ACLARACIÓN: los reviews que me dejaron amablemente en esta historia están contestados en la sección de reviews, como Notas de la Autora… disfruten del capítulo
Capítulo 15
Duelo en la mansión Riddle
---¿Dónde estarán?; pregunta por décima vez la pelirroja.
---No se; contesto muy trastornado Draco, dio un puño al duro y frío suelo, pronto su sangre se combino con la lluvia. Esta aún no cesaba, al contrario había aumentado y poco a poco el agua comenzó a subir de nivel.
---¡¡Ya cállate que pones los nervios de punta! Si lo supiéramos ¡¡¡créeme que no estaríamos aquí perdiendo el tiempo!; le grito ya histérica Verónica.
---No me grites… me preocupan mis amigos y todo esto fue por tu culpa ¡¡se supone que eres guardiana de mi amiga! ¡¡como pudo pasar eso frente a tus narices! ¡¡que poca responsabilidad tomas en tu trabajo!.
---¡¡CALLATE! Quién te crees para decirme esas cosas; le grito furiosa Verónica, olvidándose por unos segundos, de la ubicación de Harry y Hermione
---¡¡Te grito y te digo lo que se me pega la gana!; contesto a su vez Ginny
---¡¡¡Estu…
---¡¡¡¡¡Cállense ya las dos! Que se peleen en estos momentos no ayudará en nada. Tenemos que concentrarnos en poder encontrarlos no en buscar culpables; la voz fuerte y autoritaria de Draco, logró que ambas mujeres se callaran.
---¿Tienes una leve idea de donde puedan estar?; preguntó tímidamente la pelirroja.
Draco se levanto del suelo, aún con la mano sangrando, la miró directamente a los ojos y después posó su mirada en Verónica, que lo miraba a su vez.
---¿No sabes si tenían un lugar sospechoso donde pudieran estar?; le preguntó el rubio a la pelirroja.
---No que yo sepa… los aurores han revisado todos los sitios sospechosos y no encontraron rastros de mortífagos.
---En la planta de misterios… ¿No existe un cuarto que te diga la ubicación de las personas?; volvió a preguntar el rubio.
---Existía… fue destruido por que era muy peligroso, pero…
---¿Pero que?; preguntó Verónica, interrumpiendo a la pelirroja.
---Hay un libro antiguo… donde viene un hechizo para encontrar a personas desaparecidas; aclaró la pelirroja haciendo memoria por unos segundos.
---¿Sabes donde esta?; la voz de Draco sonaba como una leve esperanza.
---Por supuesto, por quien me tomas; le contestó con un poco de ironía la joven.
---Pues que estamos esperando… ¡¡¡vamos al ministerio ya!; sugirió Verónica sin pensarlo dos veces
Jaques se dio media vuelta y emprendió camino al ministerio, seguida detrás por la pelirroja y el rubio, que trataba de descifrar un símbolo extraño, sabía que había visto ese símbolo en algún lugar, pero no lograba donde.
---¡¡¡¡¡Expelliarmus!; grito un hombre vestido de negro. Un vasallo de Lord Voldemort
---¡¡¡¡¡Forticus!; atacó a su vez un chico con una cicatriz en la frente.
Ambos hechizos chocaron entre si, provocando una pequeña descarga eléctrica a su alrededor. La habitación se ilumino con intensidad por segundos, hasta que por fin rebotaron y fueron a dar en diferentes direcciones de la habitación.
Los dos respiraban agitados, a su alrededor se podía apreciar que se habían atacado con múltiples hechizos, llevaban unos cuantos minutos en ese duelo, donde ninguno estaba dispuesto a rendirse.
---AVADA...
---¡EXPELLIARMUS!; un hechizo tan simple hizo que el mortífago no terminará de decir el hechizo asesino, y saliera disparado unos cuantos metros. ---Lo que un simple hechizo es capaz de hacer... y eso que tú lo acabas de utilizar y no te funcionó... será por la diferencia de utilidad que le damos y por la diferencia de poder; Harry en ningún momento demostró tenerle un poco de consideración a su enemigo.
---Maldito Potter; susurro con odio Nott, su labio inferior se encontraba partido y la sangre brotaba en grandes cantidades.
---¡Hazte a un lado!; le grito por cuarta vez Harry.
