Capítulo nueve: Verdades reveladas

La silueta salió de las sombras y se dejó finalmente ver. Harry quedó paralizado. No de miedo, sino de la impresión porque la visión de aquella noche despertó una vez más, fresca en su memoria.

-Tú…-Logró articular el antes ojiverde.

-¿Esperabas a alguien más¿Tu amiguita sangre sucia tal vez?

Harry no quiso responder. Se dedicó a observar a la bruja. Se veía más hermosa en la realidad pero a la vez la joven de los cabellos verdosos, le transmitía mayor inseguridad y peligro. Sí, no cabía duda. Era ella, la que en sueños había matado a Hermione.

-¿Quién eres?-Susurró con rabia el Gryffindor.

-Se me había olvidado que nunca me presenté formalmente. Mi nombre es Algatha.

Su nombre recorrió todos los sentidos de Harry, ahogando su cuerpo con las vibraciones de las ondas mecánicas producidas por la voz de la bruja y a Harry le pareció que su maldad provenía de las profundidades del océano. Sin embargo, eso no era todo, había algo más. El antes ojiverde cerró los ojos, respirando hondo y apretando los dientes para librarse de aquella sensación, que se estaba volviendo insoportable.

-¿Qué quieres?-le escupió violentamente el verdadero Harry.

Algatha sonrío. Se cruzó de brazos, provocando que el ligero vestido que llevaba se ajustara aún más a su figura.

-Esas no son maneras de agradecerle a la persona que te salvó de las garras de McGonagall.-Respondió simplemente.

Fue en ese momento que el Gryffindor ató cabos. Lo sabía, todo había sido una trampa. Con la mirada, recorrió el cuerpo de Algatha hasta llegar a su brazo en busca de la prueba. Sí, ahí estaba, la Marca Tenebrosa. A Harry le hirvió la sangre. Por culpa de este asunto de la tía de Malfoy había caído directamente en las manos del enemigo, Voldemort.

La joven bruja, al comprender que su prisionero se había aclarado un poco las ideas, decidió acercarse a él.

Harry no quería que se le acercara. Quiso salir corriendo pero recordó que estaba completamente atado. No había nada que él pudiera hacer. Estaban tan cerca que el potente contacto visual fue inevitable. El Gryffindor desvió enseguida la mirada. Sin embargo, todavía podía oler el perfume que emanaba de su cuerpo. Era agridulce y extraño pero lo adormecía y no sabía por qué pero lo mantenía fascinado.

-Tienes un par de asuntos que arreglar con alguien y luego podremos jugar¿De acuerdo?-Le susurró al oído la mortífaga.

-¿Jugar?-Repitió bastante atontado el antes ojiverde.

-Si Draquito, yo no muerdo. No me gusta morder pero al Señor Oscuro sí.

El nombre de Draco le calló como agua fría y lo sacó de su sopor. Harry abrió los ojos, pero no demasiado, para disimular los pensamientos que cruzaban su mente. Eso significaba que Voldemort lo había capturado pero no como Harry Potter sino que como Draco Malfoy. ¿Eran aquellas buenas noticias? No lo sabía. Sin embargo, quizás, habría más posibilidades de escapar y sobrevivir bajo la identidad del Slytherin que bajo la suya. "Cierra tu mente, Harry. Tienes que cerrarla y no dejar que descubran tu secreto."

-Por cierto, no sigas perdiendo el tiempo tratando de hacer realidad tu capricho con la sangre sucia esa.-Le aconsejó la bruja de los cabellos verdosos.

Harry reprimió el impulso de lanzársele al cuello y hacerle entender que Hermione no era tal insulto.

-¿Quién, Granger?-Preguntó Harry creyendo que podría resultarle útil un poco más de información.

-Esa castaña insignificante como se llame. Es un caso perdido, está loquita por Potter. Además, ella no está a tu altura. Entiendo que te hayas, digamos, desorientado estos últimos meses. Has pasado por mucho…

El antes ojiverde permaneció en silencio. Algatha continuó:

-Lamento que tengas que pagarlo. Pero estoy convencida que el Señor Oscuro te dejará vivir y le prometí que yo sabría mostrarte el camino.-Le guiñó seductoramente un ojo.-Tendremos tiempo libre para jugar y después iremos a buscar a Potter.

