Capítulo 13
Corazones confundidosUn polvo denso cubría los muebles de esa casa... una mansión en lo alto de la colina, deshabitada por muchos años, el aspecto de lo que una vez fue la majestuosa y lujosa mansión habían quedado en el olvido. Actualmente se encontraba en ruinas, los jardines descuidados por completo y varias ventanas rotas.
Así lucía la mansión Riddle, ese era en ocasiones, el punto de reunión de los mortífagos. Era como una especie de lugar sagrado, pues ningún mago (que no fueran ellos mismos) podía entrar ahí. En un principio pensaban instalar ahí el escondite.. pero no lo hicieron, pues en aquel entonces, los aurores buscaban la mansión y corrían el riesgo, de que, si encontrasen la mansión con ayuda de Potter, estaban seguros que los matarían.
Pero sucedió algo inesperado y beneficioso para ellos, Potter desapareció un día sin dejar rastro alguno, al principio eso les preocupo, pues temían que el ojiverde estaba buscándolos, pero con el paso de los meses descartaron esa idea. Por eso habitaron también esa mansión, aunque en ocasiones especiales.
Y ese día, era bastante especial... por eso a la media noche, celebrarían algo y afinarían algunos planes que tenían casi listos. Con aquel motivo, se encontraba Lucius Malfoy pasándose por toda la mansión. Revisaba cada rincón de la casa...
---Aquí esta lo que me pediste; una voz le hablo a sus espaldas.
---Bien... Nott, quiero que busques a Colagusano y lo traigas... tengo cuentas que arreglar; susurro con voz maliciosa.
Dando vuelta sobre sus talones, Nott dejo de nuevo sólo a Malfoy, que se acercó a una de las ventanas rotas contemplando el jardín completamente muerto, la noche había caído sobre la mansión hace horas, unas cuantas velas flotaban en cada cuarto de esta.
---No te imaginas lo que te espera... sangre sucia inmunda.
---Lucius...; escucho de nuevo que alguien lo llamaba.
Se volteo y vio el contorno de una persona alta. Una mujer se acercó a él y mirándolo con sus ojos fríos, le entrego un sobre...
---Perfecto...; decía Malfoy mientras recibía el sobre. ---Todo esta saliendo perfecto.
---Ya están llegando los mortífagos... Jeff y Ted no tardaran en llegar; le dijo la chica saliendo del lugar...
Dejo las llaves en la mesita que tenía enfrente y se quito el suéter; el apartamento se encontraba calientito. Se dirigió a su cuarto y se tumbo boca bajo en su cama.
---¿Te paso algo?; le pregunto su amiga que estaba recargada en la puerta del cuarto.
---Si... ¿Cómo lo supiste?; le contesto ella rodando sobre la cama.
---Llegaste muy tarde y... esa cara no la traes todos los días; le dijo ella sonriendo.
---Vaya... me sorprendes; dijo Lidia recargando sus codos sobre el colchón para poder mirar mejor a su amiga.
Luna se acercó a ella y se sentó en el borde de la cama, le sonrió con inocencia mientras negaba con la cabeza. También se dejo caer sobre la cama.
---Y... ¿cómo te fue?; le preguntó al fin.
Lidia puso sus manos detrás de su cabeza y miro el techo, sonriendo le contesto. ---Nunca pensé pasarla bien a su lado.
---Así que fue un chico... ¿Quién?; pregunto con curiosidad sentándose en la cama y mirándola expectante.
---Alguien guapo... no entiendo como antes no pude darme cuenta; se dijo para si misma que para su amiga.
Luna puso cara de confusión, un chico había causado un impacto bastante sorprendente en ella... y además parecía conocerlo desde hace tiempo... pero, ¿Quién era? De pronto se le vino a la mente un chico alto, atractivo, de mirada seductora, buen gusto por la ropa y simpático (como a Lidia le gustaban los hombres).
---Ahhh.. bueno, supongo que me lo dirás cuando quieras, mientras tanto alimentare mi curiosidad... espero que el chico resulte ser como pienso; dijo con cara de pensativa.
---mmm...; su amiga solo la miraba, diciéndose en su interior la gran sorpresa que se llevaría al enterarse, porque estaba segura, que por su mente no pasaba la idea de que Ron le resultará bastante atrayente.
---Oye...; hablo Lovegood de pronto.
---¿Qué pasa?.
---¿Quieres jugo de naranja con papaya, apio y huevo?
Lidia la miró atónita, ¿Qué clase de juego era ese, a menos que quisiera una buena diarrea en su estomago, o era una de sus extrañas dietas... fuera lo que fuera, no estaba dispuesta a tomar algo realmente asqueroso a su punto de vista.
---¿Qué?... sabe delicioso; se excuso ella al notar la mirada de su amiga. ---Ahhh, también lleva piña o si quieres, le agrego una pera...; al ver como la miraba Lidia, agrego. ---Si no quieres, más jugo para mi.
