Disclaimer: los personajes que aparecen en esta historia pertenecen a JK Rowling y Warner Brothers---- excepto Daine Prince.

Hola!

Ya sé, es imperdonable la tardanza! Pero es que la Universidad es... criminal. Aún no he salido, pero ya no aguantaba más. ¡Tenía que publicar!

¡Muchas gracias por sus reviews! Espero que no se hayan olvidado de mi pequeña historia, porque sus reviews siempre me caen muy bien. Pero este capítulo en especial está dedicado a dos personas: Nasirid, suerte con tu viaje! Maritza-Tomoe-Denisse: suerte con tu fin de semestre!

El capítulo es pequeño, como la mayoría de esta historia, pero tiene una pequeña sorpresa. Por si no lo recuerdan, el último capítulo había quedado cuando Regulus acepta unirse a los mortífagos frente a Bellatrix y ella piensa en lo ingenuo que es su primo... Antes había discutido su unión con Narcisa y con Daine.

Ahora... el capítulo 5.

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Capítulo 5:

La primera misión

"Imagínense que Voldemort está ahora mismo en su momento de máximo poder. No saben quienes los apoyan, no saben quién es de los suyos y quién no, pero saben que puede controlar a la gente para que hagan cosas terribles sin poder evitarlo. "

Sirius Black. J.K. Rowling. Harry Potter y el cáliz de fuego.

Editorial Salamandra. Pp. 462

Regulus contemplaba su brazo en silencio. La marca tenebrosa se veía claramente resaltada en su blanca piel. Había sido dolorosa, no podía negarlo, pero había soportado el dolor con valentía. Ahora era un mortífago. Y ahí venía su prima con la primera misión.

Bellatrix se acercó al su escuadrón, los mortífagos que ella misma había seleccionado cuidadosamente. Regulus y Narcisa se encontraban con el esposo de esta última entre otros 7, de los cuales Regulus reconoció a algunos excompañeros de Hogwarts. Se encontraban en la base de los mortífagos, un castillo abandonado en un peñasco imposible de acceder sin magia.

-Tenemos la ubicación de algunos miembros de la Orden del Fénix. –Regulus no pudo evitar un estremecimiento ante las palabras de su prima. Esa era la organización de Dumbledore a la que pertenecía su hermano. – Tenemos informes de que un grupo de los más importantes se está hospedando en Kent. Partimos de inmediato. Síganme.

Siguieron a Bellatrix en las apariciones. Regulus comprobó que estaban a poca distancia del lugar donde se había encontrado con Sirius. Atacaron lo que a simple vista para los muggles sería un edificio en demolición que en realidad se trataba de un edificio mágico de apartamentos. Pero estaba vacío.

-¡Maldición! –Bellatrix estaba furiosa. No entendía cómo habían podido escapar si el ataque se había decidido esa misma noche. Regulus estaba con ella cuando entraron al apartamento superior. No había necesidad de revisar las cosas para que Regulus supiera que era el de Sirius.

Cuando volvieron a la fortaleza Bellatrix fue a ver al Señor Tenebroso temblando de furia.

-Vete a casa – le dijo Bellatrix bruscamente cuando todos empezaron a irse y Regulus dio señas de querer esperarla – Yo me quedó aquí.

Vio a su prima desaparecer escaleras arriba y se dirigió al recibidor del castillo, el único lugar en el cual se podía aparecer y desaparecer (y sólo en el caso de que se tuviera la marca tenebrosa o se viniera acompañado de alguien que la tuviera).

Iba absorto en sus pensamientos de cómo podían haber descubierto a su hermano cuando vio a la respuesta más obvia aparecerse justo frente a él en el recibidor.

-¿Daine?

La chica se sobresaltó y lo miró abriendo desmesuradamente los ojos.

-¡Regulus¿Qué haces aquí?

-Creo que la pregunta es qué haces tú aquí – dijo Regulus logrando mantener un tono calmado de voz.

-Reg… - Daine se mordió un labio y lo miró evaluando qué decir – no puedo explicártelo todo ahora, tengo que ver al Señor Oscuro.

-Así que tú también tienes la marca – comentó Regulus mirando hacia el brazo de la mujer, aunque este estaba cubierto.

-Sí. –Daine miró a su alrededor nerviosa- No es momento de explicaciones Regulus, te prometo que llegaré a tu casa a penas esto termine… Prometo decírtelo todo.

-Lo esperaré con ansias – dijo Regulus fríamente. Daine le sostuvo la mirada un momento y luego se dirigió al mismo salón al que había entrado Bellatrix momentos antes. Regulus la miró alejarse pensativo.

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Cuando Daine llegó a la casa Black se sorprendió de que Kreacher le informara de que Regulus la esperaba en el salón y no en la biblioteca. Cuando entró en este encontró al menor de los Black sentado en uno de los sillones principales con un libro entre las manos. Al oírla entrar, lo dejó de lado y la miró impasible.

