Bendita Lluvia
El frío en Konoha era inmenso, aún así los shinobis mantenían sus trajes soportando el frío, pocos caían enfermos pues eran resistentes a esas temperaturas. Las actividades se vieron reducidas, los comercios abrían menos horas, la gente apenas circulaba por las calles por lo que la ciudad se veía algo blanquecina por la escarcha que se formaba, todos esperaban la noche de las primeras nieves.
Pocos salían más de un par de horas a la calle, lo justo para comprar o ir a visitar a un amigo a su casa, nada más. Tuvo que ser precisamente entonces cuando cayese esa agua-nieve intensa sin dejar de caer, en todas direcciones, empapando en menos de cinco minutos al que tuviese el desliz de quedarse bajo ella. Y fue ese día en que las suertes de ambos les fallaron, esas mismas que habían conseguido que no se encontrasen de nuevo, esas, les había llevado a chocarse bajo esa fina lluvia tan molesta, en mitad de un parque desierto, en mitad del silencio.
Temari iba con el pelo suelta ya que con esa lluvia le era más cómodo, pero tenía todo el yukata pegado a la piel marcando sus formas a la perfección. Por su rostro se dejaban caer las gotas en fila hasta su cuello siguiendo la línea de este y colándose por el canalillo, algo que ni percibía dado que ya estaba empapada de arriba abajo.
Shikamaru iba también con toda la ropa pegada al cuerpo, el pelo empapado le caía sobre los hombros tapándole un poco el rostro y el agua delineaba su perfil masculino.
Apenas se observaron un segundo cuando en un segundo Shikamaru la agarraba de la muñeca y a la carrera iban a refugiarse a unos porches a esperar que se calmara un poco. Ninguno de los dos había reparado mucho en que estaban calados hasta los huesos y con mucho tiempo por delante.
Temari se despegó un poco la ropa que enseguida se le volvió a pegar al cuerpo, el frío les recorría a ambos todo el cuerpo entumeciéndolo. Como siguiesen así terminarían cogiendo, como mínimo, un constipado. No lo pensó, ni siquiera sabía que estaba haciendo, su cabeza estaba demasiado caliente como para pensar en claro, le dio un suave golpe en el hombro a Shikamaru y echó a correr por las calles hacia los baños termales con Shikamaru detrás.
