Capítulo 3

Fiesta

Una gran alegría se percibía en el ambiente del departamento de Hermione, la razón era una fiesta que ella organizaba para sus amigos (Ron, Ginny, Luna, Tonks, Remus, Lidia), no podía invitar a Ian por cuestiones de Sabría que no soy Miranda Dickson se justifico ella.

Justo al día siguiente, donde todos tenían el día libre, se llevaría a cabo tal fiesta al estilo muggle, algo que entusiasmaba a todos. Hermione había ido de compras por cosas que le hacían falta (alimentos para la comida, bebidas y otras más).

Ella estaba muy contenta, disfrutando de sus amigos y su prometido, no podía creer que en tan solo pocos meses se casaría, sería la señora Hermione Garder. Una chica que la viera, pensaría que tan entusiasmada no se encontraba, pero ella era de las chicas que ante todo, conservan la calma y hacen lo mejor que pueden en cosas importantes.

Así que ella, no se mostraba nerviosa, pero si estaba muy contenta, feliz, ahora nada podría impedir sus sueños: casarse con el hombre que amaba, trabajar, tener muchos hijos... ese era sueño de toda mujer

Eran cosas, que a simple vista eran insignificantes para muchas personas, pero para ella eso tenía un valor profundo. Por esa razón odiaba a un chico de ojos verdes con una cicatriz en su frente con forma de rayo.

Lo odiaba porque el no había valorado nada, su amistad, sus sentimientos, se había ido tirando todo por la borda, olvidándose de todos y no recibir siquiera una carta por parte de él, explicándole que no lo esperará... algo que no la hiciera sentir tan miserable.

Pero eso ya no tenía importancia para ella, debía admitir que gracias a eso, había madurado mucho como mujer, aprendió a valorar más esos pequeños detalles, ver los sentimientos en todas las personas sin excepción.

Se encontraba en su departamento, sacando los alimentos de las bolsas del gran centro comercial que compro en la ciudad de Londres. Como ya había salido de su trabajo en el ministerio, había pasado a comprar de una vez, para comenzar a preparar un platillo mexicano Espero que les guste se dijo a si misma mentalmente mientras comenzaba la elaboración del platillo.

Ese día llevaba el pelo recogido en una pinza, llevaba puesto un pescador negro, con una blusa lila, mientras escuchaba música en la radio partía con un cuchillo los chiles.

Una hora más tarde, un olor delicioso impregnaba cada rincón del departamento, la comida se encontraba calentándose en la estufa, casi lista en su punto exacto. El teléfono sonó, haciendo que Hermione bajara un poquito el Volumen de su radio.

Diga; contesto ella amablemente.

HOLA, HERMIONE ¿ME ESCUCHAS?; gritaba Ron al otro lado de la bocina.

Si Ron, te escucho perfectamente, podrías hacer el favor de bajar la voz, no hace falta que grites; dijo Hermione colocándose de nuevo el teléfono en su oído.

ES QUE SIENTO QUE NO ME ESCUCHAS, ADEMÁS ESTOY APRENDIENDO A USAR EL FELETONO; grito de nuevo

Ron, te digo que no grites y no se dice "Feletono" es "Teléfono"; lo corrigió por onceava vez en su vida.

COMO SE DICE; volvió a gritar.

Dame eso Ron; se escuchaba otra voz.

TE DIGO QUE NO; se escuchaba decir los gritos de Ron.

Se escucho un forcejeo después, un grito de parte de Ron y Eso es trampa por parte del pelirrojo, inmediatamente la voz de una chica...

Perdónalo Hermione, ya sabes lo cabezota y torpe que puede llegar a ser Ron; decía la voz de la chica. Con menos intensidad que antes se escuchaban las reclamaciones de Ron.

No te preocupes, Lidia.

Es que Ron es un... mejor me reservo mi comentario ofensivo; replico la chica.

Como gustes, una pregunta ¿Para que me llamaste?; pregunto divertida Hermione, conocía bien el carácter de su amiga y no dudaba ni un instante en que Ron ya se había ganado unos buenos pellizcos.

