GOMEEENASAAAAI! Por haber demorado tanto. No me gustó como quedó este capitulo, puesto que es mas explicativo que nada, pero alli va.

Enjoy!

PD: no me pertenecen los personajes que salen en el manga, son todos de bisco-san :D.


Capitulo 10: Cuidado con descubrir la amarga capa que cubre la felicidad.

Mori miró por un instante a su primo, que fijó inmediatamente la vista en él. Las gotas de agua aún se escurrían por sus cabellos azabaches y un escalofrío por su espalda aún húmeda acompañaba al intenso y repentino frío que recorría su cuerpo. Trató de decir algo, pero en ese momento al mirar los ojos de mitsukuni y ver como un rojo encendido se apoderaba del rostro del pequeño, las palabras se agolparon en su garganta no permitiéndole emitir sonido alguno. El murmullo de los invitados se hacía cada vez más tenue a medida que la noche se hacía mas presente, mientras que sólo las letanías de los monjes se escuchaban al compás de los rápidos latidos del corazón de ambos. Honny pasaba la mirada desde Mori hasta Kana, una y otra vez. Kana hizo un intento de hablar, pero la mirada iracunda de Mitsukuni le ordenó guardar silencio. El chico golpeó la pared que se encontraba a su lado derecho, mientras unas gruesas lágrimas corrían por sus aún sonrojadas mejillas. Miró a su primo por última vez antes de, con un ademán violento, tomar a Kana entre sus brazos y salir de la habitación, dejando a Mori preocupado y consternado. Takashi escuchó alejarse los pequeños pasos de mitsukuni y desvanecerse los gritos de protesta de Kana. Mientras terminaba de secarse pensaba en lo mucho que había crecido Honny. Ya no es un niño, pensó, y se ha dado cuenta que es lo que quiere. Una leve sonrisa se dibujó en su rostro.

Honny caminaba a paso marcial por la parte trasera del Dojo. Pasando la cancha de entrenamiento, llegó al edificio más alejado del complejo, abrió la corredera de la última sala y soltó violentamente a Kana, que aún gritaba pidiendo explicaciones.

La niña, arreglándose el kimono negro que había descubierto parte de su blanca piel, miró al chico con una mezcla de desconcierto, enojo y vergüenza. Honny cerró la corredera de un golpe y le devolvió la mirada a la muchacha, aún con lágrimas en los ojos. Se acercó a paso marcial, y Kana sintió que se acercaba a ella. Cerró los ojos y su piel percibió el calor de la respiración del chico en su cuello. Abrió los ojos, y se encontró con Honny acurrucado sobre ella, llorando suavemente. Kana se enterneció por un momento y comenzó a acariciarle los cabellos. El chico se sacudió de improviso, y dijo:

No me toques. Quiero que te estés quieta, que me dejes llorar sobre ti … para que nunca más pueda pensar en ti-

Kana se sorprendió y se separó del chico. Éste la miró, mientras secaba sus lágrimas con la manga del kimono. Se acercó a ella y Kana al retroceder sintió que la muralla hacía contacto con su delicada espalda. Honny dio un paso más y quedó frente a frente con la muchacha. Con un hálito de voz, le preguntó:

¿Amas a Mori¿Pretendes hacerlo feliz?¿Puedes asegurarme que no lo dañarás?¿Puedes….- agregó, sollozando, mostrándole el dedo pequeño – puedes prometerme que lo cuidarás siempre?-

Kana miró atónita al chico y luego a su dedo. Los ruegos de los monjes o bien se habían detenido o no estaban lo suficientemente cerca de la ceremonia como para escuchar sonido alguno. En las afueras de la sala en donde los dos chicos se encontraban, trinaban tristemente un par de pajarillos. Honny seguía frente a la chica cuan estatua, derramando lágrimas y mirándola fijamente. La chica suspiró y dijo, mientras correspondía la mirada del muchacho:

No puedo prometerte nada, mitsukuni-

¿y porqué no?- dijo Honny, mientras una desesperación llenaba cada una de sus palabras. ¿Porqué no aceptas todo, lo haces feliz, me dejas a mi? Te prometo que no haré berrinche alguno. Sólo déjame ver tu sonrisa, aunque no sea al lado de la mía.

Porque – dijo la chica mientras se acercaba aún mas al rostro de Honny – no es a quien yo amo – agregó mientras besaba tiernamente al chico. Ambos se fundieron en uno, apasionada y descontroladamente, mientras Honny encontraba un lapsus en sus pensamientos. Luego, el ladrar de los labradores del Dojo le indicó al chico que ya era entrada la noche y que debía salir de su ensimismamiento para volver a la realidad. Miró tiernamente a la chica, pensando en cuanta felicidad un ser humano puede traer a otro .Pero luego sacudió su cabeza y un torbellino de dudas se agolparon nuevamente en su cabeza. Viendo la turbación del muchacho, Kana comenzó por explicar lo ocurrido, mientras Honny reposaba su cabeza en las piernas de la chica.

