I Miss You

Desde su regreso Temari había convertido su típica seriedad en risas y sonrisas, la aldea esta muy alegre por el compromiso de la kunoichi y está respondía. Sus hermanos la notaban peculiarmente extraña, temerosa y deprimida, pero cada vez que tocaban el tema o trataban de encaminarlo ella les sonreía con aquella sonrisa que los transportaba a una tranquilidad inigualable y se les olvidaba el tema. Si, ella trataba de ocultar aquel extraño miedo, bloqueó por completo todo lo que sentía por el joven Nara y evitaba que nadie viese el más ligero aire de tristeza a su alrededor, sin embargo, por las noches, acaba sentada en el sillón que quedaba frente al balcón y observaba las estrellas preguntándose si el joven shinobi habría regresado ya de su misión.

Shikamaru permanecía con su equipo, hablando del estado de la misión, del rumbo que llevaban las cosas, de tanto en tanto miraba el cielo, observaba aquellas estrellas y sonreía para sí, deseaba tanto volver a verla y rodearla con los brazos en un tierno abrazo mientras se besaban.. Jamás le había importado de tal modo una mujer, y ahora allí estaba, perdiendo la concentración por una… Enseguida su mente volaba a los recuerdos, a esos momentos de cuando la conoció, como sus ojos iban cambiando. No sabía como una mujer tan problemática había acabado importándole tanto. Aquello le recordaba a sus padres, su madre era poco menos problemática que Temari y su padre la amaba por encima de todo por lo que siempre la obedecía sin rechistar, e, irónicamente, él había acabado haciendo lo mismo con Temari, cada vez que estaban juntos obedecía sin chistar.

La noche cubría sus respectivos puntos de mira, ambos pensaban en el otro con fuerza como si de tal forma estuviesen al lado del otro. Sin embargo Shikamaru tenía ventaja, podía distraerse mejor con lo de su misión, por el contrario ella se la pasaba viendo kimonos, decoraciones, menús… Por otra parte Temari acaba exhausta de mantenerse aparente feliz y de estar de aquí para allí, cuando no la paraban a hablar en un lado la paraban en otro por lo que apenas si le daba tiempo a dormir un rato y tratar de desconectar de aquel infierno al que acabaría por sucumbir.

Ambos observaban sus respectivas imágenes del estrellado cielo que los cubría, el viento era para ambos suave, como un brazo que los rodeaba para darles su apoyo, ambos suspiraron a la par sin saberlo y se recostaron para conciliar su profundo sueño que acabaría con otro largo día trabajo agotador e inaguantable. Pero de alguna extraña manera ambos tenían la sensación de que posiblemente el día que les esperaba a la mañana siguiente sería peculiarmente esperado y, en cierto modo, imprevisible.

El cielo de la mañana se introducía temeroso en la oscuridad del sueño, poco a poco empieza a haber algún que otro movimiento perezoso, los ojos se abren y se cierran dormilones acostumbrándose a la luz que invade ese territorio oscuro. Los brazos se estiran activando algo más rápido el cuerpo que empieza a desperezarse haciéndose a la idea de la ducha fría que llegaría a continuación y el desayuno a lo grande que tomaría tras él. La posterior partida hacia un sol ajusticiador que se lleva el frescor de la noche mientras cruzas mecánicamente todo el trayecto que te lleva a tu destino y de repente, algo te saca de tu ensimismamiento, el chocar con otra persona de cuya presencia no te habías percatado hasta que chocas, la vista busca a esa persona con rapidez mientras sueltas una sarta de injurias cuando, casi sin creértelo, te encuentras a la persona con la que chocaste, la única persona con quien menos esperarías chocarte.

Temari: ¿Vago incluso para mirar por dónde vas Shika? (con su sonrisa de siempre)

Shikamaru: eh? ¡Temari! Tsk.. mendokusai… gomen Temari.. andaba un tanto ensimismado…

Temari: si, ya lo noté, ¿venías a ver a Gaara?

Shikamaru: ¿eh? Si, algo así…

Temari: ok, pasa tú entonces

Shikamaru: hai.. etto… ¿Cómo te va todo?

Temari: bueno… ya ves cómo esta la villa de revuelta, ¿no? Tengo bastante trabajo… (evitando tener que mirarle directamente así que se centraba en un punto perdido de su chaleco)

Shikamaru: si… bueno.. pues entro…

Temari: hai.. (dándole la espalda para dirigirse hacia la biblioteca del kage)

Shikamaru: (abrazándola por la cintura con sus labios muy cerca de la oreja de ella) te extraño Temari… (dándole algún que otro beso mariposa por el cuello, la nuca, el hombro..)

Temari: … Shikamaru… onegai… para… (liberándose de los brazos y caricias del Nara) ahora yo… no puedo…

Gaara: (asomándose a la puerta del despacho) ¡Oh! Pasa Shikamaru, Temari, dejamos para más tarde nuestra charla. Adelante Shikamaru

Shikamaru: si.. (internándose en el despacho de Gaara cerrándose la puerta tras una mirada de éste a su hermana)

Temari: (contemplando la puerta cerrada) gomen…