Le estoy enseñando como usar el Teléfono, pero ni siquiera he logrado hacer que deje de decir Felotono.

Jajajajaja, ni te esfuerces, creo que nunca lo vamos a lograr.

A mi me parece que le gusta que lo golpeen, que lo lastimen o que lo traten mal; decía Lidia en un tono de "Pobrecito, no sabe lo que quiere".

Tampoco exageres; decía divertida la castaña.

Te juro que no miento esta vez, ya le di varios pellizcos... bueno hasta le pegue con el libro grueso que me prestaste y me dice "Otra vez".

Júramelo; dijo impactada la chica.

Te lo juro; respondió la chica.

Vaya... no conocía esa faceta de él, o podría ser que le gusta lo que le haces.

Que tratas de decir con eso

Nada, Lidia... olvídalo.

No, dime; decía testaruda Lidia.

HERMIONE DILE QUE ME DE EL FELOTONO PARA PODER HABLAR CONTIGO; se escuchaban de nuevo los gritos de Ron.

Que no; decía Lidia a Ron. ---Hermione te dejo, tendré que lavarle la boca con jabón, a ver si así aprende decir correctamente la palabra "Teléfono"; dijo Lidia.

Se escucharon reclamos de parte de Ron, pero también gritos de la chica que le decía por milésima vez que no era Feletono. Hermione colgó riendo, esos dos no podían estar cinco minutos sin pelearse mutuamente.

Eran cerca de las cuatro de la tarde, así que decidió salir a dar un paseo por la ciudad, no le caería nada mal un poco caminar, despejarse del trabajo. Agarro una chaqueta y salió de su apartamento.

Comenzó a caminar en dirección sur, la gente caminaba, unos con prisa, otros más tranquilos (como ella), disfrutando de la caminata en compañía de sus amigos, familiares, pareja o con sus hijos.

Tras veinte minutos de caminar llegó a un pequeño parque que se encontraba no muy lejos de su apartamento, había árboles alrededor, y se podía ver a niños pequeños jugar con una pelota, juguetes o jugar entre ellos a diversas clases de juegos (como el avioncito, la cuerda, etc). Una pareja de ancianos se encontraba sentados en la sombra de un árbol donde se hallaba una banqueta, se veían muy contentos, a simple vista Hermione vio que esa pareja era muy feliz, de pronto se imagino estar así, amando a su amor, disfrutar de su compañía, llegar a su vejez con esa persona especial, lo extraño era que no podía definir bien el rostro de su pareja, hasta que vio un pelo negro azebache con unos hermosos ojos color esmeralda.

Sacudió su cabeza de esos pensamientos, no debía pensar en él, ¿Por qué, en ocasiones, cuando menos se lo esperaba llegaba a su mente imágenes de él... Harry Potter, pero a la vez con un sabor amargo, con la misma intensidad que lo amaba era también la intensidad con que lo odiaba.

Siguió caminando un poco más adentrándose en el parque, había columpios, resbaladillas, diversos juegos, mas adelante se encontraba una cancha de Básquet Ball, al ver a los mas pequeños jugar en los juegos, una sonrisa se le escapo al imaginarse cargando a un pequeño para subirse con él en un columpio y mecerlo un poco, mientras que el pequeño soltaba pequeños gorgojitos de alegría mientras alzaba sus pequeños bracitos.

No podía evitar imaginarse esa clase de cosas siempre que veía a una pareja de enamorados felices, o a pequeños con sus padres jugando. Ansiaba casarse con Ian, y poder formar con él la tan ansiada familia que quería.

Ya estaba oscureciendo cuando Hermione decidió volver a su apartamento, haber dado una pequeña caminata y poder disfrutar de esa tranquilidad tan armoniosa, le ilusiono más.

Al día siguiente, Hermione estaba poniendo todo en orden, estando listo todo, se metió a bañar, los chicos no tardarían mucho en llegar. Una hora después, los invitados habían llegado, con cara felices por celebrar al estilo muggle.

