Hoola..!! Después de no se cuanto... he vuelto XDDD... aunque con malas noticias que algunos sabrán si me visitaron en los foros de Pikaflash XDD... como mi compu tiene influenza porq ni a gripa llega, se traba a cada rato, así que ya teniendo el capítulo completo se trabo... y se borró una parte de ese capítulo TT... así que la parte que logré rescatar se las mandaré... y luego les traeré lo que falta... así que aquí les traigo la primera parte del especial Mimatoooo..!! XDD

Mil gracias por sus comentarios, los quiero..!
Para ustedes, que siempre esperan pacientemente...


xXDigital ChroniclesXx

Por: Sol Kano


Capítulo XI: "Sonando... Soñando..."

Viernes. Nublado. Mimi se encontraba recostada en el sillón largo, en la sala de su casa. En su mano derecha tenía una nota de sus padres: se habían ganado un fin de semana todo pagado a Hawaii para dos personas y habían salido 5 horas antes, con la instrucción de que se pasara esos tres días en casa de alguien con la buena cantidad de dinero q le habían dejado para sobrevivir (40,000 yenes). Suspiró apesadumbrada.

-¿Y con quién voy a pasar mi fin de semana?- se preguntó en voz alta –Sora planea pasar "tiempo de calidad" con su madre, Kari debe de preparar una exposición con Tk y no quiero molestarlos, Izzy ha estado trabajando en la Profecía, y Joe presenta exámenes el lunes, así que tampoco voy a interrumpirlos… Matt tiene ensayo con la banda además de que mañana tocan... y Tai... Tai... que se yo, pero con él no voy a estar, eso es obvio...

Por un instante pensó en Ryo, su nuevo amigo, pero esa opción se vio borrada al recordar la mirada de Matt esa misma tarde cuando Ryo se le acercó y sin previo aviso le dio un suave beso en la mejilla; Ishida ni se molestó en verlos, se dio la media vuelta y se fue.

-"¿Porqué me habrá mirado así?"- se preguntó la chica –"en la mañana ni siquiera me miró cuando lo saludé¿estará enojado por algo que dije o hice?, pero¿por qué cosa?"
-¿Qué vamos a hacer, Mimi?- preguntó Palmon
-No lo sé... pero mejor hay que salir a comer- propuso Mimi guardándose la nota de sus padres y tomando un sobre con dinero de la mesa

Minutos después, Mimi y Palmon, disfrazada con una chamarra y una boina de su Tamer, paseaban por las calles de Odaiba observando los escaparates, los enormes anuncios y el ir y venir de la gente en esa concurrida ciudad. Se detuvieron en una hamburguesería a comer, se tomaron unas fotos de pegatinas y después fueron al parque. Se sentaron bajo un árbol frente al río, donde había varios niños pequeños jugando, cuidados de cerca por sus hermanos mayores. Mimi suspiró, nunca había sentido ese tipo de protección y cuidado, ya que nunca había tenido hermanos. Lo más cercano a eso eran sus amigos... Un destello rubio le llamó la atención... con los antebrazos recargados en un barandal frente al río, portando su clásica gabardina marrón, se encontraba...

-¿Matt?

Salir de tu casa, correr sin rumbo fijo en una ciudad en movimiento y dejar de pensar no es la solución a los problemas, pero al menos te relajas por un rato. Eso era lo que pensaba Matt en esos instantes. Llevaba rato corriendo y dando vueltas, tratando de no recordar el beso que Ryo le había dado a Mimi, pero el hecho de pensar que tal vez lo hubiera hecho a contra de su voluntad lo hacía enfurecer¿o... si ella también había querido¿y si desde siempre lo había tomado como uno más en el mundo?... Pero la imagen sonriente de la chica de ojos miel le hizo ver que ella no era de ese tipo de personas...