Ambos hombres se encontraban con rasgaduras en sus túnicas, un par de rasguños, pero ninguno daba señales de rendirse. A pesar de tener su cuerpo totalmente adolorido, Harry no estaba dispuesto a perder ese duelo, estaba perdiendo valiosos segundos, segundos en los cuales podría salvar la vida de Hermione.
---Incendere; la voz de Nott retumbo por todo el cuarto.
---Protego; con su propia varita, Harry se apunto a si mismo, lanzando un hechizo de protección. El hechizo rebotó y dio a parar contra una de las estatuas.
---¡Maldito!... ¡¡¡No arruinaras nuestros planes!
---¡¡¡Morgharty!; Harry no lo pensó dos veces, y le lanzó ese hechizo, uno muy difícil de hacer y muy efectivo contra el enemigo.
Nott abrió la boca sorprendido, tal fue su impresión que no tuvo tiempo de reaccionar, en menos de un segundo, el hechizo golpeo parte de su pecho. Al instante del contacto, fueron apareciendo unas ramas gruesas con espinas... o mejor dicho parte de su cuerpo se fue transformando en eso.
Nott se miro con horror como poco a poco su manos se transformaban en ramas, se miro los pies y vio como estos se transformaban en raíces. Un grito fue lo que se escucho en toda la casa... un grito de horror y miedo.
Retrocedió varios pasos hasta chocar contra la pared, mirando sus manos con horror. Una fuerza invisible hizo que sus manos se pegaran a la pared extendiéndose a los lados de su cuerpo. Sus manos, que tomaban forma de ramas muy rápido se fueron extendiendo a lo largo de la pared.
Sus pies... ahora siendo más raíces que nada, se esparció por parte del suelo e incluso comenzó atravesar las paredes y el suelo. Su cara se había desfigurado por completo, le empezaron a salir ramitas, tallos espinosos... toda esa transformación provocaba que se hiciera leves cortes en su cuerpo, y su sangre saliera a flote... pero de un momento a otro esta dejo de ser rojiza, ahora tenía un color diferente... esta era blanca y viscosa.
---¡¡¡Aghhhhh!
Harry se encontraba a unos cuantos pasos de él, observando la transformación del mortífago a un árbol... la verdad no sentía lastima por él, ni remordimientos por lo que había hecho. Estaba indiferente al dolor que sentía Nott. Su mirada era fría en esos momentos, pues el había sido entrenado para ese tipo de cosas, en su trabajo era muy común que su enemigo sufriera esa clase de cosas, algunas leves… otras dolorosas.
Bajando su varita, se dio media vuelta y camino en dirección a las estatuas, a sus espaldas los gritos de Nott se escuchaban, pero Harry no le importaba, su única prioridad era salvar a Hermione, y todos esos mortífagos le pagarían muy caro por lo que le estuvieran haciendo (que era muy grave por cierto).
---No importa lo que me hiciste... ella ya esta muerta, valdrá la pena después de todo; las palabras del mortífago se escuchaban muy débiles, su tiempo se terminaba, pronto su vida se extinguiría...
---En serio...¡pues ya veremos!...; con un movimiento rápido, Harry lo apunto directo a la cara ---¡¡Fernitus!; lo único que vio fueron los ojos de su enemigo abrirse de par en par, ahogando un grito de miedo.
Harry si que estaba enojado para terminar de lanzarle ese hechizo... si con el primero estaba perdido, con este último terminaría peor. Toco los ojos rojos de la estatua y un hueco en la pared se abría, mientras que las manos de la estatua cobraban vida y lo empujaban a esa dirección...
Saliendo de la chimenea con un poco de hollín, se sacudió un poco su túnica y fue directo a la cocina, ahí sólo encontró a su madre que estaba preparando la cena. La saludo con beso en la mejilla y se dirigió a su cuarto para descansar un poco antes de cenar.
Cuando subía las escaleras en dirección a su cuarto, vio que sus hermanos salían de su cuarto con un par de cosas en las manos.
---¿Qué es eso?; señalo un par de cajas.
---Esto hermanito, son nuestras pertenencias; dijo George con aire alegre.
---¿Si, por fin van a deshacerse de esas cosas. Ya era hora, desde que se mudaron dejaron un par de cosas en el cuarto; dijo Ron sin darle mucha importancia.
---Las dejamos porque no teníamos otra opción, pero ahora las cosas son diferentes; los ojos de Fred brillaron especialmente con esas palabras.
---¿Así, pues que bien para ustedes...; dijo Ron y continúo con su camino.
