Hiii!! Por fin, he aquí el siguiente capítulo. Y sin más... léanlo :D
xXDigital ChroniclesXx
Por: Sol Kano
Capítulo XII: "Contratiempos"
Todo era tan oscuro y frío... Una chica castaña estaba en medio de un mar, un mar sin fondo ni infinito... ¿cómo había llegado ahí?... Repentinamente, sintió como muchas manos, todas heladas, se aferraban a su brazo izquierdo...
-No, basta, suéltenme¡suéltenme!...- dijo asustada, pero las manos comenzaban a hundirla, y la chica vio horrorizada miles de caras con ojos rojos mirándola desde debajo del agua -¡noo¡¡noo¡¡suéltenme, suéltenme por favor¡¡¡basta¡¡noo¡¡¡NOO!!!
Abrió los ojos. Se encontraba en un bonito cuarto, mientras la lluvia azotaba las ventanas de la habitación. Se levantó un poco y vio a un chico rubio sentando en una silla con la cabeza recostada en el colchón donde reposaba ella; estaba profundamente dormido...
-¿Matt?- dijo ella en un susurro -¿cómo es que llegué aquí?
-Te desmayaste, Matt te encontró y te trajo a su habitación...- la chica dio un respingo y alzó la vista a la puerta del cuarto: era el señor Ishida -ha estado esperando varias horas a que despertaras...
-¿Horas?- repitió la chica extrañada, tomó el reloj que estaba en el pequeño taburete a la izquierda de la cama, marcaba las 3:25 PM -pero... ¿cómo?
-Ni idea- respondió el señor Ishida, y se dio la media vuelta
-Espere, señor... Hiroaki... yo, no quería, pero... escuché su plática con Matt y...
-Si a eso le podemos llamar plática- musitó el señor Ishida -si, supuse que se pondría en esa actitud...
-Me siento... una intrusa entre ustedes... será mejor que me vaya...- dijo Mimi un tanto avergonzada
-No... lo único que haces aquí es traer felicidad a este lugar, especialmente a Matt... hace mucho que no lo oía reír... -dijo el señor -creo que... hubiera sido mejor dejárselo a Natsuko... me odia...
-Yo... no creo eso, lo quiere... pero a su manera- dijo Mimi alegre
Silencio.
-Matt... te estima mucho¿sabes?... No le importa lo que haga o tenga que hacer, él siempre quiere verte feliz... tú eres... muy importante para él -el Ishida mayor sonrió, se dio la vuelta y salio de la vista de la chica
-¿Importante para Matt¿Yo?... que cosas...- murmuró la chica, y comenzó a quedarse dormida
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Música... Música de piano... Unas delicadas manos tocaban un piano, creando una triste melodía... Mimi miraba sentada, rodeada de extrañas sombras sin forma ni color, la música se tornaban en notas sobre el viento, mientras ella comenzaba a tocarlas y se desvanecían resquebrajándose en sus manos. El piano se detuvo. Un chico con gabardina oscura y capucha estaba frente a ella.
-¿Quién... quién eres?- le preguntó temerosa Mimi
El chico se acercó a ella, y la tomó de las manos delicadamente... Lo sabía, ella reconocía esas manos, ese gesto... ¿pero de quién? Momentos después se sentía abrazada por ese desconocido... Tibias lágrimas caían en su hombro, y comprendió que ese ser estaba llorando, por lo que le correspondió al abrazo. Después de lo que ella sintió como una eternidad ambos cuerpos se distanciaron, el ser le tomó nuevamente las manos y ella pudo percibir un extraño objeto café desde su muñeca izquierda...
-¡Eres tú!- exclamó sorprendida
Sin más, el encapuchado tocó levemente el Digi-Lek verdoso de ella, por lo que comenzó a emanar una luz cegadora... Antes de que ella pudiera darse cuenta, el ser se había desvanecido. Lentamente la oscuridad la comenzó a envolver, y ella solo se quedaba quieta sin decir nada... Por alguna razón sin fundamento, ella sentía su dolor...
Murmullos... Abrió los ojos. A pesar de la lluvia, la chica sabía que ya había amanecido por el gris claro que se percibía en el cielo.