Se paro de la cama y tarareando una canción, salió del cuarto. Lidia puso los ojos blancos y se levanto dirigiéndose a su escritorio. Así era su amiga... tan diferente a muchas chicas... y tan extraña, un tanto loca para las demás personas...
---Tú... ¡¡¡eres tú, maldito!; escupió con rabia Ian, zafándose de las manos de su prometida.
Alzó su puño en el aire, pero pronto le falto oxigeno en su pecho y cayó de rodillas. Harry lo había golpeado primero. Hermione lanzó un grito desesperado mientras veía como se peleaban en el suelo.
---¡¡¡Basta!... ¡¡¡no se peleen!... ¡¡¡Harry!... ¡¡¡Ian!
Con un movimiento rápido, Ian logró darle un golpe a Harry en sus partes nobles, se puso encima de él y comenzó a golpearle en el rostro.
---¡¡¡Con fuiste tú, desgraciado!... ¡¡¡Eres tú quien le causo un daño a mi prometida!... ¡¡¡la dañaste!...
---¡¡¡¡¡Ian, basta!; gritaba Hermione sin saber que hacer.
---¡¡¡SUFRIO POR TU CULPA!
Harry se encontraba sangrando por la nariz, no supo en que momento sus gafas se le habían roto y estaban echa añicos en el suelo. Hermione trataba de quitarle a Ian de encima, pero sin éxito alguno.
---¡¡¡¡Ayuda!... ayúdenme a detenerlos; musito esto último.
Si lo hubiera querido, Harry hace segundos que pudo haberse quitado a Ian de encima, pero no lo hizo pues en cierta forma, sentía que se merecía eso y mucho más. Ian no se había equivocado al decir aquellas palabras... por eso dejo que lo golpeará.
---¡¡¡Lo vas a matar!... ¡¡¡suéltalo Ian!; dijo Hermione deteniendo un brazo de Ian, que estaba apunto de estrellarse contra la cara del ojiverde.
Ian la empujo, para que pudiera seguir golpeándolo, pero no midió su fuerza y Hermione fue a estamparse muy fuerte contra una pared y se lastimó la cabeza al golpear contra la chapa de una puerta.
Eso si que lo había enfurecido, con un golpe en la cara y otro en el estomago, se quito de encima a Ian, y corrió a levantar a la chica, al ver que sangraba por la parte de atrás de su cabeza y parte de su frente. Arremetió contra Garder a patadas.
---¡IDIOTA!... ¡¡¡la has lastimado!
Lo levantó del suelo y le dio un golpe en el ojo izquierdo, otro en su estomago y uno más en su espalda (cuando se dobló en dos y se sostenía con ambas manos su estomago). Finalmente le dio un golpe en el pecho y lo tiro al suelo.
Hermione se levantaba con dificultad del suelo, tocándose sus heridas, mientras apretaba los dientes a causa del dolor. Sentía dolores punzantes en su cabeza. A cada segundo y con gran esfuerzo camino hasta ellos.
Ian estaba tendido en el suelo con varios rasguños en el cuerpo totalmente inconsciente, Harry estaba de pie y en cuanto la vio, la tomó con delicadeza y la sentó en el suelo. Lo miro fijamente y noto que el labio de él estaba partido, le sangraba la nariz y su puños estaban cubiertos con un poco de sangre, vio que tenia una herida muy cerca del ojo.
---Necesitas curarte esas heridas; le dijo Harry con dificultad, sus labio le dolía mucho, se llevo una mano a su ojos, frotándoselos, de cerca podía verla bien, pero no alcanzaba a distinguir las cosas que estaban lejos.
---Será mejor que te vayas...; le dijo ella con determinación.
---Pero Hermione...
---No me llames así... él no sabe que ese es mi nombre; susurró ella por lo bajo con bastante enfado.
Sentía hervir su sangre, el corazón se le acelero y sintió unos celos enormes. Apretó la mandíbula con disgusto e instantes después se tocaba sus labios por el dolor que sentía. La miro con recelo y no pudo evitar pensar que le saliera con esas palabras. Pero de pronto recordó algo y se lo dijo con ironía.
---Pues bien que te llamo así hace quince minutos.
---Ya lose.. y eso me tiene desconcertada. Pero estoy más furiosa que preocupada... ¿Cómo pudiste pelear con él?; le reclamo golpeándolo en el pecho.
---¿Qué?... ¡¡¡el me golpeo primero!; exclamo mientras se tocaba la parte que ella le golpeo. Los intercambios de puñetazos que mantuvo con Ian, lo habían dejado lastimado.
---¡¡¡Y con mucha razón!... escuchó lo que me dijiste y ya sabe que tú fuiste el que me lastimo hace años... ¡¡¡querías que te felicitara por eso!; le reclamó con ironía.