---Oye... ¿Ginny esta con mamá?; preguntó George.
---No...; en ese momento Ron detuvo sus pasos, volteó a ver a sus hermanos extrañado de aquella pregunta. ---¿Por qué lo preguntan?
---¿Qué no estaba contigo?; preguntó Fred extrañado.
---No... ¿No ha llegado a casa?; Ron bajaba las escaleras.
---Por supuesto que no, hace rato que esperamos su llegada, tenemos que preguntarle un par de cositas... ya sabes, cosas de mujeres y pensamos que vendría contigo; dijo George.
---No, Ginny salió mucho antes que yo del ministerio... dijo que tenía que hacer un par de compras y que llegaría antes de la cena...
---Pues te aseguro que en casa no esta; replico Fred ya extrañado de aquello.
---¿Dónde estará?; preguntó George. ---Acaso ya tiene novio formalmente y tenía una cita con él.
---¡Ginny no haría semejante cosa!. Antes lo consultaría conmigo...
---¿Por qué, no me digas por que eres mayor que ella. Ron, entiende que Ginny ya no es una jovencita de catorce años que necesita que la defiendan... vete haciendo la idea que pronto tendrá un tercer novio y hasta tal vez se case y tenga mucho hijos.
---No... Ginny aún es muy pequeña para esas cosas
---¡Ay que ver que tan sobre protector eres, en fin, Ginny sabe que hacer con su vida, por algo ya es una persona adulta y madura.
---Algo que por cierto ¡a ti te falta con creces!; completo Fred la frase de su hermano gemelo.
Sin hacer caso a su hermanos, Ron bajo de nuevo y cogiendo un puñado de polvos flu, las arrojo a la chimenea, entro en ella y se dirigió al departamento de Lidia y Luna.
---¡Hay que ver las reacciones de Ronnie!; exclamo uno de los gemelos bajando de las escaleras.
---¡La cena esta lista!... ¡¡Fred, ¡¡George! quédense a cenar esta noche... ¡tenemos tantas cosas que hablar!; exclamó su madre en tono cariñoso.
---Con mucho gusto madre... empezó George.
---Será todo un honor el probar tus exquisitas artes culinarias; decía Fred inclinado la cabeza...
---En la cocina; George termino la frase, inclinándose igual que su hermano.
---¡Oh!... no sean payasos conmigo; exclamo su madre con un suspiro, una sonrisa surco sus labios... como en los viejos tiempos. ---Esas cosas no funcionan conmigo... ¡recuerden que yo los parí!
---Pero madre... ¡no nos burlamos de ti!; exclamo George con falsa indignación.
---Al contrario; hablo su gemelo. ---Te damos las infinitas gracias por traernos a este mundo lleno de sorpresas y aventuras excitantes... ¡donde todo es posible!; Fred alzó las manos parodiando a un actor en una película que habían visto hace poco.
---¡¡¡Y nuestras creaciones son de lo mejor, ¡¡¡¡¡Únicas! ¡¡¡Y NO HAY NINGUNA QUE SE LES COMPARE!; cuando terminaron de hablar los dos gemelos, estaban indicados en el suelo alzando su vista al techo, con una mano en el aire y otra en el pecho.
---¡Dios mío! Que hice para merecer esto; exclamaba su madre mientras se dirigía a la cocina negando con la cabeza. ---Algún día tendrán que madurar.
---¡Madre! Nosotros somos maduros, ¿no es cierto, George?
---A-b-s-o-l-u-t-a-m-e-n-t-e... mi querido hermano Fred.
Con una sonrisa se dirigían a la cocina, dispuestos a llevarse a sus bocas, la comida de su madre, que consideraban la mejor en el mundo entero.
---Oye Fred... y si ponemos una frase como esa en nuestro producto... ya sabes, la publicidad y esas cosas. Necesitamos que sea fresco, novedoso, agradable, impactante y atrayente para todos...
---Mmmm... no estaría mal, tendremos que idear que, como, cuando y en donde; George ahora que lo pensaba, no estaría nada mal.
---Por aquí; les indico la pelirroja.
Verónica iba detrás de ella, Draco estaba un poco más atrás verificando que nadie más estuviera en el ministerio. Quería asegurarse de que ningún vasallo se encontrará por ahí en esos momentos...
---¿Por qué miras atrás, estamos solos; le dijo de pronto Ginny al ver que Draco miraba a sus espaldas.