Se detuvo mientras respiraba entrecortadamente, miró a su izquierda: se encontraba frente a la entrada del parque, suspiró y entró caminando con tranquilidad. A cada paso que daba sus problemas le regresaban a la mente... el ensayo, la distancia con su madre, sus mejores amigos, sus tareas, pero más que nada el modo del que había tratado a Mimi... llegó frente al río, se recargó en un barandal, observando a varios niños jugando con el agua y recordó cuando conoció a Tai y a Kari por primera vez...

-¿Matt?- preguntó una voz conocida para él

Tragando con dificultad, se dio la vuelta y se quedó helado: Mimi se encontraba frente a él, con una gabardina negra que él mismo le había regalado, pero lo que lo dejó en ese estado de sopor fue la cara de la chica, que miraba al suelo muy apenada.

-Mi... Mimi...- balbuceó el chico rubio
-Matt, yo...- lentamente Mimi alzó la mirada, que revelaban sus ojos llenos de profunda tristeza -¿hice o dije... algo que te molestara?

Ver de esa manera a Mimi hizo sentir a Matt como el mayor patán del mundo. Sin más, la chica lo abrazó. El chico se sorprendió por el gesto.

-Perdóname¿sí?, es que yo no suelo medir las palabras...- le dijo Mimi alzando la vista a los ojos azules de Matt –a veces hablo de más y... yo no quiero perderte como amigo

Eso tocó la fibra de la sensibilidad de Matt... nadie le había dicho eso hasta ese momento. No era justo hacerle eso a Mimi... el recuerdo de Akiyama Ryo esa misma mañana lo hizo salir de su trance. Se despegó de Mimi, con su rostro serio, mientras Palmon se les acercaba corriendo y los miraba.

-¿Y... que hay de Akiyama?- preguntó con frialdad
-¿Ryo¿Qué hay con él?- preguntó Mimi extrañada, era evidente que no sospechaba la razón del enojo de Ishida
-Veo que te llevas muy bien con él- dijo Matt aún fríamente, si algo que había heredado de su padre era el orgullo, y no pensaba dejarse declinar tan fácilmente
-Ah, sí, y lleva todo el día diciéndome que soy muy especial y que realmente me agradece lo de ayer...- dijo Mimi distraídamente

El chico ojiazul sintió hervirle la sangre¿qué tan buenos podían ser los besos de una niña como Mimi?

-¿Porqué?- preguntó Matt secamente
-Es que ayer me contó algunas cosas de su vida en su antigua ciudad- explicó la chica castaña –yo solo le di unos consejos y tiene una manera muy extraña de dar las gracias...

¿Acaso Mimi iba a ser capaz de contarle sobre su beso con Akiyama como a cualquier otro amigo?

-¿Ah, sí?- Matt trató de sonar lo más indiferente posible
-Sí, es algo curioso... dijo Mimi soltando una risita...

° FLASH BACK °

-...Entonces ella también te quiere¿cierto?- era la hora del almuerzo
-Sí, aunque solo quedamos... como amigos- se encontraban debajo de unos árboles, al lado del patio

-Tranquilo, no es el fin del mundo, aun están vivos y puedes ir a verla¿no?- dijo Mimi sonriendo

-No lo había visto así...- dijo Ryo -gracias, Mimi...

Ryo abrazó a Mimi, agachó su cabeza con lentitud y... le dio un tibio beso en la mejilla de la chica, que quedó perpleja por el gesto. Antes de que ella pudiera decir algo más, el chico se arrodilló frente a ella y se inclinó ante ella como alabanza.

-¡Eres genial, Mimi, eres la mejor!- le dijo Ryo contento
-Estás loco, Ryo- dijo Mimi riendo nerviosamente...

° FIN DEL FLASH BACK °

-Al principio se me hizo algo simple- comentó Mimi pensativamente –pero ahora creo que para é si tiene mucha importancia

Decidido, Matt era el mayor idiota del planeta... ¿Porqué demonios no se había quedado a comprobar el maldita beso? Pero no, su estúpido orgullo no lo había dejado. E imaginar la preocupación de Mimi, su tristeza y su sentimiento de culpabilidad...

