Holas a todos…me alegra ver los RR que dejan, y déjame decirte querida NiñaLi que los cap. Son cortos porque la historia no es muy larga…pero trataré de hacerlos un poco más largos lo prometo, palabra de exploradora jajajaja…bueno después de esta breve explicación, los dejo con este cap…antes de que se me olvide no falta mucho para que se acabe tal vez dos o tres cap más…bueno ahora pasemos a lo que nos interesa :P


El lugar era majestuoso, con todo ese verde adornado el paisaje, con el cantar de los pájaros acompañando su caminar, la sombra de los árboles brindándoles sombra y confort para el calor. Iban en silencio, admirándolo. Llegaron a la orilla del rio Secchia(N/A no tengo la ubicación correcta lo saqué de una mapa jojojo O.O), en donde se sentaron en una de las piedras que había.

Y dime Sakura¿qué te gusta hacer?-preguntó Syaoran después de todo no se conocían-

Pues, me encanta leer, correr y aunque lo parezca increíble cocinar.

¿Por qué trabajas con tu hermano?

Sakura pensó en esta pregunta, su mirada se volvió triste no le gustaba hablar sobre eso pero Syaoran le inspiraba confianza a pesar de su extraña relación…

Mis padre murieron hace diez años, todo fue un caos en ese momento yo estaba estudiando economía, mi hermano estudiaba en el extranjero su maestría, le faltaba poco para terminar, por lo que yo le dije que si quería podía encargarme de la empresa mientras el terminaba, estuvo renuente al principio pero después de mucho hablarlo accedió combinar la escuela con la oficina no fue tan difícil como convencer a los inversionistas de mantener sus cuentas con nosotros y todo se complicaba por ser mujer, pero con la ayuda de mi prima Tomoyo y de mi mejor amigo Yue logramos mantener a flota la empresa mientras mi hermano regresaba… y así empecé a trabajar en la empresa y me convertí en vicepresidenta.

Vaya, hay muchas cosas que no se de ti.

Syaoran, es la primera vez que hablamos.

La risa de Syaoran llegó hasta los oídos de Sakura, haciendo que su corazón acelerara sus latidos-tienes razón, pero es agradable platicar contigo.

Gracias, pero ya hablé de mi ahora a ti.

Bueno a mí me gusta, el cine, leer hacer ejercicio y también cocinar, como comprobaste en la mañana.

¿Qué se siente ser un magnate mundialmente conocido?

De su cara se borró su sonrisa y puso un semblante serio. No muy bien, la soledad siempre te acompaña, tu mejor amigo es el silencio, vives en un mundo superfluo, lleno de frivolidades, no sabes quién se acerca por tu dinero y quién por ti, vives siempre en la incertidumbre, llegas a tu casa fría, sola, a una cama vacía en donde anhelas una compañera con la que compartirla, pero eso es casi imposible, no he encontrado mujer que no se interese en mi cuenta bancaria o por el prestigio que pueda conseguir por ser yo su pareja.

Sé a lo que te refieres, yo también he pasado por lo mismo, es por eso que me di por vencida y sólo busco relaciones sin compromiso… sabes-sonrió anhelantemente- a veces me surge la loca idea de que algún día lo encontraré esa estabilidad en mi vida...

Lo sé. es reconfortante pensar en eso, pero la cruel realidad es esta.-señaló a los dos-

Se hizo un silencio, en el cual los dos se miraron y se acompañaron en su soledad, rompieron contacto visual al ver que unas pequeñas gotas empezaban a caer.

Lo mejor será que nos vayamos.

Los dos corrieron, pero la lluvia los encontró a mitad del camino, cuando llegaron a la casa estaban empapados.

Me iré a bañar, y esta vez me toca prepara la comida-cena.

¿Comida-cena?-cuestionó-

Si Syaoran ya son las seis de la tarde.

¿Las seis?!!!!! .

Si tontuelo, así que tárdate si quieres para que me dé tiempo de terminar-subió las escaleras corriendo-

Syaoran esta sorprendió, nunca le había pasado eso perder toda la tarde platicando con alguien, confundido subió a bañarse a lo mejor después de eso su cerebro podría pensar con claridad….

A ver, a ver ¿qué podré preparar?-se cuestionó Sakura entrando a la cocina, miró a lo largo de la cocina buscando inspiración, su mirada se posó en el congelador-creo que el pescado estará bien.

