Hey, hey, hey! Ya estoy de vuelta! después de un muy buen rato! Bueno, sere breve... les dejo el siguiente capítulo, xDDD


xXDigital ChroniclesXx

Por: Sol Kano

Capítulo X: "Misteriosas Confusiones"

-Entonces¿cómo fue que llegaste al Digimundo?

Los chicos se encontraban en el cuarto de Izzy, algunos sentados en el suelo o en la cama, otros de pie recargados en la pared. El anfitrión se encontraba en su silla giratoria, dándole la espalda a su computadora, con expresión seria. Todos miraban al chico, esperando su respuesta.

-Es algo confuso- comenzó Izzy -traté de investigar más sobre la Profecía, así que Tentomon me explicó como entrar al Digimundo usando nuestros Digi-Leks a partir de una base de página web, así que ambos fuimos a la Ciudad Digimon, que se localiza en la Isla File, y ya que ahí nacen todos los Digimons ahí se encuentra el Castillo de la Creación donde se encuentra importante información y los registros de todos los Digimons que han nacido desde el inicio de los tiempos de ese mundo... bueno, cuando entramos fuimos hacia el Cuarto de los Recuerdos, en las paredes se encontraba escrita la historia de la creación del Digimundo... lo curioso fue que se encontraba escrita en todos los idiomas de nuestro planeta, y por lo tanto ningún Digimon comprendería...
-¿En todos los idiomas de la Tierra?- repitió Tai, incrédulo -no puede ser...
-Entonces, encontraste el que estaba en japonés¿cierto?- preguntó Joe
-Sí, le tomé fotos puesto que no teníamos mucho tiempo- Izzy le dio la espalda a los demás e hizo aparecer en la pantalla de la computadora las fotos -¿quieren que las lea?

Silencio. A pesar de que tenían muchos deseos de escuchar como era que existía ese mundo paralelo al suyo, sintieron que eso seria impactante para sus digimons, que los miraban expectantes.

-Yo opino- finalmente dijo Sora -que será mejor leer la Profecía, ya que es de gran importancia tener idea de lo que nos estamos enfrentando... ¿no creen?

Todos asintieron. Izzy suspiró.

-Bien- prosiguió el chico -en ese mismo cuarto se encontraba el Libro Digital, que hablaba de la historia del Digimundo a través del tiempo, sus dioses, y la Profecía completa... pero...
-¿Pero?- repitió Tk
-Era técnicamente imposible de entender para un Digimon ya que esta en el idioma de la informática- explicó Izzy
-¿El inglés?- preguntó Tai

Todos lo miraron con el ceño fruncido.

-No, el código ASCII- dijo Izzy -muy pocos digimons son los que saben, y solo saben muy pocas cosas
-A lo mejor... lo hicieron así para que ningún Digimon supiera sobre la historia de su mundo- razonó Kari
-Eso fue lo que pensé...- admitió Izzy -solo que había un problema
-¿No podían tomar el libro sin sufrir algún daño? -intentó Tai

Nuevamente todos le dirigieron miradas furtivas. Izzy sonrió.

-Algo así, esta prohibido sacar algo del castillo de la creación- dijo Tentomon -es material sagrado y el que lo haga será castigado...
-¿Con la muerte?
-¡Tai!- dijeron todos al unísono, hartos de las interrupciones de chicos
-No, es encerrado durante los próximos 1000 años- dijo Tentomon
-Entonces¿no consiguieron nada?- preguntó Mimi
-De hecho, sí- dijo Izzy mientras sacaba de una mochila de cuero marrón debajo del escritorio
-¡¿QUÉ?!
-¿No que estaba prohibido sacar cosas del castillo, y que si lo hacían los iban a castigar y todo lo demás?- preguntó Tai
-La mochila no estaba dentro del castillo- aclaró Tentomon
-Y no lo robamos precisamente nosotros- dijo Izzy
-¿Entonces dejaron que alguien mas hiciera el trabajo sucio?
-¡TAI!
-Ya, pues, ya me callo- dijo el chico ante las amenazas de sus amigos
-Cuando Tentomon me dijo que no nos podíamos llevar el libro entraron en el cuarto unos digimons...
-¿Enviados del Gran Maestro?- preguntó Kari
-Sí, su líder era Sphinxmon...
-¿Sphinxmon? - saltaron los Digimons
-¿El máximo seguidor del Gran Maestro?- preguntó Gabumon
-Querrán decir "la"- rectificó Izzy -porque como la vi parecía mujer

Los Digimons negaron con rotundidad.

