún indicio del Kazekage para poder atacar, por ejemplo que saliera a dar una vuelta, el baño o que se volteara, pero nada. Estaba comenzando a cabrearse y había decidido finalmente usar un justsu contra el pelirrojo para hacerle dormir y actuar de una vez. Pero, antes de terminar el último sello, notó que ya no era tan necesario, puesto que Gaara de a poco tratando de apoyarse sobre la cama, se acomodó de a poco sosteniendo la mano de la kunoichi y solo se quedó dormido.
- Ahora es cuando tengo que aprovechar la oportunidad- ahora estaba en el techo del hospital con un enorme pergamino. Formaba sellos a una enorme velocidad y en ambas manos tenía sangre que se había sacado con una kunai. Su mano ahora aterrizaba sobre un dibujo que parecía ser el de un círculo en el centro. - Kappo no jutsu!!!- una energía extraña parecía provenir de sus manos, un chakra de un color negro con blanco, y se dirigía exactamente hacia donde aún descansaba Kanae. Se adentró por la ventana y ahora se posicionaba sobre el cuerpo inerte de ésta.
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- Qué pasa?... y este chakra- dirige una mirada con repudio a aquella energía que parecía rodearle, hasta tenerla completamente prisionera. Suelta una risa sarcástica- Parece que llegó el momento de que por fin pueda salir...pero,... esta energía no es lo suficientemente poderosa para hacerme salir del todo...
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Un calor terrible le invadió el cuerpo por completo. Sudaba bastante y su rostro ya no se veía sereno como hace unos segundos atrás, antes de que ese extraño chakra se le colara hasta por los huesos. Moverse y correr lejos del lugar que fuese donde estaba, era lo único que quería hacer y quitarse ese malestar que le estaba devorando el alma. Bruscamente se sienta sobre la cama y siente algo que sostiene su mano con firmeza. Se gira para ver quien era.
- Gaara...- dormía plácidamente a su lado. Se habría quedado todo el día junto a ella, acompañándola? Con tan solo ver su rostro por instantes las molestias se habían ido, y una leve sonrisa cruzó sus labios.
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La fuerza del sello que estaba ejerciendo Deidara se debilitaba. Decidido, comenzó a concentrar más chakra, dando su máximo. La misión no podría quedar allí, se había prometido terminarla y lo haría a como de lugar.
- No me la vas a ganar... a este juego podemos jugar ambos!- repitió de nuevo los mismos sellos pero a una velocidad mayor- KAPPO NO JUTSU!- el chakra ahora había aumentado su magnitud.
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El dolor causado en todo el cuerpo de Kanae aumentó considerablemente, y ahora era insoportable. Apretó los ojos con fuerza tratando de alivianar la tensión, pero era inútil. Soltó el agarre de Gaara para poner sus manos sobre su cabeza. Soltaba fuertes gemidos de dolor y llegó a rodar por la cama aterrizando con estruendo en el piso.
Gaara se despertó al ya no sentir ese calor en una de sus manos. Podía escuchar unos gritos ahogados, y de pronto recordó en donde estaba y quien era la persona que estaba gritando de dolor.
- Kanae!!- saltó por encima de la cama para quedar viendo a la kunoichi quien tenía las manos sobre su cabeza. Nada bueno podía ser, eso era seguro.
- Gaara!!...Detenlo!!...por favor, has que se detenga!!- le rogaba desde el suelo, ahora su rostro se llenaba de lágrimas que no pudo contener mas a causa de aquel punzante dolor.
- Que detenga qué?!...no te entiendo?!- arrodillándose. Quería ayudarle pero no sabía cómo. De pronto, los movimientos de retorcimiento terminaron, ya no se sostenía la cabeza y había abierto bastante los ojos. Rápidamente sus ojos cambiaron a un color rojo y su cabello se oscureció a negro. La transformación ocurría nuevamente, pero de una forma muy distinta.
Kanae se puso de pie, giró el rostro hacia Gaara que no entendía nada, y le mostró unos colmillos bastante afilados para después salir atravesando la ventana escapando de aquel lugar. Gaara solo se quedó mirando la dirección que había tomado Kanae. Frunció el ceño y corrió en su dirección saltando también por la ventana. Cualquier cosa que estuviera pasando, la averiguaría
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Se acerca el final de la historia como en dos capítulos más creo yo...