---Bueno, por la simple razón que cerca de aquí fue donde desaparecieron... no me sorprendería que minutos antes la estuvieran espiando en el ministerio; contesto él.
---No lo creó, si fuera así, la hubieran atacado aquí y no a unas cuadras del ministerio.
---¡Ay Weasley! Se ve que no sabes como operan los mortífagos... ellos son despiadados y no les importa nada, su prioridad es cumplir con las misiones que les son encomendadas... losé porque así son ciertas personas que conozco...; esto último, Jaques lo dijo mirando al rubio, que perfectamente capto la gran indirecta de la chica.
---Conozco más a los mortífagos de lo que crees... hablas por hablar, te recomiendo que te calles si no sabes lo suficiente... pero que cosas digo, si lo supieras, ¡tú sabrías donde están mis amigos!
---¡¡¡No me culpes de algo como eso, ¡¡¡yo se cuidarme la espalda, pero no la de otros! Y menos si se trata de una bruja corriente con pelo de escopeta; escupió Jaques.
---¡¡QUE HAS DICHO!; Ginny se detuvo y se volteó con violencia hacia la mujer que tenía en frente, sentía que la sangre se le hervía de la rabia, no iba a permitir que insultará a su amiga de esa forma, ella misma estaba dispuesta a darle un par de bofetadas y bajarla de las nubes.
---¡¡Por favor! No es momento para que se peleen, ahorita lo más importante es encontrar el paradero de Harry y Hermione
---¡LO QUE OÍSTE PELIRROJA PECOSA!; la chica de cabellos lacios no hizo caso a Draco, que no aguantando más, la insulto por su físico.
Ginny enrojeció por completo, tanto que ya no se distinguía su cabello. Abrió la boca unos segundos y la volvió a cerrar, sus ojos chispeaban de furia, apretaba fuertemente las mandíbulas y sus puños se encontraban cerrados.
---¿Que pasa delgaducha y débil, acaso te comieron la lengua los ratones... o es que sabes que eres una pelirroja, pecosa, delgaducha y de cuerpo débil... ¿ya te has mirado a un espejo, deberías de ver lo patética que te ves.
---¿Débil yo? Y además delgaducha... ¡si, se que soy pecosa y pelirroja, algo que me enorgullece ser... no como tú, que tienes el ego hasta la cabeza, que estas hueca por dentro, que tu cabello es parecido al cepillo de una escoba ¡¡y!; se acercó a ella decidida, irguiéndose por completo y parándose de puntillas... puso sus manos en su caderas diciéndole. ---¡¡¡Eres tan chaparra!.
Ginny estaba muy cerca de Jaques, se notaba que la pelirroja era más alta y más aún estando ella parada de puntillas, bajando su cabeza y observando divertida la expresión que puso Verónica, su rostro enrojeció por completo en segundos.
En otras circunstancias, Draco se hubiera muerto de la risa, pues esa escena era muy cómica, pero ahora estaban en el ministerio por otros asuntos, y al parecer ambas mujeres lo habían olvidado, estaban perdiendo tiempo y eso no debía ser.
---Estamos perdiendo tiempo...
---Y te demostrare que tan débil soy; tras las palabras de la pelirroja, Verónica fue sorprendida por una bofetada.
Ante los ojos de Draco, dos mujeres se encontraban agarrándose de los cabellos, rasguñándose con sus uñas, y en caso de Verónica, lanzar grititos con voz chillona. ¡Lo último que le faltaba, observar como dos mujeres se agarraban del chongo (nota: es una expresión en mi país)
---Demonios, así nunca encontrare a Harry y Hermione... ¡por que a mi!; exclamo el rubio poco a poco desesperándose. ---¿Cómo las separo?; se preguntó a si mismo al ver que las chicas caían al suelo tomándose de los cabellos...
---Harry...; susurro con voz débil, sus ojos se perdían en la oscuridad infinita, las fuerzas abandonaban su cuerpo, todo a su alrededor se fue desvaneciendo.
---¿Qué ha dicho?; preguntó extrañada la mujer.
Lucius seguía continuando el rito, no faltaba mucho tiempo para que terminará, y con eso la muerte de la castaña. Al cerca de un minuto sucedió algo que ninguno se esperaba. Todos ellos estaban en ese cuarto desde antes que Hermione llegará, por lo que no estaban enterados de cierto chico con una cicatriz en la frente acompañaba a la castaña.
