CAMINO DE HOGWARTS

Cuando llegaron a su cabaña se propusieron entrar en Hogwarts. Esperaron una carta, pero al ver que esta no llegaba, escribieron una carta al ministerio de magia solicitando entrar. Por fin, una semana después de haber mandado la solicitud llego la esperada carta.

"Tras haber estudiado con sumo cuidado su situación,

El Ministro de Magia ha decidido que debido a su pasado

No se les permita estudiar magia, por el bien de la comunidad

Mágica."

Un saludo: Cornelius Fugde (Ministro de Magia)

No entiendo, se han vuelto todos locos. Esto es lo que nos faltaba, que no nos dejen estudiar magia por nuestro pasado. ¿Que tiene eso que ver con nosotros?-dijo Jim. Estaba tan furioso que empezó a derribar todo lo que tenia a su alcance.

Mientras Jake se quedo callado, pensando. L única explicación que le encontraba era que su pasado, el de ambos, fuera muy oscuro. La verdad es que no sabían nada de el y de pronto le entro la curiosidad.

Cuando consiguió calmar a Jim, le contó lo que había pensado y le dijo que tenían que investigar acerca de su pasado.

Esta bien –dijo Jim –pero mientras investigamos aprenderemos hechizos y nos haremos animagos. No pienso dejar de usar magia por que unos ineptos digan que no.

Esta bien. Mañana iremos al callejón Diagon y empezaremos a investigar –dijo Jake –y podemos intentar encontrar trabajo, ya que no llegaremos a ningún sitio robando a magos, pues seria muy fácil que nos cogieran ya que podrían utilizar cualquier hechizo.

Al día siguiente fueron al callejo Diagon y cuando vieron la tienda de Flourits&Blots decidieron que lo mejor era probar si tenían suerte y encontraban trabajo allí, ya que así podrían aprender hechizos y aprender ha hacerse animagos, pues estarían todo el día entre libros.

Se dirigieron hacia allí, y tras hablar un largo rato con el dueño este acepto y les dio el empleo como clasificadores de todos los libros. Se dieron cuenta que al no tener varita no podían aprender los hechizos básicos, y de que tenían que aprender ha hacerlo sin varita, pues no tenia dinero para comprarse una. Así fue como aprendieron hechizos verdaderamente complicados y todos mentalmente.

Al cabo de un año y medio, volvieron a intentar ir a Hogwarts, pues ya estaban hartos de trabajar en la librería. Además ya no tenían diversión alguna puesto que ya conocían su pasado y habían conseguido hacerse animagos (Jim se transformaba en una pantera negra y Jake en un lince). Ya habían tomado una decisión, en vez de acudir al ministerio, como la última vez, aparecerán en Hogwarts y hablarían con el director cara a cara, pidiendo explicaciones.

Se despidieron de la gente que habían conocido mientras trabajaban en el callejón Diagon, y a cambio recibieron comida y bebida para realizar este viaje, ya que tenían que ir andando.

Emprendieron aquel mismo día el viaje. Habían calculado que el viaje duraría dos meses aproximadamente, y que llegarían al colegio un mes antes de que acabaran las clases.

Como todo pronóstico había previsto, cuatro semanas antes del final de las clases llegaron al pueblo más cercano al colegio, llamado Hogsmeade. Como ya eran las 6p.m., decidieron pasar la noche en una casa abandonada, a la que la gente llamaba La casa de loa gritos.

Iremos mañana a las diez de la mañana –le dijo Jim a Jake

Vale, esta bien, pero no te duermas –añadió.

Mira quien habla –prosiguió a decir Jim.