-Estás... despierta- dijo una voz al lado de ella, volteó a ver y se encontró con los ojos azules de Matt, mientras el sonreía, evidentemente no llevaba mucho tiempo despierto... pero sintió una punzada de dolor en su antebrazo izquierdo, y al parecer lo reflejó ya que Matt puso cara de extrañeza -¿estás bien, Meems?
La chica se destapó y se quedó perpleja: su antebrazo izquierdo se estaba entintando de verde claro, de un color parecido al de Palmon... y brotaba precisamente de su Digi-Lek
-¿Pero que demo...?- al momento, Matt se quedó boquiabierto al comprender...
Momentos después ambos chicos corrían por las avenidas de Odaiba.
-Izzy... Izzy ha de saber el porqué de esto- se decía a si mismo el chico Ishida, mientras Mimi solo caminaba tras él como una muñeca inerte
-Ya vienen- musitó muy lentamente la chica
-Este atajo nos llevará directo a... ¿qué?- en medio de un callejón, Matt se detuvo -¿cómo has dicho?
-Ya vienen- repitió Mimi sin inmutarse
-¿Quiénes vienen?- le preguntó el rubio
-Los que tienen que... venir
-¡Ahí están!- una voz femenina resonó por el estrecho lugar
Ambos chicos miraron hacia atrás... Tres Digimon se encontraban mirándolos con superioridad, al frente se encontraba la que parecía haber hablado, ya que tenía físico de mujer y rasgos egipcios, tomando con firmeza un báculo negro con su mano derecha; uno tenía una enorme sotana color vino con orillas amarillas y al frente un collar negro, con una capucha alargada hacia arriba y con dos cuernos a los lados y un extraño ojo egipcio al frente, tenía el rostro sumido en las sombras y solo se notaban sus ojos azules; el otro tenía piel negra y ojos amarillos, portaba una túnica marrón, una toga con capucha beige y un par de alas del mismo color que le nacían debajo de la toga y siempre mantenía abajo.
-Vaya, vaya, vaya...- dijo empalagosamente la Digimon egipcia -jugando solos a las escondidas¡qué conmovedor!... oh, pero miren, no trajeron a sus mascotitas a jugar... qué lástima...
-¡Gabumon no es ninguna mascota!- le dijo Matt enfurecido
-No... solo es tu sirviente- contestó audazmente el ser alado, que tenía una esfera en cada mano
-¿Quiénes son ustedes?- preguntó Mimi con seriedad, por lo que Matt la regresó a ver extrañado
-Los tres seguidores más fieles del Gran Maestro, por supuesto...- dijo ella -Wisemon...- señaló al que había hablado, que se encontraba a su derecha, -Daemon...- prosiguió mientras el ser con cuernos sobresalientes de su capucha, a su izquierda, inclinaba la cabeza burlonamente -...y su servidora, Sphinxmon...
-Al menos tienen modales- dijo Matt sarcásticamente
-Basta de juegos, niñito- respondió Sphinxmon -dennos la profecía y los dejaremos ir en paz
-Ni ustedes se creyeron eso- le espetó Matt cubriendo a Mimi protectoramente -no les daremos nada
-Bueno- suspiró ella y se dirigió a sus acompañantes -si pidiéndoles con amabilidad no...
-¡Escapan!- exclamó Wisemon
Matt y Mimi corrían a toda velocidad por el callejón, aunque la chica solo movía sus piernas, puesto que tenía la mirada perdida. Segundos después la lluvia caía con toda su intensidad, mientras ellos se dirigían a una construcción pospuesta por el mal tiempo.
-Están solos, niños, no hay nadie que pueda ayudarlos- gritó la fastidiosa voz de Sphinxmon resonando en el hueco de la construcción, llegando a la pila de residuos donde se ocultaban los adolescentes
-Aquí estaremos seguros- dijo Matt
-No, nos encontraran...- Mimi se aferraba al brazo del chico -tengo que... hacer algo...
-¿Mimi¿estás bien?...
La chica cerró los ojos y cayó de bruces en el suelo, mientras que su tenue encoloramiento brillaba por momentos...
-Mimi, reacciona, todo estará bien, no podemos enfrentarlos... es imposible...