Lo peor de todo, es que se trataba de su enemigo número uno, y por si fuera poco se encontraba bastante enfadado, lo que significaba que no dudaría en darles una muy buena lección de duelo en el resto de sus vidas... sin mencionar del susto que les dio cuando hizo su aparición lanzando a unos cuantos al otro extremo del salón.
---Buenas noches, perdón la interrupción; la voz de Harry hizo que todos los mortífagos se congelarán por unos segundos.
Cuando uno de ellos alzó su varita para lanzarle una maldición, fue derribado con un rápido movimiento de Harry, en ese momento la habitación se lleno de maldiciones, muchos caían al suelo inconscientes, sangrando, con efectos secundarios al recibir el impacto de dos hechizos no compactibles.
Hermione se encontraba en el centro de la habitación, con unos símbolos alrededor suyo, sus manos sangraban mucho a causa de la herida con la daga que le hicieron a propósito. Por todo su cuerpo se encontraban hilillos de sangre, sin siquiera tener una herida.
---¡REDUCCIO!; Harry lanzo el hechizo a un gran candelabro que se encontraba encima de ellos, logrando que este se hiciera añicos en segundos. Rápidamente tomo el cuerpo inerte de Hermione entre sus brazos y salió de esa habitación.
Entro en el primer cuarto que vio, cerró la puerta con doble hechizo y miro el estado en que se encontraba la chica... su respiración era muy débil, la sangre no paraba de brotar en su cuerpo y poco a poco un frío se extendía por el cuerpo de la joven, sus labios se estaban poniendo morados y el resto de su cuerpo adquiría mayor palidez.
---Santo cielo... por favor, no te mueras... resiste Herm.
Sus palabras llegaban muy lentamente al cerebro de Hermione, era como si su voz estuviera a kilómetros de distancia. Se encontraba rodeada en una eterna oscuridad...
Harry se quitó su túnica, la corto en varios trozos y con esos logró tapar las heridas en sus manos, limpio la sangre en el resto de su cuerpo, pero esta seguía brotando de su cuerpo sin cesar...
---La causa es el rito... necesito saber que clase de rito fue para contra restarlo; se dijo a si mismo, se levanto del suelo y quito los hechizos sobre la puerta, salió de ella y lanzó de nuevo los hechizos sobre el cuarto.
Cuando entro de nuevo en el cuarto vio que varios de los mortífagos aún seguían conscientes, pero algo heridos... pudo distinguir a una mujer que se tapaba el rostro con la capucha y a otros dos hombres, un calvo y otro rapado... extrañamente se le hacían familiar.
Vio a Lucius levantarse con dificultad del suelo. También pudo distinguir unos extraños símbolos donde minutos antes Hermione estaba. Sin detenerse a pensar le lanzó un expelliarmus potente, que el señor Malfoy dio a parar contra pared...
---Rikbre...
---¡¡Inmovilus!; lanzó Harry a seis mortífagos, que se quedaron sin movimiento alguno, el ojiverde los había congelado (por decirlo de alguna manera).
---¡¡Tú! ¡¡¡Como es posible que estés aquí! ¡¡¡¡DEVERÍAS ESTAR FUERA DE LONDRES!; grito Lucius levantándose de nuevo con dificultad.
---Desgraciadamente y para frustración de tus planes no es así, de hecho soy un guardián personal de Hermione... no permitiré que la vuelvas a lastimar; sus palabras eran duras, y muy determinantes.
Lucius sintió una sacudida en su cuerpo, un escalofrío le recorrió todo el cuerpo, sus piernas empezaron a flaquear, estaba en serios problemas... unos muy grandes. Mientras que ellos dos hablaban, la mujer se reincorporó poco apoco, sin hacer el menor ruido, deslizo su varita por sus dedos y lentamente la lazo, apuntando con ella a Potter.
---Accio varita; Harry se dio media vuelta en un segundo y la varita de la mujer se le escapó de sus manos, donde esta llego a dar a las manos de Harry Potter. ---No trate de engañarme con esa clase de trucos baratos.
---CRUCIO.
---AVADA KEDAVRA.
Dos rayos iluminaron la habitación por completo. La mujer cerró los ojos al igual que Malfoy, cuando pudieron ver nuevamente, vieron parados a dos hombres (de los seis que estaban) con sus varitas en las manos.