---¡¡¡¡Claro que no, pero... ayyyy... ¡¡¡¡maldita sea!; exclamó sintiendo un dolor punzante en su labio partido, se llevó una mano a su pantalón y saco un pequeño pañuelo, con el, se limpio la sangre que le brotaba de su labio.
---Tienes que curarte esa herida y... ya vete, que esta despertando Ian; le dijo cuando vio como su prometido movía la cabeza de un lado a otro.
El chico no se movía de su lugar y tras mirar unos breves instantes a Ian recuperando de a poco el conocimiento, miro sus ojos almendrados. Que lo miraban con furia.
---Que te vallas... no quiero otra pelea más... ¡¡¡vete!
Levantándose con esfuerzo del suelo, y recogiendo lo poco que quedaba de sus gafas, camino a paso lento (casi cojeando) rumbo a un elevador... veía con dificultad y tuvo que guiarse con la pared para no caerse en cualquier momento.
Antes de que se metiera al elevador, miro hacia atrás y se encontró con sus ojos almendrados, que lo miraba con... ¿preocupación, no, dudaba que se preocupara por él, si fuera así, al menos lo curaría de las heridas en su apartamento; pero en lugar de eso, lo corrió y de segur al que iba a curar sería a su prometido.
Tragándose los celos y reprimiendo darle otro buen puñetazo a ese... apretó el botón que daba a la planta baja y se fue a su apartamento, maldiciendo en el camino a ese Garder y con unas ganas enormes de gritar, al final las cosas resultaron muy malas para él y muy buenas para Ian, porque "sería atendido por su castaña" y ¡¡él no, lo que daría por que fuera al revés.
Mientras en el pasillo, Hermione con mucho esfuerzo metió a su prometido a su apartamento, lo puso con cuidado en el sofá y fue por un trapo y agua. Las flores las tiro en el bote de la basura y la cajita la puso sobre la mesita que estaba en medio de la sala. El chico se agarraba la cabeza a causa de los mareos fuertes que tenía.
Cuando ella regreso, traía una venda envuelta en su cabeza, una bandeja llena de agua y en la otra mano, una toallita. Sentada al lado del sofá, comenzó a curarle las heridas, gruñía de vez en cuando y la miraba profundamente, por su mente pasaban miles de preguntas...
---¿Por qué no me lo comunicaste?; le preguntó al fin, cuando ella mojaba de nuevo el trapo.
---No tenía sentido decírtelo... ya no siento nada por él; le contesto encogiéndose de hombros y continuó curándolo.
---Pues a él no le pasa lo mismo... los vi cuando llegaron al edificio.
---Escuchaste todo; le dijo mirándolo a los ojos, dejando de curar las heridas en los brazos de él.
---Si... y no me gusto lo que vi; le dijo despacio.
---¿Qué quieres decir?; preguntó ella sin entender bien las palabras.
---¿Segura que no sientes nada por él?; le preguntó y vio que ella asentía con la cabeza. ---Entonces... entonces dime porque ibas a corresponder ese beso.
La chica lo miró con los ojos abiertos, como podía decir eso. Se levantó del sofá y camino hasta una de los ventanales, disimulando ver los carros pasar, cuando en realidad no miraba nada en especial.
---No soy idiota... te iba a besar y no hiciste nada para apartarlo; le dijo con evidente celos.
---¡Pero no lo bese!; le dijo volteándolo a ver.
---¡¡No!... ¡¡¡porque yo los interrumpí!; exclamo levantándose de golpe del sofá. Acercándose a ella con dificultad.
Ella abrió la boca y al instante la volvió a cerrar, cuando estuvo a unos escasos centímetros de ella, le dijo con voz resentida.
---¿Y por eso piensas que lo iba a besar, creíste que lo besaría después del daño que me hizo... no te detuviste a pensar que antes de que tocara mis labios ¡¡¡le daría una bofetada!... realmente no me conoces... ya me di cuenta de lo mucho que confías en mi; su voz estaba cargada de decepción, y eso, Ian se percato de inmediato.
---Yo... yo, lo sien... to; musito cuando ella se apartó de él y caminaba dando vueltas por toda la sala.
---Eso ya no importa...
---No... yo no quiero que te enojes conmigo; se acercó a ella y la tomó por los hombros, acarició suavemente sus mejillas y la beso con ternura. ---Lo último que quiero es estar peleados.
Ella lo abrazó y se dio cuenta que no sintió prácticamente nada cuando se besaron, ¿Por qué no lo había notado antes, lo quería... de eso no tenía ninguna duda, pero... ¿Qué clase de cariño era, entonces, ¿Una mujer podía amar a un hombre... y no sentir nada cuando se besaban, ¿Qué estaba pasando, y se sintió de pronto, perdía en un lugar desolado, donde ninguna alma estaba... se sentía sola.
---Tengo una duda; dijo él cuando todavía se abrazaban.