-Somos Protectores, Matt- le recordó la chica con voz ahogada -nosotros también tenemos el poder... y el deber...
Al instante, el parpadeo se detuvo para dar lugar a una cegadora luz. Que iluminó el contorno de la enorme pila que los resguardaba.
-¡Miladi, mire!- exclamó Daemon señalando un montón de bolsas de cemento vacías, ladrillos rotos y varillas sin usar
-Con que ahí se esconden¿eh?- musitó Sphinxmon
El trío se dirigió al origen de la luz a toda velocidad, con la lluvia arreciando. Matt trataba desesperadamente de reanimar a la chica cuando los tres aparecieron.
-¿Qué le pasa a tu noviecita¿está resfriada por un poco de agua?- Matt detestaba escucharle esa voz melosa y hartante -
-¡Largo de aquí!- le espetó -¡no les daremos nada!
-¿Ah, no?- inquirió Sphinxmon
Una especie de latigazo resonó en el aire, Matt rodó por el suelo, dándose un golpe con una roca que sobresalía del suelo, en la cabeza.
-Odio deshacerme de estorbos que no valen la pena- prosiguió la Digimon -¡Daemon, Wisemon! Levántenla y llévenla directo con el Gran Maestro, la visita de la Portadora del Destino le vendrá muy bien... yo seguiré buscando el Libro Digital, y...- levantó a Matt bruscamente con su mano libre -me desharé por completo de esto...
Ambos Digimons se acercaron a la chica Tachikawa, mientras lentamente comenzaba a brotar sangre de la nuca del chico Ishida, que se diluía con el agua de lluvia... al tratar de tocar Mimi, los digitales salieron repelidos con intensidad.
-¿Qué pasa?- se escuchó una fuerte caída, Sphinxmon había soltado a Matt, totalmente frustrada -¡les he dicho que se la lleven!
-No podemos tocarla, miladi- explicó Wisemon -hay algo en ella que no deja que nos le acerquemos
Sin que nadie pudiera impedirlo, la castaña comenzó a elevarse, mientras el parpadeo de su antebrazo aumentaba en rapidez y ella giraba delicadamente sobre sí misma.
-No queda alternativa- suspiró Sphinxmon, girando hábilmente su báculo y apuntándolo hacia ella
-No...- susurró Matt débilmente -basta...
-Ah, cierto...- Sphinxmon miró hacia abajo y se encontró con el rubio bocabajo, y miró por unos instantes la herida donde manaba profusamente su sangre... lo alzó del cuello y lo sostuvo frente a ella -no puedes perderte un espectáculo como este... dile hasta nunca a tu amiga...
-No... Meems...
La cruz egipcia en la punta del báculo comenzó a brillar.
-No, basta, por favor, detente- musitó Ishida
-Oblígame- le susurró Sphinxmon, observando con satisfacción como Matt trataba desesperadamente de zafarse de su poderosa mano -como lo imaginé- lo azotó contra el suelo -¡eres débil! No te puedes comparar conmigo...
-Maldita... déjala en paz... yo... yo... yo la...
-¡¡Alto!!
El brillo del báculo cesó y comenzó a bajar la vista mientras el trío y el chico en el suelo observaban a lo alto del precipicio del hueco; se encontraban de pie un Digimon alto, aparentemente metálico, sobre dos patas, a su lado un humano, no muy alto, sumido en la sombra de su oscura gabardina con su capucha en alto...
-¿Y estos qué...?
-¡Bájenla!- ordenó el humano desde lo lejos... ahora que escuchaba esa voz con toda su intensidad, la mente del Ishida comenzó a trabajar, mientras caía en la cuenta de que esa voz no era más que de un adolescente...
-Vaya, otro niño con quien jugar- dijo burlonamente la Digimon -¡Wisemon, Daemon, desháganse de ellos!