Pero Harry no se encontraba en ninguna parte, solamente estaban ellos cuatro de pie. Sin previo aviso, sintió alguien a sus espaldas, pero antes de poder girarse por completo, sintió como alguien la derribaba de atrás...
Con un ruido seco, la mujer cayó al suelo inconsciente. Los tres hombres lanzaron el mismo hechizo a donde Harry se encontraba...
---CRUCIO...
Harry estaba en medio de los dos hombres y de Lucius, antes de que los hechizos lo tocaran, su cuerpo se desvaneció en el aire ante la sorpresa de todos... por lo que no pudieron evitar que Malfoy fuera derribado con dos maldiciones de tortura.
Harry volvió aparecer aún lado del cuerpo inerte de Malfoy (estaba inconsciente), y observo a los otros dos con detenimiento.
---¿Cómo es posible que puedas tele transportarte, hay un hechizo en la mansión que lo impide; dijo el hombre calvo.
---Bueno, el hechizo es aplicado si se intenta salir de esta mansión, mas no es aplicado cuando te transportas de un lugar a otro dentro de la misma mansión; respondió Harry.
---¿Cómo... como lo sabes?; preguntó el hombre rapado.
---Lo acabo de descubrir... ahora, es el turno de ustedes...
---Ni siquiera lo pienses; exclamaron ambos hombres, colocándose en posición de ataque.
Harry también se preparo para atacar... tenía que encargarse de estos hombres y después descubrir que clase de rito internaron realizar, pues la vida de Hermione se apagaba poco a poco.
---¡EXPELLIARMUS!
---¡INCENDERE!
---¡PROTEGO!; grito Harry apuntándose a si mismo. ---Es lo único que saben hacer, esto será fácil... ¡EVAN PROSHKY, una luz amarilla salió de la varita y dio contra uno de ellos.
El hombre fue disparado contra la pared, y en pocos segundos, su cabeza y sus brazos se encogían a gran velocidad, quedando muy delgados y pequeños. Su otro compañero sólo lo miraba impresionado, nunca había visto tales efectos en una persona.
Sabía muy bien que ese hechizo realizado a la perfección, lograba empequeñecer una mínima parte de su cuerpo, pero nunca a ese tamaño... su compañero gritaba de dolor, y poco a poco su chillidos se fueron haciendo más agudos, se tocaba la cabeza y sus ojos parecían salir de orbita.
---¡IMPERIUS!; la voz de Harry, hizo que el mortífago volteará a verlo, pero lo que encontró fue un rayo de luz golpear su frente…
Una vocecilla en su mente resonaba en su cabeza, exigiéndole que le informara de la clase de rito que trataron de efectuar hace unos minutos. Poco a poco la voz fue más autoritaria y sin desearlo, abrió la boca pronunciando el nombre del rito.
Lo siguiente que vieron los ojos de los mortífagos, fue otro rayo golpearle la cabeza y esta vez no supo más… sus párpados se cerraron pesadamente, sin poder escuchar o ver.
Un golpe seco se escucho en la sala; en la oscuridad en la que se encontraba dentro de su cuarto estaba ella, que ahora se mantenía quieta, escuchando atentamente lo que pasaba en la sala y después...
---¡¡Ahh!
Luna salió corriendo de su cuarto, tenía puesta una falda y estaba a punto de ponerse la blusa, pero el grito de su amiga Lidia, hizo que saliera de su cuarto sólo con el sostén puesto.
---¡¡¡AHHHHH!; ahora el grito fue de Luna, que sin pensarlo dos veces s escondió detrás de un sillón a cuatro patas en el suelo. ---¿¿¿Qué estas haciendo aquí Ron?
---Yo... yo... lo siento, en serio, no fue mi intención... perdonen las dos… es que no tenia idea; se trataba de excusar Ron que se encontraba todo rojo como un jitomate.
---Bueno... al menos podrías quitarte de encima mío, por favor Ron; le pidió Lidia, que también estaba roja.
---Ahhh.. si.. si, claro; tartamudeo Ron muy avergonzado.
Ron había salido disparado de la chimenea del departamento de las chicas, cayendo (para su mala suerte), encima de Lidia, en una posición un tanto comprometedora. Cuando escucho pasos acercarse a la sala, se levanto con rapidez pero resbalo cayendo por segunda vez encima de la chica.
Luna los encontró tirados en el suelo, y cuando Ron la miro, se dio cuenta que Ron se puso más rojo de la vergüenza y grito al darse cuenta que no traía mas que el sostén puesto...