-Entonces¿porqué te enojaste conmigo?- le preguntó Mimi, y fue en ese momento en el que Matt comprendió que ella creía que todo había sido algo de palabras, incluso tal vez de gestos...
-Mimi, yo...- no le podía mentir, no podía... -no... yo... pensé que entre ustedes había algo... y... no lo podía permitir...
-¿Cómo?- preguntó Mimi -¿pensabas que le gustaba a Ryo, o que él me gustaba?- al ver que Matt asentía, la chica sonrió -y si hubiera sido así¿qué tendría de malo¿por qué no lo permitirías?

El chico Ishida estuvo tentado a decirle todo ese juego de pensamientos y emociones, pero la mirada de Mimi lo hizo detenerse: no, no podía meterla en el mismo juego... pero lo único que pudo hacer fue seguir su instinto... o más bien a su orgulloso instinto...

-No creo que Akiyama sea conveniente para ti- dijo mirando de nuevo al río -es un idiota
-Claro que no, es un buen tipo- le aseguró Mimi -aunque yo no soy Tk¿sabes?
-Claro que no- le repitió Matt sonrojándose un poco por la declaración de la chica -eres más pequeña y eres niña...
-Soy un año mayor que él, otra cosa es que él sea más alto para su edad- le reprochó Mimi -además soy una chica, no una niña...
-Es lo mismo- le dijo Matt suspirando
-Además no es necesario que me protejas como a él, se cuidarme sola- dijo Mimi un tanto seria
-Bueno...- Matt se sintió nuevamente enrojecer... no se esperaba eso...- yo... solo te cuido porque... eres mi amiga y... se lo que es bueno para ti
-¿Enserio?- preguntó Mimi mirándolo con recelo
-Pues eso hacen los amigos¿no?

Mimi sonrió. Lo abrazó nuevamente y le dio un beso en la mejilla. Matt sintió las orejas coloradas.

-Gracias, perdón por haberte dicho eso- le dijo Mimi al oído

Nuevamente, el chico cayó en cuenta del asunto. Tomó a Mimi de la cintura, la dejó en el suelo y sonrió levemente.

-No, el que te debe pedir perdón soy yo- le dijo
-Pero¿porqué?- preguntó Mimi extrañada

Hubiera preferido decir "por ser un patán celoso", pero se contuvo y suspiró.

-Pues... sólo perdóname¿sí?- ya le había dicho una cosa a Mimi, ahora no podía desmentirse
-¿Cómo te voy perdonar algo que ni siquiera se que me hiciste?- razonó Mimi con un dejo de ironía
-Mira, se que es extraño pero ahora no te lo puedo decir- dijo Matt
-¿Porqué?
-Porque no tengo el valor suficiente para enfrentarlo, solo quiero que me perdones
-¿Es algo muy malo?
-Malo malo no, digamos malo en buen término
-Pero¿me vas a decir, verdad? Cuando te sientas decidido para hacerlo
-Te lo prometo- Matt alzó su mano derecha
-¿Porqué eres mi mejor amigo?- dijo Mimi

Matt sintió una gota de sudor frío recorrerle la espalda... no, definitivamente ella no tenía ni idea de lo que sucedía, y no tenía planeado decirle... por ahora no...

-Sí- dijo el chico con un poco de feliz amargura -por que... eres mi... mi mejor amiga, claro- y alzó su mano izquierda

Por tercera vez, Mimi lo abrazó, aunque esta vez Matt no se sonrojó, solo se sintió mal por no haberle dicho nada, un poco mejor porque ella lo consideraba su mejor amigo, y muy bien por tenerla otra vez en sus brazos, ya reconciliados.

