Capítulo 7

Frente a frente

Esa mujer ya llevaba de retraso media hora, lo que mas molestaba a un chico era la impuntualidad que puede caracterizar en ocasiones a una mujer; Harry y Draco estaban esperando la llegada de Verónica para poder trasladarse a Londres.

---Lo que me choca de las mujeres; mascullo Draco que en esos instantes se sentaba en su propia maleta mientras que recargaba sus codos en sus piernas y con sus manos puestas a cada lado de su rostro.

---Siempre son así; suspiro Harry cansado de tener que esperar a que la chica se dignara a llegar.

---Como diablos no la citamos una hora antes; reclamaba el rubio para si mismo que para su amigo.

El chico de lentes se limitó a mirarlo y admitir que no era mala idea, lo malo es que nada les servía, lo único que les quedaba era esperarla. Recargo su cuerpo en una de las paredes cruzándose de brazos y mirar a todos lados.

---Ayyyy... lo siento de verdad, no tenía pensado llegar tarde, pero es que me tarde en arreglarme; escucharon de pronto una voz femenina a sus espaldas.

Con unas cinco maletas venía la chica y una pequeña bolsa (las maletas encogidas con un pequeño conjuro), caminaba a prisa con la respiración agitada, saludo a los chicos con un beso en la mejilla y puso la cara más inocente que podía en esos momentos, pues ambos hombres la miraban muy enojados.

---Te digo algo... no vamos a una fiesta para que te arregles exageradamente; le dijo Draco con una voz muy molesta.

La chica sólo lo miro y decidió hacerse la sorda a su comentario, miro al chico de cabellos azebaches y vio que tenía una ceja levantada.

---No pongan esas caras... solo fue media hora de retraso; se excuso ella.

---Pues cuanto tiempo más querías llegar retrasada; le reprocho el rubio.

---Tu cállate... a ti te gustan las mujeres que se arreglan para verse mejor; le dijo ella.

---Si... y me alegro en nunca fijarme en ti... te compadezco Harry; le dijo el chico de ojos grises.

---¡¡¡Oye!... eso fue hace tiempo.

---Bueno ya basta de discutir ustedes dos; los reprendió esta vez Harry. ---Ya Vamonos; les ordeno.

Agarro un trapo y con un conjuro sencillo lo convirtió en un traslador, con su otra mano agarro sus dos maletas. Draco también había agarrado sus maletas con una mano y con la otra toco una pequeña parte del trapo. La chica también hizo lo mismo.

---Cinco... cuatro... tres... dos... uno; dijo Harry.

Pronto sintieron como sus pies se despejaban del suelo y eran jalados por algo invisible, sus dedos parecían estar pegados al trapo y a su alrededor veía manchas de diversos colores, lo único que podía ver con claridad eran a sus dos compañeros, que estaban en las mismas condiciones que él (mareados).

De la misma manera en que dejaron Francia, llegaron a un lugar de Londres, al tocar tierra firma, los tres se tambalearon y la chica cayo encima de Draco. Harry levantándose depuse de que se le pasara el mareo, ayudo a los dos.

---Llegan tarde; oyeron una voz a sus espaldas.

Al darse vuelta, Harry vio que era Kingsley Shacklebolt, que tenía un pergamino en su mano. Los otros dos chicos lo miraron como si nada, mientras que el jefe de aurores apuntaba algo en el pergamino.

Al terminar guardo el pergamino en su túnica tras doblarlo antes, les dijo que lo siguieran en silencio. Apenas estaban dándose cuenta en que parte habían aparecido. Todo a su alrededor eran plantas y árboles... lo que les indico que estaban en las afueras de la ciudad.

La chica como era de Francia, no había conocido antes Londres... de hecho era la primera vez que salía de su país. Ella miraba todo muy curiosa y se sorprendía por ver que Gran Bretaña tenía unos hermosos paisajes.

Los chicos miraban un poco, recordaban algunas cosas de su pasado, tanto buenas como malas. Harry no podía quitarle la vista de encima a Kingsley, había tanto tiempo desde la última vez... cuando fue la batalla con Voldemort... cuando por fin pudo librar al mundo mágico de ese ser tan despreciable y malévolo.

