¡Hola!, ¡sigamos con la historia!

Capitulo 13.

No era momento de dejarse llevar por el pánico.

Como sus brazos estaban libres del inesperado agarre de Slade, Dick le propinó un gran golpe con el codo en las costillas, consiguiendo así aflojar la presión y menguar un poco la fuerza de su captor, zafándose y alejándose de él.

Asustado, recorrido por un leve temblor que se esforzó por dominar, le encaró.

-¡¿Qué demonios…?!

-¿…hago aquí?, una pregunta que está de más, ¿no lo crees? He venido por ti.

El chico lo veía con ojos asesinos y en postura defensiva, no iba a permitir que se le acercara de nuevo.

-Al parecer no has sabido valorar todo lo que hice por ti, todo lo que te di- Continuó con ese maldito tono tan exasperadamente cordial-Por lo visto decidiste desechar todo lo que te enseñé...; y yo que siempre te demostré cuanto te amo.

-¡¿Enseñarme?! ¡¿Lo que me diste, lo que me hiciste?! ¡¡¡Lo que me hiciste!!! ¡Maldito! ¡¡¡Tú me violaste!!!

Slade negaba lentamente con la cabeza acompañando cada movimiento con un chasquido de su lengua, luego comenzó a avanzar hacia Dick, éste se sobresaltó, pero continuó a la defensiva a la vez que retrocedía lentamente.

-Te equívocas mi querido aprendiz. Hice mucho por ti, ¿o acaso no te enseñé a obtener todo lo que querías?, ¿a crear planes perfectos?, mi intención era llevarte por la senda del éxito para llegar alto, para obtener poder, control. Y sobre esa acusación falsa; solo compartimos buenos momentos juntos-Con un movimiento veloz llegó ante él y le tomó de la barbilla-¿O acaso vas a negar que pasamos unas noches deliciosas juntos?

El niño le soltó una fuerte patada que lo mandó lejos.

-¡¡¡NO VUELVAS A TOCARME!!!

-Lamento encontrarte ahora tan poco cooperativo Robin, después de todos esos bellos momentos. Aun recuerdo el sonido de tu respiración, agitada cada vez que te besaba…-El temblor del muchacho se hizo más evidente-Sí, y como te estremecías cuando te tocaba, y te despojaba de la ropa poco a poco…, temblabas, igual que ahora…

-C…cállate…

-Y tus gritos, ¿Cómo poder olvidarlos?, esos excitantes gemidos…cada vez que te penet…

-¡¡Cállate!! ¡¡Cállate ya!! ¡¡No quiero oírte!!-Gritó cubriéndose los oídos.

Slade, al ver que había roto su defensa, se abalanzó sobre él, pero Dick reaccionó a tiempo y le lanzó otra patada directa al pecho que lo hizo caer de espaldas. El muchacho recuperó su postura, agitado y furioso.

-¡Vaya…!-Susurró Slade poniéndose de pie-Veo que has mejorado.

-Antes hiciste de mí lo que querías por que me tenías con las manos atadas; pero ahora es diferente…mis amigos están a salvo, ya no tienes rehenes con los cuales amenazarme, así que no voy a detenerme…se acabó Slade… ¡soy libre para deshacerme de ti!

Slade rió.

-¡Que ínfulas!, debo admitir que había olvidado lo testarudo que eres, me mal acostumbre al jovencito complaciente en el que te había convertido. Tienes razón, ahora no hay rehenes…

-¡Señorito Dick!-Se escuchó gritar a Alfred, que venía subiendo las escaleras a toda prisa, pues había oído todo el escándalo-¡¿Está usted bien?!

-Alfred…-Musitó el joven cuando lo vio llegar al corredor; Slade sacó una pistola (no una común, obviamente, sino uno de esos artefactos creados por él) y disparó contra el mayordomo que, cayó hacia atrás con una especie de estaca metálica en el hombro izquierdo, la cual emitía descargas eléctricas.

-¡¡Alfred!!-El chico corrió al lado del hombre-¿Estás bien?

-Como te decía Robin-Siguió Slade-No tengo rehenes, pero no los necesito para hacer que vuelvas a mí-Caminó hacia él.

-¡S…señorito…huya…aléjese de él!

-¡Pero Alfred…!

-¡Yo estaré bien…es usted a quien quiere!, ¡váyase...! ¡¿O que cuentas entregaré…al señor Bruce?!

De repente, Slade tomó el brazo del muchacho bruscamente y lo haló hacia él.

-No te preocupes-Dijo éste a Alfred-Solo dile que volvió con su dueño.