---Dime...
---¿Por qué te llamó, Hermione?.
Se quedó en silencio por varios segundos, dudando que responderle... ¿Podría saber algo, y si no, le mentiría... pero, él también la llamo así...
---Antes de responder, aclárame porque tú me nombraste igual; le dijo apartándose de él.
---Mmm... no lose; la miraba a los ojos y creyó ver en ellos, ¿miedo?. ---Quizá porque pensaba en eso cuando interrumpí... se me hizo extraño que te llamara así; y en verdad no le había mentido a su prometida. ---Ahora tú responde; le dijo al fin.
Una gota de sudor le resbalo por la cara, sus manos comenzaron a sudarle del nerviosismo que la invadía por completo, agacho la cabeza y comenzó a mover los dedos sin control. Pensaba que decirle, no quería seguir mintiéndole respecto a eso, pero tampoco se sentía lista para hacerlo...
---Yo... me llamaba así cuando andábamos...; paró unos instantes y alzo su vista. ---Me lo decía de cariño... como cuando algunas parejas de dicen: gatita, mi gordita, pequeña, niña... una palabra cariñosa... en lugar de decirme esas cosas, me decía Hermione; finalizó alzando los hombros despreocupadamente y sonriendo, fingiendo como si no tuviera importancia.
---Ahhh... se me hace extraño que te llame por otro nombre, ¿segura que es eso?; le preguntó algo dudoso.
---Si... una vez me comento que cuando tuviéramos una niña, la llamaría así; le dijo como si recordará algo que ya no le importaba. En realidad eso una vez le dijo Harry, y ella le decía que no.
Ian no volvió hacerle otra pregunta, ella entonces se acordó que aún no terminaba de curarlo y lo condujo de nuevo al sofá, le regalaba una sonrisa mientras le ponía un par de vendas y el de vez cuando la besaba. Antes de irse, Ian la abrazo de nuevo y le acarició la cabeza, que la tenía vendada.
---Lamentó haberte lastimado; le dijo al oído. ---No medí mi fuerza... lo siento tanto, perdóname; le decía mientras la tomaba con ambas manos la cabeza y la besaba en la frente.
---No te preocupes... ya quedo en el olvido; le dijo ella, le dio un beso de pico al despedirse de él. Vio cando Ian se metía en el ascensor y le mandaba un beso en el aire.
Respiro hondamente y se recargo en la puerta del apartamento, mirando fijamente el elevador, con un pequeño gruñido volvió a entrar, se dejo caer en el sillón y se llevo las manos al rostro.
---¿Por qué?... ¡diablos, siempre me tiene que pasar este tipo de cosas, exclamo algo frustrada.
Y a su mente vino la imagen de Harry... Harry, ¿Cómo se encontraba, y se iría al edificio donde estaba, al fin y al cabo, se hospedaba en el edificio de enfrente, lo que significaba que eran vecinos... pero, ¿Por qué lo buscaría, no tenía porque preocuparse por él, al contrario, debería estar feliz porque al fin alguien le había dado su merecido. Debió agradecerle a su prometido que lo golpeará por ella, y le hiciera pagar, en cierta forma, el sufrimiento que pasó por culpa suya. Sin embargo, no sentía alegría, sino tristeza combinada con una dosis de preocupación y angustia.
---Sigues en mis pensamientos, a pesar de todo lo ocurrido... ¿Por qué?; se preguntaba la chica una y otra vez. ---¿Por qué no puedo sacarte de mi mente... y de mi corazón?
Con esa clase de pensamientos, se quedó ahí por varias horas, hasta que el cansancio la venció y decidió ir a su dormitorio para descansar.
A la mañana siguiente, Harry se despertó con un dolor de cabeza, cuando tocaron a su puerta y abrió, se encontró con un Ron sonriendo, que inmediatamente dejo de hacerlo al ver la imagen del ojiverde.
---¡Por dios, y ese moretón; le dijo señalándole una de sus mejillas.
Lo dejo pasar y en diez veinte minutos le contó todo con lujo de detalles, el pelirrojo se puso furioso cuando le contó que había lastimado a la castaña sin darse cuenta. También le contó como ella lo corrió de ahí y se quedo con él.
---Quien entiende a las mujeres; exclamo el pelirrojo poniendo los ojos en blanco. ---En fin, cuando vea a ese Gilipollas de cara mustia ¡le daré un buen puñetazo!; alzo su mano cerrada al aire.
---Bueno, cambiando de tema, ¿Qué paso?; le del preguntó mientras se cambiaba en su dormitorio y el pelirrojo lo siguió.
---Pues, nada en especial, sólo vine a visitarte; le dijo como si nada Ron. ---Oye, ¿Y ahora que va a pasar?
---Nose, hoy Verónica la cuidara... y mañana Draco; le dijo abrochando los botones de su camisa.