-Y para que veas que mi promesa es verdadera- dijo en cuanto se separaron -te invito a salir todo el día de mañana, o mejor aún, comenzamos ahora
-Pero¿y el ensayo de hoy¿y la presentación de mañana?- preguntó Mimi
-Te llevo a ambas, y todo sería gratis para ti- le dijo Matt
-Bueno, es que... mis papás salieron de viaje y vuelven el lunes en la mañana... y me dijeron que me debo pasar con alguien el fin de semana y aun no encuentro a nadie...- dijo Mimi con seriedad

Tal vez era por haber salido huyendo de su casa, o por el cielo nublado, o porque estaba cansado y no pensaba bien, pero a Matt se le ocurrió una de esas ideas por un lado, geniales, y por otro lado, estúpidas.

-Pues... ¡puedes quedarte en mi casa!- dijo el chico Ishida
-¿Qué?, no, estás loco
-No, para nada, es más, para que me perdones pasaremos el fin de semana juntos, te llevaré a cualquier lugar que tú quieras- Matt le tendió su mano derecha -mademoiselle...

Mimi suspiró. Definitivamente esa era una idea loca... y le gustaba.

-Bueno, solo si me prometes contarme todo esto algún día- le dijo Mimi tomándole la mano
-Yo repito: te lo prometo- respondió Matt tomándole la otra mano
-Entonces vamos a mi casa por mis cosas- dijo Mimi sonriendo -andando...

Y antes de que Matt reaccionara, comenzaron a andar por el parque... Cuando el chico se dio cuenta ya se encontraban por las calles de Odaiba, observando los escaparates y tomado de la mano con Mimi, lo cual lo cohibió un poco y miró en otra dirección.

-Mira que... Matt¿estás bien?- preguntó Mimi que lo vio observando la calle, entonces bajo la vista y observó sus manos, por lo cual lo soltó -ay, perdona Matt, yo no... me di cuenta... lo siento...

Pero para sorpresa de ella, el chico nuevamente le tomó de la mano.

-No te preocupes- le dijo sonriendo y verdaderamente mostrando alegría -está bien no me molesta en lo absoluto

Mimi lo miró con seriedad, pero después sonrió y lo abrazó nuevamente, Matt se sonrojó.

-Eres muy extraño, Matt- le dijo con suavidad -pero... te quiero mucho

Y sin más, la chica le dio un beso en la mejilla justo cuando ligeras gotas de agua comenzaron a caer del cielo. Mientras la lluvia arreciaba, los dos se miraron algo absortos por el agua, y sonrieron.

-¿Nos vamos?- preguntó Palmon
-Sí, claro- respondió Mimi alejándose de Matt y tomando a su Digimon de la mano

Ambas comenzaron a caminar por la calle mientras Matt miraba al vacío con las palabras de Mimi resonando en su mente: "pero... te quiero mucho"...

-¡Hey, Matt!- dijo la voz de la chica Tachikawa que regresó a la realidad a Matt -¿vienes?
-Sí, voy- dijo Matt corriendo hacia ellas

Una hora más tarde, la lluvia arreciaba por momentos. Mientras tanto, Matt, Mimi y Palmon llegaban al edificio donde el chico vivía con su padre y Gabumon. Totalmente calados por el frío, entraron en el elevador y subieron al sexto piso, al llegar salieron y se encaminaron al apartamento de la familia Ishida en silencio. Matt sacó su juego de llaves y abrió.

-Bien, pasen y pónganse cómodas, yo me llevo esto- dijo el rubio tomando la maleta de Mimi

Los tres entraron a la ya conocida casa, solo que el hecho de que ellos estuvieran empapados y la casa seca y abrigadora le daba un aspecto muy cálido, excepto por...

-¡Es Matt!- dijo Gabumon asomándose por el pasillo
-Ah, menos mal...- respondió una voz adulta

Mimi y Palmon se miraron extrañadas, salieron del pasillo y se encontraron al señor Ishida sentado en el comedor con Gabumon frente a él.

