Disclaimer: casi todos los personajes que aparecen en esta historia son de JK Rowling... y los que no son míos... pero esos no tienen mucha relevancia en la historia .
No me lo digas
Capítulo 04: "Novio"
Día 14
Tenía quebrada dos costillas, la nariz y un brazo..
Pasó una noche de los mil demonios maldiciendo cientos veces al responsable mientras la poción para componer los huesos hacía efecto…
Una furia que se vio incrementada cuando sintió aquel ardor en su dedo anular y el diamante de su anillo de compromiso se volvía rojizo.
Celos…
Odiaba los Celos.
Maldito anillo y todo lo que trajera consigo.
¡Oh, sí! Porque el condenado e insignificante anillo le 'ayudaba' a sentir lo que se supone sienten las personas cuando están enamoradas... aunque eso no quitara el que se odiaran y se golpearan.
Malditos anillos mágicos y sus putos poderes para hacerle sentir celos y preocupación.
Porque sabía que estaba haciendo Malfoy en estos momentos, lo que no quería saber era ni donde ni con quien.
Trató de moverse un poco, pero el dolor de las costillas quebradas era lacerante, la enfermera le había dicho que por poco y no le perforaban el pulmón.
Maldito rubio y todo lo que su apellido trajera consigo.
Malditos James Potter y Lucius Malfoy por no haberse comprometido ellos y por haberle metido en este asunto.
Malditas Lily Evans y Narcisa Black por no hacer que los idiotas que tenían de esposos pensaran en las empresas y no en el futuro de sus hijos.
¡Maldito Albus Dumbledor y el Ministro de Magia y todos los idiotas que se dijeran magos!
¡Maldito el mundo y su puta vida!
¿Depresivo¿Asqueado?
¡Oh, si!
Tanto que estaba pensando seriamente en el suicidio… se le hacía imposible de sólo pensar que le quedaban 9 meses y 2 semanas de locura.
¿Tirarse desde la torre de astronomía era un buen lugar¿O era muy cliché?
Más de una vez había escuchado a alguna niña chantajear a su novio con que se tiraría de allí, eso o que se ahogaría en el lago…
Esperaba que Hogwarts no tuviera mediadas anti-suicidios en sus torres… ni en el lago…
Aunque siempre quedaba la opción de visitar a Aragog, aquella araña amiga de Hagrid que casi le comió un pie cuando se perdió en el bosque con Hermione.
Dia 20
Se veía bastante mal… de hecho aún no se creía que hubiera sido capaz de tanto.
El brazo de Potter estaba vendado y llevaba un cabestrillo. Todavía le quedaban arañones y morados en la cara, emitía pequeños gemidos al dar cualquier paso, e incluso al conversar tenía aquella mueca adolorida.
Algo había pasado pero las pociones no habían surtido el efecto que deberían. Al parecer lo único que si se había recuperado del todo era la nariz.
Y juraba que no tenía nada que ver en ello.
Tampoco era que quisiera que su situación quedara aún peor de lo que ya estaba.
Su padre le había ido a visitar y le había dado un sermón más grande que nunca. Por poco y lo deshereda, le dijo que la situación era inconcebible para cualquier Malfoy… traducido para cualquiera que no fuera Malfoy: 'más te vale arreglar lo que has hecho o te quedas sin casa para las vacaciones'.
Y lo peor de todo… el anillo mostraba un leve resplandor amarillo… odiaba sentir preocupación por el idiota de Potter.
Y entonces sucedió.
Las puertas del Gran Comedor se abrieron para hacer pasar al chico más guapo que Draco Malfoy había visto en su vida. Y los murmullos y grititos de excitación se extendieron entre las casas.
Está bien, era bueno que el chico estuviera para comérselo con aquellos cabellos castaño claro atados de manera desprolija, aquellos ojos ¿violetas? que parecían dos amatistas, y sobre todo esa cara de ángel… pero no era para tanto…
- No lo creo – la ahogada voz de Pansy le llamó la atención, no parecía que iba a decir una de sus típicas idioteces – Volvió…
- ¿Volvió? – preguntó curioso¿acaso le conocían?
- Tú no lo conociste Draco – contestó Blaise que estaba sentado al frente – él es el estudiante por el que te fuiste de intercambio el primer semestre del año pasado… de Salem y eso.
Sólo un 'Ohh..' de comprensión salió de sus labios mientras miraba como el joven hablaba en voz baja con Dumbledore, pero se notaba la ansiedad de estar buscando a alguien entre el mar de gente.
- Bueno – habló el anciano director – Me complace decirles que el joven Daniel Hayes se quedará con nosotros por lo que resta de año. Como saben, pertenece a Hufflepuff, así que reanuden amistades.
Antes de que el anciano siquiera diese la vuelta el castaño casi corrió a la mesa de Gryffindor, y cuando Draco se había percatado de a quien buscaba era su 'prometido', este ya tenía a un muy apuesto alumno de intercambio sentado a su lado y compartiendo un beso de lo más apasionado, sin que el resto de la escuela les importara en lo más mínimo…. Ni siquiera las miradas babeantes de las chicas que se encontraban cerca.