---Y después te toca de nuevo cuidarla; le dijo Weasley.
---Así es...
---¿No creó que estén solos, además falta saber porque Ian la llamo Hermione, en lugar de Miranda; se encogió de hombros el pelirrojo.
---Puede ser, pero estoy decidido... recuperare el amor de Hermione, y no me importa lo que le pase a ese...; por no ofender al prometido, no lo insultó con una palabrota, pero si en sus pensamientos.
---O.k. ahora vamos al trabajo ¿Quieres?.
---Si; dijo el ojiverde, cogiendo una gabardina del ropero. Como hace días atrás, el clima últimamente era extraño, hacía frío casi a todo el día.
No había podido dormir muy bien esa noche, por su cabeza rondaba la conversación que mantuvo en la cena con Tonks, así que ella era su tía... y no lo supo hasta ayer, una sensación le recorrió todo el cuerpo y se alegro muchísimo que Tonks fuera su tía, que no fuera de los ideales de la familia Black y Malfoy.
Parándose con trabajos, pues aún tenía sueño, se levanto y se baño con agua fría para despertar por completo. Al estar listo salió rumbo al ministerio. Al aparecer muy cerca de ahí, vio a la pelirroja entrando a la cabina de teléfono, con pasos rápidos se acercó a ella.
---Hola; le dijo saludándola, haciendo que la pelirroja diera un brinquito del susto que la hizo pasar.
---Ahh... eres tú, lo miro como lo hacía y volvió a lo suyo.
Mientras la voz de una mujer se escuchaba en la cabina y daba instrucciones, Ginny evito mirarlo a toda costa, dándole la espalda en todo momento. El chico se acercó a ella y percibió el aroma que despedía su cuerpo.
---Deja de hacer eso... y mantén tu distancia; le dijo ella apartándolo bruscamente.
---Lo siento.
De pronto la voz de la mujer dejo de escucharse y el piso comenzó a descender, poco a poco bajaban, dejando de ver la calle solitaria en la ciudad de Londres. La chica se recargo y se miraba las uñas, como si descubriera algo increíble en ellas.
---¿Y tú novio?; le preguntó él de pronto.
---No es algo de tu importancia; le contesto de forma un tanto grosera.
---¿Entonces no tienes novio?; preguntó él sonriendo ampliamente.
---¡Nunca dije eso!
---Pero tampoco lo afirmaste, le dijo mientras se acercaba a ella.
---No te acerques, le dijo ella haciéndose aún lado. El chico se acercó a ella aún más y se paro a unos centímetros de ella.
---Sólo quería deleitarme con tu aroma; le dijo al oído, aspirando profundamente y embriagándose con el aroma de la chica, que era algo exquisito para el rubio. ---No te voy a comer; se apartó de ella.
La puerta del ascensor se abrió, y Giiny salió apresurada de ahí, tenía la respiración un poco acelerada, no sabía porque, pero ese idiota logró ponerla bastante nerviosa y eso la tenía un poco frustrada, pues no podía entender porque se sintió así.
---Respira hondo... no vaya ser que te falte aire y tenga que darte respiración de boca; le dijo Malfoy sonriendo ampliamente, pasando por su lado y dejando a la chica atrás.
Eso si que había sido un golpe bajo, como diablos se atrevía a burlarse de esa manera de ella, era un completo descarado y creyéndose la gran cosa, como si fuera el hombre más guapo del mundo y todas las chicas tuvieran que hincarse ante él.
Pero ya encontraría la manera de regresársela a ese. Por lo mientras se dedicaría a trabajar, tenía varias cosas que hacer y muy poco tiempo para llevarlas a cabo. Se encamino a su oficina, saludando como siempre a las personas con las que se encontraba.
Draco se encontró con Harry en la oficina y se enteró de lo sucedido de ayer, se lamentó no haber estado ahí, para haber ayudado y apoyado a su amigo en todo momento, pero las cosas se dieron así.
En el resto del día, él y Potter se pusieron a terminar de analizar la información que les quedo. Hicieron unas anotaciones en los pergaminos y comenzaron a planear los lugares que comenzarían a vigilar, y otros lugares que visitar.
---No será fácil, tendremos que ser cuidadosos... no pueden saber que regresamos; dijo Draco cuando estaban comiendo.
Tonks llego en ese momento trayéndoles un delicioso postre, que era un pastel de elote. Platico con ellos unos minutos y después se retiro.
---¿Sabías que ella es mi tía?; le preguntó de pronto al ojiverde.
---Si, su madre era una Black, al igual que tu madre.
---¿Cómo lo sabes?; preguntó incrédulo el rubio.
---Una vez me lo contó Sirius, me enseño un tapete que temía el árbol genealógico de los Black, estábamos a punto de entrar a quinto año.
---¿Y porque hasta ahora lo vas diciendo?.
---Porque apenas preguntaste, además de que no tenía idea que no supieras eso; dijo el chico tomando un poco de agua fresca.
