Capítulo 7: Dando una vuelta a 360º se cocinan los momentos.
El sol descendiente trataba de colarse por entre las ventanas blindadas y oscurecidas de la limusina de la familia Ootori. Mientras se arreglaba los anteojos, Kyoya miraba señudo a la gente que caminaba, distraídas hacia donde quiera que fuesen. Se sentía algo consternado, cosa no muy común en él, siempre frío y calculador. Se despejó un mechón de cabello negro y mientras el sonido del motor lo acunaba , vio que pasaban la salida de la carretera que llevaba al condominio en donde vivía Haruhi. Se aflojó la corbata, se desabotonó la camisa y estuvo tentado de encender un cigarrillo, aunque sabía perfectamente que no fumaba. Había quedado algo confundido con aquellas últimas palabras de Mori, y le retumbaban en la cabeza : "Porqué siempre será… ¿Qué siempre las madres niegan el sentimiento suyo para hacer más felices a sus hijos?..Porqué será… que las madres no pueden admitir que están celosas de la relación especial que existe entre las hijas y sus padres?- Levantó una ceja, y miró el techo de la limusina tratando de ordenar metódicamente sus ideas, que se agolpaban para ser analizadas. ¿Estaba él celoso de Tamaki? Es cierto que se había sentido atraído por Haruhi, pero esta atracción no pasaba por otra cosa que por el simple hecho de que no podía tenerla. Era el síndrome de hermano menor , que lo llamaba a tener que tener todo aquello que no podía poseer. Sólo eso. Tamaki, por otro lado, a diez metros de distancia se podía ver que tenía sentimientos más fuertes de los que él jamás podría sentir. "Tal vez es por eso que siento celos" se dijo " porque yo nunca podré sentir tan intensamente, no como él, un amor puro y sin miramientos de ninguna clase". Kyoya decidió que era mejor apartar esos pensamientos de su cabeza, y concentrarse en el nuevo embrollo que en el Host se había embotellado.
Sintió que el motor se detenía, y lentamente descendió del vehículo. Frente a frente con una poderosa e imponente mansión, vio que el automóvil deportivo que conducía su hermano mayor estaba aparcado afuera, al igual que el Mercedes de su padre. Deben estar en reunión pensó, y se lamentó por unos instantes, suspirando. Deseaba hablar con su padre, y dejarle muy en claro que debería buscarle otra prometida. Por último, estaba dispuesto a argumentar que su amistad con Tamaki era más importante que una chica. Cosa que del todo no era falso.
Subió a su habitación , y se encontró que, tal como lo había pedido antes de irse a casa, le habían enviado todos los papeles relacionados con las últimas fiestas que el host había hecho. Una carpeta grande y roja esta encima de las demás, escrita con letras doradas "Masquarade" . Kyoya tomó esta carpeta, y una hoja de cálculos cayó sobre la mesa. Miró la hoja en su escritorio, y confirmó que todas las entradas para el baile de máscaras estaban vendidas. Según lo acordado, debería confirmar a la cámara del club de música para que tocaran en el baile. Suspiró, y tomó su celular, mientras se sentaba en su gran silla de cuero. Justo cuando se disponía a marcar los números, sintió unas voces provenientes del piso inferior. Dejó su celular en el escritorio, y lentamente se acercó a la puerta. Las voces se iban haciendo cada vez más nítidas, y al apegar la oreja a la puerta, supo distinguirlas. Su hermana conversaba a media voz con su hermano.
¿Crees que debamos decirle algo? Digo, es su futuro el que está en juego. Además ¿Qué pasaría si realmente el quiere a esta chica? Importaría acaso que tuviese dinero o no? – un silencio breve siguió. Luego los tacones de su hermana le indicaron que se alejaba hacia las escaleras. Un grito de reproche partió el silencio- ¡No puedo creer que me mires así! No es como si lo que yo dijera estuviese errado… Vivimos en el siglo XXI¿Sabes¡Ya nadie debería casarse a la fuerza!.-
Kyoya no se casará a la fuerza, pero debemos presentarle chicas que sabemos podrán apoyarlo cuando las cosas se pongan difíciles. Ellos no son de nuestro mundo, no saben los problemas que nosotros debemos enfrentarnos.- Un silencio siguió a la voz de su hermano, que Kyoya interpretó como el lapso justo para que su hermana hiciera una mueca de desaprobación, pues su interlocutor también levantó un poco la voz
Por Dios santo hermana¡Ni siquiera saben manejar finanzas! Muy inteligente puede ser aquella muchacha, pero estas son ligas completamente diferentes. Yo creo que deberías unirte conmigo y ayudarme a sacarle a papá esta ridícula idea de la cabeza. Imagínate, si hasta rechazó a la prometida que habíamos visto junto con mamá hace más de diez años para que conociese a Kyoya. Créeme, la familia de la señorita no está muy contenta por el pacto roto… Los he visto hace 2 semanas salir de aquí vociferando cosas en Chino ( que te aseguro eran improperios) Y no los culpo. ¿Quién estaría feliz de saber que una cosa así ha ocurrido, que su hija es rechazada por una, perdona que lo diga, aparecida? – Un bufido de su hermana le indicó a Kyoya que están llegando al punto de mayor tensión dentro de la discusión . Su piel se erizó al saber que en ese preciso instante su hermano estaba recibiendo una de las famosas miradas fulminantes por las que su hermana era célebre .