Empezó a cocinar, haría pescado a la plancha, con una ensalada y un buen vino blanco. Se puso el mandil que estaba colgado junto a la puerta y empezó a trabajar…tan concentrada estaba que no se dio cuenta de la presencia de Syaoran, la observaba recargado en el quicio de la puerta, con los brazos cruzados y una expresión tranquila.

Syaoran, Dios casi me matas del susto.-dijo una vez que reparó en su presencia-

No era mi intención, temí que si hablaba te interrumpiría.

Como crees, pero me alegra que llegaras; ya está listo todo así que por qué no te sientas y te sirvo en un instante.

Syaoran tomó asiento en la mesa, minutos después llegó con su platillo, comieron amenamente y cuando terminaron los dos estaban muy cansados como para pensar en su asuntito pendiente.

Bueno nos vemos mañana, descansa-Syaoran se despidió desde su puerta-

Tú también-Sakura contestó desde la suya-

Y cerraron la puerta, Syaoran se cambió y se quedó dormido al poco tiempo, pero no se podía decir lo mismo de Sakura, ella estaba aterrada ya que una tormenta eléctrica empezó minutos después de que se acostara, le temía a los rayos. Se tapó hasta la cabeza, pero no conseguía apaciguar su miedo, dio varias vueltas en la cama, pero nada, la lluvia empezó a caer más fuerte azotando su ventana, y con esta un enorme rayo resonó en la habitación haciendo que saltara de la cama y ahogara un grito contra la almohada, sin pensarlo dos veces se dirigió al cuarto de Syaoran, abrió la puerta despacio para no despertarlo, caminó a tientas hasta que llegó al pie de la misma, lo vio plácidamente dormido y le dio envidia, ojalá ella pudiera dormir así, se acercó a la cama y antes de que se recostará nuevamente el sonido rezumbador de un trueno llegó a sus oídos y al parecer esta vez había sido cerca de la casa por lo que gritó, Syaoran inmediatamente se despertó.

¿Qué¿Qué paso?-gritó, pronto vio en la oscuridad a una muy asustada Sakura-¿Sakura¿Qué paso?

¿Puedo dormir contigo?

Tanto me deseas-pregunto burlonamente-

No seas ególatra, le tengo miedo a los rayos no puedo dormir.-su voz denotaba angustia-

Ya estas grandecita ¿no?

Sabes que olvídalo, mejor me voy…

No espera no me quise burlar-Syaoran se incorporó-claro que puedes dormir aquí.

Bueno, que conste que acepto tu oferta porque en verdad les tengo miedo.

Se recostó en la cama, tapándose hasta la cabeza. Pero otro rayo cayó y Sakura brincó.

No tienes porque tenerles miedo, tengo un gran para rayos.

Aun así el sonido que hacen es aterrador.

Sakura se volteó y quedó de frente a Syaoran que la miraba con los ojos divertidos.

No puedo creer que una mujer como tú le tenga miedo a algo así.

Yo no tengo la culpa desde pequeña les he temido.

La lluvia empezó a caer más fuerte esta vez acompañada de un fuerte aire. La tormenta empeoró, para la desgracia de Sakura, numerosos rayos caían acompañados del sonido estridente de los truenos, pero está vez lo hizo en el árbol que estaba junto de la casa y si pensarlo Sakura se abrazó al cuerpo de Syaoran, esté se sobresaltó.

Ya tranquila, no pasa nada.-acarició su espalda-

¿Cómo demonios no? Si ese casi cae en la casa.

Pero no fue así tranquilízate.

Sakura se pegó más al cuerpo de Syaoran, acercó su cabeza en su pecho y el latir de su corazón la arrulló y antes de que se diera cuenta se quedó profundamente dormida… el día amaneció nublado, todavía llovía pero no tan fuerte, pero esto era ajeno a dos personas que dormían tranquilamente. Él fue el primero en despertar no por gusto si no que al quererse acomodar no pudo, bajo su mirada y supo por qué, Sakura estaba profundamente dormida, la abrazaba por la cintura y ella tenía su mano fuertemente aferrada a la suya, sonrió y sin quererla despertar la acercó más a su cuerpo acomodó su barbilla en la cabeza castaña y se volvió a dormir…estaba cómodamente dormido, pero algo faltaba, sentía la cama fría extendió su brazo tratado de encontrar algo, sin embargo sólo halló un hueco en la cama con fastidio se incorporó, paseó su mirada por el lugar, si no mal recordaba Sakura había dormido con él¿o sólo fue un sueño?, el sonido peculiar de una puerta abriéndose hizo que girara su cabeza al baño, en donde distinguió la silueta de lo que parecía ser una diosa, lo más seguro es que siguiera durmiendo, se restregó los ojos, pero la imagen no desaparecía…

¿Te sientes bien?-la melodiosa voz inundó la habitación, cayó en cuenta de que su diosa era Sakura-

Si, es que… no nada ¿cómo dormiste?