Los Digimons mencionados se dirigieron hacia los recién llegados, cuando ambos saltaron sin temor alguno hacia el enorme abismo que se extendía bajo ellos... Hábilmente, el chico dio una voltereta en el aire, se sostuvo de la cabeza de Wisemon con las manos y lo empujo de cara contra el suelo, dando el resto del giro y cayendo limpiamente con los pies en la tierra. Su acompañante digital fue directamente al suelo y de una patada mandó al otro Digimon hacia el otro lado de la construcción. Matt trató de levantarse, se llevó una mano a la cabeza, y sintió un líquido espeso y un intenso ardor... El chico con gabardina corrió hacia Sphinxmon, derribándola de una patada... Ishida se quedó muy sorprendido por la habilidad, la destreza y la energía con que se movía...
-¡¡Niño estúpido!!- le dijo Sphinxmon, mientras hilillos de sangre salían por ambos lados de la máscara, evidentemente había sacado sangre de la boca
-¿Sangre?- musitó el chico con voz limpia -creí que los Digimons no sangraban...
-Eh... pues... ¡no cambies el tema, niño!- por primera vez en todo el rato, Sphinxmon se había quedado dudosa, incluso algo temerosa...
-¿Qué hay debajo de tu máscara?- le preguntó el humano en pie
Silencio. Sphinxmon se levantó un poco la máscara para escupir sangre y se limpió con la mano, después se la volvió a acomodar.
-Nada que te importe- le espetó esta
-Entonces si hay algo- concluyó el chico, y hábilmente fue sobre ella, pero ella giró su báculo
-¡Fallen Soul!- exclamó la Digimon creando una enorme esfera dorada y lanzándosela al chico
-¿Alma... caída?- tradujo Matt mientras comenzaba a incorporarse
La esfera le dio de lleno al chico, y al momento del impacto la esfera se transformó en una especie de fantasma con rostro indefinido, de forma humanoide, que lo amordazó en el suelo.
-¿Qué decías?- le dijo Sphinxmon mientras el espectro comenzaba a rodearle todo el cuerpo
Lentamente, el chico quedó totalmente inmovilizado, sin que se pudiera ver su expresión facial... El espectro lo absorbió cada vez más...
-Ya... basta
Matt se había puesto de pie. La Digimon y el chico lo regresaron a ver.
-Suéltalo- le dijo -o...
-¿O qué?- preguntó Sphinxmon
-Te desaparezco
-Inténtalo...
El chico alzó su brazo izquierdo, dejando ver su reluciente Digi-Lek azul... Un extraño frío recorrió el lugar, haciendo que la lluvia se transformara en granizo.
-¡Hey!- se quejó Sphinxmon sintiendo su cuerpo golpeado por diminutas bolitas de hielo -¿qué está pasando?
-Matt... concéntrate- musitó el chico tratando de zafarse del espectro -no estás acostumbrado a esto, y la primera vez te puedes descontrolar... solo concéntrate en lo que quieres...
-¿Concentrarse¿descontrolarse¿de qué hablas?- preguntó Sphinxmon haciendo desaparecer al espectro y tomándolo de la gabardina
-De eso...
El chico señaló a Matt, que, con su brazo izquierdo alzado, provocó que todo el granizo se concentrara en su Digi-Lek... Poco a poco, fue rodeado de un extraño resplandor azulado. Sphinxmon se quedó muda de la sorpresa.
-No es posible...
-Todo se puede- le dijo el chico zafándose de ella con una patada -excepto evitar la muerte
Fue cuando, por primera vez en todo el rato, Sphinxmon se percató que su agresor humano era rodeado por un resplandor marrón claro... idéntico al del chico rubio, que la miraba con una extraña sonrisa, esa sonrisa por la que tenía tantas fans y admiradoras. Se sentía lleno de energía, con todo el poder del mundo para lograr lo que quisiera.
-Pero...
-Nada, nena- le dijo el encapuchado tomándolo de los brazos y poniéndoselos en su espalda -tú sabes ciertas cosas, y necesito que me las digas...
-No se nada...
-¿Ah, no?- preguntó su opresor -yo creo que sí...
Matt fue directamente hacia donde se encontraba el Digimon del chico desconocido peleando contra Wisemon y Daemon, derribando al último de un poderoso puñetazo, dejándolo inconsciente.
-Vaya- dijo el otro chico mientras Matt y su Digimon se acercaban con sus adversarios totalmente inconscientes, que los dejaron en el suelo junto con Sphinxmon debilitada -me alegra que al menos me consideres un amigo, Ishida
-¿Qué?- le dijo Matt observándolo -¿cómo sabes mi nombre?