Un silencio bochornoso y bastante incomodo reinaba todo el apartamento, los tres estaban rojos de la vergüenza. Luna les daba la espalda a los dos, aún estaba escondida tras un sillón.
Lidia salió de ahí sin decir nada, y regreso con la blusa que Luna estaba apunto de ponerse, se la tendió a la chica, que sin perder tiempo se la puso. Cuando salió de su escondite observo que Ron estaba recargado en la chimenea, con la cabeza gacha y las orejas rojas con ganas...
---Ejem.. ejem... ejem, bueno, olvidando lo hace unos momentos ¿Qué te trae por aquí Ron?; hablo por fin Lidia.
---Ahh... bueno, yo vine por Ginny; al ver que las chicas lo miraban sin entender, aclaro lo siguiente. ---No ha llegado a casa, salió un poco más temprano de lo acostumbrado... y estoy preocupado por ella.
---Bueno... yo en lo personal nose y tampoco me extraña que no llegue a casa; comentó Luna, que se enredaba un mechón de su pelo en su dedo meñique.
---Ah si... y se puede saber ¿Por qué?; alzó una ceja Ron.
---Es joven y hermosa... tiene una vida por delante y una gran fila de hombres que la persiguen...
---Ginny no...
---Es cierto, es muy probable que este con su novio o un pretendiente que tenga por ahí; Lidia apoyo el comentario de luna, haciendo que Ron se pusiera de nuevo rojo, pero con diferente razones.
---¡No, Ginny no tiene novio... ¡yo ya lo sabría, esta muy pequeña para...
---Mira Ron, ella ya es una mujer... y muy atractiva para que sepas... no es muñeca que tengas de adorno; exclamó Lidia enojada de uno de los tantos arranques de celos que Ron tenía, cuando un chico se le acercaba a su hermana.
---Y Ginny es quien tiene la última palabra; termino de hablar Luna.
---¡Para que me moleste en venir con ustedes, mejor voy a ir a ver a Hermione, espero que este con mi hermana...
---¡No Ron!... deja de tratar así a tu hermana; alzó un poco la voz Lidia.
Luna afirmo con la cabeza, en ocasiones Ron podría parecerle un chico guapo y bastante interesante, la pasaba muy bien cuando estaba a su lado (casi todo el tiempo), pero otras, Ron podría ser un celoso hermano insufrible. Tenía que admitir, que el chico que la traía loca, tenía uno que otro defecto.
Sin hacerles caso, Ron salió del departamento (nota: recuerden que en el departamnto de Hermione no se puede aparecer, y su chimenea no esta conectada a la red flu, así la única forma de llegar es por método muggle, o apareciendo a unas cuantas calles de su edificio), al estar afuera del edificio (muggle también, por lo que tenían que tener cuidado que ninguno fuera descubierto), se concentro en el callejón que se encontraba cerca de la casa de su amiga.
Lidia y Luna también salieron del departamento, con la idea de detener al pelirrojo, al no encontrarlo, decidieron aparecer al mismo callejón donde Ron ya estaba. Cuando ya estaban ahí por medio de la aparición, vieron a Ron, entrar en el edificio...
---Vamos; dijo Luna a su amiga.
Se cubrieron con sus manos, pues la lluvia aún no terminaba, cuando entraron al edificio tomaron el ascensor, presionaron el botón 7 y las puertas del ascensor se cerraron. Cuando estas se abrieron y salieron, vieron a Ron parado frente al apartamento de la castaña... pero no entraba.
---¿Qué sucede?; preguntó extrañada Luna a Ron.
---Creó no esta en casa; contestó él.
---Eso es raro, Hermione acostumbra estar a estas horas en casa... a menos que este con Ian.
---Lo dudo; dijo al instante Ron. ---Me lo tope en el caldero chorreante hace media hora y... converse un poco con él (en realidad lo golpeo).
---Entonces vamonos...; sugiero Lidia. ---Tengo hambre.
---Pues no se que hacen ustedes aquí, pero iré a ver a Harry, tal vez Ginny esta platicando con él; hablo Ron mirándolas... y de nuevo salió del lugar.
Ambas chicas exclamaron exasperadas, ¿Cómo era posible que Ron fuera tan... celoso con su hermana? Con una mirada, decidieron seguir al pelirrojo y tratar de persuadirlo para que dejara de buscar a su hermana...
