Disclaimer: los personajes que aquí aparecen son de Harry Potter, pertenecientes a la J.K. Rowling… tanto material y nada de slash TT

No me lo digas

Capítulo 03: "Queriéndote"

Día 5

Las puertas del Gran Comedor se abrieron de manera estrepitosa, dejando a todos los alumnos que se encontraban cenando con el tenedor a mitad de camino, observando todos como un furioso Draco Malfoy hacía aparición.

Aunque a decir verdad era como una aparición, resplandecía y tenía una apariencia angelical... bueno, tan angelical como pudiera verse con su varita en la mano y preparado para ponerse a lanzar maldiciones a diestra y siniestra si alguien hacía cualquier tipo de ruido.

Todos los ojos le siguieron atentos mientras se dirigía a la mesa de Gryffindor, y sin decir palabra tomaba al mismísimo Potter de un brazo y lo arrastraba para llevárselo del lugar, dejando a todo el colegio, incluido profesores, pensando en qué demonios había sido eso.


El golpe en la pared de seguro iba a dejar moretones en su espalda, y uno también la varita que se clavó en segundos en su garganta.

Los ojos plateados clavándose también en los suyos, tan verdes e inexpresivos.

Furia brillante en los ajenos labios rojos, y una sonrisa despectiva en los propios.

"¿Lo encuentras gracioso Potter?"

El susurro fue acompañado con un poco más de presión en su garganta

"¿Has visto el estado en que entraste al Gran Comedor, Malfoy?"

El rubio sólo resopló su se alejó un par de pasos, bajando su varita mientras le desafiaba con la mirada.

"¿Te parece gracioso?" los ojos grises resplandecían como plata pulida, cualquiera que le mirara hubiera retrocedido un par de pasos para conservar su integridad física, pero no era el caso.

"Bastante de hecho" los ojos verdes brillaron burlescos entre los largos cabellos negros que escapaban a la trenza que caía por su espalda. "No sabía que podías perder el control de tal manera. Al menos pensé por un momento que mi prometido tendría la decencia de comportarse en público"

"¡Maldito infeliz!" resopló empuñando las manos y mirando al moreno con los ojos brillando de impotencia. "Te mataría si pudiera hacerlo"

Deseaba golpearlo.

Incrustarle sus puños en el estómago, dejarle moretones en la cara, deformarle de ser posible. Patearle hasta el cansancio, le odiaba… demasiado hasta para su propia cordura.

"Harry" la melodiosa voz de Granger les hizo voltear, seguramente venía de la biblioteca "¿Ya cenaste?" preguntó con voz cantarina.

"Estaba en eso" una sonrisa limpia, cariño destilando en cada palabra "Ron ya está dentro, 'Mione"

"Está bien" la rubia se volteó hacia el rubio "Deberías cenar también Malfoy, hace días que no bajas"

Asintió despacio… aún no se acostumbrada a aquel trato con la Sangre-Sucia.

A decir verdad aún no se acostumbraba a ningún trato.

Todo el maldito colegio había tomado la situación DEMASIADO bien.

Hasta había oído a la Comadreja decir "Era de esperarse, ya me iba haciendo la idea…"

Todos lo encontraban normal.

Algunos Slytherin comentaron que ese si que era un excelente compromiso debido a los beneficios que eso conllevaría.

¿Frustrado?

Por supuesto.

Ni siquiera tenía aliados en los que poder apoyarse para hacer la vida del mal nacido ese.

"¿Alguna cosa Malfoy?"

El rubio se sacudió su cabellera rubia, un polvo plateado salió en forma de nube.

Mirándose el uniforme completamente blanco.

"Cuidado con lo que comas, Harry" los ojos grises burlones "No sea que por casualidad hayan puesto veneno en tú comida, ya sabes como son los elfos domésticos…"

Sin más se fue a su sala común… obviamente no comería, tendría que quitarse primero toda la harina que llevaba encima…


Día 8

Una semana… y un poco más…

¿Cuántos días llevaba sin comer?

No sabía… pero de lo que tenía completa seguridad era que estaba famélico.

No había probado bocado desde su último enfrentamiento con Malfoy.

El estúpido se había vengado ¿y qué mejor manera de hacerlo envenenándole la comida?