Se alegraba de que se encontrara bien, ya ansiaba ver a su amigo del alma, de seguro Ron lo abrazaría con fuerza y después se dedicaría a recriminarle en no haberle escrito nada durante esos años, irse sin despedirse y... por dejar a Hermione.

Y estaba seguro al cien por ciento que no sería el único que le reprocharía... eran bastantes personas que lo harían, incluyendo a la castaña. ¿Cómo reaccionaría al verlo, era algo que por más que tratara de no pensar, le resultaba imposible... ya era hora de enfrentar las cosas, de hacerse responsable por sus actos.

---¿Cómo has estado?; le pregunto amablemente Shacklebolt al chico de la cicatriz en forma de rayo.

---Bien... me ha ido bien; le respondió este.

Draco y Verónica se miraron sin entender, no sabían que ellos dos se conocían. Después el rubio vio al jefe de aurores haciendo memoria... hasta que recordó, ese día en la batalla final contra Voldemort, como no recordarlo, si gracias a él estaba con vida.

El día del último enfrentamiento contra Voldemort, Draco casi perdía la vida en manos de su padre, que estaba dispuesto a matarlo cuando él decidió estar en el bando de Dumbledore y llevarse bien con el niño que vivió; pero gracias a Shacklebolt logró salir con vida de esa batalla, desde entonces decidió perfeccionarse en el arte del duelo.

De ahí ocurrieron otros eventos desagradables para él, e impulsado por ambas cosas se fue con su nuevo amigo Harry rumbo a otro país sin decirle nada a nadie, haciendo una vida diferente... donde el pasado estaba atrás. Pero... ya era tiempo de regresar y dar la cara.

---Se nota que has cambiado en todo; comentó Kingsley mirando a Harry.

---Pues Si... ya no soy el mismo de antes, cambie en muchos aspectos; le respondió el ojiverde.

---Demasiado en mi opinión.

---Y... ¿Tú como has estado?; le preguntó Harry a él.

---No te negare que bien, pero en el trabajo estamos bajo presión; le confeso.

---Claro... no por algo nos llamaron; se metió en la conversación Verónica.

El jefe de aurores la miro, después paso a su mirada a los chicos. Harry al notar en que no entendía bien le aclaro.

---Nos envió el ministerio de nuestro país.

---¿Para que?; preguntó este.

---¿Cómo?... acaso no sabes porque.

Kingsley Shacklebolt negó con la cabeza, los tres recién llegados se miraron entre si, Harry fue el que hablo.

---Nos pidieron ser guardianes durante un tiempo.

---Digamos que somos los mas especializados en nuestro campo de trabajo (señalando a Harry a si mismo) y ella en investigación.; hablo Draco.

---¿En que son especializados?; les pregunto.

---Lo sentimos pero es secreto; le dijo Harry

---Esta bien... pero a quine van a proteger (nota: un guardián es una persona capacitada para proteger a una persona, pero no necesariamente se dedica a eso toda su vida).

---A Miranda Dickson; dijo esta vez Verónica (ella no sabía nada de la identidad falsa)

Kingsley al escuchar ese nombre casi se cae al tropezarse con su propio pie, miro a los tres chicos y se puso muy serio... demasiado serio, su superior (ministro de magia), sólo le había comentado que le pondría guardianes a ella, pero pensaba que era un auror de su escuadrón, nunca se le paso por la mente que al decirle que serían guardianes... fuera precisamente de ella.

Harry y Draco se dedicaron a observar el comportamiento de él y consoló mirarlo le dieron a entender que sabían que era una identidad falsa y tenían conocimiento de quien era en realidad esa persona.

---Vaya... no estará contenta; se limitó a hacerles un pequeño comentario.

---¿Quién?; pregunto Verónica.

---Her... Miranda; corrigió al ver que los chicos negaban con la cabeza.

---¿Por qué?; usted la conoce; volvía a preguntar la chica.

