Echándote de Menos

Temari había permanecido en los bancos esperando que la reunión con el shinobi acabase para poder hablar con su hermano, en su interior un torbellino de interrogantes la atenazaban, en el mismo momento en que se chocaron supo que era él y en otras circunstancias le hubiese besado sin ningún pudor, pero ahora todo era tan diferente, podía oír algunos gritos por parte de su hermano, oía también al Nara elevar el tono, al parecer estaban discutiendo sobre algo realmente importante, nunca había oído la voz de Gaara tan alta y aún menos la del Nara, pensó que lo mejor que podía hacer era no inmiscuirse e interrumpirles, pero si les dejaba continuar acabarían alertando a media villa y más de un jounin acabaría irrumpiendo en el despacho por lo cual Temari respiró profundamente y sin previo aviso entró en el despacho sintiéndose diminuta ante la mirada de odio que le lanzó su hermano.

Gaara: ¡TEMARI! ¡DIJE QUE ESPERASES!

Shikamaru: (se había callado de inmediato al verla entrar)

Temari: hai, se bien lo que dijiste Kazekage-sama, pero como ambos sigáis gritando de tal modo acabarán por venir varios jounin si no viene hasta su propia guardia Kazekage-sama (manteniendo la cabeza ligeramente inclinado y las manos sobre el regazo)

Kazekage: ¡ESTO NO ES ASUNTO TUYO!

Temari: (tratando de reprimirse la ira que empezaba a acumularse) gomenne Kazekage-sama, pero si este shinobi acaba en las celdas acabarán igual sus dos compañeros y eso puedo acarrear la violación de la alianza entre Sunagakure y Konoha provocando otra nueva guerra y no estamos preparados para afrontar una cuando la mitad de nuestros ninjas están en las fronteras

Gaara: (empezando a bajar el tono de voz) Sal fuera Temari, espera a que acabe

Temari: (levantando la mirada enfrentándose a la de su hermano) lo haré cuando te tranquilices Gaara

Gaara: (suspirando) de acuerdo Temari, retiraos los dos, no hablaré con nadie hoy… dejadme tranquilo un rato…

Temari: hai.. (dejando a Shikamaru salir antes el cual ya andaba quejándose de dolor de cabeza) onni-chan, ves a casa, y no te estoy dando una idea, cuando vaya esta noche quiero verte allí (saliendo de la sala)

Gaara: (observó a la mayor y sonrió escuetamente) arigato onne-san...

Temari: (cerrando la puerta tras de si) ¿Quieres que te pida una aspirina?

Shikamaru: onegai..

Temari: (pidiendo a la secretaria que le trajese un vaso de agua y una aspirina) no pensaba que un par de gritos te produciesen dolor de cabeza Shika, te estas volviendo muy blando (sonriendo levemente)

Shikamaru: bueno, y no lo suelen hacer, recuerda que tengo a Ino en el equipo y anda todo el día peleando por cualquier cosa… es sólo que por la noche no pude dormir y de beuna mañana tener bronca con tu hermano…

Temari: si ya se… es raro que Gaara se altere de tal modo (esperando que se bebiese el agua con la aspirina que la secretaria le había entregado y caminando lentamente por el pasillo) Últimamente Gaara anda demasiado ocupado y no permite que nadie le ayude, creo que algunas veces Kankurô se ha colado para liberarle de trabajo y cuando se entera casi mata a Kankurô (diciéndolo mientras soltaba una leve risita que produjo que el Nara sonriese como un idiota)

Shikamaru: menos mal… pensaba que ya se me había olvidado tu forma de reír (adelantándola cuando ella se quedó unos instantes quieta en el sitio) ¿Ya le conoces?

Temari: ¿Eh? No, aún no (observando al moreno melancólica)

Shikamaru: vaya… espero que te trate como te mereces

Temari: (alcanzándole y quedando a su altura) ¿Y cómo se supone pues que es eso?

En su paseo semi-mudo, y una conversación banal habían acabado en un ala de la casa del kazekage que servía como trastero para guardar antiguos trastos y papeles, nadie transitaba ya esa zona de la casa, la vigilaban, si, pero no había nada allí que necesitase vigilancia. Temari se había dado cuanta de ello demasiado tarde, cuando las miradas de ambos se entrelazaron tras otra tonta broma sobre la Godaïme de Konoha, el silencio se había hecho de nuevo rodeándolos, como si fuese un lazo que los atase acercándolos poco a poco al otro. Temari podía sentir ya la respiración del Nara rozando sus labios, no podía creerlo, volvía a tenerlo tan cerca, su pelo sobre los hombros y su mirada la atraían a acercarse por si misma acortando la distancia; él no podía creer que pudiese tenerla de nuevo tan cerca, sus labios tan dulces y atrayentes estaban levemente entreabiertos sus ojos brillaban como aquella vez en que fueron interrumpidos… Ambos no lo pensaron más y juntaron sus labios con pasión expresándose el uno al otro lo que se habían añorado.

Ambos sabían que debían separarse, que lo que estaban haciendo no podía ser, sin embargo lo que sentían era más fuerte que su mente. en escasos segundo el Nara empezaba a repartir incontables besos mariposa por el cuello de la rubio mientras poco a poco iba a haciéndose camino hacia su hombro dejándolo al descubierto, Temari se dejaba hacer mientras soltaba algún suspiro y enredaba sus dedos en el cabello de él incitándole a que no dejase de otorgarle esa sensación.

Shikamaru: (esperándose levemente de esos dulces labios) Temari… esto…

Temari: (observando al chico directamente a los ojos) Shikamaru si he de separarme de ti antes quiero haberte entregado todo, voy a casarme con un hombre que no conozco y habré de vivir a su lado

Shikamaru vio seguridad en los ojos de la chica y no pensó en nada más, volvió a besarla con mayor desesperación saboreando sus labios con deleite. Ella se dejaba complaciente mientras empezaba a desprenderle del chaleco y el jersey negro, él desataba el obi e introducía sus manos bajo la tela del yukata acariciando la piel de la chica por encima de unas mallas ya no tan cómodas para la kunoichi. Sus respiraciones habían empezado a ser más aceleradas, Shikamaru había conseguido desprenderla de esas malditas mallas redes y ahora se dedicaba a mimar cada milímetro de piel de la kunoichi, ella trataba de no hacer ruido alguno sin embargo no podía evitar que algún que otro gemido saliese de sus labios instando al shinobi a dedicar una atención más escrupulosa a ciertas zonas. Temari ya no podía aguantar más y decidió realizar ese mismo examen exhaustivo al joven Nara, este se dejo hacer mientras seguía con algunas atenciones para ella. Ambos no podían esperar más, Temari se posicionó encima de él y se auto penetró mientras soltaba un gemido algo más fuerte que todos los anteriores al tiempo que ambos cerraban con fuerza los ojos ante esa nueva sensación, tras unos segundos en que Shikamaru permitió que se acostumbrase a su intromisión empezaron a moverse acompasadamente sin cesar en caricias y besos.

Un alma solitaria había terminado por esa zona de la residencia del Kazekage, y atraído por los ruidos acabó siendo testigo de la escena, observó unos segundos y desapareció como alma que lleva al diablo. Los dos amantes ajenos a ello culminaron a la vez ahogando un grito en los labios del otro.