Holaaaa... antes que nada gracias por sus RR, y en segundo ya no falta tanto para que esta historia se acabe...bueno los dejo de abrumar y los dejo con otro cap...


Instruyeme Freud...

Syaoran estalló en carcajadas. Sakura observó su rostro, los pequeños hoyuelos que se formaban en sus mejillas al reía, su dentadura perfecta, y la forma en que sus ojos se iluminaban tornándose de un café más claro… platicaron hasta altas horas de la madrugada y sólo el cansancio pudo callarlos…Sakura despertó revitalizada, no sabía si era por el lugar o por la compañía, trató de estirarse pero se topo con firme, alzó su mirada verde y se encontró con un dormido Syaoran, contempló su rostro sereno y no pudo evitar la tentación de quitar un travieso mechón que caía por su cara. Cuando lo acomodaba recibió un beso en su muñeca.

Perdón por despertarte.

No te preocupes, ya estaba despierto.

Tramposo.

¿Por qué?

Dejaste que te observará en silencio pensado que estabas dormido.

Yo no diría trampa, más bien táctica.

Bueno cómo sea, vamos a comer algo, anoche no cenamos y mí cuerpo pide comida.

Yo sé lo que tu cuerpo pide.-se acercó seductoramente a sus labios y los besó-

También necesita esto… pero ahora necesita ingerir alimento.

Hagamos esto, tú satisface tus necesidades de alimento y yo me encargo de las sexuales.

Me parece perfecto, pero vamos a comer.-imploró-

Los dos emprendieron camino a la cocina en donde prepararon algo de comer. Estaban a mitad del desayuno cuando llegó Yamazaki…

Provecho-saludó-

Hola Yamazaki¿qué te trae por aquí?

Pues pasaba para invitarlos a comer Chiharu está que se muere por verte.

Sakura enarcó una de sus finas cejas denotando enojo y confusión… ¿quién es Chiharu?

A mí también desde cuando no la veo…

Pues para ser precisos desde hace tres años.

Tres años, que rápido pasa el tiempo.

Entonces que dicen.

Pues claro que si los raviolis de Chiharu son únicos.

Bueno entonces los esperamos a las dos.

Ahí estaremos.

Sakura sonrió a Yamazaki a modo de despedida.

Mi iré a bañar.-su voz no disimulaba el enojo que sentía y tampoco sabía que lo originaba…-

¿Estás enojada?

No-contestó escuetamente-

Syaoran la miró extrañado¿había hecho algo?, no prestó más atención e hizo lo mismo que Sakura… cuando bajó Sakura ya estaba lista, usaba unos jeans deslavados a la cadera y una blusa blanca que le llegaba a la mitad de los muslos un escote discreto pero sexy, su pelo estaba amarrado en una coleta alta, dejando algunos cabellos sueltos…hermosa, pensó Syaoran.

Lista.

Sakura sólo asintió. Subieron al coche de Syaoran y se dirigieron a la casa de Yamazaki, el camino fue silencioso, algo tenso y Syaoran no sabía por qué, no le gustaba sentir que Sakura estaba enojado con él, tendrían que hablar…

Sakura ¿qué es…?-no pudo terminar la pregunta-

Esa es la casa de Yamazaki-Sakura señaló una hermosa cabaña-

Suspiró. Si es esa.

Cuando llegaron en la entrada estaba Yamazaki con una hermosa mujer.

Syaoran- la mujer en cuestión se lanzó a los brazos de Syaoran- te he extrañado tanto, eres muy malo no siquiera una carta.

Perdón querida pero sabes que el trabajo me absorbe.

El querida que Syaoran usó para dirigirse a la mujer hizo que la sangre de Sakura hirviera, para no prestar atención se dirigió a Yamazaki.

Hola, Yamazaki ¿cómo estás?

Bien, gracias, disfrutando de este lugar.

Si, la verdad es muy cautivador.

M esposa y yo venimos todos los años.

¿Su esposa?

Si Chiharu-señaló a la mujer que abrazaba a Syaoran-

El enojo salió de su cuerpo… raro pensó…

Ya veo, yo pensé que ustedes vivían aquí.

No de hecho vivimos en Hong Kong, pero este lugar siempre nos ha gustado.

Syaoran se acercó con la castaña.

Chiharu, ella es Sakura, Sakura ella es Chiharu esposa de Yamazaki.