- ¡Oh! Se nos olvidaba – la voz de Pansy le llegó nuevamente en voz baja, pausada – Era el novio de Potter…
No dejó que eso en realidad le afectara… no era algo de que le preocupaba… además…
- Potter tiene como tres novios más, Pansy – dijo como quien explica cuanto es uno más uno a un niño
- Te equivocas, Draco – la voz de Blaise nuevamente – él tiene privilegios… mira – los ojos del pelirrojo enfocaron inmediatamente a una rubia que estaba sentada un par de metros a su izquierda, los ojos vidriosos y la vista fija en la pareja. Luego su vista se fue a la mesa de Ravenclaw, y un chico que reconoció inmediatamente como el capitán del equipo de Quidditch lucía de igual manera, sus ojos hablaban de esperanzas y juego perdidos…
- Se te olvida algo, Pansy – los ojos de Draco volviéndose como hielo, tan grises e imperturbables - Potter es MI prometido, y nadie deja en vergüenza a un Malfoy.
Los labios que le besaban tenían aquello que tanto había extrañado, era realmente una sorpresa tenerlo nuevamente a su lado, y cuando por fin pudo separarse de ese agradable contacto se topó con una mirada violeta preocupada por sus 'heridas de guerra', o de esa manera las había bautizado Ron cuando le vio en aquel estado.
Paz, Daniel tenía aquello que ninguna otra persona podría nunca darle, confianza y estabilidad, todo estaba bien… al menos eso creía…
- Bonito espectáculo, Harry – esa voz… esa maldita voz…. Odiaba fingir… pero no quedaba otra.
- Draco…
Los ojos verdes se toparon con los grises… tantas palabras que se podían comunicar tan sólo con una mirada… siempre había sido igual, muchos de los alumnos del colegio se quedaban prendidos en aquellas conversaciones sin palabras, queriendo entender que decían. Sin embargo, no había manera de saber como de un extremo del Gran Comedor a otro podían ponerse de acuerdo para alguna rencilla, como después de estarse mirando intensamente a los ojos asentían al mismo tiempo y se levantaban para salir sin que nadie pudiera decir nada...
Podía ser que Harry Potter y Draco Malfoy tuvieran muchos amantes, pero ninguno de ellos podía presumir de conocerlos tan bien como para saber que era lo que estaba pasando por la mente del otro.
No hay como ser el enemigo acérrimo de alguien para conocer hasta sus más mínimos gestos, es estrategia… buscar sus puntos débiles, en donde duele si asestas un golpe, a quien herir si quieres verle sufrir, que comida prefiere si necesitas envenenarle, sus gestos al estar enfadado o contento… conocer al enemigo es esencial, y para ellos eso era tan normal como respirar.
Nadie tenía tantos privilegios sobre Harry Potter como Draco Malfoy; y nadie era capaz de atrapar a Draco Malfoy en una mirada y hacerle sentir tanto como Harry Potter.
Lentamente, Harry se levantó intentando que sus costillas no dolieran demasiado, se sintió aliviado cuando vio a Daniel que se acercaba a ayudarlo, pero una mano con un anillo igual al que el llevaba en su dedo anular apartó al castaño con un manotazo.
Un sonido que estremeció a todo el gran comedor. Draco Malfoy declaraba la guerra.
- No le toques – dijo antes siquiera de que el nuevo Hufflepuff pudiera hacer algo, con aquel tono álgido que le caracterizaba y que hizo que a más de uno se le erizara la piel – Suficiente espectáculo has montado besando a mi prometido, podrías ir a sentarte a tu mesa antes de que sepas quien es Draco Malfoy.
El Gryffindor sintió como una mano posesiva rodeaba su cintura y era ayudado a salir del gran comedor…
No quería pensar en eso… había quedado tan atontado por la escena tan posesiva y tan Malfoy de su 'prometido' que ni siquiera se había detenido a pensar lo que vio todo Hogwarts, o al menos en los murmullos que se levantaron después de haber cerrado las puertas…
Jamás nadie pensó que verían a Harry Potter siendo ayudado por Draco Malfoy a caminar.
Al menos eso creía…. O era lo que quería creer….
Continuará
Sé que con quien se perdió Harry era Ron, y no estaban perdido exactamente, pero recuerden que es AU
Notas de la autora: me demoré en actualizar… lo siento… mi musa inspiradora anda de paseo y no sé cuando se le antoje volver TT
Les gustó?
Nuevo personaje… pero es esencial para el desarrollo de la trama…
Contestando reviews…
En realidad no tengo tiempo para contestarlos TT, pero se les agradece a todos los que me escribieron: Utena-Puchiko-nyu; Poison Ivy; Alega-Sham; Sara; chio potter; Nympha Nix Nivis; D.N.Angel Girl; Haruko FLCL (en realidad no salía mucho en tu review XDD, así que no sé si querías decirme que no te gustó o no); y Eri mond litcht.
Prometo contestarlos apenas tenga tiempo o… no es por gusto que no lo haga…
Muchas gracias Milena por ayudarme a editar o, siempre me salvas XDD se te quiere mucho amiguis TT