---Claro que la conozco, aunque ella no es auror no significa que conozca a las personas que trabajan en el ministerio; le contesto.

---Cierto... y ¿a dónde vamos, si se puede saber.

Se detuvo de pronto y los miro... recordando que Hermione estaba gravemente en el hospital, no sabía si llevarlos ahí o al ministerio ante el señor ministro; pero en cuanto Harry supiera... que es lo que haría, decirle o no lo que había pasado.

---Pues... pues...

---¿Ocurre algo?; pregunto el rubio frunciendo el ceño.

---Si... pero no podemos ir ahí, debemos ir ante el señor ministro de magia; les comunico.

Harry lo miraba, no entendía a que se refería, pero no se iba a quedar sin saber. Se acercó a él y lo detuvo.

---¿Qué tratas de decir?

---mmm... hubo un ataque, en estos momentos se encuentra en San Mugo, hoy en la mañana nos comunicaron los sanadores que están fuera de peligro.

---¿Están fuera de peligro, ¿Quiénes, dijo sin entender Verónica

---Miranda Dickson y su prometido Ian Garder; musito muy débil.

Harry al escuchar esa palabras se quedo de piedra... Hermione en el hospital y con el prometido, había olvidado a ese... sin perder más tiempo pensó en el hospital San Mugo, con un ---plint--- desapareció del paisaje natural que ofrecía Londres, en la afueras de esta ciudad.

Verónica se quedo de muda, sin entender la reacción de él, Draco comprendió a su amigo y Kingsley en cierto modo lo entendía. El rubio ya iría después allá... primero iba con el señor ministro y excusaba a su amigo por su falta.

---¿Qué esta pasando aquí?; dijo Verónica algo enojada por la actitud del ojiverde.

---Nada... tenemos que ir con el señor ministro; le dijo Draco agarrandola del brazo y seguir caminado un poco más.

El jefe de aurores los llevo hasta un lugar donde se encontraba un lago, que era cubierto por árboles, donde ningún muggle podría encontrarlos si pasaba por ahí, donde se debe tele transportar mejor, algo que Harry no hizo.

---Te digo que te vayas a descansar, yo te informo si pasa algo... además tienes que ir al trabajo; le decía Ron a Lidia que se rehusaba a irse del hospital.

---No gracias, no pienso irme y que se te olvide informarme después; se excusaba ella.

---Ya te dije que no se me olvida informarte; le repetía por décima vez el pelirrojo.

---No además tú...

---RON; fue interrumpida por una voz masculina.

Una persona se acercaba al pelirrojo corriendo, no lo reconocía... nunca había visto a ese chico, pero si noto que estaba extremadamente guapo.

El chico que tenía el cabello negro azebache, se detuvo ante el pelirrojo y lo miraba, ninguno decía nada. Ron vio que en su frente había una cicatriz en forma de rayo... era él, no estaba alucinando, su amigo estaba de pie, enfrente suyo...

---Harry; musito él con la voz quebrada y demasiado impactada.

---Si... soy yo; le confirmó.

Lidia se quedo con la boca abierta... ese era el famoso Harry Potter, y no precisamente por haber derrotado al mago mas temible de todos los tiempos, sino por ser el causante de mucho sufrimiento de Hermione en años anteriores.

---Pero... ¿Cómo...? ¿Por qué...?; hablaba atropelladamente el pelirrojo.

Su amigo desde hacia años... su mejor amigo desde que entro al colegio, aquel con el compartió muchas aventuras, tristezas, alegrías y... el que se había ido sin dejar rastro, sin comunicarse con él todos estos años y sobre todo por haber dejado así a su mejor amiga.

Esos pensamientos lo asaltaron en su cabeza y fue precisamente eso, lo que provoco que en lugar de abrazarlo y decirle cuanto lo había echado de menos, pusiera el rostro serio, lo mirara sin una pizca de alegría y sin poder evitarlo, comenzar a reclamarle muchas cosas...

---¿Por qué te fuiste así como así, ni una carta, ni una despedida... nada de nada, ¿Por qué has venido, ¿A que has vuelto?; le dijo muy resentido.