Daine conocía a la familia Black de toda la vida, y conocía a los dos hermanos muy bien. Siempre le había encantado de Sirius esa capacidad que tenía de reflejar todas sus emociones con gran intensidad en su rostro. Lo que más le atemorizaba de Regulus era precisamente lo contrario: era imposible leer a ciencia cierta en el rostro del chico qué sentía o pensaba.

Y en ese momento, eso era muy peligroso para Daine.

-Regulus – saludó tímidamente. El chico la miró directo a los ojos y respondió únicamente:

-¿Eres una mortífaga Daine?

-Sí – sabía que no cabía más que una respuesta directa.

-¿Por qué no me dijiste?

-No tenía permitido contactar a reclutas, podía… influir su decisión.

-En ese caso… ¿por qué trataste de convencerme de no unirme?

Daine sintió la mirada de Regulus atravesarla, como si trataran de ver dentro de ella. Por supuesto, no lo lograría, no a una Prince. Sin embargo, tenía que responderle.

Regulus vio sus ojos ponerse acuosos y temblar ligeramente.

-¡Oh Reg, tú no sabes lo que es esta vida! Yo no quería esto para ti. Dejé de existir el día que me pusieron esta marca, no tengo voluntad propia, y tú ahora tampoco… No podemos hacer más que seguir las órdenes para las que yo… yo no me siento capaz.

Miró al muchacho a través de las lágrimas que se acumulaban en sus ojos, pero no pudo saber si él estaba conmovido o no. Regulus simplemente lanzó la siguiente pregunta.

-¿Entonces por qué eres mortífaga?

-Tenía que hacerlo – dijo Daine como si fuera obvio – soy una Prince, de las mejores familias sangre limpia que hay. No tengo hermanos, y mis padres están muy mayores… Los Prince no podían quedar por fuera. Tú más que nadie me tienes que entender.

-Oh, esa razón la entiendo Daine… - dijo Regulus levantándose y acercándose a ella – lo que no entiendo, es porqué entregaste a Sirius. A tu amado, querido y adorado Sirius.

-¡Yo no lo entregué! – Daine abrió muchos los ojos horrorizada - ¿Realmente crees que YO entregaría a Sirius?

-Dejé escapar frente a ti que estaba en Kent, y al día siguiente llega la información a los mortífagos y hay un ataque sorpresa. Y cuando este no funciona, tienes que ir a ver al Señor Oscuro, con quien está mi prima discutiendo el tema.

-Regulus, yo jamás…

Daine le dio la espalda tratando de ordenar sus ideas.

-Si te digo lo que pasó – dijo al fin la chica en voz suave – tienes que prometer que no le dirás a nadie.

-Tienes mi palabra.

Daine se volvió hacia él y asintió.

-Había varias personas con la misión de ubicar al grupo de la Orden del Fénix en el que está Sirius, que se supone es el grupo principal: los Potter, los Longbottom, Lupin, ya sabes, su grupo de siempre de Hogwarts. Esos…

-¿Tú eras una de esas? – la cortó Regulus.

-Sí. Pero yo no llevé el dato. No iba a llevarlo.

-¿Y se supone que podrías ocultarle al Señor Oscuro que lo sabías? – preguntó Regulus incrédulamente.

-Soy una Prince, Regulus. ¿Olvidas tus conocimientos sobre las familias mágicas?

Regulus sonrió.

-Los Prince son famosos por su habilidad de Oclumencia. –recitó Regulus – Igual que la línea de Slytherin por el parsél. Así que usarías tu maravillosa oclumencia para ocultarlo.

-Así es. – Daine sonrió al ver que Regulus estaba un poco más accesible.

-¿Y entonces cómo consiguieron la información? Créeme, no era fácil encontrar a Sirius. Si yo lo hice fue porque lo conocía, y pocos en nuestro bando lo conocen así, además de tú y yo.

-No sé quien fue – dijo Daine negando – pero dudo que encontraran la pista de Sirius. Tal vez fue la de otro del grupo, se alojaban juntos.

Regulus asintió. Era probable.

-¿Y por qué te llamaron hoy?

Daine suspiró. ¿Qué tan largo sería ese interrogatorio?

-Porque la misión fracasó, así que llamaron a todos implicados para ver si sabían qué podría haber alertado a la Orden.

Regulus sonrió de medio lado.

-¿Qué pasa? – preguntó Daine alarmada.

-Nunca habría pensado que tú fueras una mortífaga – dijo Regulus riendo. La miró evaluativamente – Sinceramente, no lo pareces.

-Ni siquiera quiero serlo – dijo Daine mirando hacia otro lado avergonzada de la mirada inquisidora de Regulus.

-Aún no entiendo porqué dices eso.

-Sólo espera a que pasen unos días Reg. Espera a que Bella te empiece a dar instrucciones y sabrás de lo que hablo.

Regulus no respondió nada. Inquieta, Daine volvió a hacer la misma pregunta que había hecho el día anterior.

-¿Esto cambia las cosas entre nosotros?

-¿Por qué habrían de cambiar? – dijo Regulus sonriendo de medio lado una vez más – después de todo, los mortífagos somos una familia.

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¿Y bien¿qué les pareció?

Espero con ansias sus reviews!

Saludos desde Costa Rica

Sara Fénix Black