---Pues no sabía para tu información.
---Lo siento, pero te juro que no tenía idea...además, no nos llevábamos bien; se excuso Harry.
---Bueno, eso ya no tiene importancia; dijo Draco tranquilizándose.
Y de pronto Harry se quedo extrañado, había escuchado bien, o fueron alucinaciones suyas, pero estaba seguro que el rubio había dicho que era su Tía, cuando en realidad eran primos, puesto que tanto la madre de Tonks como la de Draco, eran hermanas, de hecho tenían otra hermana, Bellatrix Lestrange, la única que seguía con vida y que era una de las fugitivas.
---Te dijo Tonks que era tu tía, dijo Harry con el ceño fruncido.
---Si, ¿por qué?.
---Curiosidad... tal vez; pensaba el ojiverde volviendo a comer. ---Tal vez Tonks se confundió al decirle, no le extrañaría, al fin de cuentas era un poco despistada.
---No te molesta que te deje sólo por unas horas; le dijo Draco a Harry después de una hora.
---En absoluto, le contesto el ojiverde.
Draco salió de la oficina y se encamino a la salida del ministerio, quería comprarse un par de cosas antes de irse derechito a su casa, cuando saliera del trabajo. Mientras salía puso ver como un par de magos entraban al ministerio llevando una caja grande, que sacaba humo por las esquinas.
Al salir pudo ver que el cielo estaba nublado y había un par de nubes negras, un viento frío se sentía en la calle, y mucha gente apresuraba más de normal el paso, pues una lluvia se avecinaba.
---Tendré que apresurarme; se dijo para si mismo.
Acomodándose un poco su abrigo, se encamino al centro de la ciudad, se metió en una tienda comercial, y se paseo tranquilamente observando un par de aparatos eléctricos que le hacían falta y poniendo en un carrito lo que necesitaba.
---¡Me estas siguiendo!... esto es lo que único que me faltaba; escuchó una voz femenina que exclamaba con rabia a sus espaldas.
---¡Vaya suerte la mía!; exclamó Draco con una sonrisa. Ante él, una hermosa joven pelirroja estaba parada al final de un pasillo, con el ceño fruncido y con un carrito de compras.
---¿Por qué no me dejas en paz, no te piensas dar por vencido ¿verdad, ahora me sigues a todos lados.
---Perdón, pero en primer lugar no te estoy siguiendo... aunque no es mala idea, segundo lugar, no pienso dejarte en paz hasta que aceptes tener una cita conmigo; le dijo él agarrando algunas bebidas.
---Ahh... ¡no me digas que viniste a comprar!; le dijo en tono irónico cruzándose de brazos.
---No es obvio; le dijo mientras señalaba las cosas que estaban en su carrito.
---Que cínico eres.
---¿Por qué, no conoces a un hombre que venga a comprar un par de cosas que le haga falta a su apartamento.
---Si... pero de ti... me reservo mi comentario ofensivo; dijo la chica agarrando el carrito y dando media vuelta.
Draco la vio marcharse, y volvió a lo suyo. Tomo un par de cartones de leche, chocolate y fresa en polvo, pasta de dientes, galletas, comida chatarra, cereales, un par de frutas, un pequeño paquetito de vasos, cubiertos, jarras, topers y trapos de cocina, shampoo, acondicionador, jabón, etc.
Cuando vio a Ginny cerca de las cajas registradoras, vio que había larguísimas colas en todas... pero una casi no tenía gente, así que se fue ahí y vio que la pelirroja se acercaba a él.
---Creo que la me sigue es otra.
---Cállate... si vine acá, es por que es la fila más corta que hay.
Pasaron casi media hora ahí, hasta que Draco pudo ser atendido y pagar, espero a la pelirroja y a cuando ella iba a pagar, el rubio se le adelanto, entregando su tarjeta de crédito. Al salir, la chica no le decía nada, ni lo miraba siquiera, se sentía ofendida por ese idiota de pelo platinado.
---Me conformó con un gracias; le dijo él a su lado.
La chica siguió caminando como si no lo hubiera escuchado, apresuro más el paso con las bolsas en sus manos, dirigiéndose a un pequeño callejón. El chico sin darse por vencido, la siguió y la detuvo poniéndose frente a ella.
---¿Ya hora que hice mal?; le preguntó un poco enojado por su actitud.
---¡Porque, aún te atreves a preguntarlo, ¿Qué te crees para ofenderme de esa manera?; le dijo con altivez.
---¿Ofenderte, no lo hice con esa intención... trate de ser un caballero.
---Pues te salió al revez... crees que porque no tengo una fortuna, una familia decente entre los magos, ¿No tengo el dinero suficiente para comprarme necesidades personales!
---¡¡¡No pienso eso de ti, tampoco lo hice para ofenderte... lo único que quiero es acercarme a ti. Y no pienso que seas pobre si es lo que crees... tal vez en el pasado fui así, pero ya no.