-Pero, creí que tu papá no sabía- musitó Mimi señalando a Gabumon
-Apenas lo encontró ayer hablando conmigo- explicó Matt - así que no tuve más opción que decirle los detalles más importantes
-Hola Mimi, hola Palmon- dijo Gabumon sonriendo
-Buenas tardes- dijo el señor Ishida
-Buenas tardes, soy Tachikawa Mimi, una amiga de Matt- dijo la chica castaña sonriendo
-Bienvenida seas a nuestra casa- le dijo el señor Ishida
-Gracias- respondió Mimi -"definitivamente Tk tiene razón: él y su hermano se parecen más a su madre"- pensó la chica
-Mimi se quedará el fin de semana- dijo Matt con seriedad -ella dormirá en mi cuarto y yo en la sala
-Ah, bueno- dijo el señor Ishida poniéndose de pie y tomando una chaqueta colgada de su silla -hoy tengo turno nocturno, así que lleguen antes que yo
-Entendido- dijo Matt entrando a la cocina
-Nos vemos- les dijo el señor Ishida tomando un juego de llaves y saliendo de la casa

Silencio. Matt preparaba chocolate caliente, mientras se escuchaba el rumor de la lluvia contra la ventana.

-Como que tu papá es muy... flexible¿no crees?- comentó Mimi observando la mesa
-Sí, la verdad no es un padre ejemplar, pero ¿qué se le puede hacer?- dijo Matt

Mientras Palmon comenzaba a curiosear por el lugar guiada por Gabumon, Mimi se puso de pie y entró en la cocina. Matt no se percató de su presencia hasta que estaba a punto de agregarle azúcar al chocolate y una suave mano le tomó de la muñeca.

-Eso es sal- dijo la chica
-¿Cómo lo sabes?- preguntó Matt
-Porque el bote lo dice- respondió Mimi quitándole el bote y mostrándole el letrero de "SAL", el chico se sonrojó, ella sonrió.

Un rato después todos tomaban chocolate caliente en la sala, totalmente en silencio. La lluvia caía de forma relajante, mientras daban sorbos a la bebida. El cielo comenzaba oscurecer.

-¿Siempre es así?- preguntó Mimi con la mirada en su taza
-¿A... así?- repitió Matt extrañado
-Sí... tu vida es siempre así- dijo Mimi -tú solo en casa... tu padre trabajando todo el día
-Pues sí, más o menos es así- admitió Matt de mala gana
-¿Y eres... feliz?- preguntó la chica

Matt enmudeció. Decir que era realmente feliz era una gran mentira puesto que se pasaba el día solo, sin nada que hacer, sin poder decirle a alguien como le había ido en la escuela o que había hecho en el día... no, él no recordaba haber tenido una vida de cariño y atenciones, él había aprendido a valerse por sí mismo, sin ninguna ayuda, y eso nunca le pareció feliz... Silencio.

-¿Y no vas a ir a tu ensayo?- preguntó Mimi
-¿Eh?
-Tú tienes un ensayo hoy¿no?- dijo Mimi extrañada -para la presentación de mañana...

Tres minutos después ambos chicos salían corriendo del edificio a toda velocidad, camino al centro de la ciudad. A pesar de todo, pasaron ese lluvioso resto de la tarde entre micrófonos, amplificadores, refrescos y sonrisas. Horas después ambos chicos regresaban bastante animados, había parado de llover pero el cielo seguía visiblemente nublado.

-Fue genial, Matt- le dijo Mimi -tocan muy bien, además de que todos están solteros... con razón tienen tantas fans...
-¿Tú crees?- preguntó Matt con sarcasmo e ironía
-¡Sí!- dijo Mimi con gran inocencia
-Bien... ¿no quieres algo?- le preguntó Matt
-No, así estoy bien- respondió Mimi
-Bueno... me voy a duchar, vuelvo en un rato...- le dijo el chico con seriedad y se perdió en el pasillo

La chica se sentó en el sofá y miró a su alrededor: definitivamente todo era un desorden, libros tirados por todos lados, cosas amontonadas en los rincones y platos sucios apilados en el fregadero de la cocina.