Todos esos años quería saber el porque se había marchado, saber como estaba, que hacía, si regresaría, reclamarle tantas cosas a la vez. Pero a la vez quería abrazarlo y decirle tantas cosas que pasaron todos estos años...

---Las razones de irme no te las puedo decir, y si he de deserte sincero trataba de dejar el pasado atrás... por eso nunca pudieron encontrarme y si he venido es por cuestiones de trabajo... además ya es tiempo que enfrente lo que deje al irme de aquí.

---Yo... aún no puedo entenderte, no se si creerte o no; le dijo muy confuso sus amigo.

---Lo imagino; le respondió serio, en cierta forma le lastimo el recibimiento de su amigo, pero de ante de mano lo sabía.

Lidia estaba todavía ahí, escuchando atentamente la conversación, miraba a cada uno con detenimiento. En definitiva ella tampoco entendía muy bien el porque estaba en ese lugar exactamente ¿Sabía acaso que Hermione estaba en San Mugo, por que esa la única explicación del como halló muy rápido al pelirrojo.

Entonces recordó la carta que ella misma le escribió... de seguro esa era la razón por la cual regresaba. Claro... eso también explicaba la razón de estar en San Mugo, de seguro venía a ver a la castaña y se encontró con Ron aquí.

Harry entonces la volteó a ver y la miro extrañado, después miro a su amigo y este entendiendo la cara de su amigo, le explico.

---Te presento a Lidia Maior, ella trabaja en el ministerio y es amiga de Hermione... que por cierto esta hospitalizada en estos momentos; le dijo preocupado, el estado de su amiga estaba fuera de peligro pero no significaba que no podría estarlo nuevamente en cualquier momento.

Harry lo miro muy preocupado, por unos momentos olvido en el lugar en que se encontraba y el porque de acudir ahí, si algo le pasaba a ella... no quería ni pensarlo, no soportaría perderla.

---Lose... se que ella es amiga de Hermione, así me lo comento en su carta; le dijo mientras volteaba su vista a la chica. ---Y se que Hermione esta hospitalizada; termino por decir mirando de nuevo a su amigo.

Este se quedo impresionado, aparte de que le había llegado la carta, pero sobre todo lo rápido que se informaba. La pregunta cruzo su mente de pronto ¿Seguía enamorado de ella, esa era la razón de su regreso.

---Que rápido te informas; le comento este sonriendo de pronto.

---Es mi deber, después de todo yo..., después te enteraras; le dijo deteniéndose, ya más tarde sabría que sería guardián de la castaña junto con Draco y Verónica.

---¿Cómo gustes?; le dijo todavía sonriendo.

---Bueno... si me permiten yo voy por un café; los interrumpió Lidia.

---Ya te dije que regreses a tu casa, descanses un poco y después vayas al trabajo; le dijo Ron.

---Y yo te dije que no, prefiero esperar aquí; le especto ella un poco alterada, ese pelirrojo lograba hacerla enojar con facilidad... era muy terco cuando se lo proponía.

---Lidia has lo que te digo; le ordeno ya enojado de nuevo con ella.

La chica sin decir más y con el coraje por dentro que quería en esos momentos salir al exterior, dio media vuelta y muy altanera dijo Mucho gusto en conocerlo señor Potter, si me da permiso a pasar , se marcho del hospital muy enojada con el pelirrojo. Si algo que le hacia enojar era que hablaran en ese tono de voz, se retiraba porque no quería armar escándalo en un hospital y menos enfrente de extraños.

---¿Cómo esta?; le pregunto el ojiverde en cuanto se hubo marchado la chica.

---Mejor... ya no esta en peligro, pero estará en observación por unas 24 horas; le informo el pelirrojo al chico de cabellos azebaches.

Harry no dijo nada, pero en su rostro se noto la tranquilidad de saber que nada malo le ocurrió, pero sin poder contenerse, le pregunto a su amigo...

---¿Qué fue lo que paso?.