Cuando había pasado el 'accidente' del polvo plateado en la ducha de Slytherin se había dirigido al Gran Comedor, tomado a la ligera la amenaza impuesta… era imposible que le pudiera hacer algo, su comida estaba en su plato y ya no se le podía hacer nada.

¡Qué error más grande!

Había terminado en la enfermería toda la noche con vómitos y fiebre.

Su amado prometido no había aparecido alegando que tenía un fuerte dolor de cabeza.

Eso sólo había sido ese día, porque de una u otra manera hasta la comida que le dieron estando enfermo a le hacían sangrar de nariz, fiebre, vómitos… o lo que fuera… ahora podía considerarse parte del inventario del ala médica de Hogwarts.

¿Y Draco?

Su 'amado' prometido aparecía cada mañana con una sonrisa encantadora en los labios y panecillos recién horneados para su 'querido Gryffindor'.


Día 13

Aparente calma…

O eso creía…

Bueno, por el momento no había recibido una venganza concreta…

Bueno… si eran venganzas concretas, pero de alguna manera u otra no resultaban bien y se salvaba. Lo que significaba que su verdugo no estaba completamente satisfecho con su trabajo y buscaba una y otra manera de cobrarse…

Si se podía decir que hasta la encontraba divertido…

Eso de revisar cada pasillo antes de caminar por él, verificar que el agua de las duchas fuera caliente y no ácido o estuviera congelada, que su comida se pudiera comer, y una larga lista de etcéteras.

Los intentos hasta el momento eran inofensivos, peor sabía que Potter no estaba feliz… menos aún porque después de su estancia en la enfermería se aparecía en la sala común de Gryffindor y se sentaba al lado de su 'prometido' para corregirle en lo que pudiera, y tirarle comentarios ácidos acerca de cuando se casaran… les hacía tanto ilusión a ambos estar comprometidos.

Miró por sobre su hombro… hoy tenía un mal presentimiento… quizás había llegado su temido día… juraría que alguien le seguía, pero no escuchaba pasos ni nada…

No podía ser Potter con su condenada capa…

No pudo pensar mucho… un frío horrendo acompañado de un olor repugnante que le dieron arcadas le rodeó. Una sustancia verde… pegajosa…

No podía ser lo que creía…

Una risa burlesca a su costado, demasiado conocida.

"Te ves fatal Draco" el cinismo lo desprendía con cada sílaba, a unos cuantos pasos "No sabía que el moco de troll era tan buen tratamiento para la piel, al menos no para andar con el en público"

Lo odiaba, lo odiaba, lo odiaba… ¡Cuánto lo odiaba!

Y lo odio más cuando los alumnos de las distintas casas le miraban con cara de asco y como si estuviera loco.

Trató de limpiarse la cara, pero no podía…

Y el odio le consumió.

Lo siguiente que vio fue a Potter tirado en medio del pasillo, con 50 alumnos de espectadores, la nariz sangrando y el labio partido.

Lo siguiente coherente que hizo fue tirarse encima del Gryffindor para tratar de asesinarle.

Con un demonio con el compromiso, al infierno con la reputación de un buen Malfoy.

Nadie se burlaba de Draco Malfoy, menos un Potter.

Continuará


Notas de la Autora

El tercer capítulo , espero que les agrade ), publicaré pronto el otro , esta vez me demoré un poco más de lo que tenía previsto (maldita tendinitis ¬¬). Gracias por los reviews.

Respuestas a los reviews:

karisly: me alegra de que te guste el fanfic … y no… por el momento nada de amor XD…. Menos después de este capítulo , pero lo habrá… tendrá que haber porque sino me muerto j eje..

Angeli Murasaki: ehhh! Que bueno que te guste o.. y si… promiscuo pero fiel (por el momento). Y Draco…. Tan lindo él…

Nympha Nix Nivis: Harry sufre, no te preocupes…. Pero Draco también… dulce venganza por ambos lados XD

Eri mond licht: la actitud de Harry va referente a la crianza… y lo de Draco… es igual no más… sólo que todavía no lo muestra XD…

Sara: aquí está el tercero , gracias por tu review

Alega Sumino-Sham: más adelante lo de los compromisos , pero eso de fastidiarse es mutuo o, gracias por tu review, besitos )