-Sé mas cosas de lo que supones- confesó pícaramente el adolescente... ¿porqué se le hacía tan familiar?
-¿A qué te refieres con eso de "amigo"? si ni siquiera te conozco- inquirió Ishida
-Oh, créeme, sí me conoces...- aseguró este quitándose algo del agua de lluvia que tenía en su gabardina -y... ¿qué no sabes nada?
-¿Nada de qué?- preguntó el rubio algo malhumorado
-Pues de donde sacaste ese poder, porque no apareció de la nada- contestó con suspicacia el desconocido
-Tú... ¿qué sabes de todo esto?
El enorme Digimon brilló y se transformó en un ser pequeño, de piel azul oscuro, con detalles y ojos amarillos, y un inconfundible aspecto de dragón, mientras se acercaba a su camarada, que estaba frente al otro chico.
-¿En serio no sabes nada?
-Sé... que mi signo es la "Amistad", y que existe una Profecía sobre... nosotros, los Protectores-de-no-se-qué...
-De tu signo, tu símbolo... tu poder- especificó el chico
-¿De qué hablas?
-Nosotros representamos un poder místico y sagrado... yo represento la Justicia, soy el Protector de la Justicia... tú eres el Portador de la Amistad... Nosotros tenemos esta cualidad que se nos ha asignado, aunque no lo parezca... la única manera de revelar los poderes de nuestros signos y nuestros Digi-Leks, es demostrar que tenemos esta cualidad, solo así nuestro cuerpo asimilará la enorme y desgastante carga que implica controlar y usar este poder...
Al escuchar eso, Matt se comenzó a sentir cansado y mareado, tambaleándose un poco, mientras el brillo de su cuerpo se apagaba.
-Sí, es normal sentirte así- prosiguió el chico -con el tiempo y el uso te acostumbras... ahora, debemos de hacer reaccionar a Mimi...
-No, espera...
Chico y Digimon se acercaron a una empapada Mimi, que seguía flotando inconsciente.
-¿Mimi?- preguntó el chico alzando su mano hacia ella -despierta, soy yo... vamos, despierta, hay alguien que te necesita...
Matt, entre su mareo y cansancio, observó detenidamente al chico... ¿porqué¿porqué se le hacía tan extrañamente familiar?
-Mimi... despierta...
La chica abrió los ojos. Silencio. Solo se escuchaba en el ambiente el rumor de la lluvia golpeteando el suelo, y a ellos...
-¿Mimi¿estás...?
Un gélido viento recorrió el lugar, haciendo agitar su ropa mojada... y tirando la capucha del chico...
-Eres... eres...- trató de decir la chica, aún paralizada por su trance
Matt solo distinguió una masa marrón entre las gotas de lluvia. Momentos después, el chico y su Digimon habían desaparecido.
-¿Dónde están?- musitó el chico
-¡¡¡MATT!!!
Pasos. Detrás del rubio, se veían seis sombras atravesando el lugar de la construcción, una de ellas volando con dificultad.
-¡Hey¡Aquí..!
-No tan rápido, chico bonito- dijo una voz, Sphinxmon se había puesto en pie, con Daemon y Wisemon detrás de ella
Los tres se fueron sobre el chico, que se comenzó a tambalear... Una intensa luz rosada voló por la cabeza de Matt y fue directamente hacia los tres Digimons.
-¡Salamon!- exclamó una voz detrás del rubio -¡Digievoluciona!
-Salamon, Shinka...
El brillo se intensificó, transformando al pequeño perrito blanco en un ser con guantes verdes, larga cola de franjas moradas y blancas con un anillo dorado casi en la punta, dos puntiagudas orejas y un rostro inconfundible de gato con ojos azules... el detalle era, que solo estaba en dos patas... y no era muy alto...
-...¡Tailmon!
-¿Qué es esto?- les preguntó Sphinxmon observando al ser gatuno que no le rebasaba las rodillas
-¿Ese gato es la "gran evolución"?- preguntó Matt en voz baja
-El tamaño es pequeño, pero su poder es increíble- aseguró Kari seguida de Tai y Tk, que ayudaron a levantar al chico Ishida
-¿Te crees fuerte, gatito?- le preguntó Sphinxmon -¿en serio piensas vencerme? Por favor...