"Si es que el supuesto Potter no llega primero".-pensó por un momento el Gryffindor. ¿Vendrían los demás en su ayuda¿O lo dejarían allí, a merced de Voldemort? De Malfoy no sabía que esperar. Tal vez Hermione…No. Enseguida desechó esa idea, ella no sabía la verdad. Quizás McGonagall…

En todo caso, si nadie venía en su ayuda, él ya se estaba haciendo una idea de cómo podría salvar su pellejo.

ººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº

¿Y eso era todo? Se lo llevaban así como así y listo. Esto era una tontería. Hermione afectada porque Malfoy se había ido y ella no había podido hacer nada. Eso al menos pensaba la castaña. Que no tenía sentido sentirse tan mal por algo así. ¿Por qué le importaba tanto? Porque él no sonaba como Malfoy-Reflexionó una vocecilla dentro de su cabeza.

"Por supuesto que es Draco Malfoy. ¡Las tonterías que se me ocurren! ¿Seguro que es el malvado, frío y calculador Slytherin? El mismo, sí. ¿Y en qué te basas para probarlo?" Ya me estoy haciendo preguntas sin sentido. ¡Por Merlín y Morgana, en qué me iba a basar, en todo! Yo no estaría tan segura. ¿Qué estás insinuando? Ay no, me estoy cuestionando a mi misma. Aquí hay gato encerrado. Sí, definitivamente. A ti te ocultan algo, se nota porque McGonagall está demasiado alterada solo para tratarse del hijo de Lucius. No, basta. Estoy exagerando. ¡Cállate materia gris que estás exagerando! Harry también está muy raro. Antiguamente se habría alegrado de deshacerse de Malfoy pero está con los pelos de punta. Y así se hace llamar tu mejor amigo. ¡Basta ya!"

-¿Hermione estás bien?

-Ron, eeeeh, sí claro. Este, sólo me asustaste.-Le respondió la ojimiel tratando de controlar sus emociones.

-¿De verdad? Estás bastante inquieta y suenas muy alterada. ¿Hay algo en que pueda ayudarte? Recuerda que puedes confiar en mí.-Insistió suavemente el pelirrojo.

-Te lo agradezco. Sólo necesito despejarme, este asunto me dejó los pelos de punta.-Hermione trataba de sonar lo más normal posible. No era que no confiara en Ron, al contrario; pero no podía explicarle lo que le estaba pasando por la cabeza ni lo que sentía porque ni ella misma lo tenía muy claro.

-Hermione, yo no sé que hacer.-Soltó rendido el penúltimo Weasley.

Aquella declaración tomó a la castaña completamente por sorpresa.

-¿Cuál es el problema?-Lo interrogó dulcemente la Gryffindor.

-Tú no confías en mí, sólo hablas con Luna. Con Harry es peor porque él es el que está aún más raro. ¿O soy yo el problema?-Terminó con un enorme suspiro Ron.

-No, en absoluto. De hecho, te debo una gran disculpa. Sé que te aparté pero no era por falta de confianza, sino por miedo. Sé que cometí un error y respecto a Harry, sé que todo es muy raro y yo en su momento tampoco supe como reaccionar. Ahora me limité a resignarme.

Y fue así como Hermione puso al día a Ron, omitiendo algunos detalles naturales pero le contó casi todo; sus dudas, varios pensamientos, sensaciones y preguntas.

-Wow….-fue lo único que pudo articular el pelirrojo.

-Si lo sé.

-Entiendo en parte por qué no querías contarme.-admitió con una débil risita- Pero Hermione, estamos hablando de Malfoy…

-Lo sé. Sin embargo, no dejo de pensar… ¿No te da acaso la sensación de que Draco y Harry invirtieron personalidades?-Probó nerviosamente, ruborizándose por su atrevimiento.

-No lo había pensado pero ahora que lo mencionas, tiene bastante sentido…

-No, olvídalo. Es una idea descabellada… ¿O no?

Los dos amigos cruzaron una mirada cómplice. Y por primera vez en varios meses, sus mentes se conectaron por un instante, teniendo el mismo pensamiento. Corrieron en busca de Luna y sobre todo, corrieron en busca de respuestas.

ººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººººº

-Profesora McGonagall, yo…-Comenzó el verdadero Draco Malfoy.