---No lose... nadie lo sabe con certeza, la encontramos en un estado muy mal en su apartamento con ese... ese hombre; le dijo omitiendo una ofensa al prometido de su amiga.

---Se nota que no te agrada el prometido; comento el chico de lentes.

---Por supuesto que no, me cae mal... es buen chico pero no es el hombre que puede hacerla feliz; le dijo, esperaba que su amigo cogiera la indirecta.

---mmm...

---Me alegra que hayas regresado; le dijo su amigo después de estar unos minutos en silencio.

El chico de la cicatriz sonrió a su amigo del alma, el también le alegraba volver y poder charlar con él. Tenía miedo... no quería perderla, pero una vocecilla dentro de su cabeza le decía que eso había pasado hace años.

---A mi también me da gusto regresar... tengo tantas cosas que contarte; le dijo mientras lo abrazaba, el pelirrojo contesto a ese abrazo muy gustoso... estaba feliz por volver a su amigo del alma.

---Si, yo también necesito contarte muchísimas cosas y además preguntarte donde has estado todo este tiempo.

---Pues en Francia, en compañía de alguien.

La mirada interrogatoria de su amigo hizo que sonriera, de seguro el pensaba que se trataba de una mujer, cuando en realidad se refería a Draco... el tampoco dejo rastro cuando se fue. Regresar a Londres despertaba en él cosas buenas y malas, inquietudes, confusiones, esperanzas, remordimientos, tristezas, alegrías, nerviosismo, miedo a la reacción de ella...

---Más tarde sabrás en compañía de quien; se limitó a decirle el ojiverde.

Siguieron hablando de cosas sobre uno del otro, tenían que contarse demasiadas cosas... el cambio radical que se avecinaba en la vida de todos, estaba por comenzar. El tiempo había llegado... ya era hora de aclarar todo y recuperarla... porque no permitiría que se casase con otro hombre.

NOTAS DE LA AUTORA:

¿Qué tal este capítulo? ¡¡¡Al fin! Los amigos del alma frente a frente de nuevo; lo mejor viene en el próximo capítulo, que espero que el próximo capítulo les fascine. No se si les haya gustado este, pero a mi en lo personal me gusta demasiado.

Ahora que Harry, en compañía de Draco y Verónica, sucederán cosas con todos los personajes, la cosa se va a poner mejor y también veremos mas a los mortífagos; que no saben la que les espera, sabrán que, cuando alguien ama a una persona, es capaz de todo por protegerla...

Yo estoy muy feliz porque sólo me queda una semana más de presentar únicamente exámenes. Pero este fin de semana, además de estudiar, también me daré un tiempito para continuar en escribir las dos historias!.

Por el momento, me dedicaré a contestar los reviews:

EmmaRiddle: Ups, en este capítulo no se ve la reacción de Hermione al ver de nuevo a Harry, lo lamento mucho, espero que no te enojes por esperar unos cuantos días más... mmm, si te gustan las historias tristes (donde muere uno de los protagonistas), entonces te recomiendo una que tengo, se titula "Lagrimas de Dolor", es una historia triste con ganas, donde se narra lo que ocurrió, el día en la batalla final, y esta, al finalizar, no todo es felicidad y alegría, se ve las heridas profundas del corazón, algo que te deja marcado, y que te arrebata al amor de tu vida. Léela, a ver si te gusta. Cuídate mucho. Sanke.

FranGilraen: Me alegra que te haya gustado el capítulo; bueno Lidia tiene su carácter, y su forma de ser jejejejejeje. ¡¡¡UPS! Me equivoque en decirte cuando sucede el reencuentro (sorry), sucede en el octavo, o sea, en el capítulo siguiente (perdón por confundir, pero es que apenas termine de escribir el noveno, y se me fue el avión, disculpa), aguanta por favor, sólo serán unos cuantos días. ¿Tú cuando sales de vacaciones?. Cuídate mucho y un abrazo grande. Sanke.

Dentro una semana los veré con la actualización...

¡¡¡DISFRUTEN DE ESTAS MARAVILLOSAS VACACIONES!

Sanke.