Ron que pensaba encontrar un poco diferente el departamento, pues se imaginaba que sería una fiesta fuera de lo normal (como no creció con los muggles), pensaba que sería distinto, se decepciono al instante, Lidia que provenía de una familia de muggles, se rió por lo bajo de los gestos del pelirrojo.

No puedo creerlo, esperabas encontrar esto abarrotado de dulces, espera... algo mejor, que te parece que esperabas encontrar una fiesta donde habría mucha gente con disfraces en sus rostros o a un loco más que tú disfrazado de payaso; se comenzó a reír Lidia. Era una chica con el pelo quebrado negro, de ojos miel claros, de mirada cautivadora y misteriosa a la vez, que hacía caer de la baba a mas de un chico, tenía un perfecto cuerpo y un poco más alta que la castaña.

Cállate; se limitó a decir Ron, ya que ella tenía razón, pero nunca iba aceptarlo en frente de ella.

Hermione puedo ver la talovisor; dijo Tonks agarrando un pequeño control y señalando un televisor de pantalla plana, ese día traía el pelo rosa chicle.

Claro y es "Televisor"; corrigió la castaña a la despistada de Tonks.

Como se llame; dijo distraídamente, mientras apretaba varios botones del control a la vez. Lidia la miraba con exasperación, ella y Ron eran cabezas duras en cuanto a cosas muggles se refería.

Ron que ya conocía lo que era un televisor, se sentó al lado de Tonks que veía las caricaturas, Ginny y Luna se dedicaron a observar interesadas la gran pecera que tenía la castaña, en ella se podían observar diferentes clases y tamaños de peces, Remus comenzó a tener una platica con Lidia sobre el mundo muggle (de todos ahí que crecieron en el mundo mágico, Remus era el que más conocía del mundo mágico, ya que en muchas ocasiones acompañaba a Hermione o Lidia por diversos motivos). Mientras que Hermione había ido a la cocina para traer algo de beber.

Horas después, todos se encontraban comiendo, Ron y Tonks estaban tan metidos en la televisión viendo un programa donde le hacían bromas a los muggles, que Hermione tuvo que desconectar el cable del enchufe.

¡AY!.. MI BOCA; grito Ron al probar un buen trozo de la comida mexicana que Hermione había hecho el día anterior.

Todos se rieron al ver como Ron se había enchilado, tenía la boca abierta y jadeaba como un perrito que tiene sed, sin perder mas tiempo lleno su vaso de agua y de un solo trago se lo bebió.

Tenías que ser tan tonto; logro articular Lidia a Ron de la risa que tenía en esos momentos.

Me da mucha gracia; replico sarcásticamente este todavía algo enchilado.

Hermano, la verdad... no te ofendas, pero como se ocurre comer un buen trozo sabiendo que es un platillo con mucho chile; razono Ginny haciendo que su hermano se le pusieran las orejas rojas.

Bueno, ahora ya sabes que no debes comer en grandes cantidades; dijo riendo un poco Tonks.

Ron no replico, la verdad no sabía que era un platillo con mucho chile, pues nunca lo había probado en su vida, siguieron comiendo tranquilamente, claro Lidia molestando a Ron, y este sin poder contenerse le respondía; a decir verdad, la amistad de ellos era muy extraña, a pesar de que no podían estar ni un minuto molestándose, a la hora de que corrían peligro (Lidia también era auror) en la misiones, Ron la defendía y no dejaba que nada malo le sucediera.

Habían platicado de muchas cosas, e incluso Lidia y Hermione les enseñaron a jugar a reto o verdad, todos jugaron animadamente, sacando a relucir algunas cosas que nadie sabía o tener que hacer cada cosa que les imponían de castigo. Uno de ellos, fue cuando Lidia le impuso a Ron tener que imitar a un gallina, el pobre se le torno rojo como tomate el rostro cuando todos soltaron tremenda risa, otra cuando Lidia tuvo que contar el peor oso de su vida (lo cual Ron se lo recordaba cada diez minutos) o cuando Luna tuvo que cantar una canción muggle que no sabía y lo peor fue que su vos era estridente, haciendo que los chicos quedaran por sordos por unos segundos; Ginny tuvo que hacer una especie de imitación, donde personifico al profesor Snape, haciendo que todos le aplaudieran de tan buena actuación.