Mucho gusto Chiharu.-regaló una de sus mejores sonrisas-

Syaoran se relajó al ver que Sakura ya estaba normal.

El gusto es mío, pero que descorteces somos, pasen.

Sakura siguió a la pareja.

Qué bonita casa.

Gracias, mi esposa la decoró.-comentó orgulloso Yamazaki-

Al ver la cara de sorpresa de Sakura Syaoran agregó. Lo que pasa es que ella es decoradora de interiores.

Tienes un muy buen gusto.

Gracias.

Los cuatro se dirigieron a la mesa, en donde como buen anfitrión Yamazaki les ofreció una copa de vino, platicaron amenamente hasta que Chiharu los invitó a pasar a la mesa… la comida trascendió sin incidentes, los ricos platillos fueron acompañados de risas y alegres comentarios…

Me tienes que dar la receta, esto está riquísimo-dijo Sakura-

No exageres, cualquiera puede hacerlo-chiharu comentó apenada-

Si pero tan ricos como estos no lo creo.

¿Por qué no se quedan a dormir? Podemos platicar mejor además no tarda en llover.-propuso Yamazaki-

Syaoran miró a Sakura y ella sonrió.

Claro será un placer-contestó el ambarino-

Pasaron una velada agradable en compañía del matrimonio, tan a gusto estuvieron que no se fueron el domingo sino hasta el lunes.

Estoy muerta-Sakura protestó una vez que llagaron a la casa -necesito un baño caliente y dormir todo el día.

Eso suena aburrido, hay muchas cosas que hacer.

Más tarde, más tarde-subió a su cuarto-

Después de una relajante sesión de espuma y agua caliente, se quedó profundamente dormida…sólo el hambre hizo que se parara de la cómoda cama, para cuando lo hizo el sol estaba oculto, y la lluvia estaba apenas empezando…

¿Syaoran?-llamó-

Abajo-recibió como respuesta-

Se dirigió a la planta baja, en donde lo volvió a llamar le contestó sólo, en la sala…

Hola guapo¿Qué haces?

Tratando de pasar el tiempo leyendo.

Ah Ok, ya comiste.

Si hace un rato.

Deja que vaya por algo de comer y te acompaño ¿vale?

Vale.

Sakura regresó con un enorme plato de frutas con miel.

¿Hambre?

Algo.

Terminó de comer y se dirigió a Syaoran…

¿Por qué no hacemos algo?

Syaoran levantó la mirada de su libro y con un gesto provocativo preguntó.

¿Cómo qué?

No lo sé esperaba que tú me lo dijeras, después de todo soy tu invitada.

Syaoran dejó su libro en la mesa y la miró divertido.

Tengo muchas cosas en mente, pero no sé por cual empezar.

Proponlas y veré por cual me decido.

A ver-se puso de pie y se colocó detrás de Sakura,-podemos jugar póker-besó su cuello-platicar un rato o tener una noche de pasión.

No lo sé, el póker suena divertido-dijo seductoramente-

Aunque si me preguntas creo que la noche de pasión suena mejor.

Sería una terrible falta si rechazo tu propuesta, después de todo tu eres mi anfitrión.