-¡Shhh! No podemos hablar aquí. A mi despacho, de inmediato.

-¿Qué se supone que debemos hacer ahora?-Preguntó el Slytherin mientras subían las frías escaleras de piedra.

-Eso no es todo señor Malfoy-Lo llamó por su verdadero nombre una vez instalados en el despacho de la directora- Tenemos más problemas aún, tengo información sobre el hechizo que provocó el cambio de cuerpo entre usted y el señor Potter.

Draco abrió los ojos sorprendido y se enderezó en su asiento. No debían ser buenas noticias por la sombría mirada de McGonagall.

-Es un conjuro de magia antigua. Lo sé porque estuve revisando unos pergaminos y por casualidad encontré unos que Dumbledore dejó aquí antes de que…-La directora hizo una pausa incómoda tanto para ella como para su interlocutor. Pero rápidamente retomó la palabra esta vez más decidida-Él realizó el conjuro, el profesor Dumbledore es el responsable de que estén en cuerpos distintos.

El Slytherin estaba confundido. "¿Por qué ese viejo chiflado quería que esto pasara? Es absurdo. Al principio se podría pensar que es para castigarme pero no tiene sentido porque a la vez castiga a su alumno predilecto: Potter. ¿Por qué?"

-¿Ese pergamino explica por qué Dumbledore hizo tal barbaridad?-Preguntó Malfoy tratando de controlarse para no mostrar el torbellino de emociones que estaba experimentando.

La directora lo miró muy seriamente. Tenía que elegir las palabras correctas ya que no podía mentirle. Se inclinó un poco más sobre su escritorio y contestó:

-En el pergamino, no. Sin embargo, recuerdo algo que me dijo el profesor Dumbledore y que en aquella ocasión nunca entendí; me dijo que algo muy extraño y fuera de lo común podría ocurrir de un día para otro pero que por sobre todo tenía que protegerlos y ayudarlos a ustedes dos. No me quiso explicar más y yo no tuve la oportunidad de preguntar el verdadero significado de sus palabras; supongo que hay evidentemente una relación.

El Slytherin asintió.

-Sin embargo, hay algo más ¿no es cierto profesora McGonagall?

-Me temo que sí. El problema es que el conjuro sólo puede deshacerse por la persona que lo realizó o bajo las condiciones que aquella persona quiso que el conjuro dejara de tener efecto.

Malfoy apretó con fuerza los puños y se contuvo para no golpear el escritorio de la directora. ¿En qué estaba pensando Dumbledore? Necesitaba una explicación pero él no la encontraba y nadie se la podía dar.

-A Potter le va a fascinar cuando le contemos-comentó irónicamente- ¡Oh cierto! Potter no está.

Unos segundos antes de que Draco terminara de hablar, la puerta se había abierto de par en par dejando pasar a unos atolondrados Ron, Hermione, Luna y Ginny quienes habían escuchado aquella última y extraña afirmación.

La profesora McGonagall se mordió nerviosamente el labio. Todo se complicaba cada vez más pero por otra parte quizás era bueno que todos de una vez por todas se enteraran de la verdad. Bueno, no todos, pero por lo menos los alumnos que acaban de irrumpir maleducadamente en su despacho.

-Señoritas Granger, Lovegood, Weasley y señor Weasley; ¿Son estás maneras de entrar al despacho de la directora de Hogwarts?-Dijo severamente.

-Disculpe profesora, este eeehm, nosotros, eeehm, tiene razón…-Comenzó nerviosa la hermana de Ron.

-¿Puedes repetir lo último que dijiste, Harry¿Qué Potter no está?-Preguntó inocentemente Luna.

El que todos pensaban que era Harry no contestó.

-¡Pero qué dices! Eso es absurdo¿Cómo Harry va a decir que él mismo no está en donde está? Luna, escuchamos mal.

-Ron, tú escuchaste lo mismo que yo y los demás.

Enseguida los hermanos Weasley y Luna se enfrascaron en una acalorada discusión.

-¡Basta ya!-Gritó Hermione, miró a la profesora McGonagall y está se enterneció porque le pareció que le suplicaba. Luego la castaña dirigió su mirada a "Harry"-Han pasado cosas muy raras este último tiempo, cosas serias. Los que estamos presentes estamos implicados¿no es cierto?