Ya en la noche, para poner un poco de ambiente, decidieron tomar un poco de alcohol, Hermione que nunca había tomado en su vida, fue la primera vez que lo hacía, llevaba ya cuatro copas de whisky y apenas empezaba a ponerse muy "happy" (a pesar de tomar por primera vez, había resistido bastante tiempo), Tonks sin querer se bebió una copa entera de whisky de Luna con Remus(este estaba algo mas sobrio que los demás), que esta ya estaba bailando muy animadamente, Ginny estaba en el suelo riéndose de cómo Tonks decía cosas incoherentes aún Ron que decía Viva el amor y la paz con la mano, se había caído de la risa al ver así a su hermano y Tonks que decía Eso, eso . Lidia había ido a la cocina por mas Whisky.

La fiesta era divertida, todos estaban riendo a cada momento, hacían cada cosa, ahora se habían sentado todos en la sala a platicar anécdotas o confesiones muy intimas mientras seguían bebiendo.

Ron había confesado tantas cosas (que a todos los hizo reír de algunas anécdotas chistosas) mientras estaban en el colegio. Remus se desahogo platicando que en ocasiones quería volver en el pasado y estar con sus amigos en la noches de luna llena para que ya no se sintiera muy solo esos días, Luna confesó muy cohibida que no era virgen desde el quinto año (todos se quedaron incrédulos).

Cuando le toco el turno de Hermione de platicar lo que quisiera, decidió contar algo que quería decir hace mucho tiempo, si estuviera en su cinco sentidos no lo habría hecho, pero al estar un poco pasada de copas, no le tomó importancia.

Bueno, esto nadie lo sabe... a veces pienso en Harry, quisiera decirle verdades en su cara, sacar todo lo rencor que por culpa de él tengo, para poder decirle la verdad a Ian; dijo esto con una amargura, sin poder evitarlo una pequeña lagrima cayó por su mejilla, se limpió inmediatamente sin que nadie mas que Ron la viera.

El pelirrojo a pesar de estar tomado, vio como su amiga se limpiaba disimuladamente la lagrima, se sintió triste pues él sabía a la perfección lo que había ocurrido antes de que Harry se marchara.

Nadie le hizo un comentario a la castaña, todos sabían a lo que ella se refería con "decirle la verdad a Ian", esperaban que cuando llegara ese momento, el chico no reaccionara negativamente.

Lidia que era la mejor amiga de Hermione, junto con Luna y Ginny, se le ocurrió una idea y decidió hacer algo por su amiga, aunque la verdad no estaba muy segura de si funcionaria o no, pero para eso necesitaba la ayuda de las chicas y de Ron.

Siguieron tomando por tres horas más; al final Ron cantaba con voz muy estridente una canción de amor, junto a su hermana, Luna y Lidia veían y señalaban riendo a los peces, Remus no se podían levantar del sofá y reía como de pronto Lidia comenzaba a moverse al compás de una música de moda en el Londres.

Hermione había parado de tomar, ahora ella estaba preparando un café bien cargado para que a todos se le bajara un poquito el alcohol, al estar listo, sirvió en un taza para cada uno y con cuidado se fue a la sala donde se encontraban todos.

Quince minutos tarde, todos se encontraban un poquito mas sobrios, al menos ya cometían tontería, o babosada. Un poco mas conscientes de sus actos, decidieron que ya hora de irse a dormir; todos mañana tendrían un duro trabajo y ni se diga de la cruda que tendrían.

La primera en irse fue Tonks con Remus, que se ofreció llevarla hasta su casa, después se fue Lidia que se despidió muy alegre (ya había pensado bien en lo que haría, convenciéndose de que no haría algo indebido), en el trabajo estaba decidida hacer participes a Ron, Ginny y Luna.

