NO SOY DUEÑA DE NINGUNO DE LOS PERSONAJES DE LA TIRA DE BISKO.

DISFRUTE!


Capítulo 8.- Agregar accesorios para boda en caso necesario

Haruhi se despertó cuando sintió el sol rozándole las mejillas, al colarse por la ventana del hospital. Abrió poco a poco sus ojos y se encontró con unos cabellos rojizos que brillaban con la luz matutina. A su lado, yacía rendido Hikaru, sentado sobre una silla, apoyado sobre sus brazos sobre su catre. Haruhi lo miró por un instante, enternecida. ¿Había pasado la noche junto a ella? Sentía la respiración del gemelo cerca de ella y sus mejillas ardían al sentirlo tan próximo . Se levantó en el acto, y sintió que la mano del muchacho le hacía contrapeso en el estómago. ¿Había estado toda la noche abrazándola? .Miró hacia el frente, y se encontró en un cuarto decorado elegantemente, con elementos propios de una enfermería de algún acaudalado, todos meticulosamente sellados con la firma Ootori . Bajo el estandarte de la familia que adornaba la pared de la estancia, estaba dormido sobre el sillón Kaoru. Haruhi sonrió agradecidamente por unos segundos, antes de que a su cabeza le llegasen nuevamente todos los recuerdos de lo sucedido la noche anterior. De golpe, se liberó de la protección que le ofrecía la mano de Hikaru, y no importándole el hecho de que estaba vestida solo con una bata de hospital, se dirigió hacia la salida. Al enfrenar el corredor y prepararse para buscar explicaciones y noticias de lo que había sucedido con Honny, los demás y por supuesto Tamaki ( al solo pensar en él y en sus circunstancias su corazón se aceleraba y su pecho se comprimía junto con un grito de angustia opacado) un brazo le impidió que pudiese seguir avanzando. Cuando miró hacia arriba, algo molesta, Haruhi se encontró con la cara de Kyoya, quien viendose ligeramente abatido, tranquilamente le pidió que se sentase en el banco que estaba afuera de la sala en donde había despertado, mientras que le ofrecía unas zapatillas de levantarse que cómodamente le ajustaban a la perfección. A regañadientes, la chica aceptó, se colocó el calzado y se sentó a su lado.

¿ Dime, que ha pasado?¿Cómo esta Honny?¿Supiste quién diablos ha lanzado eso que me golpeó? – Dijo en un hilo de voz Haruhi, al sentarse. Al ser la primera vez que hacia un esfuerzo algo mayor, no se había percatado de lo delicada que se encontraba, pero el contacto con la madera hizo que su cuerpo sintiese la repercusión del impacto, y que sus huesos clamasen mayor cuidado. Le temblaba la voz, y las quemaduras de su rostro, aunque no graves, le escocían a medida que gesticulaba al hablar. Pero en la mente de Haruhi, sus heridas no eran prioridad.

Esperó alguna respuesta y al no recibirla, preguntó, tratando de hacerlo pasar como un asunto poco relevante, aquello que pendía en lo mas profundo de su alma y que le quemaba en su interior - ….¿Has sabido algo… de Tamaki?- agregó, y miró hacia fuera.

Inusualmente, hacía un muy bonito día, y el límpido cielo servía como fondo para unas hermosas nubes que flotaban juguetonas entre los aromas de los pinos frescos del patio principal del hospital de la familia Ootori. Kyoya, quién había evitado fugazmente la mirada de Haruhi, notó que las manos de la chica al mencionar a Tamaki se aferraban a sus rodillas, como si buscaran una seguridad inexistente. Una puntada en su cabeza hizo que un torbellino de imágenes se agolparan en su mente. Sintió su pecho oprimido y algo se abultaba en su garganta.

¿Porqué? Sintió que una voz en su interior lo cuestionaba.