Era una situación perfecta, de ganancias para ambas partes- Dijo el aludido, con un énfasis especial. El dejo en la voz de su hermano hizo que Kyoya se acercara aún más a la puerta, pues sabía que ese especial tono sólo era ocupado cuando se hablaba de cuestiones monetarias.
¿A qué te refieres? – preguntó su hermana.
A que si Kyoya se casaba con la chica esa, heredaba inmediatamente una trasnacional de Dojos-. Dijo su hermano.
Una cachetada resonó en el pasillo. Kyoya se quedó helado, escuchando. Su cien palpitaba, podía escuchar la sangre pasar por sus venas y sus manos se posaban en la puerta de roble, heladas y sudorosas. La habitación se oscurecía cada vez más, y los remolinos de nubes en la ventana anunciaban una nueva amenaza de tormenta. El silencio reinó nuevamente en la sala por un instante, y luego unos pasos se alejaron. Kyoya se quedó estático, mientras que escuchaba a los zapatos retirarse, a paso marcial. Supuso que ese había sido su hermano el que había partido, probablemente arrastrando los pies, con aire ofendido , refunfuñando y mascullando. La única persona a la que ninguno de los hermanos podía enfrentar era a su hermana mayor . Sintió que unos tacones se acercaban a la puerta, y automáticamente se despegó, cuan ventosa, para luego correr a su silla, hacer una mueca de concentración y fingir que había estado leyendo la última liquidación de los ingresos del Host, mientras la sostenía al revés. El sol lanzaba su último rayo antes de ser ahogado por las nubes grisáceas, y la habitación ya se quedaba a oscuras.
Su hermana entró por un momento, lo miró, y sonrió. Luego, cuando ya estaba del otro lado de la puerta, le dijo:
Bien puedes elegir a la chica esa, o a Haruhi. Siempre tendrás mi apoyo, y ninguna de las dos es menos mona que la otra-.
Y se sintieron sus tacones golpetear suavemente el piso de mármol. Kyoya suspiró, y posó la cara entre sus manos por unos segundos. Luego sintió que su celular vibraba sobre la mesa, pero por la cantidad de papeles que la cubría, le fue imposible saber a ciencia cierta donde estaba. En penumbra ya, buscaba a tientas el aparato. Lo rozó con la punta de los dedos, y antes de que cayese al suelo consiguió atraparlo.
¿Hola? – dijo con voz cansada. Pensó que era alguno de sus encargos que se reportaba con algunas complicaciones de último momento. No tenía ganas de lidiar con ningún preparativo en ese momento.
Hola, necesito que me mandes una copia de el itinerario de Haruhi- dijo una voz suave, que Kyoya reconoció como la de Kaoru. Inmediatamente se compuso, se arregló las gafas, y contestó:
Lo siento, pero eso es solo para uso de Host club, y no para mórbidas intensiones personales- replicó, con un dejo sarcástico propio de él.
Tarado, es para poder saber en qué lugar tendremos que poner vigilancia para Haruhi. Además¿para que querría yo saber donde está Haruhi? Si me quisiese juntar con ella, la llamo al móvil que le entregué y ya. – Dijo Kaoru, notablemente ofendido. Un pinchazo en la cien del gemelo le indicó que de alguna manera, la chica no le era del todo indiferente. Es por Hikaru, se dijo. Me preocupo por ella, porque me interesa Hikaru.
De acuerdo, te enviaré una copia por fax enseguida.- dijo Kyoya, mientras que se acercaba a la repisa que estaba frente a su escritorio.