Bien gracias, y debo agradecer el hecho de que me aceptaras en tu cama.

Sabes que siempre serás bienvenida. La dirigió una mirada cargada de apetito, de por sí la deseaba, pero vestida con ese camisón color vino cubriendo su cuerpo era demasiado para sus sentidos, la combinación perfecta entre sensualidad e inocencia, las curvas de su cuerpo se dibujaban en la fina seda, el trazo perfecto de sus senos, la forma de sus caderas todo en una abrumadora mezcla de erotismo.

Sakura sentía fuego en cada parte del cuerpo en que la mirada lujuriosa de Syaoran se posaba, tenía un efecto abrumador en su ser…pero nada la retenía de poseer a ese hombre después de todo a eso vino…

Sabes creo que está vez podremos terminar aquellito.-Sakura se aproximó con movimientos sensuales a Syaoran, de un sólo tirón las colchas dieron contra el suelo, se subió a la cama gateando, aproximándose a él, se sentó a horcajadas en sus piernas, pasó sus brazos por su cuello, rozó sus labios, trazó un con un camino de besos su barbilla empezó a mover lentamente su cadera mientras besaba su boca con ansias, en un débil susurro preguntó- ¿tú qué dices?

Syaoran tomó a Sakura de los muslos alzándole lentamente el camisón, dando por hecho que aceptaba su propuesta, correspondió apasionadamente su beso, sus manos abarcaron sus glúteos atrayéndola más hacia él, Sakura dejó escapar un gemido al sentir la plenitud de la virilidad masculina, subió las manos acariciando la piel que descubría bajo sus yemas, llegó a hasta los hombros donde posó sus dedos en los finos tirantes de la prenda, los deslizó por sus brazos dejando al descubierto un par de hermosos senos que mostraban un área oscura y erguida debido a la excitación de su dueña, deslizó suavemente sus varoniles manos por ellos abarcándolos plenamente, apretándolos suavemente reclamando lo que era suyo en ese momento, los brazos de Sakura abandonaron la espalda de Syaoran para posarlos en su cintura en donde sus suaves dedos cedieron a la tarea de quitar la playera dejando el torso desnudo, sus pieles entraron en contacto, la excitación de los senos se topó con los fuertes pectorales…separaron sus labios en busca de ese elemento fundamental para la vida, sus miradas se encontraron revelando el deseo que sentían en ese momento, Syaoran abrazó el cuerpo frágil de su cómplice la cual seguía en ese vaivén de caderas que lograban volverlo loco, quería… no, necesitaba más, recostó cuidadosamente su cuerpo encima del de ella, se apresuró a quitarse la pijama, el roce de la tela contra su miembro dolía, necesitaba descargar toda esa energía, una vez terminada su labor prosiguió con la fina pieza de encaje negro que cubría la más sensible parte a la cual quería tener pleno acceso, deslizó la prenda por los muslos bien formados, hasta llegar a sus pies, trazó un húmedo camino de besos desde sus pequeños dedos hasta su boca, Sakura besó desesperadamente la boca de su compañero de juego, él se acomodó en medio de sus piernas después de haberlas separado, sus miradas se encontraron esperando el momento pero…

El timbre de la puerta los sobresaltó, Sakura dejó escapar un quejido de frustración, al parecer Syaoran no prestaba atención, más bien no quería hacer mucho caso.

Creo que tienes que ir a ver quién es-dijo Sakura no muy convincentemente-

Syaoran la miró con ojos de no estés jugando. Había decidido ignorar a la persona que interrumpía, bajó de nuevo a los labios de Sakura peor el timbre sonó más fuerte, lanzó un gruñido y muy a disgusto suyo se quitó del tentador cuerpo de Sakura. Sakura suspiró y se paró tapándose con la sábana… Syaoran recorrió la habitación en busca de sus pantalones los cuales habían salido volando, se los puso y volteó a ver a Sakura…

No te vayas, en seguida corro a quien quiera que sea y regreso a terminar.