-¿Eso crees?- le retó Tailmon a Sphinxmon arqueando sus finas cejas -ya veremos...
Dio un salto y un doble giro en el aire, quedando de frente a Sphinxmon... ¡ZAZ! De tres velocísimos zarpazos mandó al otro extremo a los tres enemigos.
-¿Decían?- les preguntó Kari
-Este... no dije nada- le contestó su hermano mayor
-¡Miren, es Izzy!- exclamó Patamon
Mientras Tailmon atacaba a sus tres adversarios y los debilitaba con gran facilidad. Izzy se acercaba a ellos, con Tentomon volando a su lado. Estaba totalmente empapado.
-¡Chicos¿están bien?- les preguntó en cuanto estuvo frente a ellos
-Nosotros estamos bien... pero Matt está sangrando mucho- le dijo Kari
-No puede ser...
-¿Qué pasa, hermano?- preguntó la castaña
-Miren a Mimi- les dijo Agumon
Todos giraron hacia donde el dinosaurio digital señalaba. Mimi seguía flotando, aunque tenía los ojos abiertos, pero se encontraban nebulosos. Matt se soltó de sus amigos y se quedó de pie, justo a unos metros frente de ella.
-Hermano, no te agites, estás perdiendo sangre- dijo Tk tomándolo del brazo
-No me... importa... tengo que ir... por ella...- le dijo Matt
-Bueno, te llevamos- le dijo Matt tomándolo del otro brazo -Kari y Tailmon se encargarán de ellos... Agumon y Patamon se quedan con mi hermana como refuerzo... y también Izzy y Tentomon...
-No hace falta- le dijo Kari observando a Tailmon moverse ágilmente
-No me importa- respondió Tai pasando el brazo de su amigo sobre sus hombros -ellos se quedan contigo...
Los dos rubios y el moreno se pusieron en marcha, llevando a Matt con cuidado, tratando de evitar que se desangrara más. Al llegar frente a Mimi, el chico Ishida se soltó de sus amigos, se mantuvo en pie y se acercó a ella.
-¿Mimi?
La chica bajó la mirada. Lentamente, sonrió. Le tendió su mano izquierda, Matt la tomó, y al ver su brazo izquierdo brillando, recordó el motivo de todo. Su dolor de cabeza se intensificó. La castaña comenzó a descender, cayendo en el brazo libre del chico, con su mano aún sobre la suya.
-¿Porqué... su brazo está verde?- preguntó Tk mientras se acercaba a ayudarles
-Ni idea- respondió Matt mientras miraba a la chica inconsciente en sus brazos -estábamos buscando a Izzy para preguntarle...
-Hey, miren, Tailmon se deshizo de uno- comentó Tai
Efectivamente, cuando los hermanos voltearon, Tailmon llevaba en sus garras una Moneda plateada, evidentemente de Wisemon, ya que no estaba junto a los acorralados enemigos. Silencio.
-Con que aquí estás¿eh, niño?
-¿Dónde está...?
-¿Dónde está qué?
-Querrás decir quién...
Izzy estaba frente a Sphinxmon. Ambos se miraban seriamente. Él, decidido. Ella, sorprendida.
-¿Dónde está Kano?- preguntó el chico nuevamente
-¿Ka... Kano?- repitió Sphinxmon con seriedad
-¡Kano¡Takeuchi Kano¡La niña que estaba en el Digimundo, la que me dio la Profecía!- le dijo Izzy exasperado
-Con que ella fue...- dijo Daemon con voz apagada
-¿Por qué dices eso?- le preguntó Kari extrañada
-Saben donde está- musitó Izzy, cayendo en cuenta -díganme¿dónde está?
-¿Dónde está quién?
-¡La chica¡Takeuchi Kano!
Silencio. Sphinxmon lo miró extrañada. A pesar de su máscara, marcaba sus gestos faciales, lo cual hacía evidente que su expresión era sincera.
-No sé... de que me hablas...
-No es posible... ustedes la tienen- murmuró Izzy
-No sabemos nada de esa niña- le espetó Daemon tomando a Sphinxmon del brazo -ella está desaparecida...