Mientras yo recibía a los invitados en la entrada vi que mi hermana recibía a Takashi y que luego ambos se retiraban hacia un lugar apartado, casi llegando al bosque que colinda con la casa. Curiosa, los seguí. Solo alcancé a distinguir a mi hermana bastante alterada y a Mori que, cuando ella se disponía a irse la giró y le abrazó. Lo siguiente que supe fue que Takashi estaba cubierto por tinta y que mi hermana se retiraba a paso marcial, arreglándose su cabello nuevamente en un rodete. Cuando salí desde atrás de los arbustos, vi que Mori aún la miraba alejarse. Pensé que se dirigiría a casa, pero luego vi que se adentraba hacia el bosque. Lo seguí y cuando se estaba por meter al rio … - Kana se detuvo a raíz de la mirada incriminatoria que le dirigía Honny antes de seguir, le dirigió una sonrisa que le aseguraba al chico no haber visto nada –

Le dije si quería ir a casa a asearse. Preferí meterlo por la parte de atrás del dojo, porque no quería que mi hermana lo viese. Fui a buscar un kimono de mi padre y cuando lo vi allí, tendido y sin papá usándolo, me entro la pena. Allí es cuando tú apareciste-. Honny sonrió agradecido de que todo fuese un malentendido, pero una nueva duda se asomaba por entre sus ideas ya aclarados ¿qué habría conversado con Rumiko¿qué la habrá hecho enojarse a tal extremo?

Nee, Kana¿Porqué siempre estabas tu con Takashi? Yo supuse que estabas… bueno…tu sabes… estaba ya dispuesto a dejarte ir –

¿qué, no lo sabes? Creo que Takashi siempre ha estado enamorado de mi hermana. Siento que es desde que, cuando éramos pequeños, ella le ganó en una partida de kendo. Vi en sus ojos una expresión de desconcierto y sorpresa que nunca más contemplé en él. Desde ese momento le ha admirado y ese sentimiento con los años se ha convertido en un amor, aunque un amor algo bizarro. Digo ¿quién puede amar a mi hermana? No digo que no sea hermosa, pero hay algo de ella que siempre está irritada…- Honny escuchaba atentamente a los comentarios de Kana, mientras su corazón se entristecía cada vez más. Sentía a su primo como un alma gemela y sin embargo, Mori había volcado toda su vida a él y él, mitsukuni, no había sido capaz de ejercer recíprocamente esa preocupación.

… Pero cuando intenté aquel día lluvioso en que nos ayudaste a reunirnos en tu casa que se le confesase me dijo que no lo haría hasta que supiese que tu eras ya un hombre, o bien ya no tuviese obligación alguna contigo que cumplir. Y es que, pobre Mori, eligió el peor momento para declarársele, pues ella había recibido solo esta mañana la noticia que su compromiso con un hijo de un grande corporacionista había sido cancelado. Creo que esperaba que aquel compromiso le diese muchas ganancias. Ya sabes lo preocupada que está por heredar el control del Dojo. –

Kana se sintió de pronto que un peso se alivianaba de sus piernas. Es que Honny se había puesto de pie y se alejaba rápidamente hacia la puerta. Al abrirla, los grandes ojos verdes de la chica se contrastaron con la negra noche que se imponía silenciosa en la ciudad. Kana miró con un gesto de tierno suplicar a Mitsukuni, como un gatito que pide seguir siendo mimado. Honny la miró por un momento y luego dijo, con una sonrisa:

- vendré mas tarde. Hay algo que debo ocuparme antes.-

Kana asintió y contempló largo rato la puerta que había cerrado el muchacho. Honny, a paso rápido y sintiendo que la sangre corría furiosamente por sus venas, no notó el carro que se detenía a la entrada principal de la imponente casona de Kana. Debo encontrar a Takashi, pensó. Al salir del recinto, alcanzó a notar que un hombre vestido con un traje azul marino y una extraña gorra se acercaba a la puerta de la entrada principal del Dojo y tocaba la aldaba. Dobló la última esquina antes de perder de vista la imponente mansión japonesa mientras sentía el olor de la fila de cerezos le infundía una felicidad inmensa. Al acercarse a su dojo vio que un automóvil de similares características al que había visto en casa de Kana se retiraba de la entrada principal. Intrigado, corrió rápidamente hacia el interior de su mansión, para encontrarse de pronto con la cara de Kirii, su mayordomo, que lo esperaba con su usual sonrisa y un olor a galletas recién horneadas que no pegaba con su longevo y maltratado rostro. Hizo una reverencia y antes de que Mitukuni le preguntase por el auto, el viejo le respondió:

el automóvil que recién ha partido ha dejado esta invitación-.

Honny extrañado recibió el sobre. No era fecha de eventos, pensó, ni tampoco de cumpleaños de alguien conocido.

En el Dojo Tsukinawa Rumiko, con una expresión fría y fiera en sus ojos, tensando sus labios y jugueteando frenéticamente con su pelo tiraba a una pila de papeles entre los cuales se leían avisos de notificación de embargo y cuentas indagas la misma invitación que Honny leía en ese minuto en su habitación:

La Familia Ootori y La Familia Fujioka tiene el agrado de invitarlos a celebrar el compromiso de nuestros hijos:

Haruhi y Kyoya

A realizarse el Día de Hoy, a la hora y lugar indicados en el ticket de pase.

Su presencia significará el apoyo preciado a nuestra corporación y a nuestra familia.


ESPERO QUE ME PERDONE POR LO CORTO DEL CAPITULO, LO MUCHO QUE ME DEMORÉ EN HACER UPDATE Y QUE ME ESPEREN SOLO UN POCO MÁS PARA ACLARAR TODAS LAS INTERROGANTES.

¿PORQUÉ RUMIKO ESTÁ TAN ENOJADA¿DONDE ESTARÁN MORI Y TAMAKI¡¿QUÉ DIRA HIKARU CUANDO SEPA QUE HARU Y KYO ESTAN COMPROMETIDOS? EL TIEMPO SE ACABA! DEJEN REVIEWS.

pd: gracias por todos los reviews que han dejado sepan que cada uno los he leido y atesorado :3