Sakura sólo se encogió de hombros, era la segunda vez que pasaba esto no sería una señal del cielo… se puso su camisón, recogió su ropa interior y salió del cuarto al ver que Syaoran no regresaba a lo mejor era alguien importante, fue a su recamará donde se metió a bañar, que mala suerte, pensó mientras el agua corría por su cuerpo, su humor estaba pésimo le frustraba el hecho de no haber podido terminar, pero ni modo tal vez cuando lo hicieran de verdad la recompensa sería mayor… se puso unos jeans una blusa de color verde y bajó…

Cuando llegó a la sala pudo ver a Syaoran con una hermosa mujer, lo cual la hizo sentir una punzada de celos pero decidió ignorar eso por lo que mejor la observó, tenía pelo negro unos ojos color rubí, usaba un vestido muy elegante, y se veía enojada tal vez no era buena idea ir a ver si necesitaban algo, por lo que se volteó en silencio…

A sí que tú eres Sakura Kinomoto-la aludida se volteó-

Si.

Yo soy Meiling Li, soy prima del granuja este.

Mucho gusto.-Sakura dijo con una gotita en su cabeza-

Y ya me dirás ¿qué demonios te trae aquí?-Syaoran espetó exasperado-

¿Cómo qué, qué? Te desapareces sin dejar ningún rastro, si no es porque le saqué, muy a la fuerza, la información a Eriol no sabría que pasa contigo.

Necesitaba unas vacaciones-dijo entre dientes-

Y me alegra que sea así, trabajas mucho, pero aun así tía Irean está muy preocupada.

Por Dios, mi mamá se acuerda de mí sólo en mis cumpleaños…y eso porque los periódicos mandan felicitaciones…

Sabes que no es cierto, pero aun así me alegra haber venido porque por fin conocía la famosa Sakura Kinomoto.

¿A mí?-preguntó extrañada, se sentó en el sillón.

Si, tu hermano me habla todo el tiempo de ti.­-una sonrisa iluminó su rostro-

Mi hermano…-dijo en un susurro se giró sorprendida-entonces tu eres la famosa Mei, no lo puedo creer pensé que nunca te conocería.

Alguien me podría decir que pasa-Syaoran preguntó al aire-

Hay primito, te acuerdas que te platique que salía con un hombre, pues es ni más ni menos que el hermano de ella.

¿Enserio?

Sí, que coincidencia no lo crees. Por cierto ya viste a tu hermano-Mei preguntó-

¿Mi hermano¿Aquí?-Mei asintió-debes de estar bromeando si me llega a ver me matará.

¿Por qué? No haces nada malo.

Tú lo conoces mejor que yo es muy celoso, demonios y ahora que haré-Sakura se paseó por toda la habitación-

No te preocupes está aquí en Italia, sólo que él está en Florencia, me está esperando.

Lo hubieras dicho antes. Debo de pedirte un favor…

Claro que sí…

Por favor no le digas que me viste¿sí?-imploró Sakura-

Meiling miró a su primo y luego a ella, una sonrisa coqueta se dibujó en sus labios.

Oh! Ya entiendo.

¿A qué te refieres?-dijo Syaoran cautelosamente-

Ustedes dos se escaparon para tener un romance aquí, que fantástico.

Sakura y Syaoran se miraron un leve sonrojo cubrió sus mejillas.

Mei no digas…-Syaoran se vio interrumpido-

No me expliques nada, primito no le diré nada a nadie. Y mejor me voy antes de que Touya se empiece a desesperar.

Mei se despidió de su primo con un abrazo efusivo, lo mismo con Sakura…

Hacen una linda pareja ojalá que su relación continúe-gritó desde su coche-

Tu prima es algo…

Rara…Lo sé.-completó Syaoran-

Entraron a la casa, Sakura fue a la sala a leer un poco y Syaoran a bañarse, para después preparar la comida era su turno… la biblioteca de Syaoran era muy amplia tenía libros interesantes, pero uno llamó su atención "El verano de la traición" lo tomó y se sentó en el sillón que daba a la ventana, sin más que tardar empezó a leer…

Sakura, Sakura ¿me oyes?-Syaoran llevaba hablando a Sakura desde hace cinco minutos pero parecía muy entretenida con su libro-tierra llamando a Sakura.

Syaoran¿qué paso?-Sakura contestó sorprendida-

Pues llevo hablándote mucho tiempo pero no contestas.

Perdón es que este libro esta buenísimo, me suele pasar cuando algo me gusta.

No te preocupes, pero creo que tienes que comes si no te quieres enfermar.

De acuerdo-puso un separador en la página que estaba leyendo y se dirigió con Syaoran a la cocina-

Tenía algo de flojera para cocinar por lo que sólo hice unos sándwiches, espero que no te moleste.