-Entre los digimons no hay patrón macho/hembra, no tenemos género- dijo Agumon
-Vamos, Agumon, yo creo que eres macho- comentó Tai -¿te sientes como hombre o como mujer?
-Pues no lo sé, supongo que como hombre- dijo Agumon, y se puso frente al espejo de Izzy -¿me veo como hombre?
-Yo te veo como un dinosaurio- aseguró Biyomon
-Yo no creo en eso de que no tengan género- comentó Kari
-Yo creo que Palmon es niña- dijo Mimi mirando a su amiga
-Yo también me siento así, Mimi- aseguró Palmon abrazándola
-¿Tú como me ves, Joe?- preguntó Gomamon
-Como una foca blanca- dijo Joe -pero si pienso que eres macho
-Bueno, ya- dijo Matt hablando por primera vez en toda la reunión -¿y¿qué hizo Sphinxmon?
-Pues nos amenazó, estuvo a punto de matarme y por un momento se quedó con el libro- dijo Izzy con seriedad
-¿Por un momento?- repitió Sora
-¿A qué te refieres con eso?- inquirió Tk
-Cuando logramos escapar y entramos en un bosque nos encontramos a una chica
-¡¿QUÉ?!- repitieron nuevamente todos
-¿Una chica real?- dijo Joe
-No puede ser, los humanos no pueden entrar a nuestro mundo- puntualizó Salamon
-¿Y cómo explicas que Izzy que entrado?- preguntó Tai
-Todo humano puede entrar a nuestro mundo utilizando un Digi-Lek y un Portamonedas- aclaró Tentomon -y esa chica no tenía nada de eso...
-Entonces¿cómo fue que entró?- preguntó Sora -¿qué hacía ahí?
-Si crees que eso fue misterio, te sorprenderá más esto- dijo Izzy tomando la mochila y sacando un hermoso libro parecido al mármol
-¿Es es...?
-Sí, el Libro Digital- dijo Izzy

Todos se acercaron al chico para admirar el hermoso libro. Con cada leve movimiento parecía brillar.

-Un momento¿cómo consiguieron el Libro?- preguntó Matt
-Esa chica nos dio la mochila- dijo Tentomon
-Además, hubo un momento en que pareció entrar en trance y dijo algo muy extraño- comentó Izzy -sobre que soy el Protector del Conocimiento y debo de poseer toda la información sobre el Digimundo, encontrar a los Novenos Protectores y... ayudar a la chica... después ella me volvió a hablar normalmente como si no hubiera pasado nada...
-¿Qué¿Enserio te dijo eso?- preguntó Kari tomando a Salamon en sus brazos
-Sí, fue extraño, pero cuando regresó del trance comenzaban a acercarse más Digimons nos dijo que huyéramos y que trataría de detenerlos- dijo Izzy -así que tuvimos que regresar

Silencio. Todos razonaban la aventura de Izzy y Tentomon.

-Bien, es obvio que los que se acercaron a ustedes eran Sphinxmon y sus secuaces- razonó Tk -ya que si ellos tenían el libro y la chica se los entregó debió habérselos quitado... pero la duda aquí es¿cómo lo hizo si Sphinxmon demostró ser tan poderosa que estuvo a punto de aniquilar a Izzy?
-Ese es uno de los muchos misterios a resolver- dijo Sora
-Otro misterio es lo que la chica dijo- comentó Kari -¿cómo sabrá eso?
-Hemos de suponer que el hecho de haberle robado el libro a Sphinxmon y saber eso tienen la misma solución- declaró Mimi con un toque místico
-Otra cosa que no me explico es el tiempo- dijo Joe
-¿El tiempo?- repitió Tai extrañado
-Sí- dijo Joe -todos estos sucesos en el Digimundo se llevaron a cabo en una hora y media aproximadamente, pero antes de que Izzy partiera me había llamado y en tomar la decisión y preparar la página debió llevarle minuto y medio a su regreso, mientras pensaba lo sucedido, se daba cuenta del libro debió transcurrir... un minuto más o menos, y entonces me llamó...
-Eres bueno en eso de los cálculos y todo eso, Superior, pero ¿cuál es el punto?- dijo Tai
-Entre la primera y la segunda llamada, en nuestro mundo, no pasaron ni los cinco minutos- dijo Joe
-¿Qué?- preguntó Tk asombrado
-Eso es posible si en el Digimundo pasara el tiempo mucho más rápido que aquí- dijo Matt persuasivamente
-En efecto, traté de investigar en el Libro Digital y comenta que el patrón de tiempo entre nuestro mundo y su mundo es de minuto/día- dijo Izzy
-¿Y eso como es?- preguntó Tai interesado
-Que mientras aquí transcurre un minuto en el Digimundo pasa un día- le reprochó Kari a su hermano
-Por eso Izzy tardó unos segundos para nosotros en el Digimundo- dijo Sora
-¿Y qué hay de la chica?- dijo Mimi repentinamente

