Sorpresas

El sol despuntaba perezoso sobre la muralla que protegía la aldea, el silencio era dueño de la aldea, pero no por que sus habitantes siguiesen dormidos, al contrario, la aldea al completo se encontraba dirigiéndose hacia el edificio del Kazekage, todos tratando de ser lo más silenciosos posible para que su pequeño jinchuuriki no se diera cuenta. Sin embargo tal y como iban aproximándose se daban cuenta, en el bacón del despacho del Kazekage si vislumbraba la silueta de éste, sus hermanos, los aliados de Konoha y el Consejo. Todos estaban algo deprimidos por haber sido encontrados por el joven Kazekage que observaba la aldea con gesto solemne, pero que menos fue la sorpresa cuando los más pequeños de la aldea empezaron a gritar, primeramente había sido uno sólo y poco a poco los demás se fueron uniendo de igual forma el resto habitantes de la aldea.

Gaara abrió los ojos de par en par al entender que aclamaban con tanto ímpetu, sus hermanos colocaron una mano en sus hombros y sonrieron avanzando un paso hacia delante quedando a la altura del menor. El apogeo que había abajo era increíble, toda la aldea tiraba pétalos de Anemone roja y cuanto más se oyó el clamor cuando Gaara entrecerró un poco los ojos dedicando una tierna sonrisa a su aldea. Su vida había cambiado mucho en todo ese tiempo y estaba agradecido de esa cambio.

Los de Konoha observaban solemnemente al Kazekage y sus hermanos, el Consejo observaba algo irritado la escena y lo más ancianos se quejaban del bullicio que se estaba formando. Gaara volvió a poner esa cara serena que le caracterizaba y con un solo gesto hizo que todos callasen expectantes a las acciones del joven.

Gaara: Arigato, pero hoy quisiera pediros algo muy importante para mí. Es una decisión que quizás no agrade a todos pero espero aceptéis..

Temari observó a su hermano extrañada, no sabía que pretendía ahora Gaara, se estaba saliendo de lo acordado. El Consejo murmuraba por lo bajo, Izumo y Kotetsu observaban al Kazekage con solemnidad, era difícil encontrar a alguien de su edad tan capacitado para el puesto y que se lo tomase tan en serio. Shikamaru había bajado su mirada de las nubes y observaba un punto cercano a Gaara, y Kankurô, observaba el revuelo que se había formado abajo por las palabras del Kazekage.

Ante la expectación que se formó Gaara retrocedió unos pasos hasta llegar a los ninjas de Konoha, los tres ninjas le observaron sin saber que tramaba el joven y, antes de darse cuenta, uno de ellos era agarrado por la muñeca y llevado hacia la baranda desde dónde toda la aldea podía verle bien.

La expectación tenía a todos con el corazón en el puño. El Kazekage se situó en su lugar original y alzando la mano por la que tenía cogido al ninja, espero unos segundos y luego se situó entre el ninja y su hermana.

Gaara: Hoy, se decide el enlace por el cual estamos de celebración en la aldea. El hombre a quién entregaré la vida y la sonrisa de mi hermana, la esperanza de una fuerte alianza (agarrando las manos de ambos y haciendo que se las cogieran ago ruborizados ambos). Hoy queda oficialmente proclamado el amor entre ambos.. (soltándoles y dando un paso hacia atrás dejando a la pareja ante toda la aldea, ambos fuertemente ruborizados)