Luna se fue por medio de polvos flu a su casa (vivía con su hermana, ya que sus padres se habían divorciado). Ginny y Ron fueron los últimos, que ayudaron a recoger el desastre que hicieron en la casa.

Oye... me divertí mucho hoy; dijo Ron a su amiga muy contento.

Yo también; dijo Ginny.

Gracias chicos, prometo hacer más seguido fiestas, claro cuando no tengamos mucha presión en el trabajo; aclaro la chica, ya que últimamente las cosas se complicaban mas.

Claro, nunca pensé que fueran a ser muy entretenidas las fiestas muggles; hizo el comentario Ron.

Cierto, son más divertidas que las fiestas mágicas; exclamo Ginny entusiasta, la verdad le había pasado muy bien.

No compares hermana; la calló Ron.

¿Por qué?; quiso saber Hermione, por ser hijas de padres no magos, no sabía como era clase de ambiente en el mundo mágico.

Pues no te pierdes de nada, es que los magos son muy aguados; dijo Ron con cara de fastidio.

Bueno amiga, nos tenemos que retirar; dijo la pelirroja.

Si, no quiero que mi jefe me grite como si estuviera sordo; comentó con cara fúnebre el chico.

Lo dices sólo porque...

Hermione ni me lo recuerdes ahora, no quiero que me amargues el día; dijo cortándola Ron.

Querrás decir, lo que resta del día, también podría ser el resto de lo que queda en la noche; lo corrigió su hermana.

Como sea

De verás que nunca vas a cambiar amigo; le dijo Hermione negando con la cabeza mientras reía de la cara de su amigo.

Ya ni digas nada, Hermione... bueno ya nos vamos; al terminar de decirlo, se levanto y se despidió de su amiga el pelirrojo.

Ginny también se despidió de ella, al irse por la chimenea ambos hermanos Weasley, Hermione se fue a acostar as u cuarto, estaba muy agotada y tenía un sueño tremendo, ni se diga de la resaca que tendría más tarde a pesar de haber logrado bajar un pco el alcohol con el café.

Vaya que ese día se había divertido como hace mucho tiempo no lo había hecho, estar un día con sus amigos y disfrutar el día con una pequeña pero deliciosa comida, platicar y reírse de las ocurrencias de Tonks, Lidia y Ron.

Le había dicho a Ian que tendría una comida con sus amigas, pero que no podía por que quería que fuera solo entre ellas. Así que ese día el pobre se la paso en su aburrido, sin poder abrazar como le gustaba a Hermione, sin besarla y decirle que la quería mucho.

Le había enviado mensajes a su contestadora en su teléfono, porque no podía comunicarse con ella, en total había dejado unos diez, Hermione los vio, pero decidió mejor no contestar y dedicar ese día solo para ella y sus amigas y amigos.

NOTAS DE LA AUTORA:

Acá esta el tercer capítulo... ¡¡¡vaya fiesta! Me divertí muchísimo al escribirla y también en la escena cuando le hablan a la castaña y no podían hacer que pronunciara bien la palabra jajajajajaja (algún defecto tenía que tener el pelirrojo).

Bueno, también voy poniendo más personajes a esta historia, en el próximo capítulo por fin saldrá Harry junto a otros personajes.

Mientras que pase la semana y vean el siguiente capítulo, paso a contestar los reviews que amablemente me dejaron:

Susiblackpotter: Gracias por tu review, espero que este capi te haya gustado.

Adry: Gracias por tu review, Harry aparecerá en el capítulo cuatro y en cuanto a la boda de Hermione falta mucho (ya verás lo que hará el ojiverde).

LunaNis: Gracias por tu review, dejame decirte que en tu conclusión acertarse, a Ian le costo muchísimo acercarse a la castaña, pues ella esta lastimada en lo más profundo de su corazón, al lograr que ella lo quisiera y posteriormente hacerse novios, le pido matrimonio, rogando por dentro que ella aceptara, el problema es que Ian nunca supo el nombre de quien la llego a lastimar sentimentalmente.

Bueno, me despido y muchisimas gracias por los reviews...

Por favor ¡¡¡DEJEN REVIEWS!

Sanke.