Dick le propinó un golpe al cuello, consiguiendo liberarse y salir huyendo. Slade se recuperó lo más pronto que pudo y lo miró alejarse.

-De acuerdo, si eso es lo que quieres. Esto hará más divertido el reencuentro-Y haciendo a Alfred a un lado con una patada, partió siguiendo al muchacho.

Se hacía llamar Doctor William Wilson.

Era un ex – laboratorista que trabajó durante 20 años en industrias S.T.A.R. Durante este tiempo estuvo al tanto de los movimientos del proyecto Cadmus de manera secreta, posteriormente renunció al puesto.

A partir de ese momento, desde el laboratorio que había montado en su casa, monitoreó y hackeó las computadoras de Cadmus logrando robar los proyectos descartados de este grupo y aprovechándolos en su beneficio. Con esto consiguió hacerse de un ejército de quimeras, mitad tecnología cibernética, mitad mezclas genéticas.

Y solo gracias a Batman, que observó el caso minuciosamente cuando el resto del la liga se lo expuso, encontrando así las pistas que los demás pasaron por alto; lograron dar con la identidad y ubicación de este megalómano, (que astutamente lograba mantenerse oculto), demostrando que un cerebro bien entrenado es superior a todos los grandes superpoderes del universo juntos.

La liga se encontraba en estos momentos combatiendo a los esbirros de Wilson; Batman estaba con ellos.

De pronto su comunicador parpadeó; el murciélago se sobresaltó al notarlo; esto solo significaba problemas.

Había pedido a Alfred que se comunicara con él directamente si algo ocurría; realmente esperaba que no fuese necesario, pero era mejor estar prevenido.

El pobre mayordomo, aun herido como estaba, había conseguido enviar la señal de alerta a su señor, era una fortuna que siempre fuera tan previsor y cargara con la unidad de comunicación en el bolsillo interior de su saco.

Los peores temores del caballero nocturno le asaltaron al ver el parpadeo del aparato.

Lo más rápido que pudo, despachó a la criatura con la que se hallaba peleando; tras dejarlo fuera de combate, gritó a Superman.

-¡Encárguense de lo demás!

-¿Ocurre algo?-Inquirió el kriptoniano, preocupado al verlo salir tan intempestivamente de la pelea.

Pero Batman no respondió. Abordó su avión y se alejó del lugar a toda velocidad.

Dick logró llegar al recibidor, pero rápidamente fue interceptado por Slade quien intentó de nuevo la captura; el chico se defendió de manera excelente, propinándole certeros golpes y patadas, y esquivando los que éste le lanzaba. Los resultados del entrenamiento eran muy evidentes.

-Así que el murciélago te ha enseñado nuevos trucos, ¿no es así?-Dijo poniéndose de pie parsimoniosamente, quitándose la máscara al tiempo que de su boca escurría un denso hilo de sangre-Pero, según sé no es lo único que te ha dado…-De un movimiento rápido e inesperado por Dick, Slade logró sujetarle el antebrazo derecho y estirárselo hacia atrás aplicándole una llave, acercando más el cuerpo del niño hacia el suyo, sujetándolo por la espalda le susurró al oído-Sé bien que tu traición va más allá de solo despreciar mi guía y alejarte de mí. Te has acostado con él, ¿verdad?-Siseó venenosa y furiosamente-¡¡No puedes mentirme!!-El chico forcejeaba salvajemente para liberarse-Pero ya te lo había dicho Robin…eres mío, ¡¡¡me perteneces!!! Y no permitiré que nadie más te ponga una mano encima-Llevó su mano libre a la entrepierna del muchacho y comenzó a masajearla con rudeza y crueldad.

Los gritos de dolor de Dick resonaron en la mansión.

-Al parecer debo volver a marcarte como de mi propiedad. Pensaba tomarte cuando volviéramos a casa, pero será bueno dejarle muy claro a ese estúpido quien es tu dueño-Lo tiró boca abajo en el piso y se colocó sobre él, frotó lentamente su endurecido pene, aun cubierto por la ropa, entre los glúteos del niño.

-¡¡¡Basta!!!

-Solo lamento haber cortado la electricidad-Volvió a sisear rozándole el cuello con los labios ensangrentados-Así el mensaje habría sido más claro-Añadió echando una fugaz mirada a las cámaras de seguridad colocadas en las esquinas de la estancia-En fin, de todas formas, creo que con su habilidad deductiva lo entenderá.

Dick aún luchaba por liberarse mientras Slade le acariciaba el pecho.

¡¡¡TEEN TITANS FOREVER!!!