-Se nota que no hay una mujer aquí- comentó animada
-Aquí sí es muy diferente a tu casa, Mimi- dijo Palmon
-¿Y porqué?- preguntó Gabumon
-Porque en casa de Mimi todo está muy limpio y ordenado- aseguró Palmon -la mamá de Mimi se ocupa de mantener la casa en buen estado
-Cierto... ahora hay que prepararnos las camas para dormir- dijo Mimi
-¿Camas?- preguntaron Gabumon y Palmon extrañados
-Bueno, los sillones, ahí dormiremos- indicó la chica castaña
-¡Claro, yo te ayudo!- dijo Palmon contenta

Mientras los Digimons y la chica llenaban los sillones de almohadas y suaves sábanas, se escuchó el rechinido de la puerta al abrirse.

-¡Ya llegué!- dijo una ronca voz adulta
-¡Bienvenido, señor Matt!- contestó Gabumon
-Ya te dije que me llamo Hiroaki- dijo el señor Ishida entrando en la sala con su ropa empapada
-Buenas noches, señor Ishida- dijo Mimi haciendo una leve inclinación al verlo entrar
-Buenas noches…- le contestó -¿y Matt?
-Se metió a duchar… y creo que usted hará lo mismo- comentó la chica al ver su atuendo
-Sí, supongo- dijo el hombre sentándose en una silla del comedor
-¿Sabe? Matt siempre está solo- dijo Mimi sentándose en el sillón y mirando al suelo
-¿Disculpa?- preguntó extrañado el señor Ishida
-Tiene amigos, claro- prosiguió la castaña haciendo caso omiso al señor -pero... no se, los aprecia y todo, pero se ve realmente solo, siente que no le importa a nadie... ¿Habla usted muy a menudo con él?

Silencio. El señor Ishida recordó como constantemente peleaban: por los quehaceres de la casa, por su trabajo, por la escuela, por los reportes y llamadas de atención, por los conciertos, por las frecuentes visitas de Matt con su madre y su hermano, por todo, por nada...

-A él le haría feliz... que se interese un poco por él...- comentó Mimi -probablemente no lo demuestre ya que hace mucho que no se sientan y hablan de ustedes, de su día, de lo que les ha sucedido, de lo que les gusta o no, de que quieren hacer para mañana... pero le alegrará saber que alguien a quien quiere mucho le corresponde el aprecio de igual manera... ¿O no...?

Mimi sonrió animada. El señor Ishida le correspondió la sonrisa. Se escuchó el rechinido de una puerta desde el pasillo.

-Bueno, tiene que bañarse, señor- dijo Mimi poniéndose en pie -yo me dormiré...
-Pues... gracias por decirme... Mimi- dijo el señor Ishida levantándose y adentrándose por el pasillo, pero se detuvo antes de desaparecer por completo -...por cierto... dime Hiroaki...
-Hiroaki...- repitió la chica extrañada mientras se recostaba en el sillón -claro...- cerró los ojos y se quedó profundamente dormida...
-Que linda chica elegiste, hijo- suspiró el señor Ishida, y sonrió

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-Oye, Matt, ya tiene rato que sonó tu despertador- dijo una voz ronca desde las profundidades de una infinita oscuridad
-¿Qué?- se escuchó decir el chico
-Que te despiertes, hoy es la presentación- era Gabumon

Abrió los ojos lentamente. Sacó una de sus manos de entre las sábanas y tomó su reloj, se lo acercó perezosamente y lo observó... 9:45 AM...