Silencio. Todos al ver la expresión de la chica se extrañaron ya que mostraba terror.

-¿Qué hay de ella?- preguntó Tk
-Si aquí un minuto haya es un día y desde que Izzy regresó del Digimundo ya pasó casi una hora¡entonces haya han de haber pasado dos meses!- les dijo Mimi -han de haber atrapado a la chica, la han de tener como su rehén o... algo peor
-¡Tenemos que ayudarla!- dijo Tai poniéndose de pie
-¿Y si eso es lo que quieren ahora?- dijo Matt con seriedad -¿Qué nos hagan pensar que la tienen y que ahora que vayamos todos nos atrapen?
-Pues yo no seré presa fácil- aseguró el chico castaño mostrando su anaranjado Digi-Lek -¿cierto, Agumon?
-¡Sí, cierto Tai!- dijo el dinosaurio Digimon
-Iremos, pero no ahora- dijo Izzy con determinación
-¿Cómo¿no quieres ir por la chica que te salvó?- le preguntó Tai sorprendido
-Claro que quiero, pero debemos saber sobre la Profecía, sobre el hecho de ser Protectores...- le dijo Izzy
-A mí eso me suena a que tenemos superpoderes- dijo Kari
-Yo creo que es algo parecido- dijo Izzy -por eso debemos de leer la Profecía para saber sobre eso y sobre el enemigo
-¿Y cuánto te tomar para descifrar eso?- inquirió Matt deduciendo la respuesta
-Dos o tres días- confirmó Izzy apesadumbrado
-¿Y si matan a la chica?- preguntó Mimi
-No lo creo, han de saber que iremos por ella aunque pasen muchos años- dijo Tk
-¿Y si ella se muere de vieja después de tanto tiempo?- insistió Mimi
-No lo creo- dijo Izzy -en el libro también dice que a pesar de que su patrón de tiempo es más rápido que el nuestro, el patrón de vida es el mismo así que tendría que pasar miles de millones de años allá para que una persona envejezca un año de aquí
-Eso explica el porque los Digimons viven mucho- comentó Sora -porque eso del castigo de encarcelamiento por 1000 años se me hacía imposible...
-Bien, tengo ensayo con la banda- anunció Matt -así que me voy, andando Gabumon
-Que directo- comentó Kari
-¿Irás al cine el viernes con nosotros?- preguntó Tai a su amigo mientras señalaba a Sora y después a sí mismo
-No creo, tenemos una nueva canción y debemos de sacarla para el sábado- dijo el chico con voz aburrida - adiós...

Sin más el chico tomó a su Digimon y salió del cuarto, seguido de Izzy.

-Cada día está más loco- dijo Tai
-Últimamente nos evade, no quiere hablar con nadie- comentó Sora con seriedad -¿has hablado con él, Tk?
-Casi no- dijo el chico rubio tomando a Patamon -sus amigos de la banda me han dicho que está como que perdido, más callado de lo habitual...
-¿Callado?- repitió Mimi extrañada -pero¡que cosas dicen!, yo siempre que le hablo se queda un rato platicando conmigo... hoy logré que se pudiera reír un poquito...