---¿Y porque lo hiciste, entonces?.
---Para acercarme a ti, me rechazas todo el tiempo, no pudo conseguir que aceptes salir conmigo... ya he hecho de todo y aproveche la oportunidad para ser un caballero.
La pelirroja abrió la boca para protestar, pensando en un buen insulto pero la cerró al no encontrar nada. Sin decir nada más emprendió su camino de nuevo.
En esos instantes, un trueno se escuchó y se vio en el cielo oscurecido por las nubes, un relámpago, segundos después, comenzó a llover muy fuerte sobre la mayoría de la ciudad. Corriendo para protegerse de la lluvia, se encamino al primer sitió que vio.
El chico llegó también y al ver que la pelirroja temblaba ligeramente de frío, se quito su abrigo y la acomodo en los hombros de ella. Esta alzó su vista y sus miradas se encontraron, cada uno se miraba fijamente...
---Mi departamento esta cerca de esta calle, te llevare para que te resguardes de la lluvia.
---No gracias, tengo que llegar a mi departamento, además tú aún no terminas tus horas de trabajo; dijo ella apartando la vista.
---Si, pero Harry no se molestara, se que entenderá... además no puedes aparecerte en tu apartamento, hay mucha gente dentro de este local... y todos son muggles; le dijo echando un vistazo en el local.
Estaban afuera, tapándose de la lluvia, y la pelirroja se debatía en su interior en ir o no ir, pero cuando un carro paso por ahí a gran velocidad y los salpico, aceptó sin objeción. Tardaron unos quince minutos más en llegar al departamento de él.
Se encontraban totalmente empapados y Draco sin perder tiempo, encendió la chimenea, le ofreció su baño para que la pelirroja se diera una buena ducha caliente y también le dejo un poco de ropa. Mientras que él se encargo de secar y guardar todo lo que había comprado.
Cuando la vio salir de su cuarto, se encontró con un cuadro bastante seductor para su gusto. La ropa que llevaba puesta le quedaba grande, tanto el pans negro, como la playera y sudadera. Su pelo bastante húmedo llegándole casi a la cintura, unos cabellos le caían en su frente... su labios estaban entre abiertos y bastantes seductores, sus pies estaban desnudos, no traía pantuflas ni nada para taparlos... así que estaba descalza.
Aunque por la ropa, no se veía las curvas de su cuerpo, Draco sabía bien, que era delgada y con bastantes... dotes, por decirlo de alguna forma. Parecía como su cuerpo fuera frágil con esas ropas, se acercó para llevarla frente a la chimenea y percibió de nuevo su aroma. Mientras la conducía hasta la salita donde estaba la chimenea, trataba de aspirar todo lo que pudiera de ese aroma...
La chica no había dicho nada, no lo miraba como ese mes lo había echo cada vez que se encontraban, así que, pensó que era un paso más, pensando en la forma de cómo no echarlo a perder... le ofreció algo de comer.
La chica aceptó y vio que el rubio sacaba un par de cosas del refrigerados, al acercarse hasta la cocina vio que era comida chatarra.
---¿No tienes algo de comer?
---Me temo que no se cocinar... así que; decía el chico moviendo las manos de un lado a otro.
La pelirroja se acercó a su refrigerador y sacó un par de cosas. Ante la mirada del chico, preparó un pequeño refrigerio para ambos. Al voltearlo a ver, vio sus ojos y una tímida sonrisa surcó sus labios.
Estaba fuera de su oficina esperándola, ya eran más de la nueve de la noche y Draco no había regresado, su puso que fue a causa de la lluvia... que aún no cesaba, sabiendo perfectamente que su prometido Ian, no iba por ella al misterio, pues no podía, ya que no sabía en que trabajaba ella, y mucho menos las horas de trabajo.
También tomaba en cuanta que no estaba sola, Verónica estaba con ella, ya encontraría una excusa para que los dejara solos. Esperando unos minutos más, las vio salir del despacho de la castaña y con decisión se acercó a ellas.
---¿Pasa lago?; le dijo Verónica la verlo.
---Nada; contesto él mirando a la castaña que miraba el fondo de un pasillo.
---¿Entonces?; insistía Jacques comenzando a caminar.
Hermione comenzó a caminar, y Verónica viendo el paso apresurado que llevaba, la alcanzó a grandes zancadas.
---Tranquila, que yo estoy cuidándote el día de hoy...
Harry se puso al lado de la castaña y eso hizo que la irritara más. Con evidente enojo se volvió a él.
---¡Quieres Hacerme el favor de lárgate de mi vista!.
---Tenemos que hablar; le dijo él tono más calmado. Volteando a ver a Verónica, le dijo. ---Podrías hacer el favor de dejarme unos minutos a solas con ella.
