Notas de la autora:
Bueno, aquí aclaro que los personajes no son míos sino que de la J.K. Rowling… y que esta historia contiene slash…
Gracias por los reviews , y espero que les guste este capítulo. Besitos
No me lo digas…
Capítulo 2: "Odio"
Desesperación.
Venganza…
¡El mal nacido de Potter le había rechazado como si fuera una basura!
Él tampoco estaba contento… de hecho la idea del compromiso le disgustaba, pero no por eso lo iba rechazar… era un Malfoy, debía aceptar su destino como su apellido premeditaba… como estaba implícito obedecer los designios de sus padres. Todo por el bien del apellido Malfoy…
Maldito Potter.
¡Y más encima le iba a utilizar!
Quedaría mancillado con un compromiso deshecho, nadie se querría comprometer con alguien 'usado'.
Porque así sería… una vez de que un compromiso se deshacía encontrar nuevo pretendiente (fuese cual fuera su estatus social) era casi imposible. Quedas marcado.
Y para terminar de joderla el muy idiota pretendía renunciar al apellido Potter, dando por hecho de que era él quien terminaba el compromiso del demonio.
Pero ahora era imposible hacer algo… no podía hacer nada… al menos no él… siempre supo que ese momento de comprometerse con alguien que no le atraía llegaría… siempre lo supo, pero jamás se le pasó por la cabeza que pudiera ser toda tan desagradable e improductivo.
Claro que a su padre eso no lo iba a preocupar… él sólo era algo más que utilizaba a su antojo, y el muy idiota del Gryffindor se basó en eso… era suficiente para las familias Potter y Malfoy concretar negocios multimillonarios en menos de un año, después le desecharía como hacía con todo lo que había cumplido su función.
Odiaba a Potter… y se encargaría él mismo de arrepentirse de sus palabras… de querer romper el compromiso mucho antes, pero sabía que el moreno no lo haría, un mago del estatus de Potter o el suyo no se podía retractar de sus palabras, menos aún si estaba Albus Dumbledore presente.
Estaba dicho… le haría la vida imposible, tomaría todos los derechos que un 'Prometido' tenía, y haría de la vida de Harry Potter el infierno más grande que pudiera no desear… empezando en el momento que el compromiso fuera público.
Con ese pensamiento se fue a la cama esperando pacientemente en que los anillos de compromiso aparecieran en sus manos…
Fue a primera hora de la mañana cuando un calor bastante molesto se sintió en su mano izquierda, más específicamente en su dedo anular.
Perfecto… el compromiso era, por toda regla del mundo mágico, oficial.
Miró su perfecto anillo de oro blanco con un diamante, lo suficientemente masculino para que ni siquiera se notara que era de compromiso…
Pero había algo de lo que caracterizaba un anillo de compromiso mágico de uno Muggle…
Estos tenían la cualidad especial de que funcionaba como traslador hacia la persona que tuviera el otro anillo… sería perfecto para hacerle la vida imposible al idiota de Potter… ¿qué mejor que dejarle en completo ridículo en la torre Gryffindor, teniendo completa inmunidad? Porque por más que Potter le odiara, tenía que protegerle de cualquier insulto… como se suponía que también tendría que hacer el si se diera el caso… ya se aprovecharía de esa circunstancia también.
Tan pronto como estuvo listo accionó el traslador, para encontrarse pasmado ante la escena… lo que no se notó en absoluto, por supuesto.
Allí estaba Potter, durmiendo.
Ahh…. Pero no estaba sólo…
Una melena rubia, casi anaranjada, se apoyaba en su brazo izquierdo, la reconoció inmediatamente como una compañera de cuarto de Pansy… la 'belleza de Slytherin' como le llamaban a sus espaldas….
Y a su lado derecho… el capitán de Quidditch de Ravenclaw… según decían tenía bastante éxito con las chicas… y ahora parecía también que con los chicos…
"Harry" demonios… pronunciar aquel nombre era como querer acostarse con McGonagall: asqueroso "Harry" repitió un poco más alto mientras se aproximaba a la cama, lo patearía de ser necesario, nadie humillaba a un Malfoy como pretendía hacer él.
No fue necesario más, el Ravenclaw se dio cuenta de su presencia y le miraba con sus ojos castaños soñolientos a través de los mechones oscuros de cabello.
"Malfoy…" dijo con voz rasposa, mientras intentaba reprimir un bostezo "No sabía que tenías hábitos voyeristas"
La mirada con que le dio ni siquiera intimidó un poco al moreno, al contrario, se volvió hacia Potter y le sacudió levemente, despertando de paso a la chica.
"¿Qué pasa?" la voz adormilada del Gryffindor fue apenas un susurro.
"Tú prometido, Harry" el tono burlón en que pronunció lo de 'prometido' fue lo que hizo perder la poca paciencia a el rubio… claro que jamás la compostura.
Se acercó a paso rápido hasta la cama, tirando de las mantas y dejando los tres cuerpos desnudos.
"Levántate, Potter" tan frío podría sonar siempre que se lo propusiera… hasta el mismo se asombraba de ello "A estas alturas todo el que haya cogido 'El Profeta' ya debe de estar enterado de la estupidez de nuestros padres, así que ponte presentable, ninguna persona que se quiera relacionar con el apellido Malfoy va a llegar tarde a desayunar, menos aún con sus dos amantes"
El aludido le miró desinteresado, entre mechones de cabello castaño oscuro, abrazando todavía a la Slytherin y acariciando la espalda del Ravenclaw.
"Novios" contestó unos segundos después, y corrigió al ver la cara de desinterés que pusiera Malfoy "Abby y Sean, son mis novios. Más respeto con ellos"
Le odiaba más que antes… si era posible, claro.
Sus ojos grises resplandecieron como la plata, brillo asesino en ellos.
"Vístete, Potter" escupió las palabras "Sino tendré que tomar medidas extremas cada vez siquiera que te acerques a ellos, sabes que es fácil con 'eso'" apuntó al anillo de oro blanco que tenía en su mano izquierda el moreno, era idéntico al suyo. "Además que las imperdonables son hasta perdonadas en casos justificados… no me gustaría que el lindo rostro de Abby quedara con alguna marca, o que Sean no pudiera volver a montar en una escoba."
Pronunció dulcemente la amenaza.
Pudo ver como la cara del Gryffindor le miraba con profundo odio, no más que él en todo caso. Pero era la situación más estúpida, si Potter quería hacer añicos su reputación: bien por él. Pero una cosa distinta era tirar por la borda SU imagen… nadie dañaba la imagen de Draco Malfoy, menos aún si podía evitarlo.
Continuará….
Notas Undomiel: no quedó como quería (muy lento), pero era necesario que se entendiera perfectamente cuales son los privilegios al estar comprometidos… más adelante se verán más de estos… y, obviamente, la historia está basada en esos aspectos… que no son menores…
Gracias por el Review Nympha Nix Nivis , aquí expliqué mejor esa parte del compromiso ... puesto que sólo el hecho de que estén comprometidos les sirve a James y a Lucius para realizar negocios... son algo así como un aval XD, besitos para ti