-Sí, estamos en aprietos-Confesó la directora de Hogwarts-Y son graves.

-¿Qué tan graves?-Se atrevió a preguntar firmemente la castaña.

Draco Malfoy sabía que ya no había vuelta atrás y que lo más sensato era contar la verdad. Si McGonagall había dicho aquello era porque estaban de acuerdo.

-Es complicado así que no les daré detalles para que entiendan y no se confundan más de lo que ya están.-Declaró el Slytherin.

-¿Cuál es el problema Harry?-Lo interrogó Ginny-Tanto misterio ya asusta.

El Slytherin no sabía como iba a reaccionar la pelirroja al saber que todos los momentos que habían compartido juntos estos últimos meses los había compartido con Draco Malfoy en realidad. Se habían conocido mejor y cada día que pasaba, Draco se convencía aún más de que Ginny a pesar de ser Weasley era una persona especial y que quería que permaneciera a su lado. Y al Slytherin le dio un escalofrío percatarse que por primera vez en su vida, dependía de alguien más. Sin embargo, le había gustado la sensación de estar acompañado, apoyado y quizás de alguna manera "querido". Por lo que se asustó un poco al pensar que tal vez cuando revelara su secreto, volvería a ser rechazado por ellos. A su orgullo le costaba admitir que le había tomado aprecio a Ron y a Luna y que después de todo no se podía calificar de "sangre sucia" a Hermione porque era una gran bruja. Luego, estaba Harry, no estaba seguro si eran amigos pero Malfoy sabía que ya no lo consideraba su enemigo.

Tomó aire y dijo solemnemente:

-Ese es el problema, yo no soy Harry.

-¡Harry por favor¿Se puede saber qué tomaste ahora que te hace decir tontería tras tontería?-Soltó impulsivamente el pelirrojo.

En la sala reinaba un enorme silencio.

-Ron, compórtate. ¿Acaso no te das cuenta que es verdad? Esto confirma en parte nuestra teoría.-Lo retó severamente Hermione.

-Sí, ejem, lo siento. Sólo estaba comprobando que no nos metía pero…-Ron se quedó mudo al analizar lo que la castaña le había dicho- Eso significa que…

-¿Qué significa?-Preguntó desorientada su hermana.

-¿Quién eres entonces?-Luna había apuntado a la pregunta más sensata. Aunque Hermione ya se había hecho una idea de la respuesta.

-Draco Malfoy.

Ginny y Ron se quedaron de piedra. Luna se puso a caminar por la habitación de manera nerviosa.

-Entonces… ¿En dónde está Harry?-El pelirrojo se alarmó por un segundo.

-En mi cuerpo.

Todos, incluidos McGonagall, se miraron alarmados, recordando que "Malfoy" ya no estaba en el castillo.

-Ocurrió la noche en que nos atacaste a Ron y a mí¿o me equivoco?-Murmuró bastante afectada la castaña.

Ron a su vez lo recordó todo:

-Sí, y Harry-dirigió una extraña mirada al verdadero Draco-fue a ayudarnos.

El Slytherin asintió.

-No tuve la oportunidad de darles una disculpa.

-¡Es decir que todo lo que hemos vivido los últimos meses es una farsa!-Explotó Ginny.

-No es así, señorita Weasley. No todo es blanco o negro.-Comentó McGonagall quien no se había involucrado por el momento.

-¡Por supuesto que sí! Nos han engañado a todos.

-Decidimos con Potter que no les contaríamos porque era muy peligroso. No sabíamos ni cómo ni por qué habíamos intercambiado cuerpos y no queríamos provocar más desorden y caos del que ya hay.

-¿Y qué ha cambiado ahora?-Intervino a su vez la rubia.

-Todo-Comprendió Hermione.

-¿Qué quieres decir con todo?-Preguntó Ginny.

-La situación…

-Sigo sin entender. Ya sabemos que ustedes dos son un par de genios pero podrían hacernos al menos el favor de dejar de hablar en clave para que cooperemos un poco ya que estamos implicados.-Ron se estaba impacientando.

-Conocemos más a fondo el origen del conjuro que provocó que yo terminara aparentemente como Harry y él como yo, pero eso no es necesario de explicar ahora. El problema es que como ya dije antes-Recalcó Malfoy mirando especialmente a Ron quien se sintió avergonzado-Harry no está aquí.