Todos miraron a Mimi, que sonreía despreocupada. Hacer reír a Ishida Yamato era una cosa casi imposible y más si no llevaba ni un mes de conocerlo. Tai recordó que pasaron tres meses de conocerlo cuando finalmente logró sacarle una risita ahogada, y suponiendo que fuera la misma que Mimi le había logrado sacar era como un milagro.

-¿Sólo ha hablado verdaderamente contigo?- repitió Kari -que raro...

La expresión de la chica Yagami era todo lo contrario a extrañeza, le lanzó una mirada de complicidad y se rieron.

-Bien, estos dos también están locos- dijo Tai bostezando mientras Izzy entraba en la habitación nuevamente -bien, tengo la tarea de mañana pendiente así que yo también me retiro
-Yo tengo que estudiar- informó Joe
-Debo de ayudar a mi madre- dijo Sora
-Lo sentimos, Izzy, pero debemos de irnos- dijo Tk
-No se preocupen, trataré de descifrar la Profecía- dijo Izzy sonriendo

Todos salieron al recibidor, era un alivio que los señores Izumi hubieran salido después que Matt ya que los Digimons podían curiosear en la sala con libertad.

-Cualquier novedad nos avisas- dijo Kari
-Sí, no se preocupen- le dijo Izzy
-Hey, Agumon, vámonos- dijo Tai

Los Digimons se acercaron a sus Tamers y todos se marcharon.

-¿Crees que esa tal Kano estará bien, Izzy?- preguntó Tentomon

Izzy sintió un nudo en la garganta, pero sonrió tristemente y suspiró.

-Eso espero...

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Llovía... Odaiba llevaba semanas sin ver la luz del sol al amanecer, lo cual no era favorable para cierto chico de cabello alborotado.

-¡No otra vez, no otra vez, no otra vez!- exclamó Tai en voz alta -¡otra vez voy a llegar tarde!

Salió de su cuarto poniéndose el saco verde del uniforme. La casa se encontraba fresca por la lluvia, lo cual siempre alegraba a Tai... excepto ese momento.

-Buenos días, Taichi- dijo la señora Yagami
-Buenos días, mamá- dijo Tai sentándose en la mesa y desayunando con rapidez
-¿Otra vez se te hace tarde?- preguntó la madre al ver como comía

El chico asintió. La madre suspiró y siguió cocinando.

-¡Bien, adiós mamá- dijo el chico tomando su mochila y saliendo a toda velocidad de su casa.

Los quince minutos de caminata de la escuela a su casa que Tai siempre tomaba se redujeron a tres minutos. El chico iba tan rápido que no se percató en el pequeño corro de chicas que se formaba frente a la dirección general, entró lo más rápido que podía a su aula y se quedó plantado delante de la puerta.

-¿Tai?- preguntó una dulce voz muy conocida
-¡Ja, no puede ser, Tai llegó antes que el profesor Oshima!- exclamó un chico

Mientras todos se reían y le lanzaban alabanzas al chico Yagami, Tai miró a Sora que se encontraba frente a él sonriendo.

-Buenos días- dijo una voz adulta y el profesor Oshima entró

Todos fueron a sus asientos mientras el profesor cerraba la puerta tras sí. Tai se sentó a la izquierda de Matt con Sora atrás, como todos los días, mientras suspiraba aun maravillado por su milagro.

-Bien, jóvenes, he estado hablando con el director- dijo el profesor de pie detrás del escritorio -y me ha informado que ha llegado un nuevo alumno... pasa, por favor...

Nuevamente la puerta se abrió y entró un chico alto, de piel canela, cabello castaño y corto, con ojos celestes que cautivaron a todas las chicas. Todos los chicos lo miraban extrañado por su porte recto y su sonrisa radiante, al pasar frente a la cuarta fila su mirada se topó con un chico rubio y de ojos zafiros... Matt y el chico se miraron fijamente a los ojos y por unos instantes los sonidos se opacaron... había algo en esa mirada que definitivamente no encajaba, y que no le inspiraba mucha confianza al rubio.

-Él es Akiyama Ryo, hace dos meses que llegó desde la ciudad de Shibuya pero hasta ahora ha entrado a la escuela- dijo el profesor Oshima -bueno, tú asiento será... ahí...

El profesor señaló la última banca vacía de la cuarta fila, justo detrás de...