Hey! Otra cosa…- dijo Kaoru- ¿Has visto a Hikaru al salir de Host?... no ha llegado a casa aún, y su celular está apagado.-
Me parece que cuando yo me iba, estaba arreglando algo de vestuario para el show del baile de máscaras- dijo Kyoya, mientras apretaba el botón send en la máquina de fax- te estoy enviando ahora mismo el itinerario. Ahora, si me disculpas, tengo mucho trabajo que hacer.- Dijo Kyoya, y cortó el telefono, antes de escuchar a Kaoru replicar.
Se volvió a sentar en su silla de cuero, y adoptó nuevamente su posición pensativa, mientras mordía un bolígrafo. Después de unos minutos, Kyoya suspiró y se llevó la mano a los bolsillos de su chaqueta en el momento justo que su celular comenzaba a replicar. Suponiendo que sería Kaoru que llamaba para volver a fastidiarlo, descolgó y dijo:
Si quieres algo más de información de Haruhi, tendrás que pagar por ella como lo hice yo- bramó, malhumorado.
¿…Sempai?.- dijo una voz femenina. Las mejillas de Kyoya automáticamente se sonrojaron. Qué situación más incómoda.
¿Si?... ¿Haruhi?- Respondió Kyoya tragando saliva.
Sempai, necesito que venga urgentemente a la escuela – dijo Haruhi, casi de corrido, con una voz chillona y alarmada . Kyoya adoptó nuevamente su compostura usual y preguntó, mientras caminaba hacia la el pasillo:
¿Porqué?¿ Qué ha pasado?
Tamaki ha sido secuestrado. – dijo la chica, con un hilo de voz- ¿Puede avisar al padre de Tamaki? La policía ya está en camino.-
¿Cómo es posible¿Estás completamente segura?-
Hikaru y yo vimos como lo subían a una limusina arrastras. ¡Sempai, tiene que hacer algo! – Sollozó la chica. Algo cálido abrumó el corazón de Kyoya al escuchar la voz afectada de la chica. Con determinación , le respondió mientas doblaba en el rellano:
No te preocupes, me ocuparé del asunto en seguida- Dijo Kyoya, mientras colgaba y corría hacia el despacho de su padre. Allí, sentado en su escritorio blanco de madera nácar, estaba el jefe Ootori revisando distraídamente una serie de papeles y fumando un habano . Kyoya se acercó hacia él, y el hombre sonrió con una distraída sonrisa, para luego volver a leer los memorandums y echar una gran bocanada de humo plomizo . Kyoya ,sin perder más tiempo, le dijo:
Padre, Tamaki ha sido secuestrado mientras salía de la escuela- dijo Kyoya, alarmado. Su padre lo miró consternado, apagó el habano y luego contestó:
Imposible. Las medidas de seguridad dentro del colegio son las máximas. Está estipulado que solo las limusinas con un permiso especial puedan acercarse al hall para recibir a los estudiantes. Tal vez se ha ido con algún amigo.-
Imposible. He hablado con todos ellos esta tarde, Y Fujioka afirma que lo vio ser arrastrado hacia una limusina.-
De seguro debe ser entonces uno de esos juegos de enamorados… sabes cómo son los chicos de hoy… probablemente, al igual que su padre, se entretenga con alguna chica por allí. Seguro que parece en la madrugada, a más tardar.- Dijo su padre, mientras le lanzaba una mirada desestimativo a Kyoya, quien se veía extrañamente alarmado. Sus gafas estaban torcidas y su azabache cabello le tapaba su rostro.
¡Debemos hacer algo padre!- El puño de Kyoya golpeó la elegante mesa, e hizo un sonido hueco que resonó en la estancia. Un trueno y un relámpago acompañaron al sentimiento de frustración de Kyoya. ¿Cómo era posible que estuviera tan tranquilo ante una situación así? ¿por qué no mostraba sentimiento, alguno, cómo podía ser tan frío?
En ese minuto, las palabras de Mori resonaron en su cabeza, pero no se detuvo a pensarlas. Kyoya miró con determinación a su padre, y dijo:
Si no quieres ayudarme, permíteme disponer entonces del contigente necesario para organizar la búsqueda de Suoh. Si me lo niegas, me obligaré a imponerme en mi calidad de inversionista delante de la junta-
Un silencio largo y amargo reinó la instancia, mientras que Kyoya y su padre se observaban fijamente, como si estuviesen en un duelo de miradas que definiría quien cedería en esta angustiosa situación.