-Y es más difícil que puedan cambiar de cuerpo.-Entendió Luna quien tenía las ideas un poco más aclaradas.

-Entonces vamos a buscar a Harry donde tu tía, lo intercambiamos y listo.-Propuso la pelirroja un poco más calmada.

-No se puede porque todavía no saben cómo cambiar. ¿No es cierto?-Ron también tenía las ideas más aclaradas.

Malfoy se limitó a asentir.

-No importa, entre más seamos mejor pensaremos…

-¿No sería entonces todo demasiado simple?-Draco dejó la pregunta flotando en el aire- Yo no tengo ninguna tía de parte de mi papá, estoy absolutamente seguro. Y no lo digo porque rechace la teoría de que un día pueda aparecer algún familiar mío en el mundo, sino porque hay alguien que estaba interesado en dar con mi paradero y hacerme pagar una deuda pendiente.

Hermione soltó un leve chillido, no había querido creer en esa opción y ahora se sentía más culpable que antes. Había enviado a su mejor amigo directamente al lugar en el que corría más peligro.

-¿Y esa persona es?-Preguntó Ron.

-Voldemort.

-¡Profesora McGonagall tenemos que hacer algo pronto! Harry corre enorme peligro.

-Lo sé Luna, lo sé. Sin embargo, no sé cómo ayudarlo y me siento muy mal porque en parte es mi responsabilidad.

-Pero profesora-Reflexionó el penúltimo Weasley- ¿V-Vold…usted ya sabe quien, sabe que Harry y Malfoy intercambiaron cuerpos?

-Creemos que no.

-Entonces, todavía tiene alguna oportunidad de sobrevivir¿verdad?-La castaña trataba de controlar su angustia que ahora sabía de dónde provenía y por qué.

-Puede ser, si el castigo a mi desobediencia de parte de Voldemort no es muy severo pero lo dudo. Aunque hay otra manera, que hagamos todo por impedirlo.-Dijo Draco con un brillo extraño en los ojos.

-Muy bonito plan señor Malfoy pero no sabemos en donde está exactamente el señor Potter.

Por unos minutos todos se desanimaron.

-No podemos ir a rescatar a Harry sin ese dado-murmuró Ginny.

Se quedaron así, meditabundos y vencidos por un largo rato. Hasta que los ojos de Draco se iluminaron aún más, súbitamente.

-¿Qué?-lo interrogó esperanzada la Ravenclaw.

-Si tienes algo que compartir sería buena idea que lo hicieras, hurón.-Reclamó Ron.

-Cálmate Weasley que así no vas a ayudar ni a una hormiga. Ya sé a donde se llevó Voldemort a Potter.

-Te escuchamos-Dijo firmemente Hermione.

-A la mansión Malfoy.

-¿Dónde vivías con tus padres?-preguntó nerviosa Ginny.

-¿Y cómo estás tan seguro?-Dudó Ron.

-Porque va a atacar donde de verdad me duele, sólo que sobre Potter no tendrá ningún efecto. Tenemos que impedir que lleve acabo su plan sino el también descubrirá nuestro secreto.

-Señor Malfoy¿Está usted absolutamente seguro de lo que está hablando?

-Completamente.

-Entonces no hay tiempo que perder…


Nota de la autora: Holaaa a todos! primero quiero pedir perdón por la larga espera del capitulo. Fue bastante dificil de escribir pero aparte han pasado muchas cosas...he estado llena de trabajo y mas encima en las ultimas tres semanas me he enfermado mucho. No se preocupen que con las proximas actualizaciones no me voy a demorar tanto porque pronto salgo de vacaciones. Así que se acerca el final de la historia. No se exactamente cuantos capitulos mas pero sé que son máximo 4 más. Espero que les haya gustado el capitulo, como se va desarrollando y cmo poco a poco se van descubriendo las verdades y se arma el puzle. Bueno, espero sus consultas, sugerencias, opiniones, lo que sea.

Muchisimas gracias a todos lo que leen, todavía siguen el fic a estas alturas y a los que quizas se integren recien ahora. Muchisimas gracias por darse el tiempo de dejar un review, que siempre valoro mucho!

Besos,

Cam-tz