-¡¡Ya es tarde!!- exclamó quitándose las sábanas de encima, saltó de su cama y salió a toda velocidad a arreglarse
-Lo mismo de todos los días- dijo Gabumon minutos después, en la mesa del desayuno -lo bueno que hoy es sábado
-Que raro, Mimi siempre es muy puntual, a veces se levanta antes de que suene el despertador- comentó Palmon muy orgullosa de su Tamer
-Ya, Palmon, mejor termina tu desayuno- le dijo Mimi sonriente
-Buenos días- dijo Matt acercándose al comedor -¿Qué hay de...?... ¿Papá...?
-Buenos días, hijo- respondió el señor Ishida, que estaba dentro de la cocina preparando jugo de naranja
-Pero... ¿qué haces aquí?... dijiste que te tocaba turno matutino...- dijo Matt extrañado
-Sí... pero pasaron varias cosas... así que puedo llegar un poco tarde hoy...- comentó el señor Ishida sonriendo mientras su hijo mayor
se sentaba en el comedor
-Que bueno que ya despertaste, Matt- le dijo Mimi sonriente
-Ah... este... sí... gracias, Meems...- contestó el chico algo azorado

Minutos después, todos desayunaban rodeados de un silencio algo incómodo.

-Ya terminé, nos vemos luego- dijo Matt poniéndose en pie y retirando su plato
-Espera¿a dónde vas?- preguntó el señor Ishida
-A dar una vuelta, perder el tiempo, ver como van los preparativos de la presentación y los instrumentos, que se yo... lo mismo de todos los sábados, supongo- repuso Matt algo fastidiado -así que... te veo después

El chico tomó su chaqueta, se puso sus tenis y salió en medio de un tormenta irremediable de muchos días. Silencio.

-Que raro... Se fue así como así...- comentó Mimi
-Siempre... es así... detesta que esté junto a él- comentó el señor Ishida con voz ahogada -simplemente... no tolera mi presencia
-Pero...
-Será mejor que lo alcances, no creo que te quieras quedar aquí sola todo el día- el señor tenía la mirada perdida sobre los restos de su desayuno
-¿Y usted, que hará?
-Daré una vuelta a la ciudad, compraré cosas para la casa, que se yo... hace mucho que no me pedía un día libre
-Pero este día... lo tenía que pasar con...
-Vamos, ve y alcánzalo antes de que desaparezca completamente por un buen rato...- el señor Ishida alzó la cabeza... y le sonrió a la chica
-Bueno...- repuso Mimi -gracias por el desayuno, seño... Hiroaki... Palmon, quédate aquí con Gabumon, vuelvo luego¿sí?
-¡Claro, Mimi!- dijo Palmon contenta
-Lo veré luego, señ... Hiro... este...
-Me conformaré con "señor Hiroaki" por ahora, Mimi- le dijo el hombre
-Bueno... señor Hiroaki... luego vuelvo

Mimi tomó la chaqueta que Matt le había regalado, se calzó y salió procurando estar bien abrigada. Se topó con las calles misteriosamente vacías, las banquetas mojadas y una incipiente lluvia helada cayendo del cielo. Todo se veía sumamente borroso...

-Pero... si es neblina...- murmuró la chica

Pasos. Sin darse cuenta, comenzó a correr, tratando de divisar a Matt. El aire se volvió gélido, frío, sentía como no podía respirar... Se le nublaba la vista, sentía el agua correr en su cara... Caía... Pero algo le impedía dar contra el suelo... alguien... Abrió los ojos...

-¿Matt?- susurró extrañada
-No digas nada- le dijo el chico rubio con delicadeza -no deben de descubrirnos...
-¿Descubrirnos?- repitió la chica -¿quién?

Matt señaló hacia su derecha... La vista de la chica se aclaró un poco... Estaban ocultos detrás de unos arbustos, a lo lejos se oían desgarres metálicos y un batir de alas... Ayudada por el chico, la castaña se acercó un poco a los arbustos y se quedó estupefacta...

Frente a ellos, dos Digimons totalmente desconocidos peleaban fieramente. Uno era alto, oscuro, con garras metálicas. Otro era mucho más alto, con enormes alas y totalmente blanco, que fácilmente se camuflaba con la densa neblina.

-¿Quiénes son?- preguntó Mimi al recuperar la voz
-Ni idea, pero el blanco es el que provoca la niebla- comentó Matt
-Entonces... ¿quién es el que está de nuestro lado?- comentó la chica con extrañeza

Silencio. Ambos Digimons pelean arduamente, hasta que el Digimon negro lanza brutalmente al Digimon blanco contra el suelo.