Puedes hacer lo que quieras- dijo finalmente el padre, volviendo a mirar las hojas que sostenía- Pero esa facultad de libertad te la doy porque eres mi hijo, y no porque eres uno de los asociados- Agregó, mientras miraba de reojo a su hijo con un gesto de comprensión en su rostro, gesto que por primera vez veía Kyoya en el rostro de su progenitor.
Kyoya miró por unos segundos a su padre, para luego salir, mientras hacía llamadas a toda velocidad, en dirección al host club.
Ya en el 3º salón de música, se encontraban reunidos Mori, Honny, Kaoru, Haruhi y Hikaru. La atmósfera del salón se podía cortar con un cuchillo, y el silencio reinaba tensamente, mientras todos miraban el cielo a través de la ventanas, expectantes. Tenues luces iluminaban a lo lejos la oscuridad que se posaba en el firmamento y en sus corazones. Nadie, ni en sus más locos sueños, había pensado que algún día el rey atontado, aquel rey gentil y bueno, pudiese ser arrebatado tan atrozmente. Haruhi sentía que su pecho estaba siendo aprisionado por una mano invisible, que le hacía difícil respirar, y que agolpaba las lágrimas en su rostro. Sus manos transpiraban por la espera y la incertidumbre .El hecho que se encontraba en el comienzo de una tormenta, por primera vez, no pareció alterarla de forma alguna. Su mayor miedo, en ese ommento, tenía que ver con un aspecto completamente diferente. Se dio cuenta, también por primera vez, que si volviese a ver a Tamaki, todos aquellos sentimientos que actuaban como una cortina de humo que los separaban, se habrían ido. Se dio cuenta que había entendido cuanto lo amaba.Y miró que a su lado Hikaru le sostenía la mano decididamente, y lamentó como había llegado todo a esto. Tendría que partirle el corazón. Debía decidirse por uno de los dos. Suaves lágrimas rodaron por el rostro de Haruhi, siendo advertidas solo por Honny.
-¿Haruhi, me acompañas?- Dijo el chico, tomando de la mano a Haruhi, mientras que la chica se secaba las mejillas rápidamente, para que el resto del Host no notase nada.
Haruhi se dispuso a salir con Honny, pero algo la detuvo. Cuando miró hacia atrás, vio que aún Hikaru sostenía su mano, y la miraba directamente con ojos enérgicos, pero suplicantes. "Quédate para siempre conmigo" atravesó el corazón de Haruhi. Y con un movimiento rápido, se deslizó para salir a paso marcial del salón, mientras el golpeteo de la lluvia en los vidrios se hacía más intenso, y las lágrimas comenzaban a rodar con más fuerza.
Ya afuera del salón, Haruhi se sentó unos instantes calmar a su corazón. Honny la miraba con ojos suaves, mientras le sostenía aún la mano. Haruhi miró a su sempai, y se sorprendió al sentir que en su cuerpo menudo, residía un gentil y hermoso hombre, que esperaba cuan cerezo en botón, a un día florecer. Y dio gracias a Dios porque en estos difíciles momentos contaba con un amigo incondicional. Honny notó que las lágrimas corrían nuevamente por la faz de Haruhi, tenuemente iluminada por los relámpagos de la noche, y apretó su cuerpo contra el de ella. En un abrazo fraternal, sin sentimientos maliciosos, sin compromiso alguno, Haruhi encontró consuelo, por segunda vez en una misma noche. Se quedaron así, contemplándose, por un rato, mientras que Haruhi se enjuagaba las lágrimas y Honny la miraba tiernamente. Mientras ambos eran iluminados por un relámpago, Honny vio que a lo lejos, alguien los estaba espiando. Corrió rápidamente hacia el lugar en donde la sombra misteriosa se proyectaba, y sintió que unos pequeños pasos golpeteaban el suelo, alejándose a toda velocidad. Un suave brillo plateado fue lo último que vio, pues al llegar a la escalera, la sombra había desaparecido. Un grito resonó en la estancia, y Honny fue advertido en un último minuto para que con un hábil movimiento se resguardase de un proyectil que caía a toda velocidad, rompiendo el cristal y rozándole la oreja izquierda. El chico quedó en el suelo, anonadado, mirando fijamente lo que parecía ser una esfera, envuelta en un papel que a su vez estaba sostenido por un hilo que se amarraba a un pedazo de papel rectangular. Honny lo observaba detenidamente, mientras que la lluvia empezaba a mojarle sus dorados cabellos. Haruhi corrió a toda velocidad hacia Honny . Se quedó helada al contemplar lo que reposaba en el piso. Con un movimiento casi imperceptible, alcanzó a protegerlo antes de que de la esfera empezasen a salir vapores, y que un sonoro estallido llenara la sala y resonara en los pasillos de la escuela . Cuando Kyoya, Mori, Kaoru y Hikaru salieron alarmados para ver que es lo que había pasado, Haruhi yacía en el suelo con su chaqueta chamuscada sosteniendo entre sus brazos a Honny. Kyoya corrió presurosamente hacia Haruhi, quién tenía la cara cubierta de sangre. No reaccionaba. Trató de despertarla, pero la chica seguía lánguida, sosteniendo a Honny en sus delgados brazos. Mori, por otro lado, se acercó rápidamente a su primo, y constató que gracias a la chica, no había recibido impacto alguno. Sus ojos, tal vez por el humo que aún despedía la bomba, tal vez por el gran sentimiento que embargó su corazón, se llenaron con lágrimas.