---No... lo siento, pero este día yo la vigilo; no estaba dispuesta a dejarlos solos y desaprovechar una gran oportunidad para intentar separarlos y mantenerlos enojados, algo de que no tenía ni la más mínima idea. ---¿Qué pasó entre ustedes?; se refería al enojo de ella a él.
---Nada que sea de tu importancia; le especto con altivez Hermione.
Siguieron caminando y Jacques no se daba por vencida, quería que en ese instante le respondieran lo que quería saber.
---Verónica... déjanos solo por favor; decía Harry perdiendo poco a poco la paciencia.
---¡Que no entiendes que no lo haré!... claro que me vaya de aquí y ustedes dos ¡¡viéndome la cara d estúpida!
Ya estaban fuera del ministerio y caminaban rápido (a causa de Hermione), al salir a la calle, los tres estaban bajo dos paguas que las chicas traían, entraron por un oscuro callejón, siguiendo discutiendo, Harry diciéndole a Verónica que se fuera, esta rehusándose y pidiendo explicaciones y la castaña diciéndole a Harry que se marchara.
---Hermione... quieras o no hablaremos de lo...
Pero de hablar, pues unas líneas finas de color azul lo rodearon a él y a Hermione, lso tres miraban el suelo y Verónica comenzó a dar pequeños pasos, pero antes de entrar al circulo en el que estaban los otros dos, la luz azul brilló con intensidad, haciendo que la luz se levantara, como si el viento la impulsara, cubriendo por completo a Harry y Hermione.
Verónica retrocedió unos pasos tapándose un poco los ojos de la luz que la cegaba, cuando la luz desapareció de la nada, los otros dos habían desaparecido sin dejar rastro alguno, el circulo que se había dibujado en el suelo también había desaparecido.
----¿Harry?... ¿Hermione?... ¿Dónde están?; decía mientras volteaba a todos lados.
Estaba sola en ese callejón, lloviendo intensamente, el paraguas que traía la castaña (donde Harry también estaba), se encontraba tirado en el suelo. Un trueno rasgo el cielo, iluminando un poco el callejón, al mismo instante, Verónica dejaba caer el paraguas de sus manos, empapándose por completo.
El cabello todo mojado y cubriéndole un poco su rostro, un carro roja carmesí paso por ahí, otros dos carros en el sentido contrario pasaban también, iluminando la calle y con el parabrisas funcionando... y Verónica en medio de ese callejón... sin saber que sucedió...
NOTAS DE LA AUTORA:
¡¡¡Otro capítulo más! Y espero que les haya gustado, espero saber sus opiniones, bueno les diré que en el próximo capítulo habrá un poco de acción... ya verán.
Otra cosa que tengo que informarles, que no puedo creerlo, ahora resulta que, no sólo los autores tienen prohibido contestar los reviews, si que no también las "Notas de autor (a)" que algunos ponemos al finadle cada capítulo o al principio, que si nos cachan haciéndolo borrarán la historia.
Yo me preguntó ¿Qué objetivo tiene hacer esto, si lo hacemos, es para aclarar algunas cosas a los lectores o plasmar nuestra opinión respecto al capítulo, o lo que sea, creo que tenemos el libre derecho de hacerlo... Así que decidí algo, yo volveré a contestar los reviews, aclarando las dudas que tengan. Además no creó que esta situación se de por sentado, espero (y mantengo la esperanza), que la incomodidad que tenemos varios de los autores, hagan quitar esta regla.
Así que paso a contestarles a todos los que se tomaron tantito de su precioso y valioso tiempo...
FranGilraen: Gracias por tu review, espero que te haya gustado la pelea, en cuanto al secreto de Harry, tardara un poco en saberse. Cuídate mucho y no tardes tanto en actualizar la historia de Olimpiadas.
Emmariddle: Perdona si no puse escenas de Harry y Hem, espero que este capitulo te haya gustado. Sanke
Achinech: Me alegra que te hayas fijado en ese pequeño detalle, bueno te aclaro la duda. La madre de Tonks nunca le dijo que eran hermanas, le dijo que eran primas, para protección de ambas por Lucius.
LunaNis: Espero que te haya gustado el capítulo.
Tonko: Gracias por tu mensaje y acertaste en todo, espero que la paliza a Ian, haya sido buena aunque Harry también tiene lo suyo. Gracias también por el review de A Pesar del tiempo, a mi me gusto todo, por eso lo publique.
Dreico: Gracias por tu review, la razón por la que se fue, no fue por la muerte de sus padres. ¿Qué tal este capítulo?
DanEmma: Gracias por tu review, me alegra que te vaya gustando la historia, en cuanto a que sepa lo que me pides, tardara un poquito, pero ya verás lo que pasa. Sanke
Bueno me despidió y perdón si están cortas las contestaciones, pero tengo algo de prisa.
NOS VEMOS A LA PROXIMA...
SANKE