-Es hora, IceDevimon... Dos somos demasiados... Nueve somos multitud...- dijo el Digimon negro

Segundos después, IceDevimon, el Digimon blanco, había desaparecido, junto con el Digimon negro, quién en su lugar estaba un pequeño Digimon azul en etapa novata, todavía irreconocible para ambos chicos. Caminó lentamente al otro extremo del prado y una silueta oscura emergió de la oscuridad. El pequeño Digimon azulado se le acercó y la silueta alzó su brazo izquierdo contra la lluvia... Un brillo plateado llegó a los ojos de ambos chicos.

-Es una Moneda Digital- susurró Matt
-¿Quién es ese chico?- preguntó Mimi, mientras la silueta y el Digimon se desvanecían en medio de la lluvia
-No sé, pero será mejor irnos de aquí antes que pase algo más...- le indicó el rubio

Salieron de entre los arbustos. Estaban en el parque. La niebla comenzaba a desaparecer, pero la lluvia parecía arreciar.

-¿Tú crees... que de cualquier haya concierto con esta tormenta?- preguntó Mimi
-No lo creo... habrá concierto- Matt le sonrió y le guiñó un ojo -las fans nunca se pierden una oportunidad por un poco de agua
-Sí... un poco de agua no les impide nada
-Sí... absolutamente nada... ¿quieres?
-Claro

Ambos chicos caminaban cerca de la media noche por las asoladas calles de Odaiba. La presentación había sido un éxito total, a pesar del clima tan temperamental que había. La lluvia finalmente había cesado, pero la ventisca que corría seguía siendo gélida. Llegaron a casa de Matt, quien abrió lentamente la puerta.

-Pasa, mademoiselle- le indicó el chico Ishida
-Gracias- le respondió Mimi alegremente
-Son Matt y Mimi- dijo una voz dentro del apartamento
-Bienvenidos- se escuchó resonando por el pasillo la voz de Palmon

Ambos chicos llegaron a la sala. El señor Ishida se encontraba sentado mirando la televisión.

-Me iré a cambiar- dijo Mimi en medio de un silencio incómodo, haciéndole señales por detrás a Gabumon y a Palmon, que salieron del lugar detrás de ella
-¿Qué haces aquí?- le preguntó Matt con frialdad
-Pues me tomé un día libre¿qué más?- le respondió el señor Ishida
-No... tú estás aquí por algo... nunca te tomas un día libre más que para decirme algo... o arruinarme el día... así que lo que sea que quieras me tiene sin cuidado- le espetó el chico
-Pero... solo quería hablar contigo... un rato...
-No... no hay nada de que hablar
-¿Cómo que no? Pero...
-No, papá, no. Siempre hay cosas más importantes que yo... todo es más importante que yo...
-Hijo, yo...
-¿Tú qué? Solo me ves para pedirme dinero, o descargarte conmigo, no te importa lo que piense o haga realmente... no se si quiera porque quisiste cuidarme si lo único que soy para ti es una carga más... solo, déjame seguir, solo y en paz...

Mimi miraba entristecida al suelo, escuchaba como Matt le reprochaba a su padre su dolor y su decepción... Fue cuando lo sintió... una especie de escalofríos le paralizó el cuerpo, la mirada se le nubló, se sentía caer...

-Mimi...- alguien la llamaba -Mimi, Mimi, Mimi- escuchaba muchas voces que la llamaban -Mimi, Mimi, Mimi, Mimi- eran miles, millones, todas diferentes -¡Mimi¿Mimi? M-i-m-i, Mi Mimi, Miiiiimi...- se sentía desvanecer... ¿quiénes eran? -Mimi... Mimi... MIMI... MIMI... ¡MIMI!... ¡¡¡MIMI!!!... Mimi... Mimi... Mimi... Meems...


Notas de la Autora: Listo, capítulo XI arribaa:D
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