Sakura se puso de pie y encaró a Syaoran, lo tomó de los pliegues de su playera y lo acercó a ella dándole un beso que demostraba lo que quería… Syaoran tomó de la cadera a Sakura y la cargó quedando su torso entre sus piernas, subió las escaleras cuidadosamente tratando de no perder el equilibrio, llegó a su habitación, la recargó en la pared para así disminuir el peso, besó su cuello trazando pequeños círculos con su lengua, el mundo giraba alrededor de ellos, la tormenta se desató pero esta vez Sakura ni siquiera la escuchó, era más interesante besar o acariciar, no se dieron cuenta del momento en que llegaron a la cama, la playera de Syaoran quedó en algún rincón del cuarto Sakura pudo constatar esto al pasar su manos por la espalda del joven chino, sus miradas cargadas de deseo se encontraron en un momento en el que el aire se hizo necesario, buscaron una vez más la humedad de sus bocas, mordían sus labios, incitando a continuar, Syaoran bajo de los labios a el cuello, sus manos deslizaron lentamente los finos hilos que Sakura tenía en sus hombros dejando ante sus ojos, esos dos relieves de piel los cuales poseían una leve turgencia en la cima, recorrió el camino de bajada desde su cuello hasta ellos, se dirigió al izquierdo besándolo con delicadeza, mordiendo suavemente la piel erguida, pasó al derecho al cual brindó el mismo trato, siguió su camino acariciando con los labios el liso abdomen, pasando por su ombligo el cual besó, pero no se detuvo mucho tiempo, pronto llegó a un obstáculo una delicada prenda de bordado rojo impedía su descenso, la tomó con los dientes y la deslizó lentamente, provocando pequeños espasmo en el cuerpo de Sakura al sentir la respiración acariciar su piel, por fin la prenda salió de batalla, separó sus piernas y emprendió el camino de regreso depositando fugaces roces a sus muslos, llegó a la zona cubierta por escaso bello, la fragancia que despedía el cuerpo de esa mujer era embriagante, no era posible resistirse…resistírsele, dominada su lengua por un impulso inquebrantable comenzó a dibujar figuras sin contorno entre sus piernas, encontró el sabor dulzón de aquellos labios, húmedos, tibios, hinchados en respuesta incontrolable a la caricia áspera de la barba,...la lengua de Syaoran encontró un refugio: profunda cavidad vestida de tibieza, tensa por la intromisión de aquella lengua ávida de recorrer cada milímetro de carne abierta…la ansiedad que experimentó ese músculo comenzaba a llevar a Sakura a un lugar desconocido…Syaoran no podía más que seguir… pronto sintió los espasmos de la mujer que poseía y sonrió al ver que su misión había sido completada, bebió de su néctar, e inició de nuevo su camino, hasta llegar a los labios entre abiertos de Sakura, los besó dejando que ella probará su sabor, succionó su labio inferior alejándose de ella, sólo lo necesario para terminar de desvestirse, su virilidad se erguía imponentemente buscando un lugar en donde descansar, palpitaba de excitación, Syaoran miró a los ojos a Sakura, tomó su miembro y busco la cavidad femenina, que no necesitaba más estimulación pues estaba más que dispuesta a recibirlo, Sakura reprimió un gemido al sentir profanar su cuerpo, pronto se vio envuelta en un vaivén de caderas, el cual hacía que tocará el cielo, y su vista se nublara…intercambiaron posiciones, Sakura movía su cadera de manera incitante estimulando a su compañero a terminar ese sinuoso camino y encontrar la paz para sus cuerpos, Syaoran quedó sentado, sintió su cuerpo convulsionarse, ante cada movimiento de su ahora amante, el momento se acercaba lo sabía, sujetó las caderas de Sakura estimulándola para aumentar su danzar ella se abrazó al cuerpo sudado del castaño, los espasmos empezaron a llegar junto con el aparente cese de la tormenta, un rayo cayó a lo lejos, el trueno que lo acompañó tapo los gritos que profirieron los amantes al llegar a su culminación… se abrazaron siendo el soporte el uno del otro mientras su cuerpo recobraba fuerzas, eran uno sólo, mezcla de sudor y fluidos se confundían en sus cuerpos, se separaron y se dieron el último beso de la noche, antes de caer rendidos…

Durmieron hasta medio día, la experiencia había sido agotadora, pero complaciente, tenían un largo historial de relaciones, probaron de varios sazones pero ninguno con el sabor de éste, describirlo…imposible, pero si lo pidieran mezcla de pasión y lujuria se combinaron en esa noche dando un imperioso resultado…Sakura se despertó con recobradas energías, hacia tanto tiempo que no se sentía de esta forma, un leve dolor se asomaba por sus muslos, pero aun así se sentía plena, nunca había experimentado su sexualidad como hasta ahora, miró al cuerpo desnudo que tenía entre sus brazos, y pensar que el que dormía como bebé hizo salir su lado más erótico…Syaoran despertó al sentir una mirada traspasar su ser…

Bueno días princesa ¿cómo amaneciste?-depositó un beso en su frente-

Cansada, pero bien ¿y tú?

Igual.

Tengo hambre-dijo Sakura mirando fijamente las orbes ambarinas-

Yo también, pero mi hambre de ti, supera a la necesidad.

Tenemos que alimentarnos.

Se mi alimento.

Vamos Syao necesito una taza de café.

Y yo necesito de ti…

Sakura se rió.

Deja de jugar, vamos a comer.