-Entonces la conocen- determinó Kari
-Exacto- dijo Izzy -¿dónde está?
-Kano... Kano...- musitaba Sphinxmon con seriedad -Kano es... es...
Una ráfaga cayó sobre ellos, haciendo que se taparan.
-¡No están!- exclamó Izzy -¡huyeron!
-Nos retiramos, mocosos- dijo la voz de Daemon retumbando por todos lados -pero volveremos por la Profecía... y más les vale que la tengan...
La ráfaga se detuvo. La lluvia siguió cayendo. Chicos y Digimons se acercaron a Izzy.
-¿Izzy?- preguntó Tentomon
-¿Estás bien?- le preguntó Agumon zarandeándolo un poco
-Sphinxmon- dijo el chico -ella sabe... ella sabe donde está Kano... debemos de interrogarla y...
-Oye, Izzy¿nos ayudas?- le dijo Tai sosteniendo a Matt con un brazo y ayudándolo a sostener a Mimi con la otra
-Sí, claro- respondió el chico de cabello color vino, totalmente empapado en ese momento
Se acercó al cuarteto. Entre él y Kari, Tentomon y Tailmon sostuvieron a Mimi, Agumon y Patamon ayudaron a Tk y Tai con Matt.
-¿Dónde están Gabumon y Palmon?- preguntó Kari
-En mi casa...- respondió Matt con voz débil
-Tenemos que llevarte a un hospital, hermano- le dijo Tk -esa herida se ve muy mal...
-No... primero necesito saber... que tiene Mimi- les dijo el chico
Todos miraron a Izzy. El chico suspiró, y le tomó el brazo verde, pero al instante lo soltó.
-¿Qué pasó?- preguntó Tai
-Tiene... la misma textura que...- el chico tomó nuevamente el brazo de su amiga y lo tocó ligeramente
-¿La misma textura qué...?- preguntó Agumon
-Que... Tentomon...
-¿Qué¿La misma textura que... Tentomon?
-Es cierto- comentó Kari -cuando toco a Salamon... bueno, ahora Tailmon, su textura no es como nuestra piel... es suave, pero no es piel, y es ligero...
-Es información- explicó Patamon -todo nuestro cuerpo está compuesto de información, y como al parecer ustedes nunca han tocado la información, se les hace extraña nuestra textura
Tai tocó la cabeza de Agumon, que lo miraba sonriendo.
-Es cierto- dijo el castaño- tiene... un textura extraña...
-Pero... ¿porqué Mimi tiene esa textura?- preguntó Tk tocando el antebrazo verde de su amiga
-La textura proviene del Digi-Lek- observó Izzy -eso significa que...
-¿Qué?-Su Digi-Lek está cambiando su masa corporal por... información
-¡¿Qué?!
-Que su Digi...
-¡Eso lo entendimos!- le dijo Kari -lo que no entendemos es... el porque
-Solo hay... una explicación para que suceda esto...- dijo Izzy apesadumbrado
-¿Y¿Cuál es?- preguntó Tai
-Pues...- Izzy miró a Mimi con tristeza, después levantó la mirada a sus amigos -nosotros controlamos nuestros Digi-Leks, el poder que contienen y demás... la única forma de volvernos digitales por medio de nuestros Digi-Leks (dudo que exista otra forma para que esto suceda) es... que nosotros mismos dejemos que invadan nuestros cuerpos...
Silencio. Las nubes oscuras se juntaban mientras en su interior retumbaban los rayos.
-¿Quieres decir qué...?- comenzó Tk sorprendido
-¿...que Mimi se está volviendo digital...?- prosiguió Tentomon
-¿...por voluntad... propia?- finalizó Matt
Izzy suspiró y se quitó el agua que le nublaba la vista de la cara.
-Exacto.
Notas de la Autora: Después de muuuuucho tiempo xD... el capítulo XI está aquí!! Espero que les haya gustado.
No hay mucho que decir, más que agradezco su paciencia, y su molestia por leerse este fic. En serio, gracias:D
Ya saben, sus críticas, comentarios y burlas los leo y analizo xD
Nos vemos luego!! ;P