-¡Qué suerte tienes, Matt!- dijo una chica de cabello azulado
-Sí, claro, Mei- le dijo el chico con sarcasmo

Mientras el chico nuevo desfilaba entre las filas, haciendo soltar suspiros de las chicas, y se ubicaba, Matt lo observaba con seriedad.

-"Este chico no es como los demás..."- pensó el chico Ishida -"no sé que significa pero estoy seguro de eso... tiene un aura... ¿aura¿en qué estoy pensando? Mimi tiene razón... Mimi... que extraño¿porqué siempre que pienso en ella me siento así pero al tenerla frente a mí me siento con todo el poder del mundo?... ¡pero que pienso¿estoy loco o qué? Ella es solo... solo... ¡una niña que bien podría ser mi hermana!, aunque con Tk me basta... solo que ella es... es... ¿realmente que es ella para mí¿una especie de hermanita menor que protejo, o una amiga, o tal vez ella...¡Ahhh¿qué me está pasando?..."

El resto de las clases pasaron sin grandes inconvenientes, excepto las muchas veces en que el chico nuevo alzaba la mano y contestaba las preguntas de los profesores, y cada que ellos le daban la razón todas las chicas suspiraban y eso ponía a Matt de pésimo humor.

-¡Y aquí está el milagro de la humanidad!- exclamó Tai a la hora del receso mientras él y su novia comían bajo la sombra de un árbol -¡Ishida Yamato sin su club de fans rodeándolo!
-Ya basta, Tai- dijo el chico rubio malhumorado
-Es cierto¿dónde están tus admiradoras?- preguntó Sora
-Probablemente tras Akiyama- dijo Matt -y la verdad me alegra porque ya me las saqué de encima...
-Pues creo que él también hizo lo mismo- comentó Tai -porque solo hay una chica con él y no nos es precisamente desconocida...

Al escuchar el último comentario, Matt alzó la vista y sintió que se le helaba la sangre y que el mundo se le iba encima: una chica de largo cabello castaño y ojos miel caminaba del otro lado del patio, justo frente a ellos, mientras conversaba con Akiyama, con el brazo del uno entrelazado en el del otro...

-¡Lo voy a...!- Matt se puso de pie y comenzó a dirigirse a ambos chicos pero Tai lo detuvo
-¡Hey, hey, hey! Tranquilo, lobo- le dijo el chico castaño -no es delito hablar con el chico nuevo...
-Pero estar así con una niña- dijo Matt exasperado
-¿Niña?- repitieron Tai y Sora al unísono
-Te recuerdo que solo es un año menor que nosotros- le dijo Tai
-Yo creo que Matt esta celoso- dijo Sora
-¡¿QUÉ?!- dijo el rubio sonrojándose -¡claro que no, lo hago porque es... mi amiga!- nuevamente, el chico dudó de lo que era exactamente la chica para él
-Sí, claro- le dijo Tai sonriendo pícaramente
-Olvídenlo- les dijo Matt con frialdad y se alejó a grandes zancadas
-¿Qué le pasa a este chico?- preguntó Sora

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Una chica de largo cabello castaño bajaba las escaleras del edificio de la secundaria con varios libros entre sus brazos. Mientras trataba de ver por donde pisaba, resbaló contra un escalón mojado y bajó el resto rodando, mientras los libros se desperdigaban por el suelo.

-Ay mi cabeza, ay mis brazos, ay mis piernas...- dijo Mimi aun aturdida por la caída
-Disculpa¿estás bien?- dijo una voz masculina
-No lo sé, no siento ni mis brazos ni mis piernas del frío- le respondió Mimi frotándose la cabeza

Al alzar la vista se encontró con un chico de piel morena, cabello castaño y ojos celestes. Ella se sorprendió un poco, puesto que no recordaba haberlo visto en la escuela. Él sonrió.

-¿Eres nuevo?- preguntó Mimi
-Sí, acabo de entrar hoy- le dijo el chico -¿cómo te llamas?
-Tachikawa Mimi- dijo Mimi sonriendo -¿y cuál es tu nombre?
-Akiyama Ryo- le dijo el chico mientras ayudaba a levantarse con delicadeza

Juntos comenzaron a reunir nuevamente la pila de libros que se había desperdigado. Al tenerla el chico tomó la mitad, se la tendió a Mimi y sostuvo entre sus brazos la otra mitad.