Está bien, después de todo te tengo para mí otra semana.

Sakura pensó en eso, una semana, una semana más y regresaría a su vida rutinaria…que rápido pasaba el tiempo ni siquiera lo había sentido pasar…

¿Vienes?-Syaoran preguntó desde el baño-

Lo miró y lo alcanzó…bajaron una hora después, al parecer la tina es un lugar muy interesante para tener una sesión de besos y caricias…

Desayunaron abundantemente, necesitaban recuperar las energías…se dirigieron a la sala en donde jugaron ajedrez, pero terminaron semidesnudos, y no fue la última vez pasaron tres días seguidos en la casa, abandonándose a los placeres carnales, descubriendo las diferentes formas de hacer el amor, así como las muy variadas posiciones y los más extraños lugares…

Oye, Syaoran tenemos que salir despejarnos, respirar…

En verdad quieres, salir-preguntó no muy convencido Syaoran estaban acostados en la sala, Sakura estaba recostada sobre el pecho de Syaoran, el calor de la chimenea envolvía sus cuerpos, haciendo que no extrañaran sus ropas-

Pues sí, digo llevamos tres días aquí encerrados…

No lo sé, convénceme –propuso en un tono sugerente-

Sakura sonrió, no le disgustaba estar encerrada con él para nada, necesitaba un respiro…bueno tal vez no tanto, pero necesitaba pensar en ciertos sentimientos que comenzaba a experimentar y no podía descifrar más bien Syaoran no dejaba que pensara en ellos, su presencia absorbía todos sus pensamientos…

Y cómo que necesitas para aceptar mí propuesta…dijo mientras besaba su torso y se sentaba encima de él…cruzó sus brazos en el pecho desnudo, recargó su barbilla en los mismos, lo miró traviesamente mientras su pelo se esparcía por el lugar…

No lo sé, tú eres la mujer creativa la empresaria, muestra tus innovadoras ideas…

Qué te parece esto-dejó un camino húmedo de besos, subiendo hasta sus labios, mientras lo hacía su cabello proporcionaba leves caricias al cuerpo del chino que provocaban descargas eléctricas a las zonas acariciadas, paso su lengua por los labios de Syaoran para después darle un beso que exigía su cuerpo…o tal vez más…

Syaoran rodó y Sakura quedó debajo de él, miro a la deidad que tenía en brazos, su pelo se esparcía en los cojines, su mirada mezcla de pasión y diversión, el contraste de sus ojos con la alfombra roja, esos labios rojos e hinchados, el subir y bajar de sus pechos producto de su respiración irregular…el pecado hecho mujer…

Creo que pensaré tu propuesta, y mañana obtendrás tu respuesta.

Que solemnidad Syaoran-pronunció su nombre de una manera que en cualquier hombre haría perder la cordura…como a él en este momento…sin embargo era más tentadora la oferta de practicar el juego limpio de la seducción.

Me gusta pensar bien mis, movimientos-al pronunciar la palabra movió su caderas-

Sakura se mordió el labio inferior.

No es un movimiento más bien diría que es el cese de ellos…

Quieres que los cese-preguntó mientras pasaba su lengua por su cuello, descendía poco a poco, sintiendo la piel de Saura tensarse ante cada caricia, se posó en su ombligo el cual besó, paró su tarea para mirar a la castaña, no recibió respuesta, bajó a su boca para poseerla de una forma apasionada, rozó con uno de sus dedos sus labios, la miró con ojos divertidos mientras descendía traviesamente su dedo formando pequeños zigzags, la besó de nuevo, mientras su mano se adentraba a la zona más sensible…acarició el botón de placer, formando pequeños círculos con su pulgar, primero lento luego más rápido, Sakura ahogaba sus gemidos en la boca de Syaoran, pronto su cuerpo empezó a sufrir pequeños espasmo, Syaoran sonrió cesó el movimiento de su mano -entonces quieres que los detenga o no.

Sakura miró seductoramente a Syaoran, le gustaba jugar muy sucio…

No…-fue lo que contestó.

Syaoran sonrió. Eso pensé.

La penetró, terminando lo que había empezado…otra noche más abandonándose al deseo de sus cuerpos, otra noche más desnudando sus cuerpos, otra noche más desnudando sus almas…


Ya saben si me quieren hacer feliz sólo submitan un RR...nos leemos pronto...