¿Te encuentras bien? – Preguntó, mientras sostenía a Honny entre sus brazos, mirándolo tiernamente.
Honny sólo se había quedado allí, mirando hacia el vacío, demasiado sorprendido para articular palabra alguna. En su mano sostenía el papel algo achicharrado que antes había estado amarrado al proyectil. Al ser levantado por Mori, aún conservaba su mirada fija en el papel, sin contestar.
Kyoya, al ver que no encontraba respuesta por parte de Haruhi, alcanzó a bramar por sobre las sirenas que ya se escuchaban afuera de la escuela :
-¡Hikaru, pronto, ve por un automóvil, debemos llevar a Haruhi a la clínica!-
Hikaru se había quedado parado, contemplando la escena, demasiado consternado para poder reaccionar. Kaoru adoptó como suya la orden de Kyoya y partió en dirección a los estacionamientos. Hikaru avanzó hacia adonde se encontraba Haruhi, se arrodilló, y la estrechó entre sus brazos. Kyoya lo miró por un segundo, y comprendió que debía dejar que esta acción continuase. Se levantó, miró a las devalida Haruhi entre los brazos de Hikaru, se alejó un poco de ambos, y al partir en dirección contraria, se encontró con la mirada profunda de Mori. Rehuyó los ojos de éste, y corrió hacia la entrada para recibir a los policías que entraban al recinto.
Kaoru llegó dos minutos después, y con ayuda de Hikaru se llevaron a Haruhi en dirección al Hospital. Kyoya ya se ocupaba de darle los detalles a la policía respecto a lo que había sucedido con Tamaki, y Mori se había sentado con Honny aún entre sus brazos, en un banco del pasillo, mientras contemplaba como su primo se deshacía en sollozos, aún cuando había caído rendido al sueño. Tomó de su pequeña mano cansada el trozo de papel que sostenía aún con fuerza, lo desdobló y leyó:
"Suoh no sandrá vivo, a menos que se cumplan todas las promesas hechas."
Un joven policía se percató de que Mori se encontraba presente. Luego de asegurarse de que todas las tareas de registro habían sido asignadas, se acercó a Mori dispuesto a interrogarlo respecto a lo ocurrido. Notó que el joven sostenía en sus manos un escrito, y que lo releía una y otra vez, como si no pudiese creer lo que ésta contenía. Mori tenía los ojos desorbitados y casi ni se inmutó cuando el policía le pidió la nota. El joven oficial se fijó de inmediato en el papel quemado, y leyó lo que decía. Inmediatamente, con la misma mirada de alarma que Mori, gritó:
Capitán, tenemos una pista¡Es una nota de amenaza!- Corrió hacia donde se encontraba todo el contingente policial, y se llevó la misiva a la nariz, para oler la tinta de un extraño color escarlata. Al levantar nuevamente la vista, sus ojos aún mas sorprendidos miraron fijamente a los de su capitán, y agregó:
Creo que está escrita con sangre-
Espero que este capítulo sea de su gusto, creo que es el que más me ha costado escribir. En el proximo capítulo, sabremos más acerca de la condición de Tamaki, de Haruhi, y como se desarrolla todo esto del secuestro. También, habrá un encuentro con la verdad respecto a MorixKanaxHonny.
stay turn! XDDD dejen reviws:)