Y, por primera vez en su vida, no buscó palabras para responderle a aquella voz que toda su vida lo había moderado. Olvidó toda compostura, todo recato, todo sentido de la orientación, de la prudencia y de lo que era indicado y aferró a Haruhi entre sus brazos. La chica no alcanzó a reaccionar cuando se vio sostenida por Kyoya, y sintió su perfume colándosele por los poros. Al contrario de lo que ella pudo alguna vez creer, los brazos del chico le parecieron confortables, cálidos y protectores. Percibió que, a pesar de que la abrazaba con fuerza, el pecho de Kyoya tiritaba con una emoción desconocida. Se fundió por unos instantes con él y se quedó así un rato, mientras sentía los tenues sollozos del chico por sobre su hombro. Al cabo de unos instantes, cuando los lentes de Kyoya yacían en un lugar desconocido de la banca, y la humedad de sus ojos iba en descenso, Haruhi sintió que el chico le susurraba al oído:

Nunca, nunca más vuelvas a arriesgarte así. Sentimos… sentí… - Kyoya apartó a la chica, y la miró a los ojos. Esos grandes ojos, como dos avellanas se veían aún más puros con el reflejo del limpio cielo. Un impulso en su interior rugía como un león indomable, y ya no había forma alguna de que pudiese hacer otra cosa que liberarlo. Siguió sosteniéndola entre sus brazos y se aproximó un poco a su boca, mientras susurraba – Haruhi yo… al verte yo… sentí…- Tragó saliva .Podía sentir la respiración de Haruhi rozar su rostro. No pensaba, no había cabida para remordimientos. Se acercó aún más. – Yo…-

¿Pensaste que no podría pagar mi deuda?- Inquirió Haruhi, mirando al chico con un cortés desconcierto. Sus narices casi se rozaban. A lo lejos, se escuchó una bandada de pajarillos trinar alegremente, como anunciando una temprana primavera que aún no estaba preparada para llegar.

Kyoya quedó helado por unos instantes y luego al ver los ojos grandes de Haruhi como una flecha, atravesándolo, tratando de comprender algo que nunca podría, bajó nuevamente a la realidad. Se rió por un instante, asió con un poco más de fuerza a la chica, la miró y le revolvió los cabellos. Aún con una sonrisa en el rostro, buscó sus anteojos, los limpió y se los puso, adoptando la usual forma por la que era célebre. Kyoya volvía a ser Kyoya. Haruhi seguía desconcertada, aunque agradecía ese instante de preocupación. En esa mirada inquisidora, algo había calado de Kyoya. Su cáscara se empezaba a caer, y se podía entre ver su suave interior. Una sonrisa se esbozó en el rostro de Haruhi . "Se preocupa por mí" pensó , mientras una alegría inundaba su interior. "todos se preocupan por mí".

Tengo una pista segura de quién puede ser nuestro atacante, pues ha dejado una nota de "sangre" – Kyoya enfatizó esta palabra para obtener la respuesta que quería. Una Haruhi ávida por más información fue la señal que le indicó que era prudente seguir – que nos liga directamente a la solución de este misterio.-

¿Quién es? – Dijo Haruhi , rápidamente. La chica sentía que su corazón se reanimaba nuevamente. Sólo un poco más pensó, sólo un paso más y podremos tener todo de vuelta a como era. Si es necesario, lo golperaré con mis propias manos. Haruhi se asustó un poco al darse cuenta de lo que era capaz de hacer por ...¿Era amor?

No puedo decirte aún, pero si necesito que me hagas un favor- dijo Kyoya, mientras miraba hacia el ventanal.

Lo que sea.- Dijo Haruhi. Luego midió sus palabras. No era prudente ponerse a la entera disposición de Kyoya. Pero a situaciones desesperadas medidas urgentes.

– Dime ¿ Qué quieres de mí? – Haruhi tragó saliva. Por un momento, creyó ver un tenue brillo de luz en los ojos de Kyoya cuando le contestó:

¿Te casarías conmigo?-.


KYA! siento no haber subido otra cosa antes, y que este capitulo sea tan pero tan cortito, pero pense que era mucho mejor subir esta pizca que dejar otro tiempo más sin subir nada.

¿qué planes tendrá Kyoya¿Que pasará con Honny, con Mori y kana? (ojojojojooj, eso el otro capitulo, ;) Hikaru¿Como se tomara el rechazo de Haruhi: (

Eso Y más... Reviews pliz!