No para nada, mejor para mí no tengo mucha hambre.

Pasaron una comida muy animada, en la que se conocieron más, platicaron de muchos temas, libros, películas amigos y familia.

Sabes, me encanta platicar contigo eres una persona con la que se puede pasar una tarde entera sin aburrirse.

Pues viniendo de un hombre tan Cosmopolitan como tú, debo decir que me siento honrada.

La verdad es que sí, no todos logran mantener mi atención.

Se me olvidaba de que el señor Li es un hombre muy exigente.-se burlo-

Pues si no exigente selecto en lo que tengo.

Sí, sí, sí sólo lo mejor se me olvidaba.

Claro si no, no estarías aquí conmigo.

Golpe bajo, pero tienes razón.

Eran las seis de la tarde, las horas corrieron rápidamente, y como era costumbre la lluvia empezó de nuevo, para desgracia de Sakura una tormenta se desató…

Demonios-dijo mientras miraba las oscuras nubes cubrir el cielo-otra noche de tormenta.

La furia de Zeus empezó a azotar la ciudad, rayos y truenos caían a diestra y siniestra. Y para el infortunio de Sakura la luz se fue.

Lo qué faltaba.

No te preocupes a lo mejor regresa pronto.

Y si no.

Pues ya que, prenderemos unas velas y listo.

¿Cómo puedes estar tan tranquilo? Qué tal si entra un ladrón o no sé…

No me digas que también le tienes miedo a la oscuridad…

Miedo, así lo que se dice miedo no pero no me gusta…

Bueno entonces deja que vaya a ver si puedo hacer algo con los fusibles…

¡No!-gritó Sakura-

Si no lo hago estaremos a oscuras.

No me dejes sola- Sakura pidió-

Syaoran se conmovió, se acercó a ella y la abrazó.

Está bien, me quedaré contigo, por qué no vamos a la recamara podremos continuar nuestra plática ahí.

Sakura asintió. Syaoran entrelazó su mano con la de Sakura y avanzaron por la casa, no se veía nada de vez en cuando un rayo iluminaba la casa y eso ayudaba a no tropezar con todo. Subieron las escaleras con cuidado, pronto llegaron a la recamara de Syaoran, Sakura se sentó en la cama en lo que Syaoran buscaba unas velas, al poco tiempo regresó con dos prendidas.

Son las únicas que hay creo que con estas bastaran.

Puso cada una en las mesas de noche que estaban a lado de la cama iluminando levemente la habitación. Sakura se recostó en la cama, pronto la alcanzó Syaoran…compartieron el silencio durante un largo tiempo lo único que se escuchaba era la lluvia caer, los truenos resonando en los cristales de la habitación y sus respiraciones…

Me puedes prestar una blusa para dormir, no quiero ir a mi cuarto.

Uhm

Syaoran se dirigió a uno de sus cajones y le pasó una playera blanca. Al momento de recibirla se metió al baño y se cambió, cuando se la puso se rió le quedaba enorme, parecía un niño, ni modo era eso o ir a su cuarto… cuando salió Syaoran estaba recostado en la cama, se acercó y se acostó se colocó en posición fetal de frente a Syaoran.

¿Le tienes miedo a algo?

La pregunta interrumpió la meditación de Syaoran.

No.

¿No?

Si no.

Eres raro.

¿Por qué raro?

Todos le tenemos miedo a algo en la vida, por ejemplo yo le tengo miedo a las tormentas eléctricas y a la oscuridad.

Pues no lo sé- se colocó de la misma forma que Sakura, la miró a los ojos-el miedo es sinónimo de debilidad.

A veces es necesario.

Puede ser, pero en estos momentos no le tengo miedo a nada, tal vez porque no tengo nada que perder.

El miedo sólo nos hace crecer, se aprende mucho de él.

No me digas-dijo burlonamente- que has aprendido de tu miedo a la oscuridad y a las tormentas.

Oye, no te burles.-lanzó un leve golpe al brazo de Syaoran-

No lo hago enserio me gustaría saber que has aprendido.

A ver, he aprendido que el miedo a la oscuridad se debe a que no me gusta estar sola, la oscuridad puede significar muchas cosas en mi mundo es igual a soledad.

Syaoran la miró y puso una de sus manos en su mejilla. Son tan parecidos…

¿Y a las tormentas eléctricas?

Mmm… no lo sé sólo me dan miedo.

Qué respuesta tan profunda.

Instrúyeme Freud.-incitó-


Espero que les haya gustado, ya saben si me quieren hacer feliz sólo submitan un review :D