Cumpleaños Lleno de Amor

El sol ya se ponía cuando Gaara llegó a la casa de su hermana, Kankurô fue quien le abrió la puerta desmaquillado con un yukata de tono beige de andar por casa, antes de que Gaara dijese un "Oyasumi", Kankurô lo había cogido en volandas a modo nupcial y llevado al baño, no le permitió salir de allí hasta que Gaara se duchó y cambió sus atuendos por un yukata en un tono cobrizo de andar por casa. Gaara no protestó sabía que por mucho que lo hiciera en casa de su hermana él era el pequeño y a menos que lo creyesen necesario l mimarían como su hermanito pequeño que era, había veces que algo agobiante, pero él se dejaba, ese cariño le extasiaba y le creaba una profunda paz interna; además, hacia demasiado tiempo que los hermanos no se juntaban así que no se inmuto demasiado por el recibimiento. Cuando paso a la cocina, una vez Kankurô se había ido a ver un poco la TV, se encontró con su hermana con el pelo recogido con una pinza cayéndole un poco por la cara y arropada en un hermoso yukata en tono violeta, estaba preparando la cena, el plato favorito de cada uno de sus hermanos en una cantidad abundante, pero sin pasarse, las raciones justas que sabía solía comer cada uno, ella al sentirlo se giró y le sonrió dándole unas buenas noches, tenía las manos ocupadas en la preparación de una salsa por lo que no se acercó a abrazarle pero si para depositar un par de besos en la frente del menor, Gaara sonrió como un niño pequeño, actos tan pequeños como esos le hacían sentirse miembro de una familia.

Temari les indicó que podían sentarse ya a la mesa y sirvió a cada uno su cena, ambos hermanos dieron gracias por la cena y se lanzaron hambrientos a degustar sus respectivas cenas, mientras cenaban ninguna palabra surcó la mesa excepto pidiendo algo de agua o un trozo de pan. Una vez acabaron esperaron que Temari retirase los platos t trajese el postre, sin embargo cuando Temari iba a regresar de la cocina con el postre la luz se fue de golpe, Gaara se alteró y se puso rápidamente a la defensiva, sin embargo, unas tenues luces hicieron que mirase hacia ese punto, vislumbró un poco a Temari y a su lado a Kankurô, llevaban algo en la manos, Temari depositó las lucecitas frente a Gaara pudiendo percibir este de que e trataba, una tarta, era peculiar, exclusiva para él, en la parte superior de la tarta distinguió el dibujo de la cara de sus dos hermanos en la zona superior y un poco más abajo entre ambos la cara de Gaara y en los espacios vacíos un "Happy Birthday Onni-chan"; Gaara levantó la mirada hacia sus dos hermanos y vio como Kankurô depositaba algunos regalos en la mesa cerca de la tarta. Temari se puso tras su hermano y le tiró delicadamente de las orejas para al acabar revolverle el pelo, Kankurô por el contrario agarro a su hermano pequeño por los brazos levantándolo del suelo con una amplia sonrisa mientras le daba un "Feliz Cumpleaños Gaara". Gaara notaba como el calor se agolpaba en sus mejillas, Temari dio la luz y pudo distinguir el variado envoltorio de los regalos que tenía ante él y ver más claramente la tarta, un tipo de algodón dulce invención de su hermana para poder realizarlo a modo de tarta. Gaara no podía sentirse más avergonzado, ni siquiera se acordaba de que era su cumpleaños, sin embargo ellos habían recordado esa fecha y montado todo eso…

Kankurô le instó a que soplara las velas antes de que las velas acabasen por estropear la tarta y al hacerlo aparecieron tres mini algodones de azúcar de sabores variados para el joven Kazekage. Temari reía de la expresión avergonzada que tenía su hermano. Hacia demasiado que los tres no se juntaban y esa reunión estaba resultando muy divertida. Antes de comenzar a comerse el postre Gaara abrió los regalos, había uno muy pequeño, una cajita de terciopelo rojo, Gaara la cogió intrigado y lo abrió, en su interior pudo ver un anillo con una piedra granate incrustada, inscrito en el interior se podía leer "Siempre juntos", sus hermanos le indicaron que se lo colocase en el índice de la mano derecha, fue cuando vio los anillos respectivos que llevaban sus hermanos, idénticos al suyo pero con color diferente; abrió el siguiente y se encontró con la foto que se habían hecho el día de su nombramiento como Kazekage, no llevaba la ropa de Kage, pero si la que solía llevar debajo de la túnica blanca, los tres salían sonrientes, Kankurô con una mano sobre la cabeza del pelirrojo y Temari dándole un beso en la mejilla. En el dorso de esa foto vio algo que no recordaba, vio a una niña pequeña con cuatro coletitas y una capa morada con un bebé arropado en una mantas rojizas junto a un niño algo menor que ella con una capa marrón, miró profundamente la foto, no podía creer lo que veía en esa foto, jamás la había visto, vio la fecha escrita abajo a la izquierda, casi medio año desde que nació, ya tenía un pequeñas ojeras en la foto, pero sonreía tranquilo en brazos de su hermana la cual mostraba una sonrisa amplísima donde se veía que le faltaban un par de dientes y su hermano también sonriendo de oreja a oreja con una tirita en la mejilla.

El joven Kazekage tenía unas lágrimas contenidas en los ojos, sus hermanos lo miraban también conteniendo unas lagrimas de felicidad, finalmente Gaara acabó dejando caer unas lágrimas por sus mejillas casi a la par que los brazos de su hermana lo rodeaban dejando que apoyase la cabeza en su hombro.

Gaara sentía que en verdad todo aquel tiempo antes de conocer a Naruto realmente no había llegado a estar solo. Si es cierto que sus hermanos siempre lo habían evitado por miedo, pero al mismo tiempo habían tratado de mantenerlo a salvo de los continuos intentos de matarle por parte de su padre. Que cuando formaran equipo en su interior se había sentido feliz de estar junto a sus hermanos, que durante el examen ambos lo habían tratado un poco como su hermano preocupándose por él, siempre había pensado que había sido por ser el As de Sunagakure, sin embargo recordó como ambos trataron de sacarlo de allí cuando el ataque comenzó, como Kankurô se quedó rezagado para darles tiempo a él y Temari de poner mayor distancia entre ellos y Konoha, de cómo había tratado Temari de evitar que se enfrentase a Sasuke y de cómo la trató, de cómo fueron a recogerlo cuando quedó para el arrastre tras enfrentarse al Uzumaki… Unas lágrimas más profundas se derramaron por su cara, Kankurô le observó y se las secó. Gaara le miró y vio ternura en sus ojos la misma que en tiempos luchaba contra el miedo al igual que su hermana…

Gaara se secó rápidamente las lágrimas y tras mirarlos unos segundos salió de la casa, ambos hermanos se quedaron sorprendidos pero sabían que no debían seguirle esa noche.