-Bien¿adónde los llevamos?- preguntó Ryo animado

A Mimi se extrañó un poco la iniciativa del chico, pero sonrió.

-A la biblioteca, son libros prestados de mi salón- le dijo Mimi mientras bajaban el resto de las escaleras -¿en qué grado vas?
-En segundo- respondió Ryo -¿y tú?
-Primero- dijo Mimi mientras cruzaban a zancadas un largo pasillo hacia la biblioteca -¿eres de aquí?
-No, soy de Shibuya- le dijo el chico -mi padre y yo nos tuvimos que mudar hace dos meses por su nuevo empleo... solo que tuvimos problemas así que hasta ahora estoy volviendo ala escuela...

En cuanto dejaron los libros en la biblioteca, bajaron con el resto de la secundaria.

-Te invito a almorzar¿qué me dices?- dijo la chica -No, yo no...- Mimi sonrió por el gesto del chico nuevo
-Vamos, por ayudarme con los libros...- le dijo y lo tomó del brazo

Cruzaron el enorme patio y se detuvieron frente a unos árboles que daban fresca sombra, se sentaron y se dispusieron a comer. Cada momento que pasaba, Mimi se percataba de que Ryo la observaba.

-¿Pasa... algo malo?- le preguntó la chica
-No, nada- dijo Ryo sonrojándose un poco
-Entonces¿porqué me miras tanto?- preguntó Mimi

Ryo bajó la vista y suspiró lentamente. En cuanto alzó la cara, Mimi observó que sonreía.

-Me recuerdas a alguien... una chica de mi ciudad- dijo Ryo
-¿En serio¿Cómo es?- preguntó Mimi
-Bueno- Ryo cerró los ojos -no muy alta, de piel clara, cabello rojizo, ojos violetas... es bastante solitaria y frívola, no se porque...
-Este... yo no soy precisamente así- dijo Mimi sonriendo con extrañeza -¿Cómo es que te la recuerdo?
-Porque ambas son totalmente diferentes, tanto física como mentalmente- razonó Ryo -pero ambas son muy bonitas
-Vaya...- dijo Mimi -y¿le dijiste alguna vez tus sentimientos?
-Digamos que no dejaba ir ninguna oportunidad- dijo Ryo sonriendo pícaramente -aunque ella parecía odiar ese tipo de cosas... pero, cuando le dije que me iría, ella lo tomó como una broma en un principio pero dos días antes de irnos se topó con mi padre y le confirmó todo... entonces fue a mi casa a pedirme disculpas porque no me creyó y comenzó a llorar...
-¿A llorar¿Por qué?- preguntó Mimi
-Porque no quería que me fuera- le dijo Ryo con algo de nostalgia
-Entonces ella también te quiere¿cierto?- intuyó Mimi sonriendo
-Sí, aunque solo quedamos... como amigos- dijo Ryo con tristeza
-Tranquilo, no es el fin del mundo, aun están vivos y puedes ir a verla¿no?- le dijo Mimi
-No lo había visto así...- dijo Ryo -gracias, Mimi...

Ryo se acercó a Mimi, la abrazó y bajó su cabeza quedándose bajo la sombra de los árboles... No muy lejos de ahí, un chico rubio veía como Ryo acercaba sus labios a la cara de la chica... No supo cuando comenzó a correr lejos de ahí...


Notas de la autora: No me maten por este final de capítulo! Amantes del Mimato, no me maten! Por este final de capítulo, el capítulo XI va a ser un especial del Mimato (de una vez lo digo para que no se extrañen tanto), aunque obviamente en lo que sigue de la historia van a haber cosas así, escenas dedicadas a un personaje o a una pareja... (creo que a veces eso hago en los caps, no?)

Bueno, de ahora en adelante si q voy a tardar al poner un capítulo puesto q ya empecé el semestre en la escuela (el primero TT.TT) y casi no tengo tiempo para nada, de hecho ya tenia la mitad del capítulo XI y mi compu se desconfiguró y perdí TODOS mis archivos (nooo! torito! nnU) lo bueno es q ahora es mas rápida! así q no se desesperen, yo le seguiré...

Ah, por cierto, la página q les había mencionado se llama Pikaflash (http/ www. pikaflash. com/ foros/), bien, cualquier cosa un Review... Besos!