Pero la sorpresa fue que tampoco Harry se encontraba en su departamento, ahí fue cuando los tres comenzaron a tener un mal presentimiento de algo que no sabían con certeza.
---Pues... tal vez se fue a cenar con Hermione; propuso Lidia no muy convencida en sus palabras.
---No... Hermione no aceptaría; dijeron al mismo tiempo los otros dos.
---Entonces, ¿donde están?; pregunto con duda Lidia.
Esa respuesta quedo suspendida en el aire, pues ninguno sabía nada, y ahora si, comenzaron a preocuparse por no saber el paradero de Ginny, Hermione y Harry.
---Tal vez Draco sepa algo; sugirió Luna. ---O tal vez Verónica... ella ahora le tocaba cuidar a Hermione.
Sus manos comenzaban a entumírsele, le dolía todo su cuerpo... estaba completamente empapado, con las gafas no podía ver a causa de la lluvia. En sus brazos estaba el cuerpo de Hermione, que este cada vez se ponía frío...
Después de veinte minutos, logró salir de la mansión con Hermione, había unos cuantos mortífagos más en la mansión, por lo que tuvo que encargarse de ellos... algunos sufrieron mas que otros, como Nott (ya sabrán que le paso), Macnair (el que termino con la cabeza y brazos encogidos), Lucius, que cuando despertó después del crucius, Harry arremetió contra él, con el mismo hechizo que Hermione le propino hace un par de semanas... y muchos más motífagos.
Ahora se adentraba al bosque que estaba en frente; con la noche, el cielo cubierto por las nubes negras... la lluvia que seguía y el viento que hacia, daba al bosque un aspecto muy tétrico... pero ofrecía a la vez un buen lugar para esconderlos.
Pudiendo lo más que le permitían sus pies, se alejo de la mansión en unas cuantas horas, cerca de seis de la madrugada, Harry diviso a lo lejos, una pequeña cabaña... muy pequeña y vieja a su parecer, pero ahí, podría atender con mayor cuidado a la castaña, que le quedaban unas cuantas horas más de vida.
Cuando estuvo frente a la cabaña, vio que se encontraba deshabitada... con un patada entró en ella, y buscó un cuarto donde poner a la chica, la cual lo halló al cuarto que se encontraba al final.
Se encontraba una cama, unos muebles viejos, unas ventanas cerradas y con un poco de mugre en los vidrios. El piso... en definitiva era tapado por una fina capa de polvo, también habían unas cuantas telarañas...
Con un simple movimiento de varita, las sabanas fueron reemplazadas por unas blancas y suaves... con el hechizo fregotego, limpio todo el cuarto. Puso el cuerpo de Hermione en la cama y salió en busca de un poco de agua...
Afuera, halló un pozo y una cubeta, ya que dentro no había una gota de agua. Saco una considerable cantidad de agua y entró de nuevo en la cabaña, con la varita hizo aparecer lo necesario para contra restar el rito y poder curarle bien las heridas en sus muñecas.
---Tranquila pronto estarás bien...; le susurro Harry al oído y rozó levemente sus labios con los de ella.
Los rayos del Sol empezaban a cruzar las ventanas en toda la cabaña... mientras que Harry comenzaba a dibujar un par de símbolos alrededor de la cama, en el suelo, se encontraban unos ingredientes, un caldero en la lumbre hirviendo agua...
Cuando Harry termino de dibujar los símbolos con una piedra filosa que cogió fuera de la cabaña. Se puso a cortar unas cuantas ramitas de una planta, que también cogió afuera.
Agregaba pequeñas porciones de los ingredientes, y los ponía dentro del caldero, donde el agua comenzaba a hervir más... pronto el agua se torno de un color claro y muy espeso... un olor no agradable se extendió por la cabaña poco a poco...
Minutos más tarde, Harry se encontraba muy agotado, física y mentalmente. Había recitado una y otra vez palabras en latín, al mismo tiempo que le abría la boca a la chica y le hacia tomar con delicadeza parte de la poción ya cocida...
El cuerpo de Hermione volvía a su temperatura normal, sus labios ya no estaban pálidos, y la herida en sus muñecas se estaban cerrando poco a poco, sin dejar una clase de cicatriz...
Pero aún no abría los ojos, Harry sabía que tardaría unas horas en despertar, así que se sentó en la orilla de la cama, vigilando que Hermione se recuperara...
